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Oración fúnebre que en las solemnes exequías ... en honor de las ... víctimas de la Independencia del 2 de mayo de 1808, en la Real Iglesia de San Isidro / pronunció ... Francisco de Paula Mendez y Gomez

Méndez y Gómez, Francisco de Paula

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ORACION FUNEBRE Que EN LAS SOLEMNES EXEO.UIAS C E L E B R A D A S POR EL M I O . m i V m i l l ' M I ) lili ESTA CORTE, en hono de las Ilu s es V íc im as de la Independencia DEL 2 DE MAYO DE 1808, EN LA REAL IGLESIA DE SAN ISIDRO, PRONUNCIÓ EL DIA 2 DE MAYO DE I8G7 E L L IC E N C IA D O P . - ancisco be P a u la i) ©on cj, ABOGADO DE LOS TRIBUNALES DE LA N AC IO N , CAPELLAN DE HONOR Y PREDICADOR DE S. M. MADRID : OFICINA TIP. DE LOS ASILOS DE SAN BERNARDINO. 1867. BIBLIOTECA HOSPITAL REAL g anada Sala: Es an é:_ 03-i 007 . K~l i ) ¿ ¿ / / ^ ^ e~' -** 7 7 ORACION FÚNEBRE QUE EN LAS SOLEMNES EXEQUIAS C E L E B R A D A S POR EL EXC l J. AYDi TAMIEi TO DI! ESTA CORTE, cu hono de la s Ilu s es lí (clim as de la In dependencia DEL 2 DE MAYO DE 1808, E. LA REAL IGLESIA DE SAN ISIDRO, PRONUNCIÓ EL DIA 2 DE MAYO DE 18G7 E L L IC E N C IA D O P . J oncieco í>e Paula ¿llcubej i) ©omcj, ABOGADO DE LOS TRIBUNALES DE LA N A C IO N , CAPELLAN DE HONOR Y PREDICAD OR DE S. AI. MADRID! OFICINA TIP. DE LOS ASILOS DE SAN BERNAKD1N0. Con licencias del O dina io; de o  den y á expensas del Excelen ísimo Ayun amien o cons i ucional de es a M. H. Villa. AL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE MADRID, como digno ep esen an e del he oico pueblo del 2 DE MATO, en es imonio de la mas al a conside ación, dedica es a O ación úneb e su a en o S. S> y Capellan S cumóco De- Cali a- ^íTCe-udez i Qoui&Z. nados! ¡Cuán o se engañan! Dios bu la las espe anzas mas bien undadas de los homb es. Llega un dia en que ambién Dios se cansa, y en onces dec e a su des ucción y su uina, y ese dia es aquel en que se ol idan de su Religión, de su Pa ia y de su Rey. Así es en e ec o, y la his o ia nos con ence de es e p incipio. ¡Que no me uese pe mi ido e oca del pol o déla umba los ilus es manes de an os gue e os que ambicionando glo ia y aman es de su Religión y de su Pa ia, hicie on po ella b illan es y cos osos sac i icios! ¿Reco dáis los memo ables hechos de Josué en los campos de Maceda, Lachiz, Gálgala y Gabaon? (16) ¿Reco dáis los de Ba a h en las ibe as de Ci- son (17) y los de Gedeon en las ce canías de Beshsela en Nobe y Ge baa? (18) ¿Reco dáis el he oísmo de los hijos de Jacob, pa a humilla el o gullo de los x4maleci as y Cananeos y esca  men a al sobe bio Sisa a? (19) Pueblos émulos de la magná nima España, ace caos á sus on e as y admi a eis su glo ia, su alo y su he oísmo. ¿La is eis aba ida po la aición jun o á las aguas del Guadale e po los años de 711? ¿La is eis in adida de nume osas u bas de A abes cual el impe io o mano po los bá ba os del No e, des uidas sus plazas, ocupa das sus o alezas, escla izados sus hijos, p o anada la he edad y el San ua io del E e no? (20) ¿Vis eis á Don Pelayo con un puñado de alien es ex o za se y esis i á mul i ud de in ie les? (21) ¿Y qué impo a que al en e de las hues es enemigas se pongan los mas expe imen ados capi anes? El éxi o de una emp esa jus a pod á pa ece dudoso á aquellas -almas que con iadas en sus p opias ue zas, lo espe an odo de los auxilios humanos, siemp e impo en es; pe o no á los que, ijo su pensa mien o en Dios, odo lo espe an de su pode . Y si que eis una p ueba de ello, eco dad al coloso del siglo, al g an Napoleon, á ese genio sublime (como le llama un dis inguido o ado de nues os dias) (22), que ma chaba á la cabeza de su ejé ci o con la espada en una mano y un haz de ce os en la o a. 10 de ibando onos, dando y qui ando co onas á su place . En su ca e a lle aba un plan de campaña, en sus labios una a enga p on a, una cons i ución pa a cada pueblo lle aba en su cabeza; y en su co azon ...... ue za es deci lo ...... en su co azon no lle aba mas que una ambición insaciable. No al ó la p o ecía de He de (Ü5) cuando en 1794 dijo: «Espe o pa a el año de 800 o o Ca io Magno que acaba á lo que babia empezado el p ime o.» Pe o Napoleon, que lle aba ocupadas las manos y la cabeza, debia sen i un e ible acío en su co azon, po que como á odos los conquis ado es que solo po ambición se lanzan á comba i á las naciones amigas, le al aba la legi imidad de su causa, y po eso sus ue zas pode osas queb an á onse en España, an o po el alo de sus bijos, como po el pode ío incon as able de la jus icia de Dios. En España, sí, en es e pa aíso, en esle encan ado ja dín de las Hespé ides, que siemp e ha sido obje o de la a ención y codicia de los ex anje os, y po lo m ism o, ea o de g an des acon ecimien os que le han dado á conoce po odo el mundo, y que lle a án su nomb e y su ama de siglo en siglo á la pos e idad mas emo a. Sus sie as áspe as y pin o escas, eso o inago able de oda clase de mine ales, sus ele adas cumb es, de quienes con pesa se despide el as o del día, sus é iles colinas, sus alles ab igados donde lo ece el li io, el g anado y los á boles odos del Pa aíso, haciendo que la ida se deslice á mane a de un sueño de en u a, odo en es a man sión de delicias, la ie a, el sol, y has a el ai e embalsamado que nos odea, inspi a y nos con ida pa a emp esas g andes. Po eso, cualquie a camino que se ome, nos conduce á luga es céleb es, ea o de g andes acciones, de hechos ma a i llosos ; y nación an he mosa y de an ica his o ia ha enido en sus mismos a ac i os la causa de se ape ecida y buscada, con a a o a an. Pe o cuando una mano a e ida iola nues os 41 mas sag ados de echos, p e ende usu pa el ono de San 1 ei- nando, ese ono donde los Reca edos y Al onsos os en a on con an o b illo sus diademas, y sob e sus uinas se quie e le an a el solio de un in uso, los génios del mal se desen cadenan pa a noso os, y muchos Españoles son inhuma namen e sac i icados po el i ano. El lab ado conside a ya pe dida su he edad, cie a el a is a su alle , y España, que se os en a a bella en los dias de su p ospe idad (24), con ié ese en un ho ible campo de ba alla, po que no quie en sus hijos que cual o a Je usalen, quede iuda la Seño a de las gen es } hecha ibu a ia la Reina de las p o incias. Una nación ex anje a p e endió a a la al ca o de su iun o y hace la colonia suya, y pa a ello la llamó su aliada, su amiga, su p o éc o a. Lo que pasó despues odos lo sabéis, y mis labios no deben ecoda lo (25). Excmos. Seño es; hemos llegado á un pun o en que es necesa io de ene se; hemos llegado á una página de nues a his o ia que no quisie a eco da . Soy Minis o de un Dios de amo que ino al mundo y de amó su sang e po noso os, y ese Dios hecho homb e en odo el cu so de su dolo osa pasión y mue e no p onunció una palab a siquie a de queja con a sus enemigos, sino que po el con a io los pe dona , los dis culpa en p esencia de su E e no Pad e (26) y les anquea las pue as del Pa aiso (27); soy Minis o de una Religión de m i se ico dia y de paz, me hallo en la cá ed a del Espí i u San o, y po lo mismo no quie o oca cie os hechos que se hallan manchados con sang e, aunque esa sang e sea de má i es de amada po la Religión de Jesuc is o y el ono de nues os Reyes, y nues as libe ades pá ias y nues a independencia nacional. Pe o no: yo no p o ano la cá ed a de la e dad ; soy simplemen e un his o iado , y es e dia es pa a los Españoles, y muy pa icula men e pa a el pueblo de Mad id, un monumen o 12 de glo ia que debemos dedica solemnemen e al Senoi , y i as- mi i lo á las gene aciones enide as con un cul o pe pe uo, como hizo el pueblo escogido. Al eco da es e dia de glo ia no hago o a cosa que cumpli un debe sag ado, y o ece una ú il ensenanza de cuán o pueden las naciones, cuando ma chan unidas, pa a comba i al enemigo común , á la somb a de sus ins i uciones ene andas, y lejos de disco dias e ibles que solo lle an en pos la uina y la ana quía. La ana quía, Excmo. Seño , que mina los cimien os de la sociedad, que mina los onos, paia que la aición los de umbe. Es cosa ácil diiigi una na e la ma en calma; la di icul ad es á en guia la bien y sos eneila con a el ímpe u de las olas u iosamen e agi adas; y en esos momen os sup emos de pelig o se ía un necio, un insensa o el que al pilo o negase el mas insigni ican e ecu so pa a lle a la na e al pue o de sal ación. ¡Dia 2 DE m a y o D E 1808, dia de ho o y de espan o, u nes o dia! po que en él se ie on p o anados el al a y el em plo, cau i o nues o Rey, holladas nues as leyes y la ie ia egada con sang e de íc imas inocen es. En ese dia los ayos del sol pe die on su ue za y se en ia on al pasa po cien la gos de sang e y al oca sob e hacinados mon ones de cadá e es. Lleno de emo mi o el sol de aquel dia, y me pa ece que is e se ele a has a el céni . Llega la a de, se ace ca á las enneg ecidas cumb es de los mon es, do a las colinas, pe o sus úl imos des ellos no se pa ecen ya á la llu ia de o o que ecundiza la ie a, son mas bien un llan o de uego que cae sob e Mad id, como las lág imas de Je emías sob e la Qiudad de Jc usalen mani es aban el sen imien o de Dios (28). No hay emedio, la señal de gue a es á dada, } has a el cielo mismo pa ece que se indigna con a los in aso es ex an je os. Cong egaos y enid con a ellos, le an aos á la pelea: su sobe bia y la a ogancia de su co azón les engaña; a e  15 gonzados es amos po que imos la a en a de que inie an los ex años con a el San ua io del Seño (29). Así se clamaba en España con el P o e a de las lamen aciones. Hagamos pe dazos las cadenas de la escla i ud y a ojemos de noso os su yugo; y a mados de un sen imien o ele ado, g ande, noble y gene oso, y sos enidos po su alo , ma chemos cual glo io sos Macabeos. Vamos á comba i á nues os implacables ene migos: lejos de noso os una coba de huida; el pueblo gime, el pueblo a ligido eclama nues a espada, la Religión de nues os pad es se ha p o anado, el hono de nues os mayo es es á comp ome ido, no mancillemos la glo ia con que ellos edi ica on su ibu. Y p esu osos co en á las a mas sin dis in ción de clases ni pe sonas, y se lanzan á la pelea, y p esen an su pecho desnudo al plomo ma ado del enemigo, y cada Español pa ece un gigan e , y se sos ienen y de ienden y esis en como Josué, O oniel, Sanga a y Débo a (30), pa a des ui el im pe io de los Canaeos, lebuceos, E eos y Gabaoni as. «Mo i é encei,» esclaman enmedio del es ampido del cañón y el ui do es epi oso de las a mas, y cual memo able Judas en los campos de Be o h (31) ecue dan las glo ias de nues os pad es. ¿Lo oís eis, o gullosos usu pado es? «mo i ó ence .» Ese es el g i o del pueblo de Mad id en an memo able dia. Sí, mo i ó ence , po que la oz de la Religión y de la jus icia nunca se acallan, y cual o o Ma a ías (32), a ligido po la in aus a sue e de su Pa ia, dicen: «¿Pa a qué hemos nacido en an acia gos dias? Pa a e la desolación de nues o amado suelo, pa a su i la dominación de un yugo ex anje o é im pío, y ole a que la Pa ia de los e dade os c eyen es a as e las cadenas de la ignominia; pa a e p o anado el San ua io de Dios, en g e ido nues o nomb e y demudado nues o semblan e. ¿Pues de qué nos si e el i i aún?... Todo el que enga celo po la inmunidad de las leyes pa ias, gua dando i me su alianza, 44 ap és ese al comba e, y demos un dia de glo ia á nues a España.» En e ec o, así se e i icó, y el 2 d e m a y o d e 1808 ha in mo alizado nues a am a, y su iun o ué mayo que el de los Is aeli as lib ándose del i ánico pode del eyNaas, median e los auxilios de Saúl (33), y su ecue do se á un monumen o de glo ia que el iempo no pod á des ui en su impe uoso o  en e : po eso con azón lo celeb áis solemnemen e al Seño y lo asmi ís á las gene aciones u u as con un cul o pe pé uo. Habebi is au em hunc diem in monumen um, e c. ¿Mas como pod é yo desc ibi aquellos ac os llenos de a lo y de he oísmo que u ie on luga en la Plaza Mayo y de Palacio, calle de Alcalá, Ca e a de San Je ónimo, y los incom pa ables del Pa que de A ille ía? No es que me ciega la cali dad de Español ni el amo que p o eso á mi Pa ia.... pe o en es e dia, en que se ecue da la glo ia de esos ilus es gue e os que e ie on la sang e pa a de ende á su Religión, á su Pa ia y á su R ey, sien o op imido el co azon y bañada de sudo mi en e; y ese sa có ago, sus pálidas y melancólicas luces, los úneb es c espones que ado nan el San ua io del E e no y los is es cán icos de la Iglesia, el sac i icio que acaba de o ece se al Al ísimo, y cuan o descub o en o no mió aumen an mas y mas la agi ación de mi alma, po que hay acon ecimien os de al na u aleza, que no le es dado al homb e comp ende , y que po lo mismo son imposibles de explica . ¿Reco dáis las ho ibles ma anzas del Líbano y aquellos la gos de sang e de que nos habla la his o ia? (54) Pues ol ed la is a al 2 d e m a y o d e 1808 y halla eis en él una imagen e dade a. Yo quie o p escindi de cie os de alles, yo quie o co e un elo sob e cie os hechos que ho o izan, que espan an, que asus an á los mismos e dugos, y que po eso los consuma on en su mayo pa e en la oscu idad y enmedio de las inieblas lo de la noche; me e ie o á los de la Pue a del Sol, casa-hos pi al del Buen Suceso, P ado, Re i o y los clel siguien e dia en la Mon aña del P íncipe Pió. ¡Ilus es íc imas!... Todos e ais Españoles, odos é ais nues os he manos, odos peleabais con a una nación ex an je a, con a una nación enemiga, con a una nación que nos liabia engañado; odos mani es as eis igual denuedo: la legi i midad de una causa os asis ia, y po eso desa iabais la mue e con el alo p opio de un gue e o', con la esignación de un c is iano y con el he oísmo de un má i . Los hechos es án de masiado ecien es pa a que se hayan bo ado de la memo ia: nues os mas céleb es esc i o es los han ep oducido, y en e los que me escuchan no al a á quien se halla a p esen e en ese dia, dia que debemos conse a como un monumen o e e  no de glo ia y consag a lo al Seño con un cul o pe pé uo. Ha- bebi is auíem hunc die n in monumen um, e c., e c. Ved aquí ya, Excmos. Seño es, el mo i o de nues as lá g imas, de nues as lamen aciones y de los desconce ados acen os de dolo que exhalan los hué anos al e le an a el mon e del sepulc o, y en o no suyo los á boles del llan o y del sueño. La pesada mano de la mue e cayó sob e nues os mas dis inguidos caudillos, y en el á io eneb oso de la umba mi an con indignación á los i anos y les dicen como Je emías á los Idumeos que insul aban á los mo ado es de Je usalen (35): «Góza e aleg e, hija de E d óm , que mo as en ie a de Hus, á í ambién llega á el cáliz; emb iagada se ás y desnuda de odas us glo ias.» Nobles pa icios del suelo hispano, le an ad la pesada losa que la mano del des ino.colocó sob e ues os cadá e es. ¡Daoiz, Vela de, Ruiz! denodados gue e os que de amás eis la sang e en de ensa de ues a Religión y de ues a Pa ia y ues o Rey, y de la independencia nacional; alzad la en e aba ida, pe o nunca humillada ni áun en el pol o de la umba, despe  16 ad de esc sueño sepulc al, y admi a eis el glo ioso iun o que lisongcaba ues as espe anzas. Los hijos de Ibe ia sal ada os e ocan hoy de las lób egas mansiones donde la mue e os lan zó, y po oso os de ama lág imas de g a i ud: en e dad que sois dignos de ellas, y de compa i con noso os el dulce en usiasmo que nos anima en es e día, en usiasmo que jamás se ab iga en leales pechos, sino po sucesos de nomb adla e e na. Ellos con iaban en su pa io ismo, en sus p incipios eligiosos, en la cons an e adhesión al ono, y unos y o os son la mas p eciosa ga an ía, que sal a los impe ios, quieb a el ce o de los déspo as, consolida la independencia nacional y o ma los hé oes. Su p eciosa sang e ompió las cadenas de la escla i ud, y á su espada debemos Religión, Pa ia, Mona quía, Gobie no y libe ad. Ella p odujo los acon ecimien os de la in mo al Za agoza, los de Ge ona, Cádiz, Bailen, y an os o os que omi o po no aspasa los lími es á que debo educi me, ni moles a demasiado ues a a ención, abusando po mas iempo de ues a indulgencia. Españoles, as de la o men a del dolo , lució po in la bené ica au o a de la espe anza, y no se oye el onco sonido de pesadas cadenas; pasa on los dias aciagos de una pe secu ción sanguina ia, y Da id se e pací ico poseedoi de Siquén y del Valle de los Tabe náculos (56). El Dios de los ejé ci os que humilla a en o o iempo el impe io de los Medos y los Pe sas y des uyó las epúblicas de G ecia y Rom a, hizo pedazos la espada del coloso p epo en e del siglo, de ibó sus inespugnables o alezas y dió la libe ad á los desg aciados cau i os á quie nes a ligía y i anizaba; y po cuan o has o o, Seño , las ca denas de nues a escla i ud, e o ecemos una hos ia de alabanza y celeb amos es e dia como un monumen o de glo ia pa a asmi i le á las gene aciones u u as con un cul o pe pé uo. IJabebi is au em liunc diem, e c. Excmos. Seño es; me pa ece habe bosquejado, aunque de 3 1 una mane a ápida é impe ec a, el cuad o que o ecí en un p incipio. Cuando el pueblo pelea po jus as causas, cuando el pueblo pelea po su Religión, po su Pa ia y po su Rey, el Dios de las ba allas aumen a su alo y le da auxilios pa a conse gui la ic o ia, como lo habéis is o con i mado en los di e en es hechos de lá his o ia, ya sag ada, ya p o ana que he pues o á ues a conside ación. Aho a bien; en is a de es os p incipios, ¿os con en a eis con habe les e igido un monumen o, con coloca sob e su umba co onas y llo es, pe o lo es y co onas que se ma chi an y las a eba a el ien o? ¿Os con en a eis con dedica les un pensamien o, un suspi o, una lág i m a?... ¡No! Ellos eclaman de noso os en nomb e de la Reli gión y de la Pa ia un es imonio de g a i ud mas ele ado, mas g ande, mas sublime, un es imonio que ale mas que las co onas y que las lo es y que las lág imas que pudié ais espa ci sob e su umba, y ese es imonio es la p ác ica de la jus icia y de la i ud, conse ando es e dia como monumen o e e no de nues a glo ia. Ilabebi is au ein, e c. Excmos. Se .o es; ene ables Magis ados; homb es de gobie no; no ol idéis nunca el o igen de ues a au o idad, de esa au o idad que habéis ecibido del cielo, que eje ceis en nomb e de Dios (57) y po olun ad de nues a Reina: aco daos siemp e que la jus icia le an a las naciones, y que el pecado las hace mise ables; que la equidad y la jus icia se g aben en ues o co azon, pa a que de ese modo p ocu éis la elicidad de los súbdi os, á in de que nunca nieguen á Dios lo que es de Dios, ni al Césa 1o que es del Césa (38). Es necesa io con ence se, Seño es, que el pueblo español es eminen emen e ca ólico, eminen emen e moná quico y aman e de su Pa ia y en usias a de sus glo ias nacionales, y po mas ex ue zos que hagan la impiedad y la ana quía dis azándose bajo dis in as o mas, nunca consegui án sepa a le de sus p incipios. El pueblo que peleó po espacio de sie e siglos po an sag ados 18 obje os; el pueblo que paseó ic o iosas nues as bande as desde las ocas de Co adonga has a los mu os do G anada; el que descub ió un nue o mundo y lle ó á él la ci ilización y la doc ina de Jesuc is o; el pueblo que hoy mismo manda á sus hijos á emo os paises, que llenos de e y de alo ie en allí su sang e al g i o san o de su Religión, de su Pa ia y de su Reina (39); ese pueblo, Seño es, ni quema á incienso en el al a de los ídolos, ni dobla á la odilla ni humilla á su ce iz an e el yugo de una nación ex anje a, po muy g ande y pode osa que sea. Pues bien, ya que habéis me ecido la con ianza de la augus a Seño a que ige los des inos de la Pa ia, augus a Seño a á la cual no al a á un dia en que la pos e idad haga jus icia á sus gene osos sen imien os y á la g andeza de su alma y al eso o de bondades que encie a su co azon, co es ponded á los deseos que la animan, ele ando es a nación al mas al o g ado de esplendo y dignidad, y sin epa a en nin guna clase de obs áculos sal ad ues a ca a Pa ia como José, de endedla como Gedeon, judgad como Moisés, edi icad como Salomon: esis id, po úl imo, como Elias y oponeos á los desó denes de la impiedad y de la ana quía, lle ando en una mano la balanza de la jus icia y en la o a una espada de uego como el P o e a ó como el ángel del Apocalipsis. Valien es je es del ejé ci o, ag upaos con ues os soldados en de edo de las bande as y es anda es an e las cuales habéis p onunciado un solemne ju amen o de idelidad; } cuando ayais al campo de ba alla, deposi ad loda ues a con ianza en el Dios de los ejé ci os, en el que no necesi a de espada ni de lanza pa a da la ic o ia, y aco daos de que Anni- bal con los Españoles indió á Sagunlo (40). escaló los Pi ineos y los Alpes (41) é in undió el e o y espan o en las ilas omanas. Aco daos ambién de es e dia, en que los ex o zados Daoiz y Vela de, ayudados del he oico pueblo de Mad id, om pie on las cadenas de su escla i ud y sacudie on el yugo de 19 — ----- ,