scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

A propósito del origen del brindis y de las bebidas que alegran los espíritus y reconcilian el sueño: el manuscrito mss/11169 de la Biblioteca Nacional

De Lorenzo Mejías, Jaime

Abstract

La Biblioteca Nacional de España custodia un manuscrito anónimo de finales del siglo XVII, el manuscrito MSS/11169, denominado Papeles Varios, entre cuyos textos, de muy diversa procedencia, se encuentra la traducción de una selección de textos pertenecientes a la Terza Parte del Tesoro Politico. Uno de ellos es un curioso ensayo sobre el origen del brindis, con un recorrido histórico sobre las bebidas de distintos pueblos y civilizaciones que, no sólo aporta datos de gran interés para la investigación, sino que, además, es absolutamente novedoso, porque no se ha hallado ningún trabajo de investigación que lo incluya como fuente de referencia, ni al original en italiano ni a la traducción al castellano que contiene el manuscrito. Su valor como fuente justifica una trascripción de la traducción al castellano de dicho ensayo que figura en el manuscrito MSS/1169.

Full text

http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN LOS ESPÍRITUS Y RECONCILIAN EL SUEÑO: EL MANUSCRITO MSS/11169 DE LA BIBLIOTECA NACIONAL About the origin of toasting and the drinks that gladden the spirit and help to fall sleep: the manuscript: mss/11169 at the Biblioteca Nacional de España JAIME DE LORENZO MEJÍAS* Recibido: 05-03-2022 Aceptado: 27-04-2023 RESUMEN La Biblioteca Nacional de España custodia un manuscrito anónimo de finales del siglo XVII, el manuscrito MSS/11169, denominado Papeles Varios, entre cuyos textos, de muy diversa procedencia, se encuentra la traducción de una selección de textos pertenecientes a la Terza Parte del Tesoro Politico. Uno de ellos es un curioso ensayo sobre el origen del brindis, con un recorrido histórico sobre las bebidas de distintos pueblos y civilizaciones que, no sólo aporta datos de gran interés para la investigación, sino que, además, es absolutamente novedoso, porque no se ha hallado ningún trabajo de investigación que lo incluya como fuente de referencia, ni al original en italiano ni a la traducción al castellano que contiene el manuscrito. Su valor como fuente justifica una trascripción de la traducción al castellano de dicho ensayo que figura en el manuscrito MSS/1169. Palabras clave: Historia de las bebidas, bebidas alcohólicas, bebida y religión, Terza Parte, Tesoro Politico. ABSTRACT The Biblioteca Nacional de España guards an anonymous manuscript of late 17th Century, the manuscript MSS/11169, called Papeles Varios, between whose texts, of very different origin, there is a translation of a selection of texts of the Terza Parte of the Tesoro Politico. One of them is a curious essay concerning the origin of toasting, with a historical review of the drinks of different peoples and civilizations that, not only provides interesting facts for investigation, but also it’s absolutely new flanged because it has not been found any work referring to it as reference source, neither both the Italian original nor the Spanish translation of the manuscript. Its value as source justifies a transcription of the translation of this essay included in the manuscript MSS/11169. Keywords: History of drinks, alcoholic drinks, drinks and religion, Terza Parte, Tesoro Politico. INTRODUCCIÓN La Biblioteca Nacional de España (BNE) custodia un manuscrito anónimo de finales del siglo XVII —el manuscrito MSS/11169denominado Papeles * Técnico de archivo. [email protected] 472 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 Varios 1 y procedente de la biblioteca del duque de Osuna e Infantado 2. Dicho manuscrito es una composición de textos que la investigación realizada ha permitido constatar que tienen muy diversa procedencia. Entre ellos se encuentra la traducción al castellano de once textos pertenecientes a La terza parte del Tesoro politico 3, sin mención alguna a la obra original a la que pertenecían dichos textos. La Terza Parte es uno de los volúmenes de la serie denominada Tesoro Politico 4. Se trata de una variada colección de textos, principalmente políticos y diplomáticos —relaciones, instrucciones, tratados y discursos—, que fueron impresos y publicados en diferentes ciudades europeas desde finales de siglo XVI hasta comienzos de la segunda década del XVII 5. Fue publicada en 1605, sin autor conocido, posiblemente en la ciudad francesa de Tournon, a orillas del Ródano. No obstante, tal y como indica Simone Testa, parece que la impresión no encaja con la famosa imprenta de aquella ciudad, pues sería el único ejemplar en italiano y ningún otro de los manuscritos impresos en Tournon se parece al Tesoro Politico 6. La colección está formada por cuatro volúmenes originales, más las diversas reimpresiones que se hicieron en años posteriores, en las que se fueron añadiendo nuevos textos o se omitieron otros; y numerosas traducciones, entre ellas las realizadas al latín por Gaspar Ens 7 o Philipii Honori 8, la realizada 1. Biblioteca Nacional de España (BNE), MSS/11169, Papeles varios Manuscrito. S.XVII, s. f. La obra está disponible en la Biblioteca Digital Hispánica: http://bdh-rd.bne.es/viewer. vm?id=0000191519&page=1 2. En 1884 los fondos de la biblioteca de la casa de Osuna fueron comprados por el Estado, determinándose su reparto entre las bibliotecas del reino. La mayor parte de los fondos se incorporan en 1886 a la Biblioteca Nacional. 3. Anónimo, La terza parte del tesoro politico. Nella quale si contengono relationi, instruttioni, trattati, & discorsi non meno dotti, & curiosi, che vtili, per conseguire la perfetta cognitione della ragione di stato. Non prima dati in luce (Turnoni, 1605). 4. Sobre el Tesoro Politico consultar los trabajos de Simone Testa, Tommaso Bozza, Artemio Enzo Baldini o Ugo Rozzo que se ofrecen en la bibliografía. 5. Simone Testa, “From the ‘Bibliographical Nightmare’ to a Critical Bibliography. Tesori politici in the British Library, and Elsewhere in Britain”, e-Blj, (1, 2008): 1-33. 6. Testa, “From the ‘Bibliographical..., 22. 7. Gaspar Ens, Thesaurus politicus: relationes, instructiones, dissertationes, aliosque de rebus ad plenam imperiorum, regnorum, prouinciarum, omniumque quae ab ijs dependent cognitionem pertinentibus tractatus complectens. Ex Italico Latinus factus opera & studio Gasparis Ens L, (Colonia Vol. 1-4,1609, 1610, 1611, 1612) 8. Philippi Honorii, Philippi Honorii i. v. d. Thesaurus politicus, hoc est, selectiores tractatus, monita, acta, relationes, et discursus plurivariam et exquisitam regiæ prudentiæ, et principum, rerumpublicarum, gentiumque documenta suppeditantes ... - Editio postrema. Operis argumenta elenchus duplex Italicus & Latinus indicabit (typis Nicolai Hoffmanni, impensis hæredum Iacobi Fischeri, 1617) A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 473 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 al alemán por Michael Caspar Lundorp en 1618 9 y el caso particular de la traducción al castellano que figura en el manuscrito MSS/11169. Los volúmenes originales provocaron gran curiosidad entre humanistas, cardenales y príncipes de la época, llegando a convertirse en lectura indispensable, lo que avalaría el gran número de copias que se imprimieron y publicaron en distintos momentos y las diversas traducciones que se han hallado. Probablemente guiado por la misma curiosidad e interés, el desconocido autor del manuscrito MSS/11169 realizó una traducción de una serie de textos sin conexión alguna entre ellos, salvo por lo que se refiere a los once textos seleccionados del Tesoro Politico. Fue compuesto en el siglo XVII, probablemente en las tres últimas décadas del siglo, dato éste que parece deducirse de la fecha y firma recogidas en el folio 103r, que indica: M(adri)d 4 de abril de 1671/ Marqués de Castel Rodrigo; así como por los detalles que aporta sobre ciertos sucesos, como una carta enviada a los cardenales tras la muerte de Inocencio XI en 1689. No obstante, no se puede precisar en qué años se hizo la traducción o quién fue su posible autor, pues la firma se localiza en un folio en blanco entre dos de los ensayos que componen el MSS, no al finalizar alguno de los textos o el propio manuscrito. Entre esos once textos, llama la atención un curioso ensayo denominado Origen de los brindis de varias bebidas que se usan en el mundo y de otras materias que se componen para alegrar los espíritus y reconciliar el sueño, del que no se ha conseguido averiguar gran cosa; tampoco la BNE ofrece referencia precisa de obras que hayan trabajado sobre dicho manuscrito, resultando ser una obra sobre la que no existen trabajos de investigación previos. Resulta cuanto menos curioso que en un compendio de textos diplomáticos y políticos se incluyese un ensayo en torno al consumo de bebidas alcohólicas cuyo eje central es el acto de brindar. Podría deducirse que el brindis en sí mismo fuera elemento clave de un protocolo en el que compartir y brindar eran parte esencial de un rito social, ya fuera en las fastuosas mesas de las clases altas o en las simples tabernas frecuentadas por las clases más humildes. Cualquier comida o festejo se convierte en un acto socializado y reglado. La comida y la bebida en común son exponentes de sociabilidad: el hecho de compartir la mesa ha de entenderse, así, como la creación de un escenario de comunicación que permite estrechar relaciones y alianzas y crear lazos de conexión; de ahí su importancia en el ámbito político y diplomático. El hecho de entender el brindis como parte esencial del protocolo ceremonial explicaría la presencia del ensayo en la Terza Parte. 9. Michael Caspar Lundorp, Politische Schatz Cammer Oder Form Zu Regieren, Das Ist, Außerlesene Schöne Discurs Relationes, Instructiones Keyserlicher, Königlicher Ambassiatorn Und Bottschafften, Oder Historische, Politische Erzehlungen Und Rahtschläge Vieler Königreichen, Geistlicher Und Weltlicher Stände.... 2. (Franckfurt 1618). 474 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 Schivelbusch realiza una reflexión muy interesante de este componente social del acto de brindar, al referirse a rituales de la bebida -brindar, beber a la salud de alguien o la obligación de corresponder a una ronda con otraque se remontan a sociedades preindustriales y perviven a lo largo del tiempo, con un carácter muy estricto en sociedades antiguas, en las que cualquier interrupción anticipada se interpretaría como ofensa a los restantes compañeros 10. Aunque es posible encontrar algunas citas aisladas del brindis, o más concretamente ejemplos de brindis celebrados a lo largo de la Historia, por parte de autores tan diversos como Cornelio Tácito 11, Venancio 12 o Agostino Lapini 13, la lectura del ensayo del MSS resulta una gran aportación, tanto por el largo y variado recorrido histórico que hace de las bebidas utilizadas por distintas civilizaciones europeas, africanas y asiáticas —y la utilización de ciertos productos que alegran los espíritus y reconcilian el sueño—, así como las aportaciones en relación al origen del acto de brindar y de la forma en que lo expresaron los pueblos antiguos para referirlo. Respecto al brindis, el manuscrito arroja algo de luz a una cuestión de difícil clarificación: el origen de la palabra y el acto mismo de brindar; cuestión que, por otro lado, ha contado con pocos trabajos de investigación, siendo los más destacados el de Voltaire y el de José de Castro y Serrano. Algunos diccionarios etimológicos previos a dichos trabajos, como la obra de Gaspar Moles Infanzón y Juan de Lanaja y Quartanet 14 o la de Hierosme Victor 15, arrojan ciertos datos de interés sobre el significado de la palabra brindis o los términos empleados para referirse a él en distintas lenguas, sin mención alguna al origen del acto de brindar. Por su parte, Covarrubias, en su Tratado de la Lengua Española, aporta la siguiente definición: Brindar es solicitar y convidar al compañero y con la taza en la mano, bebiendo él, y luego el otro: y este modo de beber se llama brindez. Es palabra tudesca, pero que ha sido introducida en Francia, en Italia, y en España 16. Interesante definición que parece coincidir con las de otros autores, y con la del Manuscrito, aunque no aporte más datos de interés. 10. Wolfgang Schivelbusch, Historia de los estimulantes: el paraíso, el sentido del gusto y la razón. Ed. Anagrama, 1995, 44. 11. Sebastián de Covarrubias y Orozco, Tesoro de la Lengua Castellana o Española (imp. Luís Sánchez, 1611), 152. 12. Schivelbusch, Historia de los estimulantes…, 44. 13. Agostino Lapini y Giuseppe Odoardo Corazzini, Diario Fiorentino di Agostino Lapini: dal 252 al 1596, ora per la prima volta pubblicato. Firenze: G.C. Sansoni, 1900. 14. Gaspar Moles Infanzón y Juan de Lanaja y Quartanet, Vniversal metodo de construcion y ramillete de flores latinas y castellanas: sacadas de diuersos autores, principalmente de los doctissimos Padres de la Compañía de Iesus ... En Zaragoza: Por Iuan de Lanaja y Quartanet. 1638. 15. Hierosme Victor, Tesoro de las tres lenguas francesa, italiana, y española: Thresor des trois langues, françoise, italiene, et espagnolle ... Geneue: P. Albert & A. Pernet, 1609. 16. Covarrubias y Orozco, Tesoro de la Lengua, 152. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 475 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 Sí lo hace Voltaire en su breve ensayo Boire a la santé 17, en el que se planteaba cuál era el fin del brindis, si beber a la salud de alguien o, por el contrario, a la salud propia pues, para él, el término griego propino, adoptado posteriormente por los romanos, no significa beber a la salud de los demás, sino que se trataba de una invitación a beber: bebo antes que ustedes; les invito a beber. No obstante, deja constancia de la amplia costumbre de beber a la salud de alguien, bien fuera del emperador —como hacían los romanos—, o simplemente a la salud de los comensales —práctica que según Voltaire también vendría de las costumbres romanas—. Incluso a la memoria de un fallecido. Y, por supuesto, por una dama o por una amante, como indica Marcial 18; costumbre que habrían recuperado los ingleses en un acto que, según comenta, se denominaba toster o hacer el toste, siendo motivo de discusión entre ellos si una dama era digna de recibir semejante brindis 19. José de Castro y Serrano —alias Cocinero de S. M.— desarrolla las ideas apuntadas por Voltaire 20, pero introduce un dato importante en cuanto al origen del brindis que, de acuerdo con su planteamiento, se hallaría en los ritos religiosos. Así, en sus orígenes las bebidas eran ofrecidas a los dioses a modo de ofrenda, aunque pronto se extendió la práctica del mismo rito en honor de los amigos, los familiares, la fortuna en los negocios o por cualquier otro motivo que lo mereciera, incluso la vida y la muerte. A partir de ahí, afirma, comenzó a utilizarse la excusa del brindis para beber por beber y, perdiendo su sentido original, pasó a realizarse por cuestiones tan variadas como el amor, el país, la política, las victorias o cualquier circunstancia que mereciera alegrar el espíritu. En una línea similar, el manuscrito MSS/11169 se refiere a su origen como un acto con una connotación de piedad o de religiosidad, como un gesto de devoción con el que se pedía la bendición de Dios. Pero este acto piadoso se habría corrompido posteriormente hasta desembocar en un envite vicioso, en una provocación para beber más que el otro, conduciendo a estados de enorme embriaguez y corrompiendo el entendimiento. Coinciden con esta visión numerosos autores de la época, que critican la costumbre de brindar por ser 17. François-Marie Arouet “Voltaire”, Questions Sur L’Encyclopedie, Par Des Amateurs. Troisieme Partie, (Geneve, 1773): 148-151. 18. Marco Valerio Marcial, Brindando por la amada, Libro I, epigrama LXXI. 19. Toast es un término que se sigue utilizando. De acuerdo con el Cambridge Dictionary, habría de entenderse como un equivalente de beber a la salud de alguien: palabras o discurso que se da en nombre de algo o alguien. 20. Thebussem. La mesa moderna (Madrid: Librerías de Fernando Fe [etc.], 1888): Capítulo XV, 289-316. 476 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 la que conducía a beber en exceso. Es el caso de Platocomus 21, de Thomas de Llamazares 22, de Sebastian Franck 23 y de Thomas Heywood 24. Por lo que se refiere al acto del brindis en sí mismo, es posible encontrar distintos términos que se refieren a él. El cocinero de S. M. hacía referencia al término garaus, que coincidiría con el término gar aus (o gar Haus) que aparece en el manuscrito y que sitúa su origen entre los alemanes, siendo una contracción de gar austrinken 25. Se empleaba, tanto en el sentido de apurar las copas —que sería el significado literal—, y como forma de invitar al brindis. En todo caso, el hecho de apurar la bebida parecía ir acompañado en la mayoría de las ocasiones de un brindis, por lo que el término se usó para hacer referencia al propio acto de entrechocar las copas. De su origen en Alemania se habría extendido por otros países, derivando en un nuevo término, el carauz o caraos, que se utilizaba en España y que se encontraba también en otras lenguas europeas, pero que cayó en desuso. El término más conocido, y que aún sigue en uso, es el de brindis, de origen italiano y extendida entre otros pueblos, entre ellos los españoles. Este término podría derivar del alemán bring dir´s, que significa yo te lo ofrezco 26. Estas palabras —bring dir´s 27— fueron supuestamente dichas por los Landsknecht, mercenarios alemanes de los ejércitos de Carlos V tras el saqueo de Roma 28, pudiendo desembocar posteriormente en la contracción brindesi. Más allá de lo expuesto por los diversos autores citados, en concreto por Voltaire o por el Cocinero de S. M., de lo que se puede deducir de algunos diccionarios etimológicos 29 o de los datos que aporta Covarrubias sobre el término brindar, no hay trabajos que profundicen en esta cuestión, por lo que el manuscrito podría considerarse como un eslabón de enorme interés en esta cadena de referencias y fuentes. 21. Johann Brettschneider “Placotomus”, Joh. Placotomi De natura et viribus cerevisiarum et mulsarum opusculum. Ex Off. heredii Pet. Seitzii, 1551, en Eobanus Hessus, Helius. De tuenda bona valetudine libellus Eobani Hessi. Egenolph, 1556. 22. Thomas de Llamazares, Apophthegmas. Leon, 1670. 23. Sebastian Franck, Von dem grewlichenn laster der trunckenheit so in disen letsten zeiten erst schier mit den Frantzosen auffkom en, etc. G.L., 1531. 24. Thomas Heywood, Philocothonista, Or, The Drunkard, Opened, Dissected, and Anatomized. Robert Raworth; and are to be sold at his house neere the White-Hart Taverne in Smithfield, 1635. 25. VV.AA., Webster’s New World Dictionary (Simon and Schuster, 2013): 101. 26. Diccionario de la Real Academia Española. 27. Giovanni Torriano, y Pierluigi Ortolano, Vocabolario italiano-inglese (1659) (Chieti: CISDID, 2013): 134: según ellos, proviene del vocablo alemán bring dis. 28. Giacomo Devoto, Avviamento alla etimologia italiana dizionario etimologico. (Firenze: F. Le Monnier, 1966): 54. 29. VV.AA., Webster’s New World...; Cambridge Dictionary; Diccionario de la Real Academia Española; Torriano y Ortolano, Vocabolario italiano-inglese...; y Devoto, Avviamento alla etimologia... A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 477 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 En cuanto a las bebidas, la aportación es aún mayor por contener referencias a un enorme y variado número de las habitualmente usadas por pueblos de diferentes áreas geográficas, los orígenes de algunas de ellas y muchos de los métodos de su elaboración y composición, así como identificando a ciertos personajes como inventores de determinadas bebidas, lo que no deja de sorprender. NORMAS DE TRANSCRIPCIÓN El texto presenta la tipografía humanística itálica o bastarda, propia de este período. Se trata de un estilo caracterizado por usar astiles y caídos prolongados; la letra muestra en los astiles inclinación a la derecha con tendencia dextrógira, siendo más fina, ágil, viva y puntiaguda que la redonda (…) que los nexos son mínimos y no dificultan la lectura 30. De acuerdo con Conrado Muñoz y Rivero 31, Morterero 32 y Millares Carló 33, con la aparición de esta tipografía a mediados de siglo XVI, su generalización y posterior preponderancia a comienzos de la siguiente centuria, terminó el período paleográfico, dando comienzo a la caligrafía. En cuanto al lenguaje empleado, no resulta difícil de comprender, aun cuando emplea términos y expresiones que han caído en desuso y que pueden inducir a confusión. Por ese motivo, se realizan aclaraciones de texto siempre que se considera oportuno, como en el caso de nombres de bebidas, lugares, personajes citados (distinción, cargo o profesión y cronología) o erratas del texto. Con el fin de facilitar la lectura del texto, en la transcripción se han desarrollado las abreviaturas y se han adaptado a la grafía actual las mayúsculas y las minúsculas del texto, así como todas las palabras con “b” y “v”; con “g” o “x”; con y sin “h”; la “m” y “n”; y la “y” al castellano actual. Se ha realizado la contracción de las palabras “de el” por “del”. Además, se tildan todas aquellas palabras que, según las normas ortográficas actuales, deban llevar acento. 30. Juan Carlos Galende Díaz, “La escritura humanística en la Europa del Renacimiento”. Espacio, tiempo y forma. Serie III, Historia medieval, (no 11, 1998): 187-230: 212. 31. Jesús Muñoz y Rivero, Manual de paleografía diplomática española de los siglos XII al XVII: método teórico-práctico para aprender á leer los documentos españoles de los siglos XII al XVII (D. Jorro, 1817): 42. 32. Simón Conrado Morterero, Apuntes de iniciación a la paleografía española de los siglos XII a XVII: lecciones pronunciadas (Hidalguía, 1979): 82. 33. Agustín Millares Carlo, Tratado de paleografía española. (Madrid: Casa Editorial Hernando, Librería General de Victoriano Suárez, 1932). 478 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 Las erratas se indican entre corchetes. Las palabras repetidas o tachadas en el texto original aparecen seguidas de (SIC). Salvo por esta excepción, el resto de paréntesis que aparecen en el cuerpo del texto pertenecen a él, tanto para realizar aclaraciones, como para indicar una supresión de texto que puede deberse a que el autor no entendiera el original o no hallase un significado coherente al realizar la traducción. En estos casos, en que el autor emplea (…), ha de entenderse que no se trata de una supresión deliberada de texto por falta de interés pues, como se verá en la transcripción, las partes del texto no traducidas aportan datos necesarios para comprender el planteamiento y la explicación del tema 34. En estos casos, se ha cotejado el texto del manuscrito MSS/11169 con el original de la Terza Parte, para comprobar el contenido de algunos espacios en blanco que aparecen en él. Cuando introduce los signos “^” o “+” indicativo de texto añadido que escribe en el margen o por encima de la línea de renglón, se transcribe el signo usado en el texto original y a pie de página el texto en cuestión. Se indican los saltos de línea con “/” y se añade un guion en aquellas palabras que quedan separadas en el texto al producirse cambios de línea. Además, coincidiendo con la primera línea de cada folio se indicará, entre corchetes, la foliación del manuscrito original para facilitar la búsqueda (tanto de la foliación general como la específica del capítulo). No se traducen los renglones en otros idiomas en el cuerpo del texto, pero se facilita una traducción a pie de página siempre que sea necesario. La transcripción que se presenta a continuación se limita a las partes del texto que interesan a los fines del presente trabajo, omitiendo la transcripción de un gran número de disertaciones que hace durante la explicación y cuyo contenido, histórico o mitológico, no aporta datos de interés a los objetivos del presente trabajo. Las partes suprimidas quedan indicadas con puntos suspendidos entre corchetes […]. 34. En estos casos, el autor del presente ensayo ha recurrido al texto original para verificar el contenido y, además de introducirlo en notas a pie de página, aportar una posible traducción. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 479 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 TRANSCRIPCIÓN [Folio 34 del manuscrito y 1º del capítulo]. Origen de los brindis de varias bebidas que se usan en el mundo y de otras/ materias que se componen para alegrar los espíritus y reconciliar el sueño. La palabra brindis es verdaderamente tudesca/ pero trasplantada se dice en todas las lenguas de/ Europa, y con ella se solía formar un término no/ de convite vicioso de bebedores, pero de piedad/ y de religión, que después se ha corrompido con/ el mal uso, pero en efecto es argumento de la/ antigua devoción de los tudescos que todavía reluce/ aun dentro de las mezclas de la herejía, puesto que/ católicos y herejes acostumbran siempre que to-/man algo de comida y, de vino, bendecir lo pri-/mero, pero cuando tienen el vaso en la mano sue-/len ofrecerlo a su amigo diciendo Ich vellam prim-/gen, que significa, te lo presento, o, te lo quiero pre-/sentar, y él responde, Gott zenges, Dios lo bendiga,/ de donde se conoce claramente, que esto no era/ otra cosa que pedir la bendición, que entre los hombres/ piadosos de aquella nación, aun se usa en la mis-/ma forma, si bien otros la han convertido en pro-/vocación y disolución, porque no responden Gott zen-/ges/ [F 34r y 1r] sino Gar Haus, que quiere decir todo fuera, y se in-/terpreta por una obligación de corresponder bebiendo/ la misma cantidad, y después se introduce la porfía/ de vencer el uno al otro bebiendo, como en duelo de hon-/ ra, y se sigue la embriaguez enorme, en la cual se pier-/de gran parte de aquella gente, y degenera de la/ antigua valor, aunque a la verdad puede ser que su/ fin fuese el de excitarle y avigorarle, no de des-/truirle introduciendo el uso de beber mucho, porque/ siendo la nación de su naturaleza floja y perezosa/ se dispusiese con el vino a mayor valor militar, como/ la enseña Platón, diciendo que por el contrario/ aquellas gentes que tuviesen más de crueldad y fie-/reza se hagan abstener del vino, y entretenerse/ en la música./ Pero no sabiéndose la significación de la palabra/ Brindis, los forasteros simplemente la interpre-/tan por convite a beber, así lo entiende el ita-/liano cuando dice brindis, y el español, y el/ francés, pero este acostumbra un envite más alegre/ para beber juntos diciendo Alon Alonsiu, como si/ dijese vamos de compañía, o bebamos juntos./ [F 35 y 2] Pero el esclavón 35 celebra su fiesta con la palabra/ salud, porque acostumbra beber a la salud de esto, y, de/ aquello y la invoca tratando al mismo tiempo/ con el desorden de de destruir su propia salud/ cuyo uso no será maravilla que haya venido en/ aquellas partes de la vecina Grecia, que ha mostra-/do su arrogancia en los convites siempre, aunque/ no se cual provincia se haya librado de esto, si bi-/en creo que ninguna tanto como la Italia según las/ historias y las comedias que representan las cos-/tumbres verdaderas de los lugares y de los tiempos,/ viéndose en Plauto y Terencio 35. Natural de Esclavonia, región de Croacia. 486 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 con variedad de colores y sabores tan/ excelente que los europeos la comparan al vino 67./ [F 50r y 17r] Demás tienen los chinos otra bebida de ma-/yor precio compuesta de algunas hierbas me-/dicinales y cordiales que se bebe caliente sin sed/ y con ella suelen agasajar los forasteros, porque/ ayuda mucho a la salud, y alegra admirable-/ mente el corazón, ni sé si esta la cía de los ja-/poneses 68, pero me parece verosímil que fuese seme-/jante a esta, y la bebida que escribe Plinio da-/ver usado antiguamente los españoles en los so-/lemnes convites, y en las fiestas que se llamaba/ la bebida de ... 69 porque tantas la componí-/an, pero de esto no se hace caso en España/ porque la excelencia de los vinos ha desterrado las/ demás invenciones. Volviendo pues a los chi-/ nos digo que tienen otra bebida sagrada que com-/ ponen en la confirmación de las promesas y con-/ tratos, y vale sobre todo juramento, pero no he/ podido entender los días en que se hace, ni cómo/ se llama, aunque he deseado saberlo 70, acordándo-/me haber leído de un río en Bitinia 71 llama-/do de algunos Aleo y de otros Oloca 72, del/ cual, si bebía el que había jurado falso, decían/ [F 51 y 18] que al instante se le encendía en el pecho un ardor/ insufrible, pero tengolo a fábula./ Pero en la provincia de Malabar donde está Goa, en/ los reinos de Calicut, de Marsinga 73 y otros de aquel/ contorno destila de los ramos truncados de la nuez in-/diana un zumo preciosísimo, que cuando está fres-/co, o, mosto, se llama sura 74, después de reposado/ se llama fula 75, cuando se echa en aguardiente, a la/ cual se hace tan semejante en todas sus propieda-/des, que aun puesta en un paño de lino arde/ sin quemar el paño, de su zumo, se hace vina-/gre, y toda la India oriental tiene esta bebida/ por delicada./ 67. Puede referirse al licor amarillo, calificación que engloba un numeroso grupo de bebidas alcohólicas con diferentes composiciones, sobre todo compuestas con hierbas medicinales que provocan cambios de color y sabor. 68. Puede que se refiera al té, denominado en japonés cha. 69. En blanco en el manuscrito, pero en el original dice: quale si chiamava la bevanda delle cenne sebe. Traducción: la cual se llamaba la bebida de la cena equilibrada. 70. Podría referirse al Shuangzhengjiu, bebida nacional de las celebraciones más formales. 71. Antiguo reino situado en las provincias del norte de la península Calcedonia. 72. Puede que se refiera al río Sakarya o a uno de sus afluentes. 73. Se refiera a una antigua población de Madrás 74. Se obtenían a partir de la savia del tronco del cocotero. Se recoge una breve descripción en la relación del primer viaje a las Indias realizado por los holandeses, narrado en Constantin de Renneville y Nederlandsche Oost-Indische Compagnie, A Collection of Voyages Undertaken by the Dutch East-India Company: For the Improvement of Trade and Navigation...: Together with an Historical Introduction, Giving an Account of the Rise, Establishment and Progress of That Great Body (London: Printed for W. Freeman... J. Walthoe... Tho. Newborough... John Nicholson... and R. Parker..., 1703): 139. 75. Tal y como afirma el texto, y confirma Renneville y Nederlandsche Oost-Indische Compagnie, A Collection of Voyages, 140: es la palabra usada para referirse a esta bebida cuando ha sido conservada durante un tiempo. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 487 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 Otra bebida hay muy estimada que se usa en las/ Islas Filipinas y especialmente se compone/ en Borneo donde concurren por esto muchos/ mercaderes que la compran, o, la truecan con/ diversas mercadurías, pero no sé de qué se haga/ aunque sé que la llaman tampoi 76, así como/ las Islas Molucas ricas de algarrobas, aunque/ se puede decir pobre de cualquier otra cosa/ [F 51r y 18r] necesaria a la vida humana, del mismo árbol cuyo/ nombre no sé, del corazón del cual hacen el/ pan, que sirve de bizcochos a los marineros y en su/ lengua se llama sago 77, sacan así mismo truncando/ las ramas a tiempos, un licor que dicen ser muy/ sabroso y saludable que ellos llaman tuaca 78 de color/ blanco y claro, y en el Pegu 79 por falta de vino se/ bebe un agua destilada de un árbol llamado anipa 80/ que también gusta a los forasteros, pero no convie-/ne a todos. En suma el agua natural se deja/ de buena gana a los animales, y todos los hom-/bres de ordinario huyen de ella cuando pueden/ tener otra cosa, si bien con manzanas, algarrobas,/ ciruelas y con cerezas la alteran en muchas/ partes donde hay abundancia de semejantes/ frutas, por no beberla pura, y hasta con pedazos/ de pan amohecidos hallaron los holandeses en/ su último viaje 81 a la Nueva Zembla 82, que compo-/nían su bebida los lapones sujetos al mos-/covita, y la llaman quas 83. Con las flores/ del cithiso 84, me acuerdo haber leído que hacían/ [F 52 y 19] suave bebida, los pitones 85, pueblos que poseían un/ reino entre Inglaterra y Escocia, y tenían secreto/ el modo de componerla por ley entre ellos y por reli-/ 76. Quizás se refiera al alcohol que se extrae del árbol con la misma denominación, nombre científico Baccaurea macrocarpa, que produce frutos pequeños. 77. Sagú, una especie de palma que proporciona fécula, y con la que se elaboran diferentes platos y verduras. 78. Se trata de una bebida compuesta con sagú (similar a las perlas de tapioca). La bebida a la que con mayor probabilidad se refiere es el tahô. Sin embargo, al ser muy similar a la tapioca, no se puede descartar que se refiera a una bebida elaborada con esta última. 79. También denominada Bago, ciudad de Birmania. 80. Anippa: según Alcina y Yepes puede tratarse de una especie de platanero 81. Se refiere a uno de los viajes realizados por Willem Barentsz, que fueron publicados a modo de Itinerario por otro miembro de la tripulación Gerrit de Veer, A True Description of Three Voyages by the North-East Towards Cathay and China: Undertaken by the Dutch in the Years 1594, 1595 and 1596. (Hakluyt Society, 1853). 82. Archipiélago situado en el antártico ruso. Multitud de expediciones navegaron frente a sus costas en busca del paso del Norte. 83. O kvass, bebida fermentada elaborada con pan de centeno. Típica de varios países del este de Europa, Ucrania, Bielorrusia, Letonia, Lituania y, sobre todo, en Rusia. 84. Cytisus: género de la familia Fabaceae. 85. Supuesto pueblo entre antiguas Escocia e Inglaterra, puede que se refiera a los pictos. En el original aparece escrito pittoni, denominación que tienen también en Pedro de Ribadeneyra, Flos Sanctorum, o libro de las vidas de los santos... (Sanchez, 1601): la cual -en su traducción al castellanorecoge el término pictones para referirse al pueblo galo que habitó en los actuales Pays de la Loire y Nouvelle-Aquitaine en Francia. Así, en Ernest Nègre, Toponymie générale de la France (Librairie Droz, 1990): 155-156: aparece la derivación del nombre de la ciudad de Poitiers, urbe romana denominada urbs pictavorum. 488 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 gión, de manera que cuando fue vencida y echa-/da aquella nación de la Isla de Inglaterra se perdió/ la receta, ni se halló jamás quien de las flores/ del cithiso hiciese bebida que en aquellas par-/tes se sembraban entonces a este efecto en cam-/pos largos, y puesto que aquella flor es tan ape-/tecida de las abejas, es verosímil que se com-/pusiese bebida que fuese delicada, así como la(SIC)/ del arbusto célebre a los poetas que fingen ha-/berse convertido en ella una ninfa que huía de/ Príapo 86, sacan algunos pueblos de África el comer/ y beber por lo cual fueron llamados lotófagos,/ si bien la planta en África se llama celtes, y su/ frutilla semejante a la del mirto, pero de ex-/ celente sabor. Solo los japoneses de cuantos/ pueblos conocemos hoy, acostumbran el agua sim-/ple, y lo que es peor, caliente, como solían usarla/ los africanos, y los cartagineses contra la mis-/ma calidad de la sed, que apetece lo frío/ [F 52r y 19r] y también vemos que otras naciones se delei-/taron bebiendo caliente./ Terencio introduce en la comedia un esclavo griego/ borracho, que negaba haber bebido, y vencido de la/ embriaguez defendía no haber bebido si no poco a po-/co porque el vino estaba muy caliente; leemos/ también en Cornelio Tácito que a Británico se le dio/ el veneno en agua fresca, porque la copa estaba/ con vino y quiso que se le echase agua para/ templarle porque estaba muy caliente, pero de los/ nuestros no se conoce otra gente que beba caliente sino/ los japoneses, donde los ricos por deleite mez-/clan en el agua ciertos polvos de hierba, tan estima-/da que los grandes la componen de su propia/ mano, llamando el licor que hacen cia 87, y tienen/ los instrumentos necesarios a esto, en el camarín/ más reservado de las casas, como si fuese el tesoro/ más precioso que poseyesen, […]. Las bebidas referidas en general fuera de aque-/llas que hacen los pobres, con manzanas, ciruelas/ albaricoques, y semejantes frutas frías, pueden te-/ner fuerza de embriagar con la abundancia, pe-/ro no de alegrar, porque antes aquellas borracheces/ [F 53r y 20r] casi siempre son melancólicas, por los humos y/ vapores crasos que suben al cerebro, y San Jeró-/nimo declarando la voz hebrea sicera y beda 88/ que lo sigue, creen que aun la sidra de Vizcaya/ hecha de manzana emborrache, lo cual podría/ ser cierto según el significado tudesco que el borra-/cho se dice voll, es a saber lleno, que la palabra/ sicera, no es de alguna particular bebida, pero/ significa materia apta a la borrachez, o sea,/ de trigo, o, de miel o de dátiles, y, de otra/ cosa./ Pero volviendo al empezado propósito digo que/ donde falta el vino, y, otras materias suficientes/ a él, en diversos países se han inventado otras/ materias, que alegran y convidan el sueño. Si/ tuviésemos nosotros el arte de componer la 86. Refiere el pasaje narrado por Ovidio en Las metamorfosis, cuando la néyade Lotis huyendo de Príapo se transforma en un loto, Nelumbo nucifera, para escapar de él. 87. Puede que se refiera al té, denominado en japonés cha. 88. Voz hebrea que parece referirse a la embriaguez referida a cualquier bebida alcohólica. De sicera podría venir el término actual sidra. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 489 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 be-/ bida que dice Homero dio Helena a Telémaco/ para hacerle olvidar la causa de su llanto, la/ cual escribe Diodoro, que se componía en la gran Te-/bas de Egipto, donde las mujeres hacían parti-/cular profesión, y era apta a quitar toda causa/ de ira y de dolor; este serviría sin duda a alargar/ [F 54 y 21] la vida de los hombres y no solo para causar ale-/gría en los ánimos, si bien Plutarco en su primer/ Simposíaco, siente que la composición de Helena/ llamada nepente 89, fuese quizá la dulzura del ha-/bla y de la oración acomodada artificiosamente/ para quitar la melancolía; y este sería el ar-/te que profesaba Antífere rector ateniense,/ el cual escribió una obra tocante a curar las en-/fermedades del ánimo, y abierta una tienda/ o escuela en Corinto, donde tenía por la parte de/ a fuera una tablilla en que estaba escrito, que/ en aquella casa estaba un médico el cual curaba/ pasiones de ánimo, y muchos acudían a él y partí-/an consolados./ A este mismo fin escribe Heródoto que los masa-/getas 90 vecinos al río Arase 91, usaban de la fruta de/ un árbol que no nombra, pero dice, que solían e-/charla en el fuego, mientras se estaban calentando/ y que el humo de aquella fruta les emborracha-/ba tanto cuanto más echaban en el fuego, y/ de aquí se levantaban a saltar y bailar./ Algunos griegos como escribe Plutarco en el/ [F 54r y 21r] lugar citado acostumbraban por mortal efecto/ de alegría mezclar en el vino la hierba lengua de/ buye(SIC) buey 92, y otros de regar los aposentos con/ el zumo de la verbena 93, y de adianto que es cu-/lantrillo 94, creyendo que estas cosas causase alegría/ a los convidados. Otros antiguamente usaron de comer después de/ cenar la semilla de adormidera blanca adreza-/da con miel, que introduce sueño alegre y así/ mismo la lechuga como cuenta Alejandro de/ Alejandro 95, y lo muestra la experiencia./ Hoy día usan los genoveses mucho de las adormide-/ras confitadas para la falta de sueño que ocasiona/ lo sutil del aire de aquella ciudad./ Los turcos y una gran parte del mundo, que es/ toda la Asia, la India oriental y los africa-/nos usan a este efecto el opio, que es una goma/ o lágrima 89. Veneno extraído de la planta carnívora del mismo nombre, perteneciente a la especie Nepenthes distillatoria, comúnmente conocida como plantas jarra o copas de mono. 90. Pueblos nómadas iranios. 91. O Aras, río comprendido entre el Mar Caspio y Negro que limita con Turquía, Armenia, Azerbayán e Irán. 92. Es un tipo de la especie borragináceas (Boragináceae) que aparece en terrenos baldíos, entre olivos y vides. 93. Verbena officinalis o Hierba sagrada 94. Culantrillo de Pozo o Montpellier 95. Se refiere a Alexander ab Alexandro, jurista napolitano (1461-1523). 490 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 de la adormidera cortada y por esta/ semilla en aquellas partes en gran cantidad de/ que todos se sirven, pero los hombres discretos y/escrupulosos, no toman sino dos o tres granos/ y con esto alegran el corazón, otros no contentándose/ [F 55 y 22] con lo proporcionable, toman más, y si se embria-/gan y enajenan, se juzga esto por vicio, y son abor-/recidos como los que entre nosotros son muy dados/ al vino. Pero un admirable efecto se observa del/ opio casi sobrenatural y lo confiesan aquellos que le/ usan diciendo, que no solamente les quita los pen-/ samientos melancólicos, y llena el corazón de alegría/ pero le corrobora para resistir a las fatigas, pero/ más razón hay para maravillarse viendo que en Eu-/ ropa no se atrevan los médicos usar del opio/ sino muy corregido, ni en mayor cantidad que/ cinco granos, como hacen en los trociscos de/ el cárabe y del filonio, y en semejante, porque/ temerían matar al hombre, como se ha visto en/ muchas experiencias, en donde las referidas na-/ciones, toman 10, 20, 30 y 40 y hasta sesenta/ granos, sin corregirle, y no sienten daño, sino/ alivio, ni se puede decir que esto suceda por el/ uso, porque aun aquellos que no están acostum-/ brados a comerlo, ni tienen con qué comprarle a menudo/ [F 55r y 22r] cuando pueden y tienen necesidad de ello, o por/ fatiga, o porque se hallan cansados, lo toman a(SIC)/ en la cantidad que he dicho, y se hallan bien, no/ solo en Asia y en África, pero aun en Euro-/pa, porque he oído que esto se ve a menudo en/ Lisboa y en Sevilla. Otra cosa diré a este propósito no menos admira-/ble que aquellos que están acostumbrados a tomar-/lo en abundancia, quedan obligados a hacerlo/ siempre, pena de la vida, porque si lo dejan, o,/ se hallan en parte donde les falta la provisión/ por solo un día, se mueren con la espuma en la/ boca, con accidentes como de alferecía 96, pero/ aquellos que quieren suplirlo, han hallado por/ remedio el emborracharse con vino generoso/ primero, todos los días por alguna semana/ después cada segundo día, después cada tres/ después cada cuatro, y así de mano en mano/ hasta que en pocos meses se aseguran de haber de-/jado el opio sin peligro de la vida./ [F 56 y 23] Usan también los turcos de el(SIC), pero esto/ es cosa reservada solo a aquellos religiosos/ que ellos llaman marabutos 97 que son ermita-/ños del diablo, de una cierta hierba que/ ellos llaman hassis, que los saca de juicio de-/jándolos como borrachos, y llenos de una ex-/traordinaria alegría, pero es menester cre-/er que la hierba no es común, y que no se/ halla sin gran fatiga y mucho precio, por-/que no se sabe que la usen otros sino solo/ estos falsos religiosos, de que también/ se valen para sus encantos y de incentivo/ para su brutal carnalidad./ 96. Enfermedad del sistema nervioso caracterizada por convulsiones y pérdida del conocimiento. 97. Morabitos, musulmanes que profesan cierto estado religioso parecido en forma exterior al de los anacoretas o ermitaños cristianos. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 491 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 Una cosa más barata y más común, la cual/ altera, saca a los hombres fuera de sí, y no los/ deja pensar en sus miserias, se lee que en la/ costa de Guinea y de los melegetas 98 y en diversas/ partes de la India oriental, acostumbran los hom-/bres bajos y los esclavos, haciéndose entrar por/ las narices el humo del tabaco llamado en Ro-/ma hierba Santa Cruz y en Venecia hierba Regina/ [F 56r y 23r] la cual en este modo hace efectos extravagan-/tísimos y llenos de maravilla, porque em-/borracha y alegra y fortalece, y compuesta/ en otro modo, sustenta el humo por algún día/ en defecto de comida, y, de vino, y he oído/ que el uso se ha introducido en Portugal/ donde se procura que los esclavos negros no/ alcancen esta hierba porque no se embor-/rachen./ Nobilísima composición para tales efec-/tos sobre todas las otras, es aquella de que usan/ diversos reyes de las Indias Orienta-/les, Camboya, Narsinga, Calicut y otros/ que dicen componerse con ingredientes de/ mucho precio, de que no pueden servirse sino/ los reyes y grandes señores, llamanla/ bangue 99, y afirman que no solo infunde ale-/gría, pero representa en la imaginación es-/pecialmente en el sueño las cosas que más se/ desean, porque al que guerrea le parece que to-/ma la ciudad, que vence batallas, que aprisiona/ [F 57 y 24] los enemigos y que triunfa; al que ama, le/ parece que goza la cosa amada, al que desea rique-/ zas, que las posee, teniendo este lectuario es-/ta oculta propiedad de acomodarse al afecto/ o, pasión que predomina al que le toma, pero/ su substancia principal se saca de una planta lla-/ mada bangue semejante al cáñamo, y no sé/ si acaso el mismo cáñamo produciría entre/ nosotros alguno de estos efectos. Acuerdome de/ haber leído en Heródoto que algunos pueblos de la/ schi(SIC) Escitia, usaban para este fin la simien-/ te del cáñamo, encendiéndole con ciertos peder-/ nales y metiéndole debajo de los cabellos/ ….(SIC) 100 a cuyo olor los escitas espantados aulla-/ ban, y esto les servía de baño. Estas son las pa-/labras de Herodes de bien obscura inteligencia, pe-/ro quien sabe, que a cierto género de pája-/ros que se tienen en las jaulas, cuando se/ quiere que entren en celo fuera de tiempo, se les/ da a comer la simiente del cáñamo, podría creer/ que en él hay alguna oculta virtud, puesto que su/ [F 57r y 24r] agudísimo olor produce extraordinaria ope-/ ración, y se podría con poco trabajo hacerse la/experiencia; pero volviendo al bangue, digo que/ su zumo produce los mismos efectos que se han/ referido del opio y del tabaco, cuyo/ uso se introdujo principalmente entre los soldados, para que durmiesen sin cuidado y pudiesen resistir a las fatigas y a los trabajos/ y se hiciesen fieros y crueles en todos los acciden-/tes que trae la guerra, a cuyo fin los numan-/tinos en el memorable sitio de los romanos,/ cuando quisieron 98. Denominación de la tierra de Guinea y sus habitantes. 99. O Bhang, tal y como aparece en la obra de García de Orta, Colóquio dos simples, e drogas e coisas medicinais da índia..., (Goa: Por Ioannes de Endem, 1563): coloquio 8º, 24-25: es una bebida compuesta por hojas de cáñamo machacadas, azúcar, especias y miel o agua. 100. En blanco en el manuscrito, pero en el original dice: onde ne derivava, dice egli, suffumigio superiore ad alcuno di quelli de´Greci. Traducción: de donde deriva, dicen, un perfume superior a cualquiera de los griegos. Extracto de Heródoto, Libro IV, Logo X: país y costumbres de los escitas. 492 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 resolverse a matar sus/ propios hijos y a sí mismos y de quemar la/ ciudad con todas las cosas de precio, comie-/ron primero gran copia de carne mal coci-/da, y después se emborracharon con una be-/bida usado entre ellos llamada celia 101, con la/ cual obstinaron el ánimo, a aquella tan bár-/bara y atroz crueldad, así, si bien me acuer-/do se lee en Lucio Floro y algún otro, pero/ Paulo Diácono dice claramente que la celia/ [F 58 y 25] era bebida hecha con trigo y que se llamaba/ celia por el color, pintándola al modo de la cer-/veza, y él refiere las propias palabras de Paulo/ Orosio, al cual puesto que fue español es menes-/ter creerle que hablase con fundamento de cosas/ de su propia patria, si bien no sé cómo saca él/la etimología de celia del color, ni si la pa-/labra era latina, o, propia de los numantinos/ sea como quisiere, aquella comida de carne mal/ cocida y la bebida de la celia se tomó para/ emborracharse de modo que se pudiese sin sen-/timiento ejecutar aquella fiera e inhuma-/na determinación./ Pero volviendo al bangue, los reyes de la In-/dia solían con él honrar sus huéspedes para que/ tuviesen la noche alegre mientras gozaban al me-/nos en sueños de las cosas más deseadas, ni po-/drá alguno maravillarse de aquesto, si hubie-/re leído la composición y los efectos del chifo 102/ de los egipcios que era solo olor y sahumerio/ […] con que tenían intención de resolver la me-/lancolía contraída en las haciendas del día,/ vaciar + 103 de pensamientos tristes, y conciliar/ sueños alegres, por ser su fuerza tal, que sin/ emborrachar alteraba los espíritus, relaja-/ba el ánimo, y purgaba la facultad imagina-/ria y apta a recibir los sueños de manera/ que tenían representaciones apacibles y gus-/tosas, pero nosotros por ventura no usamos ca-/da día de diversos modos de perfumes, que re-/cibiéndoles por las narices hacen el cerebro/ bastante impresión para tener sueños alegres./ Yo por lo menos sé qué adherentes me aprobé-/chan a mí, si bien creo que según la diversi-/dad de las complexiones, no todos sirven a todos/ pero no oca(SIC) obra lo mismo aunque no con tanta/ eficacia en los cuerpos bien organizados, la música./ [F 59 y 26] Y así los pitagóricos usaban antes de acostarse de/ aquietar las pasiones del ánimo contraídas con la/ fatiga del día con el son de la lira, y Saúl de la/ inquietud de su espíritu hallaba admirable/ alivio en la cítara de David, como se lee que en/ otros muchos ha causado sosiego la música en/ las pasiones más vehementes del ánimo, y los/ lacedemonios usaban también en la guerra y en/ las batallas para templar la ira de los combatien-/tes para que poseídos de ella no dejasen de obedecer/ a las órdenes de los capitanes, […] [F 59r y 26r] […], todavía la/ música basta por sí misma a enfrenar semejan-/tes furias, ni es necesario alegrar otras razones ni/ ejemplos, debiéndose tener por cierto que quien/ supiese hallar música proporcionada a la complexión/ de cada uno, conseguirá los efectos, que se observan/ en la Pulla 104, sobre aquellos que 101. Aparece descrito por San Isidro en Etymologiarum 20. 3, 18; y en Daremberg-Saglio. Dictionnaire, 1088: como un tipo de cerveza elaborada a partir de la semilla del trigo. 102. O kyphy bebida compuesta de diferentes ingredientes. 103. la mente 104. Se refiere a la región de Apulia en Italia. A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 493 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 son mordidos de la/ tarántula, y sacaría de ella sola, así para qui-/tar la melancolía, y el afán de la mente, como pa-/ra causar sueño plácido, quizás mayor fruto que/se saca del opio, del hassis, del humo de/ el tabaco, del bangue, o, del chifo, si bien/ en este último parece que hay alguna oculta virtud/ y sobrenatural, como de hechizo, porque mientras/ se componía andaban los sacerdotes rezando/ algunos versos sagrados, o, mágicos, pero quien/ considera bien los ingredientes de aquella compo-/sición que era diez y seis como escribe Plutarco 105/ creo que de su misma naturaleza, le hallará apto/ en gran parte para producir los referidos efectos/ no solo en el humo, con el cual se alteraba el aire/ que después comunicaba a los cuerpos un igual/ tem-(SIC)/ [F 60 y 27] temperamento, pero también en la bebida en la/ cual acostumbraban mezclar el mismo chifo des-/leído con la misma intención de alegrar los espíritus./ Antes bien, voy creyendo que los polvos que dije haberse/ maravillado Galeno, no pudiese ser otra cosa que/ el chifo, puesto que era tan célebre, y teniendo en/ Egipto por cosa tan preciosa y santa, oigo que/ los árabes hoy día, componen el chifo, y no sé por qué/ no se le ha antojado a alguno, o, príncipe, o médico/ hacer la experiencia en Europa, puesto que no es di-/fícil hallar los ingredientes, a lo menos por ver/ la prueba de tan raros efectos./ Otra confección, pero de diferente virtud se usa en Ber-/bería y especialmente en Túnez, donde ella se vende/ públicamente en las boticas, pero no barato, y tiene/ también propiedad de alegrar el corazón, y de indu-/cir sueños plácidos, pero su fuerza consiste especial-/mente en las cosas lascivas, a las cuales no solo dis-/pone, pero fortalece, y la llaman hasis, no sabré bi-/en decir, si esta se componga de la misma hierba/ que usan los morabitos que dije arriba, puesto que/las voces son conformes, y he visto en escritores españo-/les/ [F 60r y 27r] escrita la una y la otra con la aspiración que se/ ve, y parece son de semejante virtud, puesto que/ la seta 106 de los morabutos después de ciertos años/ de acabada la penitencia y de vida solitaria/ con la cual profesan de alcanzar de mérito el cielo/ y de no poderlo después perder por accidente/ ninguno, concede licencia para todos los pla-/ceres y deshonestidad de la carne, y por eso/ acostumbra de mantener y envigorar las fuerzas/ naturales, con semejantes y malditos remedios/ para poderse gloriar, de lo que se alababa su/ falso profeta Mahoma, es a saber de que/ era más valiente que todos en las cosas venéreas/ y de haber, en una noche, desflorado diez doncellas/ cediendo en esto a Hércules solo, que en una no-/che dicen, o, fabulizan q(SIC) q(SIC) empreñó las cincuenta/ hijas de Tespio./ 1689./ 105. Estos eran: miel, vino, pasas, cyperus, colofonia, mirra, aspalathus, seseli, mastich, betún, hierba mora y acedera; a lo que se añaden las bayas tanto de los enebros (al que llaman mayor y al otro menor), como también cálamo y cardamomo. 106. En el original aparece Setta, que significa secta. 494 JAIME DE LORENZO MEJÍAS Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 - http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 CONCLUSIONES Como se deduce de la lectura del texto, la importancia del documento se halla, tanto en el largo y variado recorrido que hace de las bebidas utilizadas por distintos pueblos europeos, africanos y asiáticos y la utilización de otras sustancias para alegrar los espíritus, como las aportaciones en relación al origen del acto de brindar y de las formas en que lo expresaron los antiguos para referirlo. Ante todo, son vitales las descripciones que realiza de ciertas bebidas, sus componentes y elaboración, pues permiten entrever los usos y costumbres de pueblos geográficamente diferentes a la hora de utilizar las materias primas de sus inmediaciones en la elaboración de bebidas y sustancias espirituosas. El recorrido no se centra en un período concreto, sino que aporta datos de pueblos de la Antigüedad e, incluso, hispanos prerromanos, lo que le da un valor añadido, pues en algunos casos se trata de bebidas que no se han podido documentar o cuyos testimonios se recogieron en obras de autores que no han llegado hasta nuestros días, y que solo se conocen a partir de la mención en otra obra. El valor del texto va más allá, pues no hay ningún trabajo de investigación que lo incluya como fuente de referencia. Su hallazgo deja abiertas varias incógnitas. Para empezar, ¿por qué un cuerpo de textos fundamentalmente políticos —la Terza Parte— contenía un discurso dedicado al brindis y a las bebidas alcohólicas y por qué alguien lo seleccionó y lo tradujo? Esta incógnita quedaría despejada, en parte, si se entiende el brindis como elemento de un protocolo ceremonial y diplomático. Pero se mantiene la duda de por qué, de los cincuenta ensayos de la Terza Parte, el autor anónimo seleccionó sólo once y uno de ellos, precisamente, el relativo al brindis ¿Tal era la importancia y el interés que tenían las bebidas y el brindis en el siglo XVII? Por otra parte, ¿cuántos manuscritos puede haber por el mundo que sean, no ya reproducciones, sino copias de textos seleccionados de la Terza Parte o hayan utilizado parte de su información para trabajos propios? Baste citar algunos de los ejemplos que pone Simone Testa 107 o el caso del viajero James Howell, que hizo suyo parte del discurso del brindis, sin mencionar el texto original, para hablar en sus cartas de las bebidas de los diferentes lugares que visitó 108. 107. Testa, “From the ‘Bibliographical, 21: Indica el autor que el manuscrito de la British Library Add. MS. 8305 contiene una copia íntegra del discurso original del brindis. 108. James Howell, Epistol Ho-Elian: Familiar Letters Domestick and Foreign, Divided into Four Books: Partly Historical, Political, Philosophical: Upon Emergent Occasions. By James Howell... A PROPÓSITO DEL ORIGEN DEL BRINDIS Y DE LAS BEBIDAS QUE ALEGRAN 495 http://doi.org/10.30827/cnova.v0i49.24066 - Chronica Nova, 49, 2023, 471-498 Estas incógnitas dejan abierta una puerta para futuras labores de investigación que permitan, sobre todo, conocer la importancia que tuvo el Tesoro Politico y su influencia a nivel intelectual. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA Alcina, Francisco Ignacio, y Yepes, Victoria. Una etnografía de los indios Bisayas del Padre Alcina. Madrid: Editorial CSIC - CSIC Press, 1996. Anónimo. La terza parte del tesoro politico. Nella quale si contengono relationi, instruttioni, trattati, & discorsi non meno dotti, & curiosi, che vtili, per conseguire la perfetta cognitione della ragione di stato. Non prima dati in luce. Turnoni, 1605. Arouet “Voltaire”, François-Marie. Questions Sur L’Encyclopédie, Par Des Amateurs. 3 París: François Grasset et Cie, 1779. Baldini, Artemio Enzo. “Origini e fortuna del Thesoro Politico alla luce di nuovi documenti dell’Archivio del sant’Uffizio”, en Buzzi, Franco, y Continisio, Chiara (eds.). Cultura politica e società a Milano tra Cinque e Seicento. Milan, 2000: 155-175. Balsamo, Jean. “Les Origines Parisiennes du Tesoro politico (1589)”, Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, lxvii (1995): 7-21. Biblioteca Nacional de España (BNE). MSS/11169, Papeles varios Manuscrito. S.XVII, s. f. Bozza, Tommaso. Scrittori politici italiani. 1550-1650. Rome: Edizioni di "Storia e letteratura", 1949. Brettschneider “Placotomus”, Johann. Joh. Placotomi De natura et viribus cerevisiarum et mulsarum opusculum. Ex Off. heredii Pet. Seitzii, 1551, en Eobanus Hessus, Helius. De tuenda bona valetudine libellus Eobani Hessi. Egenolph, 1556. Buzzi, Franco, y Continisio, Chiara. Cultura politica e società a Milano tra Cinque e Seicento. Milano: Biblioteca Ambrosiana, 2000. Conrado Morterero, Simón. Apuntes de iniciación a la paleografía española de los siglos XII a XVII: lecciones pronunciadas. Madrid: Hidalguía, 1979. Covarrubias y Orozco, Sebastián de. Tesoro de la Lengua Castellana o Española. Madrid: imp. Luís Sánchez, 1611. Daremberg-Saglio, Charles. Dictionnaire des antiquités grecques et romaines. París: Hachette, 1887. (London: Printed for D. Midwinter, A. Bettesworth and C. Hitch, J. and J. Pemberton, R. Ware, C. Rivington and 6 others in London, 1737).