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Aldeire en un documento árabe. Población y agricultura

Espinar Moreno, Manuel

Abstract

Grupo Investigación HUM-165: Patrimonio, Cultura y Ciencia Medievales y centro: Manuel Espinar Moreno. Centro Documental del Marquesado del Cenete

Full text

Manuel Espinar Moreno Aldeire en un Documento Árabe Población y Agricultura LIBROS EPCCM FUENTES, NÚM. 19 2017 Manuel Espinar Moreno Aldeire en un Documento Árabe Población y Agricultura Ayuntamient o de Aldeire LIBROS EPCCM FUENTES, NÚM. 19 2017 Manuel Espinar Moreno Aldeire en un documento árabe. Población y agricultura © Manuel Espinar Moreno © HUM-165: P atrimonio, Cultura y Ciencias Mediev ales www.librosepccm.com www. epccm.es/net/org Diseño de cubierta: Manuel Espinar Moreno. Morivo de cubierta: V ista de Aldeire. Maquetación: Manuel Espinar Moreno ISBN. 978-84-931748-2-3 Depósito legal: Gr-1.452/2000 Esta edición del Grupo de Inv estigación HUM-165: P atrimonio, Cultura y Ciencias Me- diev ales se realiza en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Aldeire y la Excma. Diputación de Granada, como ya ocurrió el año 2000, cuando se hizo la primera edi-ción. ahora se suma el centro Manuel Espinar Moreno. Centro Documental del Marquesado del Cenete Cualquier forma de reproducción, distribución, comuicación pública o transformación de esta obra sólo puede realizarse con la autorización de su titulares, salvo excepción prevista por la Ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Repográficos. www.cedro.0rg) si nece - sita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Presentació n E l motivo de sub ir a Digibu g esta obra sobr e Aldeire en u n document o árabe. Poblac ión y ag ricultura , es facilitar su consul ta por los estudi osos y amantes de la H istoria, está actualmente a gotada en los fo ndos universi tarios y, por ta nto, en oca siones no se p uede consul tar. Creo que las edicion es lleva das a ca bo por la Exma Diputa ción Pro vincial de Granada, y ma s tarde en Li brosEPCCM, en su seri e Fuentes , numero 19 no han posi bilitad o que se agote. Por mi parte est oy encantado de o frecer l a oportu nidad de esta c onsulta pues aquell os estudios so bre Topo nimia y onomástica f acil itan a los jóv enes investigador es el acceso a este tipo de anál isis co mplementar io con la Historia. Ta mpoco cre o que la Ex cma. Diput ación Provi ncial de Granada y e l Grupo de Investiga ci ó n HUM -1 65: Patrimonio , Cultur a y Ciencia M edievale s de la Uni versidad de Granada te ngan ni ngún inconveniente pu es de e ste modo su esfuerzo y gratitud ya tuvieron su éxito cuando se publicó . Por todo ello tan to los q ue la f inanciar on, la edita ron y la escribieron h oy ofrecen a quello en benef icio del común, en especi al de los estudi osos sobre esto s temas que en muchas ocasiones so n el cu erpo y esqu eleto de nuestra h istoria loca l. Un cuarto de sigl o después de su primera edi ción nos atrev emos a editarla de nuevo tal cómo f ue concebida, lo hac emos junto con otras obras mía s en la colecció n de tr abajos que o frece Digi bud de la Unive rsidad granad ina. El Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnica s Hist o riográficas, al q ue he estado ligado hasta mi jubilación y en cierta medida contibuo unido como Profesor Colaborador Extraordinario igu almente quiere q ue obras como esta esté al alcanc e de todos los inv estigadores y l ectores que se interesan por el pasado de l as tierras gr anadinas. Sin otro parti cular espero que se saq ue alguna e nseñanza de esta obra que al fin y al cabo fue f ruto de una experiencia conso lidada a veces e incipiente en otras, per o ambas juntas l ograron qu e esta obr a fuera realidad en su día y hoy permanezca graci as a los modernos sistemas de e dición. Granada, febrero 2023 . Manu el Espinar M oreno. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE POBLACIÓN Y AGRICULTURA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE GRANADA Á�EA Dt ASISTENCIA A MUNICIPIOS UNIDAD PRov1,.,-1A1. Df B"'-Ncs CULTURALE AYUNTAMIENTO DE ALDEIRE M ANU EL ES PI NA R MORE NO ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE POBLACIÓN Y AGRICULTURA . ., COLECCIÓN Patrimo11io Do c umental • Nº 1 GRANADA , 2000 e o L E e e 1 ó N P a t r i m o n i o D o e u m e n t a l • Nº 1 Finalidad: Establecer una línea editorial complementaria a la edición de la Revi'>ta de Patrimonio Cultural e lnvcstigac16n Bibataubín que contemple la t:dición de monogrnfía!> y estudios sobre temas de importacia relativo'> a la historia de Grnnada. ©del texw: Manuel Espinar Moreno ©de la edición: DIPUTACIÓN PROVINCIAL Db GRANADA. Asistencia a Municipios. Unidad Provincial de Bienes Culturales y A YUNTAM!ENTO DE ALDEIRE. ©de las ilustraciones: José Miguel Fuentes Martín Manuel Espinar Moreno Imprime: La Gráfica, S.C.And. Granada. l.S.B.N.: 84-931748-2-3 Dep<Í.Hto legal: Gr-1.452/2000 A Paqui , José Manuel y María para que cono z can Aldeire y no olviden sus orígenes. A mis padres por habem1e enseñado a amar a la Virgen del Rosario, a mi pueblo y a sus gentes. ' < ¡¡; :;;i o ro > r o ~ ;>;:l [T] ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 9 INTRODUCCIÓN Una de las líneas de investigación que he desarrollado en estos últimos años es la edición de Fuentes Documentales sobre las que realizar trabajos más específicos y concretos. La publicación del Libro del Empadronamiento y Aprecio de los bienes y haciendas de los vecinos de Aldeire es continuación de otros trabajos ya publicados hace tiempo 1 • Las noticias históricas más importantes sobre esta zona quedaron ya plasmadas en aquellas páginas por lo que no nos vamos a detener en reproducirlas ahora. En la Edad Media las poblaciones del Cenete lograron tener un nivel de vida elevado gracias a las vegas de las alquerías y al ganado. Los documentos árabes nos informan de muchos aspectos sobre los hombres, los límites entre poblaciones, regadío, ganados , vías de comunicación, ventas , compras, etc., que nos han permitido sacar noticias de extraordinario interés para la época medieval. Las tierras del Cenete constituyeron un señorío con la conquista de los cristianos. En la temprana fecha de finales de marzo de 1490 los Reyes Católicos cedieron al Cardenal D. Pedro González de Mendoza y a su s sucesores las villas de Aldeire, La Calahorra, Ferreira y Dólar. Pocos días más tarde, el 1 O de abril , le ceden las villas y lugares de Jérez , Alcázar , Lanteira y Alquife. La donación aparte estos lugares de la jurisdicción de Guadix. La toma de posesión de e s ta donación se realizó ante notario durante los días 6, 7 y 8 de julio de 1490 por parte de Sancho de Benavides con poder del Cardenal D. Pedro González de Mendoza. A él le ceden los reyes el señorío de Albuñán y Cogollos muy cercanas a la s otras villas cedidas al eminente prelado. La villa de Huéneja 1. ALBARRACÍN NAVARRO , J. ; ESPINAR MORENO , M.; MARTÍNEZ RUIZ , J. y RUIZ PÉREZ , R. , El Marqu e sado de l Ce ne te. Historia , Toponimia, Onomástica , s egún f OCum e n - to s árab es inéditos. Granada , Univer s idad de Granada , 1986 , 2 tomos. El trabajo s obre Aldeir e comenc é a elaborarlo hace aproximadamente dos años con el motivo de dedicarlo a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario. Razones de sobra conocidas retrasaron aquell a publi ca ción qu e e speramo s s ub s anar c on Ja edición de otro libro sobre nuestro pueblo. 10 Manuel Espinar Moreno pasó a formar parte del señorío en junio de 1492. El 5 de junio de 1492 los monarcas apartan esta localidad de la jurisdicción de Guadix. El marqués Don Rodrigo de Mendoza heredó de su padre D. Pedro el señorío según se especificó en el documento de 12 de mayo de 1487 cuando se autorizó a fundar un mayorazgo en favor de sus hijos D. Rodrigo, don Diego y don Juan. En 1491 estando en el Real de la Vega de Granada se encontraba junto a D. Rodrigo el alfaquí Ali Aben Chapela, vecino de Aldeire, alcalde de las siete villas y se le concede facultad para entender en lo civil y criminal entre la población musulmana de la zona. La rebelión de los musulmanes en 1490 llevó a intervenir al rey y a sus colaboradores. En el caso de las villas del Cenete sabemos que muchos se alzaron y se marcharon a las Alpujarras. El Cardenal Mendoza los perdonó para que volviesen a sus tierras y haciendas. Estos hechos modifican sustancialmente la naturaleza de los bienes de la población mudéjar de la zona. El señor adquirió el dominio directo de los bienes raíces que antes eran de sus vasallos. Luego les cedió a perpetuidad el dominio útil de las propiedades en atención al arrepentimiento manifestado pero a cambio de un concierto y asiento entre ambas partes. También la rebelión mudéjar llevo a pactar nuevas Capitulaciones. En el Cenete el 22 de junio de 1501 el marqués coacciona a sus súbditos y les arranca nuevas obligaciones económicas. Años más tarde en 1515 todos los diezmos y alcabalas son sustituidos por una renta fija que se llama el Magrán. El régimen fiscal del Cenete y su evolución fue estudiado igualmente por J. Albarracín, M. Espinar, J. Martínez y R. Ruiz. La conversión de los mudéjares en moriscos se tradujo en una re- conversión de los impuestos. Las nuevas capitulaciones fijaban las obligaciones económicas de los habitantes. Algunos impuestos desaparecieron y otros se impusieron nuevos. A partir de 1515 los diezmos y alcabalas pagados en especie se traducen en un canon fijo de 10.000 ducados más otras rentas impuestas por los titulares del señorío. Las penas impuestas a algunos naturales llevaron a continuos enfrentamientos durante largos períodos de tiempo hasta que se llegaba a un acuerdo para ser roto de nuevo por alguna de las partes. Los súbditos expusieron sus quejas en más de una ocasión incluso a los monarcas. En 1532 se inician acciones judiciales puesto que el concejo de la villa de Aldeire autoriza a Juan García Be\:etín y a Diego el Tenor para querellarse contra el Gobernador Alonso de Malina puesto que se habían quebrantado la carta y provisión real otorgada por los Reyes Católicos a los vecinos del Cenete. En 1533 se suman otras villas del Marquesado. La sentencia aunque favorable en muchas cosas a los moriscos no se puso en vigor pues cuando una parte obtenía la razón la otra apelaba. En 1546 se llego a una escritura de transacción y en 1547 se ratifica el nuevo documento en Valencia y poco después lo hace el rey. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 11 Por los datos que conocemos en la fijación del Magrán la villa de Aldeire era la segunda en cantidad de bienes pues aportaba un total de 21.891 pesantes, 7 dineros y 8 cornados y suponían en total el 17' 51 % del total del Marquesado. Para conocer lo que pagaba cada hacienda se hizo un inventario detallado de cada uno de los bienes raíces de cada contribuyente y el valor en que se estimaban. De acuerdo a ello se procedió a derramar el impuesto con un sencillo índice de proporcionalidad que fue el de l pesante por cada ducado. En el Magrán de 1550, cuyo texto es la base de esta publicación, nos encontramos que Aldeire paga 19.635 '25 pesantes y se pone por detrás de Jerez y Huéneja. En este reparto vemos como Aldeire se ve beneficiado pues en otros anteriores salía perjudicado. Documentos árabes para el estudio de la Granada nazarí y morisca Cada día se van conociendo nuevos documentos y datos sobre el reino nazarí y de la etapa de la Granada morisca. Algunas de estas escrituras árabes contienen noticias de extraordinario interés que es necesario aprovechar para obtener una visión global y completa sobre aquella civilización. Entre estos documentos destacan los relacionados con el regadío granadino, escrituras de dote, ventas, compras, permutas, relaciones diplomáticas, cuestiones de límites, aprovechamientos pastoriles, etc., una amplia gama que abarca todas las parcelas de la vida de aquellas poblaciones. Una relación completa de documentos no se ha realizado hasta la actualidad y es necesaria su recopilación para hacernos una idea del estado de la investigación hasta el momento. Los traductores o romanceadores nos han permitido conocer muchos de ellos cuando realizaron su trabajo entre aquella población que apenas hablaba castellano. Entre los documentos destacamos una bibliografía elemental para acercamos a esta cuestión que estamos investigando 2 • 2. Sobre documentos granadinos publicados pueden consu ltar se entre otros los siguientes es- tudios AGUIRRE SÁDABA, F. Javier, "Un documento de comprave nta arábigogranadino", Andalucía Islámi ca. Textos y Estudios, l , ( 1980), pp. 16 3- 172. ALBARRACÍ N NAVARRO, Joaquina, "Abu 1-'Asi en un documento posesorio arábigo-granadino (1493)", Andalucía I slámica. Textos y Estudios, II-Ill , (1981-1982), pp. 179-188. ALBARRACÍN NAVARRO, Joaquina, "Un documento granadino sobre los bienes de la mujer de Boabdil en Mondújar", Actas del I Congreso de Hist oria de Andalucía. Diciembre de 1976. Andalucía Medieval, II , 2• ed., ( 1982), pp. 339-348. CASTRILLO, Rafael a, "Una carta granadina del monasterio de Guadalupe",Al-Andalus, XXVI, ( 1961 ), pp. 389-396 . DERENBOURG, Hartwig , "Quattre lettres missives écrites dans le s années 1470-1475, par Aboí.i'l-Hasan 'Ali, avant-demier roi more de Grenade", Mela11ges Orie11taux, ( 1883), pp. 1-28. EGUARAS IBÁÑEZ , Joaquina, 12 Manuel Espinar Moreno Empadronamiento de los bienes de los vecinos de Aldeire La validez de un documento como el que presentamos en esta obra se basa en que estaba escrito en árabe y fue traducido por el romanceador Juan Rodríguez. Este personaje hizo numerosas traducciones del árabe al castellano en la primera mitad del siglo XVI como hemos puesto de manifiesto en otros trabajos. Gracias a la cantidad de datos contenidos en este Empadronamiento y aprecio de los bienes nos podemos acercar al conocimiento fiscal de una de la s poblaciones del Marquesado del Cenete, su estructura familiar, los bienes de cada uno de lo s vecinos, su ubicación en lo s correspondientes Pagos del término de la alquería, sus acequias, caminos, extensión de la s parcelas y bancales, casas, huertas, fuentes, ríos, clases de tierras, árboles, cultivos, etc., todo un completo panorama de como vivían lo s hombres de una de las poblaciones de esta comarca gra nadina. "Un texto árabe granadino", Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, Il, (1954), pp. 97-102. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal de Granada [!]",La Alhambra, VIIl-174, (1905), pp. 243-247. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal de Granada [2]", La Alhambra, Vlll-175, (1905), pp. 266- 269. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal de Granada [3]", LaA/hambra, Vlll-177, (1905), pp. 315-318. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal de Granada [4)'', La Alhambra, Vlll-178, ( 1905 ), pp. 339-34 1. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras {trabes del Archivo municipal de Granada [5)", La Alhambra, VIIl-179, (1905), pp. 365-367. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal de Granada [6]", La Al/zambra, Vlll-180, (1905), pp. 389-392. GASPAR Y REMJRO, Mariano, "Documentos árabes de l a corte nazarí de Granada [l]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXI, ( 1909), pp. 330-339. GAS PAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de la corte nazarí de Granada [2]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXI, (1909), pp. 531-535. GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Docu- mentos árabes de la corte nazarí de Granada [3]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Mu- seos, XXII, ( 1 910), pp. 260-269. GAS PAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de la corte nazarí de Granada [ 4]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXII, ( 1910), pp. 421-43 1 . GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de la corte nazarí de Granada [5]'', Rei•ista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXIII, (1910), pp. 137-148. GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de la corte nazarí de Granada [6)", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXlll, ( 1910), pp. 410-423. SANTIAGO SIMÓN, Emilio de, "Algunos documentos arábigogranadinos romanceados del Archivo Municipal de Granada", Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 1, (1987), pp. 261-269. SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, "Documentos árabes granadinos. l. Documentos del Colegio de Niñas Nobles", Al-Andalus, Vlll, ( 1943), pp. 415-429. SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, "Documentos árabes granadinos. ll . Documentos de la s Comendadoras de Santiago. ler grupo", Al-Andalus, IX , ( 1944 ), pp. 121-140. SECO DE LUCENA, Luis, "Un documento del su ltán granadino Yusuf IV ibn al-Mawl", Al-Andalus, XIII, ( 1948), pp. 497-500. SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, "Actas notariales ALDI:IRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 13 El escribano Juan Rodríguez se trasladó hasta el castillo de La Calahorra a petición de los titulares del señorío. Comenzó su trabajo el jueves 2 de enero de 1550. La confección del documento era para que cada vecino pagase a los eñores del Marquesado la parte alícuota que le correspondía de los diez mil ducados anuales que entregarían todos los vecinos del Marquesado en concepto de diezmos y alcabalas. El Empadronamiento o Libro confeccionado estaba encuadernado con cubiertas de pergamino y autorizado de Juan Rodríguez. Se presentaron ante él y otros testigos los moriscos elegidos para deslindar los bienes de cada uno de los vecinos del lugar. El propio Juan Rodríguez nos relata cuando asiste como testigo de un pleito lo que hizo durante el período de tiempo que estuvo en el Marquesado del Cenete traduciendo los libros árabes de cada una de las poblaciones del eñorío. Nos dice en su testimonio al responder a la pregunta IX del interrogatorio que las rentas valían 10.000 ducados: "Dicho luan Rodríguez; que este testigo fue traydo de La ciudad de Granada al dicho Marquesado, para empadronar Los bienes del dicho Marquesado del Cenete, y les repartió JO U ducados en cada un año, que son obligados a pagar Los vezinos del a La dicha Marquesa por sus diezmos y a/cava/as, y este testigo les repartió los dichos JO U ducados, conforme a una transación y convenencia fecha entre el Duque de Ca/abría, y la dicha Marquesa su muger , y sus vassallos, vezinos del dicho Marquesado, confirmada por su Magestad, y que del pareció a este testigo que los dichos diezmos y a/cava/as valen muy bien Los dichos JO U ducados en cada un año, y que lo demás con tenido en la pregunta lo ha o_vdo dezir publicamente en el dicho Marquesado, y ha visto algunos de los libros de lo susodicho, que están en Arábigo , por lo qua/ tiene por cierto que los vezinos del dicho Marquesado pagaron y han pagado lo s arábigogranadinas", Miscelánea de Estudios Árabes y H ebraicos, II , (1953), pp. 99-107. SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, "Escrituras árabes de la Universidad de Granada", Al-A11da/11.1, XXXV, (1970), pp. 315-353. SECO DE LUCENA, Luis, Docume11tos arábigogrwzadinos. Edición crítica del texto árabe y traducción al español con introduc- ción. notas, glosarios e índices por ... Madrid, 1961. THEBUSSEM, El Doctor, "Tres car- tas", Boletín del Centro Artístico de Granada, ( 1892), pp. 71-75. VALLYÉ BERMEJO, Joaquín, "Un privilegio granadino del siglo XIII", Al-Andalus, XXIX, ( 1964) , pp. 233-242. GASPAR Y REMIRO, Mariano , Documentos árabes de la corte nazarí de Granada. Ma - dnd, Revista de Archivos. Bibliotecas y Museos, 1911. SANTIAGO SIMÓN. Emilio de; OSORlO PÉREZ . María José, Documentos arábigogranadinos romanceados. Granada, Centro de Estudios Histórico s de Granada y su Reino, 1986. Actualizar la bibliografía so- bre documentos árabes requiere un trabajo específico sob re el tema que no podemos abor- dar en este momento. 14 Manuel Espinar Moreno dichos l O U ducados en cada un año por encaber;amiento, y no sabe otra cosa porque no ha mas de dos años que ha que está en el dicho Marquesado, que vino a él a Lo que tiene declarado" 3 • Juan García Becetín y Diego el Tenor, vecinos de Aldeire, junto con Gil el Giliani y Martín Halifa, vecinos de Jeres, fueron escogidos para representar a la Marquesa del Cenete. Los nombró el gobernador del señorío, Jerónimo Pérez de Arna!, bayle de Teruel, que lo hace en nombre de doña Mencía de Mendoza, duquesa de Calabria y marquesa del Cenete. Los vecinos del marquesado por otro lado nombraron para que los representasen a otros vecinos de los diferentes lugares del señorío. En Aldeire fueron elegidos maestro Lope el Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el Maleh; por Jerez se eligió a Francisco el Garbal; por Alcázar a Lope el Ti9ao; por Lanteira a Gabriel A9am; por Alquife a Diego López el Gonaydar; por La Calahorra a Juan Aben Amir; por Ferreira a Alonso el Hage; por Dólar a Lope el Pizca, y por Huéneja a Pedro de Burgos el Dordux. Cada uno de ellos representaba a sus pueblos y entregaron poderes al escribano Juan de Salazar. Todos ellos se juntaron para asistir al Empadronamiento y aprecio de los bienes que debían de hacer los vecinos de Aldeire, especialmente de las heredades y ganados que poseían. Cada propietario da cuenta de sus bienes. Se especifica la cantidad que le corresponde pagar para alcanzar la cantidad de 10.000 ducados que los vasallos le entregaban a la Marquesa del Cenete cada año. Esta cantidad corresponde a los diezmos y alcabalas especificados en un documento o Capitulación realizado entre la marquesa y los vecinos del Marquesado. Todos se comprometen a cumplir lo estipulado por escrito: "Y porque Los suso dichos están nombrados por ambas partes para aprefiar y tasar Los bienes que les fueren nombrados y se empadronaren para que más justa y derechamente se tenga/fol. Jv/y guarde de derecho y verdad, juraron por Dios, y por Santa María, y por las palabras de los Santos Evangelios, y por una señal de cruz, a tal co mo esta + , en que pusieron sus manos derechas, que sin amor, ni temor, ni corrupfión, ni otra cosa, aprefiarán y tasarán Los bienes que por los vezinos de La dicha villa, o por otrie por ellos,fueren empadronados a su leal saber y entender, y haziendo dello su posibilidad, y diligenfias conforme a la capitulafión que ay entre ellos, y a los poderes que se les dieron, y conforme a ellos se comenfÓ el empadronamiento, y los vezinos de la dicha villa y de otras partes que se empadronaron en ella, y los bienes que cada uno de Los que se hallaron presentes declararon que tienen, 3. Archivo de la Catedral de Guadix . Pleito entre el obispado y lo s marqueses , fols. 53-54. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 15 aviendo jurado enfonna devida de derecho, y los que fueron declarados ser de personas absentes, y los prerios en que fueron apreriados por los dichos apreriadores y tasadores, de suso nombrados, son los que adelante y serán nombrados y declarados en esta manera". Comienzan el trabajo ofreciendo el nombre de cada uno de los vecinos propietarios y el tipo de bienes: vivienda, ganados, huertas, árboles, tierras, viñas, etc., se especifican también los propietarios que poseían tierras en el término de Aldeire, aunque no residen en la villa. Se anota el precio en que fueron apreciados por los tasadores cada uno de los bienes y con ello se nos ofrece la posibilidad de saber los bienes totales y sus respectivos dueño s. Juan Rodríguez era un importante intérprete del árabe al castellano y viceversa. Se le denomina romanceador de las escrituras arábigas. Se trasladó hasta el Marquesado del Cenete para traducir los libros árabes y escribir los del Empadronamiento y Aprecio de cada uno de los pueblos de este señorío. Muchos vecinos hablaban solo el árabe y este escribano romanceador traduce lo que le dicen los tasadores y los distintos propietarios. El empadronamiento de los vecinos de Aldeire y de otras personas que tienen bienes dentro del término se hizo durante los meses de enero y febrero, excepto algunos días que eran fiesta, se han ido analizando y detallando cada una de las heredades ante los empadronadores elegidos por cada una de las villas. Cada uno de ellos prestó juramento de hacer bien su cometido. Todos los trabajos finalizaron el 14 de febrero de 1550 y se recogió el total de bienes y haciendas de 259 personas. Todo se hizo ante los testigos Francisco Jiménez de Ledesma, Lope Rodríguez y Diego Rodríguez. El escribano Juan Rodríguez especifica que todo paso ante él y quedo por escrito en las 286 hojas de papel entero que conforma el Libro del Empadronamiento de los vecinos de Aldeire. En testimonio de verdad firmó el documento. En el Empadronamiento de 1550 solo figuran las casas que tenían patio. Los beneficiados tampoco pagaban Magrán por sus viviendas. Un estudio pormenorizado de las casas, tierras, árboles, animales de labranza, ganados, etc., se está realizando actualmente. La bibliografía es abundante y nos permite conocer la problemática de la zona del Cenete en la época medieval y su prolongación en el período mudéjar y morisco 4 • No ofrecemos una relación 4. GONZÁLEZ PALENCIA, Ángel, " Documentos árabes del Cenete (siglos XII-XV)", Al- Andalus, V, (1940), pp. 301-328. Ibidem, "Adición a los documentos árabes del Cenete", Al-Andalus, VI, ( 1941 ), pp. 477-480. ASEN JO SEDANO, Carlos, Toponimia y Antroponimia de Wadi As, s. XV. Granada, 1983. ARRIBAS PALAU, Antonio, "Una necrópolis argárica en Alquife (Granada)", IX Congreso Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960 ), pp. 135- 140. LACASA, E., "El marco geográfico de la necrópolis argárica de Alquife", IX Congreso 16 Manuel Espinar Moreno completa de la misma pues cuando estudiemos más detenidamente la villa de Aldeire recopilaremos todo lo escrito sobre la localidad y la comarca donde se encuentra inmersa. Esperamos que los datos que damos a conocer ahora sirvan además a otros investigadores y pronto veamos sus frutos. GRANADA, MARZO DEL 2000. Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960), pp. 141-144. VALLADAR, Francisco de Paula, "El castillo de La Calahorra", La Alhambra, ( 1908), pp. 504-507, 526-530 y 556-557. ES- PINAR MORENO, M.; RUIZ PÉREZ, R. y RUIZ PÉREZ, R., Documentos para el estudio del Marquesado del Cenete (1462-1542). Granada, Grau, 1985. RUIZ PÉREZ, Ricardo y RUIZ PÉREZ, Rafael, La repoblación de Dólar después de la expulsión de los moriscos (1571-1580). Dólar, Excmo. Ayuntamiento de Dólar, 1984. JIMÉNEZ MATA, María del Carmen, "Unas referencias en tomo a dos balawíes de Labassa (La Peza)", Andalucía Islá- mica. Textos y Estudios, 11-III, (Granada, 1983), pp. 107-110. ARIAS ABELLÁN, Jesús, "Los hombres y la tierra en los orígenes del señorío del Cenete, 1490-1568", Foro de las Ciencias y las Letras, 3-4, (Granada, 1981 ), pp. 35-43. ESPINAR MORENO, M. y RUIZ PÉREZ, R., "Datos para el estudio de los judíos y mudéjares del Marquesado del Cenete", MEAH, XXX, fase. 2°, (Granada, 1983), pp. 113-132. VILLANUEVA RICO, Mª del C., "Un curioso pleito sobre los habices del Marquesado del Cenete", Miscelánea de Estudios dedicados al Profesor Antonio Marín Ocete, Tomo II, (Granada, 1974), pp. 1155 y ss. ESPINAR MORENO, M., "Un nuevo libro para la historia de Andalucía. La repoblación de Dólar", Ideal, (8 de octubre 1984), p. 4. GARZÓN PAREJA, M., "Señoríos del Reino de Granada", BRAH, Tomo CLXXIV, cuad. Ill, (Madrid, 1977). RUlZ POYEDANO, J. Mª., "Consideraciones sobre la implantación de señoríos en el recién conquistado reino de Gra- nada", Actas del 1 Congreso de Historia de Andalucía. Andalucía Medieval, Tomo ll, (Cór- doba, 1978), pp. 357-373. RUlZ PÉREZ, R., "Aportaciones a la génesis de un planteamien- to histórico del Marquesado del Cenete", Wadi-As, año 1, núm. 6, (Guadix, Julio 1982), p. 12. FRANCO SILVA, Alfonso, "La herencia patrimonial del gran cardenal de España D. Pedro González de Mendoza", Historia, Instituciones y Documentos, 9, (Sevilla, 1982), pp. 453-491. ARIAS ABELLÁN, J., Propiedad y uso de la tierra en el Marquesado del Cenete. Granada, 1984. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 17 EL NOMBRE DE ALDEIRE El nombre de Aldeire 1 , hoy poco representativo entre los nombres de lugares granadinos, fue abundante en épocas pasadas en nuestra Toponimia y quedan algunos vestigios del mismo en nuestras tierras. Durante la Edad Media existieron Aldeires en las tierras de Andalucía Oriental como demuestran el caso de nuestro pueblo, otros dos en la provincia de Almería, uno en Trevélez, otro en Otura2, etc. El nombre procede del Próximo Oriente según los estudios realizados por Stefan Wild y Fraenkel. En el Líbano y otras zonas del mundo árabe como Egipto el nombre de Aldeire era usuaP. En cada uno de ellos 1. Muchas de las ideas de este capítulo el>tán expuestas en nuestros trabajos titulados: "Aldeirc. Villa del Marquesado del Cenete (I)". Especial Pueblos de nuestra comarca, Re1 • ista Wadi - As. (Guadix, 1989), 12 pp. Y en: "Aldeire. Villa del Marquesado del Cenete (11)" . Especial Pueblos de nuestra comarca, Revista Wadi-A~. (Guadix, 1990), 12 pp. 2. Cf. ESPINAR MORENO, M., "La alquería de Otura. Datos para el estudio del Reino de Granada", Anales de La Universidad de Cádiz. I, (Cádiz, 1985), pp. 63-78. lbidem, "Aproxi- • mación al conocimiento del regadío alpujarreño. Noticias de la taha de Jubiles", Encuentro Hispano-Francés sobre Sierra Nevada y su entamo. Granada Octubre de 1984, (Granada, Universidad de Granada- Excma. Diputación Provincial de Granada, 1988), pp. 121-167. Recogemos los Aldeires que se han conservado en la toponimia de estos pueblos. 3. Sobre los Aldeires nos dice Yaqut en su obra Mu ayam al-bu/dan, p. 495, que los de Oriente eran casas que se consagraban al servicio de Dios. En ellas están los monjes y no se edifican en las grandes ciudades sino en los desiertos y en la cima de los montes. Por el contrario en las ciudades estaban la Kanisa y la by'a, centros religiosos de cristianos y judíos. El al-Dayr cristiano tiene su origen en al-Dar "la Casa". El abad es el dayrani o señor del dayr. Los monjes se llaman dayyar. Entre las leyendas y relatos nos cuenta que en el Dayr Abi Hur de Egipto había una tradición de que si alguno cae enfermo en la peregrinación y era enfermedad de piel traían un cerdo que le lame las heridas, luego sacrifican el cerdo y lo queman y con las cenizas le untaban las heridas y todas curaban. En Dayr Atriba de Egipto que se conocía como Mart Maryam celebraban una fiesta el 21 del décimo mes copto des- cendía una paloma blanca. Otros Aldeires son tumbas de santones y en otros se encontraron minas de azufre, marcasita y otros productos. En otros había vino con poco alcohol, mucha agua, árboles y jardines. Dayr Ba'arba en las orillas del río Tigris tiene las paredes muy 18 Manuel Espinar Moreno encontramos una población a veces importante por sus características religiosas y el comercio pues estos lugares se encuentran controlando los pasos de unas regiones a otras y muchas veces están situados en regiones montañosas. El topónimo es de origen arameo, según Fraenkel, y de esta lengua pasó al árabe. En arameo el nombre da i r a dio paso en árabe a la palabra da y r, que significa "convento cristiano", "monasterio", "comunidad cristiana" , etc. ¿Cómo ha llegado hasta aquí este nombre oriental? La respuesta es bastante complicada y por el momento no podemos responderla adecuadamente, aunque existen varias hipótesis y trabajos que pueden arrojar luz sobre el tema y ofrecemos una explicación al menos convincente. Podemos admitir que los Aldeires de Oriente y de Egipto durante la dominación visigoda fueran conocidos por los comerciantes y comunidades religiosas del Norte de África. Por tanto, las relaciones comerciales y religiosas con las tierras africanas, la importancia del puerto de Alejandría y las tierras orientales de Siria y Palestina permitieron una serie de contactos culturales, y sobre todo religiosos, que bien pudieron dar origen a asentamientos religiosos de este tipo dentro de las tierras del Sur peninsular. Fue por tanto un préstamo en el nombre y quizás la llegada de gentes desde aquel extremo del Mediterráneo hasta nuestras tierras. Por otro lado no hay que olvidar que la ocupación bizantina de la zona sur del reino visigodo pudo también intensificar estas relaciones. Por último, otra hipótesis que no hay que desdeñar, es la de la llegada de los musulmanes cuando invaden el reino visigodo y se producen poco después los primeros asentamientos árabes o cuando las tropas sirias en el 740 llegan a al-Andalus y tras varios años de ruchas logran que se les concedan asentamientos estables en el 743, el yund de Damasco recibió las tierras granadinas, ellos pudieron ser los causantes de la difusión y arraigo de este topónimo de los que solo conservamos unos pocos pero que abundaron antiguamente en la Alpujarra, Cenete, Vega de Granada, Sierra Morena, etc. altas, monjes, campesinos, exce lente tierra de cultivo y una hospedería para recibir a la gente. En Dayr Ba 'gta en el camino de Damasco tiene cosas maravillosa s, entre ellas puer- tas con profetas esculpidos. Hay un templo recubierto de mármol que no se puede pisar porque está muy pulido y tiene la imagen de la Virgen María en una pared. El Dayr Bar suma en Siria estaba encima de un monte y parecía una fortaleza. Lo s monjes pagaban un dinero al jefe de los cristianos y éste lo entrega a los musulmanes , pagaban en total 10.000 dinares. Se cuenta que un comerciante, al-Afif Maraya al-Wasti, vivió una historia interesante pues había oído que en aquel monasterio estaba el cadáver de un apóstol sobre una cama , incorrupto , sólo lo podían ver los monjes. El comerciante pen só que si vendía toda s u mercancía por una cantidad determinada le entregaría a los monjes una parte de las gananc ia s. Poco despué s vendió todo y volvió a cumplir la promesa. El comerciante dice que la s uñas y pelos del santo seguían creciendo y se vendían como reliquia s. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 19 En la época medieval 4 , especialmente en los primeros siglos, la población mozárabe del Sur se concentra cerca o en estos Aldeires, en los Monastir5 (Monachil), Hortum Sacrum 6 , Mont Sacer, Kanisa, y otros centros sobre todo rurales que han dejado su impronta en la Toponimia hispánica. A partir de los siglos XI y XII muchos mozárabes salieron de las tierras granadinas por enfrentamientos con los almorávides. Muchos de ellos fueron repobladores en las tierras del Tajo y en la zona de Zaragoza 7 • A partir de este momento quedaron despoblados algunos de los Aldeires y sólo se conservó su nombre en la Toponimia granadina. El toponimo permaneció en la memoria de los escasos grupos de hombres que siguieron viviendo aquí y lo encontraron los nuevos repobladores árabes llegados desde el Norte de África. Todavía en los escritos de los siglos XV y XVI se registran y mencionan varias docenas de Aldeires en las tierras de Granada y Almería. Los denominados al-Dair recordaban el sentido 4. Más extensamente puede consultarse ALBARRACÍN NAVARRO, J. ; ESPINAR MORE- NO, M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUIZ PÉREZ, R., El Marquesado el Cenete. Historia, Toponimia. Ob. cit. 5. ESPINAR MORENO, M. y MARTÍNEZ RUIZ, J., "La alquería de Monachil a mediados del siglo XVI", Cuadernos de la Biblioteca Española de Tetuán, 23-24, (Granada, 1981), pp. 191-278. 6. Cf. ESPINAR MORENO, M. y MARTÍNEZ RUIZ, J., Los Ogíjares. Estructura socio- econ6mica, toponimia, onomástica según el libro de Habices de (1547-1548). Prólogo del Dr. Darío Cabanelas, OFM. Granada, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Gra- nada, 1983 y también de los mismos autores Ugíjar según los Libros de Habices. Prólogo del Dr. Andrés Soria. Granada, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Granada, 1983. 7. Estos problemas historiográficos pueden verse en mis trabajos: "El dominio de la s aguas de riego y las luchas entre varias alquerías de las tierras de Guadix, siglos XII-XVI", Homena- je al Prof J. Torres Fontes. Universidad de Murcia-Academia Alfonso X el Sabio, (Murcia, 1987), pp. 419-430; "Noticias y materiales para el estudio del lugar de Alcázar en el Marquesado del Cenete (De la Edad Media a la expulsión de lo s moriscos)", Homenaje al Dr. D. Darío Cabanelas Rodríguez. O. F. M., Tomo I, (Granada, 1987), pp. 283-296; "El reparto de las aguas del valle del río Alhama de Guadix en el siglo XII (año 1139)", Estu- dios sobre Málaga y el Reino de Granada en el V Centenario de la Conquista. Homenaje al Profesor Miguel Gua/ Camarena, (Málaga, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Málaga, 1987), pp. 225-245; "Bizar: una alquería musulmana y el paso al dominio cristiano (siglos XII-XVI)", V Coloquio Internacional de Historia Medieval de Andalucía: Andalu- cía entre Oriente y Occidente ( 1236-1492), (Córdoba, 1988), pp. 707-718; "La alquería de Beas de Guadix. Datos para el estudio de su estructura urbana, tierras de cultivo y sistemas de regadío (siglos XII-XVI)", Homenaje al Dr. D. Jacinto Bosch Vilá, Universidad de Gra- nada, (Granada, 1987-1988), pp. 115-129 y "Las aguas de la acequia Alta o de Mecina (Cogollos de Guadix). Los pleitos desde el siglo XII al XVIII. Algunas notas para su estu- dio", Miscelánea de Estudios Árabes y Hebrai cos, XLII-XLIII, fase. 1° , (Granada, 1993- 1994), pp. 81-95, en colaborac i ón con Juan J. Quesada. 20 Manuel Espinar Moreno religioso aunque en aquellos momentos tardíos de la época Medieval eran poblaciones en pleno funcionamiento como otras también de origen religioso denominados Monachil, La Zubia, Rábita, Rubite, ... , datos todos ellos que nos permiten conocer como el nombre y el origen de estos pueblos está relacionado con la religión y edificios dedicados al culto divino. Los Aldeires están establecidos y ubicados la mayoría de las veces en terrenos montañosos, situados en los cruces de caminos y en los puertos de montaña. Ello nos lleva a pensar que tuvieron una función primordial para los viajeros y peregrinos además de servir de centro de enseñanza para los cristianos con un dirigente espiritual. En algunos de los Aldeires estudiados en las tierras del Próximo Oriente se ha comprobado que el culto a los santos, sobre todo a los Apóstoles, era una de las actividades más importantes de estas poblaciones pero no por eso dejaron de desarrollar una vida económica pujante, albergue de personas que desarrollan comercio o realizan la peregrinación, y que además de una agricultura propia del terreno donde están asentados estos lugares basan en la ganadería buena parte de su sustento. El pueblo de Aldeire del Marquesado del Cenete no fue una excepción. Desde él se controlaba el Puerto de la Ragua que une las tierras alpujarreñas con las del Cenete, Guadix y el camino de Almería. Al otro lado del puerto de la Ragua encontramos otro Aldeire en la Toponimia de Ja montaña lo que nos demuestra Ja importancia de esta vía de comunicación. El castillo de Aldeire denominado de la Cava cumplió a lo largo de la historia medieval un papel muy interesante como nos demuestran las noticias que conservamos desde los siglos VIII y IX hasta el siglo XVI. Situación del lugar y comunicaciones Aldeire es el nombre de una villa de la provincia de Granada, partido judicial de Guadix, a 76 kilómetros de la capital, con ayuntamiento y servicios mínimos en enseñanza, sanidad, ... en lo religioso depende de la diócesis de Guadix y hasta hace muy pocos años tuvo la categoría de arciprestazgo sobre los otros pueblos del Cenete de acuerdo a su importancia religiosa heredada de época musulmana. El pueblo está situado al pie de Sierra Nevada en su cara norte y alcanza una altitud de 1.277 metros sobre el nivel del mar lo que lo convierte en uno de los pueblos más altos de la Península. Hoy el pueblo está ubicado en las laderas o faldas de dos colinas que se derivan de Sierra Nevada. El río Benéjar y el Barranco del Castillo le confieren una fisonomía especial que nos recuerda tres grandes barrios unidos entre sí. Las casas en su mayor parte quedan en pendiente en la Loma del Castillo de la ALDF.IRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 21 Cava con el llamado Barrio del Secano y el de Bentarique y las viviendas van buscando el terreno más llano para dar paso a dos plazas grandes, Ja iglesia y el centro del pueblo. Enfrente la Loma de Luna o de las Viñas en su parte más baja alberga los Barrios de la Calle Alta, las Torres, Huertecillo, calle Real y varias pequeñas placetas que son pequeños barrios para unirse al núcleo anterior. Por último, en la Loma del Cercao nos encontramos Ja barriada de Triana. El término municipal tiene una extensión aproximada de 6.735 hectáreas. Se encuentra en su mayoría dentro de uno de los valles que van surcando la cara norte de Sierra Nevada por lo que la mayor parte es terreno montañoso e irregular. Sin embargo, otra parte del término se encuentra en las tierras llanas de la penillanura del Marquesado del Cenete. En la sierra los picos y morrones más elevados son el cerro de San Juan (2.784 m.), collado del Lobo o Morrón del Lobo (es denominado así por el puerto del Lot o de la Tabla) , el Morrón del Mediodía (2.600 m.) también llamado Cuerda de Fuente Fría y el Morrón del Hornillo o Collado de Hornillos (2.368 m.). Todos ellos por su altitud permanecen nevados buena parte del año. La Loma de Benabre, con varios puntos elevados, cierra por una de los lados el valle. La Loma de la Casilla divide el valle en dos más pequeños, encontrándose el pueblo junto a una de las corrientes fluviales que bajan desde la nieve y que se denomina río de los Molinos o río Benéjar mientras que en el otro valle corre el río de Benabre. No es extraño por tanto que los restos arqueológicos aparezcan junto a los ríos y barrancos recordándonos un hábitat disperso y formado por pequeños núcleos de población que con el tiempo se fueron uniendo y concentrando en los distintos barrios del pueblo. El pueblo tiene alrededor de 500 viviendas, algunas de ellas desocupadas y ruinosas, que poco a poco se van restaurando y edificando de nuevo. En conjunto hoy las casas reúnen bastantes facilidades de habitabilidad con todos los servicios necesarios para vivir de acuerdo a las comodidades de nuestras ciudades y civilización. En el siglo XIX había 300 casas casi todas de mala construcción y con pocas facilidades para desarrollar normalmente la vida. Existen cuatro calles importantes con derivaciones múltiples que forman los llamados barrios y callejeros e incluso algunos cobertizos sin salida. Las calles son en su mayoría estrechas y tortuosas. Los espacios más amplios son plazuelas casi cuadradas que se sitúan a lo largo de la calle Real, más otras dos plazas de mayores dimensiones que forman el centro de la villa. La calle Rastro y la Carretera van viendo como se expande el núcleo de población por las mejores comunicaciones y las posibilidades de encontrar mayores solares. Pero en el Secano, las Eras, camino de Luna o de la Rosandrá se van viendo aumentar las construcciones Jo que ha hecho variar el número de inmuebles y superar las 500 casas que comentábamos antes. 22 Manuel Espinar Moreno Se accede al lugar por la carretera que une Guadix con Almería tomando el desvío hacia La Calahorra y el Puerto de la Ragua. También el pueblo tiene varios caminos de herradura que llevan hasta Alquife, Ferreira y el puerto de la Ragua, aunque actualmente el transporte por carretera es lo más importante y estos caminos apenas se utilizan. Además, otros caminos y carreteras de carriles de tierra unen la población por la sierra con la carretera del Puerto de la Ragua, Lanteira y otras poblaciones del Cenete. Las comunicaciones se hacían hasta hace unos treinta años por carretera de tierra o por caminos mediante animales ya que eran muy escasos los coches. El carro y alguna carreta eran utilizados para transportar mercancías y personas. En el siglo XIX y primer tercio del XX el correo llegaba al pueblo transportando la correspondencia desde Guadix los domingos, martes y viernes por las tardes y la salida la tenían esos mismos días una vez concluido el reparto. Hoy las comunicaciones han mejorado notablemente con autobuses y vehículos particulares. La correspondencia llega diariamente y sale igualmente cada día pues un funcionario sube desde Guadix por las mañanas y recoge lo que se ha depositado en el buzón de correos de la plaza del pueblo. Hasta hace poco había en el pueblo un funcionario de correos. Límites El término municipal de Aldeire confina con el de varios núcleos de población alpujarreños, del Marquesado del Cenete y del Valle del Zalabí. Presenta una figura alargada cortada por las tierras de La Calahorra. Los límites son: Norte. Limita con los términos de La Calahorra, Alcudia y Charches. El término de la localidad vecina, La Calahorra, nos corta en dos mitades el nuestro, por un lado las tierras de la vega de Aldeire y más tarde volvemos con las tierras del campo, los Piojares y los Atochares, donde llegamos hasta las tierras de Alcudia y Charches. La Rambla de Fiñana va delimitando el término, aunque en ocasiones algunas tierras aldeireñas la traspasan. En el campo encontramos la barriada de Buenos Aires , ubicada en el antiguo campo de aviación, muy cerca de la carretera general de Guadix a Almería. Además en el campo se conservan varios cortijos no habitados hoy sino utilizados a veces como corrales de ganado y algunas cuevas ya abandonadas. Por el Sur. Limita con Sierra Nevada donde encontramos las máximas alturas del término, así el Cerro de San Juan y Morrón del Lobo partimos término con Lanteira , Válor y Nechite. En el Morrón del Mediodía o Morrón de la Cuerda partimos término con Mairena y Laroles y, en el Collado del Hornillo, partimos término con Ferreira y Laroles muy cerca del llamado Puerto de La ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 23 Ragua, antiguo camino de arrieros igual que el llamado Puerto del Lobo en el Pico de San Juan. Al Este. Confina con Ferreira, la loma que nos separa presenta varios puntos altos como el Collado del Hornillo, la Rinconada, Loma de los Molinos , el Panderón, Loma del Tesoro, Loma del Castillo, etc., y la carretera de la Ragua se ha trazado siguiendo prácticamente la delimitación con Ferreira. Al Oeste. En este punto encontramos los términos de Lanteira y de Alquife. Con el primero nos separa la Loma de Benabre, en la que aparecen varios montículos como el Morrón del Lobo que divide a Aldeire, Lanteira y Válor, con la importancia que tuvo el Puerto del Lobo o de la Tabla, nudo de importantes comunicaciones en el pasado. Sigue el Alto del Chaparral que sirve de delimitación entre Aldeire, Alquife y Lanteira. Otros puntos son Hoya Cueva, Hoya de las Monjas, Loma del Collado del Pino. Por último la llamada Rambla de Alquife va partiendo término con Aldeire por el Campillejo hasta juntarse a la Rambla de Benéjar en los llamados Poyiyos de Muley y forman el principio de la Rambla de Alcudia o río Verde de Guadix. Aspectos geológicos Sierra Nevada en su cara norte presenta abundantes capas de calizas metamórficas, descansan sobre el núcleo y van dibujando el anticlinal. Al norte del denominado LLano de Guadix encontramos los anticlinorum según los estudios realizados por J. Sermet 8 • El relieve es evolucionado, sin embargo, llama la atención el aspecto pesado de la sierra, más pesado por el color obscuro de las rocas de pizarra, que van formando lomas alargadas o redondeadas a través del recorrido de la cordillera. Es curioso ver como incluso a los 2.000 m., salvo en lo más alto, apenas aparecen picachos, peñas , cerros o tajos. Más bien se habla de lomas, prados, labores agrícolas y hasta llanos de pequeñas dimensiones en los que encontramos los puertos de montaña. Sierra Nevada en conjunto es una montaña alta pero de formas pesadas y poco acusadas. Los ciclos de erosión sucesivos indican que el relieve nevadiense ha sido poderosamente erosionado 9 . Los levantamientos sucesivos la han elevado 8. Cf. SERMET, Jean , "S ierra Nevada", Segunda reunión de Estudios Geográficos celebrada en Granada, septiembre 1942, (Madrid, 1943), pp. 65-87. 9. Cf. GARCÍA SÁINZ, Luis, "El glaciarismo cuaternario de Sierra Nevada", Segunda re- unión de Estudios Geográficos celebrada en Granada, septiembre 1942, (Madrid, 1943), pp. 153-174. 24 Manuel Espinar Moreno verticalmente, sin destrozar las superficies de erosión que aparecen muy poco deformadas. Esto es lo que explica que una montaña de aspecto viejo, o al menos maduro, sea importante para el desarrollo de la vida humana puesto que muchas de sus tierras son aprovechadas en el cultivo. El glaciarismo cuaternario ha cambiado ciertos aspectos aunque estos glaciares son débiles. La mayor parte de ellos son de la llamada época wüirmiense. Los glaciares no tuvieron acción eficaz sobre el relieve y lo hicieron por lo general muy en superficie. Por todo ello encontramos superficies alargadas donde aparecen rastros de la acción de estos pequeños glaciares. Perdieron en espesor lo que ganaron en anchura y en largo y no presionaron sobre la roca de las bandas más bajas. Estos glaciares tampoco tuvieron gran alimentación de nieve. La montaña aparece cortada y disecada en macizos separados por valles profundos (unidades fundamentales del mundo de montaña donde se ubican la mayor parte de los pueblos), vemos pequeños valles que son llamados barrancos y están formados por incisiones de las aguas sobre las laderas que van bordeando Sierra Nevada. En Aldeire los barrancos son muy numerosos y se han formado so- bre la ladera de la sierra y otros más pequeños sobre las lomas que bajan de la sierra. Encontramos también restos de las superficies del pontiense elevadas sobre los 2.000 m., que forman lomas allanadas. La penetración de la superficie de erosión cíclica pliocena en el viejo relieve pontiense se hizo sólo en algunas secciones y así vemos el antiguo allanamiento póntico formando rasas y lomas que separan los valles pliocenos. Las vallanadas penetran en el gran anticlinal hasta el pie de la crestería y allí se forman las cabeceras de los valles mediante pequeños barrancos que recogen el agua de fuentes y neveros. Se encuentran materiales antiguos del paleozoico como micasquistas, calizas, esquistos, pizarras, calizas marmóreas y dolomías. Los materiales arrastrados han permitido que en las tierras más bajas aparezcan los con- glomerados, arenas, arcillas y limos. El clima El enclave montañoso y la cercanía a la sierra condicionan el clima de esta población y su término. En invierno y primavera reina el predominio de los vientos del Oeste y del Norte mientras que en verano y otoño son los del Este y del Sur. El clima es prácticamente glaciar durante el invierno, cambiando en el verano a uno más benigno y cómodo para la vida, aunque durante el día alcanza muchas veces altas temperaturas. Como consecuencia del frío, abundan las enfermedades catarrales de los aparatos pulmonares, gastrointestinales y las reumáticas. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 25 Vientos y calmas se alternan al ser zona elevada. La nubosidad abunda poco y cuando lo hace en invierno las precipitaciones son en forma de nieve mientras que en el verano y otoño son frecuentes las tormentas. Las fuertes heladas se prolongan hasta los meses de marzo y abril, las escarchas, nieblas, granizo, etc., son desastrosas para los productos de las vegas y campos. Las riadas y crecida de los ríos y barrancos era algo frecuente por las lluvias de primavera y de otoño con efectos desastrosos en ocasiones sobre todo para las fincas situadas junto a las corrientes de agua. Hace años se ha repoblado la sierra y ello evita estos peligros además de que el clima está cambiando y en ocasiones se sufre una amplia y prolongada sequía. Las temperaturas del invierno muchos días se sitúan por debajo de los Oº, mientras que en verano alcanzan los 30º, y en primavera, el mes de mayo, y el otoño, mes de octubre, rondan los 18º 6 19º. Las precipitaciones normales apenas suben de los 400 mm. Por todas estas características los especialistas hablan de un clima riguroso. Hidrografía En Aldeire encontramos dos ríos que corresponden a los dos barrancos mayores que bajan de la sierra. El primero se denomina río de los Molinos en su parte alta y luego se le conoce como río Benéjar. Éste pasa por la población y divide el pueblo de la barriada de Triana. Al segundo, se le denomina río Benabre. Además el barranco de Luna y la Galería de Luna aportan al Benéjar sus aguas lo mismo que el barranco del Castillo. El río Benabre recoge las aguas del barranco de las Minas de don Diego, Corrales de Taibilla, los Morenguillos y el barranco de Hoya Cueva. En su cabecera el Benabre se une al Gallego en el lugar denominado el Horcajo. Éste, aunque menos caudaloso que el Benéjar, riega buena parte de las tierras de la villa y se une más tarde al Benéjar en el principio de la Rambla de Aldeire. La Loma de la Fuente y la Loma de la Casilla separan este valle del cauce por el que discurre el río de los Molinos. En su curso encontramos dos balsas. La primera llamada de Ana Marín y otra más baja llamada de Benabre, esta se puede llenar también con agua del río de los Molinos o Benéjar. Además encontramos gran cantidad de balsones particulares que almacenan el agua para distribuirla más tarde y lograr que el riego sea más rápido y efectivo. A lo largo de su cauce nacen varias fuentes de agua medicinal que contiene hierro y azufre que el hombre ha utilizado desde épocas remotas. El río de los Molinos o Benéjar recoge las aguas del Barranco de los 26 Manuel Espinar Moreno Tejos y del Barranco de los Pasillos y se forma la llamada Rambla de Benéjar. A éste se unen las aguas del Barranco Hondo al principio de la Loma de los Molinos en el Horcajo. Las aguas del barranco del Pionar, las Chorreras, Prados del Puerto, Barranco de los Pasillos, Barranco del Aprisco, Barranco Hondo, Zahurdillas, los Collaillos, etc., llevan a la formación del río de Aldeire o Benéjar con un importante caudal desde el Horcajo. Más tarde se les unen las aguas de otros barrancos como el de Luna, el Castillo con la Loma del Tesoro, barranquillo los Burros, etc. Con sus aguas nos dice Madoz que molían seis molinos harineros. El alveo del río es profundo en algunos puntos. En su recorrido encontramos varios saltos de agua que se aprovechan para producir electricidad y energía en una pequeña fábrica que hasta hace pocos años abastecía a la localidad de fluido eléctrico. El río Benéjar divide el pueblo en dos partes, Aldeire y el Barrio de Triana formado por pocas viviendas. La comunicación entre ambos se realiza por un puente construido poco antes de la Guerra Civil gracias al esfuerzo de los vecinos, a los peones de la villa y al Ayuntamiento que costeó materiales para su construcción. Hasta entonces la comunicación se hacía por un puente de palos o maderas sobre el que se colocaban tejas o lajas de pizarra, tierra y arena. Las crecidas lo destruían y por ello se acometió la construcción de un puente. Hoy los vehículos pasan por encima de una presa pequeña que esta situada debajo del puente. Las aguas de la Rambla de Benéjar se unen más tarde a las de la Rambla de Alquife en los denominados Poyiyos de Muley al lado del término de Alcudia. A lo largo del cauce encontramos varias presas de donde salen las acequias. La primera por la cabecera es la presa de los molinos, la presa de Miguel Ruiz, la del Caz, la de Mocarra, la de la Balsa o Chapela, etc. Esta es de las más importantes pues se desvía el agua hasta la Balsa y se almacena para distribuirla más tarde en las tierras de Aldeire y en las de La Calahorra. El agua que sale de la Balsa se distribuye en un repartidor que la lleva por la presa y cauce del Molinillo hasta La Calahorra. También en este río encontramos varias fuentes medicinales por los minerales que contienen. Los enfermos sentían gran alivio especialmente en las enfermedades respiratorias, tosferina, etc., por lo que fueron utilizadas en todos los tiempos. Se alude a enfermedades catarrales, de los aparatos pulmonares y gastrointestinales. Por el intenso frío proliferan las enfermedades reumáticas que muchas veces se hacen crónicas. El abastecimiento de agua al pueblo e hace desde el río Benéjar. Además varias fuentes situadas cerca del pueblo a lo largo del cauce del río también surtían a la población. Con el paso del tiempo se tomó agua del río y se canalizó hasta una serie de pilares que proporcionan agua a los barrios. En la actualidad el sistema de agua potable se toma bastante arriba en el río, prácticamente debajo de la sierra, y se lleva hasta un depósito donde se trata y distribuye para AIDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 27 abastecer a Aldeire y La Calahorra con garantías de potabilidad de acuerdo a lo legislado en esta materia. En el verano el agua es más escasa sobre todo en agosto, y se producen cortes de agua lo que recuerda que es un bien que debe destinarse a las necesidades urgentes y no en el riego de huertos y jardines y otras necesidades derivadas de la vida "moderna". El agua bien aprovechada pennite satisfacer las necesidades de todos. Flora y fauna La vegetación es pobre en las sierras altas. Aquí encontramos prados para los ganados de ovejas, cabras, vacas y caballos. Las gramíneas alimentan al ganado y a la cabra hispánica que vive en las tierras altas de montaña. Los aportes glaciares han disminuido, de ahí que la vegetación pratense se ha estabilizado y se ha ido reduciendo y hoy sirve para alimentar a un número reducido de cabezas. Los llamados borreguiles son manchas localizadas y reducidas, ralas, claras y sujetas en época veraniega a una implacable sequía. En sus alrededores encontramos verdaderos tomillares que mantienen entre ellos matas de gramíneas rígidas. Es una vegetación mediterránea-nevadense y no como podemos pensar típicamente alpina. En contraste aparecen en las tierras más bajas el encinar y otros árboles de montaña. En el campo encontramos tierras más secas de cultivo y terrenos de atochar donde el esparto hace su aparición. Son muchas veces suelos secos e incluso salinos excepto en algunas hondonadas donde encontramos condiciones buenas para el cultivo al aprovechar el agua de algún venero. Las coníferas son las más abundantes dentro de la flora silvestre, el pinus nigra, de reciente repoblación, igual que el pino piñonero, laricio y otros, junto con chaparros, encinas y chopos junto a algunos castaños y nogales que se plantaron cerca de las corrientes de agua. Otras plantas silvestres son el tomillo , piorno, matorrales de mirto, rosal silvestre, zarzas, retamas, abulagas, majoletos, durillos, jaras, hiniestas,juncos, lastones, mancaperros , oreja de burro, helechos, ortigas, secoyas, cedros, alerces, etc., van formando grandes extensiones de arbolado o manchas localizadas que alternan con zonas sin vegetación o calveras que dan un aspecto muy curioso al monte. La Rinconada, Loma de los Molinos, Panderón, Prado Redondo, Loma de la Casilla, el Vivero, las Partías, la Rosandrá, el Cercao, ... son lugares de abundante vegetación. Las encinas, pinos, castaños, nogales, almendros, álamos, manzanos, ciruelos, perales, cerezos, albaricoques, nísperos y servales completan este panorama y se van escalonando desde la sierra hasta las tierras llanas de la vega y del campo. 28 Manuel Espinar Moreno El almendro ha sido el árbol que ha logrado imponerse últimamente en las tierras de la vega y en las laderas más cercanas al pueblo donde se encuentran las tierras de labor. La importancia económica y la adaptabilidad al clima ha hecho del almendro uno de Jos árboles por excelencia de Aldeire. Todos los terrenos han sido utilizados por el hombre para diferentes fines. Las lomas, sendas, veredas, caminos de herradura, caminos forestales y carreteras unen todos los puntos del término. Los bosques son uno de los mejores recursos aunque todavía son poco ricos ya se han realizado algunos cortes de madera. Se habla de la importancia de los bosques de castaños y gran número de nogales en épocas pasadas. Algunos autores nos dicen que sus maderas fueron utilizadas en obras de los musulmanes como La Alhambra y otros edificios además de su utilización en la marina. La fauna doméstica y Ja salvaje forman un conglomerado de especies. En el grupo primero encontramos ovejas, cabras, conejos, pollos, cerdos, palomas. Más numeroso es el segundo, en el que encontramos aves, mamíferos, reptiles, insectos, anfibios; entre los primeros conocemos la perdiz, abubilla, tórtola, codorniz, paloma torcaz, gorrión, golondrina, verderón, jilguero o colorín, pájaro carpintero, gorrión montés, alondra, chamarín, vencejo, alcudón, ruiseñor, cacachín, pajarita o pajarica de las nieves, buho, mochuelo, lechuza, lechuza de las nieves, y muchos otros. Entre los mamíferos se citan conejos campestres, liebres, cabra montés o capra hispánica cuyas crías se conocen como cegajos y que en los meses de abril y mayo van en·las manadas, jabalíes, tejones, ardillas, comadrejas, gato montés, zorro, ginetas, matulos, etc. Los reptiles se ciñen a los lagartos, lagartijas, cu l ebras y la víbora. Los insectos son muy abundantes; entre ellos predomina la mosca, avispa, abeja, tábano, libélula, saltamontes, cigarras, santateresas, mariquitas. Entre las mariposas encontramos algunos ejemplares muy buscados por los coleccionistas y destaca entre ellas la conocida como Apolo de la Sierra que abunda en el Collado del Hornillo cerca del Puerto de la Ragua. Los caracoles abundan en los huertos y vegas y destaca un ejemplar de concha blanca y carne roja en las tierras del castillo. Los anfibios más comunes son la rana y el sapo. En un reducido espacio conviven bastantes animales y sirven unos a otros de alimento por lo que se mantiene un equilibrio biológico que se altera cuando un eslabón sufre modificaciones. La población La población de Aldeire es uno de los temas más interesantes de estudiar. El primer dato que conocemos se remonta a los momentos de Ja llegada de los ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 29 cnst1anos, en 1490 10 , había en esta población 150 vecinos y un poco más numerosa era años más tarde en 1549-1550 pues la relación del Empadro- namiento nos da la cifra de 259 propietarios en el pueblo de los que un corto numero tienen su residencia fuera de la villa. Tras la salida de la población morisca en 157 l , encontramos la cifra de 90 repobladores que adquirieron su vecindad y recibieron las casas y tierras de los moriscos tras haber asignado un total de 104 suertes con el cura y el sacristán. El número fue ascendiendo pues en 1585-1586 en los censos eclesiásticos nos encontramos la cifra de 100 vecinos. Años más tarde, en 1591 y 1594, en un censo real se ofrece la cifra de 127 vecinos. No sabemos apenas nada del siglo XVII, pero la población ante las epidemias, peste y malas cosechas sufrió un notable estancamiento. Sabemos que en 1616 una epidemia diezmó la población pues murieron 96 personas entre ellas la mayoría fueron niños. Los vecinos hicieron un pacto con San Marcos 11 comprometiéndose a celebrar una misa, procesión de la imagen, guardar ayuno desde el día anterior y dar un reparto de caridad en pan lo que nos permite conocer el origen del rosco de San Marcos. Entre 1665 a 1700 tuvieron lugar 1.250 nacimientos lo que representa aproximadamente 43 por año. Los matrimonios alcanzaron la cifra de 327 y una media de 9' 43 por año. Las defunciones sumaron 809 con una media de 23' 11 1 2 • A comienzos del siglo XVIII, en 1712-1717, se habla de 112 vecinos lo que supone un total aproximado de 700 habitantes. Éste número subió a 860 habitantes en 1752 cuando se realizó el censo o catastro de Floridablanca 13 • Se ven épocas de aumento y de descenso de la población que van repitiendo ciclos de buenas y malas cosechas, epidemias, catástrofes, nacimientos, defunciones, etc., entre los documentos se habla de pobres de solemnidad lo que supone que una sociedad rural no puede dar de comer a todos los habitantes o estaban mal alimentados para hacer frente a las enfermedades. Así, a partir de finales del siglo XVIII comienza una época de recuperación por lo que sabemos que había 10. Cf. ESPINAR MORENO, M. ; RUIZ PÉREZ , R. y RUIZ PÉREZ , R., Do c umentos para el estudio del Marquesado del Cenete ( 1462-1542) , Vol. l. Granada, Grau, 1985. ESPINAR MORENO , M. y RU!Z PÉREZ, R. , " Dato s para el estudio de l os judío s y mudéjares del Marquesado del Cenete", MEAH , XXXII/2 , (Granada, 1983) , pp. 113 - 132. 11 . RIVAS RIVAS , J. C., Hi sto ria de la ermita, fiesta y caridad del glorioso San Marcos que se venera en la villa de Aldeire (Granada). Monachil , 1982. 12. FERNÁNDEZ SEGURA, Purificación, "Evolución demográfica en l a villa de Aldeire en lo s años 1665 - 1700 ", Actas del 1 Coloquio de Historia , V Centenario de la entrada en Guadix de los R eyes Católicos ( 1489-1989) , (Guadix, 1989), pp. 79-89. 13. ARIAS ABELLÁN, J., Propiedad y uso de la tierra en el Marquesado del Cenete. Grana- da, 1986. 30 Manuel Espinar Moreno en 1787 un total de 946 habitantes y continúan creciendo pues ya en 1826 alcanzan la cifra de 1450 habitantes lo que supone un incremento considerable. De igual manera sabemos que en 1846 alcanza ya un número de 1547 habitantes, y en 1860 sumaban ya 1839 habitantes. Por estos años Sebastián de Miñano y Bedoya dice en su Diccionario 14 que la villa tiene, en 1824-1826, el pueblo y 3 cortijos, con un total de 1450 habitantes. En el Diccionario de Pascual Madoz 15 en 1846 nos proporciona los siguientes datos, 343 vecinos que suponen unos 1547 habitantes, dedicados a la agricultura, minería y alpargatería. La capacidad productiva de esta villa era de 5.006'783 reales con una imposición de 212'899 reales y pagaban una contribución de 34'248 reales y 33 maravedíes. La población de la villa continuó evolucionando aunque conocemos épocas de estancamiento e incluso de retroceso. Algunas cifras que se conservan en los censos nos proporcionan los siguientes datos, aunque se observa un incremento paulatino, una paralización o incluso un leve retroceso de los habitantes. Desde 1877 a 1924 tenemos la siguiente evolución de la población: en 1887 había 1748 personas, en 1887 un total de 1699, en 1897 sólo 1316, en 1900-1905 encontramos 1806, en 191 O alcanza los 1867, en 1915 no lo sabemos, en 1920 había 1592. En estos años se van alternando las etapas donde se pierde población con otras que gana. Desde 1900 en adelante se va ganado para entrar en declive de la misma desde 191 O a 1920. Después de estos años la pérdida es muy importante si tenemos en cuenta que la crisis minera llevó a la salida de la población jornalera con escasos recursos agrícolas e incluso los que no tenían propiedades en tierras o ganados. La parca o mala política demográfica en Aldeire se vio ensombrecida por las malas cosechas y por las enfermedades como el cólera. Sobre la mortalidad de la comarca se tienen datos desde 1871 a 1886 y en el año 1925. En las fuentes y documentos se alude a lluvias torrenciales, granizo, desbor- damiento de los ríos y ramblas, destrucción de las sementeras y de muchos árboles frutales llegando a una situación insostenible para muchos labradores. Se alude a que no podían pagar las rentas y que apenas tenían para sobrevivir los que sí eran propietarios de algunas fincas. En consecuencia de todo esto en el mes de junio de 1892 estalló un motín en Aldeire donde se negaban los amotinados y sus familiares a pagar los impuestos sobre los consumos. 14. MIÑANOY BEDOYA, Sebastián de, Diccionario geográfico-estadístico de España y Por- tugal, por el doctor ... Madrid, 1824- l 826. 15. MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico-Histórico de Esparla y sus posesiones de Ul- tramar, Tomo T. Madrid, 1846, 2ª edición. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 31 Conocemos por estos años numerosas peleas y enfrentamientos entre la población por buscar leña en los montes comarcanos o en las fincas de particulares dentro del término. Además la situación se complicó pues las nevadas y las malas comunicaciones llevaron a que los alimentos fueran muy escasos. Entre las enfermedades que afectaron a la población de la villa nos encontramos con las "anemias perniciosas". La consecuencia más inmediata fue que los cereales panificable s se aprovecharon todos para la alimentación de las gentes. El pan de trigo, usual en todos los tiempos, era casi un lujo en aquellos años. La cebada, el centeno y el maíz, cereales destinados a los animales ahora eran un lujo y con ellos se hacían panes para los habitantes. El pan de cebada y de centeno, de color ennegrecido, se acompañaba en las comidas. Las "gachas" de maíz era alimento diario por la s mañanas o en las comidas del medio día. En resumidas cuentas desde 1898 a 1920 se produjo otra etapa difícil en trabajo , dinero, salud y alimentación. La situación demográfica se hizo notar en Aldeire hasta el punto que en 1906 se llegó a rozar o tocar el denominado umbral crítico de la población pues la mortalidad era más alta que la natalidad y la pérdida de la población era una realidad aplastante. En 1916 la mortalidad aumentó considerablemente a causa de la gripe , como consecuencia de una mala alimentación y del desarrollo en el crecimiento de los habitantes, raquitismo y otras enfermedades. Muchos de los enfermos sa bemos que estaban en esta situación crítica por los recursos que tenían pues en sus actas de defunción se alude a los oficios que ejercían o a la condición social que tenían: jornalero, minero, obrero. También la mortalidad infantil fue elevada en aquellas circunstancia s y muy importante era la mortalidad neonatal, es decir, las muertes ocurridas antes del nacimiento y numerosos abortos con el consiguiente peligro de las madres embarazadas. Mucha s de ellas mueren por no tener una asistencia sanitaria elemental. Las autoridades llamaban constantemente la atenció n sobre el estado pésimo de lo s caminos. Problemas que se hicieron más difíciles por las constantes nevadas que dejaban incomunicados lo s pueblos e incluso los barrios. Esta situación se ve todavía más agravada en Aldeire por encontrarse situado en zona montaño sa donde las nevadas eran más intensas que en otros lugares del Cenete. A partir de los años treinta de este siglo conocemos más datos sobre la población. Esta quedó de la siguiente manera: 1930 proporciona 2156 habitante s, 1940 ofrece 2.046 personas, 1950 con 2.047 individuo s, 1960 con 2.201 habitantes , 1966 con 1.886 personas, 1970 con 1.481 habitante s, 1975 con 1.000 habitante s y 1989 con 920 personas y continua bajando aunque lentamente. 32 Manuel Espinar Moreno A partir de los años treinta la población ha ido decayendo por causas muy variadas. Entre ellas se puede citar la pérdida de puestos de trabajo en las minas, emigración a otras tierras buscando mejorar la vida, etc., que han desembocado en un proceso lento pero visible que se ha ido traduciendo en una bajada de la población de este pueblo lo mismo que los otros del Marquesado del Cenete. La repoblación forestal logró en los años sesenta paralizar el proceso y salida de los habitantes pero acabados estos trabajos de nuevo se puso en marcha la llamada emigración a Cataluña y al extranjero. En el Marquesado se han ido alternando por tanto salida de población y recuperación demográfica. Los especialistas llaman la atención sobre la cantidad de 33 habitantes por kilómetro cuadrado en los años sesenta cuando el proceso estaba relajado. Otro dato interesante para el estudio de la población es que en los años 1972-1973 se cerró una de las minas de Alquife. De nuevo se produce la salida de población hacia Barcelona, Suiza, Alemania, Denia, Madrid, Sagunto, Bilbao y otras tierras en las que encontrar trabajo y vivir. Las actividades de la población siempre han estado relacionadas con la agricultura, ganadería y minería. En el siglo XIX y principios del XX se mantenía una industria alpargatera importante donde trabajaban incluso mujeres y niños. Recuerdo de estas actividades conocemos el barrio de las Ruedas o Rueas donde se preparaban materiales para el cosido de las alpargatas y otras tareas que hacían que los productos fueran vendidos en el exterior. Otras industrias más pequeñas que encontramos en el pueblo eran los molinos harineros de los que sólo funcionan varios pero se conservan las ruinas de otros. En uno de ellos, el del Tío Chico, se elaboraba un excelente pan. En otros como el de Mirueo, Marcos, Tonticos, M. Checa, Moreno, se preparaba cada familia su harina para después de preparar la masa en la casa llevarla hasta el horno de Frasco, de Diego o de la Placeta San Roque. Conocemos varias tiendas (hoy funcionan como los supermercados modernos), varias tabernas y bares preparados y con servicios adecuados, discotecas, salones para fiestas de bodas y bautizos, industrias pequeñas dedicadas a la construcción, mecánica del automóvil y maquinaria agrícola, de confección, cerrajería, hierro, fontanería, etc. , siendo de todas ellas la más importante la conocida como El Marquesado, fábrica de gaseosas y vino sin alcohol de José Espinosa Moreno y la dedicada a la fabricación de queso. Los productos salen hacia las tierras del Marquesado, Guadix, Almería, Granada y Jaén. También permanecen barbería, peluquería, herrería, fragua, ... que se complementan con el horno donde se produce un excelente pan y dulces que se distribuyen por las calles. Nos llegan desde el exterior pescado y frutas todos los días. A lo largo de la semana, el sábado, se celebra un mercado en la Plaza y el Puente al que asisten la mayoría de los habitantes. Las pequeñas industrias ALDEIRE E~ uN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 3 3 dedicadas al queso, bollería, zapatería, cueros, confección de vestidos y abrigos, etc., nos hacen ver las actividades diarias de la población con etapas de más trabajo y otras de escasez del mismo. En el siglo XIX conocemos la existencia de una escuela de primera enseñanza que estaba dotada con 1600 reales. A ella asistían y concurrían la mayor parte de los niños del pueblo. Poco a poco se han ido mejorando las escuelas)' hoy existe un colegio llamado Nuestra señora del Rosario. Otros servicios que funcionaron en Aldeire fue el Pósito que desapareció pero que cumplió un papel importante al prestar cereales y dinero a los habitantes, era como una caja rural que permitía salir de las épocas de mayor agobio a algunas familias. También había un antiguo patronato destinado a la enseñan1a pero ha desaparecido. Alguno de los barrios como las Casas Nuevas o Pueblo Pizarro se edificaron para nuevos matrimonios sobre todo mineros pero tras un largo abandono se ha recuperado y hoy viven en él algunos extranjeros y aldeireños que vienen a pasar sus vacaciones o estancias cortas en las fiestas. Agricultura, ganadería y minería. Desde antiguo la agricultura ha sido la forma de vida de la mayor parte de la población. Las tierras se han ido aprovechando y poniendo en explotación gracias al agua de las acequias. A lo largo de su recorrido encontramos las hazas y fincas escalonadas en bancales y paratas. Hay numerosos árboles, cultivos variados y parcelas pequeñas que a veces no se cultivan. A medida que nos alejamos del monte los bancales se van haciendo más grandes y más llanos. Los árboles abundan donde hay agua. En Aldeire muchas tierras actualmente ocupadas por pinares y otros árboles de repoblación fueron utilizadas para la agricultura, eran tierras antiguas y ocupadas por vegetación espontánea que permitía obtener ingresos complementarios pues se sembraba centeno con cuyas cañas se hacían albardas y otras cosas para el trabajo de los animales de labor. Hoy el almendro es abundante en estas tierras. En las tierras más altas encontramos algunas casas y molinos. Las tierras permiten el cultivo sobre todo el centeno, maíz, habichuelas, ... es un hábitat muchas veces de temporada. La mayoría de las tierras se cultivan desde el pueblo. Se subía a sembrar, cultivar y recoger la cosecha. Así encontramos cultivos de cierta altura en la sierra de Aldeire y en el Puerto de la Ragua, eran cultivos poco abundantes que no permitían vivir de ellos a sus dueños pero si representaban una excelente ayuda en su economía familiar. 34 Manuel Espinar Moreno En los capítulos dedicados a Ja historia ofrecemos datos sobre la agricultura en época de los moriscos y la llegada de los repobladores cristianos después de 1571. En los años que siguieron no aumentó la agricultura sino que decae en sus rendimientos hasta el siglo XVIII en que se confecciona el Catastro del Marqués de la Ensenada. En este documento encontramos datos sobre la agricultura del pueblo. En total se cultivaban 82' 11 hectáreas de vega, 703'80 de campo y 32'96 de viñas, todas ellas con agua para regarse. En las tierras de secano se destinaban al cereal 70'38 hectáreas y 28' 15 de viña. Tenía Aldeire por tanto 917'28 hectáreas destinadas a labores. De ellas 434 estaban en cultivo y 351 en barbecho. En estos años del siglo XVIII el lino y el cáñamo fueron sustituyendo al moral. Los nuevos cultivos estaban destinados a las modernas industrias que también llegaron hasta aquí. La seda dejaba de ser un negocio rentable y se abandonaron los morales y la cría de gusanos de seda. Las tierras de vega exigían gran cuidado y abonado, mientras que las tierras del campo por ser de regadío eventual se sembraban un año sí y otro no, permaneciendo en barbecho para su recuperación. Los cereales predominan en estas tierras del campo. En las sierras el centeno abundaba. En el siglo XVIII el monte era de encinas y chaparros pues se habían repoblado de estos árboles para evitar los arrastres de los terrenos y poder tener leña para la población además de los beneficios para los ganados. En el siglo XIX la producción aumentó y, ante las posibilidades de nuevos ingresos, las roturaciones y aprovechamiento de las tierras fue una constante. La población también fue en aumento y para ello se buscaron nuevos recursos. En Aldeire este aumento apenas es perceptible en la vega y en el secano. Las noticias que nos ofrece Pascual Madoz nos permiten conocer como fueron los cultivos de hortalizas y plantas forrajeras las que más se sembraban junto a los cereales: trigo, cebada y centeno, sin faltar el maíz, las habichuelas, garbanzos, habas y toda clase de legumbres y hortalizas en las tierras de regadío y de secano, aunque en este el regadío eventual aseguraba la cosecha. Tierras de regadío antes destinadas a los cultivos de textiles como el lino y el cáñamo fueron dedicadas ahora a otros cultivos y plantas como la remolacha azucarera. Hizo su aparición el tabaco y en ocasiones el cacahuete. Los cultivos de tomates, pimientos, patatas, maíz tostonero, etc., suplantaron a otros ya tradicionales y constituyen la base de la alimentación de la población. En el verano el agua escasea y las ramblas anchas y descamadas formadas sobre el lecho de los torrentes fluviales se convierten en vías de comunicación. En su recorrido encontramos aluviones de grandes elementos arrastrados, rodados y angulosos, que ofrecen un aspecto fósil. Un cauce muerto e incapaz de toda función excepto que puede resucitar de inmediato con las aguas de una de las tormentas de verano y convertirse en peligroso camino de hombres, ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 35 lllimale y cultivos. Los bancales situados a lo largo del cauce pueden verse mondados e incluso destruidos. Los hombres para hacer frente a este peligro han ido construyendo diques en el cauce y junto a las ramblas idearon un reforzamiento de las orillas con balates de piedras sujetados por alambres, cuerdas y plantación de árboles como la higuera, moral, etc. Los denominados ramblazos es una sabia utilización de los limos arrastrados por las aguas y una fonna de obtener una finca junto a estas ramblas tan peligrosas por las aguas de las tonnentas. La pequeña propiedad era dominante en el Cenete. Los marqueses tenían en Aldeire. en 1752, un total de 158 fanegas y 3 celemines de tierra y años más tarde en 1860 sólo 94 fanegas y 5 celemines. En el siglo XIX la desamortización de Mendizábal afectó a 7 fincas con una extensión total de 75 fanegas y 7 celemines entre tierras de regadío y de secano. La desamortización de Madoz alcanzó a 33 fanegas y 9 celemines y en tierra pública a otras 94 fanegas y 11 celemines. La iglesia y la ermita de San Marcos se vieron afectadas por esta desamortización en 142 fanegas y 8 celemines. En 1860 los compradores forasteros comienzan a adquirir propiedade s en Aldeire especialmente tierras. Éstas alcanzan el 36' 4% del total de la superficie de cultivo. Entre ellos encontramos al duque de Pastrana , a don José Medina. José Pavón, Tomás Martín y el vecino del pueblo don Domingo Hidalgo. Éstos como hacendados grandes no cultivan directamente las tierras sino que las arriendan a particulares a cambio de una renta anual normalmente pagada en especie. Hicieron nuevas plantaciones de encinar en el llamado Cercado o Cercao. Algunos edificaron excelentes casas como le ocurrió a don Domingo Hidalgo que construyó la magnífica Casa Grande. En esta invirtió gran cantidad de dinero como cuentan los más ancianos trayendo materiales desde tierras lejanas. La Casa Grande se encuentra en la calle Real junto a la placeta de don Domingo muy modificada y hoy constituye la vivienda y almacenes de varios vecinos del pueblo. Las historias sobre esta casa, personal que trabajaba en ella, etc., es digno de un trabajo especial. Desde 1860 a 1979 se va a producir un aumento considerable de las tierras de cultivo, se pasa de 1.414 hectáreas en el primer año a 2.020 hectáreas en el segundo. En un siglo se ganó casi un tercio para cultivos llegando a aprovechar todo tipo de terrenos. Muchas de ellas se destinaron a cultivos herbáceos, arbolados y otros cultivos como viñas. Todas estas tierras además de nuevos eriales y superficies de bajo monte nos proporcionan una cantidad total de unas 6.735 hectáreas dentro del término de Aldeire. A partir de los años sesenta se comienza a mecanizar el campo y Aldeire no quedó al margen de estas innovaciones. En 1964 se comienza a realizar la llamada Concentración Parcelaria que sólo afectaba a las tierras de campo y 36 Manuel Espinar Moreno que pretendía unificar las distintas parcelas de un mismo propietario en una o dos para facilitar los trabajos y obtener mejores rendimientos. A partir de este momento encontramos una buena cantidad de tierras que no fueron declaradas y quedaron sin entregar a los distintos agricultores. La llamada masa común es el fruto de que los tenentes de las parcelas del campo no presentaran los correspondientes títulos de propiedad y no reclamaron las fincas con sus extensiones correctas. Fruto de aquel trabajo de concentración fue que la administración junto una cantidad de tierras y en ellas se hizo una Granja en el Campo que tras varios años ha pasado a manos de varios particulares ya que la administración la ha vendido. También por estos años el monte pasó a manos del !CONA para repoblarlo. En este proceso muchas tierras dedicadas al cultivo dejaron de utilizarse y sus dueños como no tenían título las perdieron. Los cultivos como el centeno dejaron de sembrarse en la sierra. El almendro ve en estos años incrementar sus plantaciones por el precio elevado que alcanzaba en el mercado la almendra. La vega se llenó poco a poco de plantas hasta el punto que se calcula que sobrepasan los 100.000 almendros en las tierras de riego. Los cambios sufridos por las tierras de campo gracias a la mecanización se pueden apreciar analizando las cifras desde 1962 hasta 1979. En el primero de ellos encontramos 180 arados romanos, 115 arados de vertedera, 3 gradas, 140 trillos de pie, 35 trillos de ruedas, 6 segadoras, 5 aventadoras y otras numerosas herramientas. En 1979 se ofrecen las siguientes cifras en nuestro pueblo: 5 motores, 3 cosechadoras, 7 abonadoras, 5 carros, 12 remolques, 2 motosierras y 16 tractores. Como consecuencia de esta mecanización los arados van dejando de usarse y el número de animales dedicados a las labores decrece. Igual ocurre con otras herramientas pues muchos de los trabajos del campo se realizan gracias a los tractores. La mecanización ha dado paso al abandono de muchos trabajos por parte de los agricultores. Las consecuencias en el cultivo también se ha traducido en el abandono del trigo frente a un incremento de cebada. El nuevo sistema de arrendamiento de tierras es curioso al arrendar las tierras a los tractoristas con lo que se ha trastocado el sistema tradicional. Gran parte de la población se ha ido marchando del pueblo al extranjero, ciudades catalanas y levantinas. Las tierras se han ido vendiendo a labradores del pueblo. Las tierras de viñas también han sido plantadas de almendros y se siembran en ocasiones de cereales y lentejas para el ganado. Muchas de las tierras marginales han dejado de cultivarse porque para acceder a ellas es necesario utilizar animales de labor y los tractores no llegan hasta ellas o es muy complicado. En consecuencia sólo las tierras que se pueden explotar con maquinaria son las que hoy están en cultivo. La vida pastoril tampoco hoy es muy abundante. El ganado más importante son las ovejas y las cabras. Éstas se alimentan en los terrenos ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 37 comunales del campo y la sierra . Los pastos no abundan demasiado en la sierra por la gran cantidad de pinos. Algunos vecinos tienen varios animales y estos se alimentan en sus tierras de cultivo. La limitación del pastoreo viene como consecuencia de la sequía y de los escasos pastos. Es una montaña casi desértica y por tanto hay que trasladarse hasta las cumbres para buscar las llamadas chorreras y borreguile s. Las plantas como el piorno no ofrecen al ganado mucho alimento. En verano cuando suben la s ovejas y cabras hasta la sierra se refugia durante el día en Jos prados que nacen donde antes había manchas de nieve. Las nieves permanecen normalmente hasta junio aunque no muy abundante. Además hay corrales donde duermen los ganados y en lo s que se ordeñan para bajar más tarde la lecha hasta el pueblo. La ganadería de Aldeire ha ido poco a poco en aumento. En el siglo XVIII gracias al Catastro del Marqués de la Ensenada sabemos el número de animales que había en la localidad. Nos dicen los informadores que se contabilizaban 175 cabezas de ganado vacuno, 5 de caballar, 56 de ganado mular, 110 ovejas, 657 cabras, 83 asnos y 63 cerdos. Cifras muy significativas que nos ayudan a entender el papel que juegan las vacas en las labores de la vega y del campo mientras que los mulos son muy escasos y abundan los asnos para tareas de acarrear leña, arar pequeñas parcelas, etc., en cuanto al ganado de cerda es poco abundante si tenemos en cuenta que este animal es una de las bases de alimentación de la población campesina. Los pastizales han ido perdiéndose por las plantaciones de pinares y por las roturaciones que se hicieron en el monte. Después de la repoblación forestal, en 1979, se plantaron de pinares alrededor de 1.046 hectáreas, y en el mismo sentido años antes, en 1962, se habían repoblado otras 883 hectáreas. Los ganados pese a todo aumentaron en los años 60 y las cifras que conocemos nos hablan de 175 caballos, 1.104 mulas y asnos, 12 vacas, 2 .205 ovejas, 720 cabras y 1704 cerdos. Estas cifras se pueden comparar con las de los años 1974 y 1978. Así en 1974 había4 caballos, 275 mulos, 26 asnos, 9 vacas, 2.631 ovejas, 134 cabras y 90 cerdos. El caballo baja expectacularmente su número posiblemente por los enormes precios que alcanzan en el mercado. Además es un animal poco utilizado en la agricultura y su cría exige gran cuidado. En 1978 continúan también los 4 caballos, 74 mulos, 24 asnos , 14 vacas, 2.530 ovejas, 109 cabras y 176 cerdos. En estos años decaen los mulos con la llegada de los tractores y se mantienen los asnos por su utilización en muchas tareas de la s tierras de vega. La mecanización del campo ha influido mucho en el descenso del ganado mular, asnal y caballar. Actualmente el número es muy exiguo y apenas se utilizan en los trabajos agrícolas. En 1978 había en Aldeire bastantes ganaderías. La mayoría de ellas apenas 38 Manuel Espinar Moreno alcanza las 25 cabezas y sólo dos alcanzaban una cifra que oscilaba en torno a las 300 cabezas y otras dos manadas rondaban las 500 cabezas de ganado ovejuno. El trabajo de los ganaderos exige una gran entrega y sacrificios personales y familiares. El acarreo de la leche ordeñada desde la sierra o desde el campo hasta la vivienda se realiza con animales y cántaras. La elaboración y preparación del queso es tarea difícil y exige el trabajo de las mujeres. Además hay que buscar pastos y alimentos complementarios para los ganados, se sufren las inclemencias del tiempo constantemente, no se puede desarrollar una vida social ni siquiera asistir a las fiestas o descansar los domingos. Las labores de esquileo y preparación de la lana para su venta son otros trabajos igual que sacar el estiércol y transportarlo. Todo en general son tareas poco gratas y constituyen razones por las que los pastores plenamente dedicados a su trabajo abundan poco. Los vecinos que desarrollan este oficio hablan de una vida sacrificada y a veces no muy provechosa. Las enfermedades y epidemias pueden diezmar el ganado y dejar a sus dueños en la completa ruina . Sin embargo, la ganadería complementa a la agricultura. No es extraño encontrar pequeñas manadas que pertenecen a algunos labradores y compaginan la vida del pastoreo con la de la agricultura además de que el ganado consume lo que produce en sus tierras. Las tierras del Marquesado del Cenete son ricas en menas, especialmente las referidas a hierro, plomo, cobre , plata, oro y mercurio. El hierro en forma de óxido y carbonatos, entre ellos el carbonato de hierro o siderosa , que se presenta en masas de color rojo oscuro o bien amarillento , en ocasiones se presenta como cristales alojados en huecos y en geodas. Algunas siderosas más modernas son debidas a sustituciones de calcita. La abundancia que en Sierra Nevada hay de siderosa en todas sus manifestaciones, oligisto, hematites roja, limonita o hematites parda, es causa de que se denomine a esta cordillera y sobre todo a sus derivaciones o prolongaciones como montaña del hierro. Pero especialmente encontramos esto en su vertiente norte y sobre todo en el Cenete, donde aparece acribillada por numerosos filones que cruzan el gneiss o estrato cristalino donde el hierro espático aparece encerrado en gangas de cuarzo junto con la galena argentífera, piritas y antimonita. Los óxidos estudiados contienen aproximadamente del 50 al 53 % de hierro , mientras que los carbonatos tienen del 42 al 48 % y además otros componentes como sílice, fósforo, etc. Por todo ello siempre han abundado las minas en estas montañas. En Aldeire se cita el estaño y en Ferreira el cinabrio. Eran minerales muy buscados por el hombre en todas las épocas. Aparecen filones de contacto y los denominados filones capa. Las menas cupríferas, muy abundantes en Lanteira , tienen también representación en las tierras de Aldeire y en las de ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRJCULTURA 39 Jerez del Marquesado. Muchos de estos metales se extrajeron y trabajaron durante la época medieval y se llevaban hasta las herrerías de Jerez y de Lugros para ser transformadas en herramientas que adquieren los naturales del Cenete para los trabajos. Las herrerías eran de los marqueses y en ellas obtienen beneficios. Entre los cobres grises argentíferos destacan los de Aldeire. Abundaban en la denominada Mina Luisa. La extracción y preparación de ellos nos indica que tienen un 20% de plomo y se obtenía aproximadamente de una tonelada de mineral unos 1.200 gramos de plata además de abundar el antimonio. El crecimiento de la población de Aldeire ha sido lento e incluso en oca<;iones ha disminuido. Apenas ha tenido relación con los yacimientos mineros pues no se han apoyado ni alentado su explotación a pesar del interés de los mismos. La comarca ha estado siempre poco poblada. Algunas de las minas que se explotaron han dejado en la toponimia su recuerdo. Así, el barranco de la Mina de don Diego en el río Benabre nos recuerda las explotaciones del siglo XVIII y especialme nt e las del siglo XIX, pero toda esta minería por los enormes costes y pocos beneficios ha dejado poco a poco de interesar a los industriales, máxime cuando las minas de Alquife comenzaron a tener una explotación importante. Las minas de Alquife asumieron a los mineros de Aldeire y de otros pueblos. En Aldeire quedó abandonada la Fábrica igual que en Lanteira y la minería no se ha explotado de aquí en adelante. En el Diccionario de Pascual Madoz encontramos alusiones al zinc, plomo argentífero y al antimonio del Barranco de Benabre y nos dicen los informadores que en su explotación se ocupaban muchos brazos. En estos años tenía la población 1.547 habitantes. Los profesores Bosque Maure! y Aron Cohen 16 han demostrado en sus trabajos que la minería de la región, especialmente la de Alquife y Aldeire, tuvo un incremento paulatino que se tradujo en la progresiva acaparación de tierras por parte de la compañías mineras. En Aldeire se conservan restos de minas en las laderas de la Loma de Benabre, en las del Barranquillo de los Burros , Barranco de Luna, etc. La búsqueda de nuevos filones fue una actividad muy importante en la segunda mitad del siglo XIX como demuestran algunos contratos realizados por dueños de viñas con las compañías mineras. Sabemos que algunas de estas minas proporcionan abundante mineral que era trasladado en mulas hasta el lugar donde podía ser fundido. Un ejemp l o de estas fundiciones 16. COHEN ANSELEN, A., El Marqu esado del Cenete, tierra de minas. Tra11sici 6n al capita- lismo y dinámica demográfica ( 1870-1925). Granada, 1987. BOSQUE MAUREL , J ., Mi - nería y agricultura tradicional en el Marquesado del Cenete. Granada, 1971 . 40 Manuel Espinar Moreno nos lo encontramos en la Fábrica que todavía permanece en ruinas en el pago de San Juan, abandonada y aprovechada como corrales de ganado. Este edificio no sabemos cuando comenzó a funcionar ni si se llegó a acabar completamente. Sí que podemos decir que la Fábrica alcanza unas dimensiones considerables que nos permite ver la importancia que alcanzó la minería en las lomas de Benabre. Tampoco sabemos nada de cómo se exportaba el mineral, ni precios del mismo. Desde 1893 comenzaron a comprarse tierras en el municipio de Aldeire por parte de las compañías mineras instaladas en Alquife. En 1924 habían adquirido un total de 37 parcelas en el Campillejo y Cabrajiles con una extensión de 10'8 hectáreas. El estudio de las minas nos permite conocer determinados aspectos de la comarca. A finales del siglo XIX los filones de cobre y plata-antimonial, además del zinc, llevan a que califiquemos la situación como un auténtico delirio minero. Los enormes precios que se alcanzan en el mercado con estos minerales y la enorme mano de obra que se necesitaba para extraer el mineral hace que los hombres no estén parados y que los jóvenes comiencen a trabajar pronto. Todo ello mejoró la situación económica de muchas familias y se buscaban constantemente nuevos yacimientos y filones. Así nos encontramos que en Aldeire la llamada Mina de Nuestra Señora de las Angustias estaba en plena producción en mayo de 1892. La población con pocos recursos agrarios era empleada como mano de obra barata en estas minas y sobre todo en las de Alquife. Este incremento minero fue en aumento, in crescendo, hasta los años 1919-1920, y sobre todo en 1921, pero comienzan las crisis y se pierden puestos de trabajo. Las compañías mineras entraron en declive ante la falta de mercado de sus productos, bajos precios y problemas políticos y laborales. En las minas deAlquife sólo del municipio deAldeire quedaron en el paro unas 100 personas. La situación social de la comarca y del pueblo en particular llegó a ser conflictiva. El resultado como siempre fue la emigración masiva a tierras americanas y a tierras españolas. ésta emigración fue una consecuencia de la falta de trabajo y de los pocos recursos agrícolas de la comarca del Cenete. Los más ancianos nos recuerdan que cuando hay una población elevada y falta el trabajo hay que adoptar la solución de emigrar y buscarse la vida en otros lugares. Es una constante histórica de nuestra comarca. En Aldeire sólo se confeccionaron las 104 suertes de población y ello permite alimentar a un número determinado de habitantes pasado este umbral se imponen otras soluciones que tienen que buscar nuestros políticos. La salida del mineral hacia el puerto de Almería llevó a la construcción de ferrocarriles. Así, entre 1896 y 1898 se adquirieron por parte de las minas bastantes tierras en el Campillejo y el Campo para que pasaran las vías y trenes ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 41 cargados de mineral. Según los documentos las tierras vendidas en esta ocasión se encontraban en el Campillejo y en el antiguo camino de Cogollos. La situación minera, a partir de las crisis como Ja de 1921, llevó a las compañías a utilizar el trabajo conocido como destajo o en cuadrillas de destajistas, que suponía realizar el trabajo en un determinado tiempo con un mínimo de beneficios garantizados por los que se responsabilizaban de éste. La denominada tarea era una practica abusiva pues llevaba pareja una alta peligrosidad en el trabajo. Esto fue denunciado constantemente por los trabajadores pero que tenía como respuesta la política de oídos sordos por parte de las compañías. La rentabilidad era para ellas lo más importante y así se ~acrificaban o se olvidaban los derechos de los trabajadores. Cualquier actividad sindical o reivindicaciones eran politizadas y el planteamiento se volvía en contra de los trabajadores o asalariados de los que todos guardamos algunos hechos en nuestra memoria. La constante amenaza de cierre, despido y expulsión eran otras represalias manejadas por los responsables de las minas y pesaban demasiado en el ambiente minero de aquellos años. Las autoridades de la zona tuvieron que llamar la atención ante la administración argumentando que los pueblos del Marquesado del Cenete se estaban quedando desiertos sobre todo de jornaleros porque antes de morir de hambre tenían que salir a otras tierras buscando alimentarse y vivir con sus mujeres e hijos. De nuevo comprobamos como la población vuelve a bajar ante las crisis mineras y se entra de nuevo en una etapa de lento aumento de población. Esta situación se ha ido repitiendo y en la actualidad el cierre total de la industria minera se cierne como una espada de Damocles sobre nuestro pueblo y toda la zona de Guadix. Las consecuencias demográficas apenas van a incidir puesto que la escasa población de la zona se deja notar a medida que van pasando los días. La mayoría de la población es de edad avanzada y los escasos jóvenes tienen que salir en busca de unas mejores perspectivas de vida. De nuevo nuestro pueblo vuelve a alcanzar una cifra que ronda los 900 habitantes lo que nos indica que ha vuelto a las etapas de crisis de los siglos pasados. No es un estancamiento sino un retroceso del que difícilmente puede salir si no cambian las circunstancias que lo han ido propiciando. I \ ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 43 NOTICIAS SOBRE LA HISTORIA DE ALDEIRE La presencia humana en las tierras del Cenete y en Aldeire está suficientemente probada por los hallazgos arqueológicos que se han ido produciendo a lo largo del tiempo. Hace unos años se descubrió en el casco urbano, en el denominado Huertecillo , una tumba con varias vasijas argáricas que constituían el ajuar funerario del individuo enterrado. Los restos de esta tumba fueron fotografiados por nosotros. No sabemos en donde se encuentran actualmente. De los tres artefactos cerámicos que nos proporciona la tumba del Huertecillo, dos de ellos no están completos, y de uno sólo conservamos la mitad mientras que el otro ha perdido la base. Otras tumbas han aparecido en las cercanías del pueblo cuando se han plantado pinos, almendros o se han buscado losas para utilizarlas en las viviendas como ocurrió cerca de la denominada Cueva del Demonio cercana a la fortaleza medieval. Las labores realizadas en la s viñas de Benabre han proporcionado algunas vasijas del período argárico y numerosas tumbas que han sido destruidas por los labradores puesto que no contenían según ellos ninguna riqueza. De una de estas tumbas tenemos fotografía con los restos cerámicos y un pequeño puñal aparecidos que posiblemente pertenecieran a un joven o un niño pues el enterramiento era muy pequeño. Se ubica en el Pago del Gorgo en Benabre 1 • De las tumbas de Benabre se tienen numerosas alusiones y aparecen en superficie numerosos restos destruidos puesto que los destruyen calificándolos de cacharros de los moros. 1. Sobre otros restos de la llamada Cultura Argárica en esta comarca pueden consultarse ARRIBAS PALAU, A., "Una necrópolis argárica en Alquife (Granada)", IX Congreso Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960), pp. 135 - 140. LACAS A, E., "El marco geográfico de la necrópolis argárica de Alquife", lX Congreso Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960), pp. 141-144. Además otros restos de una necrópolis aparecida en las tierras de Ferreira en las denominadas Canteras de La Calahorra fueron dadas a conocer por nosotros a un periódico granadino ya desaparecido y a la Delegación de Cu ltur a. En e l caso deAldeire los restos aparecidos están por estudiar. 44 Manuel Espinar Moreno La riqueza de minerales en el subsuelo, especialmente el cobre, hizo que los hombres de la Cultura del Argar llegaran hasta aquí en busca de los yacimientos cuprícos que aparecían a flor de tierra en los montículos que bajan de Sierra Nevada. Algunos restos arqueológicos se han encontrado en las canteras de La Calahorra, término de Ferreira, Alquife y Jerez del Marquesado 2 • Además de la riqueza minera existían otros factores favorables a Ja pronta ocupación humana de estas tierras. Las condiciones y ventajas de las pequeñas corrientes de agua que bajan de Sierra Nevada, las tierras de las laderas de los valles y las pequeñas vegas de los conos de deyección han facilitado la agricultura de montaña, tierras excelentes para la agricultura y plantío de árboles, desarrollo de una numerosa ganadería que utiliza los pastos de verano y de invierno, y otras fuentes de riqueza basada en la utilización del bosque, caza, apicultura, etc., además de ser esta tierra un excelente cruce de caminos que ponen en comunicación la Al pu jarra con Guadix, Almería y Granada. En épocas posteriores encontramos referencias a que el Cenete fue ocupación de los fenicios y se englobó en la antigua provincia Bastetana 3 • Una de sus poblaciones era Arcilacis, según los estudiosos corresponde a La Calahorra. En estas tierras el idioma antiguo originó más tarde el nombre de Alcala Horra o Castillo de las Peñas, Kalat Gurri o Castillo Rojo, etc., por lo que nos llegan a decir que es del idioma vascuence. Todo esto es más una leyenda que otra cosa. Los topónimos de la zona aluden a la época romana y a la árabe. Época romana y visigoda De la época romana no tenemos por el momento alusión alguna ni en la historia ni en la arqueología. Sin embargo, Ja toponimia recoge nombres romanos, como más adelante veremos, y nos recuerda la búsqueda de minerales de hierro, plata, oro, etc., muy practicada por este pueblo. Esta población estaría en manos de los romanos y desde Guadix controlan las tierras de las poblaciones cercanas. La romanización de la comarca accitana fue de las más importantes. En Aldeire nos encontramos el Pago de San Gregario, en el antiguo camino de Ferreira, que nos recuerda el esplendor del antiguo cristianismo. El sistema de riego y algunos de los molinos pudieron ser puestos en funcionamiento por los 2. Es necesario realizar un trabajo sobre todos estos restos aparecidos y ofrecer una puesta al día sobre la etapa prehistórica de la comarca. 3. SUÁREZ, Pedro, Historia del Obispado de Guadix y Baza. Madrid, 1966, p. 14 y MAGAÑA VlSBAL, L., Ba;:.a Histórica , Tomo l. Baza, Excmo. Ayuntamiento y Obra Cultural de Baia, 1978, p. 52 y SS. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 45 romanos, máxime en este lugar que controla el Puerto de la Ragua, por donde salía mineral hacia Castell de Ferro en la costa. Algunos topónimos como la F u ente del Hierro de los documentos moriscos nos hacen pensar en el pasado de la zona. El Pago del Cabaylón nos hacen pensar en caput vallis, Muntil de monte, Gorgo de gurgus, Valladar de valla y vallum, Muralla de murus , etc. Durante el período visigodo, el Cenete, según Zianza, era un patrimonio del conde don Julián; así, La Calahorra y los once castillos de la comarca pertenecían a este personaje 4 • Más tarde Pedro Suárez recoge esta leyenda y la trasmite. El nombre del castillo de Aldeire es significativo dentro de estas leyendas históricas. Se denomina esta fortaleza como Castillo de la Cava. En ello inciden algunos historiadores al decirnos que tomó el nombre de la hija de don Julián, famoso conde por la leyenda como por su posible irrealidad. En el siglo XIII se admiten como verídicos estos hechos. El obispo Pedro Pascual desde Castilla incide en estas cuestiones y se remonta al período romano, dando por cierta la hipótesis de las vías romanas o calzadas por las faldas de Sierra ~evada en las tierras del Cenete (por ellas se comunicaban estos lugares y luego se unían a la calzada principal que iba desde Guadix a Urci). La desviación por el puerto de la Ragua hacía necesaria esta unión de caminos. San Torcuato y sus compañeros llegaron a las tierras accitanas por el puerto de la Ragua. La población de Aldeire desempeñó un importante papel en el control de estos caminos. Posiblemente nuestro pueblo en esta época crucial comenzó a desempeñar su cometido de posada y albergue para los viajeros que bajan de la Alpujarra a Guadix o viceversa. El castillo se levanta precisamente en un lugar privilegiado para ejercer estas funciones de control, albergue y defensa. Los musulmanes La comarca de Guadix tiene una cierta unidad, como hemos visto, desde tiempo s romanos y cristianos. El Cenete está ligado a la ciudad por tanto con los romanos y visigodos. La invasión musulmana mantiene esta organización. 4. Bibliografía más especifica sob re mu chas de la s cues tione s planteadas en este capítulo puede cons ultar se en la s obras de ESPINAR MORENO, M.~ RUI Z PÉREZ , R. y RUIZ PÉREZ, R ., Documentos para el estudio del Marqu esado del Cene/e ( 1462- 1542), Vol. l. Granada, 1985. ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPINAR MORENO , M. ; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUIZ PÉREZ , R. , El Marquesado el Cenete. Historia , Toponimia, Onomástica seglÍn documentos círabes inéditos, 2 Vols. Granada, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Granada, 19 86. ESPINAR MORENO, M., "La ciudad de Guadix (siglos 1 al XV)'', Wadi-As, número extraordinario, (Guadix, 1989 ), y ESPINAR MORENO, M., La Edad Media Granadina en lo s textos (Siglos V-X). Granada, 1995 . 46 Manuel Espinar Moreno No sabemos que ocurrió en los primeros momentos de la invasión pero sí que entre los años 731- 751 el wali Ocba estableció agentes y jueces independientes de lo militar. También en estos años la mayoría de la población seguía manteniendo la religión cristiana. Conocemos el nombre de algunos de los obispos accitanos y entre ellos sobresale Frodoario. Los cristianos que viven bajo el poder musulmán se llaman mozárabes y pueblan estas tierras como demuestran algunos topónimos de Aldeire igual que sucede en la población cercana de Ferreira y otros núcleos de la comarca 5 • Las conversiones de cristianos al Islam fueron poco a poco numerosas, se les denomina a estos nuevos conversos muladíes. En el 734, el gobernador Ubayd Allah dio órdenes de que los nuevos conversos fueran tratados igual que los otros grupos beréberes llegados desde el Norte de África a las tierras de al- Andalus. Algunos topónimos de Aldeire, como los Pagos de Chapela y Mocarra, recuerdan la llegada de africanos desde las sierras de Marruecos. En la tierra o comarca de las tribus de Yebala reclutó Tariq hombres que le ayudaron en la conquista de España. Por tanto los beréberes se establecieron tras la conquista en terrenos montañosos mientras que los árabes se instalaron en las tierras mas llanas y ricas en donde abunda el regadío y las ciudades más importantes. La opinión de Levi-Provenrral es que en el Cenete se asentaron poblaciones beréberes, dadas las condiciones que ofrecían estas tierras para el ganado y una exigua agricultura de montaña a la que estaban acostumbrados en el Norte de África. Poco más tarde en el 740 se produce la sublevación de los beréberes en el norte de África y en al-Andalus. Para sofocar esta rebelión fueron enviadas tropas desde las tierras del próximo Oriente y de Egipto. Entre ellas encontramos militares sirios quienes tras vencer a los sublevados lograron acceder al poder en Córdoba. Para evitar los enfrentamientos con los árabes asentados el califa ordena al gobernador llegar a un acuerdo con estos militares y recibieron tierras en donde asentarse. En la zona de Ilbira y en Guadix encontramos asentamientos sirios del distrito de Damasco 6 • De las tribus árabes conocemos yemenitas en 5. VEGA, fray Ángel Custodio, De la Santa Iglesia Apostólica de lliberri (Granada). Su fundación apostólica. Lugar de su emplazamiento. Sus obispos y santos y sus escritos célebn!s. Su famoso concilio y otros hechos memorables hasta el siglo XII, por el ... en España Sagrada, LIII y LIV. Madrid, 1961, pp. 152-153. SUÁREZ, Pedro, Historia del Obispado de Guadix y Baza escrita por el Doctor D .... Publicada primeramente en Madrid. Año de 1696. Madrid, 1948, p. 124. ASENJO SEDANO, Carlos, Episcopologio de la Iglesia Accitana, Histórico, sentimental y heráldico. Guadix, Instituto "Pedro Suárez", 1990. 6. SlMONET, Francisco Javier, Descripción del reino de Granada bajo la dominación de los naseritas, sacada de los autores árabes, y seguida del texto inédito de Mohammed Ebn Aljatib , por ... Madrid, 1860. Reed., Granada, 1982, pp. 22-23. SIMONET, F. J., Historia de los mo z árabes de España. Madrid, Ediciones Tumer, 1983, p. 539. ALDETRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 47 la zona de Acci (Guadix), Fiñana, Huéneja y Almería, y otros grupos o contingentes llegados desde Oriente. Guadix y su tierra comienza pronto a ser denominada Madina Banu Sami y en el siglo siguiente a estos acontecimientos dependen del caudillo Sawwar ben Hamdum. El siglo IX es un siglo de numerosos enfrentamientos entre los mozárabes y los árabes, éstos y los muladíes, etc. A los pocos años de la rebelión de los beréberes y asentamiento de los sirios se produce la llegada a Al-Andalus de Abd al-Rahman 1 que fue proclamado por sus partidarios frente al gobernador árabe de Córdoba. Los sirios colaboraron con el nuevo emir. Posiblemente nuestro pueblo pudo ser denominado al-Dair por los sirios pues otros al-Dair abundaban en las tierras de Oriente y en Egipto. Todas estas tierras estaban habitadas por mozárabes, muladíes, sirios, árabes, beréberes, y se constituye en región abierta al conflicto, los intereses de unos grupos chocan con los de los otros y todos quieren dominar y controlar estas tierras. El castillo de Aldeire se cita en los enfrentamientos de los siglos VIII y IX 7 • Los mozárabes granadinos a medida que pasaba el tiempo se vieron afectados por la subida de los tributos y cargas fiscales. El estado cordobés les exige dinero para hacer frente a los continuos gastos. Además debían de soportar los gastos de las tropas árabes cuando iban en campaña pues debían de satisfacer los gastos originados y darles albergue, colaborar en la edificación y mante- nimiento de las construcciones militares, etc., lo que originó que cada día aumentaban los conversos al Islam para escapar a muchos de estos impuestos y en consecuencia el estado y el erario público pierde ingresos. Ante ésto los árabes fijaron sobre las comunidades cristianas unos ingresos fijos que no se rebajan aunque la comunidad sea más pequeña. A pesar de todo ello la vida era próspera y en las ciudades y campos, según los cronistas, la vida era barata y el nivel de vida bueno. Sin embargo, en el siglo IX las calamidades y las malas cosechas hicieron su aparición y en consecuencia los impuestos se dispararon. Estos hechos trajeron numerosos enfrentamientos entre los diferentes grupos de población. Los árabes, partidarios del estado y de sus privilegios de casta, se enfrentan a los muladíes que protestan porque no son tratados como auténticos árabes sino como ciudadanos de segunda fila a los que no sirve según ellos haberse convertido al Islam. Los mozárabes soportaban los tributos más numerosos y eran controlados por el estado y por sus propios dirigentes que ponen sus 7. BAZZANA , A.; CRESSIER , P. y GUICHARD, P. , Les chateau.x ruraux d ' Andalus. Madrid, 1988. 48 Manuel Espinar Moreno intereses personales por encima del de la comunidad. Los mozárabes y muladíes eran los grupos más numerosos y pagaban a los árabes por lo que pronto comenzaron los enfrentamientos con los que detentan el poder. En el conflicto los mozárabes adoptaron el camino del enfrentamiento armado en algunas zonas y en otras buscaron el martirio voluntario por motivos religiosos frente al estado omeya. Entre los monjes y mártires mozárabes encontramos un habitante de las tierras de Guadix que se trasladó hasta Córdoba y participó en las luchas religiosas de aquellos momentos. Este monje accitano se llamaba Fandila y fue martirizado por los árabes. En Aldeire pervive todavía en la toponimia un pago de la vega, que recuerda a aquel monje del siglo IX, San Fandina o San Fandila. La fama de este santo y los acontecimientos de su vida se recordaron siempre en esta comarca y su fama de sa nto dejó una pervivencia de su nombre entre los mozárabes de Aldeire y en otras poblaciones del Cenete. Las luchas continuaron en los siglos IX y X entre estos grupos enfrentados por motivos religiosos, económicos y sociales. Los mozárabes y muladíes se unieron muchas veces para luchar contra Córdoba. La figura del muladí U mar ibn Hafsun centró las rebeliones contra el estado omeya y acaparó la atención de la mayoría de las poblaciones rurales 8 • Argumenta el rebelde que los mozárabes y muladíes soportaban el yugo del gobierno de los árabes, además de llamar la atención de que les quitaban bienes y tierras y les exigían sin justificación fuertes impuestos. No pasa mucho tiempo sin que asistamos a un enfrentamiento armado, situación de guerras y enfrentamientos que permaneció hasta la llegada al trono cordobés del califa Abd al-Rahman III en el 912. Al año siguiente de este hecho, el nuevo emir se trazó un programa de gobierno esperanzador para los árabes y lo puso en funcionamiento. Cada año hace campañas militares contra las zonas sublevadas y logra ir pacificando las tierras de los rebeldes. Entre esas campañas algunas se dirigieron a las tierras de Baza, Fiñana y Guadix. Entre los castillos que se le someten aparecen los de los Cenetes, que se entregan a las tropas de Abd al-Rahman IIl a cambio de ser perdonados y comprometerse a pagar los impuestos estipulados además de reconocer al estado de Córdoba y sus representantes. En los castillos rendidos dejaron guarniciones militares musulmanas y personas de confianza del emir. Estos controlan las poblaciones sometidas y cobran los tributos que deben de 8. JIMÉNEZ MATA, Maria del Carmen, La Granada islámica. Contribución a su estudio geográfico-político-administrativo a través de la toponimia. Granada, Universidad de Granada, 1990. LAFUENTE ALCÁNTARA, Miguel, Hi storia de Granada, comprendiendo las de sus cuatro provincias, Almería, Jaén, Granada y Málaga. Granada, Imprenta de Sanz, 1843-1846. EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 49 dar estas poblaciones mozárabes y muladíes. En caso contrario les puede · lo mismo que a los de Fiñana. Estos no quisieron rendirse a las tropas anir y fueron sitiados hasta que tuvieron que rendirse y los muladíes na los mozárabes partidarios de Ibn Hafsun para que fueran ejecutados. estos hechos se sometieron otros castillos de los Cenetes, entre ellos el de · , puesto que por el Puerto de la Ragua pasaron los ejércitos cordobeses Alpujarra para someter aquella región y sobre todo algunos castillos tes como el de Jubiles 9 • A partir de estos momentos las tierras de Guadix y el Cenete se fueron do y adaptando plenamente a las estructuras del estado cordobés. te el resto del siglo X y principios del XI participaron estos pueblos de gran actividad económica y de la paz del califato de Córdoba. La vía califal une Guadix y Almería pasaba por el llano del Cenete y permite que nuestras laciones vendan sus productos y adquieran otros que les eran necesarios su vida y trabajos. El camino del Puerto de la Ragua y el camino de Guadix ·talizaron el comercio con el puerto de Almería y la costa en general. Los ctos mineros, agrícolas y pastoriles que abundan en el Cenete tienen salida nos precios. Creemos que los castillos en estos años tuvieron la misión de trolar y defender las poblaciones cercanas a ellos. Cada pueblo tiene su · o y a la vez todos dependen de la alcazaba de Guadix. La autoridad accitana bajo su mando a los distintos alcaides de los castillos. Tras la caída del califato de Córdoba estas tierras como la mayoría de al- us pasaron por vicisitudes políticas complicadas. Las luchas por el control poder trajeron enfrentamientos hasta estas tierras y Guadix vió enfrentarse ejércitos árabes contra los ziríes. La lucha de los ziríes contra los árabes de (:órdoba, Medina El vira y otras poblaciones llevó a que el califa les entregara llgunas tierras donde asentarse. Los ziríes recibieron territorios granadinos y JICllllenses. Los beréberes ziríes al establecerse en estas tierras se dividieron las comarcas que las componían entre los principales grupos y jefes. Los nuevos gobernadores y alcaides de los castillos controlaban los territorios de sus ~pectivas circunscripciones y funcionan como una confederación que se ayudan unos a otros con un rey como persona a la que daban cuenta. El repartirse d territorio a la manera y costumbres beréberes hizo que se concertaran entre ellos para defenderse en caso de ataque de las otras poblaciones enemigas 9. Una crónica anónima de ' Abd al-Rahman 111 al-Nasir. Editada y traducida por E. García Gómez y É. Lévi-Proven\:al. Madrid-Granada, 1950. Crónica del califaAbd al-Rahman 111 An-Nasir entre los años 912 y 942 ( al-Muqtabis V). Traducción, notas e índices por María Jesús Viguera y Federico Corriente. Zaragoza, 1981. CASTILLA BRAZALES , Juan, La Crónica de Arib sobre Al-Andalus. Granada , lmpridisur , 1992. 50 Manuel Espinar Moreno siempre a ellos y dispuestos a despojarlos de sus nuevos dominios. Guadix y su tierra alcanzó una importancia enorme por estar próxima a las tierras almerienses. El reino zirí no mantuvo buenas relaciones con su vecino el reino de Almería. Los problemas de las fronteras hicieron que la población de Fiñana, otras poblaciones a su lado y sobre todo el Cenete estuvieron siempre en medio de aquellos enfrentamientos entre los granadinos y los almerienses 10 • Así, el rey zirí Badis venció a la<; tropas del almeriense Zuhayr y estableció en los castillos del Cenete tropas adictas a Granada. El castillo de Aldeire en aquellos años del siglo XI alcanza y se convierte en una fortaleza importante, puesto que aparece como tierra fronteriza frente a los dominios almerienses que controlan hasta el Puerto de la Ragua y el río que baja a Cherín. La frontera inestable y la búsqueda de recursos mineros y agrícolas eran las constantes preocupaciones entre ambos reinos. En las tierras de Guadix destacó con los ziríes la familia judía llamada de los Nagrela. Las rentas de la ciudad y del territorio fueron administradas por Abu Ibrahin y su hijo José ibn Nagrela; ministros de los reyes ziríes y auténticos hombres de estado que juegan unas veces a favor de sus monarcas y otras en su propio provecho. No tuvieron empacho en poner en peligro el reino cuando los intereses políticos les eran desfavorables. Los ataques contra los judíos por parte de los súbditos musulmanes y las denuncias de los judíos se quedaban con parte de las rentas recaudadas, llevó al monarca Badis a quitarles el poder sobre Guadix. Los problemas acabaron para muchos al perder esta familia judía el control de estas tierras accitanas, pero en consecuencia traicionó a su rey haciendo que el almeriense tomara Guadix y el Cenete. Extendió el ministro judío el rumor de que el rey zirí había muerto y las guarniciones abandonaron los castillos. Estos fueron ocupados por los hombres del rey almeriense logrando que la ciudad de Guadix y una importante porción del reino pasara al reino de Almería. Los ziríes lucharon por estas tierras hasta que al fin lograron de nuevo recuperarlas para Granada. En la conquista de estas tierras contaron con la ayuda del rey de Toledo, que negoció con los almerienses el abandono de la alcazaba de Guadix y el perdón de las tropas que defendían la ciudad. Pero a cambio exigió que se entregara a Toledo la ciudad de Baza. Los ziríes tuvieron que luchar contra Almería para volver a tener algunos castillos como el de 1 O. ABO ALLAH. El siglo XI en 1° persona. Las "Memorias" de Abd Allah LÍltimo rey zirí de Granada destronado por los almorávides (1090). Madrid, 1982. Traducción de E. Lévi- Proven~al y E. García Gómez. GONZALO MAESO, David, "Un dramático episodio de la historia de Granada y Almería en el siglo XI ( 1028-1038)", Miscelánea de estudios Árabes y Hebraicos, IX (1960), pp. 81-98. E EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 51 Fiñan a. es t as campañas militares exigieron gastos elevados en hombres y dinero; llD embar go, l a cuestión no quedó solucionada definitivamente hasta años más tarde . En el r einado de Abd Allah, de nuevo se producen enfrentamientos entre los ziríe s y l os a l merienses por estas tierras del Cenete. El gobernador de Baza y el re y d e A l mería, Ibn Sumadih, se apoderaron del castillo de Silis o Siles (posibl e m e nt e C h arches o quizá el de Charchela en Ferreira) mientras que el zirí en co s t es t ación con un ejército se apoderaba del castillo de Sant Aflay y desde e st e co n trolaba las tierras del río de la Ragua; cuando llegaron a firmar la paz, s e d evo l vieron los castillos. La frontera entre Almería y Granada pasaba por la s ti er ras del Cenete y el puerto de la Ragua y las cimas de Sierra Nevada se con vierten en frontera 11 • De nuevo el castillo de Aldeire juega un papel importan te e n tre las fortalezas de la frontera pues desde él y el de Ferreira se control a J a entrada y salida a laAlpujarra. El mismo rey granadino era consciente de l a im portancia de estos castillos y nos cuenta en sus Memorias que formaban una lín ea defensiva del territorio, como si fuesen candados desde donde podían ata car l as tierras almerienses, como hizo en más de una ocasión. L a llegada de los almorávides en ayuda de los musulmanes españoles hi zo q ue el reino de Granada pasará a depender del imperio africano. El de s tro namiento del rey zirí en el año 1090 por los almorávides se completan con J a p osesión de las tierras almerienses. De nuevo la comarca accitana tiene un gobernador nombrado desde Granada. Los mozárabes se enfrentaron a los nu evos co n quistadores y las consecuencias son importantes hasta el extremo qu e mu chos salieron para repoblar tierras aragonesas. E l enfrentamiento de los mozárabes contra los almorávides llevó a los prim eros a llamar en su ayuda al rey aragonés Alfonso I el Batallador, quien en 11 25 comenzaba su expedición. Llegó a tierras granadinas de Baza y Guadix, es t ab l eció su campamento en Graena desde donde atacó Guadix y otras tierras; m ás tarde, trasladó el campamento a Alcázar (lugar situado junto a Jérez del M arquesado) y allí estuvo más de un mes. Se le unieron muchos mozárabes, p ero fracasaron en su intento de conquistar Granada y tuvo por tanto que retirarse. Con él se fueron unos 10.000 mozárabes, que se asentaron como repob l adores en las tierras de Zaragoza. Entre ellos pudieron irse algunos vecinos d e Aldeire. Es curioso ver como otros muchos Aldeires de la zona alpujarreña y granadina quedaron despoblados en el siglo XII en estas fechas de la expe- di ción de 1125-11. 1 J. ESPINAR MORENO, M., "La frontera granadino-almeriense en el siglo XI. Consideraciones sobre el sector central: Baza, Guadix-Fiñana y el castillo de Sant Atlay", Almería en la Historia. Homenaje al Padre Tapia, (Almería, 1988), pp. 237- 247. .. 52 Manuel Espinar Moreno Cuando el poder almorávide decae en la zona de Guadix nos encontrarnos que ejercía de gobernador, Abd al-Azis, nombrado por el rey, Zafadola. En estos años se declaró independiente en las tierras accitanas al-Murtada y tomo el título de emir. La política económica de este soberano hizo que se obtuvieran grandes éxitos en la agricultura y ganadería por lo que los ingresos de este minúsculo estado aumentaron considerablemente. Con este potencial económico logró apoderarse de las tierras de Baza aumentando su poder e influencia. Esta situación se mantuvo hasta que de nuevo Zafadola con sus tropas se apoderó de Guadix. Creemos que en este reinado el Cenete se vio favorecido y el incremento económico de la comarca fue una realidad si tenemos en cuenta que estas tierras se han dedicado siempre a la agricultura, la ganadería y minería. La llegada de los almohades volvió a unificar los estados de la España musulmana y nuestras tierras quedaron bajo el control del imperio africano. En estos años el viajero y autor de una Geografía de al-Andalus y otros lugares del mundo musulmán, al-ldrisi, nos ofrece una descripción de las tierras del Cenete. Al hablar del camino de Almería a Guadix nos relata como en las faldas de Sierra Nevada se encontraban varios castillos y lugares fortificados entre los que destaca Dólar por sus peras y Ferreira por sus nueces. Indudablemente Aldeire tendría también excelentes frutos como los descritos por el Nubiense para las otras dos aldeas cercanas. En los documentos árabes posteriores se alude a gran cantidad de castaños, nogales, perales, ciruelos, almendros, servales, etc., que nos permiten ver como a lo largo de los tiempos la arboricultura fue uno de los capítulos más importantes de la agricultura de montañas y de las pequeñas vegas que rodean estas poblaciones. Guadix y sus dependencias gozaron de un gran esplendor cultural con los almohades. En 1168 los cristianos de estas tierras, es decir, los mozárabes colaboran con lbn Mardanix y vencieron a los almohades. Las fortalezas del Cenete se reforzaron, vieron algunas como se construían nuevos elementos defensivos, se remodelan, etc., como nos lo demuestran los restos arqueológicos y especialmente las cerámicas de estos años. Los documentos árabes de estos años editados por González Palencia 1 2 y las alusiones y noticias sobre regadíos trabajados por mí ponen de manifiesto la importancia del Cenete y de otras tierras cercanas en estos años tan conflictivos. El distrito de cada uno e los castillos abarcaba sólo un pequeño trozo del territorio o término de cada aldea. 12. GONZÁLEZ PALENCIA , Ángel, " Documentos árabes del Cenete (siglos XII-XV)" , Al- Andalus, V , (1940), pp. 301-328. Ibidem, "A dición a los documentos árabes del Cenete", Al-Andalus, VI, (1941) , pp. 477-480. ASEN JO SEDAN O , Carlos, Toponimia y Antroponimia de WadiAs, s. XV. Granada, 1983 . ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 53 Las luchas entre ellos fueron constantes por dominar y utilizar las aguas, pastos, montes, minas y todo tipo de riquezas. Como los pleitos y enfrentamientos se suceden en el tiempo tuvieron las autoridades de cada uno de los lugares que llegar a acuerdos con sus vecinos y admitir que cada uno de los castillos debía controlar el territorio que estaba comprendido en lo que se denomina divisoria de las aguas. Se reconoce por los vecinos del Cenete que era una costumbre antigua y que las corrientes de agua delimitaban los términos aunque algunas poblaciones asentadas más en el llano no tienen agua propia y participan de un reparto con los lugares ubicados por encima de ellas. Las montañas y montículos delimitan perfectamente el terreno y el término. Se adelantan a la división que hoy día tienen unos términos municipales respecto a otros vecinos. Las poblaciones de La Calahorra y Alquife apenas tienen monte y sus aguas les llegan a la primera desde Aldeire y a la segunda desde Lanteira. Los regadíos de estas villas responden a un reparto de las aguas muy interesante pues se remonta en el tiempo muchos años sin que podamos precisar exactamente cuando se produjo este reparto entre Aldeire-La Calahorra, Alquife-Lanteira, Jerez-Cogollos y Guadix. La caída del imperio almohade comienza tras la derrota en manos de los cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Continúan las luchas entre almohades y benimerines en los territorios africanos. Ello originó una desmembración en pequeños estados de taifas entre los que la zona granadina van a formar parte de un pequeño estado que pronto cristaliza en el reino nazarí. La formación del reino se debe a Muhammad 1 Ibn Yusuf ibn Nasr ibn al-Ahmar que poco a poco extiende su poder a tierras jiennenses, granadinas, malagueñas, almerienses y cordobesas. Los ataques de los benimerines a los nazaríes en 1258 y poco después pactaron con los granadinos frente a las expediciones cristianas dirigidas por Alfonso X el Sabio. Tras la muerte del primer emir granadino le sucedió su hijo Muhammad II. Esta elección trajo una guerra civil en las tierras del reino. Se enfrentaron Muhammad 11 con sus familiares los Banu Escallola que controlaban las comarcas de Guadix y Málaga con sus distritos y castillos. En 1277 los Escallola pactaron con los benimerines y los arraeces de Guadix y Málaga acudieron a Ronda. Al año siguiente, 1278, la ciudad de Málaga y sus distritos eran entregados por los Escallola a los benimerines. Sabernos que poco antes en 1268 los benimerines habían pactado con los granadinos y su rey que aquellas posesiones de los Banu Escallola les pertenecerían pues le fueron cedidas por sus dueños a cambio de que no pasaran a manos del rey granadino. Le fueron cedidas muchas posesiones excepto Algeciras, Ronda, Tarifa, Guadix y sus depen- dencias. Todos estos territorios fueron adquiridos por los benimerines y los 54 Manuel Espinar Moreno Banu Escallola pasaron a asentarse en el Norte de África y gozan de rentas elevadas 13 • En 1288, Muhammad ll, gracias a su diplomacia logra que el sultán benimerín le ceda algunas tierras que antes pertenecieron a Jos Escallola. El sultán benimerín contrajo matrimonio con una princesa del Norte de África gracias a Muhammad ll. En acción de gracias por la mediación política cedió al granadino Guadix, Ronda, Maliana, al-Dair, al-Abtar, Gur y Garub. Algunos de estos núcleos de población están situados cerca de Aldeire, en documento árabe al-Dair, como es Guro Gor, Garub o Gorafe. Entre la relación de castillos cedidos que pertenecieron a los Escallola encontramos la fortaleza de Aldeire que debió tener una categoría administrativa y militar importante si tenemos en cuenta que tiene la categoría de Gor, Gorafe, Guadix, etc., es decir, castillos importantes en aquellos momentos. El control del Puerto de la Ragua volvía a darle un papel militar de gran estrategia para controlar el territorio y el paso a la Alpujarra. Los cronistas musulmanes entre otros lugares que citan en sus obras aluden a Rhenia, Bayana, Aldair, Atalneir ... ; es decir, poblaciones del Cenete musulmán pues según Simonet el lugar de Rhenia es Guenecha o Huéneja, Bayana es Purullena, Aldair es Aldeire y Atalneir era Alaryanteira o Lanteira. Los castillos -o mejor aldeas fortificadas en tomo a castillos- de aquel tiempo se llaman Hins y se citan el Hins Ferreira y el Hins Al-Chaiz o el Castillo de las Nueces, Hins Dar o el Castillo de la Casa (¿Aldeire?), Dollar hoy Dólar, Aldeir o el Monasterio hoy Aldeire, Guenecha hoy Huéneja, Alquif hoy Alquife, La Calahorra o el Baluarte, Aryanteira hoy Lanteira y otras fortalezas 14 . Toda nuestra comarca fue cedida al rey granadino Muhammad ll y en adelante dependió de la corona nazarí como de un señorío o territorio adscrito a la familia real. Aldeire aparece en varias ocasiones en los textos de aquellos años. Por tanto desde el siglo XIII el Cenete queda adscrito a los reyes granadinos y la historia de la comarca esta ligada a Guadix con bastantes alteraciones y enfrentamientos por las contiendas y luchas que se originaron cuando muere el sultán granadino o es destronado por alguno de sus enemigos políticos. Desde estas fechas hasta finales del siglo XV las tierras del Cenete apenas tienen protagonismo político. Las noticias son escasas si exceptuamos algunas ventas y compras de fincas que pertenecían al patrimonio real y fueron adquiridas por algunos de los personajes musulmanes de la zona. 13. ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPlNAR MORENO, M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUIZ PÉREZ , R ., El Marquesado el Cene te. Historia, Toponimia, ... Ob. cit. En este trabajo se puede ver más detalladamente desarrollado todo lo expuesto en este capítulo. 14. SIMONET , F. J., Descripción del reino de Granada ... Ob. cit. , p. 100. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 55 Años más tarde en 1462 de nuevo las tropas cristianas atacan los territorios del Cenete. Las tropas jiennenses del Condestable don Miguel Lucas de Iranzo llegaron en una incursión hasta las poblaciones de Aldeire y La Calahora 15 • Tras atacarlas obtuvieron un importante botín en personas, animales y joyas además de destruir las cosechas y quemar las mieses almacenadas en las eras. Tras abandonar estos lugares dejaron desolación, muerte, cosechas quemadas y destruidas, etc., hecho que tuvo una gran repercusión en Guadix y las otras tierras del Cenete pues los musulmanes comprobaron que eran vulnerables a los ataques de los cristianos. El Cenete hasta estos momentos se creía seguro pues estaba situado en el corazón del reino y llevaban muchos años sin cono- cer ataques de los enemigos. Los de Lanteira salieron tras los cristianos y éstos pasaron frente a las murallas de Guadix pero el caudillo de la ciudad no se atrevió a atacarlos por lo que el Condestable regresó a Jaén con este rico botín. Este hecho hizo que se tomaran medidas para evitar nuevos ataques inesperados. Un testigo de un pleito nos cuenta años más tarde como estaba la tierra dividida y las medidas defensivas que funcionaban. Nos dice lo siguiente 16 : "Dixo que lo que desta pregunta sabe es que este testigo como tiene dicho es natural del dicho lugar de Ferreyra, tierra del dicho <;enete, e de la dicha hedad de sesenta e dos años, poco más o menos, e siendo de hedad de diez años, poco más o menos, en tienpo de moros antes que la tierra se tomase de chriptianos, vio que los lugares del dicho <;enete todos ellos partían términos con elAl-lfol.1-puxarra aguas vertientes de las Sierras Nevadas hazia el <;enete hera término del dicho <;enete, e aguas vertientes de las dichas sierras hazia el Alpuxarra término del Alpuxarra, e ansi mismo vio en aquel tienpo que los dichos lugares del <;enete partían términos con Bar;a, e Gor, por las mismas syerras de Bar;a aguas vertientes de las dichas sierras al <;enete hera término del <;enete, e aguas vertientes de las dichas sierras a Bar;a e Gor hera término de Bar;a e Gor, por manera que las dichas sierras heran límites e mojones de una parte e de otra de los dichos pueblos, e por la parte de Guadix vio este testigo ansi mismo en el dicho tienpo de moros que los dichos lugares del <;enete conor;ían sus términos hasta la rábita de Piyena , donde se junta el camino de Aldeyre y La Calahorra yendo del 15. ESPINAR MORENO, M.; RUIZ PÉREZ , R. y RUIZ PÉREZ, R. , Documentos para el estudio ... Ob. cit. 16. Archivo de la Real Chancillería de Granada, 3ª-955-6. 56 Manuel Espinar Moreno marquesado a Guadix, e de allí va hasta el prin~·ipio de la a~·equia que va al lugar del Abt hasta en fin del campo de Xeri-::,, e del a~·equia del Abt va a dar a Handarnos, e de Handarnos va a dar al Barachul donde está la rábita de Mir;ina, e de allí van a dar a la Piedra del Xabón por su derer;era, e de la Peña del Xabón va partiendo con Granada a dar a Corluxan, e va por las cunbres de las Sierras Nevadas hasta dar en la Syerra de Fiñana donde allí parte términos el dicho marquesado del (:enete con el Alpuxarra quedando por término del dicho (:enete las vertientes de las aguas al dicho marquesado, asi de llano como de sierra, e Los demás límites e mojones que la pregunta/fo/./ dize que no los sabe más que vio como aunque en el dicho tienpo de moros en el dicho lugar del (:enete heran tenidos por términos del todo aquello que estava de los dichos límites adentro, e asi se tenía e platicava entre ellos, e como tales límites e mojones los que a dicho heran avidos e tenidos, y este testigo por tales los tovo, e asi vio en aquel tienpo que los pueblos del dicho (:enete señalavan algunas vezes personas que fuesen a guardar los dichos términos por los dichos límites e mojones, e los guardasen e quando oviese entradas de chriptianos hiziesen sus almenaras porque cada pueblo tenia su término conor;ido e sus atalayas en los límites para hazer las dichas almenaras, e asilos dichos lugares enviaban personas que los guardasen por los dichos límites, e lo que avian de aver repartienlo entre los vezinos de cada lugar, e asi todos pagavan, e vido este testigo pagar e nonbrar las tales personas que yvan a guardar por los dichos límites, e después de ydos algunas vezes de noche veya este testigo que ansi con sus ahurnadas dando rebatos, e la gente de los lugares del dicho r;enete se recogían por temor de los chriptianos pero aquellas ahumadas que vio este testigo hazer no se acuerda en que partes de los lírnites se hazían porque de contino se hazían y en muchas partes, e sabe que no se podían hazer sino heran en los mismos límites que tiene dicho porque por allí el dicho marquesado conor;ía su término para en quanto /fol. I a la guarda de la tierra e como el dicho marquesado e lugares e vezinos del paga van a las dichas guardas no podían hazer sino guardar por los rnismos límites porque Los otros lugares de Bar;a, e Gor, e del Alpuxarra, e Guadix, guardavan asimesmo su tierra cada pueblo por su término, e Lo tenían conor;ido para en quanto aquello, e ansi vio este testigo hasta que la tierra se tomó de chriptianos que pasarían tres o quatro años que Lo vio dende que hera de la dicha hedad de diez mios, poco más o menos, puesto que dixo este testigo que en aquel tienpo de moros cada pueblo de los del dicho (:enete tenían su término conor;ido para en quanto al comer con sus ganados e al guardar de la tierra porque ALDE!RE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 57 puesto que vio que todos los pueblos se juntavan al poner guardas por los dichos Límites que tiene dicho por donde el dicho marquesado cmwría su término cada pueblo después nonbrava una persona o dos que guardavan su ténnino e hazían sus atalayas e trayan sus revatos como los otros que estavan puestos por todos los pueblos, e ansi lo vio este testigo en aquel tienpo de moros , e puesto que avía este dicho Límite e conorimiento de términos entre los dichos pueblos que tiene dicho los dichos pueblos vio este testigo que se tenían cornunidad en quanto al comer de la tierra con sus ganados e hermandad que los unos comían en los términos de los otros, e los otros en los términos de los otros, guardando cada pueblo su Límite /fol. /e teniendo/o cono('ido para en quanto a lo que tiene dicho , e que después que la tierra se tomó de chriptianos, e hasta que abra do ze años, poco más o menos, que se vino a bibir e nwrar a la dicha ribdad de Granada sienpre vio este testigo que los dichos lugares del <;enete e ve::.inos del tenían por Límites e rnojones que partían los términos entre los dichos lugares de la dicha ribdad de Guadix e los otros pueblos que asy los que tiene dicho, e vio este testigo que hasta allí los vezinos de los dichos lugares conorían sus términos puesto que sienpre después acá avía comunidad y hermandad entre el dicho <;enete e la dicha ribdad de Guadix, que los unos e los otros comían toda la tierra en hermandad e comunidad pero toda vía conoriendo cada pueblo su témlino por los dichos Límites e mojones que tiene dicho , teniendo/os por tales todo lo qua! así lo vido usar e guardar ansi en tienpo de moros como después siendo la tierra de c hriptianos segund que lo tiene declarado, e que en el dicho tienpo de moros sienpre este testigo oyo dezir oyo de::.ir a moros viejos del <;enete como de tienpo antiguo avían visto que los dichos Límites e mojones que tiene di c ho e sierras heran Límit es que partían e dividían los términos del dicho <;enete e ribdad de Guadix , e los otros pueblos que tien e dicho, e que en sus tienpos ansi lo avían visto pasar e usar lo avían oydo dezir a otros viejos que en los suyos ansi se avía hecho, e nunca vio ni oyo dezir otra cosa en contrario, e si otra cosa fuera lo viera e supiera, e no pudiera ser menos porque como veya e oya de z ir lo uno /fol. /oyera dezir lo otro pues que no vido ni oyo dezir otra cosa en contrario, e que lo suso dicho es publico e notorio, e publica voz y fama e comund opinión a todos los del <;enete a la dicha sazón, e que esto es lo que sabe desta pregunta". Los naturales del Cenete tenían que abastecer las fortalezas. Así lo hacían con los musulmanes y luego con los cristianos. La leña, paja para los animales, ropa de cama para la s tropas, gallinas y otras vituallas para la comida, camas, 58 Manuel Espinar Moreno etc., eran subidas hasta los castillos a cambio de la defensa que reciben de los militares. Así estaba estipulado por el rey de Granada o su representante de Guadix. Cuando enviaban a sus alguaciles y alcaides estos eran costeados durante tres días por los naturales de la localidad a la que iba. Más tarde cuando el caudillo de Guadix se convierte en dueño de esta tierra sus alguaciles comían desaforadamente según nos informan los vecinos de las poblaciones afectadas por las visitas de estas autoridades. La Guerra de Granada llegó hasta nuestras tierras , así en 1489 capitulan ante los Reyes Católicos los musulmanes de las ciudades de Baza, Almería y Guadix. El 30 de diciembre el caudillo Cidi Yahya Alnayar entregaba a los monarcas cristianos La Calahorra y los otros lugares del Cenete. Poco antes durante el asedio y cerco de Baza los cristianos volvieron a realizar incursiones contra el Cenete y algunos soldados, entre ellos Garcilaso, apresaron a algunas personas y atacaron a los musulmanes. Entre aquellas incursiones nos cuentan Jos testigos que en el Puerto del Lobo , conocido como del Loto de la Tabla, en otros caminos y en las vegas fueron cogidos prisioneros algunos naturales del Cenete y de la Alpujarra. Después de apoderarse de Guadix los reyes nombraron al marqués de Yillena como Capitán General de Guadix, villas del Cenete y tierras incorporadas 17 • En estas fechas los monarcas convierten al Cenete en un señorío al donar algunas de las villas al cardenal don Pedro González de Mendo za . En 1490 sabemos que la villa de Aldeire tenía 50 vecinos o cabezas de familia, que producía 1.000 fanegas de pan y rentaba 80.000 maravedíe s 18 • A finales del mes de marzo desde Sevilla los reyes expiden un documento por el que donan y entregan al cardenal las localidades de Aldeire, La Calahorra, Ferreira y Dólar, le ceden en estas localidades todos los derechos que pertenecían a la corona. La posesión de estos pueblos fue tomada en nombre del cardenal por uno de s us colaboradores llamado Sancho de Benavides. El día 7 de julio llegó a Aldeire y llamó a las justicias musulmanas para comunicarles la misión que traían en nombre del cardenal. El interprete fue un vecino de Guadix llamado Hamet Sillero. Los vecinos de Aldeire y s us representantes expresaron que aceptaban como señor al cardenal don Pedro González de Mendoza y le prestaron juramento como vasallos a su nuevo señor. Poco después encontramos como señor del Cenete al hijo del cardenal, don Rodrigo de Vivar y de Mendoza, 17. ESPINAR MORENO , M. , " La voz de lo s mudéjare s de la aljama de Guadix (1490-1500)". Ponencia presentada al Coloquio: La voz de los mudéjares y moriscos. Alicante, Marzo 1995. Ibidem , "Arrendamiento de tierras por los mudéjares de Guadix ( 1490-1500)", Rev. del Centro de Estudios Hist óricos de Granada v su R eino, 9, (Granada, 1995 ). 18. ESPINAR MORENO , M. ; RUIZ PÉREZ , R . . y RUIZ PÉREZ , R. , Documentos para el estudio ... Ob. cit. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 59 quien en 1491 estando en el cerco de Granada ya tomaba decisiones sobre este señorío de su padre. En 1491 el futuro marqués nombró como hombre de confianza al vecino de Aldeire el cadí Ali Aben Chapela, alfaquí de Aldeire, para que atendiera en lo civil y criminal todos los problemas que se originaran entre los naturales del Cenete 19 • La sublevación de los mudéjares en 1490 hizo que perdieran el dominio efectivo de las tierras en el Cenete. En adelante cuando son perdonados por el Cardenal Mendoza obtienen las viviendas y las tierras en cesión de los auténticos propietarios. El dominio efectivo era de los señores del Cenete pues al sublevarse y abandonarlas para irse a la Alpujarra y Granada el dominio de todos los bienes pasó al Cardenal y a su hijo 20 • Tienen que pagar prestaciones y derechos de acuerdo al concierto que firmaron de perdón en 1490 y luego ratificado años más tarde, en 1496, por el marqués don Rodrigo tras la muerte del cardenal don Pedro de Mendoza. De nuevo en 1499-1500 los mudéjares del Cenete se vuelven a sublevar. La guerra fue inminente contra ellos y los demás mudéjares del reino de Granada. Tras ser vencidos fueron obligados a convertirse al cristianismo. El alfaquí Aben Chapela como uno de los más representativos de la comunidad se convierte y recibió en compensación bienes habices que pertenecían entonces a la corona. Más tarde se originó un pleito entre los marqueses y la Iglesia de Guadix y los testigos nos van informando de todo lo ocurrido en aquellos años. En 1501 se firmó un pacto entre don Rodrigo y los vasallos del Cenete donde se estipulan los derechos que tienen que pagarle al señor. Sin embargo, poco después los moriscos se quejan de que el marqués no guarda lo pactado entre ambas partes y dicen que se apodera de los bienes de los que mueren sin sucesión directa. En 1507, en Aldeire, varios vecinos se quejan ante la justicia de los reyes porque el marqués les había quitado la herencia de unos familiares fallecidos. En la mayoría de las capitulaciones se había estipulado que los vencidos entregaran los mismos impuestos que antes daban a los reyes musulmanes. Los impuestos señoriales debían de mantener aquello pues los monarcas cristianos habían donado al cardenal el Cenete con estos principios. Sin embargo, poco a poco, se fue perfilando un sistema retributivo nuevo. El marqués cobraba un impuesto global llamado por los moriscos del Cenete magrám, que recogía 19. ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPINAR MORENO , M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUlZ PÉREZ, R., El Marquesado el Cenete. Historia, Toponimia, ... Ob. cit. En él citamos abundante bibliografía. 20. ESPINAR MORENO, M. y RUIZ PÉREZ, R., "Datos para el estudio de los judíos y mudéjares del Marquesado del Cenete", Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, XXXIII 2, (Granada, 1983), pp. 113-132. 60 Manuel Espinar Moreno especialmente los diezmos y alcabalas de los súbditos. En 151 O en documentos árabes de Aldeire vemos otros impuestos cobrados a varios vecinos sobre la uva, la hoja de moral, el grano, la ciruela, castaña, algarrobo, nuez, níspora, pera, higos, caña, almendra, manzana, ganado vacuno, ganado cabrío, albaricoque y otros productos y bienes. En 1515 correspondía pagar a los vecinos de Aldeire 28.891 pesantes , 7 dineros y 8 cornados de los diezmos y alcabalas, pagados en especie pronto se traducen en un canon fijo de I0.000 ducados para todo el Cenete, además de otras rentas impuestas por los titulares del señorío. Las penas impuestas a algunos naturales llevaron a continuos enfrentamientos durante largos pe- ríodos de tiempo hasta que se llegaba a un acuerdo para ser roto de nuevo. Fue una lucha continua por ambas de las partes. Los bienes habices de Aldeire rentaban a los marqueses 100 pesantes y más tarde en 1568 se evalúan en 120 ducados, la renta del campo supone en 1536 la cantidad de 285 ' 41 fanegas de trigo y 11 de cebada, en 1538 alcanza 287'33 de trigo y 16 de cebada y en 1540-1541 asciende a 615 fanegas de trigo y 29' 41 de cebada. Este paulatino incremento de la renta del campo nos permite ver como muchas tierras marginales y del llano se pusieron en explotación en estos años. Es curioso comprobar como por este período Guadix reclama agua a los de Jerez y comienza un pleito en el que los testigos nos hablan de aquella fiebre roturadora de las tierras del llano. Los vecinos de Aldeire por tanto también rompen tierras y siembran en los lugares donde el agua para el riego sólo era esporádica y se puede llevar allí en primavera o en épocas en que esta abunda. Cuando escasea se utilizaba en el riego de las tierras de vega. Otras rentas señoriales eran de los baños. Lo s impuestos llevaron a numerosos enfrentamientos entre los vasallos y los señores del Cenete. Durante la primera mitad del siglo XVI hasta que se fijaron las cuotas que entregarían cada uno de los pueblos las discusione s, enfrentamientos y quejas fueron continuas. Los vecinos de Aldeire encabezaron muchos de aquellos movimientos contra don Rodrigo y especialmente contra s u hija doña Mencía de Mendoza y su marido don Enrique de Nasao. Las justicias del Cenete metieron en la cárcel a varios vecinos de Aldeire entre ellos a Diego el Mal eh y a Juan García Becetín por ser los cabecillas en la negativa del pago de la s nuevas imposicione s que exigen lo s señores. Aquellos enfrentamientos originaron la detención de más de 200 vecinos del Cenete que pasaron a lo largo del tiempo por las mazmorras del castillo de La Calahorra. Se so licitaba constantemente por parte de los vecinos que pusieran en libertad a lo s pre sos y lo s gobernadores respondían que lo harían si éstos pagaban los impuestos que debían al marqués. Con todo ello se entabló un pleito contra lo s marquese s que juzgaban las ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 61 justicias reales en Granada. Los moriscos expusieron que se les insultaba con palabras injuriosas y se les tenía atemorizados para que no protestaran ni se pudieran trasladar hasta Granada en demanda de justicia. El pleito comenzó en 1532 cuando inician acciones judiciales los aldeireños. Los vecinos exponen que el concejo de la villa de Aldeire autorizaba a Juan García Be~etín y a Diego el Tenor para querellarse contra el Gobernador, Alonso de Molina, que había quebrantado la carta y provisión real otorgada por los Reyes Católicos a los vecinos del Cenete. Además acusan a este gobernador de amenazas contra ellos y de que había dicho públicamente que mataría a palos a Juan García Becetin y a Diego el Tenor por solicitar una rebaja de los impuestos y defender el cobro de los que se estipulaban en las capitulaciones y se admitían como impuestos tradicionales. Se achaca también al gobernador que las detenciones de los vecinos habían supuesto grandes gastos a las familias porque fueron encarcelados durante la época en se estaba criando la seda y la cosecha de cereales. Estas acciones hicieron que se perdiera buena parte de las cosechas que llegan a cifrarse en unos 1.000 ducados. Además las mujeres y los hijos tienen que visitar a los prisioneros constantemente, llevarles comida, ropa, etc., por lo que tampoco podían trabajar ellos las tierras y dedicarse al cultivo del gusano de seda. En 1533 se suman otras villas del Marquesado. La sentencia aunque favorable en muchas cosas a los moriscos no se puso en vigor pues cuando una parte obtenía la razón la otra apelaba. En 1546 se llego a una escritura de transacción y en 1547 se ratifica el nuevo documento en Valencia y poco después lo hace el rey. Los enfrentamientos más importantes se pueden ver en el Memorial de quejas que redactan los moriscos y que se trató en la Chancillería de Granada: Yllustrisimos seííores. La peti9ión que los con9ejos dieron para los marqueses del (:eriete con los capítulos de aquerdos en ella contenidos. Juan Gar9ía Abu~·etyn e Diego el Tenor, vezinos de Aldeyre, e Lope el Mey9i e Fran9isco el Garval e Lope Xotaybe, vezinos de Xeriz e Alcarar. e Franrisco A/ayear e Francisco Belifique, ve::,inos de Lanteyra, e Francisco Helil e Lope el Harof. vezinos de Alquife, e Diego el Rabee Gar9ía Larbi, vezinos de Aldeyre, e Chriptoval de Arroyo e Diego Mundar, vezinos de La Calahorra, e Juan de Almaraz el Najar e Luys Abeniali, vezinos de Ferreyra, e Lope el Muxque e Martyn Alazaraque, vezinos de Guéneja, e Diego del A/amo e Alonso Aben9ale, vezinos de Dolar, etc. Por nosotros y en hoz y en nonbre de Los vezinos e con9ejos de Las dichas villas del su marquesado del (:enete, por birtud de los poderes que dellos tenemos que están, e se otorgaron ante/ escrivano público yuso escripto, 62 Manuel Espinar Moreno besamos Las yllustrisimas manos de vuestras señorías, e dezimos bien saben que nosotros e Los otros vezinos del dicho marquesado tratamos riertos pleytos con vuestras señorías que pasan en el abdienria real de su magestad , que reside en La ribdad de Granada, e por espirenria a vemos visto e conosrido que de Los dichos pleytos se nos siguen e an seguido muchos daños, costas e gastos e trabajos dexando por ellos dentender en nuestras faziendas y en otras cosas que nos cunplen. E para nos quitar de Los dichos pleytos avernos platicado con el señor Rodrigo Niño, camarero de su magestad, con el qual si vuestras se11oríasfueren servidos tomamos Los medios y apuntamientos siguientes: l.- Primerarnente dezimos vuestra se1ioría bien sabe como los vezinos del dicho marquesado estavan encaberados con el yllustrisimo señor marqués don Rodrigo, nuestro señor, quen gloria sea, por diez mill ducados en cada un año como se contyene en La escriptura que dello pasó y entonres se hizo el repartimiento del dicho encaberamiento lo que cada vezino avía de pagar. E porque después aca en este marquesado ay munchos vezinos que entonres heran ricos e agora an venido en neresidad, e otros que heran pobres e agora están ricos a cuya cabsa el dicho repartymiento que ansi está fecho es en agravio de algunos de vuestros vasallos, suplicamos a vuestras señoría, que quando Dios, nuestro señor, fuere servido de traellos a estos reynos, vuestras señorías manden tornar afazer el dicho repartymiento del dicho encaberamiento porque cada uno pague segund lafa zienda que tyene. !l. - Yten suplicamos a vuestras señorías que porque Los vezinos del dicho su marquesado reriben agravio en pagar como pagan de cada bestia que tienen aunque no sienbren con ellas en las sierras y secanos del dicho marquesado fanega y media de trigo y esto es muy grande agravio que refiben Los vezinos del dicho marquesado, suplicamos a vuestra señoría Lo manden quitar, e sean servidos que qua/quiera persona que senbrare en las sierras e secanos del dicho marquesado pague a vuestra señoría por señorío e terra zgo de cada die zfa negas de trigo o 11 rebada que cogiere una fanega y no más. lll. - Yten que porque el governadordel dicho marquesadofatyga mu c ho a Los vezinos del dicho marquesado en Les fazer traer mucha Leña para la fortaleza de La Calahorra la qua! Les faze traer en tyenpos que se estorvan de sus labores e fazienda que tyenen en el canpo. Suplicamos a vuestras señorías sean servidos que de aquí adelante cada vezino de Las dichas villas del dicho rnarquesado traygan a la dicha fortaleza de La Calahorra en cada un año una carga de leña y no mas, La qua! traygan por el mes de otubre de cada un año porque en aquel tienpo están Los ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 63 vezinos del dicho rnarquesado desocupados, e que las biudas no sean obligadas a traer la dicha leña. l/11.- Yten suplicamos a vuestra señoría que por quanto los vezinos del dicho marquesado son fatigados en que les toman muchos árboles, álamos y castaños, y otros árboles, ansi para la fortaleza como para las yglesias y ferrería y otras obras que se fazen sin se los pagar ni tasar lo que valen, pedimos e suplicamos a vuestra señoría manden que de aquí adelante no se corten los dichos árboles sin que primeramente por su governador questuviere en el dicho marquesado se nonbre una persona e otra por la parte cuyo fuere el tal árbol e un jurado del tal lugar, e que lo que por aquellos fuere tasado se les de e pague luego al duerio del tal árbol antes que /fol. se corte y esto se entyenda para las dichas obras y no entre vezino e vezino. V.- Yten que porque a los vezinos del dicho rnarquesado se les toman muchas gallinas cada un año, suplicamos a vuestra seriaría que de aquí adelante manden que no se las tomen mas de una gallina por casa cada año, las quales tome el jurado de cada lugar por mandado del governador e no otra persona ninguna, e las que ansi le tomare se les pague luego a los prerios que valen en las comarcas ques a medio real, e que quando vuestra señoría estuviere en este marquesado se tomen para su plato e serviría de la manera suso dicha las aves que fueren menester. VI. - Yten piden e suplican que porque a los vezinos del dicho marquesado se les toman muchas camas de ropa para el servirio de la fortaleza e del governador, las quales les toman hordinariamente, piden e suplican a vuestra señoría sean servidos de mandar que se conpren para la dicha fortaleza veynte camas de ropa, e que aquellas se den al governador e alcalde de la dicha fortaleza para que las tengan e den cuenta dellas como tyene el el artylleria e armas e munirión de La dicha fortaleza, e que en.fin de su governarión dexe las dichas camas nuevas como se las dieren, e que cada e quando vuestra señoría estuviere en este marquesado o enbiare a el algúnd cavallero a lo visitar que en tal caso se Les den 11 las camas que fueren menester ansía ellos como a qualquier perlado o señor o cavallero a quien vuestra señoría o su governador mandare aposentar e a la gente de guerra que vuestra señoría tuviere en el dicho marquesado e fortaleza de La. Calahorra. Vll.- Yten que por quanto para herrerías que están en Xeriz algunas vezes es menester árboles e maderas gruesas tales que no se pueden traer en carros sino a xorro por personas y gente y fasta agora munchos vezinos del dicho marquesado, prinripalmente los vezinos de Xeriz lo 64 Manuel Espinar Moreno an hecho y fazen sin les 21 aver pagado cosa alguna por su trabajo, a vuestra señoría suplican manden que de aquí adelante quando se ocuparen en lo semejante les sea pagado y satisfecho el trabajo que allí pasaren segúnd el tyenpo, días, oras que en ello se ocuparen. V//1.-Yten que por quanto el escrivano del dicho marquesado se le pagan por los vezinos del dicho marquesado quinze mill maravedíes en cada un año que no nos lleve derechos ningunos de las escripturas, testamentos, ni contratos, ni pleytos fiviles que ante lajustiria del dicho marquesado trataremos los unos vezinos con los otros, e algunas vezes nos los a Llevado, suplicamos a vuestra señoría mande que de aquí adelante no se le den ni paguen derechos ningunos de todo lo suso dicho efevto de los pleytos 11 elimina/es que de aquello lleve sus derechos conforme al aranzel de su magestad, y efediendo desto sea castigado conforme a las leyes destos reynos. Porque suplicamos a vuestras señorías ayan por bien de confeder los dichos capítulos que confediendolos desde agora nosotros por nosotros y en los dichos nonbres los otorgamos y avernos por otorgados, e prometemos de no yr contra ellos agora ni en tienpo alguno por alguna cavsa o razón que sea o ser pueda de hecho o de derecho, e de tener e guardar e cunplir los dichos capítulos. E que venido el consentymiento de vuestras señorías para firmeza de lo suso dicho otorgamos todas las escripturas que convengan e requieran al consejo, e paresrer de letrados con todas las fuerzas e firmezas que sean nef¡esarias, e nos fueren pedidas e que mas convbengan para validarión de lo suso dicho, en testimonio de lo qual otorgamos esta petifión ante/ escrivano público e testigos de yuso escriptos, en el registro de la qual porque no sabemos escripvir la firmó por nosotros de su nonbre en arávigo Rodrigo Abenhixim, mercader, vezino de la fibdad de Granada, por cuya lengua e del escrivano público de yuso escripto otorgamos la dicha petirión e suplicaf¡ión. Ques fecha e otorgada en la fortaleza de La Calahorra veynte e finco días del mes de Novienbre año del nasfimiento de Nuestro Salvador Jhesuchripto de mili e quinientos 11 e treynta e siete años. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es el dicho Rodrigo Abenhixim, e Diego Abduladin, jurado de la dicha villa de La Calahorra, e Juan Díaz, estante en ella, que ansi mesmo firmó por los suso dichos. Por testigo Juan Díaz. 21. Tachado: pagar. ALDEIRE E'.'< CN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 65 E yo Garría de Castilla, escrivano de sus magestades, a Lo que dicho es presente fay a La fazer escrevir, e fize rni este mi signo en testimonio de verdad. (Signo del escribano) Garría de Castilla, escrivano público. Derechos XXXVI reales. En Granada, diez e siete de Dizienbre de mill e quinientos e treynta e siete arios, me entregó esta escriptura Garría de Castilla , escrivano público desta dicha ribdad, por mandado de Los señores oydores de la Abdienria de sus magestades. Escobedo (rúbrica). Sentencia: En el pleito que es entre Los conrejos e vezinos de las villas e Lugares del marquesado del <;ene te e Francisco de Santistevan , su procurador en su nonbre, de la una parte, e Rafael Abenchapela, cobrador, e Francisco el Caixati e Juan de Argote, alguaziles del dicho marquesado, e Antón Pérez, su procurador, en su nonbre, de la otra. Fallamos e thenemos los abtos e méritos del proreso deste dicho pleito e avido respecto e consederarión al tienpo que los dichos Rafael Abenchapela e Francisco el Caixati e Juan de Argote han estado e están presos por nuestro mandado, que por la culpa que contra ellos e contra cada uno dellos resulta deste proreso rerca de lo que son acusados por parte de Los dichos conrejos e vezinos de las dichas villas e lugares del marquesado del <;enete, Los devemos condenar e condenamos en privarión de Los ofirios que tienen de cobrador e repartidor e alguaziles en el dicho marquesado del <;enete e Lugares del por tienpo e espario de dos aiios cunplidos primeros siguientes, e más quanto fuese La voluntad de su magestad e nuestra en su nonbre , los qua/es mandamos que corran e se quenten desde el día de la data desta nuestra sentenria en adelante , e que no usen de los dichos ofirios ni de alguno dellos, ni los tengan en el dicho tienpo so pena de cada rinquenta mili maravedíes para la cámara e fisco de sus magestades en Los quales les condenamos e avernos por condenados lo contrario haziendo. E ansi mismo devemos mandar e mandamos que Los algua z iles e cogedores, cobradores e repartidores que al presente son e Los que fueren de aquí adelante en el dicho marquesado del <;enete e villas e lugares del no prendan a las mugeres ni a los hijos de los vezinos e moradores del dicho marquesado , ni los encarre Len por deudas que devan sus maridos e padres de repartimiento ni de otra qua/quier manera, so la dicha pena de los dichos rinquenta mili maravedíes e de destierro perpétuo de Los dichos lugares e tierra e marquesado del <;enete. E otrosí condenamos más a los dichos Rafael Abenchapela , cobrador, e Juan de Argote e Francisco el Caixati, alguaziles, e a cada uno dellos en las costas deste pleito justa e 66 Manuel Espinar Moreno derechamente hechas por parte de los dichos conrejos e vezinos del dicho marquesado del <;enete la tasarión de las qua/es reservamos en nos. E por esta nuestra sentenria difinitivajuzgando así Lo pronunriamos e mandamos. Va escripto sobrerraido do diz so pena. EL Lirenriado Ramirez de A/arcón. Licenciatus Petrus. Doctor Miguel de Ribera. Por los datos que conocemos en la fijación del Magrán la villa de Aldeire era la segunda en cantidad de bienes pues aportaba un total de 21.891 pesantes, 7 dineros y 8 cornadas y suponían en total el 17' 51 o/o de l total del Marquesado. Para conocer lo que pagaba cada hacienda se hizo un inventario detallado de cada uno de los bienes raíces de cada contribuyente y el valor en que se estimaban. De acuerdo a ello se procedió a derramar el impuesto con un sencillo índice de proporcionalidad que fue el de 1 pesante por cada ducado. En el Magrán de 1550, cuyo texto es la base de esta publicación que titulan: Libro del Empadronamiento y Aprecio de Los bienes y haciendas de Los vecinos de Aldeire, nos encontramos que Aldeire paga 19.635'25 pesantes y se pone por detrás de Jerez y Huéneja. En este reparto vemos comoAldeire se ve beneficiado pues en otros anteriores salía perjudicado. También en Aldeire, como hemos expuesto, tuvieron lugar reuniones entre los moriscos partidarios de pagar al marqués, entre los que destaca Juan Chapela, y los que se negaban y resistían al pago y trato vejatorio que recibían, entre ellos destaca el Xanabil. Los contrarios al marqués exigen a través del Xanabil que en las declaraciones que se estaban efectuando en el pleito asistiera un interprete escogido por ellos pues no se fiaban de los interpretes puestos por el marqués o sus partidarios. Poco a poco y tras un largo cansancio se fueron dilucidando muchas cuestiones y por fin en J 549-1550 se fijaron los impuestos que pagarían a los marqueses y a la vez se hace un reparto de lo que entrega cada uno de los pueblos. Desde estos momentos hasta la rebelión de los moriscos apenas tenemos quejas a excepción de algunas personas. Algunos vecinos siguen protestando ante las justicias de que se les quitaban los árboles para utilizar la leña en las herrerías de Jérez y de Lugros. Además exponen que se les hacía pagar el mantenimiento de los soldados, que se les tomaban camas y ropas para la fortaleza, etc. Pero las protestas más generalizadas se concretaban en que los encabezamientos para el pago de los impuestos se hiciera de forma clara pues algunos no pagaban por todos sus bienes y otros tenían que entregar más del doble lo que suponía que unos se empobrecen en beneficio de otros. Se quejan también de que se hace pagar por las bestias y piden que los impuestos se hagan de acuerdo a las tierras que roturan o que explotan en el campo al sembrarlas. Exigen que la leña y el agua que tienen que llevar al castillo de La ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRI CU LTURA 6 7 Calahorra para abastecimiento de la fortaleza sea perfectamente aclarada pues a unos se les exige mayor cantidad que a otros. Se acordó que cada vecino aportara una carga de leña y una de agua. Todo esto nos permite conocer hoy como funcionaba el señorío del Cenete en época musulmana y más tarde con los marqueses. Esta situación se va a modificar cuando se produce la rebelión de los moriscos. La corona incauta los bienes de lo s sublevados y poco después llegaron nuevos pobladores a esta zona para repoblar las tierras. Los marqueses no están de acuerdo con los nuevos repobladores pero poco a poco van perdiendo el control sobre la mayoría de los impuestos máxime cuando los súbditos moriscos habían desaparecido. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 69 ESTRUCTURA URBANA Y EDIFICIOS DE ALDEIRE Introducción En este trabajo sobre Aldeire queremos llamar la atención en primer lugar sobre la importancia que tienen los estudios del territorio, los hombres y las estructuras socioeconómicas. El modo de vida y los recursos están muy relacionados. Soy consciente que el trabajo es amplio y por ello me voy a centrar en tres apartados: el primero, es un modelo teórico de los estudios sobre urbanismo musulmán; el segundo, sobre las noticias históricas de la población y su tierra, y, el tercero, sobre los trabajos arqueológicos que se pueden desarrollar. Con ello partimos de la realidad concreta y podemos fijar más detalladamente otros objetivos a conseguir en el futuro. Los modelos teóricos utilizados en los estudios hay que contrastarlos con la realidad de los yacimientos y poblaciones actuales para determinar el grado de evolución y los restos arqueológicos que perviven en el terreno. Es necesario compaginar el estudio de gabinete con la realidad arqueológica de los lugares abandonados por el hombre o los que aún siguen siendo utilizados pero que guardan todo un legado antiguo en sus tierras y viviendas lo que nos lleva a hablar en una moderna tipología de los yacimientos, de la Arqueología urbana y la Arqueología de Campo. Sin embargo, tenemos que decir que en el urbanismo musulmán no se entiende una sin la otra, son complementarias y por tanto cometeríamos un grave error si solo nos dedicamos a realizar estudios individualizados. Noticias sobre el urbanismo musulmán Es necesario examinar el marco territorial en toda su complejidad general y específica, analizar situaciones de distintos alcance, particularismos, grados de evolución, modos de organización del territorio, etc., que se plasman en lo 70 Manuel Espinar Moreno que los especialistas llaman zonas o áreas llenas, también denominadas fuertes, y, zonas vacías, llamadas débiles, es decir, las primeras habitadas y utilizadas por el hombre, mientras que las segundas grandes extensiones escasamente pobladas y cultivadas. La terminología musulmana de Fahs, región habitada, sea llano o montaña con tal de que sea de cultivo, otras veces significa tierra llana y fértil nos introduce en un concepto similar de entender el espacio habitado y las zonas de cultivo efectivo y futuro. En ella están las alquerías, huertas, etc. Las líneas de investigación actuales se centran en el estudio del paisaje histórico , en como estaba organizado económicamente y la organización social del territorio 1 • Interesa el espacio, la administración, sociedad, límites y demar- caciones, parroquias, términos, tipos de hábitats, evolución del poblamiento, recursos, comunicaciones, etc. Vittorio Franchetti alude a las transformaciones urbanas y territoriales dentro del tiempo , con duraciones largas o cortas, a veces más claras que los cambios socioeconómicos 2 • Hoy día muchos de los conceptos tradicionales están siendo analizados; así E. Ennen rechaza la definición de la ciudad como categoría y en sentido parecido se expresa Le Goff cuando plantea el problema de la continuidad o discontinuidad de la ciudad antigua y la medieval3. Nos dice que el hombre medieval tenía claro el uso del territorio y lo dividió en varias categorías; primero , todo lo habitado, construido o cultivado; segundo, el espacio sin cultivar que llamó desierto o floresta; y, tercero, un espacio de orden simbólico y económico, el de las roturaciones, de donde se partía hacia uno o hacia otro. Las reflexiones de Ennen y Le Goff llevan a la conclusión de que la ciudad medieval no se puede referir a un concepto absoluto sino que era una proyección de soluciones y de opiniones mentales que la hacen ser un producto cultural. Por su parte Lavedan y L. Piccinato defienden que el urbanismo solo puede ocuparse de casos particulares. Todo ello lleva a Franchetti a plantear el l. EPALZA, Mikel de , "Un modelo operativo de urbani smo musulmán", Sharq Al-Andalus, 2 (Alicante, 1985) , pp. 1 37- 149. ESPINAR MORENO , Manuel, "Del urbanismo musulmán al urbanismo cristiano. Il. Andalucía Oriental", Simposium intemacional sobre La ciudad islámica, (Zaragoza, 1991 }, pp. 203-25 l. BOLOS, Jordi y otros, Paisatge i societat a la Plana de Lleida a L'Edat Mitjana . Lleida, 1993. 2. FRANCHETII PARDO, Vittorio, Historia del urbanismo, siglos XIV - XV. Madrid, 19 85. PICCINATO, L. , Enciclopedia Italiana . Roma, 1935, ad vocem. QUARONI, L., Dizionario enciclopedico di arr:hitettaura e urbanística. Roma, 1969 , ad vocem. 3. ENNEN, Edith, Storia della citta medievale. Roma-Bari, 1975, especialmente pp. 3-4. LE GOFF, J., " Histoir e de la France urbaine '', (dirig. por G. Duby}, tom o 2, La ville médiévale, (París, 1980) , pp. 17 - 19. LEON, P. , Storia economica e sociale del mondo, Vol. 1, (Roma - Bari, 1981 ); cfs. artículo de FOURQUIN, G., "Un mundo pieno", pp. 199 -203. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 71 concepto de territorio como una unidad o entidad que no es solamente física, ni etnológica, ni política 4 • La España musulmana ha sido estudiada por Leopoldo Torres Balbás, sobre todo desde el punto de vista de la ciudad, centrándose en los factores físicos y en los humanos, en la comarca en la que se ubica, el solar en que se asienta con su características climatológicas, topografía, etc., y llega a la conclusión de que cada civilización modeló una ciudad distinta. Su tesis es que la civilización musulmana fue esencialmente urbana y que la vida estaba dirigida por la religión en sus más variados aspectos, el Islam dio forma a un tipo de ciudad con estructura uniforme, a pesar de su pintoresco y aparente desorden 5 • En al-Andalus aparecen varios modelos de ciudad. Actualmente asistimos a un nuevo renacer de los estudios de las ciudades musulmanas porque son el modelo de lo cristiano. Hay autores como D. Whitehouse que plantean si es posible tratar de ciudades islámicas, mientras que otros como E. Guidoni defienden que sí e, incluso, ponen de manifiesto que existió una verdadera teoría urbanística que sirvió de base en la organización de éstas. La teoría urbanística se remonta al siglo X con al-Farabi y al-Biruni, 4. LAVEDAN, P., Histoire de l'Urbanisme á Paris. París, 1975 y Representation des villes dans l'art du Mayen Age. París, 1954. FRANCHEITI PARDO, V.; MARIOITI, A., y ROMBY. G. C., Dialettica territoriali tra alto e basso Medioei·o. Florencia, 1974; cfs. FRANCHEITI, V., "La citta tra I' alto e il basso Medioevo", pp. 45-131. AA. VV., Pistoia. una cittii nello stato mediceo. Pistoia, 1980; cfs. FRANCHEITI, V., "Scelte culturali e ideología territoriale", pp. 149-153. Sobre el territorio puede verse FERNÁNDEZ MARTÍNEZ, V. M. y RUIZ ZAPATERO. G., "El análisis de territorios arqueológicos: una introducción crítica", Arqueología Espacial, !, (Teruel, 1984 ), pp. 55-71. Habitats fortifés et organisation de l'espace en Méditerranée Médiévale. Table Ronde, Lyon, 4-5 mai 1982. Maison de l'Orient, Lyon. 5. TORRES BALBÁS, L., Ciudades hispanomusulmanas. Madrid, 1971. Es un estado de la cuestión hasta aquellos momentos. excelente y magistral trabajo con una introducción de Henri TERRASSE. También puede cfs. GARCÍA Y BELLIDO, A.; TORRES BALBÁS. L .• y otros, Resumen histórico del urbanismo en España. Madrid, 1968 y otros trabajos centrados en temas específicos del profesor TORRES BALBÁS, L., "Las ciudades hispanomusulmanas y su urbanización", Al-Andalus, lX, (1944 ). pp. 314-342; "Los adarves de las ciudades hispanomusulmanas", Al-Andalus, XII, ( 1947). pp. 164-193; "Plaza~. Locos y tiendas de las ciudades hispanomusulmanas", Al-Andalus, XII, (1947), pp. 45- 84; "Los contornos de las ciudades hispanomusulmanas", Al- Andalus, XV, ( 1950), pp. 293-344; "Mozarabías y juderías de las ciudades hispanomusulmanas: la medina, los arrabales y los barrios", Al-Andalus, XVlll, ( 1953), pp. 205-235; "Almería islámica", Al-Andalus, XXII, ( 1957), pp. 217-263; "Antequera islámica", Al-Andalus, XVI, ( 1951), pp. 946; "La acrópolis musulmana de Ronda", Al-Andalus, IX, ( 1944), pp. 360-412, y otras obras del autor. Veáse también, aunque, para el reino de Granada, especialmente para la ciudad a finales de la dinastía nazarí SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, La Granada nazarí del siglo XV. Granada, Patronato de la Alhambra, 1975, y en sentido general GRUNEBAUM, E. von, "Die islamische Stadt", Speculum, VI, (1955), pp. 138-153. 72 Manuel Espinar Moreno continua en el XII con Ibn Addun y tiene un gran apogeo en el XIV con Ibn Battuta, Ibn al-Jatib e Ibn Jaldun 6 • Florindo Fusaro defiende los aspectos religiosos y culturales en el desarrollo urbano 7 • La nueva fe se transforma en una verdadera voluntad de urbanización. La visión del mundo y de la vida es representada en la forma de la ciudad y no sólo en la materialización física sino en el pensamiento y en la cultura. La forma es arte, es afirmación de un modo de comprender el contenido de la vida, una ciudad no es arte, es vida, y la forma es un conjunto multidi- mensional del contenido de la vida del individuo y de la sociedad. La ciudad nace de la densidad de relaciones culturales, sociales, económicas y de otros muchos factores que concurren para formar el nuevo mundo islámico. El sistema de la ciudad es un microcosmos con límites precisos que se opone al mundo externo no controlado ª. El hombre organiza el espacio dentro y fuera, todo buscando la ordena~ión racional: mezquita, escuela, zoco, calles, baños, molinos, puentes, espacios cultivados, agua para beber y regar, etc. La ciudad representa el centro del mundo. La salida al exterior mediante puertas en las murallas puesto que esta protege y aísla. En el interior de la ciudad el primer acto de transformación por los conquistadores es la reutilización o construcción de la mezquita o el templo, sin esto ni la urbe ni los barrios tienen sentido y más expresamente en la ciudad musulmana. La segunda transformación es la delimitación del espacio público y profano y el privado y sacro en cada uno de los barrios o conjuntos diversificados. La concepción islámica del espacio permite en primer lugar la posibilidad de separación y exclusión y en consecuencia de individualización de la unidad urbana 9 • 6. lbn ABI ZAR, "Rawd al-Qirtas", traducido y anotado por A. Huici Miranda, Textos Medievales, 13 , Vol. 1, (Valencia, 1964), pp. 26 y ss. En la traducción de Beaumier, p. 36. lbn JALDUN, Prolégomenes historiques. Trad. Slane, l y 11. París, 1862, pp. 247-276. FRANCHETTI , V ., Historia ... ob. cit., p . 312. WHITEHOUSE , D., "La citta islamiche", Sto ria de la citta, 7, ( 1978) , pp . 3 y ss. GUIDO NI, E. , " Urbanística islámica e citta medievali europee" , Sto ria de la c itta, 7 , ( 1978), pp. 4-10. También MAR<;AlS , W. , L 'Is lam et la vie urbaine. 1928. GARDET, L., La cité musulman e. París, 1954. 7. FUSARO, Florindo , La citta islamica. Roma-Bari, Edilori Laterza , 1984 . 8. FUSARO, F., Ibídem. QUARONI, L ., La cittafisica. Roma-Bari, Laterza, 1981. SERENI, Emilio , Storia del paesaggio agrario italiano. Bari, Laterza, 1972. 9 . TORRES BALBÁS, L., Ciudades hispanomusulmanas, donde estudia las ciudades de nueva fundación. Mucha s tienen su origen como campo militar, ribat, guarnición a asentamiento junto a núcleos anteriore s, re s idencia real, mercado , tumba de un santón, etc. Cfs. PAUTY , Edmond, "Villes spontanées et villes crées en Is lam ", Annales de l'lnstitut d 'É tudes Orientales, IX, (Alger, 1951 ); TAMARI , Shmuel, "As petti principali dell ' urbanesimo musulmano" , Palladio , 1-IV, (Roma, 1966). ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 73 La mezquita y el palacio son centros, la primera da idea de sacralidad y por tanto sustituye a lo caótico y a lo profano, es un centro con valor colectivo, en tomo a ella se organiza la vida de la medina y de los barrios 10 • Las escuelas, baños, madrazas, zocos, comercio e industria ... quedan ordenados siguiendo unas reglas higiénicas y de buen funcionamiento donde el agua juega un papel fundamental 11 • Finalmente encontramos en este microcosmos las células o viviendas, en cuya organización mediante el patio y las habitaciones vemos un reflejo de los aspectos públicos y privados del barrio, la tipología de la casa varía de acuerdo al área, clima, recursos económicos, etc., por ello en el mundo islámico la familia no escapa a la ordenación de ese rnicrocosmos 12 • En los últimos años Ja necesidad de conocer estructuras y funcionamiento ha llevado a un elevado número de investigadores a profundizar en estos puntos desde varios campos de la ciencia: historiadores, historiadores del arte, arquitectos, arqueólogos, etc. sus aportaciones han abierto en el urbanismo y en los modelos teóricos nuevas perspectivas y horizontes. Las reuniones sobre urbanismo musulmán, los modelos operativos o los esquemas introductorios permiten hoy acercarse a la ciudad islámica con premisas mas amplias que las manejadas hasta los años ochenta de nuestro siglo. La historiografía urbanística francesa, italiana e inglesa, y ultimamente Ja española, junto a autores árabes o islámicos y orientales inciden cons- tantemente en que las experiencias urbanas deben ser analizadas en lo es- pacial y cultural siguiendo modelos operativos o esquemas que no olviden los análisis políticos, la historia, la arqueología, toponimia, agua, espacios verdes, medio ambiente, calidad de vida, etc, que permitan sintetizar un esquema general de la ciudad musulmana, comprobar en cada caso concreto como 10. MUMFORD, Lewis, La cultura della cittii. Milano, Comunita, 1954. MONNERET DE VILLARD, Ugo, lntroduzione alto studio dell'archeologia islamica. Le origine e il periodo omayyade. Venezia-Roma, Fondatione Giorgio Cini, 1968. 11. MASSIGNON, Louis, La "Fwmvwa" ou "pacte d'honneur artisanal" entre les travailleurs musulmans au Móyen Age. Bruxelles, La Nouvelle Clio, 1952. BIANCA, Stephano , The lslamic City: Physical Lay-ow. London, World oflslam Festival, 1976. GABRIEL, Albert, "Le Mosquée du Vendredi", Ars lslamica, 11, ( 1935), pp. 7-44. AA. VV., Architecture of the lslami c World; cfs. trabajo de DICKIE, James, Allah and Etemity: Mosques, Madrasas and Tombs. London, Thames and Hudson, 1978. 12. FRANCHETTI, V ., Historia del urbanismo ... , p. 313. Los cambios pueden verse también en LADERO QUESADA, M. A., "Inversiones urbanas y mutaciones sociales en Andalucía. Siglos XIII a XV", lnvestimenti e civiltii urbana. Secoli XIII-XVIII, Novena Semana de Estudios, Prato. Ibidem: Andalucía en el siglo XV. Estudio de Historia Política. Madrid , J 973. TORRES BALBÁS, L., Algunos aspectos del mudejarismo urbano medieval. Madrid , 1954 . 74 Manuel Espinar Moreno se cumplen y desarrollan estas estructuras que se nos presentan en los modelos operativos. Los datos aislados no tienen sentido pues el hombre que habita un espacio desarrolla en él su vida particular, familiar, religiosa, de trabajo, intelectual, artística, de placer y vicio, económica, ... y adapta los elementos urbanos a estas necesidades. La ciudad por tanto es un conglomerado de realidades personales y públicas que trata de responder al hombre en esta doble vertiente. El profesor Mikel de Epalza argumenta en su modelo operativo como el urbanismo musulmán tiene que ser enfocado desde una amplia perspectiva para lograr un conocimiento adecuado de como era la realidad del momento que estamos estudiando 1 3 • Los avances en el conocimiento de las estructuras socioeconómicas de algunas regiones nos introducen en la vida de las poblaciones , sus recursos, sistemas de regadío, tipos de tierras, cultivos, edificios religiosos, vías de comunicación, estructura de la propiedad, clases sociales, alimentación, mentalidades, costumbres, etc., pero aún estamos lejos de conocer a fondo una gama de problemas históricos que ofrezcan una visión completa y porme- norizada del hombre y de los recursos con que vivían estas poblaciones 14 • El regadío y el abastecimiento urbano ha permitido plantear varias cuestiones relacionadas con el agua y con las tierras de cultivo de las ciudades y de las alquerías de su entorno. La tierra fue elemento básico de la vida del hombre. La conquista de un territorio suponía en la mayoría de las ocasiones el cambio de titularidad y de propiedad de estos bienes. El hombre como individuo y la comunidad en general van a tener en la tierra uno de los pilares básicos de su sustento: cultivos, árboles, frutos que se destinan al consumo y a la industria, pasto para los ganados, etc. Se asienta en lugares que ofrecen condiciones favorables para la agricultura y el pastoreo, especialmente valles y llanuras. Transforma el espacio adv~rso mediante técnicas con el esfuerzo individual o social. El aspecto del espacio es analizado para dominarlo de una u otra manera, lo prepara para utilizarlo, las aguas se conducen 13. EPALZA, Mikel de, "Un modelo operativo ... ", ob. cit. ESPINAR MORENO , Manuel , "Del urbanismo musulmán al urbanismo cristiano. 11 ... ", ob. cit. 14. ESPINAR MORENO , Manuel, " Los mori sc os del Reino de Granada. Aspectos rurales. La s tierras después de la expulsión de 1570 ", Congrés lntemacional 380e Aniversari de l'expulsió deis Moriscos: "L'expulsió deis Moriscos. Conseqüencies en el Món lslamic i en el Món Cristia ", (Barcelona, Generalitat de Catalunya, 1994) , pp. 96-118. ABELLÁN PÉREZ , Juan , "Los moriscos del Reino de Granada. Aspectos urbanos ", Congrés Internacional 380e Aniversari de l'expulsió deis Moriscos: " L 'exp ulsió deis Moriscos. Conseqüencies en el Món lslamic i en el Món Cristiii.", (Barcelona, Generalitat de Catalunya, 1994) , pp. 118 - 132. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 75 hasta las laderas de los montículos más alejados de los cauces de los ríos o de los nacimientos y fuentes. Logra formar bancales , paratas, huertas , cármenes, hazas, fadines, algualejas, michares o pequeños cortijos, barchelas, fanegas, celemines, cuartillos, cuartillas , yugadas, aranzadas , marjales, ... toda una compleja terminología que hace referencia a la tierra, a su superficie, a su aspecto, a su ubicación dentro del espacio, a su posición dentro del conjunto donde el hombre desarrolla su trabajo directa o indirectamente. El espacio es dividido en cuanto a su función en unidades que van desde la ciudad al más mínimo terreno , así en las fuentes musulmanas encontramos alquerías o villas (qura, qarya-s) , barrios (hara, rabad), castillos , fortalezas, torres (hisn , husun, bury), cementerios (saria), palacete (qasr), casa de campo, finca de recreo (dar), arroyos (madanib), riachuelos (anhar), canales (yadawil), almunias (muna , munya, mustajlas), finca, heredad ifaddan,fadín) , huerta, jardín (yannat), huerto (huss), jardín (bustan), balate (balat), prado (mary), alameda (hawr), tierra blanca (ard al-bayda), barranco (jandaq), fuente (ayn), etc. La primera división que encontramos en las tierras esta fundamentada en la presencia o ausencia de agua, se habla de regadío y de secano. En el primer grupos se encuentran las huertas y vegas. En el segundo se citan las tierras de cereal, las especies herbáceas para el ganado, colmenas, plantas aromáticas, esparto, leña, etc., que podía en cualquier momento ser puesto en regadío. No había entre ellos obstáculos, los encontramos juntos, uno al lado del otro , simplemente la diferencia estriba en la posesión o no del agua. Cerca de ellos se extienden los eriales, montes, atochares, etc., proporcionando otros recursos. El conjunto es un todo donde unos elementos complementan a los otros, pero hay que destacar que las tierras de regadío siendo la mínima parte del todo soporta el peso del sistema. La ciudad y las alquerías son complementadas por el campo y las vegas , en el mundo medieval son elementos básicos del espacio habitado y puesto en explotación. En esta utilización y organización no se olvidan las tierras marginales, que suponen la extensión mayor, aportan productos necesarios al hombre y que no se obtienen en las vegas ni tierras de cereal: caza, hierbas medicinales, etc. Todo este mundo semiurbano o urbanorural no era uniforme, el hábitat disperso alterna con el concentrado , cada finca, cada camino , cada acequia , cada árbol, cada fuente, cada balsa, ... cumplía su papel, realiza una función, así la importancia de los respectivos pago s del alfoz, pequeños caseríos, cortijos , barrios, edificios dedicados a la industria: molinos , almazaras, construcciones acuíferas para las viviendas y las tierras, acequias, canales, aljibes , balsas , corrales de ganado en las afueras de las poblaciones o formando parte de las viviendas, etc., todos los elementos recuerdan el concepto bíblico o la concepción coránica de "poblad la tierra" , el hombre cumple este mandato 76 Manuel Espinar Moreno divino, va adaptando a sus necesidades y a su filosofía el entorno que le rodea. Es un mundo de vivos y de muertos, de clases sociales, de distinto potencial económico, de propietarios y jornaleros, de gentes que profesan distinta religión, de mercaderes, comerciantes, labradores, ganaderos, industriales, ... Se evidencian contrastes entre las tierras húmedas y secas, entre las de montaña, de los valles y llanuras, por el clima y caracteres físicos, su producción no depende de la extensión sino de su utilización y posibilidades. La mayoría de las ciudades y alquerías tienen mas tierra inculta y de secano que de regadío. Muchos árboles los encontramos plantados en zonas limítrofes de unas hazas con otras, en tierras marginales que no pueden ser cultivadas como ocurre en los balates de las paratas. La agricultura se polariza en pequeñas zonas de regadío, de escasas dimensiones, que normalmente rodea la población o la bordea por uno de sus lados donde se obtienen la mayoría de los recursos, y por otro el secano dedicado al cereal y al ganado, estas no siempre están en cultivo por los escasos rendimientos y por estar expuestas a la falta de lluvia. En ciertos momentos la agricultura va a conocer un desarrollo y se aprovechan las tierras marginales y los secanos de peor calidad para hacerle frente a las necesidades de alimentación cuando la población aumenta. La población sacó rendimientos aceptables del minifundismo, un sistema mixto de cultivos que se complementa con una industria artesana basada en las materias primas obtenidas de la agricultura: morales, moreras, olivos, castaños, nogales, nísperos, granados, higueras, servales, perales, almendros, azofeifos, almeces, naranjos, limoneros, cidros, etc., que ocupan las márgenes del terreno dejando el bancal o haza libre para el cultivo del lino, cáñamo, trigo, cebada, hortalizas, panizo, alcandia,. .. con labores continuas , estercoleo, bina, etc. Cuando la tierra de vega se cerca y recibe un cultivo extensivo se convierte en un huerto, dentro de ellos tienen un papel destacado los árboles frutales, si está al lado de la casa sirve de expansión de la vida de sus dueños, auténticos vergeles, una parte de ellas llegó en función de l os efectivos demográficos a una compartimentación hasta extremos inverosímiles. La propiedad se atomizó y se buscaron cultivos que compensaran con su rentabilidad la estructura de la propiedad. El mundo finaciero funcionó en este pequeño espacio mediante censos, hipotecas, arrendamientos , compra de productos antes de la recogida de la cosecha. La pérdida de la tierra coloca a los hombres como jornaleros o criados de los que poseen mayor caudal. Monumentos En Aldeire se mantienen algunos monumentos y restos del antiguo casco urbano de la población. Uno de ellos es la iglesia dedicada a Santa María de la ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRJCULTURA 77 Anunciación y que se instaló sobre Ja antigua mezquita musulmana 15 • En 1501 con Ja conversión de los mudéjares la mezquita se convierte en templo cristiano lo mismo que las rábitas musulmanas pasaron a ser ermitas. Se dotó de personal eclesiástico a cada uno de estos lugares para servir a los nuevos cristianos. Como veremos este personal dedicada a servir al culto y hacer frente a las necesidades espirituales de los creyentes ha cambiado a lo largo del tiempo. En el siglo XIX tenía el párroco y un beneficiado propio. También se utilizaban para el culto la iglesia y la ermita de San Marcos. Se citan en los documentos varios cementerios musulmanes y luego se entierran los creyentes en el cementerio de la iglesia. En el siglo XIX había un cementerio extramuros situado a poca distancia del pueblo en buenas condiciones y capacidad. Sin embargo, hace unos treinta y ocho años se amplió el cementerio y mantiene un buen estado de conservación. Hoy se ha construido un nuevo cementerio encima de la denominada casa de Pirre. Existen restos de murallas del antiguo castillo o fortaleza del pueblo situado en el barrio de Las Torres, era una antigua fortaleza o pequeña alcazaba, de fábrica antigua por los restos que han permanecido hasta hoy. En esta fortaleza se albergaba la población en momentos de peligro. Además el castillo de Ja Caba se construyó en un cerro que domina la población y el camino del Puerto de Ja Ragua. Hasta época reciente se han mantenido varias posadas que albergaban a los arrieros y caminantes. Se conservan varias casas que mantienen Ja estructura casi morisca con sus patios. Además encontramos molinos antiguos posi- blemente construidos sobre algunos de la etapa morisca, presas que toman agua de los ríos para llevarla por las acequias hasta las tierras de labor, en su recorrido encontramos partidores antiguos. Las viviendas por lo general son de dos o tres plantas pero han sufrido en su aspecto interno y externo notables 15. Sobre la utilización de los centros religiosos musulmanes por los cristianos Cf. ESPINAR MORENO, M.; QUESADA GÓMEZ, J. y SÁEZ MEDINA, J., "La villa de La Peza. De lo musulmán a lo cristiano. 1: El ejemplo de la mezquita convertida en iglesia y otros materiales", Boletín del Instituto "Pedro Suáre:: ", 5, (Guadix, 1992), pp. 39-50. ESPINAR MORENO, M., "Estudios sobre las iglesias de Guadix y su diócesis con motivo del V Centenario (1492-1992). Dotación de los Reyes Católicos y de doña Juana", Boletín del Instituto "Pedro Suárez ", 5, (Guadix, 1992), pp. 27-37. ESPINAR MORENO, M., "Habices y diezmos del obispado de Guadix. Pleito con los Marqueses del Cenete (1490-1531)", Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada v su Reino, 6, (Granada, 1993), pp. 255-275. ESPINAR MORENO, M. y QUESADA GÓMEZ, J., "Mezquitas convertidas en iglesia~ en las comarcas de Guadix y Baza ( 1490-1501 ). Datos sobre el urbanismo mudéjar", VI Simposio Internacional de Mudejarismo. Teme/ (Septiembre, 1993), (Teruel, 1996), pp. 767-785. 78 Manuel Espinar Moreno transformaciones y cambios. Las paredes de piedra de pizarra y grandes cantos rodados recuerdan su antigüedad, los suelos son de pizarra en su inmensa mayoría y recuerdan una industria de tejeros, terrados de launa que son suplantados por habitaciones con tejas y chapas de uralita, los zarzos, cañas, maderas y piedras aplanadas sirven para formar el techo de las habitaciones además de las maderas. Hoy Ja mayoría de los materiales de construcción autóctonos han sido suplantados por los ladrillos, tejas árabes y valencianas, uralita, vigas de cemento, etc., que han mejorado la vida de los pobladores pero que hacen difícil el estudio de la construcción popular muy necesaria para entender la evolución de los inmuebles a través de la historia del pueblo. También los hallazgos arqueológicos nos recuerdan Ja abundancia de cementerios y lugares de enterramiento dentro y en los alrededores del pueblo. Así en Benabre y el Gorgo las tumbas son numerosas, aunque hoy muy destruidas por las labores del campo y Ja moderna maquinaria agrícola, enterramientos han aparecido en las eras de San Marcos , en las Casas Nuevas o Pueblo Pizarro, en el Huertecillo, en el Pago de San Gregorio se constatan enterramientos realizados en tumbas antropomorfas sobre pizarra, en las eras del Castillo, etc. Su estudio nos hubiera permitido hoy hablar de Ja población, sexo, edad, enfermedades más comunes, evolución de Ja población, ocupación del espacio, etc. Desgraciadamente no ha sido posible y se han destruido rápidamente argumentando que eran cosas de moros. También se descubrió un antiguo horno de cerámica musulmana en la pista de tenis que se construyó en el Pueblo Pizarro. Este horno que tuvimos la oportunidad de ver fue destruido rápidamente y no pudimos obtener fotografía del mismo, sí que recordamos parte de su cámara y pasillo. Todas las estructuras desaparecieron y no quedó constancia alguna del hecho. En la iglesia se mantienen algunas imágenes antiguas, cálices, casullas y otros ornamentos pero hay que decir que se han destruido y vendido otras obras. El órgano de la iglesia es un ejemplar casi único que hay que recuperar y conservar por su antigüedad y porque es un ejemplar raro en estos tiempos. Un repaso de los monumentos del pueblo nos hace detenemos en algunos edificios significativos que queremos comentar por el interés arqueológico que representan. El castillo de la Caba o Cava El castillo de la Caba o Cava domina el pueblo pues se encuentra situado sobre un montículo que sobresale en la margen derecha del Barranco del Castillo. En sus laderas hoy quedan restos de pequeños bancales sembrados de almendros ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 79 y a una distancia de casi medio kilometro están las casas del barrio del Secano y las llamadas eras del Castillo. Se accede hasta Ja fortaleza por un camino estrecho, tortuoso y difícil desde este barrio de Aldeire. Hemos rastreado sus alrededores y no hemos encontrado cerámica a excepción de Ja que se ha desprendido de la fortaleza por la acción de las aguas de lluvia. En el castillo se ha colocado un Corazón de Jesús que domima con su mirada a los lugareños. En el camino se levanta el Mojón de San Blás al que acuden los aldeireños a rezar el día de este santo. En los siglo VIII y IX este castillo participó en las guerras civiles que ocurrieron a la llegada de Abd al-Rahman l. De la fortaleza sabemos que en el siglo XIX estaba destruido totalmente. Nos dice Pascual Madoz que apenas había en Aldeire objetos o restos dignos de mencionarse pues a excepción del castillo de la Caba, cuya construcción parecía árabe, situado al Este de la población estaba totalmente deshecho. Otro dato interesante nos lo cuenta Pedro Antonio de Alarcón al relatarnos como en el siglo XVIII y principios del XIX se habían instalado en esta fortaleza distintos corrales de ganado y que esta fue una de las causas de su destrozo al romper las murallas de piedra y otras construcciones para levantar las tapias y separaciones de los res- pectivos corrales. El castillo es de la época musulmana y así lo demuestran muchos materiales cerámicos recogidos en una ligera prospección. Nos hacen ver estos vestigios como desde el siglo XI y sobre todo en el XII estas fortalezas cumplieron un gran papel en la defensa y guarda del territorio. Por estas fechas sufrieron una remodelación importante las antiguas construcciones de los siglos anteriores. Ya en los siglo IX y X Ja población mozárabe y muladí se sublevó contra Córdoba y en su camino hacia la Alpujarra el califa Abd al- Rahman III hizo que se rindieran todos los habitantes de estos pueblos y fortalezas. En el siglo XI con los ziríes sufren otra remodelación y acondi- cionamiento para convertirse en una fortaleza puntera en sus luchas contra el reino de Almería. Desde él se defendían las tierras del Cenete y se controla el Puerto de la Ragua. Desde el castillo se dominan multitud de caminos de la sierra y del campo. Los restos cerámicos nos permiten conocer como eran las vajillas, platos, cuencos, tinajas, ánforas, botellas, tazas, candiles, etc., y algunas armas como eran las flechas para la defensa y ataque del enemigo. Presentamos como eran algunos de los fragmentos cerámicos y restos de flechas. Materiales utilizados por los soldados del castillo en aquellos momentos de lucha o de paz. La mayor parte de los objetos recogidos son de época nazarí, aunque mantienen técnicas anteriores y motivos decorativos, posiblemente de fabricación local pues hemos hablado de la existencia de un horno de cerámica en los terrenos situados por 80 Manuel Espinar Moreno debajo de la fortaleza. Hay objetos como un pie de candil verde que nos hace ver como muchos fragmentos se pueden fechar entre los siglos XIII y XV. En Ja antiplanicie del castillo se encuentran dos aljibes, uno pequeño junto a la torre de la entrada y otro más amplio , pues consta de varias de- pendencias, hacia la mitad de la pequeña meseta. Además se conservan trozos de murallas de piedras de pizarra revestidos de argamasa. En conjunto el castillo alcanza unas proporciones considerables y permitía en épocas de peligro albergar a la población y a los animales. Los aljibes se destinan a almacenar agua de lluvia y además sabemos que los pobladores subían una carga de agua para los que defendían el castillo en época de peligro o vigilan las posibles entradas del enemigo. Los vecinos aportaban en concepto de impuestos una carga de agua, otra de leña, paja para los caballos y mulos , ropa, camas, carne de cabritos, palomas, gallinas, etc., todo para consumo de los soldados. Probada la antigüedad de la fortaleza y que corresponde a la época musulmana queremos llamar la atención a los aldeireños para que respeten y defiendan estos restos. Últimamente se han caído algunos por efecto de las lluvias y nieves lo que está dejando prácticamente derruidas los restos de muralla que aún perviven ante las inclemencias del tiempo. El castillo es patrimonio de todos. Son recuerdos del pasado que nos entroncan con los hombres que vivieron aquí y ocuparon nuestras tierras y nuestras casas, nos legaron un testimonio cultural sobre el que hoy vivimos y nos desenvolvemos nosotros. La arqueología nos puede aclarar muchas cuestiones que hoy por hoy desconocemos. El casco urbano El casco urbano musulmán de Aldeire era más pequeño que el actual. De la antigüedad de nuestro pueblo nos hablan los restos de algunas casas y calles estrechas de algunos de sus barrios. Entre ellos destacamos el barrio de las Torres. No sabemos porque se denomina así pues en el no aparecen ninguna torre hoy. Sin embargo, si existía una casa antigua cuyas paredes medían de ancho mas de un metro, construidas con enormes piedras, solo tenía una habitación en cada una de sus dos plantas. Indudablemente un análisis de estos restos ya desaparecidos nos hacen ver como era una torre de la muralla de este barrio o más exactamente del núcleo más antiguo de nuestra población . Quedan restos de la muralla como se puede ver en algunos corrales de las casas actuales. La muralla tendría varias puertas que daban salida a la población por el callejón que va al Huertecillo, la calle que baja a la Rambla desde las Torres, la que da a la Placeta de las Animas y otras que dan a la calle Real. Era un recinto muy viejo que sirve a la población para alojarse dentro. Las propias casas van ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 81 formando una estructura defensiva. Mas tarde el casco urbano se fue ampliando sobre todo cerca de la Rambla, Bentarique, la Plaza, Cantaranas, Triana, San Roque y sus calle anejas, sin olvidar el Secano, situado debajo del castillo de la Caba. Un estudio en profundidad de las estructuras musulmanas es hoy difícil pero las fuentes escritas y arqueológicas nos permitirán abordarlo a su debido momento. Los baños mor i scos El funcionamiento de un baño exige tener agua y leña. Éstas abundaban en Aldeire la mayor parte del año. La primera es fundamental y estaba garantizada por las nieves invernales y de primavera que se van depositando año tras año en la sierra. En el verano es algo más escasa pero su buena administración garantiza el riego a los cultivos de verano y de otoño. En cuanto a la madera el bosque de sus lomas y otras especies arbóreas de la sierra garantizaban el funcionamiento de los baños, de los hornos y de cada una de las viviendas de los habitantes del pueblo. El baño de Aldeire era utilizado también por los pobladores de La Calahorra que subían hasta este pagando una cuota estipulada en grano, sobre todo cebada, para poder usarlo. Las cuotas en dinero o en especie: trigo y cebada, suponen para estas poblaciones satisfacer la denominada renta del baño. Con ella se hace frente a los gastos del edificio y se pagan los salarios de los que trabajan en el baño. En época musulmana la construcción de edificios como los baños dependían de la corona y sus representantes, de personajes poderosos o de los concejos de vecinos. Todos ellos invierten dinero para su edificación y obtienen con su funcionamiento elevadas rentas y beneficios teniendo en cuenta que el baño es una necesidad religiosa para los habitantes de los barrios y núcleos de población 16 • Gracias a las rentas y ganancias se amortizaban las 16. Anónimo, "De como se construía un baño en tiempos de los moros", La Alhambra, VIII, (1905), pp. 49-51. AL-GARNATHI, "Los Baños Árabes", La Alhambra, V, (1902), pp. 979-980. BERMÚDEZ PAREJA, J., "El baño del Palacio de Comares en la Alhambra de Granada. Disposición Primitiva y Alteraciones", Cuadernos de la Alhambra, 1, (1965), pp. 99-1J6. ESPINAR MORENO, M., "Apuntes de Arqueología y Cultura Material Granadina: El baño del Albaicín", Cuadernos de Arte de la Universidad de Granada, XXI, ( 1990), pp. 71-85. GARCÍA, M., "Baños Árabes de la Provincia de Granada: El baño de La Zubia", Andalucia Islámica, 4-5, (1983), pp. 307-315. GÓMEZ GONZÁLEZ, C. y VÍLCHEZ VÍLCHEZ, C., "Baños árabes inéditos de la época almohade (siglos XII-XIII) de la Judería de Granada", Actas del l Congreso Nacional de Arqueología Medieval Española, Huesca 1985, Tomo III, (Zaragoza, 1986), pp. 545-567. SECO DE LUCENA, L., "El baño del 82 Manuel Espinar Moreno inversiones y se podía pagar el jornal de los servidores y trabajadores que hacían que el baño funcionará a diario y se conservara adecuadamente 17 • Tras la conquista del territorio por los cristianos muchos de los baños pasaron a la corona castellana. En el caso de los baños del Cenete fueron donados por los Reyes Católicos a los marqueses del Cenete y así se convirtieron en dueños de estos establecimientos de carácter público. Los marqueses siguieron conservando los baños pero pronto la conversión de los mudéjares hizo que se fueran abandonando hasta que poco a poco se fueron deteriorando, destruyendo e incluso abandonando. Ya no era una necesidad religiosa el bañarse para asistir a los actos de culto en las mezquitas. Los moriscos habían sido convertidos a la fuerza y eran cristianos por lo que no se les exigía el baño para acceder a las nuevas iglesias. Sin embargo, sus antiguas costumbres se conservan entre estas poblaciones y algunos de los baños del Cenete volvieron a ponerse en funcionamiento. Los marqueses consintieron ponerlos en funcionamiento en cada una de las poblaciones de este señorío por las rentas que representaban para sus arcas. Así el baño de Aldeire se restauró y comenzó de nuevo a funcionar en 1530. Este año, el mayordomo del marqués, Lope de Barcena, alguacil de Dólar, cobró las rentas de los baños del Cenete y el de Aldeire rentaba en total 219 fanegas y 8 celemines de cabada; de éstas, 183 fanegas y 8 celemines fueron pagadas por los vecinos de Aldeire y las otras 36 fanegas y 8 celemines fueron entregados por los vecinos de La Calahorra. Sabemos que cada vecino por utilizar el baño entregaba 6 celemines de cabada al año en todas las poblaciones a excepción de los vecinos de La Calahorra y Alquife que solo entregan 4 celemines. Esta rebaja de las rentas por utilizar el baño se debe a que tenían que trasladarse unos hasta Aldeire y los otros hasta Lanteira. En el año 1566 dejaron de utilizarse los baños y de nuevo entraron en una etapa de abandono y destrucción . Los baños de Aldeire han sido estudiados y descritos por José Carlos Rivas 1 8 • Nos quedan de ellos tres naves orientadas de este a oeste. Son los Sawtar", Al - Andalus, XII, ( 1947), pp. 211-213. TORRES BALBÁS, L., "Los baños público s en los fueros municipales españoles", Al-Andalus, XI, (1946), pp. 443-445. VALLADAR, F., "El Bañuelo y el Baño del Chas", La Alhambra, IX, ( 1906), pp. 304-307. Existe abundante bibliografía sobre el tema. 17. Sobre la importancia de los baños puede Cf. ESPINAR MORENO, M., "Rentas y tributos de los baños de las tierras de Guadix: el baño de la Peza (1494-1514)", VI Coloquio Internacional de Historia Medieval Andaluza: las ciudades andaluzas (siglos XJ//-XVI ) . Estepona, 23-26 de Febrero de 1989, (Málaga, 1991), pp. 177-187. 18. RIVAS RIVAS, J. C., Los baños árabes del Marquesado del Cenete. Granada, 1982. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRJCULTURA 83 baños de planta rectangular. Una de las naves está compartimentada en tres estancias, dos cuadradas y la otra rectangular. Los muros del baño son de mampostería y piedras de pizarra, unidas con mortero de cal y arena formando cajones entre hiladas de ladrillos. Las bóvedas son de medio cañón y construidas con ladrillos. Las lumbreras son cuadradas y gracias a ellas tenían luz las distintas habitaciones. El baño tenía una habitación destinada a vestuario, una habitación fría, otra templada y otra caliente. Además contaba con pilas para bañarse y caldera para calentar el agua. Además del horno y la leñera. El de Aldeire aunque incompleto en la actualidad recuerda por su distribución otros baños granadinos del siglo XI. En el Libro de Apeo y Repartimiento de las suertes de Aldeire encon- tramos alusión a estos inmuebles, así se nos cita el Bañuelo y los Baños, datos que nos hacen pensar que pudo existir un baño más antiguo cercano a la mezquita y más tarde abandonado. El baño morisco del siglo XVI estaba en el Pago de los Baños y situado fuera de la población para facilitar a los de La Calahorra su uso sin entrar en la población. Las aguas se traían desde cerca de la actual iglesia mediante cañerías de atanores. En caso de escasez de agua se puede utilizar la que corría por el caz que surte además gran cantidad de casas y a la mezquita o iglesia. La mezquita y su conversión en iglesia Las poblaciones musulmanas del Cenete igual que las otras del reino de Granada siguieron en su mayoría siendo de población musulmana. Las capitulaciones les garantizaban la conservación del culto por lo que las mezquitas siguieron funcionando como lugares sagrados de los pobladores recientemente vencidos. Poco después cuando se produce la rebelión de los mudéjares estos son vencidos y se les obliga a convertirse al cristianismo. Desde este momento, en 1501, ya no tienen objeto las mezquitas y todas ellas se convierten en iglesias o son abandonadas o utilizadas en otros edificios necesarios para la administración de los cristianos 19 • La Bula de erección del obispado de Guadix 19. Sobre los edificios religiosos musulmanes y su transformación por los cristianos pueden Cf. los trabajos siguientes: ESPINAR MORENO, M., Estructura económica de las iglesias alpujarreñas a través de los Libros de Habices. Resumen de Tesis Doctoral. Granada, Universidad de Granada, 1981, 54 pp. Ibídem, "Bienes habices deAbla y Abrucena (1447- 1528). Pleito sobre ciertos habices entre las iglesias y Remando de Quesada", Homenaje al Dr. D. Emilio Saez, (Barcelona, 1987), Anuario de Estudios Medievales, 18, (1988), pp. 383-394. Ibidem, "Los centros de culto de la Granada nazarí: las mezquitas y sus 84 Manuel Espinar Moreno nos ofrece la siguiente dotación religiosa cristiana para las parroquias del Marquesado del Cenete: "In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Hueneja, cun sibi annexis ecclesiis Sancte Anne et Sancti Petri eiusden loci, dicte Guadixensis diocesis, duo simplicia servitoria beneficia et duas sacristias. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Dolar, cum sibi anexa ecclesia Sancti Petri eiusdem loci, dicte Guadixensis diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristiam. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Ferreyra, dicte Guadixensis diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristiam. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Lti Calahorra, dicte Guadixensis diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristianz. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Aldeyra, dicte Guadixensis diocesis, duo simplicia servitoria beneficia et duas sacristías. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Ltinteyra, cun sibi annexis Santi Petri et Sancti Ioannis eiusdem loci, dicte Guadixensis diocesis, tria simplicia servitoria beneficia et tres sacristias. In eccleisa parroquiali Sancte Marie, loci de Alquife, dicte Guadixensis diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristiam. In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Xeriz, cum sibi annexis ecclesiis Sancti Petri et Sancti Ionannis del Alcafar eiusdem loci, dicte Guadixensis diocesis, quattuor simplicia servitoria beneficia et tres sac ristias". La traducción castellana del texto queda de la siguiente forma: "En la iglesia parroquial de Santa María de Huéneja, junto con sus anejas las iglesias de Santa Ana y San Pedro, pertenecientes a la mencionada diócesis de Guadix, dos beneficios servideros simples y dos sacristías. interconexiones", en La vida de las capas populares en el reino de Granada. Curso de la Universidad "Antonio Machado" de Baeza, 1988. lbidem, "Del urbanismo musulmán al urbanismo cristiano. 11: Andalucía Oriental", Simposio Internacional sobre la ciudad Islámica, Zaragoza, 1988, (Zaragoza, 1991), pp. 203-251. ESPINAR MORENO, M.; GARCÍA ROMERA, Mª. V. y PORTÍ DURAN, N., "La iglesia en la repoblación de Guadix, Siglo XV. Dotación de bienes urbanos y rústicos", V Centenario de la entrada en Guadi.x de los Reyes Católicos ( 1489-1989), (Guadix, 1989), pp. 103-114. ESPINAR MORENO, M. y ABELLÁN PÉREZ, J., "Las rábitas en Andalucía. Fuentes y metodología para su estudio", La Rapita lslamica: História Institucional i a/tres Estudis Regionals. I Congres de Les Rápites de l'Estat Espanyol (7-10 setembre 1989), (San Caries de la Rápita, 1993), pp. 132- 133. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 85 En la iglesia parroquial de Santa María de Dólar, junto con su aneja la iglesia de San Pedro, pertenecientes a la mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una sacristía. En la iglesia parroquial de Santa María de Ferreira, perteneciente a la mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una sacristía. En la iglesia parroquial de Santa María de La Calahorra, perteneciente a la mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una sacristía. En la iglesia parroquial de Santa María de Aldeire, perteneciente a la mencioanda diócesis de Guadix, dos beneficios servideros simples y dos sacristías. En la iglesia parroquial de Santa María de Lanteira,junto con sus anejas San Pedro y San Juan, pertenecientes a la mencionada diócesis de Guadix, tres beneficios servideros simples y tres sacristías. En la iglesia parroquial de Santa María de Alquife, perteneciente a la mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una sacristía. En la iglesia parroquial de Santa María de Je res, junto con sus anejas las iglesias de San Pedro y San Juan del Alcázar, pertenecientes a la mencionada diócesis de Guadix, cuatro beneficios servideros simples y tres sacristías". No sabemos exactamente como eran las mezquitas musulmanas de los distintos lugares del Cenete pero si que se aprovecharon para el culto cristiano a partir de la conversión de los mudéjares. A lo largo del primer tercio del siglo XVI se fueron ampliando algunas de ellas y otras se edificaron de nuevo. Respecto a la iglesia de Aldeire nos dicen varios testigos de un pleito que se había reparado, acrecentado y reedificado una parte de ella quedando muy decente para celebrar el culto divino conforme a la calidad y grandeza del pueblo. No era necesario edificarla de nuevo como ocurrió en Jérez, Alquife y Dólar. Trabajos parecidos a los realizados en Aldeire se llevaron a cabo en Guéneja 20 • 20. Sobre los centros religiosos y los bienes habices musulmanes puede consultarse: ESPINAR MORENO, M. , "Estudios sobre las iglesias de Guadix y su diócesis con motivo del V Centenario (1492-1992). Dotación de los Reyes Católicos y de doña Juana", Boletí11 del Instituto "Pedro S11árez", 5 , (Guadix, 1992), pp. 27-37. Ibidem, "Habices y diezmos del obispado de Guadix. Pleito con los Marqueses del Cenete ( 1490-1531 )'',Revista del Ce11tro de Estudios Hist óricos de Granada y su Reino, 6, (Granada, 1993), pp. 255-275. 86 Manuel Espinar Moreno Sebastián de Quesada nos dice que por el año 1530 estaba ya construida la nueva iglesia de Dolar y antes que aquella lo fue la de Aldeire. Siendo mayordomo Luis Mendez se gastó una importante suma de dinero en la iglesia de Aldeire pero que era estrecha y había que ensancharla. El sacristán de Aldeire por estos años, Juan de Fuentes, nos dice: " ... que por la poca renta que las Iglesias tienen según dicho tiene para sus fábricas, han tenido y tienen muy gran necessidad, e por esta causa están por hazer, y viejas, e para caerse, e apuntaladas algunas dellas, e pequeñas que no cabe la gente en ellas, e no tienen retablo ninguno, ni Cruces que puedan parecer, porque las que tienen son de palo, no ornamentos ningunos que puedan parecer, ni caxa en que se echen, ni cosa alguna de lo que es menester, sino que en todo ello ay falta, y lo sabe, porque ha residido en algunas de las dichas Iglesias por Sacristán dellas, y al presente Lo es de La villa de Aldeyre ... " 21 • Por estos años se hicieron obras en el templo de nuestro pueblo y se transformó la mezquita musulmana en templo cristiano. Esta transformación es muy interesante de estudiar pues nos permite conocer como los centros religiosos musulmanes fueron adaptados o reutilizados para colocar sobre ellos los edificios religiosos cristianos. Antonio de Camargo nos cuenta que había visto las iglesias de Aldeire y de Huéneja, relata que eran buenas y con ellas podían pasar dichas poblaciones muy honrosamente "porque ambas a dos Yglesias están acrecentadas de Lo que eran y solían ser antes, e si ouieran necessidad de se hazer, se hizieran como se acrecentaron, de cuya causa para los dichos pueblos donde están, están buenas donde en ellas se puede celebrar el culto Diuino, e de más de se aber acrecentado las Iglesias de Las dichas villas, sean doblado, y reedificado, de cuya causa en ellas se ha celebrado, y celebra el culto Diuino, e según La grandera de los dichos lugares, no ay necessidad de se hazer iglesias de nueuo, por estar y ser de La manera que dicho tiene" 22 • Respecto a ornamentos, cálices, libros y otras cosas necesarias para los oficios divinos tenemos otros testimonios que nos permiten ver como estaban bien abastecidas, así nos dice Juan de Aguado: "que todas Las dichas ocho Iglesias del dicho Marquesado, sabe que están muy bastecidas de ornamentos, e Calices, y otras cosas necessarias, según los pueblos, ecepto, que tienen falta de Cruces de plata, no embargante que Las dichas iglesias, algunas dellas tienen buenas Cruces, aunque no son de plata, e otras de plomo, y que de todo 21. Manuscrito conservado en el Archivo de la catedral de Guadix, fol. 69. 22. Ibidem, fol. 104. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 87 lo demas están bien ornamentadas para los pueblos que son para el servicio del culto Diuino: por manera que sabe, que las dichas Iglesias están bien seruidas, y también ornamentadas, y bastecidas de todo lo que an menester como todas las otras del Obispado de Guadix , que en algunas Iglesias del dicho Marquesado no están tan bién ornamentadas como las del dicho Marquesado , porque assi lo sabe, y á visto, porque como á dicho á sido Sacristán en algunas de las dichas Iglesias, y que también están bastecidas muy bien, as.si de Libros , Mis.sales, como Manuales y Libros de canto" 2 3 • Pero antes del concierto entre los marqueses y el obispo de Guadix las iglesias no estaban abastecidas de lo necesario y nos dicen los testigos que los cálices eran de estaño y no estaban abastecidas de ropas para el culto. Sin embargo, desde el concierto se han dotado de ornamentos como casullas para los diáconos y subdiaconos, capas, cálices de plata, se han reparado los edificios, se les paga a los beneficiados y sacristanes, etc., costando todo ello más de 1.000 ducados o más a los marqueses. Respecto al personal dedicado a las iglesias nos dice Antonio de Camargo que en todo el Marquesado había 15 beneficiados y 11 sacristanes. En Aldeire había dos beneficiados y un sacristán. Cobraban cada uno de los beneficiados 12.000 maravedíes y el sacristán 3.000 al año. Eran beneficios y sacristías muy codiciadas porque tienen suficiente para su sustentación y además eran codiciados estos por los clérigos del obispado ya que con las ofrendas de los fieles y los derechos de enterramiento y otras cosas pertenecientes al beneficio tienen suficiente dotación "porque allende de todo Lo demás La tierra es muy barata, y los bastimentas valen en el dicho marquesado muy baratos, porque assi Lo sabe y a visto como tiene dicho, y que de los dichos veynte arios a esta parte, todos los dichos beneficiados y sacristanes del dicho Marquesado han tenido muy Largamente de conzer, y muy conveniente y honesta sustentación, y han vivido y viven bien, porque cada uno dellos assi Beneficiados como sacristanes tienen muy buenas haziendas , y algunos dellos ta z as y jarros y saleros de plata, e mulas, y andan muy bien ataviados, que de que van a Guadix van mejor que Canónigos; y porque un Beneficiado de la villa de La Calahorra que murió dexo mas de seyscientos ducados de hazienda en dineros y plata, que al tiempo que vino por Beneficiado, no traía cosa ninguna, sino unas corachas muy viejas ... " 24 • Lorenzo de Valencia nos dice que las iglesias de Aldeire, Alquife, La Calahorra y Dólar había que hacerlas de nuevo. Respecto a las de La Calahorra 23 . Ibidem, fol. 107 . 24 . Ibidem, fol. 111. 88 Manuel Espinar Moreno y Aldeire "ha visto que son antiguas, viejas, y peque1zas, que no cabe La gente bien en ellas, y Le parece que tiene necessidad de hazerse, e ensancharse, assi Las susodichas de Aldeyre, e La Calahorra, como Las demas de Dolar y Alquife, que son nuevas, porque también Le parece que son chicas y baxas, que Las demas del dicho Marquesado ha oydo dezir publicamente, aunque no Las ha visto, que todas tienen necessidad de hazerse, y ensancharse, porque dize que son pequeñas, y viejas antiguas, y que Le parece que todas Las dichas Iglesias tienen necessidad de retablos, y otros ornamentos, porque las dichas quatro Iglesias que ha dicho que ha visto, ha visto que están pobres de lo suso dicho ... ". Francisco de Malina, de 70 años, vecino de Guadix, había sido gobernador del Marquesado y nos cuenta como la marquesa se comprometio a poner campanas en las iglesias y él se encargó de llevarlas a cada uno de los lugares. Antón Pérez dice que en 1526 el obispo no puede pedir nada a los marqueses de los habices porque muchos de estos bienes no eran de las mezquitas de tiempo de moros y los que eran de estos centros religiosos se dieron juntos a la fabrica mayor de la Iglesia de Guadix y a las iglesias no se los dieron porque entonces no se los pudieron dar pues seguían siendo mezquitas y ellas los administraban. La parte del obispo responde que estos bienes según la erección de la iglesia pasarían a ser de ellas cuando dejasen de ser centros religiosos musulmanes. El 6 de marzo de 1528 el obispo presentó una relación sacada de los libros de arrendamiento de los habices que pertenecían a las iglesias, mezquitas y rábitas del marquesado así como los de los alfaquíes, almuédanos, maestros, lámparas, aceite, cera, esteras, escobas , mezquinos y cautivos, de las yubias, de los veintisiete de Ramadán, de l os destinados a rezar por los difuntos, limosnas de la Dahia, etc., de cada uno de los lugares del Cenete. Rafael Abenchapela, mayordomo de la marquesa, sacó una relación de los libros árabes y nos dice que los habices de Aldeire los tenía Rodrigo Abenchapela, el cadí, por su vida gracias a una merced del Rey Católico desde el año de 1500 porque se había convertido al cristianismo. Otra hacienda tenía el Potali por merced real y del marqués. Además de los dichos habices hay otros que se aplicaban a la fortaleza, caminos, albercas, aljibes y acequias que no se sacó relación de ellos. En 1626 un testigo nos dice que los beneficiados del Cenete eran 12 y cada uno recibía 22.000 maravedíes al año y salían cada día a 58 maravedíes "y con esto han de comer, vestir, calrar ellos y Las personas que tuvieren en su servicio, y assi sino tratan, siembran y crían seda, y si este confessante no les diera Los curatos , no se pueden sustentar". Además había ocho sacristanes a 3.000 maravedíes cada uno al año y cobraban 8 maravedíes al día. Con este salario tenían que comer, vestir, tener casa, tener limpia la iglesia y lavar la ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 89 ropa. La visita del obispo a estos lugares duraba varios días porque eran poblaciones grandes. Después de pagar todo quedaban 69.000 maravedíes para las iglesias lo que al dividirlos corresponde a cada una de ellas 8.625 maravedíes para vino, cera para misas, acompañar al Santísimo, aceite para lámparas, trigo para las hostias, incienso para el altar, pilas para bautizar, cruces, campanas, retablos, ornamentos, trastejar la iglesia, etc. Con estos ingresos no se podía hacer frente a reparar los templos que estaban en mal estado y algunos caídos como el de Huéneja. La marquesa y sus representantes responden que no era así pues los beneficiados tenían los emolumentos de las misas, ofrendas, memorias, dotaciones, aniversarios, ejercicios de curas, primicias, limosnas y derechos parroquiales. Además cada beneficio tenía asignada su casa y posesiones "y las mejores suertes de tierras de población, que todo viene a valer a cada Beneficiado del Cenete de trecientos a quatrocientos ducados de renta cada a11o, y son los de Las dichas ocho Iglesias los rnas rentados y ricos del dicho Obispado" 25 • En cuanto a los sacristanes la suerte de población que va pareja con el oficio vale 500 ducados mas la parte de los emolumentos y derechos que le dan los beneficiados. Además creo que algunas de las ermitas dedicadas al culto cristiano eran pequeñas rábitas musulmana. Así la ermita de la Plaza de las Animas en la salida de las Torres, la ermita de Santa Ana, San Sebastián, etc. Todas estas ermitas se encuentran junto a los caminos de entrada o salida de la población. 25 . Ibidem, fol. 148 . ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 91 EMPADRONAMIENTO DE LOS BIENES MORISCOS En 1549-1550 se redactó un libro sobre las propiedades de las familias que poblaban Aldeire que tenían posesiones en este término, además encontramos reseñados otros propietarios de casas, tierras y árboles de otras poblaciones como Guadix, laAlpujarra y otros lugares. Es conocido como Empadronamiento y aprecio de los bienes moriscos y se redactó en árabe. Su finalidad es- taba clara pues mediante este documento se perseguía conocer los bienes de cada uno de los propietarios y saber exactamente los impuestos que le corresponde pagar a los marqueses del Cenete. Gracias a estos documentos árabes y más tarde traducidos al castellano podemos hoy acercarnos al conocimiento de la toponimia mayor y menor, nombres de los pagos de la vega, como se denominan algunas de las hazas, linderos, caminos, etc. El estudio de los topónimos fue objeto de un trabajo por parte del prof. Martínez Ruiz en la Universidad de Granada 1 • Además el estudio de la antroponimia completa el panorama que ofrece una población como Aldeire en la primera mitad del siglo XVI. Entre los nombres que encontramos en dicho manuscrito y en otros documentos paralelos nos hacen referencias a como eran los terrenos, su naturaleza de cultivo y morfología, otros aluden al agua y se denominan hidrónimos, otros aluden a industrias, oficios , vida agrícola, caminos, murallas, edificios, cementerios o macáberes , antropónimos o nombre de personas, etc., que nos ayuda a entender como el hombre a través del tiempo fue denominando a los lugares y tierras que iba poniendo en explotación, sembrando árboles y cultivos, es decir , una sucesión en el tiempo que se remonta a época romana. 1. MARTÍNEZ RUfZ , J. , "Toponimia menor de Aldeire en documentos inéditos ", Homenaje al Prof Emilio Sáez Sánchez. Universidad de Barcelona, (Barcelona, 1988) , 17 pp. lbidem , "Toponimia menor de Alquife en el año 1550 (Lingüística y civilización)", Actas del I Coloquio de Historia , V Centenario de la entrada en Guadix de los Reyes Católicos ( 1489- 1989) , (Guadix, 1989) , pp . 45-54. 92 Manuel Espinar Moreno Por eso el estudio de la toponimia y de los distintos restos arqueológicos pueden solventar muchas dudas, lagunas e incógnitas sobre estos pueblos que apenas tienen historia escrita y nos son mal conocidos. Conocer nuestro pasado nos ayuda a respetar nuestro patrimonio. Nos encontramos con un valioso repertorio de toponimia menor que ayuda a acercamos a la estructura socio-cultural de Aldeire en época mozárabe y árabe. Los topónimos como nos recuerda Martínez Ruiz son auténticos fósiles lingüísticos que conservan en sus niveles fonéticos y semánticos todo un legado de Historia. La valoración de la toponimia como instrumento de prospección arqueológica y la equivalencia de la misma como "lenguaje del suelo" está dentro de las líneas más avanzadas en los modernos estudios interdisciplinares 1 i ngüístico-históricos. Entre los topónimos relacionados con los accidentes y naturaleza del terreno se pueden citar el Pago del Cabaylón, que significa "lomo de tierra entre surco y surco" o bien "cabeza de un valle"; el Pago de Cotayayt que se interpreta como "cima de montaña"; el de Handac o Handaque Gazi o "barranco del Gazi"; el Pago del Muntil o del "monte"; el del Rimil o "la arena"; el de Torab Alabiad o del "polvo o tierra blanca"; el de Anduja o "tierra amplia o espaciosa"; el de Talea o "atalaya", Xamiz o la Solana ... entre otros como más adelante veremos. De los relacionados con el agua se pueden citar el Pago de la Alberca, Fadin al Guid, Gorgo o "olla o remolino de agua", Guid Abrahin, Río de Benibrahen o Benabre, Aloayna o "la fuentecilla". Entre los pagos relacionados con los oficios y la industria encontramos los hornos de pan situados en el barrio del Maleh, el horno del Honsario o del cementerio y el horno de la plaza. Entre los molinos se cita el Pago de Riha al- Maquec;:em o "molino del partidor o del distribuidor del agua", Molino de Burayque, Molino de las Casas, Molino del Paxaxo, Molino del Zorni y otros. La industria molinera fue abundante en Aldeire gracias al agua del río y de las acequias como el caz. El agua fue perfectamente canalizada para ser apro- vechada por los molinos y por los regadores. Los molinos por tanto eran rentables y constituyen la base de las industrias artesanas familiares. No es extraño que un solo molino pertenezca a varios propietarios y se dividen los días del mes para trabajar en ellos de acuerdo a la cuota de propiedad de cada uno de los dueños. En cuanto a la vida agrícola se refleja en los Pagos de Almunia o "la huerta", Carmen Albaelam o "de las viñas". Otros están relacionados con las vías de comunicación o caminos como sucede con el de Tarique Alcarme o "camino de las viñas", Tarique Alguazti o "camino de en medio", el del camino Ancho ... , el del Valladar, el de la Muralla, el de la puerta del Baño, el de Maraquil o "el camino", el de la Alberca o Alverca, ... ALDElRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 93 Por último entre los pagos que tienen nombre de personas o familias nos encontramos el de Abenguizlen, Benibrahen, Beniho~ey, Benigayz o Aben Gayz, Abulho~ey, Abutamin o Abutamyn, etc. En cada una de estas palabras se guarda todo un legado histórico y lingüístico que se va completando con los hallazgos arqueológicos. La toponimia como hemos dicho es el lenguaje del suelo y nos invita a profundizar detalladamente en cada uno de los nombres siguiendo los trabajos de Steiger, García de Toro, Eremeia, Martínez Ruiz, etc. Así entre los pagos que aluden a accidente y naturaleza del terreno nos encontramos descripciones curiosas que el que conoce el terreno puede llegar a decimos el terreno exacto a que alude el topónimo. El primero de ellos es el Pago del Cabaylón o Cabayllón que puede ser de origen latino o del árabe. El de Cotayayt o Cotayeyt que alude a una pequeña cima o cerro. El de Handaque Gazi o Jandaq al-Gas "Barranco del Gazi'', Handaque Mihrini o Barranco del Merini, nos hacen recordar los diferentes barrancos que existen en Aldeire. En el momento del Empadronamiento aluden a personas procedentes de Africa como eran los musulmanes dedicados a la lucha denominados gacis, o los meriníes. Los gacis se establecieron en las montañas del sur y emparentaron con los naturales. Este apellido era frecuente entre los moriscos. El pago del Muntil recuerda formas mozárabes y diminutivos como Montiel o Montil, el mon- tecillo. Como apellido o sobrenombre se remonta al siglo XI como nos informa Ibn Pasqwal sobre un literato de Toledo que murió en 1004. El del Rimil o Ramal alude a la arena o arenal y se documenta en varios lugares del Cenete. El de Torab Alabiad se documenta también el Dólar, de l árabe turab, polvo, tierra, y alabiad del árabe al-bayad, blanco, se traduce como el Polvo Blanco o Tierra Blanca. El de Anduja o tierra amplia y espaciosa que nos hace pensar en varias zonas de la vega mas llanas y abiertas. El de ~ihla o al-Sihla por ser tierra arenosa, plana, zona arenosa al lado del río. Los de Handaque Aloayna y el de Handaque Baxar aluden de nuevo a otros barrancos, el primero de estos es el Barranco de la Puentecilla y el otro alude a una tierra con agua de hierro que nos recuerda el barranco de Benéjar pues nuestro río todavía guarda aquel nombre. En este grupo podemos citar también el Pago de Manxaa citado en documentos árabes de 15 l O como Mansa, quizás pastizal, nos recuerda el pago de Salamanca. El de Quina Alguazil alude al monte pequeño del alguazil. El de Talea o Atalea del árabe taliya, atalaya. El de Tarfe al Te! o del Puntal o límite, de tal, colina, loma, montículo, traduciéndose este nombre como el Puntal de la Loma. El de Tahte al Tel, de taht, lo que esta debajo, parte inferior, debajo de, se traduciría como el Pago debajo de la Colina. El de Xamiz o La Solana muy abundante en la toponimia del Cenete, del árabe samis, campo expuesto al sol. El deAdi~a o del montículo de arena y el del Harof, del árabe hiraf, margen, extremo, pico de una montaña. 94 Manuel Espinar Moreno Algunos de los pagos como he dicho se relacionan con el agua. El primero de ellos era el de la Alberca, del árabe, al-birka, el estanque. Nos hace pensar en la Balsa de Aldeire y de La Calahorra. En ella se almacena el agua para ser repartida en las distintas acequias de la vega baja. El pago del Baño, en árabe al-hammam, "baño caliente" está situado debajo de la calle Rastro cerca del río. Otro topónimo es el de Fadín al Guid o Campo, Haza, Tierra del Río. El Pago del Gorgo con castaños. Se documenta en latín tardío del siglo VI gurgus, más tarde gorgo, olla o remolino de agua, recodo del río o meandro, de todos los aldeireños suficientemente conocido y que todavía conserva su nombre. El Pago de Guid Abrahin, el del Río Abrahen, Benabre, hace alusión al río y al actual Benabre. Era frecuente y responde al nombre de Ibrahim que hoy conserva el nombre en el río y en las tierras. El de Handaque Aloayna o de la Fuentecilla, todavía algunos lugares de nuestra vega y nuestro río se conocen por el nombre de un pequeño nacimiento o fuente en el que se aplaca la sed en los momentos de calor. El del río Deyre alude al río principal o de Benéjar, del árabe dayr, monasterio, convento cristiano, es un préstamo del arameo daira. El pago de la Presa nos hace pensar en varias de ellas situadas a lo largo del río pero la más famosa puede ser la de Chapela. Los topónimos relacionados con la industria y los oficios nos han dejado algunos pagos en nuestro pueblo. Así el Horno del Barrio del Maleh nos hace pensar en que tomo el nombre de un comerciante de sal, del árabe mallah. El Horno del Honsario estaba situado cerca del cementerio o macaber mientras que se cita otro horno en la Plaza. Los aldeireños pueden recordar perfectamente donde había hornos hasta hace muy pocos años. Respecto a los molinos nos encontramos el Pago de Riha al Maque9em , Reha al Maque9am o Molino del partidor, distribuidor, repartidor, del árabe raba al-maqsam. El Molino del Burayque o del pequeño estanque o alberquilla, el Molino de las Casas o raha al-Dur, Molino del Paxaxo , Molino del Zazar y Molino del Zorni. Todos ellos nos hacen pensar en la cantidad de molinos que se sitúan encima del pueblo a lo largo de la ladera derecha del río desde varios kilómetros de la población. Estos molinos eran utilizados por vecinos de La Calahorra y deAlquife pagando los trabajos a los respectivos molineros. En cuanto a la vida agrícola nos encontramos el Pago de Almunia o del Huerto, del árabe munya, huerto. Hoy esta el Huertecillo y otras tierras junto a las casas. El Pago de Carme Albaelam o de las Viñas. El de Ro bey a nos recuerda el mozarabismo rubio! quizás por cultivarse en él la rubia, el altramuz, el acerolo común, espinos, encinas, ... El Pago del Azeytuno alude a olivos. En cuanto a caminos conocemos el Pago de Tarique Alcarme o del Camino de las Viñas, el de Tarique Alguazti que encontramos también en Ferreira es el del camino del centro. El Pago del Camino Ancho o Tariq al-Wa'sa. El de ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 95 Tarique Alguize que significa lo mismo que el anterior. El barrio de Bentarique alude a uno de los caminos del pueblo. El pago del Valladar quizás del latín valla, vallum, empalizada, muralla de tierra o piedra, que se documenta en el siglo X en documentos del 942 según Corominas. Se alude al Pago de la Muralla o tierras situadas fuera de los muros que defendían a esta población. El Pago de Maraquil significa camino, puede ser el camino de Alquife o el de La Calahorra. Además se documentan otros topónimos como el de Cabraxahid hoy Cabrajiles, el de Dar Idris, Yajtatir, Pago de la Polaca, Pago del Balate, Pago Carlit, etc. que nos permiten conocer aspectos muy concretos del territorio urbano y rural de Aldeire en época musulmana y luego morisca. En cuanto a la antroponimia o nombre de las personas tenemos el total de vecinos que vivían en el pueblo en estos momentos más el de otros que tienen aquí propiedades. Sabemos los pormenores de como se fue formando el libro de las posesiones moriscas. El escribano Juan Rodríguez se trasladó hasta el castillo de La Calahorra a petición de los titulares del señorío. Comenzó su trabajo el jueves 2 de enero de 1550. La confección del documento era para que cada vecino pagase a los señores del Marquesado la parte alícuota que le correspondía de los diez mil ducados anuales que entregarían todos los vecinos del Marquesado en concepto de diezmos y alcabalas. El Empadronamiento o Libro confeccionado estaba encuadernado con cubiertas de pergamino y autorizado de Juan Rodriguez. Se presentaron ante él y otros testigos los mo- riscos elegidos para deslindar los bienes de cada uno de los vecinos del lugar. Juan García Becetín y Diego el Tenor, vecinos de Aldeire, junto con Gil el Giliani y Martín Halifa, vecinos de Jeres, fueron escogidos para representar a la Marquesa del Cenete. Los nombró el gobernador del señorío, Jerónimo Pérez de Arnal, bayle de Teruel, que lo hace en mombre de doña Mencía de Mendoza, duquesa de Calabria y marquesa del Cenete. Los vecinos del marquesado por otro lado nombraron para que los representasen a otros vecinos de los diferentes lugares del señorío. En Aldeire fueron elegidos maestro Lope el Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el Maleh; por Jerez se eligió a Francisco el Garbal; por Alcázar a Lope el Ti~ao; por Lanteira a GabrielA~am; por Alquife a Diego López el Gonaydar; por La Calahorra a Juan Aben Amir; por Ferreira a Alonso el Hage; por Dólar a Lope el Pizca, y por Huéneja a Pedro de Burgos el Dordux. Cada uno de ellos representaba a sus pueblos y entregaron poderes al escribano Juan de Salazar. Todos ellos se juntaron para asistir al Empadronamiento y aprecio de los bienes que debían de hacer los vecinos de Aldeire, especialmente de las heredades y ganados que poseían. Cada propietario da cuenta de sus bienes. Se especifica la cantidad que le corresponde pagar para alcanzar la cantidad de l 0.000 ducados que los vasallos le entregaban a la Marquesa del Cenete cada 96 Manuel Espinar Moreno año. Esta cantidad corresponde a los diezmos y alcabalas especificados en un documento o Capitulación realizado entre la marquesa y los vecinos del Marquesado. Todos se comprometen a cumplir lo estipulado por escrito: "Y porque los suso dichos están nombrados por ambas partes para apreriar y tasar los bienes que les fueren nombrados y se empadronaren para que más justa y derechamente se tenga /fol. 1 vi y guarde de derecho y verdad, juraron por Dios, y por Santa María, y por las palabras de los Santos Evangelios, y por una señal de cruz, a tal como esta +, en que pusieron sus manos derechas, que sin amor, ni temor, ni corruprión, ni otra cosa, apreriarán y tasarán los bienes que por los vezinos de la dicha villa, o por o trie por ellos, fueren empadronados a su leal saber y entender, y haziendo dello su posibilidad, y diligenrias conforme a la capitular:ión que ay entre ellos, y a los poderes que se les dieron, y conforme a ellos se comenró el empadronamiento, y los vezinos de la dicha villa y de otras partes que se empadronaron en ella, y los bienes que cada uno de los que se hallaron presentes declararon que tienen, a viendo jurado en forma devida de derecho, y los que fueron declarados ser de personas absentes, y los prerios en que fueron apreriados por los dichos apreriadores y tasadores, de suso nombrados, son los que adelante y serán nombrados y declarados en esta manera". Comienzan el trabajo ofreciendo el nombre de cada uno de los vecinos propietarios y el tipo de bienes: vivienda, ganados, huertas, árboles, tierras, viñas, etc., se especifican también los propietarios que poseían tierras en el término de Aldeire, aunque no residen en la villa. Se anota el precio en que fueron apreciados por los tasadores cada uno de los bienes y con ello se nos ofrece la posibilidad de saber los bienes totales y sus respectivos dueños. Juan Rodríguez era un importante intérprete del árabe al castellano y viceversa. Se le denomina romanceador de las escrituras arábigas. Se trasladó hasta el Marquesado del Cenete para traducir los libros árabes y escribir los del Empadronamiento y Aprecio de cada uno de los pueblos de este señorío. Muchos vecinos hablaban solo el árabe y este escribano romanceador traduce lo que le dicen los tasadores y los distintos propietarios. El primer día tuvo como resultado la tasación de los bienes de Hernando Zorni, Lepe Coromba, Francisco Ayed y Bartolomé Homeydar. El viernes, 3 de enero, se anotan los bienes de Bartolomé Zayen, Andrés el <;anadi, García Zorni Hamril, Juan Ayid, Fernando Zeyde y la mujer del Rambla , llamada Isabel. El sábado, 4 de enero, se escribieron los bienes de Juan Zomi, García Porpoz, Luis Xoba, Juan el Yahyah, Miguel el Alucar, Melchior Nac;eh, Juan el Racam, Lope Hamza y Miguel Abiz y su hermano. No trabajan el domingo 5 de enero ni el lunes día 6. Entre los bienes destacan las viviendas que nos ofrecen los linderos y la situación dentro del ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 97 lugar pero cada una de las hazas es descrita con linderos, superficie, ubicación dentro del Pago y cantidad que debía de pagar de acuerdo con la tasación alcanzada ajuicio de los empadronadores. Entre los bienes alcanza un elevado precio los molinos que estaban la mayoría de las veces igual que los hornos en manos de varios propietarios. Uno de estos hornos se encontraba en el Barrio del Maleh. Se volvió de nuevo al trabajo el martes 7 de enero tras un breve descanso del fin de semana. Parece que los moriscos celebraron la fiesta de los Reyes Magos. Asistieron los mismos apeadores que en días anteriores excepto Francisco el Garbal, vecino de Jerez del Marquesado. Empadronaron los vecinos deAldeire que recogemos a continuación: Juan el Putrul, Martín el Honayguan, vecino de Darro, Juan el Honayguan y Bartolomé del Honayguan, su hermano, Rafael el Ruxey, Ginés Zeyde, Isabel Abic;a y Martín Bec;etín. Al día siguiente se empadronaron los bienes de María Motarrifa y sus hijos, Diego Yc;a el Zugeyal, los herederos de García Ornar <;andal, Diego Baday y Pedro el Bobir. El jueves 9 de enero se dejó constancia por escrito de las posesiones de Bartolomé Abdulguahab, Bartolomé Abuguazir el Anjor, los herederos de Bartolomé el Ac;iri, Luis el Coc;ayar. El viernes 10 quedaron reflejados los bienes de los vecinos siguientes: Bartolomé el Burayaq, Diego el Burayaq, Bartolomé el Ac;iri, García Chova y Bartolomé Faydah. El día 11 lo hicieron Andrés de Molina Rabee y Andrés Zeyde. El primero posee una parte del horno denominado del Honsario. Se concedió un descanso aprovechando el domingo. De nuevo continúan tomando relación de los bienes de los vecinos el día 13 de enero, lunes. El escribano nos recuerda que asistieron al empadronamiento Juan García Becetín, Diego el Tenor, Juan el Mocarrab, Alonso el Maleh y maestre Lope el Ahdeb por parte de los vecinos de Aldeire. En representación de los de Jerez estuvieron Gil el Giliani, Francisco el Garbal y Martín Halifa. Luis el Undoroni por Alcázar, Femando de Córdoba Abencac;am por Alquife, Francisco el B iari por La Calahorra , Gonzalo de Baec;a Abuyuc;af por Ferreira, Alonso el Carfi por Dolar y Pedro de Burgos el Durdux por Huéneja. No asistió nadie en representación de Lanteira. Los vecinos empadronados fueron Alonso Zeyde, Francisco de Carmona Mumin, Diego Homeydax y Juan Homeydax. El martes 14 empadronaron sus bienes Francisco el Xergali, Alonso el Xergali, Femando el Panizo, Andrés el Panizo, García el Panizo, Andrés Moaydada, Alonso el Totovi el Axcar, Pedro el Paracul, Andrés el Totovi, Isabel Tirrica, Juan Abul Rigel, Diego Abencoa, Martín el Puxarri y Femando el Dubda. El miércoles 15 de enero asistió en representación de Lanteira Gabriel Ac;in y se empadronan los bienes de Diego el Axcar Rabe, Rodrigo Fadil, Juan <;andal, Isabel, mujer de <;anda!, Rodrigo <;andal, Diego el Munxali y Femando el Munxali. El jueves 16 lo hicieron Juan el Punte, Bartolomé Rabe, Juan Rabe, 98 Manuel Espinar Moreno Alonso el Hayq, el Viejo y Alonso el Hayq, el Menor. Al día siguiente encontramos la relación de bienes de Lorenzo Aboambre, Rodrigo Obeyde, Alonso el Naxar, Juan el Milidi, Francisco el Zaebi, Juan el Tapón y Andrés el Tapón. El sábado l 8 se empadronan Alonso el Valle, Juan el Mocarrab, el Menor, Juan Ozmin el Gazi y Francisco Homeydax. El 20 de enero, lunes, se reunieron los empadronadores que representan a Aldeire: Juan García Becetín. Diego el Tenor, Alonso el Maleh, maestre Lope el Ahdeb y Juan el Mocarrab, con los de las otras alquerías del Cenete. Por parte de Jerez estuvieron Gil el Giliani y Martín Halifa, por Alcázar Lope el Tir;a, por Lanteira Gabriel Ar;am, por Alquife Fernando Xoaybe, por La Calahorra Juan Abenamir, por Ferreira Alonso el Hage, por Dolar Diego del Alamo Mumin y por Huéneja Rafael el Muxque. Ante ellos se empadronaron García Homeydax, Isabel, mujer del Xayroni, Andrés el Catalán, Bartolomé el Axcar, Luisa, hija del Panizo, Rodrigo el Mizuaq, Pedro Jumed, Miguel Abdul Rafe y Andrés Abuguazir. El martes 21 lo hicieron ante los mismos empa- dronadores García el Arbi, Alonso Galib, Andrés Rabe el de la Puente y Rafael el Xoayah. Continúan empadronandose el miércoles 22 de enero Gaspar Abuguazir, Francisco Mobariq, Andrés Abuguazir el Autara, Miguel de Mendoza Aben Hixim, Luis Dobog y Rodrigo el Ahdeb. El jueves nos encontramos que dan relación de sus bienes Bartolomé Motarrif, Femando el Bahax, Andrés Muqbel, Juan el Abaziri, Lucas el Abaziri, Diego el Abaziri, Ysabel Ybzara y Juan el Barara. El 24 viernes se empadronan los herederos de Andrés Todo, Juan el Rozín, Martín Abuguazir, Alonso Mondujar, María Mondujara, Juan Obeyde y Alonso de Mendoza. Al día siguiente, sábado, lo hicieron Y sabe! Moharcaza, Y sabel Abul Rigela, Matín el Zorobi, Luis el Zorobi, Diego el Bergi y Diego el Calaubo y sus hermanos. El domingo descansaron y los que asistieron de las otras alquerías se marchan a sus casas. Vuelven al trabajo el lunes 27 de enero y actúan de empadronadores por parte de Aldeire los mismos que actúan en las semanas anteriores Juan García Becetín, Diego el Tenor, maestre Lope el Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el Maleh. Por Jerez encontramos a Gil el Giliani, Martín Halifa y Francisco el Garbal, a Luis el Unduroni por Alcázar, a Gabriel Ar;am por Lanteira, a Diego López el Goneydar por Alquife, a Francisco el Biari por La Calahorra, a Lope el Pizca por Dolar, a Bernaldino el Bulududi por Ferreira y a Rafael López el Magrafi por Huéneja. La lista de los empadronados es la siguiente: Rodrigo el Gomeri y sus hermanos. Diego el Toba, García Hamgen, Andrés Horr;oz, Antón el Hage el Valle, Juan el Mantahuli y Diego Mondujar el Fahr;i. El martes 28 se empadronan Martín el Mocarrab, Andrés el Hindini, Jerónima, mujer de Narváez, Andrés el Dayr;or, García Borr;oz, Luis el Ar;iri, ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 99 Luis el Matrax, Femando Farax, Rodrigo el Calaubo y Andrés el <;abir. El miércoles se empadronan Martín el Bilifiqui, Pedro el Zatla, Lorenryo el Tirriau, Andrés el Tirriau, Andrés Coraybab, Andrés Mundar , Diego el Barday Cuxen , Femando Zoqzoq, García Coraybab , Benito Dondon, Sebastián Coraybab, Diego Jumed , Diego el Maleh y Femando Abduladim. El 30 de enero, jueves, ante los mismos empadronadores comparecieron haciendo relación de los bienes los siguientes vecinos Andrés el Xey, Rodrigo el Bergi, Andrés el Ajami, Diego Abulnaym, Juan Dondon, Fernando el Hage , vecino del <;aguini o Cigueni, Juan Ozmin el Filahi, Diego el Bidida y Bartolomé el Hubir. El último día del mes se empadronan Martín el Aryeri, Francisco el Cadah, Martín el Pocón, Gil el Mintixi, Andrés Aben Aquil y Juan el Gozi. El sábado primero de febrero de 1550 se empadronan Juan el Mocarrab Abenguiaz, los herederos de Diego Zarcón, García el Mocarrab, Gonzalo el Filahi y los herederos de Juan Mofada!. El lunes 3 de febrero asisten los mismos empadronadores por parte de Aldeire. En el caso de los de Jerez quedan reducidos a dos que ya habían estado en los días anteriores Gil el Giliani y Martín Halifa. Por Alcázar lo hace Lope el Tirya, Gabriel Aryam por Lanteira, Fernando de Córdoba Aben Caryam por Alquife, Juan Abenamir por La Calahorra, Gonzalo de Baeza Abayuryaf por Ferreira, Alonso el Carfi por Dolar y Pedro de Burgos el Dordux por Huéneja. Se empadronan Lope el Punte el Y njaryi, Martín el Mocarrab, Luis Aben Hayn, Bemaldino el Panizo y Juan Zacaría. El martes 4 de febrero se toma relación de los bienes de García Hamza, Martín el Calaubo, Andrés Zacaría, Diego el Xatah, Ysabel Xataha, Andrés Mofada!, los herederos de Juan <;anda!, Juan el Catalán el Caryua, Francisco Aben Hayn y los herederos de Juan Aben Hayn. El miércoles día 5 de febrero ante los mismos empadronadores realizan la labor de dictar sus bienes para ponerlos el escribano en el libro Manuel el Fauchil, Diego el Haxmi, Diego el Xunar, los herederos de Juan <;uryin y Antón el Moaguar el Puxarri. El jueves encontramos a Gonzalo el <;anda! , Ysabel, mujer de Fadil, Alvaro Fadil y Femando el Fauchil. El viernes se empadronan las haciendas de Diego Zoqzoq, Andrés el Zoqzoq , Gaspar el Zoqzoq, María Zoqzoca y los herederos de Hemando Rabe. Para finalizar la semana el sábado nos encontramos que se confeccionó la relación de bienes de Francisco Abdulrrafe, Andrés el Calaubo, Diego el Andaraxi, Francisco Abul Arab, Juan Femen, María, hija de Aben <;aid, los herederos de Gil el Ogeiguaz y de su mujer, Martín el Baebur , vecino de Orgiva y Juan Hautza. El lunes 1 O de febrero asisten por parte de Aldeire los mismos empa- dronadores que las semanas anteriores. Los vecinos de Jerez enviaron a Gil el Giliani, Martín Halifa y a Francisco el Garbal. Luis el Unduroni lo hizo en representación de Alcázar. Gabriel Aryam por Lanteira, Femando Xoaybe por Alquife, Juan Abenamir por La Calahorra, Alonso el Hage por Ferreira, Diego 1 ()() Manuel Espinar Moreno del Alamo Mumin por Dólar y Rafael el Muxque por Huéneja. Este día se empadronan los herederos de Rafael Abenchapela, Andrés Bec;etín , Alonso el Maleh, los herederos de Rafael de Mendoza Abenchapela y de su mujer, los herederos de Francisco Mobariq Tiqtiq, Diego el Nahla y Andrés Abenchapela Muley. El martes ante los anteriores empadronadores encontramos la relación de bienes de Rodrigo el Dayc;ori, Lope Abenchapela, Juan García Becetín, Luis el Bayri, los herederos de Rodrigo el <;ogayar, vecinos de Guadix, Francisco Abenchapela, Juan Abularab, Diego el Zamori, Diego Sánchez, vecino de Y nic;a o Iñiza , Ysabel, mujer del Moaguar , Juan el Conqui, vezino de Ychirin o Cherín, Francisco el Chuli, vecino de Laroles, Fernando Abulnaym, vecino de Laroles, Pedro el Olo, vecino de Y chirin, Juan Baraquit, los herederos de Diego el <;abir, Pedro el Tunuc;i, los herederos de Juanes Clérigo y Bartolomé de Llaneras, vecino de Mi9ina. El miércoles 12 de febrero se empadronaron Lorenzo Abenchapela, Bartolomé Abenchapela el Duqueyaq, los herederos de Gil Abenchapela y de su mujer, Francisco Abenchapela Negro, Francisco el Horayaf, García <;aleh, Juan de Fuentes, maestre Lope el Ahdeb y los herederos de <;alo. El viernes 14 nos encontramos que se tomaron relaciones de los bienes y hacienda de Leonor de Mendoza, mujer del alguacil Rafael Aben Chapela, Diego el Tenor, Bias Hernández Hafiz , Luis de Ubeda, beneficiado de Aldeire, los herederos de la mujer del Ybedi, Ysabel Abulayxa, Juan Abenchapela, Miguel Fonono, vecino de Mayrena o Mairena de la Alpujarra, Francisco Turel, beneficiado de la villa. Cada uno de los asistentes al Empadronamiento tuvieron que ir viendo los bienes moriscos en tierras , casas, animales, colmenas, etc., para distribuir equitativamente a cada vecino y pueblos lo que tenían que aportar para el pago de los 10.000 ducados de renta entregados al marqués. Era un concierto con los señores bastante justo pues cada uno pagaba de acuerdo a las posesiones que poseía y además evitaba que alguien dejara de pagar perjudicando a su vecino o forastero más próximo. La razón que nos da el escribano Juan Rodríguez en el libro que estaban redactando de posesiones es la siguiente: " ... presentes al enpadronamiento que an de hacer los vefinos de la dicha villa del Deyre de las heredades y ganados que al presente tienen y poseen y an de manifestar y enpadronar para que cada uno dellos pague lo que deviere y le cupiere de los diez mili ducados que todo el dicho marquesado, villas y vezinos del son obligados a pagar en cada un año a la dicha excelentísima señora duquesa y marquesa del dicho Cenete". Así pues las casas en el Empadronamiento de los bienes nos aparecen con sus linderos pero no sabemos nada de su disposición interior ni de los materiales de construcción. Si que sabemos que pagaban solo las que tenían ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 101 patio y las que carecen de este no entregan nada. Cada una de las que tiene patio paga l 00 pesan tes y se aumenta esta cantidad a 111'5 pesan tes si tiene palomar pues el estiércol de estos animales y su carne fueron apreciados por los musulmanes. La utilización de una pequeña habitación o torreta sobre el terrado de la casa se interpreta por los vecinos del Cenete como un bien añadido a las casas y se les puso 11'5 pesan tes a cada palomar. Las cabras, ovejas y las colmenas pagaban 2 pesantes cada unidad. Las cabras y ovejas pastaban en las tierras comunales y en las tierras de los vecinos. El ganado fue importante para la vida de los naturales del Cenete. Los pastores conocen perfectamente los límites del marquesado y donde pueden ir con sus ganados para no incurrir en penas y multas. Los términos del Cenete eran respetados desde tiempos antiguos y así lo vemos en varios documentos entre los que escogemos el siguiente testimonio de uno de los testigos de un pleito: "Dixo que lo que desta pregunta sabe es que sabe este testigo que las villas e lugares del dicho marquesado del (:enete parten e dividen sus términos con la f·ibdad de Guadix, e de Rara, e Gor, e con las Alpuxarras, por las vertientes e cunbres e sierra hasta Yzqueyra, que comienra de la rávita de Piyena, donde se junta el camino de Aldeyre e la Calahorra yendo del marquesado a Guadix, e de allí va hasta el prinripio del arequia que di-::_enA del Abt hasta en fin del canpo de Xeriz, e del arequia delAbt va a dar a Handamos, e dende Handarnos hasta el Barachuel, donde está la rávita de Mirina, e de allí va a dar a Ofra Escopon, e de Ofra Escopón va a dar a (:ohora Labrax, e de ay va a Yzquerra, e de Yzqueyra a la Piedra del Xabón, e de la Piedra del Xabón hasta Corlu.xan, e de Corluxan va por las cunbres a bertientes de la Sierra Nevada hasta dar en la Sierra de Fiñana, donde parte términos el marquesado con las Alpuxarras, quedando por término del dicho (:enete las vertientes de las aguas al dicho marquesado así de llano como de sierra, e que sabe Los dichos límites e mojones porque este testigo es de hedad de noventa e rinco años, poco más o menos, e natural del dicho Lugar de La Calahorra, e siendo de hedad de die-::. mios, poco más o menos, comenro a andar por los dichos términos con /fol./ ganados aconpañado de otras personas comiendo/os e pastando/os, e ansi andovo por ellos hasta que abra los dichos diez años que dexo de andar en la tierra porque se vino a bibir e morar al dicho lugar de Alfacar, e luego que comenro a andar por los dichos términos con los dichos ganados siendo de la dicha hedad de los dichos diez años, muchos moros ganaderos de tierra de Guadix e del dicho (:ettete que andavan pariendo con sus ganados le mostraron a este testigo los dichos límites e mojones y partes que tiene dicho diziendole que los mirase porque lzeran límites e mojones que partían e 102 Manuel Espinar Moreno dividían los dichos términos del dicho <;enete con los pueblos que tiene dicho, e que no pasase dellos porque lo prenderían pasando la dicha mojonera e le quitarían el capote , y este testigo por lo que le dixeron en el dicho tienpo de moros, e hasta que abra los dichos diez años que salió de la dicha tierra tovo por tales límites e mojones los que tiene dicho que partían los dichos términos unos de otros, e ansí este testigo con sus ganados guardó la dicha mojonera, que no osava pasar della en el dicho tienpo de moros, e que después que la tierra se tomó de chriptianos los del <;enete comían en los términos de Guadix e los de Guadix en los del <;enete , que no guardavan la dicha mojonera por aquella parte pero por las partes confinando con los otros pueblos sienpre vido tener e guardar la dicha mojonera ansi en tienpo de moros !fol./ como después que la tierra se tomó de chriptianos. E que lo que toca rerca del pregunta del memorial que le pregunta dize si la dicha mojonera la oyo dezir a otros viejos e antiguos, dixo que no lo oyo dezir ni en tienpo de moros ovo mojonera ninguna porque después que la tierra se tomó de chriptianos los Reyes Católicos de gloriosa memoria partieron la tierra, y este repartimiento de tierras lo oyo que en lo preguntado que después dize que sabe la mojonera que tiene dicho del <;enete con los otros lugares, e que andovo por ella en tienpo de moros que como torna a de z ir que no ovo mojonera ninguna entre el <;enete e los otros lugares, dixo que este testigo no conosrió límites algunos entre el <;enete e los otros pueblos ni los oyó dezir que los oviese hasta que después que la tierra se tomó de chriptianos que se avían echado los dichos límites, ni este testigo conosrió límite alguno ni avía otras ... ". Las colmenas como sabemos aportan miel excelente para los dulces y otras comidas. Las flores del bajo monte y de los huertos era un lugar ideal para instalar allí estos colmenares. Varios vecinos de Aldeire tienen colmenas para su propio provecho y para vender miel a sus convecinos. Las vacas para arar las tierras y otras labores pagaban 25 pesantes y nos hacen pensar en la utilización de pequeños carros arrastrados por bueyes y vacas. La visión que se obtiene de las descripción de las fincas que nos ofrece el libro del Empadronamiento tanto en regadío como en viñedos y secano es que las tierras de la vega estaban perfectamente cultivadas y aprovechadas. Los abundantes árboles frutales, castaños, nogueras y morales es típica de la agricultura musulmana y morisca de los pueblos serranos y especialmente de los del Cenete situados junto a Sierra Nevada con clima frío y agua abundante la mayor parte del año. Los árboles están plantados en las fincas pero sobre todo en los límites y balates para aprovechar perfectamente las tierras cultivadas y evitar perder otras cosechas de hortaliza, cereales y leguminosas. ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 103 La extensión de las fincas y hazas es muy desigual si tenemos en cuenta la fisononúa del pueblo y sus alrededores. La ubicación en un barranco junto al río Benéjar nos hace ver como prácticamente hasta el núcleo habitado la agricultura es de montaña, con laderas puestas en cultivo gracias a un gran esfuerzo de los hombres que han ido construyendo pequeño s balates y muros de contención de tierra, después se ha allanado una pequeña superficie y se ha convertido en una finca de minúsculas proporciones que tienen que ser cultivadas a mano porque no entran los animales con el arado. Mas abajo comienza a abrirse el valle y las tierras son propicias a confeccionar fincas de mayor extensión. Sin embargo, una extensión intermedia en todos los pago s no s proporciona una superficie entre 2 y 5 marjales. Las parcelas pequeñas alcanzan unos 100 metros cuadrados. En la vega en el Pago de la Polaca las hazas so n más grandes y alcanzan 7 y 8 marjales, en el llamado Camino Ancho son de 10 marjales y similares proporciones tienen las de los Pagos de <;ihla, Balate, Carlit, etc. Las fincas más grandes siempre eran objeto de partición por herencia, compra, intercambio , etc., lo que nos indica como a lo largo del tiempo las tierras se dividían o se agrupaban dependiendo del poder económico de sus dueños. La superficie total es la que era difícil de modificar y el agua era el principal elemento en aquella agricultura de montaña. Las fincas sin agua apenas tienen valor y en ellas encontramos árboles, viñas y cultivo de secano siempre dependiendo del agua de lluvia o de algún riego esporádico. Por el contrario las fincas con agua para regarse son las más codiciadas y sobre ellas se impone el Magram o impuesto a pagar sin tener en cuenta si estaban o no sembradas. En Aldeire la mayoría de las tierras eran de regadío e incluso el viñedo tenía asegurado uno o varios riegos. Los árboles más representativos de la agricultura morisca eran el moral, castaño, nogal, peral, serval, cerezo, ciruelo, etc. Algunos de estos sobre todo los morales, castaños y nogueras tienen producciones importantes e influyen mucho en la econonúa de sus dueño s. El moral es el árbol por excelencia porque de sus hojas se criaban los gusanos de seda base de una industria sedera que dio fama al reino de Granada. A veces un solo árbol era más importante que una finca pues de el se obtienen mejores rendimientos. La concentración de determinadas especies en un mismo lugar dio nombre a algunos lugares e incluso pagos de la vega, así el Moraleja, la Moraleda, del Peralejo, el Castañar, el Nogueral, ... de los que algunos perviven en la actualidad. Tras la salida de los moriscos los repobladores cristianos recién llegados van adecuando la toponimia musulmana y en otras ocasiones le cambian el nombre al pago de la vega. Algunos pagos aluden a la antroponimia y se denominan Miguel Ruiz , Salamanca, Luna , Rosandrá ... Se alude en los documentos a una cantidad importante de balsas de agua pequeñas dedicadas al lino y a otras balsas para recoger y distribuir el agua 104 Manuel Espinar Moreno entre las tierras de los propietarios. En el río Benabre muchos de los bancales tenían minúsculas balsillas o balsones donde se almacena el agua en primavera y verano para poder regar las tierras pues el agua que viene por el río es poca y no tiene fuerza para que esta ande fructificando las tierras. En cuanto al casco urbano apenas nos encontramos noticias en el Empadronamiento de los bienes moriscos. Se describen las viviendas con sus linderos, propietarios y cantidades totales que pagaban en el Magram. Se alude a un barrio musulmán que se denominaba el Barrio del Maleh. Se alude a tres hornos de cocer pan de los que sabemos que pertenecían cada uno a varios vecinos de Aldeire y cocían cada uno los días que le corresponden de acuerdo a la cuota de propiedad sobre estos inmuebles durante un mes completo o una semana lo mismo que los molinos. Estos eran más numerosos y pertenecen también a varios propietarios. Se sitúan a lo largo de las acequias, especialmente el caz y el comienzo de la acequia alta. La proximidad de los molinos al río principal del pueblo originó que se denominara a esta corriente fluvial que divide el pueblo como río de los Molinos o río Benéjar. Las eras no se citan pero indudablemente existían pues la incursión de los cristianos con el Condestable don Miguel Lucas de Iranzo en 1462 destruyó cosechas que se encontraban en las eras del pueblo. Se citan varios macáberes o cementerios, corrales para el ganado. Aldeire se comunicaba con las poblaciones del Cenete y con la Al pu jarra y sobre todo con Guadix. Los caminos parten de la villa o alquería hacia las tierras de labor de su vega, los montes, la sierra y otros lugares. Se cita el Camino Ancho, camino de las Viñas, camino de Benibrahen, camino de La Calahorra, de Alquife, de Albuñán, de Ferreira, etc. Con todos estos datos podemos ver como el hombre medieval, poco a poco , fue poniendo en explotación las laderas de los montículos que rodean al pueblo y que nos encontramos en Pagos como el del Muntil para ir cultivando más tarde las tierras mas llanas y próximas al pueblo en el Pago de Almunia, Muralla,. .. para ir ampliando los cultivos a Chapela, Mocarra, Salamanca, Peralejo, Benéjar, Molinillo, etc., tierras más abiertas y llanas de la vega. Hay que recordar que el valle del río Benéjar es el que más cantidad de tierras tiene pero en el río Benabre ofrece una agricultura que recuerda todo un proceso histórico y aquí se han hallado vestigios antiguos del Neolítico como también en el Huertecillo o en la solana del castillo. El barranco de Luna y el barranco del castillo presentan un paisaje netamente medieval con pequeños bancales con balates. El riego en Aldeire es curioso por tener varios ríos y barrancos. Así el agua del río Benéjar es compartida con La Calahorra siguiendo un reparto de invierno y de verano. En este reparto corresponden más días a Aldeire que a La ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 105 Calahorra pero responde a la cantidad de tierras que hay que regar. La tanda de verano es un poco más corta pero el reparto sigue guardando la proporción entre ambas entidades de población. En el río Benabre toda el agua es de Aldeire igual que en el barranco de Luna. En estos últimos casos encontramos una forma de riego muy característica y no tiene derechos a estas aguas La Calahorra. Son aprovechamientos netamente medievales y aún anteriores. Se riega cuando abunda el agua guardando un turno riguroso de cada uno de los propietarios y cuando escasea unen las horas de agua varios propietarios y forman las denominadas casillas. Tras llenar las balsas de agua dividen el agua de acuerdo al total de horas que tienen el agua del río o de las fuentes que han ido aprovechando, en el caso de Luna todos los aldeireños conocen la famosa galería y su funcionamiento. El aspecto de las fincas ha dado origen a una terminología específica como bancal, parata, picón, ramblazo, paratilla, etc., que indican toda una técnica de aprovechamiento de las tierras y los distintos trabajos que a lo largo de los años se han tenido que hacer hasta conseguir una finca en pleno rendimiento. El trazado de las acequias y la conexión entre ellas nos hacen ver como se aplicaron técnicas que podemos calificar de ingeniería pues permiten no solo llevar el agua a la mayoría de las tierras sino utilizarlas para mover las piedras de molino, dar abastecimiento a las casas, baño, mezquita y otras necesidades de la población. El hombre como individuo y la comunidad en general durante el período que estudiamos va a tener en las tierras uno de los pilares básicos de su sustento. La tierra es uno de los elementos más importantes de las poblaciones, en ella se siembran cultivos, se plantan árboles, se obtienen frutos que se destinan a la industria, en ella pastan los ganados, por lo que podemos decir que gran parte de la economía del período está basada en la tierra y lo que ella se deriva. El hombre se asienta en lugares que ofrecen condiciones favorables a la agricultura y al pastoreo, especialmente valles y llanuras, pero también es capaz de transformar el espacio aunque este sea adverso mediante las técnicas a su alcance y con el esfuerzo individual o social. Depende del aspecto del espacio para que el hombre lo trate de dominar de una u otra manera, lo prepara para utilizarlo, así se aprovechan las aguas y se conducen hasta las laderas de los montículos más alejados de los cauces de los ríos o de los nacimientos y fuentes. Logra formar bancales y paratas en los terrenos de ladera; huertas, carmenes y hazas en los más llanos y con abundancia de agua; fadines, algualejas, michares o pequeños cortijos, barchelas, fanegas, celemines, cuartillos, cuartillas, yugadas, aranzadas, marjales, ... toda una compleja terminología que hace referencia a la tierra, a su superficie, a su aspecto, a su ubicación dentro del espacio, a su posición dentro del conjunto donde el hombre desarrolla su trabajo directa o indirectamente relacionado con ellas. 106 Manuel Espinar Moreno La tierra está ligada al agua, de su utilización y cantidad depende el resultado obtenido en las cosechas, su valor económico. La primera división que encontramos en las propiedades esta fundamentada en la presencia o ausencia de agua, se habla de regadío y de secano. En el primer grupo se encuentran las huertas y vegas con unos derivados que dependen del tiempo y del espacio para denominarlos. En el segundo se citan las tierras de cereal y de especies herbáceas para el ganado pero también había colmenas, plantas aromáticas, esparto, ... era un espacio que podía en cualquier momento ser puesto en regadío. No había entre ellos obstáculos y los encontramos juntos, uno al lado del otro, simplemente la diferencia estriba en la posesión o no del agua. Cerca de ellos se extienden los eriales, montes, atochares, etc., que también cumplen su papel en el espacio y en proporcionar recursos a los hombres. El conjunto es un todo donde unos complementan a los otros, pero hay que admitir que las tierras de regadío aunque concentradas y siendo Ja mínima parte del todo soportaban el peso del sistema. La ciudad y la alquería son complementadas por el campo y las vegas, en el mundo medieval son elementos básicos del espacio habitado y puesto en explotación. En esta utilización y organización no se olvidan las tierras marginales, que suponen la extensión mayor, aportan productos necesarios al hombre y que no se obtienen en las vegas ni tierras de cereal: caza, hierbas medicinales, etc. Todo este mundo semiurbano o urbanorural no era uniforme, el hábitat disperso alterna con el concentrado, cada finca, cada camino, cada acequia, cada árbol, cada fuente, cada balsa, ... cumplía su papel, realiza una función, así Ja importancia de los respectivos pagos del alfoz, pequeños caseríos, cortijos, barrios, edificios dedicados a la industria como molinos y almazaras que sirven para preparar y transformar los productos agrícolas destinados al consumo de los propietarios o para los mercados locales o comarcales, construcciones acuíferas para las viviendas y las tierras, acequias principales y secundarias, canales, aljibes, balsas, corrales de ganado en las afueras de las poblaciones o formando parte de las viviendas en e l mundo rural, etc., todos los elementos recuerdan el concepto bíblico o la concepción coránica de "poblad la tierra", el hombre cumple este mandato divino y poco a poco va adaptando a sus necesidades y a su filosofía el entorno que le rodea. Es un mundo de vivos y de muertos, de clases sociales, de distinto potencial económico, de propietarios y jornaleros, de gentes que profesan distinta religión, de mercaderes, comerciantes, labradores, ganaderos, industriales, ... El panorama de la agricultura morisca nos ofrece diferentes clases y cantidades de tierras y de cultivos, se evidencian contrastes entre las tierras húmedas y las secas, entre las tierras de montaña y las de los valles y llanuras, por el clima y los caracteres físicos de ellas, su producción no depende de la ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA lITT extensión sino de su utilización y posibilidades. La mayoría de las ciudades y alquerías tienen mas tierra inculta y de secano que de regadío. Pero en esta última se encuentran grandes cantidades de árboles que encontramos plantados en zonas limítrofes de unas hazas con otras o en las tierras marginales que no pueden ser cultivadas como ocurre en los balates de las paratas o en las lindes de los bancales. La agricultura morisca se polariza en pequeñas zonas de regadío, de escasas dimensiones, que normalmente rodea la población o la bordea por uno de sus lados donde se obtienen la mayoría de los recursos, y por otro el secano dedicado al cereal y al ganado, estas no siempre están en cultivo por los escasos rendimientos y por estar expuestas a la falta de lluvia. En ciertos momentos la agricultura va a conocer un desarrollo y se aprovechan las tierras marginales y los secanos de peor calidad para hacerle frente a las necesidades de alimentación cuando la población aumenta, esto ocurrió en el reino nazarí y más tarde en la etapa morisca pero ahora por los precios que alcanzan los cereales. La población morisca sacó rendimientos aceptables del minifundismo, supo lograr como herederos de una sabia cultura un sistema mixto de cultivos que se complementa con una industria artesana que tiene su razón de ser en las materias primas obtenidas de la agricultura. Las fincas donde el agua puede llegar y tienen una calidad mínima se plantaron de morales, moreras, olivos, castaños, nogales, nísperos, granados, higueras, servales, perales, almendros, azofeifos, almeces, naranjos, limoneros, cidros, etc., que ocupan las márgenes del terreno dejando el bancal o haza libre para el cultivo del lino, cáñamo, trigo, cebada , hortalizas, panizo, alcandía, ... con una producción importante gracias a las labores continuas y al estercoleo que el labrador realiza en las tierras. Cuando la tierra de vega se cerca y recibe un cultivo extensivo se convierte en un huerto, dentro de ellos tienen un papel destacado los árboles frutales, si está al lado de la casa sirve de expansión de la vida de sus dueños. Las tierras con agua se convierten en auténticos vergeles con consecuen - cias importantes puesto que una parte de ellas llegó en función de los efectivos demográficos a una compartimentación hasta extremos inverosímiles. La propiedad se atomizó y por eso se buscaron cultivos que compensaran con su rentabilidad la estructura de la propiedad. El mundo financiero funcionó en este pequeño espacio mediante censos, hipotecas, arrendamientos, compra de productos antes de la recogida de la cosecha. La pérdida de la tierra coloca a los hombres como jornaleros o criados de los que poseen mayor caudal. Este espacio cultivado se va distribuyendo de acuerdo a la repoblación, no responde a lo anterior, se persigue que cada repoblador tenga tierras de todas las calidades y un número mínimo de árboles de cada clase. Los lotes y suertes buscan la igualdad y equidad de los hombres que controlan el espacio. 108 Manuel Espinar Moreno Las plantas son fundamentales para el hombre y los animales, les proporcionan frutos, madera, alimento y productos básicos para la casa y la industria. Algunas especies por su rentabilidad, producción y adaptabilidad ocupan un lugar importante en el paisaje agrario. El hombre se esmera en su cultivo cuando consigue rendimientos elevados y precios aceptables, necesitan poca mano de obra, etc., así ocurre con el moral y la morena, el olivo, castaño , nogal, ... representantes de la agricultura musulmana que pasó a los repo- bladores. El policultivo permite compaginar cereales, viñedos, hortalizas, frutales y otras especies con el moral, la morera y el olivo. La flexibilidad de las plantas y su mejor adaptación a determinadas tierras las sitúan en la intimidad de los paisajes rurales y en los pagos de las vegas, se relacionan con plantas silvestres adaptadas por el hombre o cercanas de los bosques , son más importantes que los granos y las semillas para las familias que viven de las tierras. El moral y el olivo se fueron imponiendo por el mercado de la seda y la importancia del aceite, productos que influyen en el vestido , adorno , ali- mentación y conservas. El moral es el árbol representativo de la economía morisca junto a la morera , es el morus nigra y el morus alba, que florecen uno en mayo o junio mientras que la morera lo hace en marzo y abril, en cualquier alquería de tamaño mediano se contabilizan de 6.000 a 7 .000 plantas que permiten la cría de 300 onzas de simiente. La morera produce seda de mejor calidad. El olivo tampoco exige cuidados especiales además del laboreo, riego, estercolado, ... y produce excelentes aceitunas de mesa y abundante aceite, producto esencial en el mundo mediterráneo para la cocina. Los encontramos agrupados o dispersos y perviven junto a los almendros, higueras y las otras plantas ya citadas. El viñedo puede ser de regadío o de secano , jugó también un papel im- portante en la agricultura del momento, creció su cultivo con la llegada de los castellanos. En general los cultivos y las tierras eran la base de la tributación. No profundizamos en los cultivos por estar perfectamente tratados y enumerados en los tratados de Geopónica dedicados al mundo medieval musulmán. La titularidad y propiedad sobre las tierras es otra cuestión importante , coloca al hombre en un lugar determinado de la escala social. El control de la tierra es fundamental para entender la época de convivencia cristiano- musulmana y las luchas entre ambas comunidades. Los trabajos realizados hasta el momento nos permiten decir que en Granada y su vega los moriscos controlaban las zonas marginales, en el Temple solo era de regadío el 0'22% frente al secano con el 99 ' 78 % para algunas alquerías, en la vega se calcula que el regadío representaba el 37 % , situación que se repite en las tierras de Guadix, valle del Almanzora y otras comarcas. Tampoco queremos olvidar llamar la atención que las tierras moriscas ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 100 que van a ser repartidas a los repobladores sólo eran una parte de aquel complicado panorama rural , de importancia desigual si tenemos en cuenta el asentamiento de la población cristiana y musulmana, en los Libros de Apeo y Repartimiento se citan habices del rey y de las iglesias, tierras de iglesias, monasterios, cristianos viejos, hospitales, ... que es necesario estudiar de manera global si queremos entender como eran las propiedades moriscas y lo que representan en los espacios agrarios. Los cristianos viejos controlan las mejores tierras mientras los moriscos las más pobres y marginales pero esto es una impresión general que es necesario analizar a fondo 2 • En definitiva sabemos que a los moriscos de Aldeire les corresponde pagar a los marqueses un total de 245.440' 10 pesantes (cada pesante de a 30 maravedíes) y representa el 15'7 del total del Marquesado. Esta cifra nos indica que era uno de los pueblos más grandes e importantes situado detrás de Jérez del Marquesado y de Huéneja que tienen mayor extensión de tierras y mayor número de vecinos. La tierra de Guadix podemos situarla en medio de dos parámetros, entre las tierras de la vega de Granada famosa por su riqueza y las tierras semiáridas almerienses o de la anti planicie de Gor-Baul, es por tanto una zona intermedia que nos permite sacar conclusiones bastante interesantes para el conjunto del reino. Además en el Cenete se nos ofrece la posibilidad de darnos cuenta de la importancia de las vegas y tierras de regadío frente a los secanos y tierras destinadas a la vida ganadera. Todo ello se ve notablemente enriquecido con otros textos y documentos de la época que analizamos y se centran en los años de 1549-1550 y en 1554. Desde la llegada de los repobladores y la organización de la vida eclesiástica reciben las iglesias una serie de bienes además de las primicias para el sustento del clero. Algunas cuestiones fueron tratadas en el Sínodo de Guadix en 1554 y se especifica que pagarían de todas las mieses y semillas de pan: " ... trigo, cebada , centeno, avena, panizo, escandia, en especial, de las que en la mayor parte de nuestro obispado se ha tenido la costumbre de pagar ... ; y en las demas semillas se guarde la costumbre , y la misma de cada partido en lo que toca a la cuota de las dichas primicias". Las primicias se pagaban sobre el total de los frutos y se especifican los porcentajes si las tierras eran arrendadas, si había una sola casa aunque vivieran dos familias sin dividir la hacienda o si era el hijo el que mantiene al padre , etc. , cuestiones que permiten ver casos específicos que llevan a la entrega de estas pri- 2. Muchas de la s idea s e x pue s ta s en e st e c apítulo fueron ya expue s ta s en nuestro trabaj o , Cf . ESPINAR MORENO, M ., "Lo s morisco s del Reino de Gr<lI!ada . 11 . Aspectos rurale s ", ob. cit. 1 JO Manuel Espinar Moreno micias a los párrocos o curas por parte del que obtiene los beneficios de las tierras y animales. También se tuvo en cuenta cuando se sembraba en los montes o tierras malas, es decir, en nuevas roturaciones de las que también estamos informados. El pago de estas primicias se hace en las eras si estas no se encontraban al menos a una distancia de un cuarto de legua y en este caso se pagarían en las casas. Los moriscos se quejan en muchas ocasiones del pago de las primicias porque eran motivo de engaño argumentando que ya habían llevado las cosechas a sus viviendas, pero no es menos cierto que ellos también cometían fraudes al esconder parte de ellas antes de trasladarlas a sus graneros. Por todo ello, se fueron estableciendo conciertos y leyes donde se dice que la medida de la cose- cha se haría en las eras sobre los montones y con la presencia del beneficiado , si éste no acudía el dueño lo realizaría ante un testigo. Además de las primicias sobre los productos de las tierras se entregaban también del queso y de los pollos. Las quejas de los moriscos de que ellos solo tenían un exiguo número de vacas, cabras y ovejas para su consumo familiar y que por esta razón no confeccionaban queso, llevó a que se les eximiera del pago de estas primicias pero los beneficiados les pedían pequeñas cantidades de leche que ellos argumentan que utilizan para el consumo diario, esta cuestión va a ser condenada por el Sínodo accitano. En definitiva se especifica que quién elabore queso pagaría una cuota que queda fijada de la siguiente manera , de cada 3 vacas entregarían 1 libra de queso y la misma cantidad por 1 O cabras y 20 ovejas. De los pollos entregan alguno por las fiestas de Santa María de agosto o en septiembre siempre que fueran al menos una docena de animales y cuando estos estuvieran criados y alejados de sus madres. Otro de los tributos moriscos eran los diezmos de los que estamos informados para el obispado de Guadix tanto en la ciudad como en sus tierras. En un documento de 1537 dado en La Alhambra de Granada el 6 de septiembre se dice como pagarían los diezmos y las cantidades correspondientes. El documento fue un acuerdo entre el deán de la iglesia Sebastián Gómez y el maestreescuela Francisco Guillén, con poderes del cabildo catedralicio, y los moriscos del obispado representados por Hernando de Gálvez. Las razones por las que llegaban al concierto según ambas partes era para evitar pleitos y otros inconvenientes con los arrendadores por las rentas decimales, el acuerdo se realizó ante el marqués de Mondéjar. Los vecinos de Guadix, Abla, Fiñana , Abrucena, La Peza, Beas, Alcudia, Purullena, Cortes, Alares o Lares y Paulenca fueron los que hicieron el concierto que quedó de esta manera: fol. 157v. - "En lo que toca al de z mar del pan que se guarde la ley y prematycas del Reyno y conforme a ella se diezme, y que sy el arrendador no quisiere hallarse presente syendo Llamado que[ vezino mida su pan delante del ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 111 benefifiado o de dos vezinos que no sean sus criados ni parientes, y por lo que aquellos dixeren pase el arrendador. - En lo que toca al lino que se diezme en La hafa antes que se alberque con su symiente lfol. l 58r/ y que sy el arrendador no se hallare presente despues de averselo hecho saber que aparte lo que cabe al arrendador delante el benefifiado o dos vezinos que no sean sus criados ni parientes, y por Lo que ellos dixeren pase el arrendador. - En quanto al diezmo de las viñas que se pague por cada marjal un real, y sy el dueño de La viña fuere contento desto por ser la viña vieja o por ser majuelo que pague al respecto de como pagaren los otros christianos viejos que tovieren viñas en aquel pago que sean de aquel tiempo y de aquella calidad, pagando en uva al tiempo que paga el christiano viejo o en dineros sy con el arrendador se conr;ertare. - En lo que toca a los alcafyres que guardando la costunbre se pague el diezrno de lo que se vendiere y no de Lo que comieren sus bestias. - En lo que toca al diezmo de la ortaliza y fruta de arboles que cada uno pague lo que se conr;ertare con el arrendador, y sy no se pudiere ygualar que pague en frutas o en ortaliza dando/a cogida, o que pague en casa del tendero de diez uno de Lo que vendiere sacando primeramente lo que se diere al tendero porque lo vende. - En quanto al diezmo de los capullos de seda que antes que se desenboje se haga cadaaxon del numero de los capullos que poco mas o menos puede tener cada camara y que su tasafion se haga por una o dos personas nonbradas por el confejo, y que sy algo se les oviere de dar por su salario se lo pague el arrendador. fol. 158v. - En quanto al diezmo del queso que pague por diez cabras quatro Libras y media de queso y por diez ovejas tres Libras y media de queso y no mas, y al respecto desto sy oviere mas o menos. - En quanto al diezmo de ovejas y cabras que no oviere hato de treynta caber;as arriba, e que en aravigo llaman alanzayra, que en la r; ibdad y sus arrabales paguen de cada cabefa de cabra o oveja parida de leche, cabrito, cordero y lana diez maravedís, y que en los Lugares del obispado se pegue de cada cabe~·a parida de leche y lana cinco maravedís y de La cría de cada cabrito cinco maravedis. En quanto al ganado de vacas que pague de cada vaca parida y de cada bezerro segund que pagan los christianos viejos. - Y en quanto al diezmo de los potros y borricos que paguen como los christianos viejos. 112 Manuel Espinar Moreno - En quanto al diezmo de las colmenas que paguen de cada colmena biba quatro maravedis. - En quanto al die z mo de los pollos y otras aves que paguen el die z mo de lo que Dios diere despues que las madres las dexaren. Y que por quanto al arrendamiento de los diezmos algunas vezes se hazen a diversas personas en un mismo partydo , y uno arrienda la parte del perlado y yglesyas y otro La parte del dean y cabildo y otro de los novenos y los vezinos del tal partydo no saben lo que cada uno de los/ fol.159rl dichos arrendadores a de aver, y sy pagan todo el diezmo a uno los otros dizque se Lo toman a demandar lo qua/ es mucho ynconviniente y conf usyon de los vezinos. Por tanto se asienta que los arrendadores nonbren uno dellos mismos o otra persona de conformidad de todos y queste rer;iba el diezmo enteramente, y que pagandose este no sean a mas obligados, y que sy el arrendador por no confiarse del conpañero o de la persona que fuere nonbrada quisiere andar juntamente con el que lo pueda hazer con tanto que sea uno el que en nonbre de todos lo oviere de aver y que en fin del mes de otubre de cada un año los arrendadores sean obligados de dar cartas de pago del diezmo que ovieren rer;ibido a todas las personas que se la demandaren syn que les lleven por ella cosa ninguna. Y de Lo que tovieren por cobrar de aquel año que sy el dezmero no Lo pudiere o no pusiere demanda dello dentro del año de su arrendamiento y hasta en fin del mes de marr;o del año syguiente que de ay adelante no lo pueda pedir, ni ellos sean obligados a lo pagar, lo qua! se entiende con los vezinos de la r;ibdad de Guadix y su tierra, porque con los forasteros el arrendador se lo puede pedir conforme a derecho". Los diezmos fueron analizados por el Sínodo de Guadix y se clasificaron en personales, prediales y mixtos. Los primeros procedían del trabajo e industria de la persona. Los segundos sobre los frutos del pan, vino, frutas, legumbres y otras cosas que se crian en la tierra. Los mixtos sobre ovejas, cabras, vacas y otros animales ya que se alimentan de hierbas, hojas de árboles y frutos de la tierra y porque necesitan la industria y el trabajo del hombre. En el Sínodo se enumeran los productos que entregaban diezmo y los cita así: trigo, cebada, centeno, panizo, mijo, escandia, avena, garbanzos, lentejas, legumbres, semillas, habas, uvas, frutas de árboles, alcaceles, hortaliza, melones, pepinos, cohombros, cabras, ovejas, potros , borricos, lechones, colmenas, seda, queso, lino , cáñamo, pollos y otras aves, y se especifica detenidamente como se realizaba la entrega. Sobre la fiscalidad en el Cenete nos encontramos descrito el proceso en una obra colectiva de la que fui coautor. La mayoría de los tributos de mudéjares y moriscos estaban basados en las tierras y cosechas, esta minoría tenía en sus manos buena parte de la producción del reino pero apenas se beneficiaron de ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 113 ella. Es necesario realizar estudios que nos permitan conocer el comercio, compañías de prestamos, ventas, relaciones entre las industrias y los campesinos, etc, toda una problemática compleja que hasta el momento permanece inex- plorada ya que los estudios han sido realizados desde otras perspectivas. En el Cenete la etapa morisca nos lleva a ver un corte con lo medieval desde el punto de vista tributario, las capitulaciones de 1501 fijaban entre otras cosas las obligaciones fiscales y el aporte económico de los moriscos con los señores, se ponen en marcha una serie de cambios y reconversiones tributarias que llegan sin apenas modificaciones a los años de 1549-1550. Pocos años más tarde en 1515 los diezmos y alcabalas que se entregaban en especie a los marqueses del Cenete van a comenzar a ser pagados en dinero, se pusieron canones fijos para todo el señorío que los moriscos denominaron en su lengua almagran. Un año más tarde se les añade Ja denominada renta del campo y Ja renta de la seda que no tenían precedentes en estas tierras o al menos no como lo estipularon los señores de la comarca. Los contribuyentes protestaron contra los señores y sus gobernadores y trataron de defenderse de las presiones utilizando diferentes vías: bandolerismo, huidas masivas, boicot de planes, aunque no tuvieron incidencia en la conciencia colectiva de los pueblos. Poco a poco los concejos y las comunidades moriscas van a llevar a los tribunales algunas de estas cuestiones como en el Cenete ocurre en 1516 y 1532 que permitió llevar ante la Chancillería de Granada el asunto de l almagran o Magram. Los representantes reales hicieron en muchas ocasiones oídos sordos a tales protestas. A partir de 1532 la villa de Aldeire facultó a Juan García Becetín y a Diego el Tenor para querellarse contra el gobernador Francisco de Molina acusándolo de quebrantar documentos dados por los Reyes Católicos en los que se decía que los vecinos no debían de: " ... ser apremiados por los arrendadores a cuyo cargo estuviere la cobranza de las alcabalas y tercias y otras cosas a no pagar mas cantidad de maravedís, conforme a las leyes de los reinos y el cuaderno de alcabalas( ... ) y sin les llevar más derechos y maravedís ni otras demandas de las que se acostunbraban a pagar en tienpos de moros". Le acusan estos representantes de Aldeire de realizar torturas, meter algunos vecinos en la cárcel, quedarse con herencias, y otras muchas cuestiones. A los pocos meses, en 1533, se Je unen los otros lugares del Marquesado y encargan el caso al procurador Francisco de Santisteban que elaboró una lista reivindicativa para presentarla ante las justicias reales. Los marqueses se buscaron al procurador Antonio Pérez que argumentó derechos inmemoriales en unos casos y en otros razones de señorío. En 1540 la Chancillería falló el pleito en favor de los vasallos pero la 114 Manuel Espinar Moreno sentencia no se ponía en vigor porque ambas partes apelaban cuando la otra lograba imponer su punto de vista. Los moriscos si querían pagar los diezmos y alcabalas pero no el tributo denominado magram, que se abolieran los monopolios señoriales y otras rentas ordinarias. Tras un largo pleito se llegó a la firma de un convenio o escritura de transacción en 1546 entre el gobernador Jerónimo Pérez deAznar y los moriscos aldeireños Juan García Becetín y Diego el Tenor. Este será ratificado en 1547 por los marqueses y en 1548 por la corona. Los moriscos lograban dar carta de naturaleza al régimen tributario del señorío aunque quedaban sin resolver otros asuntos como la elección de los oficios concejiles, el pago de los 10.000 ducados, etc. Todas estas cuestiones nos permiten ver el nivel de rentas de los señoríos, condiciones sociales, capacidad económica, poder político, la corona va dejando por su alejamiento y permisividad a los moriscos desamparados y por ello sufrieron el dominio y la explotación de los cristianos viejos. Los señoríos fueron en unos casos mejores y en otros peores que las tierras de realengo. La opinión de Dorrúnguez Ortiz es que en el territorio andaluz tuvieron un régimen menos duro que en Castilla y que por ello existieron menos revueltas sociales. En el Cenete nos encontramos que tras la donación del señorío se produce la revuelta mudéjar de 1490 y ello permitió anular las Capitulaciones de forma poco clara, las tierras de cultivo intensivo que eran de propiedad de los mudéjares pasaron al cardenal y así perdieron los naturales sus haciendas. Cuando volvieron los mudéjares reciben las heredades a perpetuidad pero se les prohíbe la enajenación aunque en el sistema rentista se sigue el régimen y la tradición musulmana. Sin embargo vemos como otros grupos que no salieron si eran auténticos dueños por herencia de sus padres. En general los Mendoza fueron acaparando gran cantidad de tierras de los habices , sublevados , usurpaciones de los fallecidos, los que no podían pagar las rentas, etc., en definitiva la cuestión estaba poco clara en tierras de baldíos y montes y encontramo s abundantes enfrentamientos. En lo jurisdiccional-administrativo y en lo judicial los señores pasaron por dos etapas distintas que dividen las capitulaciones de 1501 donde desaparecen las singularidades jurídicas de los musulmanes y son equiparados a los otros súbditos cristianos. La justicia busca argumentos para realizar sus acciones y tanto los marqueses como sus representantes la llevaron a cabo siempre luchando por sus intereses propios. El gobernador vive en el castillo ayudado por un oficial de escribanía, alguacil mayor, mayordomos, ayudantes y recaudadores. Algunas familias moriscas ocuparon cargos que se transmiten de padres a hijos. Todos estos cargos cobraban en especie sus respectivos sueldos. Para analizar las rentas y los impuestos del Cenete tenemos que tener presente lo que se denominan rentas del patrimonio señorial: tierras de vega o ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA llS riego intensivo, habices, derechos sobre bienes abandonados, partidas de árboles no adscritos al suelo que los sustenta, hornos de habices, minas de Alquife, fundiciones de hierro en Jerez y Lugros, edificios de servicio público, baños, aguas de riego como las de Cogollos, montes y baldíos, etc. Los habices fueron donados al señor aunque los siguieron teniendo algunos personajes musulmanes, en 1515 ya detentan Jos Mendoza su explotación y en 1547 la corona da autorización por escrito para que los arrienden, rentabilizan 1.800 ducados lo que representa la décima parte del total de rentas pagadas por los vasallos en el señorío, la extensión de tierras de habices supone el 8'64% de las de la comarca con una superficie de 19.600 marjales de vega y 6.900 de viñas. Hay que añadir a esto 104 ' 5 onzas de cria de seda de habices sobre los que se pagaba la décima de habices si se traspasan de unas manos a otras, esto se conoce también como el laudemio, cuyo porcentaje varia de unos años a otros. Tras la expulsión de los moriscos y la repoblación la titularidad sobre estos bienes se presenta confusa, pues la normativa lleva a dejar los habices sin repartir pero también se dice que las fincas arrendadas bajo el régimen de censo perpetuo eran confiscadas por la corona aunque el canón lo perciba el propietario directo. La Hacienda sabemos que eludió el pago de todo esto y en el Cenete se va a producir un pleito el 9 de abril de 1582 para que la corona entregue las cantidades debidas desde 1568, en 1630 los propietarios del señorío argumentan que se les deben más de 70.000 ducados a razón de 400.000 maravedíes anuales. En los montes vemos utilización conjunta entre el señor y los lugareños. En los baldíos se hicieron eventuales roturaciones pero solo se puede sembrar la misma tierra 2 años seguidos para evitar derechos sobre estas heredades. Los señores pusieron la denominada renta del campo sobre los animales de labor siendo corriente la entrega de 2'5 fanegas por las bestias mayores y de 1'5 fanegas por las menores. Esta renta sustituye al diezmo del terrazgo por estas labores nuevas. Otras rentas que impone el señor son penas de cámara y otras por amancebamiento, juego, robo de armas, violación de derechos, insultos, ... Las rentas ordinarias entregadas por Jos moriscos van a quedar incluidas dentro del denominado magram, esta nueva renta que vemos perfectamente consolidada en 1515 va a desaparecer en 1568 con la expulsión de la comunidad morisca de estas tierras del Cenete. Es un censo sobre los bienes raíces y se le conoce también como la renta de los 10.000 ducados, sustituye a los diezmos y alcabalas, y tiene la particularidad de hacerse por encabezamiento mediante la iguala de todos los súbditos. El magran sustituye varias rentas que suponían el pago de 125.000 pesantes o 10.000 ducados: diezmos de semillas, pan, trigo, cebada , panizo , alcandia, habas y otras semillas. Diezmos del ganado, borricos , 116 Manuel Espinar Moreno potros, muletos, pollos y palominos. Diezmo de Ja uva, nueces, castañas y otros frutos. Diezmo de la seda, lino , hortalizas, linaza, miel, cera y alcaceres. Y por último todas las alcabalas. Los diezmos pasan a los señores y estos pagarán al clero de la comarca. En otros lugares son de la corona para paliar los enormes gastos realizados en la conquista del reino granadino. El magram se entregaba por tercias en abril, agosto y diciembre. Las demoras se castigaban con el doble de la cantidad y no quedaban excluidos de su pago aunque existieran calamidades o casos fortuitos igual que los señores tampoco podían hacer descuentos sobre tales rentas. Para hacer el encabezamiento de estas rentas se nombraron tasadores que catastraron los bienes y heredades cuyo trabajo quedó plasmado por escrito en los denominados Empadronamientos moriscos de 1549-1550. Los cobradores reciben 1 maravedí más por cada pesante para pagar los trabajos. Si alguno abandonaba los bienes estos se denominan haciendas caídas y el señor puede entregarlas a otro de los vecinos, también conocemos casos de huérfanos que no podían cultivar las tierras y las perdían, pero todo ello a partir de 1535 quedó fijado entre ambas partes. En el Magram de 1549-1550 se especifica detalladamente que: 1. Se realizaría un inventario de los bienes especificando el valor y la renta que debía de cotizar y 2. Derrama del impuesto de acuerdo a un índice de proporcionalidad que era 1 pesante por cada ducado. Traducidos los impuestos moriscos del Cenete a la realidad les suponía a los vasallos la entrega del 7'99% del valor de la hacienda lo que hace que cada 12 años entregaban lo que valía el bien sobre el que tributaban. Estos impuestos van a desaparecer con la salida de los moriscos aunque la casa señorial intentó mantenerlos con los repobladores pero las leyes, pragmáticas e instrucciones dadas por la corona modificó los planes de los señores. o LIBRO DEL EMPADRONJ\MIENTO DE BIENES MORistos DEL AÑO 1550 Las diversas filigranas caligráficas y dibujos que acompañan al texto han sido tomadas del manuscrito original o elaboradas por el diseñador gráfico José Miguel Fuentes Martín, al cual queremos agradecer su colaboración. [Document text truncated for crawler view.]