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Carta del licenciado Chirivía al presbítero doctor Sebastián Miñano / por D.L.R.

Universidad de Granada

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af 9?t&)Gáero (Doctor. ® - SeficcAbuzp Jlikiiutuo, dltto t‘ &)ccc¿ona9<¿'o ^ . e o ^ r Z / íc o / & £ y ¿ a iÍ a y J & r / u jf a f . S ’or ffi. £ . S é ? Madrid : 3c ® . ^ JUo ,8,8. A i í r % ~~ 4 ’ ¿ /e f>A^cceiiciac/o -'¿C3'?l Cid,CÍO l¿s/2 ¿-J^C/O-id ctí 9*t&i[!u¿X0 (Qoctov i J A ffl. Sí'ücc^luxp JífbiuccuOj " a it í 0 r tó c / ^ iíc cío n a tú yeo/fraflco (/& & / ¿ a ñ a y J & r / u ^ f . £ o v ( 0. x . $ & ".'V ;': ‘i Jf V r rv V- ■ ■*' ‘ * Ffi ■ Madrid : ¿fmptei.te 3e (Q . ^ eiWasíte. J U ,gaí?. Omnia deficitfnt; arixmus taruen omnia vincit. Ovm. Eleg. va, l i i . 2.° de Ponto. .11 9ii v ¡aína ;. . TRADUCCION. No sabiendo Geometría, O . 7 Teniendo poca paciencia, Faltándote mucha ciencia E ignorando Geografía; Como tengas osadía, Muy bien puedes emprender, Y en un año ó dos hacer Bueno ó malo un Diccionario; Pues cómo buen temerario Debes siempre acometer. -Aquí estamos todos, señor Geógrafo: ¡qué gana de reir le dará á V. hallarse con otro banderillero en la plaza! Me persuado de que no sentiría tanto el que le quitasen la ración; pero ya no hay remedio, y como di jo el otro, puesto eti el burro.... etc. Por mas que Y. trate,' por decirlo asi, de echarse el J alma á las espaldas, mostrar que no lo sien te y hacer de tripas corazón, nunca le será tan grato que deje de derramar algunas ben diciones sobre mi papel ,• pero yo sufriría todo gustoso á trueque de lograr el que to mase los saludables consejos que se le dan, pues no soy de aquellos que se regocijan en ver motejado el nombre de mi caro Doctor, cuyo mérito geográfico está tan difundido por toda Europa, que dentro de poco has ta los muchachos de la escuela se han de quitar el sombrero al oir pronunciar D. Se bastian Miñano, en reverencia á la ilustre memoria de su nombre. Y ¿ quién duda que se merece eso y mucho ritas un individuo de la Real Academia de la Historia y de la So ciedad geográfica de París, que en obsequio de su patria ha dado una obra como la de V. ? Y que á la verdad no sé por qué se la critican, pues está bastante buena, y no du do será la que inmortalice su nombre. Que tenga uno, ni dos, ni tres defectillos en cada uno de sus artículos, ¿qué es eso pa ra una obra tan grande ? También hay, al guno que tiene treinta, dirá por ahí algún suscriptor arrepentido.— Pero, hombre, tenga V. cachaza, que Zamora no se ganó en una hora, ni el señor Doctor es costal que ya4 cía harina: ya vendrá una fe de erratas de todos los artículos del Diccionario, y en ella se enmendarán esos descuidos. Desen gáñese V., señor Cura: se lian empeñado en deqir que el Diccionario es malo, y se saldrán con ello, pues ya no corre otra co sa por todas partes; y como V. no contes ta á ninguna de las impugnaciones que le hacen, el vulgo lo cree á pies juntillos, y no se persuade de que es modestia (como yo lo creo), sino que V. no puede hacer lo por carécér de fuerza contra las razones quedé ponen por delante. Si todos estuvie sen tan penetrados de las Cuentas que V. se echa ( que á laVerdad no son descabella das), á buen seguro que murmurasen tanto;- pero ¿cómo ha de ser? Patientia et non gurruñate. Bien conozco que se prometió V. ganar, cuando acometió su obra, una cierta cantidad de miles de reales, para lo que buscó el medio, cualquiera que fuese, de asegurarlos, mas que el de proyectarla bajo las mejores bases , para que saliese á luz lo mas aproximada á lo bueno que pu diese ser. El pomposo anuncio, y la ne cesidad de un buen Diccionario llamó mu cha gente , y hubiera llamado mas, á no haber salido monstruoso, y-ciertos espíritus das producciones en algifhos sitios, que el mismo morador las desconoce; pues que nunca las vio por sus dominios despoblados por pueblos nos presentas, haciendo de estos un desierto frió; y poniendo tan mal de ellos los nombres, como el origen de dó son venidos-: á los hombres en heroes los conviertes aun antes que naciesen algún siglo : las cajas de correos, y alcaldías distribuidas se ven por tu capricho: las fuentes y el origen desconoces, y aun las bocas que tienen varios rios: tú me pones, me quitas y trastornas, catedrales, parroquias y castillos: aumentas y sustraes las academias, vicarías, aldeas, caseríos, las fábricas y pueblos á provincias, que coloca tan mal'tu poco juicio: equivocas las leguas que estos distan de alguna capital, ó su partido, y las almas que tienen y sus aguas, y si es de realengo ó señorío : la longitud y latitud confundes, mostrando en esto que ni los principios de Geografía conoces; pues apenas á algún pueblo le pones en su sitio: sobre el nivel del mar también la altura i3 mal puesta nos la das en tus escritos: el orden alfabético dislocas; y en mil contradicciones te lian cogido. ¿ Y es aquesto hacer un diccionario, el mejor de todos los que lia habido; Ya te veo encrespada preguntarme por qué tan mal te trato sin motivo, probando la verdad de cuanto pones, y dejándome ir triste y corrido. ¡Ah, pobre de mí, si tú pudieses hacer ver, que está bien lo que has escrito; ¡ y pobre Caballero , y pobre Alvarez! ¿ dó nos esconderemos sin ser vistos P Mas ¿por qué a Caballero no respondes, siendo contigo tan atento y fino , que no se pasa un mes sin saludarte? Bien conozco también que el miedecillo de esplicarte peor en la defensa, que en tus muchos errores Cometidos, hará que calles, aunque pierdas cuartos; y la fama y tu nombre esclarecidos, que ruedan por el mundo como objetos de risa, de chacota y de rechiflo. Y ¿ qué habrás de decir á todo un pueblo, que unánime, conforme y decidido, conoce que el dinero le has llevado, sin cumplir lo que tienes ofrecido P que prometes hacerle un Diccionario de lo mas escelente que se ha visto, y le engañas y das unos libroteS, que solo sirven para liar cominos? que la carta de España que le entregas de lo mas malo es,, feo y cochino ? qué concepto querrás que de tí forme quien vea que á la corte has descripto, viviendo en ella, peor que describirla pudiera algún salvage inculto indio, que no hubiese salido de su pátriá? cuánto mejor, di, te hubiera sido en cosa que entendieses tu talento haber bien empleado? Tu bolsillo no se engrosara tanto; mas te ahorrabas se dijese de tí lo que se ha dicho. En poco mas de un año un diccionario ¿quién sino tú hubiese podido sacar á luz, ni quién tampoco lo hubiera hecho peor, ni con más ruido? Desengáñate pues, pluma atrevida: Dios no te llama para su servicio en materias geográficas: conoce que en ellas pierdes la chaveta y tino; y haces que pierda aquel que las leyere su poca de paciencia, y aun el juicio, maldiciendo la pluma que ha estampado errores tan notables en los libros. Advierte que en España hay muebos pueblos. i4 que quisieran cogerte en su partido, para darte las gracias á porfía, y mostrarse contigo agradecidos, porque grandes favores les has hecho; mas otros hay también, que embravecidos té habían de hacer que les pagases los estragos, los daños y perjuicios que causaron en ellos tu osadía, tu poca ciencia y tu fatal delirio. Cuantos habrá que digan: «¡oh, mal haya «la pluma que escribió con tal descuido! « mal haya su papel, su tinta y letras, «y maldita la imprenta en que se hizo «el volumen tan grande, tan pesado, «tan informe, inexacto y desmedido «de aquese Diccionario, que en desgracia « á la pública luz nos ha venido.:» ¿Lo vé Y., padre Cura, como es mucha la gente que está descontenta con su Dic cionario? ¿le parece á Y. acaso que yo me cansaría en tomar la pluma sino á fuer de estar oyendo en boca de todo el mundo el público desprecio de su obra ? ¡Y por cuán bien empleado tendré mi trabajo, si consi go el laudable fin que me prometo! Dé V. este gusto á muchos apasionados, que espe ran oir su defensa, para desplegar las ban deras , y uniéndose á Y ., hacer resonar en todo el orbe el nombre del Geógrafo hispa* no, colocándolo en el lugar que merece ocupar en la república de las letras. Vuel va V. en sí, caro amigo, conozca cuanta razón me asiste para hacerle esta invitación: mire lo abatido que se halla su crédito li terario: observe la obligación que tiene de defender á su cliente el Diccionario; y ve rá que es preciso contestar contra sus inpugnaciones , ó sucumbir á verse motejado en la sociedad con los dicterios de ignorante, plagiario, atrevido, engañador, y lo que es mas que todo, insensato. Pues que semejantes adulaciones no pueden serle, gra tas, no se dedique todo á los franceses ■ destine V. un rato para sus compatriotas, dándoles una defensa general de toda su obra (que será digna de leerse), y se dará por muy agradecido su mas apasionado ami go que S.; M. B. E l Licenciado Chivivid: '. vGSv’ D£ J _________________ _ ________________ , Se vende en la librería de. Orea, calle de la Montera, frente á San Luis : en la de Vicuña, calie de Carretas, frente á la Botillería; y en la de Escobar, calle de la Concepción Gerónimo, frente á la Cárcel. i6