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Cultivo del algodonero en España

Bolin, Juan G.

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CULTIVO DEL ALGODONERO EN ESPAÑA POR JUAN G. BOLIN MÁLAGA Imp. y Li . de He ede os de Faus o Muñoz " F M'endez Nuñex, 4 1899. NJ O Donado á la Eiblio eca Uni e si á ia de Chanada po F an52 L. Hidalgo Rod iguen Z 17 z 7* CULTIVO DEL ALGODONERO MALAGA Imp. y Li . de He ede os de Fnus o Muñoz 4, Mendez Nu iez, 4 1899. Donado á la Biblio eca Uni e si á ia de GRANADA po F anSS L, Hidalgo Rod íguez CULTIVO DEL ALGODONERO MALAGA Imp. y Li . de He ede os de Fnus o Muñoz ■í, Mendez Nuilez, 4 1899. . Obse aciones P elimina es En e los a ios nue os Cul i os, que debe ían en saya se en la Península, me ece ija la a ención en p i me é mino el Algodón, po lo impo an ísimo que se ía log a p oduci lo aquí, omen ando nues a iqueza ag í cola y libe ándonos del c ecido ibu o, que se calcula en e 70 y 80 Millones de Pese as al año, que pagamos al Ex anje o po ese ex il, la mayo pa e de cuya im po an e suma á á pa a á manos de los p oduc o es yankees. Un ejemplo digno de imi ación es la magní ica em p esa lle ada á cabo po los Rusos en el Tu kes an y en Bokha a, donde ap o echando las aguas de los ios Sy , Amouda ia y o os, se han log ado con e i egiones ex ensísimas, que has a hace poco e an solamen e á idas es epas, en e enos de egadío de excelen e calidad, donde á adqui iendo al inc emen o el cul i o del Algodón, que se espe a que muy p on o la p oducción no solo bas a á pa a el consumo de aquel inmenso Impe io, sino que queda á oda ía un sob an e conside able pa a la expo  ación, y eso á pesa de condiciones clima ológicas an des a o ables como se e á mas adelan e. En épocas an e io es se ha dado ya el Algodone o en g an pa e de la egión andaluza. Los A abes an in eli gen es y an adelan ados en Ag icul u a y en Bo ánica, como en Química ó Alquimia como en onces se decía, en As onomía, en Ma emá icas y en o as ciencias, lo im po a on del Asia con mul i ud de o as ú iles plan as y semillas y según Don Simón de Rojas Clemen e, oda ía á p incipios del siglo XVII se p oducía en g ande en las inmediaciones de Ecija. Pos e io men e du an e el blo queo con inen al en iempo de Napoleón I, se cul i ó en muchas de nues as egas me idionales, en Mo il espe cialmen e, donde ha con inuado has a hace poco, habién- do sido solo ecien emen e des e ado po la Caña de Azúca . No bas a sin emba go con sabe lo que se es a ha ciendo en o os paises ó lo que haya podido hace se en el nues o, en iempos ya lejanos y económicamen e con side ados an dis in os de los ac uales, ni bas an ampo co ensayos indi iduales en pequeño en un solo pun o y menos en uno espec o á clima an p i ilegiado po la Na u aleza como la Vega de Málaga, como los c i ica dos po mí y que eseña e mas adelan e. Es p eciso mul iplica es os ensayos en cuan os lu ga es se conside en adecuados al e ec o po sus condicio nes de clima y suelo, an o en la Península como en las Balea es y Cana ias, en el in e io del pais especialmen e de la a iedad p eceden e del Tu kes an la que pa ece has a aho a, mien as ensayos pos e io es no demues en o a cosa, como p edes inada pa a debe se p opa gada aquí, po que además de p oduci buena ñb a, es una de las más p olí icas, más ús icas y sob e odo más em p anas, p opiedad es a úl ima impo an ísima pues pei- mi i á ecoge la cosecha an es de las llu ias o oñales. Solamen e después de conocidos los esul ados de es os nue os ensayos, pod á llega se al con encimien o de si en e ec o se a a de un cul i o, que en las p esen es ci cuns ancias económicas de nues o pais deba emp en de se en g ande escala, po esul a ealmen e con e nien e y emune ado . En onces llegado es e caso me pa ece, que al uónos en los p ime os iempos, debe ía el Gobie no po su pa e adop a las opo unas medidas — 4 — pa a a o ece lo, es udiando las más e icaces y con e nien es á és e in, como po ejemplo: concede p imas á los que se dedicasen á e ec ua és a clase de plan aciones ó ebajas en la Con ibución e i o ial ú o as en ajas análogas. También p ocede ía se es udiase de acue do con los ab ican es de ejidos, po que na u almen e los in e eses de es os son muy dignos de espe o y en ien do que nada debe hace se que pudiese pe judica su lo ecien e indus ia, si se ía opo uno ele a los de echos de impo ación de ese éx il y en que o ma y cuan ía. En e an o lo que pa ece ya es a ue a de duda al p esen e, es que, al nénos en es a zona, la plan a p ospe a muy bien, como se desp ende de los esul ados ob e nidos el e ano úl imo con las a iedades es udiadas has a aho a, que á con inuación me pe mi o esumi b e emen e. ALGODONERO DEL TURKESTAN La ge minación se e ec uó en pe ec as condiciones, desa ollándose plan as bien cons i uidas que alcanza on con el iempo una al u a has a de 1 á 1.30 me os, p odu ciendo ami icaciones igo osas. La lo escencia dio p in cipio á ines de Julio; las cápsulas sanas y bien desa o lladas ue on nume osas, pues algunos piés die on más de 150, aunque el é mino medio ué mucho meno . Es a a iedad es muy emp ana, pues pa a ines de Sep iemb e había e minado la ecolección, que ue abun dan e, o eciendo un p oduc o bueno, compa able á la calidad designada come cialmen e con el nomb e de ully good iddling. ALGODONERO EGIPCIO, a iedad m i -a i i El esul ado ué muy análogo al an e io ; la cosecha dia mayo desa ollo, apesa del clima con inen al y es- épico de aquellas coma cas, donde si bien los e anos son muy calu osos, subiendo el e móme o á menudo has a 35 á 40° cen íg ados ó más, son po con a los in ie nos an igu osos y sob e odo an p ema u os, que ocu e ecuen emen e que á ines de Se iemb e ó p in cipios de Oc ub e es én ya los ios lielados. En nues o pais me pa ece que pod ía cul i a se el Algodone o en oda la cos a del Medi e áneo, desde Ba celona bas a el Es echo de Gib al a , y en la del Océano desde el Es echo bas a la on e a po uguesa. En el in e io de la Península debe ían hace se en sayos en odas las llanu as de egadío de los an iguos Piemos de Valencia, Mu cia, Andalucía y Ex emadu a. Eligiendo a iedades adecuadas, en e o as las de la Rusia asiá ica, quien sabe si no pod ía ambién ex ende se su cul i o á pa e de Cas illa la Nue a y p o incia de Salamanca. En las egiones mas ías donde suelen ene luga heladas p ima e ales, pod ía hace  se la siemb a en cajone as ac is aladas, pa a asplan a mas adelan e las jó enes plan as á su si io de ini i o en el campo, cuando aquellas ya no uesen de eme . VARIEDADES El cul i o p olongado du an e siglos en las egiones mas di e sas espec o á na u aleza del e eno, calo , luz, humedad, al i ud y demas agen es que in luyen en el desa ollo de los ege ales, ha o iginado poco á poco in inidad de a iedades, en e las cuales me limi a é á ci a algunas pocas de las mas impo an es y de las mas empleadas en las coma cas p oduc o as. De las a iedades ame icanas las mas conocidas son: el Sea-Island y el Geo gia, á nbas de seda la ga y muy — 12— selec as, el Luisiana p ólí ico, de ilamen os co os, pe o inos, sedosos y muy blancos, el Upland, e c. e c. Cul í anse en Egip o di e en es a iedades, siendo las mejo es según mis in o mes el Jumel y el Mi -A i i. Las cul i adas en la Rusia asiá ica, c eo p oceden del Upland, pe o ya es án muy modi icadas po el nue o medio en que se ienen dando hace años. Ademas exis en mul i ud de a iedades en China, en e las que igu a la denominada Nanking como la más céleb e. Pa éceme que en nues o pais, pa a los p ime os ensa yos, debe ian emplea se las a iedades ame icanas en la p oximidad de las cos as y en el in e io de la península expe imen a ambién es as compa a i amen e con las egipcias y la usa del Tu kes an, debiendo da se la p e e encia á es a úl ima, especialmen e en las localidades don de las empe a u as muy ele adas en el e ano, desciendan ápidamen e á p incipios del o oño. CLASE DE LOS TERRENOS A excepción de los excesi amen e ue es y a cillosos ege a bien en casi odos los demás, aunque p e ie e los li ge os, mas bien a enosos, sus anciosos y de bas an e on do. Po egla gene al puede deci se que las ie as que habi ualmen e se p e ie en pa a las ho alizas, le son las mas con enien es, sin que po eso deje de p ospe a en o as mucho mas in e io es. PREPARACION DEL TERRENO Se dan dos ó es ejas bas an e p o undas desde Di ciemb e á Ma zo, a ajando en onces el e eno en came llones que engan unos 30 cen íme os de al o é igual an chu a po la base, pe o con disminución hácia la c es a, —13— donde no debe án pasa de 5 á 6 cen íme os, dispues os de modo que se puedan ega de pié las plan as. Es os camellones con iene que es én o ien ados de Es e á Oes e, e ec uándose la siemb a en el cos ado que mi a al Mediodía. Dichos camellones deben aza se á la dis ancia de 40 á 45 cen íme os. ABONOS Se emplea el es ié col o dina io, ecomendándose el de ce dos muy especialmen e en los casos de habe se ali men ado es os con o ujos de semilla de algodón; en algu nos pun os u ilizan el exc emen o humano mezclado con a ena j ie a lige a, desecado y hecho pol o; ambién con iene el o ujo, las cenizas y en gene al oda clase de abonos que con engan ós o o y po asio que son las domi nan es de es a plan a. Las Leguminosas en e adas en e de, pa icula men e los al amuces, las a ejas y las habas, dan excelen es esul ados. PREPARACION DE LAS SEMILLAS Las semillas sanas y bien desa olladas, se colocan du an e 18 á 24 ho as en una asija con agua, den o de la cual se sume ge un saqui o de ela po osa lleno de es ié  col bien consumido, lo que a o ece mucho la ge mina ción, an o po ablanda la co eza, que es muy du a y co iácea, como á causa de los p incipios e ilizan es abso  bidos de es e modo. Todas las semillas que sob enadan deben desecha se. SIEMBRA An es de p ocede á es a ope ación, que debe á e i ica se an luego como no sean ya de eme las heladas, con iene da un pequeño iego, po que si se e ec uase des- —14— pues, pod ía pone se la ie a en la supe icie demasiado compac a y di icul a la salida del allo; es o caso de no pode se ap o echa alguna llu ia lige a de las que con an a ecuencia caen en la p ima e a, lo que es siemp e mas con enien e po la economía que epo a. Las semillas en núme o de 4 á 6 po golpe, se deposi an en lioyos, que se ab en con el almoca e ó cualquie a o a especie de plan ado , á media al u a en el cos ado de los camellones que mi a al Su , como an es se dijo, á la dis ancia de unos 50 cen íme os, debiendo en e a se an o mas hondas cuan o mas cálido sea el clima, eniendo sin emba go ambién en cuen a la clase de e eno, po que siendo és e lige o se pueden pone algo mas hondas que cuando es muy pesado. Necesí anse p óximamen e de 80 á 100 g amos de se milla pa a un á ea, ó sean 100 me os cuad ados. LABORES Se educen á esca da el e eno con mucho cuidado cuando las plan i as ienen ya 4 ó 6 hojas, en cuyo es ado se encuen an p óximamen e 4 ó 5 semanas después de la siemb a, debiéndose epe i dicha ope ación siemp e que -nazcan ye bas al ededo de las plan as. En la p ime a es ca da se a ancan los piés mas delicados, dejando en cada golpe dos ó es de los mas pujan es al e ce mes de su ege ación se deja solo un pié cuidando sea el mas obus o. Si la plan a es á demasiado lozana se le economiza el ie go, siguiéndose además en muchos países la cos umb e de despun a los allos y las amas cuando la plan a á á lo ece , epi iéndose es a ope ación o a ez mas adelan e cuando los limones ó cápsulas es án ya bas an e c eci dos, habiendo adqui ido p óximamen e el amaño de una nuez. Es os co es deben hace se con la ije a. A causa — 15— de la acilidad con que se caen las lo es abie as, deben suspende se las esca das en cuan o empiezan á ab i las p ime as. Igualmen e deben sup imi se en onces los ie gos en absolu o ó si las plan as se ponen muy mus ias, em plea los con mucha mode ación, po que mas bien son pe judiciales á la p on a sazón del u o. En aquellos paises cuyo clima le es comple amen e a o able, es a plan a se liace leñosa y i az, podiendo du a en onces un algodonal bien semb ado y debidamen e es e colado y cul i ado, bas a 8 ó 10 años y aún más. El cul i o en es e caso es análogo al de la id. Te minado que haya la cosecha, se p ocede á la poda, que según los a ios paises se hace de dis in as mane as. En algunas pa es se deja á cada pié la al u a de unos 30 cen íme os, en o as solo de 20, dejando una sola a ma ó pulga en el p ime año y desde dos has a cinco en los siguien es. La p ác ica enseña á con el iempo lo que en cada pun o de España, mejo con enga. Después de la poda se es e cola bien, dando en seguida una buena ca a, en cuya ope ación debe á cuida se de no pe judica las aices. Poco iempo án es que la plan a aya á echa los p i me os ás agos, se bina cuidadosamen e pa a ex i pa o das las malas ye bas, se uel e á abona un poco y se o man de nue o los camellones según se explicó án es y desde es e ins an e odas- las labo es son idén icas á las que se dan en el p ime año de la plan ación y que ya quedan eseñadas. COSECHA La ecolección del algodón que debe siemp e hace  se en iempo seco y mas bien calu oso, comienza cuando — 16— las cápsulas adquie en un colo ama illen o ó sea á ines de Se iemb e ó en odo Oc ub e según los climas. Las p ime as cápsulas que madu an son las de las amas ex e io es, e i icándolo después las de las in e io es y las bajas, habiendo dos me3es ó más de di e encia en e la madu ez de unas y de o as. La bo a ó algodón se ecoge sola e i ándola de las capsulas abie as ó en eabie as, se sacude pa a qui a le el pol o y los insec os que pueda ene adhe idos á sus ilamen os y se á colocando po clases en un saco con a ios compa imen os que lle an los ope a ios a ado á la cin u a. En algunos pun os se co an las cápsulas en e as, sob e odo hácia el inal de la cosecha, es én ó no del odo abie as, ex endiéndolas en habi aciones bien secas y soleadas ó en es u as cons uidas ap opósi o con obje o de que el calo concluya de sazona las. Una ez bien seco el algodón, solo es a sepa a la ib a de las semillas, ope ación que se hace siemp e á maquina en las g andes explo aciones y á mano solo cuando se a a de muy pequeñas can idades, po esul a asi muy cos osa y que no debe e a da se demasiado, an u el emo de que la mucha g asa que con ienen aque llas pe judique á la ib a. ACEITE DE ALGODONERO De las semillas del Algodone o se puede ex ae has a un 15 á 20 u/n de un Acei e, no comes ible, pe o de muy buena calidad pa a usos indus iales como pin u a, jabón, e c., e c. y el o ujo esul an e es un excelen e alimen o pa a el ganado de ce da, ac o es ambos que hay que ene muy en cuen a pa a es ablece el cálculo de los Gas os y P oduc os de es e Cul i o. —17— — 18— MODO DE ADQUIRIR LAS SEMILLAS An es de e mina , concep úo opo uno indica los si ios donde me lie su ido de Semillas. Son es os los ac edi ados Es ablecimien os de Ho icul u a siguien es: El de los S es. Vilmo in And ieux & C.“ en Pa ís, 4, Quai de la Mégisse ie, pa a las a iedades ame icanas y egipcias y el de los S es. Haage & Schmid de E u en Alemania, pa a la a iedad del Tu kes an; pe o aque llos á quienes no sea ácil ó cómodo su i se en el ex an je o, pod án di igi sus pedidos á cualquie a de los bue nos Es ablecimien os de igual clase con que boy con amos ambién en España y en e los cuales me pe mi i é ci a como uno de los mejo es al denominado «L a Q u in a» del S . D. J. F. Gi aud de G anada. ; ' ‘ ' •u , «*’