Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la inscripción hispano-hebrea de la Puerta de Portago
Abstract
En 1942, Francisco Cantera publicó un breve estudio acerca de la lápida trilingüe de Aguilar de Campoo (Palencia), escrita en hebreo, castellano aljamiado y castellano antiguo, sugiriendo varias transcripciones posibles del texto, con la esperanza de encontrar en el futuro alguna fuente adicional que esclareciese su lectura. Afortunadamente, ochenta y dos años después, se ha localizado el documento que tanto ansiaba Cantera; un hallazgo que permitiría identificar a los personajes de la inscripción. Al mismo tiempo, este artículo pretende actualizar el conocimiento general acerca de los judíos medievales aguilarenses, intentando aclarar qué hay de cierto o de erróneo en lo dicho hasta ahora.
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e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 59 Este trabajo está publicado bajo la licencia Creative Commons Atribución-No Comercial 4.0 Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la inscripción hispano-hebrea de la Puerta de Portago* Tracing the footsteps of Francisco Cantera. The Jews in Aguilar de Campoo and the Hispanic-Hebrew inscription of the Puerta de Portago Fernando González García [email protected] Universidad de Valladolid ORCID ID: 0000-0002-3582-8970 Resumen En 1942, Francisco Cantera publicó un breve estudio acerca de la lápida trilingüe de Aguilar de Campoo (Palencia), escrita en hebreo, castellano aljamiado y castellano antiguo, sugiriendo varias transcripciones posibles del texto, con la esperanza de encontrar en el futuro alguna fuente adicional que esclareciese su lectura. Afortunadamente, ochenta y dos años después, se ha localizado el documento que tanto ansiaba Cantera; un hallazgo que permitiría identificar a los personajes de la inscripción. Al mismo tiempo, este artículo pretende actualizar el conocimiento general acerca de los judíos medievales aguilarenses, intentando aclarar qué hay de cierto o de erróneo en lo dicho hasta ahora. Palabras clave: Judíos en Palencia; epigrafía hebrea medieval; Semuel y Jacob Emeleque; Samuel Abravanel; Juan Sánchez de Sevilla. Abstract In 1942, Francisco Cantera published a brief study on the trilingual slab from Aguilar de Campoo (Palencia), written in Hebrew, aljamiado Castilian and ancient Castilian, suggesting several possibilities for the transcription of the text, with the hope for the future appearance of an additional source which may clarify its lecture. Fortunately, eighty-two years later, the document which Cantera waited for so much has been found; a discovery which would allow us to identify the characters of the inscription. At the same time, this article intends to update the general knowledge related to the medieval Jews in Aguilar, trying to answer what is true or wrong regarding everything said until now. Keywords: Jews in Palencia; Hebrew medieval epigraphy; Semuel and Jacob Emeleque; Samuel Abravanel; Juan Sánchez de Sevilla. Recibido: 05/03/2024 | Aceptado: 04/07/2024 https://doi.org/10.30827/meahhebreo.v73.30322 * Este trabajo está dedicado al aguilarense, y antiguo profesor de la UNED, Luis Manuel Ruiz Virumbrales.
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...60 cómo citar este trabajo | how to cite this paper González García, F. (2024), Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la inscripción hispano-hebrea de la Puerta de Portago. Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. Sección Hebreo, 73, 59-97. https://doi.org/10.30827/meahhebreo.v73.30322 1. La investigación sobre los judíos en Aguilar (1860-2024) La presencia de judíos en la villa de Aguilar de Campoo (Palencia) durante la Edad Media ha sido un tema clásico de estudio dentro del hebraísmo español, convirtiéndose en objeto de numerosas publicaciones de carácter histórico y filológico. Un interés que se remonta a mediados del s. XIX y ha pervivido hasta hoy. Siguiendo un orden cronológico, la primera obra al respecto fueron las Memorias de D. Fernando IV de Castilla de Antonio Benavides, aparecidas en 1860. En el segundo tomo, Benavides recogió varios documentos medievales procedentes del monasterio de Santa María de Aguilar alusivos a «el aljama de los judios de aquel pueblo» (Benavides, 1860: 787-788). De este modo se inició una vía de investigación que, con el tiempo, sería continuada por otros muchos. El testigo de Benavides fue recogido por José María Quadrado a través del libro España, sus monumentos y artes, su naturaleza é historia. Valladolid, Palencia y Zamora. Este autor fue el primero que apreció la singularidad de la inscripción hispano-hebrea de ‘el Portago’ e intentó descifrar las líneas en castellano antiguo de la parte superior: «De las cuales sólo pudimos leer junio, era MCCC…fijo…» (Quadrado, 1885: 519). En 1900, Fidel Fita dio a conocer «dos escrituras muy preciosas, que atañen á los hebreos, moradores de Aguilar en 1219 y 1220», contenidas en el Libro Becerro de Santa María de Aguilar. Además, también encontró un códice depositado en la Biblioteca Nacional, donde se menciona una antigua lámpara judía de aceite «que existía y ardía perenne» (Fita, 1900: 340-347) delante del altar mayor de la Colegiata de San Miguel, a finales del s. XVI. Casi dos décadas después, Ramón Menéndez Pidal publicó la monografía Documentos lingüísticos de España. En ella se incluyen varios textos medievales relacionados con la actividad de los hebreos en la comarca de Aguilar, que a su parecer suponían «la primera muestra extensa del dialecto judío-español» (Menéndez Pidal, 1919: 34). En el año 1936, Fritz Baer (o en la variante hebrea del nombre alemán Yitzhak Baer), de la Universidad de Berlín, estudió las contribuciones de los judíos a la hacienda castellana e hizo referencia a la destrucción de la aljama de Aguilar por los mercenarios ingleses del Príncipe Negro durante el conflicto dinástico entre Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara (Baer, 1970: 205). Pese a su aportación, los primeros equívocos sobre los judíos aguilarenses se localizan en este trabajo. En 1939, el delegado de Bellas Artes Rafael Navarro publicó el Catálogo Monumental de la Provincia de Palencia. Un texto enciclopédico pero carente de rigor donde, entre sus numerosos errores, se sobredimensiona hasta la exageración la población judía de la villa (Navarro, 1939: 241-243).
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 61 El gran salto cualitativo en la investigación se produjo en 1942 gracias a Francisco Cantera, catedrático de Lengua y Literatura Hebreas en la Universidad de Salamanca y, posteriormente, en la Universidad Central de Madrid. Cantera conoció la existencia de la inscripción judía de Aguilar a través del helenista Miguel de Unamuno 1, desplazándose por dos veces a la villa para examinarla. Tras un arduo proceso de análisis, para el que contó con la ayuda de un tallista y un fotógrafo, Cantera detalló sus conclusiones en un artículo (Cantera, 1942: 98-112). Aunque se mostró escéptico a dar una lectura definitiva del texto, pues el regular estado de conservación del epígrafe obligaba a la prudencia. Parte de este trabajo está recogido en la obra Breve Historia de la Muy Noble Villa de Aguilar de Campóo de su colaborador Luciano Huidobro (Huidobro, 1980: 86-93). No conforme con esto, Cantera recurrió a los fondos de Santa María de Aguilar en busca de algún documento que le permitiera transcribir de forma segura los nombres y el patronímico de los personajes mencionados en la inscripción. Por ese motivo, hizo una enmienda en la que matizó parcialmente su lectura inicial. Fue publicada tanto en un segundo artículo junto a Huidobro (Huidobro y Cantera, 1954: 335-346) como en la compilación Las inscripciones hebraicas de España (Cantera y Millás, 1956: 329-331). El siguiente avance llegó en 1967, cuando Pilar León Tello recopiló toda la documentación medieval conocida hasta la fecha relacionada con los judíos en la provincia de Palencia. Una obra ejemplar y de imprescindible consulta (León Tello, 1967: 1-169). Las últimas aportaciones han sido la tesis doctoral La orden premonstratense en España. El monasterio de Santa María de Aguilar de Campoo (siglos XI-XV), a cargo de la medievalista argentina María Estela González de Fauve (González de Fauve, 1991a, 1991b) y la Documentación del monasterio cisterciense de San Andrés de Arroyo (siglos XI-XV), de Miguel Carlos Vivancos (Vivancos, 2023). 2. Los documentos relacionados con los judíos Como veíamos en el apartado anterior, Cantera trató de compensar las dificultades de lectura que presentaba la inscripción recurriendo al archivo de Santa María de Aguilar. Buscaba alguna información que le ayudara a identificar a los personajes de la lápida, aunque no tuvo fortuna. Las fuentes medievales pueden resultar muy útiles para entender el origen del texto trilingüe y conocer la sociedad judía aguilarense. Por esa razón, he hecho una breve reseña de los textos escritos y el material epigráfico asociados a los judíos; indicando su fecha, procedencia y los datos esenciales que contienen. Para esta recopilación se ha tomado como base el trabajo de León Tello, añadiendo las novedades que han ido apareciendo con el paso del tiempo, incluido el documento que ha dado pie a este artículo. Así, el nuevo hallazgo quedará inserto en el contexto documental sobre los judíos en la villa. Contamos con algo más de tres siglos de referencias acerca de la comunidad judía. La más antigua está fechada en el año 1187 y la más reciente en 1495. En total, son 53 1. A propósito de la visita de Unamuno a la villa en 1921 (Unamuno, 1929: 251-254).
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...62 textos en pergamino o papel y 1 inscripción sobre piedra. La mayoría están relacionadas con la recaudación de tributos; en concreto, 17 tratan directamente sobre esta actividad, 4 sobre préstamos y 5 referentes a deudas. Otros 6 aluden a un pleito por cuestiones religiosas, 1 a un pleito por secuestro y 17 son noticias en las que se menciona a los judíos, sus propiedades, la judería, la sinagoga, etc. Por último, tenemos 1 compra y 3 ventas realizadas por miembros de la aljama. • 1187, s.m., s.d. Compra de unos turnos de molienda «en los molinos de la Uega» por el judío Mael y su esposa Merian a los hijos de Migael Petrez del Campo y otros. Fueron testigos: Zac Baua, Zac de Castro, Halab, Zach de Saldanna, Iuceph Ferrero, Iago Chufon, Azecrin Ferrero, Halap Uedi, Iucep de Leuanza, Halaph fide Iago Milano, Halaph Ferrero, Haui so ermano, Zac ierno de Iuceph, Abrahan, etc. AHN, Sección Clero, Libro Becerro de Santa María de Aguilar, fol. 15r (González de Fauve, 1991b: 202-203 2). • 1219, octubre, 25. Aguilar. Venta que Oro Sol, viuda de Iuceph de Leuanza, y su hijo Zac hacen al abad Don Michael, de Santa María de Aguilar, de las tres cuartas partes «del molino que auiemos en aguilar enel mercado» a cambio de 210 maravedís. Fueron testigos Semuel, hijo de Iuceph Milano, y Guerson, hijo de Iuceph el guer. AHN, Sección Clero, Libro Becerro de Santa María de Aguilar, fols. 62v y 63r (Fita, 1900: 341-343). • 1220, marzo, 4. Aguilar. Oro Sol y Zac venden a Don Michael, abad del monasterio, «toda la parte que era á nos ennos molinos de mercado que los dizen los molinos de la rauia, que son en espliego del mercado de aguilar, que son cerca sant michael» por 100 maravedís. Entre los testigos figuran los judíos Garsón, fí de Iuceph, y Mosé, fi de Iago Ferrero. AHN, Sección Clero, Libro Becerro de Santa María de Aguilar, fol. 64r (Fita, 1900: 343-344). • 1241, marzo, 26. Pedro Ferrán, hijo de Fernán Pérez, vende a Don García Guter, abad de Santa María de Aguilar, un solar en la villa cercano al de Pedro Gadea, además de un huerto «que es cercala sinoua econ entradas econ exidas et con prestamos econ quanto aquel solar pertenez», a cambio de 12 maravedís. AHN, Sección Clero, Libro Becerro de Santa María de Aguilar, fol. 96r (González de Fauve, 1991b: 380-381). • 1288, febrero, 14. Controversia entre Don Çag de Faro, recaudador enviado por Don Abraham Barchilón en nombre del rey Sancho IV de Castilla, y el prior fray Gonzalo acerca de unas casas que el monasterio de Aguilar poseía «en el barrio del molinillo que se llama del Aceña». Lleva una anotación al dorso que dice: «casas en la judería». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1661, núm. 18 (León Tello, 1967: 105). • 1290, septiembre, s.d. Huete. Reparto a las aljamas judías de Castilla. La de Aguilar debía contribuir con 8.600 maravedís. Mientras, Palencia, Paredes de Nava (junto a 2. Para un estudio pormenorizado de este documento, así como de los dos siguientes, de los años 1219 y 1220 ( Ramos, 2023).
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 63 Cisneros) o Carrión de los Condes (incluidas Saldaña y Monzón de Campos) tenían en cabeza 33.280, 41.985 y 73.480 maravedís respectivamente. AHN, Sección Clero, Papeles, leg. 7218, núm. 4 (León Tello, 1967: 105). • 1311, marzo, 13. Confirmación de diversos privilegios concedidos a la abadía de Santa María de Aguilar por el infante Don Pedro de Castilla, I Señor de la localidad, entre ellos el cobro del diezmo de los pechos sobre la aljama aguilarense. Se ordena a los judíos que entreguen al monasterio el diezmo que debían al rey. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1666, núm. 18 (León Tello, 1967: 107-108). • 1312, marzo, 26. Testimonio notarial de una carta del rey Fernando IV por la que se manda a Don Ferrant Roys, adelantado mayor de Castilla, con los alcaldes y el merino de Aguilar que, en cumplimiento del privilegio concedido por el infante Don Pedro, fuercen a los judíos de la aljama a entregar al monasterio «todo el diezmo del pecho que ellos hayan de dar, sin mengua». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1666, núm. 19 (León Tello, 1967: 108). • 1315, febrero, 12. Sentencia ante el alcalde de Aguilar, a propósito de las cartas y plazos de deudas que Juan Andrés de Quintanilla debía a varios vecinos, incluido el judío Mossé. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1667, núm. 11 (León Tello, 1967: 108). • 1327, enero, 15. Aguilar. Pleito en el cual Domingo Abat y Pero Ferrandez, procuradores del monasterio de San Andrés de Arroyo (Palencia), demandaron a los recaudadores Domingo Perez, Tome Gonzalez y Iohan Escriuano por el impago de una renta de 1.800 maravedís anuales sobre el portazgo de Aguilar, que estos debían a la abadía desde 1325. La parte demandante llamó como testigos a los judíos Çague de Castro, quien afirmó que «el e Açecrin, su suegro, […] touieron el portadgo de Aguilar a renta bien veynte annos», y Çague Ruçio, cuya declaración fue en la misma línea. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1733, núm. 7 (Vivancos, 2023: 179-190). • 1357, marzo, 8. Burgos. Confirmación por parte del infante Don Tello de Castilla, II Señor de Aguilar, a petición del abad Juan, de varios privilegios que habían sido concedidos años antes al monasterio de Santa María de Aguilar por su hermano Don Pedro. Entre ellos, «todo el diezmo de lo que rendiere la escrivania e portadgo e el pecho de los judios del dicho logar». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1675, núm. 3 (Huidobro y Cantera, 1954: 338). • 1366, noviembre, 20. Nueva confirmación de Don Tello, por la que se concedía al monasterio de Aguilar el privilegio del diezmo del pecho sobre la aljama judía de la villa. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1675, núm. 18 (León Tello, 1967: 111). • 1368, s.m., s.d. Noticia del escritor judío Samuel Zarza, afincado en Palencia de acuerdo con algunos autores, aunque la opinión mayoritaria lo sitúa en Valencia, recogida en el epílogo de su obra Mekor Hayyim (comentario al Pentateuco). Según afirma, durante el conflicto dinástico entre Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara fueron asesinados numerosos judíos en Aguilar y Dueñas que «eran
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...64 sabios y rectos y mantenían entre ellos a multitud de escolares» (León Tello, 1967: 15-16). • 1370, septiembre, 5. Aguilar. Sentencia dada por Pascual Sánchez, alcalde de la villa, sobre una demanda que el monasterio de Santa María de Aguilar había interpuesto contra la aljama judía para que pagase 300 maravedís por el diezmo de los 3.000 maravedís anuales que tenía sobre sí, por cabeza de pecho. La defensa alegó que la aljama habría quedado despoblada «por muchas muertes, e males e daños que recibieron de los ingleses» y, por esa razón, Don Tello les había rebajado la cabeza de pecho a 1.200 maravedís en un albalá. No obstante, al no poder presentar el supuesto albalá como prueba, los judíos fueron condenados a pagar los 300 maravedís exigidos más las costas del juicio (Benavides, 1860: 787-788). • 1374, enero, 15. Aguilar. Carta sellada de Don Juan Téllez de Castilla, III Señor de la villa tras la muerte de su padre, Don Tello, alusiva a cinco cartas públicas de deudo en las que Iohan Pérez El Viejo y varios vecinos más de Helecha de Valdivia ( Palencia) se otorgan y reconocen deudores de Abraham de la Yedra y Yuçe Creçiente, «vezinos e moradores en… Aguilar», comprometiéndose a devolver a ambos el dinero que les habían prestado con sus bienes muebles y raíces como aval. AHN, Sección Clero, Pergaminos, doc. 529-P-1406 (Huidobro y Cantera, 1954: 340-342). • 1377, mayo, 18. Aguilar. Carta sellada de Ferrand Peres, escribano público de la villa, por la cual Johan Garcia, párroco de las Henestrosas de las Quintanillas (Cantabria), y otros vecinos del mismo lugar se declaran deudores de Samuel Creciento, hijo de Ben Fas Creciento, «vesino de Aguilar». Se comprometen a la devolución de 120 maravedís más 12 dineros de penalización por cada día de retraso en el pago, poniendo como garantía sus bienes muebles y raíces (Muñoz, 1880: 207-208) 3. • 1380. Aguilar. Donación que María Miguellez hace por testamento a Santa María de Aguilar de «mis cassas que he en la juderia… al barrio del molynillo», para contribuir al mantenimiento de la enfermería del cenobio. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1677, núm. 16 (González de Fauve, 1991a: 307). • 1381, junio, 1. Aguilar. Epígrafe de piedra caliza con inscripción trilingüe en hebreo, castellano aljamiado y castellano antiguo, colocado sobre la puerta noreste del recinto amurallado de la villa y conmemorativo de algún trabajo de restauración. Fue transcrito por Francisco Cantera en 1942 (Cantera, 1942: 98-112) y estudiado de nuevo en trabajos sucesivos (Huidobro y Cantera, 1954: 335-346; Cantera y Millás, 1956: 329-331). De entre este extenso repertorio de fuentes, sobresale por su relevancia para el análisis de la inscripción hispano-hebrea de Aguilar, así como el estudio de los judíos en el conjunto de Castilla, este documento novedoso: 3. Aunque León Tello también recoge este documento (León Tello, 1967: 112), la transcripción más completa del mismo es la ofrecida por el profesor Jesús Muñoz.
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 65 • 1382, abril, 12. Palencia.. Traslado de una carta de Juan Sánchez de Sevilla, contador mayor del rey Juan I de Castilla, de origen converso, en la que arrienda a Semuel Henemelec la recaudación de las tercias reales «del obispado de Palençia con las faldas de tierra de Leon et con la abadia de Valladolid». Le siguen los traslados de otras dos cartas en las que diversos personajes, todos ellos judíos y residentes en la ciudad de Palencia, se van subarrendando entre sí el cobro de dichas tercias. CPAC, Sección Medieval, Manuscritos, carp. 3, núm. 1 (Los tres eran inéditos hasta la fecha) 4. • 1388, junio, 14. Aguilar. Doña Rica, hija de Don Salamon Manen y viuda de Don Jacob aben Motar, y Semuel aben Motar, su hijo, venden a Ferrand Gutiérrez Churrón unas casas en el barrio de la judería, cerca de ‘el Molinillo’. Lindaban «dela una parte, solar de casas et huerta que fueron de don Jacob Manen; et delante las dichas casas, la calle rreal; et de tras delas dichas casas, el arroyo que viene dela fuente de Palaçio». Figuran como testigos Don Salamon Anbran, Don Yuça Anbram y Abraham Almanner, vecinos de la villa. AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1678, núm. 9 (Menéndez Pidal, 1919: 60-61). • 1399. Aguilar. Donación de Fernando González y Juana Fernández, su mujer, a la abadía de Santa María de Aguilar de su heredad a cambio de una capellanía semanal. Entre los bienes, se incluyen unas casas «en el barrio de la judería de la misma villa». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1679, núm. 9 (González de Fauve, 1991b: 52). • 1423, julio, 24. Venta de Pedro Fernández de Bustillo a fray Hernando de Herrera de unas casas en Aguilar que lindan «con el valle y con casas que fueron de don Simuel Cresciente». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1628, núm. 21 (León Tello, 1967: 122). • 1439, s.m., s.d. Libro de recebta de los contadores mayores del rey Juan II de Castilla. Entre los recaudadores al servicio de la Corona en la actual provincia de Palencia se menciona a Don Yuça Creciente, «vecino de Aguilar de Campoo». AGS, Escribanía mayor de rentas, Contaduría de la razón, leg. 2, núm. 1 (León Tello, 1967: 124). • 1440, enero, s.d. Relación a propósito de las alcabalas y tercias de la Corona de Castilla. En ella se hace referencia a Don Yuçef Creciente «vecino de Aguilar, arrendador mayor de la moneda forera de Asturias de Santillana». AGS, Escribanía mayor de rentas, Contaduría de la razón, leg. 2, núm. 2 (León Tello, 1967: 124). • 1462, marzo, 5. Pleito entre fray Juan del Castillo, procurador del monasterio de Santa María de Aguilar, y Don Abraham Cresçiente, de la aljama judía, ante Pedro González de Gatos, alcalde de la villa. La abadía llevaba reclamando desde hacía cuatro décadas 300 maravedís anuales del diezmo de los pedidos sobre los judíos, que no le habían sido pagados. Primero, la defensa recusó al juez por no considerarlo imparcial, luego se alegó que «si en esos cuarenta años no hubo aljama, lo que 4. En la nota 29 se incluye más información acerca de la colección particular donde se encuentran.
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...66 no existe, no debe pagar; y si la hubo, ha perdido el derecho el monasterio por no reclamar el pago a su tiempo». AHN, Sección Clero, Papeles, leg. 5357 (León Tello, 1967: 132). • 1462, mayo, s.d. Palencia. Documento de arrendamiento de pan, vino y menudos del Cabildo de Palencia. Don Todros, judío vecino de Aguilar, figura como arrendador en distintas localidades palentinas. ACP, Actas Capitulares (León Tello, 1967: 133-134). • 1463, junio, s.d. Palencia. Documento de arrendamiento de rentas en el que Yuça, hijo de Don Todros y vecino de la villa de Aguilar, aparece mencionado como arrendador en las poblaciones de Llantada y Llantadilla (actual Lantadilla, Palencia) junto al maestre Aym, vecino de Carrión de los Condes. ACP, Actas Capitulares (León Tello, 1967: 134). • 1483, enero, 15. Entrega en tributo, fuero y censo perpetuo que el abad y el prior de Santa María de Aguilar hacen a Don Abrayn Tovy de unas viviendas con su corral que el monasterio poseía en la judería de la villa. Estas propiedades lindaban con las casas de Don Mose Cidicaro, las de Alfonso de Miguel y la calle pública; y se otorgaban «al judío de ésta». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1686, núm. 7 (Huidobro y Cantera, 1954: 342-343). • 1483, enero, 15. El monasterio de Aguilar otorga a Don Çaçon Pardo y Palanciana, su mujer, vecinos de la villa, dos pares de casas contiguas con sendas huertas situadas en el barrio de ‘los Cothos’. Lindaban con «la calle pública, e detras huerta de Françisco Campo de la Guesta, casar de Raby Çag (?) e casas del cabildo de Sant Miguel». AHN, Sección Clero, Pergaminos, carp. 1685, núm. 6 (Huidobro y Cantera, 1954: 343). • 1483, diciembre, 16. Vitoria. Emplazamiento de Pedro García Cabezón contra Don Todros, vecino de Aguilar, por una deuda que había contraído con él y aún no había sido saldada. AGS, Registro General del Sello, fol. 226 (León Tello, 1967: 141). • 1484, diciembre, 2. Obligación por la que Alfon, hijo de Alfón Martínez, se impone el pago de 800 maravedís a Mosé Avenarduriel (o Avernael), rabí Sento y Simuel Tovy, vecinos de Aguilar. Estos le habían prestado dinero para la compra de un paño de color. AHN, Sección Clero, Papeles, leg. 5357 (León Tello, 1967: 142). • 1485, abril, 28. Reparto de 18.000 castellanos entre las aljamas judías de Castilla para que contribuyesen a los gastos de la Guerra de Granada. Correspondió a la aljama de Aguilar el pago de 112 castellanos y medio. AGS, Registro General del Sello, fol. 277 (León Tello, 1967: 143). • 1485, agosto, 9. Valladolid. Orden de los Reyes Católicos a Don García Fernández Manrique, Marqués de Aguilar, para que envíe al Concejo de Valladolid a unos judíos de la villa que se habían negado a pagar el reparto de castellanos que les correspondía al receptor Diego Remírez de Lucena. AGS, Registro General del Sello, fol. 21 (León Tello, 1967: 143). • 1487, mayo, 31. Tordesillas. Carta real a Antón Serrano y Nuño de Hermosa para que tomen preso al judío Abraham Harache, vecino de Aguilar, y lo lleven a la corte
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 67 en vistas a juicio por haber renegado «de la Virgen gloriosa Santa María, nuestra sennora, e dixo otras blasfemias y palabras feas dello». También se especifica que si no logran dar con él secuestren todos sus bienes. AGS, Registro General del Sello, fol. 99 (Huidobro y Cantera, 1954: 343). • 1487, agosto, 1. Burgos. Comisión a García Rubio, funcionario real, para que vaya a la villa de Aguilar y secuestre los bienes de Abraham Farache que aún no hubiesen sido confiscados. AGS, Registro General del Sello, fol. 114 (León Tello, 1967: 146). • 1487, agosto, 13. Burgos. Carta de los Reyes Católicos, a petición de Don García Fernández Manrique, Marqués de Aguilar, concediendo un seguro durante veinticinco días a su vasallo Abraham Farache para que se pudiese desplazar a la corte y «alegar de su derecho ante nos en el nuestro consejo» por los delitos de los que se le acusaba. AGS, Registro General del Sello, fol. 240 (León Tello, 1967: 82-83). • 1487, septiembre, 5. Burgos. Carta real en la que se accede a la petición de Mosé Rabí, vecino de Aguilar, garantizando su seguridad frente a Salamón Harache por «un compromiso que habían hecho». AGS, Registro General del Sello, fol. 229 (León Tello, 1967: 146). • 1487, septiembre, 15. Burgos. Carta real en la que se ordena el levantamiento de los bienes secuestrados unos meses atrás a Abraham Farache, vecino de Aguilar. AGS, Registro General del Sello, fol. 127 (León Tello, 1967: 146). • 1487, noviembre, 8. Burgos. Comisión sobre la demanda que Don Luis de Acuña, obispo de Burgos, había interpuesto contra Abraham Farache por una deuda de rentas. AGS, Registro General del Sello, fol. 49 (León Tello, 1967: 147). • 1487, diciembre, 5. Burgos. Carta real en la que se ordena a las justicias de Aguilar que devuelvan los bienes confiscados a la mujer y el hijo de Abraham Farache. Le acompaña un seguro de la misma fecha concedido a favor de esa familia y su patrimonio. AGS, Registro General del Sello, fols. 48 y 52 (León Tello, 1967: 147). • 1487, diciembre, 14. Burgos. Encargo de los Reyes Católicos a Diego de Medina, alcalde de Herrera de Pisuerga (Palencia), para que sean reconocidos a Abraham Farache y su hijo los pagos que habían hecho a García Fernández Manrique, Marqués de Aguilar, cuando Abraham Farache estuvo preso en la corte. AGS, Registro General del Sello, fol. 33 (León Tello, 1967: 147). • 1488, marzo, 20. Burgos. Provisión a Diego de Quevedo para que tome un escolta que le proteja de Don Todros, judío de Aguilar, en caso de que este «le pusiese sospecha al determinar sus causas». AGS, Registro General del Sello, fol. 67 (León Tello, 1967: 147). • 1488, agosto, 14. Burgos. Carta de seguro que los Reyes Católicos conceden al judío Yuça Creçient, vecino de Cervera de Pisuerga (Palencia). El motivo era estar protegido del Marqués de Aguilar, Don García Fernández Manrique, ya que se había desavecindado de la villa para trasladarse a Cervera, dejando en ella ciertos bienes, junto a algunas deudas, y temía «quel dicho marqués le fara o mandara faser algunos males o dapnos o desaguisados» en represalia. AGS, Registro General del Sello, fol. 67 (León Tello, 1967: 84-85).
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...74 muy probable que en la Edad Media no existiera el barrio de ‘la Tobalina’, y tampoco contamos con evidencias sobre su presunto pasado judío 15. Aún más inverosímil parece el caso del ‘Barrio del Pozo’. No se conoce ningún documento ni resto material que los vincule con esta parte del casco antiguo (en la actualidad convertida en solar tras el derribo de la fábrica de Fontaneda en 2014) 16. La costumbre de establecer las viviendas en torno a un pozo no es exclusiva del pueblo judío. No en vano, muchas casas de Aguilar todavía los conservan. En cuanto a ‘el Coto’ como último lugar de residencia de los judíos, tampoco contamos con ninguna prueba para afirmar algo así. Existe un texto fechado en 1483, por el cual el monasterio de Aguilar entregó en censo a un matrimonio judío varias viviendas en un lugar conocido como el «barrio de los Cothos» (Huidobro y Cantera, 1954: 343). Por el contexto del documento, y al mencionar que se trata de dos pares de casas con huerta y contiguas a otras, parece que se está aludiendo a algún punto dentro del casco urbano, posiblemente al barrio de ‘los Tochos’, y no a un paraje extramuros como ‘el Coto’. No existen indicios de viviendas en la zona, más allá de alguna tapia agrícola mínima, y hasta la construcción del embalse de Aguilar en la década de 1960 el terreno se anegaba periódicamente por las crecidas del río Pisuerga, haciendo inviable cualquier asentamiento. A continuación, veremos lo que dicen las fuentes sobre la judería y su localización. El primer documento que menciona unas viviendas de judíos locales data de 1288, ya que los anteriores sólo hacen referencia a derechos sobre turnos de molienda en la villa y su término. En él se citan unas casas que el monasterio de Aguilar tenía «en el barrio del molinillo que se llama del Aceña», con la anotación al dorso de «casas en la judería» (León Tello, 1967: 105). El texto parece aludir al barrio de ‘el Molinillo’, hoy ‘Calle del Pozo’ 17, situado al norte del casco urbano, dentro de la cerca medieval. Casi un siglo más tarde, en 1380, María Miguellez donaba a la abadía de Aguilar «mis cassas que he en la juderia… al barrio del molynillo» (González de Fauve, 1991a: 307). Esta referencia alude al mismo lugar que la anterior, la actual ‘Calle del Pozo’. En sus inmediaciones debió estar emplazado un antiguo molino medieval, que se servía de las aguas que manaban de las ‘Fuentes de Palacio’, y cuyo cauce continuaba hacia el este por la ‘Calle Pesquera’ 18. 15. Belén Sanchioli excavó este tramo de la cerca amurallada durante unas campañas centradas en el castillo de la villa en 1987. La reseña que publicó al año siguiente no hace mención alguna al hallazgo de materiales arqueológicos asociados a los judíos (Sanchioli, 1988: 162-163). 16. En 1958, el solar de Fontaneda fue excavado a raíz de unas obras de ampliación de la fábrica por un equipo arqueológico dirigido por Antonio García y Bellido. Se encontraron numerosos materiales datados inicialmente como celtibéricos, hoy identificados de manera inequívoca como medievales, sin hallar ningún resto que podamos relacionar con la comunidad judía (García y Bellido, 1970: 36-43). 17. No debe confundirse la actual ‘Calle del Pozo’ con el antiguo ‘Barrio del Pozo’, que en realidad se encontraba más al norte, en el solar de la fábrica de Fontaneda. 18. Es bastante probable que esta vía deba su nombre a que la pesquera del citado molino pasaba por ella, lo que también explicaría su trazado serpenteante.
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 75 Se trata de la misma zona que el «varrio dela juderia çerca del molinillo», donde se encontraban las viviendas que Doña Rica y Semuel Aben Motar, su hijo, venden a Ferrand Gutiérrez Churrón en un documento de 1388. Lindaban «dela una parte, solar de casas et huerta que fueron de don Jacob Manen; et delante las dichas casas, la calle rreal; et de tras delas dichas casas, el arroyo que viene dela fuente de Palaçio» ( Menéndez Pidal, 1919: 60-61). La descripción relativamente detallada del lugar permite identificar de nuevo su ubicación con el extremo suroriental de la ‘Calle del Pozo’ y el tramo más septentrional de ‘la Calleja’. También hay otros dos escritos, fechados en 1483 (ya hice alusión antes a uno de ellos), por los que el monasterio de Aguilar da en tributo, fuero y censo perpetuo unas casas a Abrayn Tovy, y otras a Çaçon Pardo y su esposa Palanciana. No queda claro dónde se encontraban las que pasaron a manos de Abrayn Tovy, pero las otorgadas a la familia Pardo se hallaban en el «barrio de los Cothos», dando a «la calle pública, e detras huerta de Françisco Campo de la Guesta, casar de Raby Çag (?) e casas del cabildo de Sant Miguel» (Huidobro y Cantera, 1954: 342-343). Si se tienen en cuenta la geografía del valle y el urbanismo medieval de Aguilar, estos datos dejan claro que las viviendas no estaban en ‘el Coto’, sino dentro del casco urbano. La localización más probable sería el barrio de ‘los Tochos’, limítrofe por el sur con la ‘Calle del Puente’, donde según el Catastro del Marqués de la Ensenada el Cabildo de San Miguel tenía varias propiedades (Ensenada, 1749). También respaldaría esta hipótesis la proximidad ortográfica entre «Cothos» y «Tochos», ya que las letras «c» y «t» son fácilmente confundibles entre sí en la documentación medieval, dando lugar a frecuentes errores de transcripción. Además, el topónimo ‘los Tochos’ existe en Aguilar desde tiempo inmemorial y está en plural, a diferencia del término ‘el Coto’, en singular. Es evidente que el barrio de ‘los Tochos’ no fue una judería. Simplemente esas casas eran propiedad del monasterio y, por diversas circunstancias, Çaçon Pardo, Palanciana y Abrayn Tovy las recibieron en usufructo de forma temporal. Existen otros tres documentos de 1495. En ellos, el monasterio de Aguilar entrega en censo a Álvaro Rodríguez, Juan Sánchez de Valladolid y Diego de Bustamante un grupo de casas situadas en la calle «nueba que de antes era judería». La vía también recibe el nombre de «la Mejorada» y «linda por detrás con el arroyo y la cuneta» (León Tello, 1967: 157). Esa «Calle Nueva» o «Mejorada» es la actual ‘la Calleja’, antigua ‘Calle Lorenzo Ramírez’, que limita por el norte con la ‘Calle del Pozo’, el viejo barrio de ‘el Molinillo’, y desemboca hacia el sur en la ‘Plaza España’. Fue conocida entre los aguilarenses como la ‘Calle Nueva o Mejorada’ hasta la Guerra Civil. Para resumir, las fuentes dejan claro que la judería de Aguilar estuvo al norte de la ‘Plaza España’, entre ‘el Molinillo’ (actual ‘Calle del Pozo’) y el extremo septentrional de la ‘Calle Nueva o Mejorada’ (hoy renombrada como ‘la Calleja’). Un área no muy extensa que en la Edad Media estaría ocupada por un puñado de casas y amplias huertas. Según parece, el único asentamiento judío extramuros de la villa fue su lugar de reposo final en la ‘Peña de Ribel de Quilem’ (González de Fauve, 1991b: 14).
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...76 Imagen 1. Situación de la antigua judería de Aguilar sobre un mapa de 1937. En el plano se recogen los diferentes topónimos mencionados en la documentación medieval – González García, F. 5. La sinagoga de Aguilar Otro de los aspectos más comentados en relación con los judíos en Aguilar es la posible existencia de una sinagoga en la villa y su eventual emplazamiento. Sólo contamos con dos referencias a propósito: La primera es un documento de 1241, perteneciente al Libro Becerro de Santa María de Aguilar, en el que Pedro Ferrán vende al abad Don García Guter un solar y un huerto en la villa. Se especifica que «es cercala sinoua econ entradas econ exidas» (González de Fauve, 1991b: 380-381). La palabra «sinoua» recuerda a «sinoga», forma frecuente para referirse a los templos judíos en lengua romance. Según recoge el CORDE, este término aparece en algunos textos de la época, entre ellos Las Siete Partidas de Alfonso X, cuando Cristo «resuçitó a la fija del prinçipe dela sinoga» (Díaz de Montalvo, 1491: 22). Otra posibilidad sería relacionarla con el topónimo «sinova», que da nombre al antiguo municipio de Sinovas (hoy incorporado a Aranda de Duero, Burgos) o al despoblado de Sinova (Soria). Aunque se desconoce su etimología exacta, no guardaría relación con «sinagoga», pues la mayoría de las veces alude a parajes remotos sin vínculos con judíos.
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 77 En este caso, se lee claramente «sinova», en lugar de «sinoga», y parece que no alude a ninguna sinagoga. La segunda es una noticia de algo más de dos caras de extensión dada a conocer por Fidel Fita. Está contenida en un códice de la Biblioteca Nacional de Madrid y hace referencia a una antigua lámpara de aceite que habría pertenecido a la sinagoga de Aguilar. Se trataría de una pieza de hierro y azófar, con ocho brazos, seis esferas y un platillo debajo para evitar el goteo. El recipiente lucía una corona epigráfica en hebreo, dividida en ocho cuerpos y con grafía del s. XIV que decía: Y engrandecido fué Samuel, y con él estuvo Jehová; y no cayó al suelo palabra alguna de él. Rabí Samuel, natural de Paredes, hijo de Finées Caro el ya difunto (sea su descanso el Edén), hizo esa lumbrera. Cuando subieres á encender las luces, que están en presencia del candelabro, resplandecerán siete mecheros (Fita, 1900: 345-347). Además de la dedicatoria, sus frases primera y última, como señaló Fita, están tomadas del Antiguo Testamento; concretamente del Primer Libro de Samuel (I Sm 3:19) y Números (Nm 8:2). Según autor anónimo de la información, la lumbrera pendió frente al altar mayor de la Colegiata de San Miguel durante el último tercio del s. XVI, aunque antes «dicen que solía estar esta lámpara en la sinagoga de los judíos, que antiguamente (h)ubo en Aguilar». Sin embargo, pese a la labor de Fita para dar con ella, nadie guardaba recuerdo de su existencia. Eso le llevó a concluir que «probablemente, dos siglos há, se arrinconó para dar lugar a otra menos pobre» (Fita, 1900: 346). Esta referencia no parece muy fiable. La dedicatoria de la corona alude a un judío de Paredes de Nava (Palencia) y desconocemos cómo se habría llegado a relacionar con Aguilar. Además, resulta extraño que los Fernández Manrique, Marqueses de Aguilar y patronos de la Colegiata, recurrieran a una lámpara tan austera pudiendo costear una de plata u otro material más noble sin dificultad. Las limitaciones de las fuentes no impidieron que distintos investigadores trataran de localizar la sinagoga dentro del recinto amurallado de la villa. Por ejemplo, Francisco Cantera y Luciano Huidobro plantearon que la sinagoga debía encontrase «un poco retirada, junto a la muralla, como sucedía en Villadiego y Frómista» (Huidobro y Cantera, 1954: 344). El hebraísta José Luis Lacave también sostuvo la misma hipótesis (Lacave, 1993: 110), pero no deja de ser una mera especulación. Un enfoque alternativo fue el de Gregorio Ruiz, quien identificó la sinagoga de Aguilar con la «capilla de Portazgo». Su argumento era el siguiente: «La capilla de Portazgo tiene todo el aire de haber sido una sinagoga. Ese aire recoleto de modesto recinto rectangular… ¿No habéis visto la del barrio judío de Córdoba?»; añadiendo
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...78 que «el lugar de Portazgo es un puesto de lo más propio para los judíos, comerciantes y cobradores de impuestos» (Ruiz, 1987: 90). El problema de asociar ese pequeño oratorio privado que todavía subsiste en Aguilar con el impuesto medieval del portazgo, frecuentemente recaudado por judíos, es que el nombre de la capilla no fue nunca «Portazgo», como hoy se conoce equivocadamente, sino «Portago». La denominación tiene su origen en ‘Nuestra Señora de Portago’; una Virgen gótica que, según la tradición, estuvo colocada en la homónima ‘Puerta de Portago’ 19 de la muralla, donde se encuentra la inscripción judía 20. De ella proviene la advocación, pues «portago» significaría portal mayor o puerta principal, es decir, «Virgen del portal mayor». Es impensable que la imagen estuviera consagrada a un impuesto como el portazgo. Su antónimo sería «postigo», portillo o pequeña puerta auxiliar; un término común en la lengua romance medieval 21, presente en los topónimos aguilarenses ‘el Postigo’ y ‘Eras del Postigo’, que el Catastro del Marqués de la Ensenada sitúa al norte del recinto amurallado 22, donde debió existir una puerta auxiliar hoy desaparecida 23. La construcción de la ‘Capilla de Nuestra Señora de Portago’, a la que de acuerdo con la tradición fue trasladada posteriormente la imagen gótica, estaría condicionada por la parcelación medieval de la villa, con el mínimo espacio de fachadas. Ello explica tanto su forma estrecha como su disposición interna y orientación. En el s. XVIII, pasó a manos de Don José Gómez de Terán y Delgado; un hidalgo oriundo de Aguilar que llegó a ocupar el cargo de Tesorero General de Hacienda del rey Felipe V. En 1744, le fue concedido el Marquesado de Portago, título que desde 1909 ostenta Grandeza de España (Cadenas y Cadenas, 2002: 740) y el Marqués tomó de ‘Nuestra Señora de Portago’, la patrona de su barrio. Años antes de recibir esa dignidad, en 1736, Gómez de Terán, movido por su devoción hacia dicha Virgen, había decidido renovar la primitiva capilla medieval según los gustos estilísticos de la época. En 1912, fue adquirida por Doña Aquilina Quevedo Otero, que también realizó algunas reformas en el edificio, construyendo la planta superior. Como recuerdo de ambas obras, existen sendas inscripciones en el interior del oratorio que rezan lo siguiente: «Esta capilla, para Nuestra Señora de / Portago, es propya de / D. Joseph Gomez de Teran / Tesorero del Rey Nuestro Señor Reno / bola a sus 19. He utilizado el topónimo ‘Puerta de Portago’, pese a ser en realidad redundante («Puerta del portal mayor»), porque es el que recoge el Catastro del Marqués de la Ensenada (Ensenada, 1749). 20. El motivo religioso de colocar Vírgenes sobre la puerta principal de las murallas es común a otros muchos lugares de España. Sirvan como ejemplos el ‘Portal Mayor’ de Sigüenza, el ‘Arco de la Guía’ de Brihuega (ambos en Guadalajara) o el ‘Ojo de la Virgen’ de Dueñas (Palencia). 21. «Si tú guardar sopieres esto que te castigo, / cras te dará la puerta quien te oy çierra el postigo» (Hita, 1988: 224). 22. «La calleja que sale alasheras que llaman del Postigo» (Ensenada, 1749). 23. El Catastro menciona en repetidas ocasiones las ‘Eras de Portago’, la ‘Puerta de Portago’, la ‘Calle de Portago’, la ‘Plaza de Portago’ y la ‘Capilla de Nuestra Señora de Portago’ (Ensenada, 1749). En ninguna ocasión aparece la palabra «Portazgo», al igual que el título nobiliario es «Portago», sin «z».
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 79 expensas el / dicho Señor este año de 1736». Y debajo: «Pasó á ser propiedad de Doña Aquili / na Quevedo Otero el 14 [de] febrero de 1912». Imágenes 2 y 3. Doble inscripción conmemorativa en el interior de la capilla – González García, F. A pesar de la bella tradición que dio origen al oratorio, la confusión de Gregorio Ruiz, y de otros autores precedentes 24, sobre su nombre acabó calando; difundiéndose el rumor de que antes fue una sinagoga. Al parecer, algunos vecinos de la villa trasladaron este y otros errores a Anun Barriuso y José Manuel Laureiro, que, movidos por dichas informaciones y al no poder ver personalmente el interior (según explican ellos mismos), la identificaron como una sinagoga medieval. Sus argumentos fueron los siguientes: 1-La capilla se encontraría enterrada bajo el nivel de la calle debido a que «las leyes eclesiásticas prescribían que estos edificios fueran más bajos que las iglesias»; 2-El templo contaría con un «banco de piedra circundando su pared»; y 3-En el medallón que adorna la portada estarían representados «el nombre y el apellido del donante» judío de la sinagoga (Barriuso y Laureiro, 2005: 7-10). La capilla no está enterrada a causa de ninguna persecución religiosa. Se encuentra a un nivel de cota idéntico al del resto de edificios de la misma cronología que perviven en Aguilar; dada la mala costumbre de los ayuntamientos de asfaltar siempre las calles sobre el pavimento previo, haciendo que las construcciones antiguas vayan quedando enterradas respecto a las de nueva planta. Tampoco cuenta con ningún banco de piedra circunvalando sus muros; simplemente no existe tal banco corrido (Imagen 6). Y aunque casi produce rubor aclarar algo tan sabido, el medallón que luce en la entrada no ostenta las iniciales de ningún donante judío. Se trata del acróstico de la Virgen (las siglas 24. La confusión entre «Portago» y «Portazgo» ya se localiza en la obra de Rafael Navarro, varias décadas anterior (Navarro, 1939: 243-244).
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...80 «MAR», es decir, «María Reina»), con una corona encima y, debajo, el Inmaculado Corazón de María. Imagen 4. Acróstico de la Virgen María en la portada de la capilla – González García, F. Algo similar sucedió con el oratorio del ‘Espíritu Santo’. Esta capilla desaparecida estuvo emplazada en el ‘Barrio del Pozo’, al norte del casco urbano, en el solar que más tarde ocupó la fábrica de Galletas Fontaneda. A juicio de Gregorio Ruiz, se trataba de otra sinagoga «por las mismas razones que la de Portazgo» (Ruiz, 1987: 91), siendo ambas contemporáneas. Era una construcción típica de finales de la Edad Media, de planta rectangular, con un arco apuntado abierto hacia el sur y sin ningún indicio que nos permita relacionarla con los judíos. De hecho, en Aguilar, las grandes portadas abiertas del ‘Espíritu Santo’, ‘Nuestra Señora de Portago’, ‘San Roque’, ‘la Santísima Trinidad’, etc. evidencian un culto público, contrapuesto al rito reservado de las sinagogas. Con los datos tan limitados a nuestra disposición, no hay ninguna prueba que confirme la existencia de una sinagoga en Aguilar. Las dos únicas fuentes conocidas al respecto presentan graves problemas y no se pueden tomar como referencias fiables. Del mismo modo, los edificios sobre los que se especula que pudieran haber funcionado como sinagogas medievales son espacios de culto cristiano de época posterior. La hipótesis más probable es que, de haber existido una sinagoga, se tratase de un pequeño oratorio de carácter particular. Un espacio privado ubicado o bien en el interior de sus hogares, donde las familias judías de la villa podrían practicar sus ritos en la intimidad, o en algún edificio de dimensiones reducidas empleado para el mismo fin, no muy distinto de una vivienda común.
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 81 Imagen 5. Alzado sur de la ‘Capilla de Nuestra Señora de Portago’ en el año 2010, antes de la última remodelación del edificio que tuvo lugar en 2014 – González García, F. Imagen 6. Planta de la ‘Capilla de Nuestra Señora de Portago’ – González García, F.
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...82 6. La inscripción hispano-hebrea de la Puerta de Portago Imagen 7. Panorámica de la ‘Puerta de Portago’ y las viviendas colindantes – González García, F. En el extremo noreste de la muralla de Aguilar se encuentra la ‘Puerta de Portago’, conocida de forma popular hasta fechas recientes como ‘el Arco’, pero que en la bibliografía suele figurar como ‘Puerta de Reinosa’ o ‘de Burgos’. Se trata de una puerta-torre perteneciente al tramo oriental del recinto, que en la actualidad coincide con el trazado de la ‘Avenida Constitución’, antigua ‘Calle Capitán Cuadrado’. Originalmente, la muralla se extendía en esta zona a lo largo de 160 metros lineales, siguiendo un trayecto paralelo al cauce primitivo del ‘Arroyo de la Canal’, que servía como límite de la cerca medieval por el este, quedando el arroyo extramuros. La función primordial del torreón sería controlar el acceso a la villa, existiendo frente a la puerta y sobre el citado arroyo un pequeño puente de piedra desaparecido a mediados del s. XX. Es posible que en la Edad Media hubiese un puente de madera, anterior a este, que los defensores de la villa podrían desmantelar con facilidad en caso de ataque. Desde el punto de vista constructivo, la torre es de planta rectangular. Está edificada con sillares de piedra arenisca de mediano tamaño, algunos reutilizados de construcciones anteriores; excepto el remate superior, elaborado con mampostería caliza y arenisca de pequeño tamaño, que sin duda se trata de una reconstrucción moderna. La estructura mide unos 10m de frente, 5,10m de fondo y 8,40m de altura, hallándose semienterrada, como el resto de la calle. El suelo actual está unos 0,5m por encima del medieval. La portada del torreón cuenta con dos arcos apuntados y una bóveda de cañón, que se podían cerrar mediante dos puertas sucesivas: La exterior, levadiza, seguramente de roble o tejo, reforzada con láminas de hierro (quizás una reja); y la interior, de doble hoja, tal vez también forrada de hierro. En la fachada oriental de la torre, algo por encima del arco y bajo el escudo con el águila, emblema de la villa, encontramos una
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 83 lápida de piedra caliza 25 de 1,38 x 0,62m con un texto trilingüe en hebreo, castellano aljamiado y castellano antiguo. La inscripción sería conmemorativa de alguna obra de reconstrucción durante la Edad Media, y su singularidad como documento epigráfico no tardó en llamar la atención de los filólogos. Imagen 8. Fotografía de la inscripción publicada por Francisco Cantera en 1956 – Cantera Burgos, F. Imagen 9. Captura de un modelo en 3D de la inscripción generado mediante escáner. Como se puede apreciar, su estado de conservación actual es considerablemente peor que cuando fue estudiada por el hebraísta – Fundación Santa María la Real, 4DMetric 25. Aunque Cantera la describió como «una gran piedra granítica» (Cantera y Millás, 1956: 329), es indudable que se trata de un bloque de caliza, muy posiblemente reutilizado de otra construcción previa.
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...90 dicho don Jacob o enel quelo ovier de recaudar por el / et por quelo creades dile esta mi carta en que escrivi mi nombre / fecha beynte dias de abril era de mil et quatroçientos et / (fol. 7v) beynte años fecho et sacado fue este traslaudo por la dicha / carta en Fuent Pudia beynte et dos dias del mes de abril era / sobredicha testigos que vieron la dicha carta onde este traslaudo / fue sacado Toribio Sanches notario de Palençia et Johanes Ferrandez de / Santovena Martino de Fuent Pudia et Pero Diez alcalde del dicho / logar et yo Gonzalo Alfons notario publico dela çipdat de Palençia vi / et ley la dicha carta et fiz escrivir por ella este traslaudo e / fiz aqui este mio signo en titulo de verdat. El último traslado (fols. 7v, 8r y 8v), es una carta en la que Jacob Emeleque arrienda el cobro de las tercias reales «del obispado de Palençia» (omitiendo ahora las faldas de tierra de León) a Mosse Calbo, a quien ya había arrendado previamente su recaudación en el Arciprestazgo de Baltanás. La carta está fechada el día 4 de mayo de la Era de 1420, es decir 1382, y su traslado se hizo el 13 de mayo de dicho año en Villaviudas (Palencia). En este caso sólo he transcrito la parte más relevante del documento: E este es traslaudo de una carta de recodimiento de don Jacob / Emeleque judio Vezino de Palençia sygnada de escrivano / publico et robrada en fondon en judiego de un nombre que de / sia judios que desia don Jacob el tenor dela qual es este que / se sigue atodos los concejos et alcaldes et merinos et tenedores / et deganes e mayordomos delas iglesias clerigos et legos / de todas las villas et logares del arçiprestadgo de Baltanas / segund suele andar que renta de terçias en los años pasados / dos et aqual quier o aquales quier de vos yo don Jacob Eme / leque cogedor delas terçias del obispado de Palençia que a nuestro / Señor el Rey pertenesçen de aver enel dicho obispado de / este dicho año que encomenço por el dia dela asçension dela era de mil et quatroçientos et dies et nueve años et se acaba / ra por el dia dela asçension que sera en este año dela / era de esta carta vos enbio saludar fago vos saber que (fol. 8r) yo que he de coger et de recabdar por don Semuel Emeleque / my hermano este dicho año segund beredes por / las cartas del dicho Señor Rey et por poderes que vos seran / mostrados o sus traslaudos et agora sabet que don Mosse / Calbo vezino de Palençia que arrendo de mi el dicho arciprestad / go de Baltanas de este dicho año por que vos digo de / parte del dicho Señor Rey et vos Ruego dela mia que re / cabdades et fagades recudir al dicho don Mosse o alque / lo oviere de recabdar por el bien et complida miente asy / de pan conmo de bino granado et menudo padron et pesquisa / et delo quele dieredes o al quelo ovier de recaudar por / el tomad su carta de pago et ser vos ha reçebido en / cuenta et toda renta o rentas o abenençia o abenençias / que conel dicho don Mosse fesieredes o conel quelo oviere / de recaudar por
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 91 el yo lo he et abre por firme et por / vailedero por agora e por en todo tiempo et por esta carta / do et otorgo todo mi poder complido al dicho don Mosse o / al quelo ovier de recaudar por el por que vos faga en / esta rason todas las prendas et premias et afincamientos / et enplazamientos et prestaçiones que enla carta del dicho / Señor Rey se contiene et yo mismo vos podria faser / sy presente fuese et por que de esto seades çiertos dile / esta mi carta firmada de mi nombre et por mas firmeza / roge a Ferrand Alfons notario publico dela çipdat de Palençia / (fol. 8v) quela signase con su signo fecha quatro dias de ma / yo Era de mil et quatroçientos et beynte años et / yo Ferrand Alfons notario publico de la çibdat de Palençia vy et / ley el traslabdo dela carta del dicho Señor Rey et los / traslabdos delas dichas cartas delos dichos Johan Nuñes et Johan / Sanches et don Semuel onde estos traslabdos fueron / sacados testigos que bieron et oyeron leer los dichos trasla / bdos delas dichas cartas en Villa Biudas martes treze / dias del mes de mayo era de mil et quatrocientos et / beynte años [continúa] Imagen 11. Detalle del fol. 5v del cuadernillo – González García, F.
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...92 Las cartas nos aportan algunos datos explícitos e implícitos sobre estos judíos palentinos. El primero, es que los hermanos Semuel y Jacob comparten un apellido muy singular: Henemelec, Hemeleque o Emeleque. El mismo que Francisco Cantera propuso como hipótesis alternativa a Zamelek/Zamalek o ben Maleke/Malek y, según sugería, se podría vincular con el de «un judío burgalés de 1379-1380 (v. Baer, I/2, pág. 230)» (Huidobro y Cantera, 1954: 346; Cantera y Millás, 1956: 331) 32. Es igualmente llamativo el momento cronológico al que se refieren los traslados de las cartas. Se hicieron en 1382 y los personajes pretenden cobrar las tercias correspondientes a la Era de «mil et quatroçientos et diez et nueve», o lo que es lo mismo, el año 1381. La fecha concuerda con la de la inscripción y se enmarca en los primeros años del reinado de Juan I (1379-1390) tras la muerte de su padre Enrique II. El ámbito geográfico también coincide. La villa estaba en el área de recaudación de los hermanos Emeleque, pues Aguilar y Reinosa tributaban junto a otras localidades del Obispado de Palencia (León Tello, 1967: 148-150), por lo que resulta bastante probable que Semuel y Jacob, o algún judío local en su nombre, recaudasen más tributos en Aguilar. Existe otro aspecto adicional de carácter filológico. En el cuadernillo hay tres variantes gráficas para un mismo apellido: Henemelec, Hemeleque y Emeleque; siendo la última la más habitual a lo largo del texto. Como argumenta la profesora Elena Romero, estas variaciones serían producto de una escritura «a la fonética» (Romero, 2019: 248), tratando de reproducir en la grafía castellana unos sonidos propios de otra lengua, casi ininteligibles para quien los escuchaba. Debió ser difícil para Ferrand Alfons, el notario que redactó los traslados, escribir los fonemas hebreos con la grafía romance, pues no sabría si debía usar una «h» inicial o no, si las dos primeras sílabas eran «hene» o «heme» y si terminaba en «c», en «que» o en «k» (Garbell, 1954). Las mismas dudas de Cantera a la hora de transcribir la inscripción. Imágenes 12, 13 y 14. Las variantes gráficas Henemelec, Hemeleque y Emeleque – González García, F. La coincidencia onomástica, cronológica, geográfica, el oficio de recaudadores y las dificultades de transcripción de ambos textos no pueden ser producto de la casualidad. Estas llevan a pensar que Semuel y Jacob Emeleque son los mismos personajes de la inscripción hispano-hebrea. Para explicar la presencia del epígrafe en ‘el Portago’, habría que retroceder al bienio 1368-1369, durante el desenlace del conflicto entre Pedro I de Castilla y Enrique II 32. La cita a Fritz Baer posiblemente sea errónea. Aunque Cantera remite a la obra Historia de los judíos en la España cristiana, el apellido Emeleque no figura en el texto de Baer, ni tampoco en el índice onomástico de ninguna de las tres ediciones que he consultado (Baer, 1960, 1970, 1981). Quizás quiso aludir al estudio de Amancio Rodríguez, que recoge un pleito de 1381 donde estuvo presente «Jacobo Emeleque, judío, vecino de Burgos» (Rodríguez, 1907: 243).
e-issn 2340-2547 • /meahhebreo MEAH. Sección Hebreo | vol. 73 | 2024 | 59-97 93 de Trastámara. Los mercenarios ingleses al mando de Eduardo de Woodstock, el Príncipe Negro, que se retiraban camino del puerto de La Coruña para embarcar rumbo a Gran Bretaña, irrumpieron en la villa causando una gran destrucción, incendiando «los molinos de Torrentero», situados al sureste de Aguilar, «al igual que la presa» (González de Fauve, 1983: 32). El ataque se conoce gracias a la noticia de Samuel Zarza en 1368 (León Tello, 1967: 15-16) o la alegación que hicieron los judíos en 1370, ante una demanda interpuesta por el monasterio, asegurando que la aljama había quedado despoblada tras la guerra «por muchas muertes, e males e daños que recibieron de los ingleses» (Benavides, 1860: 787-788; Baer, 1970: 205). Pero el testimonio más elocuente son los niveles de incendio que se observan cuando se hacen obras en el subsuelo de la villa. Acabada la contienda, en Aguilar se tuvo que rehacer lo destruido, como ‘el Portago’, la entrada más vulnerable de su sistema defensivo. Los trabajos correrían a cargo de los judíos, como contraprestación por recaudar el portazgo; un impuesto con carácter finalista destinado al mantenimiento de las murallas y otras infraestructuras locales 33. Además, los documentos aportan otra información indirecta que sirve tanto para los judíos aguilarenses como para los hermanos Emeleque y Mosse Calbo. Se trata de gentes urbanas, siendo los tres vecinos de Palencia. También se repite la profesión, financieros y recaudadores de impuestos; aunque su volumen de negocio era muy superior al de los judíos de Aguilar, que ocasionalmente trabajarían para ellos. El rasgo más significativo es su cercanía a la corte de los Trastámara, relacionándose con personas del máximo nivel dentro de la administración castellana, como el converso Juan Sánchez de Sevilla (Samuel Abravanel), contador mayor del rey Juan I. 8. Conclusiones A lo largo de esta investigación, se ha podido constatar que los patronímicos de las familias judías de Aguilar se iban repitiendo en los documentos a lo largo de toda la Edad Media, y ninguno de ellos guarda relación con los mencionados en el epígrafe. Cantera no pudo localizar ningún documento de los judíos locales que le ayudara a identificar a los personajes de la inscripción, porque seguramente no eran de Aguilar. Gracias a los traslados de las tres cartas inéditas conocemos la identidad de Semuel y Jacob Emeleque. Todos los indicios apuntan a ellos; tanto el apellido, como los nombres de ambos están muy cerca de lo investigado por Cantera. Coinciden la fecha, la zona de recaudación y el oficio. También contaban con los medios económicos e influencia necesarios para permitirse el lujo de dejar sus nombres en el portal mayor de la villa. Sin embargo, la investigación aún no se puede dar por concluida. Falta que algún especialista en la lengua hebrea intente transcribir el texto de forma definitiva 34. 33. Para más información sobre el papel de los judíos en el mantenimiento y el cuidado de las murallas en la Europa medieval (Porsche, 2004). 34. La fotografía publicada por Cantera en su último estudio (Imagen 8), de extraordinaria calidad, sería un gran punto de partida para futuros intentos de transcripción del epígrafe (Cantera y Millás, 1956: 330).
meah hebreo • artículos González García, F. | Siguiendo los pasos de Francisco Cantera. Los judíos en Aguilar de Campoo y la...94 En 1942, Cantera terminaba su artículo diciendo: «Mas hoy por hoy no deseábamos sino aportar aquí el estudio de la asendereada lápida, abrigando la esperanza de completar algún día los datos ahora ofrecidos» (Cantera, 1942: 104-105). Hoy finalizo el mío con el honor de haber podido seguir sus pasos, y espero que en el futuro otros puedan llegar al final del camino. 9. Abreviaturas ACP: Archivo de la Catedral de Palencia AGS: Archivo General de Simancas AHN: Archivo Histórico Nacional BNE: Biblioteca Nacional de España CORDE: Corpus Diacrónico del Español CPAC: Colección Particular de Aguilar de Campoo 10. Bibliografía Baer, Y. (1960), A History of the Jews in Christian Spain. 1, From the Age of Reconquest to the Fourteenth Century. Philadelphia: The Jewish Publication Society of America. Baer, F. (1970), Die Juden im Christlichen Spanien. Erster teil urkunden und regesten. II, Kastilien, Inquisitionsakten. Westmead: Gregg International Publishers. Baer, Y. (1981), Historia de los judios en la Espaa cristiana. 1, Desde los orígenes hasta finales del siglo XIV. Madrid: Altalena. Barriuso, A. - Laureiro, J. M. (2005), El Norte de Sefarad. Jerusalem: Shavei Israel. Benavides y Fernández de Navarrete, A. (1860), Memorias de D. Fernando IV de Castilla. Tomo II. Madrid: Imprenta de José Rodríguez. Cadenas y López, A. A. de - Cadenas y Vicent, V. de (2002), Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles. Madrid: Hidalguía. Cantera Burgos, F. (1942), De epigrafía hebraico-española, Sefarad: Revista de Estudios Hebraicos y Sefardíes, 2. 1: 98-112. Cantera Burgos, F. - Millás Vallicrosa, J. M. (1956), Las inscripciones hebraicas de España. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Cantera Burgos, F. (1980), La administración judía del Duque de Nájera en la aljama palentina de Amusco. En Nahon, G. - Touati, C. (Eds.), Hommage à Georges Vajda: Études d´histoire et de pensée juives. Louvain: Editions Peeters: 309-321. Cañas Gálvez, F. de P. (2015), El despensero mayor de las raciones de la Casa del rey. Estudio institucional y documentos de un oficio curial en la Castilla Trastámara (1380-1456), Cuadernos de historia del derecho, 22: 117-185. Corada Alonso, A. - Torres Martínez, J. F. (Coords.) (2022), Aguilar de Campoo. Arte y patrimonio. Aguilar de Campoo: Excmo. Ayuntamiento de Aguilar de Campoo.
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