Laudes bíblicas en loor de Hayyim Nahman Bialik
Full text
LAUDES BIBLICAS
EN
LOOR
DE
I:IAYYIM
NAI:IMAN
BIALIK
A
UN
cuando
el
i ulado
~oq)la
~lpax,
Si ácides y Ecles·iás ico
(Vg.), compues o como es sabido,
en
el
p ime
e cio del
siglo
II
a.
C.,
y
su
aducción
g iega
ealizada
hacia
el
año
130
a.
e.,
sea
un
lib o que
no
igu a
en
el
canon
bíblico
pales inen-
se, los judíos le
ienen
en
g ande
es ima,
y
ue
p ecisamen e
un
e udi o
heb eo,
Salomón
Schech e ,
quien
econoció
su
ex-
o
o iginal
heb aico
en
los b e es
agmen os
p oceden es
de
la
Guenizá
de El Cai o que le
ue on
p esen ados
al
empeza
a
ci cula
los
p ime os
hallazgos de aquel
"cemen e io
de lib os
y
agmen os",
p ueba
de que conocía a ondo ese lib o, cuyo
ex o
p imi i o
había
desapa ecido, a
a és
de las ediciones
c is ianas
de las e siones
g iega
de los LXX,
la inas
y de
las
lenguas
mode nas
eu opeas.
La
pe enne'
ac ualidad
que
es
gala
inma eesible
de
oda
la
Sda.
Esc i u a,
au eolada,
además,
en
es e
caso
po
la
pe en-
nidad
de los alo es poé ico-sapienciales de
es e
lib o
ma a i-
lloso, nos
b inda
e e encias
magní icas aplicables
al
poe a
cu-
yos
pa é icos
can os
de dolo ,
sa u ados
de
pu as
esencias bíbli-
cas,
semejan
o áculos p o é icos o
imp ecaciones
y
dep eca-
ciones salmÓdieas.
Po
eso
hemos
que ido
o enda
como
admi-
a i o
ecue do
al
insigne
can o
de
Is ael,
cuyo
p ime
cen e-
8 DAVID GONZALO MAESO
na io
del
nacimien o
se cumple el
p esen e
año
1973,
unas
glo-
sas
de
es e
lib o,
omadas
del
es upendo
Elogio
de los
Pa ia !-
cas, que
encabeza
el
capí ulo
44, especie de p ólogo a
la
co o-
na
lauda o ia
de los
más
amosos
pe sonajes
del
A.
Tes amen-
o, desde Enoc
has a
el Pon í ioe Simón,
hijo
de
Onías
(capí s.
44-50),
así
como
ambién
del
capí ulo 39, elogio del
esc iba
is-
aeli a,
donde
se
dibuja
de
mano
maes a
el
e a o
y exoelen-
'cias del só é , el sabio o
aman e
de
la
sabidu ía
en
su
más
amplia
acepción,
el
doc o
de Is ael. ¿Y
quién
más
sabio que
un
g an
poe a,
máxime
si a
sus
excelsos
mé i os
como
al
se
une
el de
se
en
sus
e sos
an as
eces
un
eco
esonan e
y
a monioso
de
la
Biblia? Eso
ue
en
poesía y
p osa
I:1ayyim
NaJ:).man
Bialik.
Su
"ob a
inmensa"
-así
la
cali ica el
G and
La ousse
Ency-
clopédique
( .
I ,
1960)-
es á
oda
esmal ada
de i isaciones
bí-
blicas, aspec o que
cons i uye
indudablemen e
uno de
sus
mé-
i os
más
ele an es,
asimilándole
a los
ilus es
a es
heb aico-
españoles del Medie o, y es el sello de
su
o igen acial,
asun-
o de
su
o mación
in elec ual
y
su
imp on a
sen imen al
a
na-
i i a e
y
mani es ación
palma ia
de
g an
pa e
de
sus
ac i i-
dades
li e a ias
y
ambién
p o esionales.
G andes
alabanzas
y subidos encomios se
han
p odigado
en
hono
del
g an
poe a
heb eo
que ea i ó con sus
inspi ados
poemas
el
a ibulado
espí i u
de
sus
co eligiona ios y "les
ha-
bló
al
co azón", digámoslo con
ase
bíblica,
ya
.que él
an
mag-
ní icamen e
se
si ió de esas exp esiones, que enga zó como
pe -
las
b illan es
en
sus
poesías.
Al
celeb a
la
memo able
da a
del
p ime
cen ena io
de
su
nacimien o,
cuando
ya
su
igu a
apa-
ece
sublimada
con
la
au eola
de
a e
inmo al,
que emos
en o-
na
unas
laudes
bíblicas
en
su
hono , que
sean
el
más
hono i-
icen e
epi a io
sob e
su
umba,
y,
mejo
aún,
la
co ona
que
o le
pe pe uamen e
su
memo ia.
El ue,
as
la
p omesa
onchada
en
lo de
Mikal
(1828-
1852),
"·el
dulce
can o
de
Is ael"
(necim
zemi ó
Yis ii'el),
eg e-
gius
psal es
Is ael
(Vg,
II
Sm
23
1
),
sin
mengua
de los
mé i os
poé icos de
su
coe áneo
Saúl
Tche nikowsky, de
numen
an
dis-
in o,
aunque
ambién
b illan e,
cuando
la
musa
heb ea
había
descaecido
algún
an o
de
la
al u a
y
esplendo
de siglos
pa-
sados.
LAUDES BIBLICAS
EN
LOOR DE HAYYIM
NAHMAIS
BIALlK
9
Va ón
glo ioso
y
pad e
espi i ual
de
Is ael
(Eclo
44
1) ue
nues o
poe a, con el mismo o
mayo
í ulo
aún
que los
'Abó ,
sabios doc o es que compusie on
la
Misná,
cuyas
máximas
mo-
ales
más
cel'eb adas ecoge el
a ado
misnaico
que
os en a
ese
í ulo, y los demás,
an e io es
y pos e io es, que
i ie on
en
el
cu so
de
las edades.
"G ande
glo ia
le
con i ió
el
Seño
y
magni icencia
desde
el
p incipio"
(ib.
.
2),
pues o que
la
es ella
poé ica
de
p ime-
a
magni ud
que lució
en
su
en e
es
un
insigne
blasón,
supe-
io
a
odas
las
g andezas
de
la
ie a,
de
las
que
an
lejos es-
u o
desde
la
cuna.
Esa
ue
la
sin
pa
magni icencia
de
su
i-
da, desde que
emp anamen e
empezó a
i adia
la
luz de
su
genio, y
la
idelidad
sin
miedo y
sin
acha
al
impe a i o
de
esa
ocación
cuasi-p o é ica
le
g anjeó
la
más
al a
conside ación y
espe o de
pa e
de sus co eligiona ios.
En
el
eino
esplendo oso de
la
Poesía él
eje ció
indiscu ible
seño ío y se hizo amoso
po
su
alen ía
(ib.
.
3a) y denuedo
en
ona
con a
la
injus icia
y
el
desmán,
las ejaciones y
gue-
a
a
mue e
decla ada
con a
su
pueblo.
Con
g an
cla i iden-
cia
p opinó
consejos
en
sus
can os
de espe anza, y ue
un
e -
dade o
iden e
espec o
al
igno o
po eni
de
su
pueblo,
que
in-
uyó
en isiones p .ojé icas (ib.
.
3b), como los
an iguos
a es
de
Is ael.
Sus
poemas,
an
}eídos, eleídos y
can ados,
encie an
una
mina
inexhaus a
de consejos
o ien ado es
hacia
me as
de
espi i ualidad;
él
ha
sido y sigue siendo
e dade o
p íncipe
in-
elec ual
po
su
sabidu ía
( .
4),
es ampada
en
ó mulas
impe-
ecede as, cuyas esencias
ue on
libadas
en
los pensiles
esc i u-
a ios, almúdicos, mid áSicos y
demás
uen es
abínicas
del
sabe .
El ue
"sabio
esc i o ,
au o
de sen encias nenas de
doc i-
na,
in en o
de
melodías",
en
la
dulce
musicalidad
de sus
e -
sos
e
inspi ado
de melódicas
a monías
'en
que
o os
inspi ados
a is as
enga za on
las
pe las
u ilan es
de sus e sos",
"y
e-
cundo
composi o
de poemas y
p o e bios"
( .
5),
que
han
ac e-
cen ado
el eso o poé ico y
sapiencial
de
la
li e a u a
mode na
de
su
pueblo.
Po
su
g an
alía
y
mé i os
ele an es
" ue
hon ado
en e
sus coe áneos, e
ilus e
en
sus días", como clásico
en
ida, con
10
DAVID GONZALO
MAESO
una
ama
y p es igio que
muy
pocos
poe as
nega on
a
alcanza ,
y
dejó
un
al o
enomb e,
que es y
segui á
siendo
obje o
de las
mayo es
alabanzas ( . 8).
"No
se
bo a á
su
memo ia"
( . 13b).
"Su
cue po
ue
sepul ado
en
paz"
( . 14a),
en
la
g an
cos-
mópolis is aelí,
en e
el
llan o
de
la
inmensa
mul i ud
que
asis ió a sus exequias; pe o
"su
nomb e
i e
de
gene ación
en
gene ación"
( .
14b).
La
p oyección de
su
igu a
gigan esca
ebasa
los linde os de
su
pa ia
na al
y
la
espi i ual,
mucho
más
amada
és a
que
aqué-
lla;
po
eso
"Los
pueblos
se
hacen
lenguas de su
sabidu ía
y
sus
excelsos
mé i os
poé icos, y
la
asamblea
de odos los
aman es
de
la
belleza
li e a ia,
los nobles
pensamien os
y sublimes
idea-
les,
p egona
sus
alabanzas"
( . 15), como me ecido
ibu o
a
una
alma
g ande
nimbada
con
la
au eola
del genio.
Fue
I;Iayyim Nal).man Bialik
un
e dade o
esc iba
en
el
más
noble y poli acé ico
sen ido
de
es e
í ulo, que desde Esd as,
"esc iba
muy
e sado
en
la
ley de Moisés" (Esd 76)
has a
di e -
sos
pasajes
del E angelio (M
13
52
,
23
34
)
os en a
g an
dignidad,
pe pe uada
con
di e en es
nomb es
en
la
his o ia
y
li e a u a
pos bíblica,
has a
nue os
días.
La
semblanza
que del esc iba,
só é
("homb e
del lib o",
sé e ,
"homb e
de
le as",
en
de ini i a, doc o, e udi o, sabio) se
aza
en
el Eclesiás ico (391_
15
),
con apues o
al
a esano
en
un
magní ico y
ajus ado
pa alelo,
cuad a
pe ec amen e
al
pe il
in elec ual
de
nues o
poe a, a
su
ida
in e io
y
ex e na
p o-
y.ección
li e a ia,
con
g an
exac i ud
y
ma a illosa
coinciden-
cia. Vamos, pues, a glosa ese
pasaje,
como complemen o del
an-
e io men e
pa a aseado
y acomodado, del mismo lib o.
"El
in es igó
la
sabidu ía
de odos los
an iguos,
y dedicó sus
ocios
-más
bien di íamos
su
ida
en e a,
de
incansable
ac i i-
dad,
en
ambien es
poco p opicios a 'eces
pa a
las lucub aciones
del
·espí i u-
a
la
lec u a
de los
p o e as"
( .
1),
así como de
los
poe as
y sabios, de
las
más
a iadas
es e as. Desde
su
ie na
in ancia,
en
el seno de
una
amilia
humildísima,
azo ada
po
la
mise ia, que,
no
obs an e,
conse aba
y obse aba
piadosamen-
e
sus
adicionales
cos umb es,
po
mis e iosa
inclinación
bus-
có
la
sabidu ía
de los lib os,
pa a
después
compulsa la
y
com-
[5]
LAUDES BIBLICAS
EN
LOOR DE HAYYIM NAHMAN BIALIK 1 ¡
ple a la
con
la
que
enseña
la
ida,
la
buscó y
la
encon ó
an e
odo
en
los lib os
sag ados.
A los
sie e
años
empieza el es udio de
la
To á, con el
comen-
a io
de Rasí,
an
luminoso y
popula
'en e los judíos y los
Sal-
,
mas, y a los once,
ya
es udian e
en
la
escuela
almúdica,
se
en-
ega
a
la
lec u a
de los ilóso os y
cabalis as
en
la
bien
su i-
da
biblio eca de
su
abuelo,
al
que desc ibe el
poe a
como
"hom-
b e
muy
anciano,
me iculoso y
siemp e
ocupado
desin e esada-
men e
en
sag ados
es udios" . P osigue
su
ins ucción
en
la
Es-
cuela
supe io
(yesiblih)
almúdica
de Wolozyn.
Has a
en
el
am-
bien e
campes e
de los bosques,
en
medio de ocupaciones
ma-
e iales,encuen a
algunos
ocios,
pam
sus
lec u as
y
medi acio-
nes,
cual
o o
Moisés
pas o eando
los
ganados
de
su
sueg o
en
Madián,
al
socai e del
aislam~en o,
que
an o
a o ece
la
ida
,espi i ual y
la
umia
sab osa
de las ideas.
Ya
plenamen e
o mado, inicia
su
magis e io
en
el g adO
más
elemen al
y
empieza
a
da se
a conoce po
sus
poemas.
En
OdeSia,
g an
cen o
de
al a
cul u a
judaica,
p osigue
en
un
es-
cena io
más
ele ado
su
labo
docen e y
educa i a,
ab iendo
nue-
os ho izon es a
la
enseñanza,
que de di e sas
mane as
p ose-
gui á
du an e
su
ida
en e a,
siemp e
'en el
mundo
luminoso del
pensamien o
y
su
exp esión e bal, de
la
encumb ada
sabidu-
ía,
de
la
belleza poé ica.
"Gua da
en
la
men e
las
his o ias
de
los
homb es
amosos;
pene a
en
lo
in incado
de las
pa ábolas"
( .
2).
Así
lo
demues-
aen
sus
obms
de
al a
di ulgación, los iejos eso os de
la
cul-
u a
judaica,
sob e odo
en
la
g an
ob a
de
su
ida, el
Sé e
Ha-
gglidlih,
donde se ecoge
un
espléndido y
encan ado
lo ilegio
de
leyendas
almúdicas"
de
esos
i as
glo iOSOS
de Is ael.
Da
asi-
mismo a conoce a
sus
co eligiona ios los hé oes
de
o as
li e-
a u as,
como el
Don
Quijo e
ce an ino, que
aduce
al
heb eo
en
una
e sión
esumida
y
"heb aizada"
que es
más
bien
una
ec eación, y el amoso Guille mo Tell,
hé oe
de
la
independen-
cia suiza, del
g an
poe a
alemán
Schille .
Igualmen e
los
poe-
mas
de
Ibn
Gabi ol y Masé
ibn
cEz a, dos glo ias
inma cesibles
de
la
España
judaica
medie al.
"In es iga
el
sen ido
ecóndi o
de los enigmas, y
se
oCUpa
en
desci a
las sen encias.
obscu as"
( . 3).
Las
mis e iosas
sen-
DAVID GONZALO MAESO
[6]
encias
bíblicas
inc us adas
en
los
poemas
bialikianos
adquie-
en
especiales
e ulgencias
de
sus
ecóndi os
a canos,
anspo -
ados
a
si uaciones
de
d amá ica
g andeza
de los
iempos
mo-
de nos
en
la
his o ia
de Is ael, y los legenda ios
ela os
almú-
dicos se
iluminan,
po
ob a
de
la
mágioa
inspi ación
del
poe a
y
su
pluma
de
o o, con des ellos de poesía. Con
aguda
pe spica-
cia
descub e,
en
los esc i os y
la
pe sonalidad
de
poe as
y
p o-
sis as,
sec -e os y islumb es que
solamen e
le es
dado
al
genio
in ui .
Cie amen e,
en
el
o den
ma e ial,
no
"si ió
en
medio
de
los g andes,
ni
se
p esen ó
an e
el
p íncipe"
( . 4);
nacido
en
humilde
hoga
y exen o de
oda
,ambición y codicia
humana,
no
de i aban
po
esos
umbos
sus aspi aciones. Pe o,
po
su
genio
poé ico,
pe enecía
sin
discusión a
la
nobilísima
a is oc acia
del
'espí i u, y
en
esa
es e a
bien
podía
deci se de
él,como
se dijo
de
un
esc i o
español
po
quien
enia
au o idad
pa a
deci lo:
"donde
él
es á,
sólo los eyes
en an".
Po
o a
pa e,
en
los
ele-
ados
es a os
de
la
g andeza
humana,
donde
él
apenas
u o
en ada,
la
ienen
po
de echo
p opio
sus
eximios
poemas
y
sus
ob ,as
magis ales.
"Reco e
ie as
ex añas,
pa a
cdnoce lo
bueno
y lo
malo
de los
homb es"
( .
5),
es deci
pa a
adqui i
sabidu ía
y expe-
iencia.
Eso hizo Bialik
en
su
ida
inquie a
y
agi ada,
p ime a-
men e
den o
de
su
suelo na i o,
la
Rusia
de los Za es,
po
las
egiones
de Polonia,
Uc ania,
y
o as
coma cas
y ciudades del
Impe io
mosco i a; después
po
F anc o
y
inalmen e
en
E e:;;
IS ael, donde ija
su
esidencia,
no
sin
e ec ua
desde allí di-
e sas
salidas
a
o os
países. Pe o
hizo
más,
pues o
que
po
odas
pa es
donde
es u o
ue
impa iendo
su
sabidu ía,
esplando-
es
poé icos,
ac i idades
in elec uales,
su
alma,
en
de ini i a,
que
es el
mayo
don
que
puede
un
homb e
hace .
Cie amen-
e,
dada
la
condición
humana,
nues o
poe a
pudo
conoce
más
malo
que
bueno
en
los p ocede es
humanos,
y ello
ue
deposi-
ando
en
su
noble
alma
las
heces de
ama gu a
de que
es án
im-
p egnados
an os
poemas
suyos. El
ho o oso
p og omo de
Ki-
chine ,
en
Besa abia,
coinciden e con
la
Pascua
judía
y
la
c is-
iana
de
1903,
o ganizado
po
las
au o idades
gube namen ales,
como
denunció
el p opio
g an
no elis a
uso León TOls oi, y que
[7]
LAUDES BIBLICAS EN LOOR DE HAYYIM NAHMA:-: BIALlK
13
supe ó
a odos los
an e io es
excesos
an i-judíos
en
Rusia,
cau-
só
en
el
ánimo
de Bialik
emenda
imp esión, que exp esó
en
su
poema
"En
la
ciudad
de
la
ma anza".
Ese y
an os
o os
sañu-
dos
desmanes
y pe secuciones desenoadenados
con a
su
pueblo
le
enseña on
has a
dónde puede llega
la
pe e sidad
humana.
Pe o
ambién
supo e lo
bueno
que
hay
en
la
na u aleza
y
en
la
humanidad,
como puede
ap ecia se
en
di e sas poesías y
en
sus
ela os
de las leyendas sob e Da id y Salomón.
"Mad uga
de
mañana
pa a
d igi
su co azón
al
Seño
que
le c eó
....
" ( . 6-7). Aunque
no
pueda
deci se de
nues o
poe a
que
ue a
un
-esc i o ascé ico o mís ico,
el
p o undo
conoci-
mien o
de
la
Sda.
Esc i u a,
que,
además
de lib o de
his o ia
y
p esc ipciones legales,
es
un
lib o
de
o ación,
pa en e
en
sus
poe-
mas,
y
las
in ini as
e e encias
de
las
dep ecaciones e
imp eca-
ciones
esc i u a ias
que
esmal an
sus
ob as, ,encie an con
e-
cuencia
oda
la
esencia de
una
plega i,a. Pe o,
además,
hay
com-
posiciones como
sabba
ha-malkli",
"la
eina
saba ina",
musi-
cada
po
P. Minkowsky, que
son
e dade as
o aciones.
En
ella
encon
amos
las sigui
en
es
exclamaciones:
"¡Sábado
de paz, Sábado
bendi o,
Angeles de paz, seáis
b en enidos!"
"Si
le
place
al
Seño
sobe ano, le
llena á
el
espí i u
de
in e-
ligencia"
( . 8). Dios es el
dispensado
de odos los bienes, " odo
buen
don y
oda
dádi a
pe ec a
iene de
a iba,
desciende del
Pad e
de
las
luces"
(s g
1
17
),
y ¿qué
mayo
don que
una
alma
p i ilegiada,
llena
de luz y de
sabidu ía,
de
sen imien o
de
la
belleza,
sedien a
de jus icia, como
la
que de Dios ecibió el
g an
poe a
heb eo?
"Su
con e sación
-esc ibe
el ecopilado de
di-
chos de Bialik
(Bialik
speaks,
po
M.
O adyahu,
181)-
e a
subs-
ancialmen e
una
imp o isación
undada
en
el uah ha-q6des,
"espi i u
san o".
Y añade:> "Genio de
la
poesí,a y sabio de
la
pa-
lab a
hablada
en e
su
pueblo,
g an
e udi o
judío
(Talmzd
hii-
kiim),
de cuyos labios
luían
pe las
de
sabidu ía,
poe a
y
maes-
o
de
la
con e sación
uni e sal"
(p. 190). "Dios es
quien
da
la
sabidu ía,
y de
su
boca
de ama
ciencia e
in eligencia"
(P
26
).
"Como
llu ia
de ama
palab as
de
sabidu ía
...
Di ige
su
o-
lun ad
y su
in eligencia
a
medi a
los
mis e ios
de
Dios.
Publi-
DAVID GONZALO MAESO [8j
ca
las enseñanzas
de
su
doc ina,
y
se
glo ia á
en conoce
la
ley
y
la
di ina
alianza"
( . 9-11). La poesía, cuando es
ob a
de un
au én ico genio, que
ha
escalado las cimas de
la
ca ego ía
clá-
sica, es el medio
más
e icaz y pode oso de di usión
de
las ideas
y sen imien os
en
odas
la
es e as sociales.
Tal
ue
la
del énix
de
la
mode na
li e a u a
heb ea. En
su
alma
palpi aba
el
há-
li o de los an iguos p o e as de Is ael; él in es igó los
a canos
de
la
Palab a
de Dios, que
ansmi ió
con los aco des de
su
li a
a sus
~e manos
y a las
u u as
gene aciones. Fue
un
e dade-
o
ansmiso
de las aguas i as ence adas
en
los
hon ana es
bíblicos. Como pe ec o conocedo
de
los mis e ios del
mensa-
je
di ino de los des inos de
su
pueblo, señaló a és e los cami-
nos
a segui , con esón y espe anza impe u bable.
Pe o no ue solamen e
la
poesía el cauce po donde
el
ins-
pi ado
poe a
di undió los audales de
sabidu ía
de
su
p ecla a
in eligencia:
su
pueblo econoció en él
"un
maes o
de
la
con-
e sación,
un
c eado de pe las o ales"; po eso
"has a
el
hom-
b e ulga , comple amen e alejado de las uen es
de
sus esc i-
os y ajeno a
la
música de
su
poesía,
p es aba
á ida a ención,
encan ado, a
sus
palab as"
(M.
O adyahu, p.
177).
Su
in eligencia,
su
numen
genial,
ue
alabado
de
muchos, y
aún
di í'amos log ó el aplauso y aquiescencia uni e sal den o
de su pueblo, cuyo
in é p e e
insupe able llegó a
se
y
jamás
se-
á
echado en
ol ido:
( .
12)
el lau o de
la
inmo alidad
se á
el
mejo
epi a io de
su
umba.
"Mien as
i ió,
ya
desde sus
p i-
me os años de ju en ud,
al
despun a
los iniciales des ellos de
su
genio, su
nomb e
ue
ilus e,
y cuando descansó, 'al
en ega
su
alma
al
C eado y
su
li a
a las
u u as
gene aciones, su
glo-
ia
ha
ido
en
auge"
( .
15) y
jamás
s,e
bo a á
su
memo ia
( .
13).
"Sempe
honos
nomen
que
uum
laudes que
manebun "
(Siemp e
u
hono ,
u
nomb 'e y loo es
se án
du ade os.
Da id
GOnzalo M aeso