El aprendizaje autónomo y las TIC en la enseñanza de una lengua extranjera: ¿Progreso o retroceso?
Abstract
El aprendizaje autónomo está cobrando protagonismo. Este concepto que no ha podido establecerse como objetivo de aprendizaje universal a pesar de los muchos puntos a favor, se menciona a menudo en relación con las TIC, un sector en alza. ¿Qué concepto de autonomía le adscriben en el contexto de la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras? ¿En qué medida contribuyen las herramientas digitales a la promoción del aprendizaje autónomo frente al auto-aprendizaje? Un análisis de las herramientas digitales para la enseñanza- aprendizaje de lenguas extranjeras pretende detectar las concepciones del aprendizaje autónomo subyacentes y así encontrar respuesta.
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El aprendizaje autónomo y las TIC en la enseñanza de una lengua extranjera: ¿Progreso o retroceso? Ruth BuRBat Universidad de Granada Recibido: 13 marzo 2015 / Aceptado: 6 septiembre 2015 ISSN: 1697-7467 RESUMEN: El aprendizaje autónomo está cobrando protagonismo. Este concepto que no ha podido establecerse como objetivo de aprendizaje universal a pesar de los muchos puntos a favor, se menciona a menudo en relación con las TIC, un sector en alza. ¿Qué concepto de autonomía le adscriben en el contexto de la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras? ¿En qué medida contribuyen las herramientas digitales a la promoción del aprendizaje autónomo frente al auto-aprendizaje? Un análisis de las herramientas digitales para la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras pretende detectar las concepciones del aprendizaje autónomo subyacentes y así encontrar respuesta. Palabras clave: Aprendizaje autónomo, enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras, uso de las TIC, aprendizaje constructivista, auto-aprendizaje. Learner Autonomy and ICT in Foreign Language Teaching: Moving forwards or backwards? ABSTRACT: Learner autonomy is gaining prominence. This concept which could not yet be established as universal learning goal despite its many pros, is frequently mentioned in relation with ICT as a growing sector. But what conceptions do the digital tools assign to learner autonomy in the context of teaching and learning foreign languages? To what extent do they really contribute in promoting learner autonomy compared to self-learning-concepts? An analysis of digital tools for teaching and learning foreign languages aims to identify the underlying concepts of learner autonomy in order to find an answer. Key words: Learner autonomy, teaching and learning of foreign languages, ICT, self-learning-concept, constructivism. 1. INTRodUCCIóN Tanto se ha escrito ya sobre el aprendizaje autónomo (Chan, 2000)1 que a veces da la sensación que es un tema en el que ya no queda mucho por descubrir. No obstante, sucede todo lo contrario. Actualmente, en el campo de la enseñanza este concepto ha vuelto a despertar el interés fundamentalmente por el creciente uso de las TIC. Junto con los recientes 1 Chan (2000: 55 ) hace referencia a las extensas bibliografías de Broady y Kenning, 1996, y Benson y Voller, 1997, en las que se reflejan los trabajos que recogen todo el abanico de diferentes nociones del aprendizaje autónomo. PoRta LinguaRum 26, junio 2016 pp. 37-51
conocimientos acerca de las teorías de aprendizaje, también el constructivismo ha contribuido a que el aprendizaje autónomo haya cobrado un nuevo protagonismo2. Volviendo la vista atrás a los últimos cien años, parece que el concepto en sí es un ‘evergreen’, un tema sin fecha de caducidad. Arraigado en la pedagogía de reforma de los años veinte del siglo pasado (Wolff 2003: 322), se le han dedicado muchos estudios científicos desde diferentes perspectivas y disciplinas como la pedagogía, la psicología cognitiva y la didáctica de lenguas extranjeras3 entre otras. Sin embargo, llama la atención que el aprendizaje autónomo no haya logrado establecerse hasta la actualidad como objetivo universal de aprendizaje en el aula4 a pesar de las numerosas razones teóricas (y también prácticas) a su favor. Destaca a este respecto la importancia de la práctica docente, es decir la interrelación y la cronología de teoría y práctica para promover este concepto. Porque a diferencia de otros enfoques didácticos, el aprendizaje autónomo tiene su origen en la misma práctica de la enseñanza de LE (lenguas extranjeras) en vez de fundamentarse primero en unas directrices teóricas elaboradas y propias de la lingüística o la psicología (Wolff: 2003). Además es precisamente en esta práctica docente, en la que la eficacia del aprendizaje autónomo se presenta a menudo como una cuestión más de fe que de razón según las palabras de Little (1995: 32) “[…] autonomous classrooms produce the most effective language learning, both qualitatively and quantitatively. This is of course a matter of faith for advocates of learner autonomy”. En consecuencia, los docentes juegan un papel fundamental con respecto a la promoción del aprendizaje autónomo, por lo que creemos conveniente recordar la enorme influencia que ejercen sus creencias a través de las teorías subjetivas sobre las distintas orientaciones metodológicas a la hora de introducir nuevos conceptos en general: “[…] Innovationen im Fremdsprachenunterricht, z.B. die Konsequenzen, die sich aus dem Konzept der ‘Lernerautonomie’ ergeben, [haben] letztlich nur dann eine Realisierungschance, wenn es gelingt, die subjektiven Unterrichtstheorien von Lehrern ein Stück weit ‘aufzubrechen’,” (Tönshoff: 1995)5. Actualmente, la situación en el sector educativo se caracteriza por un incremento constante de las TIC, lo que también se refleja en el contexto de la enseñanza-aprendizaje de LE. Así, pues, se nos ofrece un gran número y una amplia variedad de las herramientas digitales que mayoritariamente se proporcionan o bien a través de Internet o bien mediante software específico. La oferta es tan enorme que da la sensación de que es prácticamente imposible‚ estar a la última‘, también debido al progreso tan acelerado en el ámbito de la informática. Pero no solamente hay una multitud de herramientas digitales con las que se pueden perseguir también un sinfín de diferentes objetivos. También el hecho de que el término autonomía dispone de abundantes definiciones constituye a nuestro entender un auténtico obstáculo 2 Wolff (2003: 323) considera la promoción del aprendizaje autónomo una consecuencia didáctica de los recientes estudios de la psicología cognitiva. 3 En adelante LE. 4 Según Wolff (2003: 323) el predominio de las teorías behavioristas fue el obstáculo principal para que el concepto didáctico de «aprendizaje autónomo» se pudiera desarrollar en la primera mitad del siglo pasado. 5 Las citas de lengua alemana se presentan parafraseadas por la autora.: […] innovaciones en la enseñanza de lenguas extranjeras como, por ejemplo, las consecuencias que se derivan del concepto de «autonomía», tan solo se pueden poner en práctica si se consigue romper con las teorías subjetivas de la enseñanza por parte de los docentes, aunque sea de forma parcial. 38 Porta Linguarum Nº 26, junio 2016
para aclarar esta interrelación. Con el fin de encontrar una respuesta a estos planteamientos, y conscientes de la complejidad, a continuación se explica brevemente el procedimiento de este estudio con consideración hacía el contexto de la enseñanza-aprendizaje de LE. 2. METodologíA Para esclarecer el vínculo entre las TIC y el aprendizaje autónomo es necesario disponer de una definición operativa del concepto de aprendizaje autónomo, así como de un catálogo de las herramientas digitales. Solo con esta base definitoria es posible averiguar hasta qué punto las TIC pueden contribuir a la promoción del aprendizaje autónomo. Tal y como se ha mencionado ya con anterioridad, el aprendizaje autónomo proviene de diferentes disciplinas que le han asignado también distintos rasgos a lo largo de su trayectoria. Puesto que el interés de este estudio está enfocado al contexto de la enseñanza-aprendizaje de LE, se considerarán en primer lugar todas aquellas características del aprendizaje autónomo propias de esta materia. Con respecto a las TIC se procede de un modo similar. En primer lugar, se presenta una clasificación de las herramientas digitales aptas para su uso en la docencia de una LE. Acto seguido, se estudiarán las posibilidades que ofrecen junto con los objetivos de aprendizaje subyacentes para finalmente comprobar qué parámetros del aprendizaje autónomo respaldan las TIC. De esta manera se podrá determinar hasta qué punto constituyen las TIC realmente una oportunidad para promover un concepto de autonomía coherente desde un punto de vista metodológico-didáctico actual. 3. ApRENdIzAjE AUTóNoMo: dEfINICIoNES SEgúN ENfoqUES EN lA ENSEñANzA-ApRENdIzAjE dE lENgUAS ExTRANjERAS En el contexto de la enseñanza-aprendizaje de LE el concepto de autonomía suele tener connotaciones claramente positivas. Así se vincula la autonomía normalmente con una metodología innovadora en la que se redefinen los roles tradicionales de la docencia. Del mismo modo, ser un alumno autónomo se considera una virtud, y contar con estudiantes autónomos en clase es sin duda alguna, algo a lo que aspira cualquier docente. En definitiva, se puede observar que pocas veces se manifiestan críticas esenciales y negativas con respecto al aprendizaje autónomo, de modo que como concepto metodológico u objetivo de aprendizaje parece contar con la aprobación global. No obstante, donde sí suele haber incertidumbres es a la hora de llevar las nociones de la autonomía a la práctica, algo que ocurre sobre todo en entornos educativos con mayor hábito de las clases magistrales. Entonces, el atractivo inicial de la autonomía se difumina, y tanto los profesores como también los estudiantes pueden sufrir una sensación de desamparo y desorientación. Y no es para menos: las múltiples interpretaciones del aprendizaje autónomo que se han ido formando a lo largo de los últimos cien años desde las diferentes disciplinas también habrán contribuido a agravar esta sensación de confusión. 39 Ruth BuRBat El aprendizaje autónomo y las TIC...
Con este pretexto, y para que los docentes sepan a qué noción adscribirse y asimismo identificar los conceptos subyacentes a los distintos enfoques metodológicos, Schmenk (2010) constata en su análisis lo siguiente: «Die Tatsache, dass es verschiedene Auffassungen von Autonomie gibt, ist [dabei] nicht per se problematisch - problematisch wird es erst, wenn wir uns nicht darüber im Klaren sind, welchen Autonomiebegriff wir selbst verwenden, und welcher Autonomiebegriff anderen Ansätzen und Vorschlägen jeweils zugrunde liegt.”6 Teniendo en cuenta los objetivos que perseguimos con el presente estudio, consideramos esta visión transigente y condescendiente que subyace al análisis de Schmenk (2010) una base adecuada como punto de partida para la elaboración de una definición operativa. Junto con su reflexión crítica y exhaustiva revela los rasgos distintivos del concepto de autonomía de un modo transparente, que facilita equiparar sus apreciaciones con las de otras expertos en esta materia. Por este motivo, a continuación presentamos de forma resumida las interpretaciones que distingue Schmenk (2010) en función de las consecuencias que tienen para la enseñanza y el aprendizaje de LE. En primer lugar, Schmenk (2010: 13) identifica la autonomía entendida desde un punto de vista situativo-tecnicista. Aprender en este sentido, se considera la suma de actividades que realiza el estudiante sólo e independiente de cualquier ayuda por parte de algún instructor. En consecuencia, el concepto de enseñar en este caso se reduce al mero hecho de ofertar materiales formativos en los que el estudiante selecciona una opción, marca una casilla, etc. Este tipo de aprendizaje autónomo, a menudo, se presenta en conjunción con un software multimedia. A falta de una orientación pedagógica subyacente, este concepto de autonomía poco reflexionado es criticado por muchos defensores del aprendizaje autónomo (Benson, 2006; Rüschoff, 2003; Wolff, 2003; Rösler, 2010), ya que la noción de autónomo se convierte en sinónimo de sólo. Por este motivo, Wolff (2003) propone denominar esta variante auto-aprendizaje. En alusión a Henri Holec, Schmenk (2010: 14) cita la segunda interpretación de autonomía. Ésta se caracteriza principalmente por el desarrollo independiente del estudiante de cada una de las fases que constituyen el proceso de aprendizaje, es decir desde la planificación de las actividades, pasando por la realización hasta la autoreflexión y la evaluación de una tarea. Aprender es actuar y la autonomía en este sentido constituye el requisito previo para poder realizar este proceso de aprendizaje. También en este concepto de autonomía la enseñanza en sí pierde protagonismo, ya que el estudiante autónomo es capaz de organizar sólo y por su cuenta todos los pasos necesarios del aprendizaje. Representa una concepción exigente desde un punto de vista pedagógico-didáctico, y requiere el asesoramiento y la tutorización junto con un abanico de materiales variados y completos que permita a los estudiantes seleccionar lo que consideren oportuno y adecuado en función de sus necesidades. En definitiva, haciendo referencia a Kleppin (2003), Schmenk (2010: 15) constata que este concepto de autonomía requiere del alumnado una especie de formación preliminar de aprendizaje. 6 El hecho de que existan diferentes conceptos de autonomía no constituye un problema en sí. Se convierte en tal solamente si nos referimos a la autonomía sin ser conscientes del concepto de autonomía que utilizamos y en cuál se basan los demás enfoques y propuestas metodológicos. 40 Porta Linguarum Nº 26, junio 2016
En tercer lugar, Schmenk (2010: 15) presenta las concepciones de la autonomía estratégicotecnicista. Se considera autónomo todo aquel que disponga de un repertorio de estrategias y técnicas para usarlas adecuadamente en el aprendizaje de una LE de un modo eficiente y bien enfocado. Schmenk destaca negativamente el principio económico de este concepto y su carácter marcadamente técnico-instrumental, ya que equipara el aprendizaje con la gestión de estrategias. En consecuencia, el concepto de enseñar se reduce al ensayo de técnicas y decisiones estratégicas con el fin de conseguir un aprendizaje de alto rendimiento. En este sentido Schmenk (2010: 16) concluye: “Gerade im Zusammenhang von Lernstrategien fällt häufig der Begriff des Trainings7 (ein Begriff, der eher behavioristische Assoziationen weckt als etwa Begriffe wie Lehren, Unterrichten, Erziehung oder Bildung).”8 De un modo totalmente diferente se presenta el concepto de la autonomía entendida desde la perspectiva constructivista. Mientras que las interpretaciones anteriores consideran la autonomía un ideal, un objetivo a conseguir, según las teorías de aprendizaje constructivista, la autonomía representa una noción descriptiva, ya que constituye la condición normal en la que se encuentra el estudiante (Schmenk, 2010: 17). Aprender se define como un proceso totalmente subjetivo y personal que se fundamenta en la (re)construcción de la realidad en forma de representaciones individuales en las que la información nueva se conecta con la información ya existente. De ahí que la enseñanza sólo puede tener una influencia limitada: “Alle Einflüsse von auβen - seien es Lehrende, Mitlernende, Materialien oder Medien - können höchstens so etwas wie ‘Anbieten’ oder ‘Stören’ sein […]. Dies kann nicht vorherzusehende Effekte bei einzelnen Lernern hervorrufen - oder auch nicht.”9 (ibid.: 17). Por este motivo y con el fin de organizar una enseñanza efectiva, Wolff (2003: 323) insiste en la necesidad de ser coherente y consecuente con respecto a la orientación metodológica en la docencia y presentar a los estudiantes una amplia variedad de diferentes materiales didácticos: “Bei der Verarbeitung der Lerninhalte knüpft jeder Lerner an sein eigenes subjektives Wissen an; er kann deshalb auch nur solche Lerninhalte verarbeiten, die er zu seinem bisherigen Wissen in Verbindung setzen kann. Wenn dies so ist […], dann ergibt sich daraus die didaktische Konsequenz, dem einzelnen Lerner unterschiedliche Lernangebote zu machen, bzw. im Klassenzimmer reiche Lernumgebungen zu schaffen, die es ihm ermöglichen, sein bereits vorhandenes Wissen mit dem neuen Wissen zu verknüpfen.”10 Como quinta variedad figura en el ensayo de Schmenk (2010) el concepto de autonomía psicológico-evolutivo haciendo alusión a David Little y Vygotsky. Similar al concepto de 7 Cursiva del original. 8 Sobre todo en el contexto de las estrategias de aprendizaje a menudo se menciona el concepto de entrenamiento (un concepto que se asocia más bien con orientaciones behavioristas, y no con conceptos como docencia, enseñanza, educación o formación académica). 9 Todas las influencias desde fuera, sean los docentes, los demás compañeros de estudio o los materiales y medios didácticos, tan sólo constituyen una ‹oferta› o un ‹estorbo› que pueden provocar—o no— consecuencias imprevisibles en algunos de los estudiantes. 10 En la asimilación de los contenidos cada estudiante recurre a sus conocimientos subjetivos; por este motivo, sólo puede entender todos aquellos contenidos que tengan alguna relación con los conocimientos ya adquiridos. Si esto es así, resulta de ahí la consecuencia didáctica de ofrecer a cada estudiante una propuesta docente individualizada, y de crear en el aula un entorno de aprendizaje variado que le permita al estudiante vincular el conocimiento ya existente con el nuevo. 41 Ruth BuRBat El aprendizaje autónomo y las TIC...
la autonomía constructivista, se trata más bien de una noción descriptiva, que indica una condición o un estado en vez de simbolizar un objetivo como en las demás interpretaciones anteriores. No obstante, a diferencia de la noción constructivista que considera la autonomía un estado natural, para la psicología evolutiva la autonomía representa un estado que se adquiere habitualmente a lo largo del desarrollo adolescente, basándose en la experiencia. Es decir, contrariamente al enfoque constructivista este concepto de autonomía psicológicoevolutivo considera la influencia del exterior un impacto crucial e imprescindible. Transferido al contexto de enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras significa, que sólo a través de la interacción con los demás, y no de una manera autodidacta, se va construyendo el proceso de aprendizaje, en el que los estudiantes adquieren la autonomía de forma paulatina. De esta manera, la enseñanza y el papel del profesor en general recobran valor. Enseñar se concibe a través de la intervención y el control del proceso de aprendizaje por parte del profesor según las circunstancias que se les presenten. Sus funciones de asesorar, orientar y servir de modelo se consideran necesarias hasta que los estudiantes sean capaces de desprenderse. En definitiva, a nuestro juicio, en el marco de la enseñanza-aprendizaje el concepto de autonomía del enfoque psicológico-evolutivo no sólo constituye el estado o la aptitud final, sino además el objetivo de aprendizaje, tal y como lo describe Chan (1999: 5): “Autonomie ist sowohl das Ziel als auch der Weg zum Ziel. Lernende werden sich Autonomie erst dann aneignen können, wenn sie sich auch in Autonomie üben dürfen.”11 Muy diferente a los conceptos mencionados, se presenta por último la autonomía desde la perspectiva filosófico-crítica. Tiene valor interdisciplinar y sus orígenes provienen del entorno filosófico-pedagógico de la sociedad alemana a través de Immanuel Kant y Theodor Adorno (ibid.: 20). Fundamentándose en la fuerza de la reflexión y la capacidad crítica frente a la heteronomía, esta interpretación de autonomía sigue siendo de gran relevancia de forma universal y para cualquier sociedad. No obstante, a nuestro juicio, su carácter genérico y global ayuda poco a la hora de elaborar una definición operativa del concepto de autonomía para la enseñanza-aprendizaje de LE. Pasando revista a las diferentes concepciones de autonomía, aparte de su variedad, llama la atención el antagonismo entre una y otra versión junto con las distintas funciones que se le adscriben a la enseñanza y el aprendizaje. Llegados a este punto, y con el pretexto de elaborar una basa definitoria del concepto de autonomía, estas incoherencias se pueden atender de diferentes maneras en vista del siguiente análisis. O bien se resuelven primero mediante unas reflexiones teóricas que atienden las exigencias metodológico-didácticas para el entorno universitario. En este caso, el análisis posterior de las TIC se fundamentaría en un solo enfoque de autonomía que se consideraría el más apropiado. O bien, se elabora una definición operativa más amplia y compleja, que se sujeta en el conjunto completo de los parámetros correspondientes a las cinco interpretaciones de autonomía presentadas, y que tolera las contradicciones internas. Operar de un modo así de flexible y condescendiente para el análisis posterior de las TIC, a nuestro entender, permite una visión también más global y transparente, a la vez que hace justicia a la diversidad de intereses y objetivos en la docencia. Basándonos en la catalogación de Schmenk hemos confeccionado un gráfico (figura 1) que presenta de forma sintetizada los principales rasgos distintivos en función de las cinco variedades de autonomía propias de la enseñanza-aprendizaje de LE. Asimismo, el gráfico 11 La autonomía es tanto el objetivo como el camino hacia el objetivo. Los estudiantes sólo pueden aprender a ser autónomos si se les da la oportunidad de practicarla. 42 Porta Linguarum Nº 26, junio 2016
que mostramos a continuación (figura 2) indica la trascendencia de cada uno de los cinco enfoques con respecto a los dos ejes principales: la enseñanza y el aprendizaje. Servirá en adelante como base definitoria para analizar las herramientas digitales. AUTONOMÍA: CARACTERÍSTICAS SEGÚN ENFOQUES Enfoque: SituativoTecnicista Enfoque PedagógicoDidáctico (Holec) Enfoque EstratégicoTécnicista Enfoque constructivista Enfoque PsicológicoEvolutivo CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES aprendizaje Aprender equivale a la suma de actividades orientadas principalmente a la forma. Aprender es actuar; el etudiante organiza sólo todo el proceso de aprendizaje. Gestión de estrategias Constucción individual del propio aprendizaje. El aprendizaje como reconstrucción del conocimiento. enseñanza Enseñar equivale a la puesta a disposición de material didáctico. El docente no es necesario. Enseñar se reduce a la tutorización, organización y el ofrecimiento de materiales didácticos (orientados más al proceso de aprendizaje) Ensayo de técnicas y decisiones estratégicas. Poca influencia del exterior. Enseñar equivale a intervenir y conducir el proceso de aprendizaje. material didáctico Permite autoevaluación y está orientado más a la forma que al proceso. Necesidad de material didáctico amplio y variado que contemple el proceso de aprendizaje autónomo. Ayuda a la autoayuda. Necesidad de material muy variado y auténtico que incite a la reflexión. Muy relevante: Amplia oferta con ejemplos. noción de autonomía Auto-aprendizaje en el que el estudiante se encuentra sólo. Autonomía como requisito previo para el parendizaje. Repertorio de estrategias y técnicas. Noción descriptiva y estado habitual. Noción descriptiva que se adquiere a través de la experiencia. Figura 1: Características principales de la autonomía según enfoques. Los diferentes tonos de gris indican la función de la autonomía como concepto descriptivo (gris oscuro) u objetivo de aprendizaje (gris claro). 43 Ruth BuRBat El aprendizaje autónomo y las TIC...
En este se aprecia por un lado la distribución de los cinco enfoques, vinculada con el modelo de aprendizaje y el grado de influencia de la docencia, representados los dos a través de los ejes principales. Evidentemente, el gráfico sólo puede tener un carácter orientativo. En este sentido, es importante recordar que las nociones que representan los dos ejes, no se pueden delimitar al cien por cien por englobar cada concepto siempre también un componente del otro. Asimismo, la colocación de los cinco conceptos de autonomía no sigue ningún rigor matemático. El eje correspondiente al modelo de aprendizaje muestra la dirección hacia un aprendizaje enfocado a la forma (saber), es decir orientado a los aspectos estructurales de la lengua, o de lo contrario, más hacia el proceso (saber hacer), haciendo hincapié también en los procedimientos. En consecuencia, acorde con estas dos nociones, el estudiante desempeña un papel más o menos activo desde un punto de vista constructivista: cuanto más se implica en el proceso de aprendizaje, menos instrucciones necesita por parte del docente que en este caso ejerce como facilitador y guía. De lo contrario, cuanto más se limita el aprendizaje a las formas, más se centra la labor del docente en la transmisión de conocimientos mientras que el estudiante tiene un papel más pasivo. El eje que plasma la influencia de la docencia, por otra parte, refleja únicamente la relevancia de la enseñanza y no como se podría pensar, la función del docente, tal y como la acabamos de describir. Es decir, el enfoque radica exclusivamente en el grado de influencia o necesidad de la enseñanza directa a través del docente, en función de los distintos conceptos de autonomía. De este modo, se sitúan, por ejemplo el enfoque constructivista y el enfoque psicológico-evolutivo en el extremo derecho del eje de aprendizaje, ya que ambos se orientan más al proceso de aprendizaje; no obstante, difiere su grado de influencia de la enseñanza. Mientras que el enfoque constructivista se caracteriza por una influencia del exterior muy reducida, el enfoque psicológico-evolutivo requiere en gran medida de la ayuda a través del docente. La flecha simboliza la influencia decreciente de la enseñanza a lo largo del proceso de aprendizaje, similar a lo que sucede en el enfoque estratégico-tecnicista. Aquí la flecha se inclina cada vez más hacia el proceso de aprendizaje, pues hay que suponer que los estudiantes irán aumentando paulatinamente su repertorio de estrategias. 4. HERRAMIENTAS dIgITAlES pARA lA ENSEñANzA-ApRENdIzAjE dE lENgUAS ExTRANjERAS Tal y como se anunció anteriormente, para el análisis de la relación con las herramientas digitales, se recurrirá al gráfico (figura 2) como soporte operativo final. Pese a su carácter fundamentalmente orientativo, resulta especialmente idóneo al mostrarse transparente y libre de controversias conceptuales. Gracias a esta simplicidad y claridad gráfica, permite considerar la selección de las herramientas digitales de un modo genérico y más amplio. La gama de los diferentes tipos de TIC se clasifica en un primer paso en función de su enfoque hacía las lenguas extranjeras (figura 3). El siguiente paso consiste en la asignación a los diferentes conceptos de autonomía. 44 Porta Linguarum Nº 26, junio 2016
4.1. Oferta general de tipos de herramientas Con el fin de presentar la gama de herramientas digitales aptas para la enseñanzaaprendizaje de LE lo más escueto posible, hemos diseñado el gráfico (figura 3) como ampliación al modelo de (Tschichold: 2007). Los dos círculos principales muestran las TIC que pueden ser de interés para la enseñanza-aprendizaje de LE, divididas en herramientas genéricas y herramientas orientadas a la docencia de LE12; en el centro se sitúan todas aquellas que forman parte de los dos apartados. Prácticamente sin excepción, todas son aptas para el uso en las principales lenguas europeas. Antes de proceder a investigar el impacto en los diferentes conceptos de autonomía, es importante recordar que el marco de este estudio se orienta al ámbito universitario de clases presenciales. Por tanto exceptuamos de nuestro análisis tanto los cursos de lengua completos, al estilo de los que se ofrecen, por ejemplo a través de Deutsche Welle13, como los MOOC. 12 En sentido estricto, solo Lingo Fox y DaF-Collage son aplicaciones desarrolladas para LE. No obstante, dado el fuerte impacto de los demás programas en este entorno, también se han incluido en este grupo. 13 Véase para más información http://www.dw.de/deutsch-lernen/deutschkurse/s-2068 45 Ruth BuRBat El aprendizaje autónomo y las TIC...