Estrategias introductoras y tipo de reproducción de las citas directas en el corpus oral PERUSEV
Abstract
Proyecto VARES-AGENDA 2050 Sevilla. El español de Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria: Procesos de variación y cambio espaciales y sociales, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Gobierno de España) (Ref. PID2019-104982GB-C54)
Full text
Estrategias introductoras y tipo de reproducción de las citas directas en el corpus oral PERUSEV Doina Repede Universidad de Granada En las últimas décadas diversos estudios han dado cuenta del amplio abanico de marcos introductores de cita directa en las diferentes variedades del español hablado. Más allá de los verbos dicendi como introductores de cita directa, se ha observado el empleo de la conjunción y, los marcadores discursivos, el adverbio así o la construcción ser de que (De la Mora, 2018; Gallucci, 2018a, 2018b; Gallucci & Vargas, 2015, etc.). En este trabajo buscamos una primera aproximación a las distintas estrategias introductoras de citas directas en el habla de los peruanos residentes en la ciudad de Sevilla, con el fin de conocer cómo se materializa la cita directa en esta variedad de habla, así como el tipo de información que se reproduce. Para lograr estos objetivos, utilizamos 22 entrevistas semiestructuradas que constituyen el corpus oral PERUSEV. El análisis muestra que en nuestros materiales predominan los verbos dicendi y los marcadores nulos como estrategias para introducir el discurso directo. Asimismo, revela la aparición de nuevas formas que no habían sido documentadas en otras variedades de habla hispana. Por tipo de reproducción, se ha observado la presencia, aparte del habla directa del propio hablante o de terceros, también del discurso estereotipado e hipotético. Palabras clave: marco introductor, cita directa, entrevista semidirigida, corpus, PERUSEV 1. Introducción La posibilidad de referir un discurso es una característica universal del lenguaje (Coulmas, 1986) y se da en lenguas de muy diversa índole “como el yoruba, el swahili, el caucásico, el japonés, el húngaro, el danés, el griego y el español” (Coulmas, 1986, p. 23; Gallucci, 2013, p. 90), pero también el rumano, las lenguas
eslavas o las lenguas amerindias, como el quechua o aimara (Cerrón-Palomino, 1994). En este sentido, el estudio del discurso reproducido ha aumentado significativamente sobre las diversas lenguas del mundo (Balasoiu, 2017; Buchstaller, 2013; Buchstaller & D’Arcy, 2009; Maschler, 2002; Tagliamonte & Hudson, 1999, etc.) y especialmente sobre las variedades del español hablado (Benavent Payá, 2003; Cameron, 1998; Fernández, 2012; Grajales Alzate, 2017; van der Houwen, 1998, etc.) donde se ha observado que su representación es claramente distinta a la que describen las gramáticas tradicionales y a la que se da en la escritura (Gallucci, 2012, 2013). El objetivo general de esta investigación consiste en describir y explicar, desde una perspectiva lingüístico-discursiva, las estrategias introductoras1 de cita en estilo directo que aparecen en el discurso de los hablantes peruanos residentes en la comunidad urbana de Sevilla. Para este fin, utilizaremos el corpus PERUSEV, constituido por 22 entrevistas semidirigidas, con el propósito de conocer cómo se construye este procedimiento de cita en la oralidad. Asimismo, dado que ha llamado nuestra atención que en los diversos trabajos sobre el español hablado en los que se han identificado los distintos marcos introductores de discurso directo no se hayan tenido en cuenta los tipos de información reproducida que se pueden introducir mediante los diferentes marcos, nos hemos propuesto, tomando como referencia los trabajos de Buchstaller (2001), Mondaca (2021) o Repede (2022a), describir también de manera detallada el contenido de la cita directa en los materiales manejados en esta ocasión. En los siguientes apartados, nos limitaremos a exponer brevemente algunos aspectos teóricos sobre el discurso directo. A continuación, explicaremos el corpus sobre el que hemos basado nuestro estudio y la metodología empleada (criterios de selección, categorías lingüísticas de análisis, etc.) y, finalmente, indicaremos los resultados y las principales conclusiones del presente trabajo. 2. Marco teórico El discurso reproducido se define como “el resultado de un acto de enunciación de carácter citativo en el que el emisor convoca, en su propio discurso, actos de habla proferidos por otro hablante (o por él mismo), en el marco de una situación enunciativa diferente (Méndez García de Paredes, 2009)” (Gallucci, 2022, p. 369). En este caso, “además de intervenir sobre un material discursivo y textual ajeno” (Méndez García de Paredes, 2009) o propio, el hablante realiza 1. Nos referimos con el término introductor a las distintas estrategias lingüísticas y prosódicas que sirven para materializar la cita en estilo directo.
también, una transformación en el mensaje citado de suma importancia: el contenido al que remite la cita pierde su vinculación con lo real del mundo, para adquirir su referencia en otro discurso […] Se trata, por tanto, de una operación discursiva en la que un sujeto locutor que reproduce (Lr) propone a un interlocutor (Ir) un decir mediatizado cuya referencia se ancla en otra situación de enunciación totalmente diferente: la que un locutor originario (Lo) mantiene con otro interlocutor originario (Io) al que le propone cierto estado de cosas. (pp. 483–484) En síntesis, se trata de un procedimiento lingüístico que permite a los hablantes “recrear una situación discursiva” (San Martín & Guerrero, 2013, p. 260), que se puede materializar “mediante la reproducción de los enunciados proferidos por las voces intervinientes en la situación evocada y la reconstrucción del correspondiente contexto de enunciación” (San Martín & Guerrero, 2013, p. 260). De entre las distintas formas para representar el discurso reproducido, uno de los mecanismos lingüísticos más recurrentes es el discurso directo (DD), empleado, de forma oral o escrita, en las diferentes lenguas del mundo (Buchstaller, 2013; Buchstaller & D’Arcy, 2009; Maschler, 2002). En líneas generales, se trata de un mecanismo que requiere menor destreza lingüística por parte de los que refieren,2 ya que es más sencillo expresarlo. Además, en cuanto a los efectos de la enunciación, sirve para contribuir a la dramatización e inmediatez de los relatos de los hablantes. Si nos centramos en la definición del DD, uno de los problemas que aparece de manera reiterada en las gramáticas “tiene que ver con la literalidad” (Gallucci, 2012, p. 226), como se puede observar en la descripción que RAE & ASALE (2010, p. 833) hacen de este recurso lingüístico: aquel “que reproduce de forma literal palabras o pensamientos.”3 No obstante, tal y como lo han demostrado los varios estudios sobre este mecanismo citativo (Camargo, 2007–2008; Gallucci, 2016; Marcuschi, 1997; Rivarola & Reinz, 1984; Thompson, 1994;), el DD no siempre es literal, sino que se presenta como “un procedimiento mediante el cual quien habla (o escribe) incorpora a su discurso una secuencia textual, de procedencia propia o ajena, que es presentada como si supuestamente fuera reproducida de 2. Como dato llamativo, Cerrón-Palomino (1994, p. 171) afirma, a propósito de las estructuras del quechua y el aimara, que “conviene tener en mente que el verbo ni- ‘decir’ no admite complementación, de manera que para formar oraciones del tipo ‘digo que FV’ hay la necesidad de hacer una cita directa de lo dicho.” 3. En el DLE (RAE, 2014) también se insiste en la supuesta literalidad del DD: “estilo en el que el hablante o el narrador reproduce literalmente las palabras de alguien” (la cursiva es nuestra).
modo literal” (San Martín & Guerrero, 2013, p. 260). 4 Clark y Gerrig (1990, p. 764) indican que el DD se presenta como un tipo de demostración, es decir, a través de la cita directa se puede demostrar “lo que una persona hizo al decir algo.” En este caso, cuando se introduce una cita en estilo directo, se considera que “los referentes no se describen, sino que se representan” (De la Mora, 2018, p. 147). 5 Por consiguiente, “las citas directas representan la reconstrucción, de forma aproximada y no literal, de diálogos pasados, posibles e imaginarios que se atribuyen a una fuente (Camargo, 2007–2008: 49)” (De la Mora, 2018, p. 148). En cuanto a la estructura del DD, y por ende la del discurso reproducido, dado su propio carácter, se presenta como una construcción bimembre, esto es, con dos componentes discursivos, donde uno sirve para contextualizar el acto de enunciación y el otro remite a la cita propiamente dicha (Gallucci, 2018b, p. 56). Más concretamente, se ha indicado que el DD está formado por una expresión introductora (EI) que contiene un verbo de comunicación conjugado y una cita directa (CD), marcada tipográficamente por guiones o comillas, y el contenido citado (CC), que reproduce un enunciado (Maldonado, 1999, p. 3554) expresado anteriormente, o un discurso hipotético, esto es, “no emitido en una situación real” pero “imaginado para una situación pasada o futura” (Mondaca, 2021, p. 409). La EI y la CD aparecen “separadas por una pausa, marcada tipográficamente por los dos puntos” (Maldonado, 1999, p. 3554), especialmente en la escritura, mientras que en la oralidad la relación existente entre los dos miembros “es de carácter prosódico y contextual” (Grajales Alzate, 2017, p. 224). Si bien es cierto que el DD “suele aparecer con un verbo introductor que ocupa diversas posiciones” (RAE & ASALE, 2010, p. 833) en el enunciado y que los verba dicendi son los principales introductores de DD, también se emplean verbos, generalmente flexionados, que pertenecen a diferentes categorías semánticas, como en el ejemplo (1): 4. López Alonso (2014) afirma que el DD “es la reproducción literal de palabras propias o ajenas, con independencia de que esos enunciados sean reales o ficticios, exactos o aproximados” (p. 56). También Gallucci (2013) subraya, siguiendo a Portolés (2004, p. 218), que lo más acertado sería indicar que el DD “se presenta, aunque casi siempre no lo sea, como una reproducción literal de las palabras propias o ajenas” (p. 90). 5. Camargo (2007–2008) postula que “prácticamente todas las citas que surgen en la interacción conversacional son representaciones o tipificaciones meramente aproximativas e icónicas” (p. 56).
(1) y encima porque no habían sanciones drásticas / y quiénes robaba / quiénes se escuchaba que robaba / que también habían peruanos / no digo que no / debe de haber peruanos / pero mucho se escuchaba <cita> los venezolanos / los venezolanos </cita>. (M13-012)6 Además, los diversos estudios sobre este fenómeno en la oralidad han demostrado que existen varios tipos de marco citativo (Cameron, 1998; De la Mora, 2018; Gallucci, 2016, 2018a, 2018b; Repede, 2019a, 2019b; San Martín & Guerrero, 2013), como (i) la construcción y + sintagma nominal; (ii) la conjunción y; (iii) el grupo nominal; (iv) diferentes estructuras nominales seguidas de la preposición de; (v) la construcción ser de que; (vi) los marcadores discursivos (pues, o sea, en plan, entonces, etc.); o (vii) el adverbio así: (2) la mujer estaba así <observación complementaria = “la informantes cruza los brazos para imitar a la dependienta”/> <cita> es que yo ya tengo experiencia con ustedes </cita> / <cita> ¿con ustedes? / pero ¿qué ustedes? </cita> ¿no? / o sea <cita> con ustedes / es la primera vez que yo vengo aquí </cita> / dice <cita> con ustedes los inmigrantes </cita>. (M12-011) Por otra parte, se ha observado la omisión del marco introductor (Camargo, 2022; De la Mora, 2018; Gallucci, 2012, 2014, 2018a, 2018b; Repede, 2019a, 2019b; San Martín & Guerrero, 2013, etc.) para representar el DD. En este caso se recurre a otros rasgos de tipo prosódico, como la entonación o el timbre de voz, lo que permite identificar una cita en estilo directo. Nos referiremos a todos ellos con mayor detalle en el apartado de los resultados de este trabajo. 3. Cuestiones metodológicas 3.1 El corpus Los materiales que sirven de base a este estudio constituyen el corpus oral PERUSEV, esto es, Corpus sociolingüístico de hablantes peruanos residentes en la ciudad de Sevilla (Repede, 2022b), compuesto de 22 entrevistas parcialmente dirigidas, 6. Incluiremos a lo largo de este trabajo fragmentos de nuestros materiales que presentan un código con la siguiente información: (i) Papel: E = entrevistador; I= informante, cuando aparecen fragmentos de mayor extensión; (ii) Sexo: H= hombre, M= mujer; (iii) Grupo de edad: 1 =menores de 44 años, 2 = 45 años en adelante; (iv) Grado de instrucción: 1 =sin estudios o con estudios básicos; 2 =estudios medios 3 =estudios superiores; (v) Identificación del hablante dentro del corpus: 001, 002, 003, etc. Además, los fragmentos extraídos presentarán una serie de etiquetas (alargamiento, vacilación, risas, etc.) con el fin de plasmar lo más fiel posible el discurso de los informantes entrevistados.
recogidas entre junio y octubre de 2020. La selección de los informantes se ha llevado a cabo siguiendo el muestreo no probabilístico accidental y la técnica bola de nieve. Así, se ha recurrido en primer lugar a la página web del consulado de Perú en la capital hispalense y a las diferentes asociaciones peruanas presentes en la ciudad. Una vez localizados y entrevistados los primeros sujetos, se ha acudido a sus contactos más cercanos (familiares, amigos, etc.) para encontrar otros informantes que mostrasen interés en participar en la recopilación del corpus. En total, el corpus PERUSEV cuenta con 13 mujeres y 9 hombres. Las entrevistas, que tienen una duración que oscila entre 30 y 45 minutos, se han realizado sobre un guion preestablecido de preguntas organizadas según unos módulos temáticos específicos: 1. Las costumbres y fiestas de Perú, 2. Diferencias y semejanzas entre Perú y España, 3. Fecha y motivos de llegada a España y, particularmente, a Sevilla, 4. Trabajo, 5. Familia, 6. Situaciones agradables y/o desagradables vividas en Sevilla y 7. Expectativas de futuro. Tal y como indica Moreno Fernández (2015), este tipo de entrevista “garantiza la tensión comunicativa y cierta homogeneidad temática” (p. 314), con el fin de ofrecer la máxima confianza al interlocutor para que se exprese de manera más distendida y espontánea posible (Moya Corral, 2007, p. 44), buscando así evitar la paradoja del observador (Labov, 1972, p. 113). De acuerdo con los datos que refleja la Tabla 1, la muestra se ha distribuido según sexo (hombres y mujeres), grupos de edad (menores de 44 años/mayores de 45 años), nivel de instrucción (estudios primarios/estudios secundarios/ estudios superiores),7 y el factor tiempo de residencia en la ciudad de Sevilla (menos de 4 años, entre 5 y 15 años y más de 16 años), mediante cuotas de afijación no homogénea. Tabla 1. Distribución de informantes en el corpus oral PERUSEV Edad Estudios Tiempo de residencia ≥ ≤ 4 5–15 ≥ 16 ∑= 22 < 44 45 Primarios Medios Superiores años años años H 3 6 3 2 4 2 5 2 M 5 8 3 6 4 3 6 4 Total 8 14 6 8 8 5 11 6 7. Se han considerado informantes con estudios básicos a los que tienen la educación primaria y más dos años de la educación secundaria, lo que constituye el ciclo de la educación obligatoria en Perú. Los sujetos con educación secundarios son los que tienen superado el segundo ciclo de educación secundaria en su país de origen y/o algún ciclo formativo. Y, por último, el tercer grupo corresponde a los hablantes que tienen estudios universitarios finalizados.
Mencionamos también que 20 informantes entrevistados provienen de la zona costeña de Perú, donde predomina el monolingüismo español, y tan solo 2 hablantes son originarios de la zona andina, en situación de contacto con las lenguas indígenas (quechua, aimara, etc.), esto es, Puno y Cajamarca. Solo en el caso de la informante originaria de Cajamarca, la mayor parte de su vida profesional se desarrolló en Lima. Finalmente, en nuestro estudio nos centramos únicamente en los parlamentos de los informantes, sin tener en cuenta las intervenciones del entrevistador. 3.2 Extracción, codificación y selección de casos A partir de las 22 entrevistas que constituyen el corpus, se ha realizado un rastreo detallado en cada una de las entrevistas y su correspondiente transcripción, para ulteriormente codificar y analizar las estrategias introductoras de citas directas utilizadas por los informantes entrevistados. Como criterio general, nos fijamos en que la cita directa tuviera el contexto discursivo necesario para ser codificada (por medio de una expresión introductora de cualquier tipo −verbo, grupo nominal, marcador, etc.− y/o a través de la entonación, más la cita propiamente dicha marcada con la etiqueta <cita> (3): (3) entonces dije yo <cita> mejor lo alquilo <vacilación/> compro allí / y alquilo habitaciones </cita> / y eso es lo que he hecho para sobre<palabra_cortada/> para poder sobrevivir / y pagar una hipoteca. (M11-010) Como en toda investigación, hemos tenido que excluir casos, bien porque se trata de enunciados citativos del entrevistador, y no del entrevistado, o bien porque algún segmento del enunciado citativo es ininteligible o la transcripción es dudosa, como en los segmentos (4), (5) y (6). (4) I: o sea no había<alargamiento/> para la persona mayor no hay <vacilación/> es que es así / <ininteligible/> <cita> uy te tengo que pagar mil <vacilación/> mil cincuenta </cita>. (H22-006) (5) tú sabes / si uno pedía un deseo <cita> uy mira que esto <ininteligible/> </cita> / <silencio/> el mundo fuera diferente ¿no?. (H23-009) (6) de hecho <trasncripción_dudosa> <cita> tenemos que trabajar en algo </cita> </transcripción_dudosa> / porque yo he pagado la universidad prácticamente solo / he trabajado de todo / o sea de todo / de todo // entonces después de venir aquí estar en lo que haga falta ¿no?. (H23-008)
Asimismo, se han descartado los ejemplos donde no queda claro si el verbo en cuestión introduce el discurso directo, ya que puede actuar como un falso inicio o una reformulación del hablante: (7) mmm me voy a ver una tía / y siempre hay una cerveza / hay<alargamiento/> pato / siempre hay ceviche / siempre hay <cita> hijita ¿qué te<alargamiento/> cocino? / ¿qué quieres comer? </cita> / y ya trae una<alargamiento/> hincacola / trae / entonces siempre es como muy<alargamiento/>. (M12-011) En cuanto al cómputo total de ocurrencias de citas directas, mencionamos que hemos contabilizado un solo caso de cita directa cuando el verbo introductor aparece en posición intermedia y no hay ningún rasgo de carácter prosódico que nos indique que se trata de secuencias diferentes: (8) se la pongo / pero siempre tengo / <cita> uy </cita> dicen </cita> vamos donde S que tiene leche asada / su crema volteada </cita> / y vienen y yo <vacilación/> yo tengo <vacilación/> es el postre <vacilación/> es el que más me sale / porque los otros se me queman todavía. (M13-012) En cambio, hemos considerado casos de cita directa separados cuando hay una pausa entonativa entre la cita y el verbo que la sigue, ya que cada uno pertenece a una secuencia diferente, como en el siguiente ejemplo: (9) [entonces yo <cita> venga A </cita>]1 / [le digo <cita> métete tu dinero / que ya has gastado mucho en el médico / en el hotel que<alargamiento/> </cita>]2 /. (M22-020) Finalmente, en el cómputo total de verbos introductores de DD, cuando el verbo decir aparece antes y después de la cita, se ha contabilizado solo un caso: (10) I: y no tienen // yo veo allí / que yo estoy contactada con las noticias de mi país / le digo <cita> qué triste </cita> le digo / aquí tu abres / y todo está lleno de pan / todo esto / pero la gente lo tira / <silencio/> <cita> y es una pena </cita> le digo //. (M21-006) A partir de los criterios mencionados previamente, hemos trabajado para este estudio con un total de 1565 ocurrencias de cita en estilo directo. Hemos codificado en Excel los casos encontrados según una serie de parámetros discursivos que describiremos en el apartado que sigue (§3.3). Asimismo, cabe mencionar también que nuestro estudio es preeminentemente cualitativo; sin embargo, hemos considerado relevante incluir y comentar también algunos datos de carácter cuantitativo. En este caso, presentaremos nuestros resultados en forma de tablas o gráficas que resuman la frecuencia y/o los porcentajes del empleo de las estrategias introductoras de cita directa en nuestro corpus, así como los criterios discursivos tomados en consideración en este trabajo.
3.3 Categorías de análisis 3.3.1 Estrategias introductoras sometidas al estudio El análisis de las distintas formas que permiten la materialización de la cita directa que presentamos en esta ocasión se basa en “una combinación del enfoque guiado por el corpus y del enfoque basado en el corpus” (Gallucci, 2018b, p. 58; TogniniBonelli, 2004). Si en el primero, “las formas escogidas son producto de la evidencia que arroja el propio corpus”, esto es, “datos reales que se producen en situaciones también reales de comunicación”, como ocurre también en nuestro caso, en el segundo, “el corpus se emplea para explicar categorías ya existentes o predeterminadas, bien sea en gramáticas, estudios previos, etc.” (Gallucci, 2018b, p. 58). Así, según los datos extraídos de las muestras manejadas, entrevistas semidirigidas orales, la cita directa puede realizarse a través de dos formas totalmente opuestas, a saber: con marco y sin marco introductor. Nos centramos en primer lugar en el marco lingüístico introductor de cita directa y sus variantes con ejemplos extraídos de nuestro corpus. a. Verbo introductor, flexionado o no, generalmente de comunicación: decir, preguntar, responder, etc. (11) entonces dije yo <cita> mejor lo alquilo <vacilación/> compro allí / y alquilo habitaciones </cita> / y eso es lo que he hecho para sobre<palabra_cortada/> para poder sobrevivir / y pagar una hipoteca //. (M11-010) b. Grupo nominal, cuyo núcleo suele ser un sustantivo, como en (12) o un pronombre personal. Incluimos aquí también los ejemplos en los que el grupo nominal suele ir acompañado por la conjunción y (13) o marcadores del discurso (14), ya que en los dos casos el elemento introductor es el grupo nominal en cuestión. (12) pasa la moto <cita> ¡moto! uy no / ese cojudo no escucha </cita> / se van hasta la esquina / allí todo el mundo<alargamiento/> está / de esta esquina vas a ver gente / más allá / otra gente <cita> ¡moto! ¡moto! yo soy primero / ¡moto! ven </cita> / viene la moto / se sube / y se van a comer caldo / <risas = “E”/> y cuando vas allí / a tu sitio preferido / ¡no hay ni mesas ni sillas hay!. (M11-010) (13) <cita> sí mamá T / ahora me voy a peinar / voy a traer la peinilla / espérate </cita> / y la amiga <cita> ¿la peinilla? </cita>. (M12-011) (14) entonces yo <cita> venga A </cita> / le digo <cita> métete tu dinero / que ya has gastado mucho en el médico / en el hotel que<alargamiento/> </cita> /. (M22-020)
(30) I: todos vienen / todos los hijos / viene la familia / ya saben ya uno dice <cita> uy ¿vas a ir a San Pedrito? </cita> / este <cita> ¿vecinita va a venir su hija? </cita> / <risas = “E”/> Ø [<cita> sí va a venir </cita>] / Ø [<cita> ah ya es veintiocho de julio </cita>] / Ø [<cita> veintiocho de julio vecina / hoy vendrán sus <vacilación/> sus sobrinos </cita>] / Ø [<cita> uy sí van a venir / mi hijita también de España </cita>] / otros de otros países / otros están en otros distritos / en otras provincias / todos vienen / todos. (M11-010) Si nos fijamos en el marco introductor de DD, nuestros datos apuntan a que, igual que en otros estudios similares sobre este mecanismo basados en corpus sociolingüísticos en diferentes variedades del español (Camargo, 2022; De la Mora, 2018; Fernández, 2012; Gallucci & Vargas, 2015, etc.), predomina el uso de verbos como mecanismo para introducir la cita directa, en un 55.5%. No obstante, lo que llama más la atención es el abanico bastante variado en los marcos introductores, algunos de ellos ya documentados en otras comunidades de habla hispana como el mexicano (De la Mora, 2018), el caraqueño (Gallucci, 2018a, 2018b), el portorriqueño (Cameron, 1998) o el sevillano (Repede, 2019a, 2019b), etc. Si bien es cierto que el porcentaje de estos tipos de marco no es muy elevado (no alcanza el 10%), creemos necesario comentarlos para ver cómo se distribuyen en las 22 entrevistas que conforman el corpus manejado. 4.1.1 Análisis del marco introductor y sus variantes en el corpus oral PERUSEV En primer lugar, la cita directa introducida por un verbo se ha materializado a través de 23 formas verbales distintas que corresponden a un total de 868 casos documentados. De entre ellos, la gran mayoría (N = 822) se materializan mediante el verbo decir, “el más usual e incoloro de los verbos que introducen estilo directo” (Alonso, 1973, p. 196), lo que se traduce en un 95% del global de ocurrencias. Este verbo permite tan solo señalar que estamos ante un discurso reproducido, así como explica Thompson (1994): “es como una señal neutral, para mostrar simplemente que se está informando lo que alguien dijo y que no se quiere agregar más información sobre el propósito o la forma del hablante” (p. 34). El empleo de decir implica una información mínima sobre las circunstancias que rodean la cita reproducida y posee, al mismo tiempo, no solo cierta invisibilidad, sino también la capacidad de aparecer repetido en el discurso, sin que esto moleste al lector (Poncharal, 2006; Volsik, 1993) y afecte la interacción comunicativa. Puede presentarse en posición inicial, media o final con respecto a la cita directa (31) y,
además, es muy habitual en nuestro corpus que el verbo decir aparezca duplicado cuando introduce DD, esto es, antes y después de la cita en estilo directo (32):10 (31) se la pongo / pero siempre tengo / <cita> uy </cita> dicen </cita> vamos donde S que tiene leche asada / su crema volteada </cita> / y vienen y yo <vacilación/> yo tengo <vacilación/> es el postre <vacilación/> es el que más me sale / porque los otros se me queman todavía. (M13-012) (32) su cultura de ellos / y que los nicaragüenses son muy creídos / <risas = “E”/> él me dice <cita> son creídos / </cita> me dice / ||| <cita> no <vacilación/> no te quieren hablar </cita> / pero que los colombianos son muchos más /. (H21-005) Aparte del verbo decir, se han localizado también otros verbos de comunicación (preguntar, llamar o hablar) y verbos de diferentes clases semánticas como los de atribución (ser, estar), de petición (pedir) o de desplazamiento (seguir, ir, venir), entre otros, según se observa en la Figura 1: Figura 1. Verbos introductores de DD Las 12 formas restantes de los 23 verbos y expresiones verbales introductores de DD aparecen tan solo una vez en nuestros materiales: enseñar, ver, reventar, pensar, escuchar, poner, hacer, contar, empezar, consultar, contestar y pasar la voz: 10. Sería interesante en este caso indagar, con vistas a futuras investigaciones, a qué se debe esa duplicación del verbo decir, que aparece sobre todo en los diálogos reconstruidos, y si se trata únicamente de una característica del español peruano o también se presenta en otras variedades.
(33) I: y en todo el verano las vacaciones / me iba a Francia con ella / y<alargamiento/> cuando ella necesitaba cualquier cosa / eh<alargamiento/> ella me pasaba la voz <cita> M </cita> / yo estaba dispuesta para ella. (M22-018) (34) lo regalaba a todo el mundo / creo que a mi madre también le dio algo de dinero / de allí regresamos a la provincia / nos quedamos en el hotel / él venía <cita > uy qué pobreza / uy qué pobreza </cita> / <ruido = “palmada”/> y le decía <cita> pero mira si hemos salido / yo he sido de pobre así / pero estudiando / he salido a la capital / y así me he hecho grande </cita> /. (M22-020) En el fragmento (34) observamos que el verbo venir aparece junto con una cita en estilo directo. Fuera del contexto en el que se emplea y dado su significado léxico, no sería posible considerar que presenta relación alguna con el discurso referido. No obstante, se ha afirmado que un verbo introductor de discurso directo independientemente de su categoría léxica, “mantiene con el decir relaciones de tipo pragmático, y en menor grado semántico, propiciadas por la organización sintáctica del enunciado de discurso directo con el inciso” (Repede, 2017, p. 32) en posición inicial o final. En este sentido, el uso de la entonación hace que el verbo venir y la cita funcionen como un conjunto, lo que permite que no esté ligado semánticamente a la cita. En otras ocasiones, estos verbos aparecen acompañados por la conjunción que, como en (35) y (36): (35) I: o sea trabajar a ese ritmo mi cuerpo estaba acostumbrado <ininteligible/> / y a dormir era porque yo veía que <cita> uy la una / me tengo que dormir / porque si no mañana no me voy a despertar </cita> / y me despertaba y<alargamiento/> y seguía con lo mismo / lo mismo / lo mismo / ya mi cuerpo estaba acostumbrado a ese ritmo //. (H13-003) (36) y ahora el nuevo congreso que ha entrado / está <vacilación/> está poniendo <vacilación/> le está poniendo otro palo en la vereda / pero también está que <cita> no / no puedo trabajar / porque ¿cómo<alargamiento/> cómo me pueden hacer eso? </cita> ¿no?. (H11-001) En cuanto a la cita directa introducida por un marcador del discurso, hemos encontrado 54 registros. Los marcadores que utilizan los hablantes de la muestra en sus narraciones antes de una cita directa son 17. Según la Tabla 3 donde se han incluido los marcadores localizados en nuestro corpus y su distribución, este es el más empleado, seguido de lejos de entonces. Les siguen en orden decreciente o sea y porque con 4 casos cada uno, como (que) con 3 casos, y, finalmente, después, ahora, pues y bueno con 2 ejemplos por marcador. El resto de marcadores del discurso que actúan como introductores de DD, como luego, antes, pero, en cambio, además, eh, total o ya, aparecen menos en los materiales empleados, con tan solo una ocurrencia por cada unidad.
Tabla 3. Distribución de marcadores introductores de DD en el corpus oral PERUSEV n % este 19 35.2 entonces 8 14.8 o sea 4 7.4 porque 4 7.4 como (que) 3 5.6 después 2 3.7 ahora 2 3.7 pues 2 3.7 bueno 2 3.7 luego 1 1.9 antes 1 1.9 pero 1 1.9 en cambio 1 1.9 además 1 1.9 eh 1 1.9 total 1 1.9 ya 1 1.9 54 De entre los marcadores localizados en nuestro corpus, tan solo entonces, o sea y bueno aparecen en el español caraqueño (Gallucci, 2018a) con una distribución diferente a la que hemos localizado en la muestra manejada para este estudio: 31 casos de entonces, 6 de o sea y 5 de bueno. Asimismo, se documentó la forma de repente con 2 casos. En el español mexicano se observó la presencia del marcador o sea (De la Mora, 2018) introduciendo DD y en la variedad chilena la partícula como (Mondaca, 2021). Además, como ya se ha demostrado en varias ocasiones (Repede, 2022a, 2023), estos marcadores conservan en el contexto discursivo sus diferentes funciones básicas y se complementan en segunda instancia con la función de marcación de cita. (37) E: pero por ejemplo ¿el estado no se implica? / no<alargamiento/> no hay <vacilación/> no hay leyes fuertes para que castiguen ||| I: hay leyes pero la ley es así como<alargamiento/> como dicen <cita> echan la ley echan la trampa </cita> <risas = “E”/> / todas tienen su salida / <risas = “E”/> o sea / yo te robo / este <cita> no al final yo<alargamiento/> sí le robé pero yo lo boté porque<alargamiento/> </cita> / este<alargamiento/> ya con que lo botó ya<alargamiento/> no te<alargamiento/> no te hacen nada //
En (37) el ejemplo corresponde a este, que se describe como marcador conversacional del grupo de metadiscursivos conversacionales (Martín Zorraquino & Portolés, 1999) empleados en la comunicación interactiva como organizadores del discurso. Este tipo de marcador, “además de realizar las transiciones necesarias entre un enunciado precedente y el siguiente” (Gallucci, 2018a, p. 292), posee la capacidad de abrir una cita en estilo directo. Si por lo general los marcadores que forman parte de esta categoría se presentan como estrategias que “regulan el contacto entre los interlocutores –función fática–” (Gallucci, 2018a, p. 292), en nuestro corpus, como en (37), se utilizan también para introducir un argumento contrastivo a lo dicho previamente, que es la cita directa en sí misma. Así, el contexto de (37) permite apreciar que el informante le comenta a su interlocutora cómo se penaliza la delincuencia en su país, pues a juicio del primero no se castiga adecuadamente a los que cometen delitos. También el marcador en cambio aparece en el ejemplo (38) con el valor de contraargumentación que se vehicula en segunda instancia con la función marcación de cita. En esta ocasión, el hablante le cuenta a la entrevistadora su experiencia de cuando estuvo trabajando en Argentina y le explica que él no cerraba la tienda hasta las diez de la noche, lo que molestaba a los propios argentinos, ya que ellos, según las palabras del informante, no podían aguantar trabajar hasta muy tarde. (38) <simultáneo> ellos respetan </simultáneo> su horario / entonces como los <vacilación/> como yo fui de <vacilación/> a <vacilación/> a Argentina / pues me dijeron once horas / yo trabajaba once horas / diez horas / hasta las diez no cerraba / yo cerraba / en cambio <cita> oh / no / qué hijo de puta / yo no me puedo aguantar </cita> <risas = “E”/> / <ininteligible/> pero para ellos es normal /. (H22-006) Por su parte, de la cita con grupo nominal en las entrevistas se han registrado 33 casos. De este total, 22 corresponden a un pronombre (personal, indefinido y demostrativo) y 11 a un nombre, pues, como es bien sabido, “frente al sustantivo el pronombre se enmarca dentro de los mecanismos de economía del lenguaje” (Gallucci, 2018b, p. 68). Si bien es cierto que el pronombre más utilizado es la primera persona del singular, también se han localizado formas como ella, nosotros o el indefinido otro. Con respecto a la cita directa introducida por un grupo nominal con preposición, hemos encontrado apenas 3 casos (0.2% del total) y del DD introducido por un adverbio tan solo 2 casos (0.1% del total). Se trata como podemos ver de un número muy limitado de ocurrencias, de modo que no es posible aventurar alguna tendencia en este sentido (Gallucci, 2018b). No obstante, nos parece interesante mencionar que en nuestro corpus las citas directas cuyo marco es el adver-
bio así se solapan con lo que se ha denominado cita o reproducción de gestos (Clark & Gerrig, 1990; Gallucci, 2016, 2018a), introducidas por el mismo adverbio y que “son también demostraciones en las que se representa una acción no verbal de tipo quinésico, pasada, posible o imaginaria” (Camargo, 2008, p. 8). Si nos fijamos en el siguiente ejemplo, (39) todo esto no me gustaba / pero conmigo no / ella venía a veces así <observación complementaria = “gesto cariñoso con la mano hacia la interlocutora”/> <cita> ¡ay M J! </cita> / yo le agarraba la mano /. (M21-016) se observa que el adverbio así actúa, por un lado, “como señal de la entrada en escena de un gesto” (Gallucci, 2018a, p. 314), es nuestro caso, el gesto cariñoso que la informante hace con su mano hacia la interlocutora, y, por otro lado, como marco de la cita directa en sí misma “¡ay M J!”. En este caso, la cita de gestos podría actuar como apoyo para escenificar y representar con más detalles la cita directa introducida. Por tanto, creemos que se deben tomar en consideración también estos casos de solapamiento de tipos de cita, y que pasan desapercibidos en los estudios empíricos sobre el DD en español. En lo que respecta a las citas directas introducidas por la conjunción que, en nuestro corpus se han registrado 8 casos (0.5%) y 10 ejemplos con otras conjunciones (y, o), lo que se traduce en un 0.6%. Se trata de nuevo de un porcentaje muy escaso para proponer una tendencia del empleo de estos marcos que introducen cita directa. 4.1.2 Tipo de reproducción Como ya anunciábamos en el apartado metodológico, a través del análisis hemos podido establecer tres categorías principales de tipos de reproducción de contenido introducidos en estilo directo: lingüística con sus variantes −habla directa, pensamientos, discurso estereotipado, discurso hipotético−, no lingüística o paralenguaje −interjecciones, sonidos y onomatopeyas− y mixta o hibrida. Presentamos, a continuación, una tabla que resume la frecuencia de uso de la cita directa en nuestro corpus según el tipo de reproducción identificado: Tabla 4. Distribución del tipo de reproducción y sus variantes en el corpus oral PERUSEV n % Reproducción lingüística Habla directa 1380 88.2 Pensamiento 38 2.4 Discurso estereotipado 47 3 Discurso hipotético 9 0.6
Tabla 4. (continuado) n % Paralenguaje Sonidos 20 1.3 Interjecciones 21 1.3 Onomatopeyas 6 0.4 Reproducción mixta 44 2.8 1565 Los resultados del análisis del criterio tipo de reproducción nos indican que no cabe duda de que los diferentes tipos de marco introductor de cita directa son empleados por los informantes entrevistados para reproducir, principalmente, las palabras propias o ajenas. Se trata de un porcentaje muy alto (88.3%) de ocurrencias. Le siguen, pero por muy debajo, el discurso estereotipado (3%), los pensamientos (2.4%), y, finalmente, el discurso hipotético (0.6%). Particularmente, de los resultados obtenidos en estos tres últimos tipos de reproducción, nos llama la atención haber identificado el uso de citas directas que remiten a discursos estereotipados e hipotéticos en el español peruano, dado que ambos tipos de información no han sido contemplados hasta ahora en los estudios empíricos sobre el DD en las distintas variedades de habla hispana, salvo en algunos estudios sobre los marcadores del discurso de cita directa (Mondaca, 2021; Repede, 2022a, 2023). En el ejemplo (40) se puede observar el empleo del DD cuyo contenido es un discurso hipotético: (40) y entonces eh<alargamiento/> me llama un día y eh <vacilación/> a <vacilación/> sobre esta hora / un poco más oscuro / era invierno / y<alargamiento/> me dijo que <cita> C mira </cita> llorando / <cita> que mira / que esta mujer me ha echado a la calle / sin ropa / sin <vacilación/> sin<alargamiento/> sin documentos / <simultáneo> mis cosas se han quedado allí </simultáneo> […] agarré y le dije <cita> ahora mismo nos vamos ya a la comisaria </cita> / y nos fuimos a la guardia civil de <vacilación/> de San Juan de Aznalfarache / que pertenecía allí […] vio a la guardia civil <risas = “E”/> con el <vacilación/> con los<alargamiento/> con las luces que se le veían dentro de la casa / <risas = “E”/> la mujer salió más rápido que inmediatamente <risas = “E”/> / mira / se veía <risas = “I”/> <cita> usted es la señora </cita> / […] yo no bajé del coche / porque si no que vamos / <risas = “E”/> el hombre como me vería a mí / porque me dijo <cita> usted no baje </cita> <risas = “E”/> / <cita> porque esta la lía </cita> <risas = “todos”/> diría este /. (M22-021)
La cita directa reproduce el supuesto pensamiento que tuvo el guardia civil al ver que la hablante tenía intención de bajar del coche, pensamiento que haría alusión a un comportamiento que podría tener la informante, dada su falta de paciencia por resolver la situación de su amiga a la que echaron de la casa donde trabajaba, además de retenerle la documentación. Asimismo, se ha podido observar en nuestro corpus que los marcos introductorios de cita directa cuyo contenido remite a un discurso hipotético pueden ser un verbo, un grupo nominal, un marcador discursivo o incluso sin marco introductor. También consideramos mencionar que, si bien es cierto que Buchstaller (2001) afirma que el discurso hipotético “acts very frequently embody voice or sound effects” (p. 14), no se han encontrado casos en los que el discurso hipotético incorpore efectos sonoros. De las citas que remiten a la reproducción no lingüística o al paralenguaje localizadas en nuestros materiales, estas se reparten por igual entre la reproducción de sonidos (1.3%) y la reproducción de interjecciones (1.3%); en cambio, se ha constatado una presencia menor de la reproducción de onomatopeyas (0.4%). En general, se trata de aquellas citas que “no representan propiamente «una acción lingüística, sino una onomatopeya o un ruidito, referencial o no, que ilustra por aproximación» un tipo de sonido u otros elementos paralingüísticos (Camargo, 2008, p. 7) y que también funcionan como demostraciones (Clark y Gerrig, 1990)” (Gallucci, 2018b, p. 60). Pueden estar introducidas por verbos de comunicación11 o por cualquier otro tipo de marco: (41) y se reían de mí // en el restaurante donde yo llegué allí en Madrid la<alargamiento/> cajera me decía <cita> ay qué graciosa como hablas </cita> <risas = “E”/> ji ji ji <imitación_risa/> y yo <cita> ji ji ji </cita> <risas = “E”/> ah en ese entonces no sabía defenderme / recién llegada yo / pero<alargamiento/> pero luego ya se te va <vacilación/> se te va quitando /. (M12-011) En cuanto a la reproducción mixta, se han documentado 44 ocurrencias de DD, lo que supone un 2.8% del total de casos (N = 1565), donde se combinan las palabras con las interjecciones y/o sonidos. Estas citas, aparte de remitir generalmente al habla directa propia o ajena, tal vez con el fin de expresarla de manera más intensa o reflejar vivencias o sensaciones anteriores lo más fiel posible, también transmiten el contenido de los pensamientos del propio hablante, como en (42): 11. No solo los verbos de comunicación pueden citar sonidos, sino también unidades verbales como like y go, tal y como apunta Buchstaller (2001, p. 14).
(42) ahora que está ella / que <vacilación/> que <vacilación/> que tu segundo / que hay que desayunar bien / entonces me he vuelto empezando a<alargamiento/> a tomar mi <vacilación/> mi peso / entonces digo <vacilación/> cuando setenta y dos <vacilación/> ya cuando estaba llegando a ochenta / digo <cita> no / yo no quiero volver a mi peso / ahora tengo ochenta y dos </cita> / entonces ya pasé a ochenta y <cita> ¡uy! ya he subido diez </cita> <risas = “E”/> / entonces <cita> no / yo voy a tratar de cuidarme <vacilación/> voy a tratar </cita> /. (H13-003) Todos los ejemplos presentados anteriormente nos han permitido realizar un primer acercamiento a la identificación del tipo de reproducción que pueden transmitir las citas en estilo directo en el corpus PERUSEV. Con ello se abren nuevas posibilidades de estudio del DD en las distintas variedades del español. 5. Consideraciones generales Con la realización de este estudio corroboramos el empleo de las diferentes estrategias introductoras de DD en una variedad no estudiada hasta ahora, esto es, el español de los hablantes peruanos residentes en la ciudad de Sevilla. Tomando como punto de partida 1565 enunciados citativos que obtuvimos de las 22 entrevistas semidirigidas, clasificamos las estrategias introductoras de DD en dos grandes grupos: con marco introductor y sin marco introductor. El 62.5% de los casos encontrados corresponde al primer tipo, y el 37.5% restante, al segundo. Posteriormente, identificamos los mecanismos lingüísticos que se agrupan dentro de la primera categoría y que introducen cita en estilo directo. Algunos de estos recursos coinciden con los localizados en los antecedentes de nuestro estudio “que han mostrado que el sistema de citas directas es un sistema dinámico y en el que se observa constante innovación” (De la Mora, 2018, p. 167), como verbo, marcador del discurso, grupo nominal precedido o no de la conjunción y, conjunción que, adverbio así. No obstante, se han localizado también formas más innovadoras como la cita directa introducida por un grupo nominal seguido de preposición u otras conjunciones como la conjunción disyuntiva o. En cuanto a los marcadores discursivos, el abanico de unidades empleadas en nuestros materiales para introducir DD es mucho más amplio que en los estudios sobre este fenómeno en las distintas variedades de habla hispana; en nuestro corpus se han documentado marcadores como luego, después, antes, este, total, etc. Asimismo, se ha observado que la cita directa introducida por el adverbio así se solapa con la cita de gestos, aspecto que no se ha tenido en cuenta hasta ahora en los estudios sobre el DD. Es cierto que se han documentado muy pocos casos de este fenómeno, pero creemos que se debe a que hemos utilizado un corpus de trabajo en formato audio,
por lo que, para estudiar en profundidad la simultaneidad de introducción de cita de gestos y la cita directa mediante el adverbio así u otro tipo de marco se haría necesario contar con materiales audiovisuales. En nuestro análisis también se ha observado que las distintas estrategias localizadas en el corpus introducen citas directas que permiten transmitir diferentes contenidos. Hemos encontrado casos de habla directa propia y ajena, pensamientos de los propios hablantes, discurso estereotipado, discurso hipotético, interjecciones, sonidos y onomatopeyas. De estos siete tipos de reproducción, los informantes entrevistados reproducen, principalmente, las palabras propias o ajenas y en menor medida el discurso estereotipado o el hipotético. Y, por último, se ha observado que dentro de la cita directa se pueden reproducir palabras e interjecciones que remiten al habla directa o los pensamientos de los hablantes. Finalmente, cabe mencionar que para una visión completa del empleo de las estrategias introductoras de DD en los materiales manejados debemos considerar también los criterios sociales empleados en la elaboración del corpus oral PERUSEV, así como un análisis pormenorizado de la finalidad de la cita directa en relación con los módulos temáticos de la entrevista, cuestiones que no se han abordado de manera detallada en el presente trabajo por límites de espacio, pero que se tendrán en cuenta para futuros estudios. Información sobre financiación Proyecto VARES-AGENDA 2050 Sevilla. El español de Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria: Procesos de variación y cambio espaciales y sociales, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Gobierno de España) (Ref. PID2019-104982GB-C54) Agradecimientos Quiero expresar mi gratitud a los dos revisores anónimos de la Revista Española de Lingüística Aplicada por sus correcciones y sugerencias que han contribuido a la mejora de la versión final de este trabajo. Los errores y deficiencias que subsisten, sin embargo, son atribuibles enteramente a mí. Referencias Authier-Revuz, J. (1984). Heterogéneité(s) énonciative(s). Langages, 73, 98–111. Authier-Revuz, J. (1995). Ces mots qui ne vont pas de soi. Boucles reflexives et non-coïncidences du dire. Larousse. Authier-Revuz, J. (1996). Remarques sur la catégorie de l` “ilot textuel”. Cahiers du Français Contemporain, 3, 91–116.