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El antiimperialismo y el Apra. Apuntes para una biografía de un best seller

Hernández Toledo, Sebastián

Abstract

En 1936, Editorial Ercilla publicó el libro El Antiimperialismo y el Apra del líder peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, el ensayo doctrinario más importante y polémico de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). La edición de 15 mil ejemplares fue la primera publicación a gran escala de la empresa, por lo que desarrolló una estrategia de difusión internacional para captar un mercado adecuado al tiraje indicado. Dada la narrativa mítica construida a partir de este libro, el objetivo de este artículo es identificar y analizar las prácticas editoriales (negociaciones, ventas y circulación) de un texto político que se editó como best seller. Este caso es ideal para mostrar los límites entre los objetivos militantes y los de una empresa editorial, en que los derechos de autor, la calidad de papel, los nuevos contratos y la formación de catálogos chocaron con las aspiraciones ideológicas de un movimiento internacional.

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* Este texto forma parte del proyecto postdoctoral Fondecyt n.º 3220056 “Redes intelectuales y circuitos editoriales en el Cono Sur, 1925-1950”. El antiimperialismo y el Apra. Apuntes para una biografía de un best seller El Antiimperialismo y el Apra. Notes for a Biography of a Best Seller Sebastián Hernández Toledo Pontificia Universidad Católica de Chile ORCID: 0000-0002-4435-5036 RESUMEN En 1936, Editorial Ercilla publicó el libro El Antiimperialismo y el Apra del líder peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, el ensayo doctrinario más importante y polémico de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). La edición de 15 mil ejemplares fue la primera publicación a gran escala de la empresa, por lo que desarrolló una estrategia de difusión internacional para captar un mercado adecuado al tiraje indicado. Dada la narrativa mítica construida a partir de este libro, el objetivo de este artículo es identificar y analizar las prácticas editoriales (negociaciones, ventas y circulación) de un texto político que se editó como best seller. Este caso es ideal para mostrar los límites entre los objetivos militantes y los de una empresa editorial, en que los derechos de autor, la calidad de papel, los nuevos contratos y la formación de catálogos chocaron con las aspiraciones ideológicas de un movimiento internacional. Palabras clave: edición; best seller; Editorial Ercilla; Chile; APRA. ABSTRACT In 1936, the Chilean publisher Ercilla published the book El Antiimperialismo y el Apra by the Peruvian leader Víctor Raúl Haya de la Torre, the most important and polemic doctrinal essay of the Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). The 15,000-copy edition was the company's first large-scale publication, so it developed an international dissemination strategy to capture a market appropriate to the indicated print run. Given the mythical narrative constructed from this book, the objective of this article is to identify and analyze the editorial practices (negotiations, sales, and circulation) of a political text that was published as a best seller. This case is ideal for showing the boundaries between militant objectives and those of a publishing company, where copyright, paper quality, new contracts, and catalog formation clashed with the ideological aspirations of an international movement. Keywords: Edition; Best seller; Editorial Ercilla; Chile; APRA. Date of reception: 20/10/2023. Date of acceptance: 12/12/2023. Citation: Hernández Toledo, Sebastián. “El antiimperialismo y el Apra. Apuntes para una biografía de un best seller”. Revista Letral, n.º 32, 2024, pp. 124-154. ISSN 1989-3302. DOI: https://doi.org/10.30827/rl.v0i32.29262 Funding data: The publication of this article has not received any public or private finance. License: This content is under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International (CC BY-NC 4.0) license. Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 125 En 1924 Víctor Raúl Haya de la Torre fundó en México la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), movimiento político que buscó la creación de un Frente Único Indoamericano que luchara contra el imperialismo. En 1930 fundó el Partido Aprista Peruano (PAP), su primera organización política con una base nacional para postular radicales cambios políticos y sociales a favor de las clases populares. Esta agrupación de clara noción antiimperialista, indoamericanista y de izquierda, tuvo que convivir durante las décadas de 1920 y de 1930 con las dictaduras de Augusto Leguía (1919-1930), Luis Sánchez Cerro (1931-1933) y Óscar Benavides (1933-1939), así como con los primeros años de gobierno de Manuel Prado (1939-1945), quienes mantuvieron una constante persecución a todos los militantes del APRA, siendo estos apresados o deportados a distintos países del orbe. Lo que Percy Murillo llamó el periodo de “La Gran Clandestinidad” (383-384). Durante estas décadas de persecución, Haya de la Torre hizo del impreso la principal herramienta de la militancia aprista (Bergel 88-89). La formación como intelectual revolucionario se centró en escribir y publicar al máximo posible. Ahora bien, los proyectos editoriales de los apristas tuvieron más decepciones que éxitos. Publicaciones hechas en imprentas artesanales, montadas por sus propios militantes y caracterizadas por pequeños tirajes, ediciones de mala calidad y pequeños espacios de circulación que, si acaso, transitaban de una ciudad a otra, se transformaron en el típico impreso político (folletos, volantes, panfletos, prensa popular o libros) que versaba sobre debates ideológicos y que la mayoría de las veces no encontraba numerosos lectores 1 . 1 A falta de sellos editoriales que publiquen este tipo de obra, el Partido Aprista Peruano creó la Editorial APRA. De ese modo, se aglutinaban todas las publicaciones del movimiento peruano bajo un mismo sello, sin importar en qué lugar sea publicado. Los títulos son los siguientes: de Haya de la Torre, Teoría y táctica del aprismo en 1931, Manifiesto a la Nación, El plan del Aprismo y “Los documentos comprobatorios de la dirección comunista del APRA”. Tres cartas de Haya de la Torre publicadas con interpolaciones, por la tiranía peruana en 1932; de Serafín del Mar, Radiogramas del Pacífico en 1927; de Luis Heysen, El A. B. C. de la peruanización; de Manuel Seoane, Nuestros fines en 1931;; de Luis Heysen, El Comandante del Oropesa en 1931; de Alberto Hidalgo, Haya de la Torre en su víspera en 1931; de Antenor Orrego, Notas Marginales y Por qué y cómo se ataca el aprismo en 1931; de Magda Portal, Mi esperanza y el mar de 1927, Frente al imperialismo yanqui y La revolución de mexicana de 1931; de Luis Alberto Sánchez, Lima y don Ricardo Palma, en 1927, Se han sublevado los indios en 1928, La Literatura Peruana El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 126 Es decir, era imposible vivir de las ventas de este tipo de libros (Mollier 250). No obstante, hubo un texto que cambió la perspectiva del libro político. Un título que no solo se vendió, sino que otorgó ganancias a su escritor: El antiimperialismo y el Apra. Publicado en 1936 por la Editorial Ercilla ubicada en Santiago de Chile, el texto de Haya de la Torre tuvo un tiraje de 15 mil copias, cifra inaudita para la época y más aún para este tipo de libro, lo que definitivamente lo convirtió en un best seller. Este hecho cambió las lógicas de producción y de difusión de la doctrina política. A partir de esta publicación, por primera vez se pensó el ensayo político bajo lógicas comerciales, con circuitos de ventas, agentes literarios y publicidad en revistas de alto impacto. El presente artículo busca explicar el proceso de publicación de El Antiimperialismo y el Apra. Se propone analizar algunas dimensiones, como el incierto proceso de escritura y reescritura del texto, la ruda negociación con la Editorial Ercilla, la sistemática edición por parte del autor ante la falta de profesionalismo de la empresa librera y de sus compañeros apristas, las estrategias publicitarias y la circulación de sus dos primeras ediciones. Best seller político: una apuesta editorial Durante las primeras décadas del siglo XX, las imprentas y editoriales políticas fueron vinculadas en su mayoría a partidos o grupos políticos que tenían como propósito la difusión de alguna doctrina ideológica (Rivera Mir; Darnton, Edición y subversión). El libro político se transformó en la herramienta fundamental de propaganda para cualquier gobierno o grupo revolucionario, siendo importante identificar el espacio geográfico de edición y circulación en el que se desarrolla el proyecto político (Graciano, Entre la Torre de Marfil). Marisa Midori señala que este tipo de publicaciones no buscaban ser éxito de ventas ni tener autonomía financiera, su fin sólo era extender su capacidad de difusión de alguna doctrina política, responsabilizando a sus militantes en la (Tomo I y II) en 1928 y 1929, y Don Manuel en 1930; y por último, de Manuel Seoane, Páginas polémicas en 1931. Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 127 búsqueda de lectores (112). Sin embargo, esto cambió a partir de 1930 en Chile. La tranquilidad política que brindó esta década a los partidos de izquierda generó un espacio para la difusión de estas doctrinas a través de la edición de libros. Según Manuel Loyola, la distribución de este tipo de textos no sólo dependió de sus militantes, sino que además en varias ocasiones, librerías de círculos intelectuales vendieron este tipo de impresos entre sus lectores, especialmente, en Valparaíso y Santiago. Esto fue consecuencia de la orientación del libro a un nuevo lector, que no necesariamente fuese miembro de un partido, sino que buscara el gusto por este tipo de lecturas (28). Así, aparecieron editoriales que fusionaron las estrategias comerciales de venta masiva con el valor simbólico de los proyectos ideológicos. En términos simples, los best sellers son sencillamente los libros más vendidos. Sin embargo, hay varias características que explican el comportamiento del mercado lector respecto a un título en especial. En primer lugar, lo desconocido como estrategia de venta. Robert Darnton señalaba que difundir “lo oculto” es un factor que incide en el incremento de venta. Aspectos como la censura, temas políticos prohibidos, lo oscuro, lo ilegal y la pornografía, formaban por sí solos un comercio de libros exitosos que se vinculaba al olfato editor, quien era capaz de prever el escándalo literario como éxito comercial (Los best sellers prohibidos 41). En segundo lugar, el abaratamiento. No es novedad que un libro más barato tiene una ventaja comercial por sobre otros títulos de mayor valor, pero esto es una decisión editorial de varias consecuencias. La primera es imprimir en papel de baja calidad, con menos tinta y mal diagramado, elementos que permitirían vender el texto a un precio ínfimo y, a su vez, encontrar a nuevos lectores que antes no podían acceder a este tipo de bienes de consumo. Con ello se suma la apuesta de venta y circulación. La empresa editora debe asegurar circuitos de ventas exitosos, puesto que la disminución del valor del libro depende directamente de la amplitud del tiraje, por ejemplo, de 5.000 ejemplares en adelante el libro puede tener un precio accesible. Por lo mismo, la decisión de lanzar un libro barato tiene riegos importantes, en caso de que no haya éxito se podría perder fácilmente la reputación editora o bien sufrir la quiebra. Un ejemplo exitoso sobre este tipo de estrategias en la edición moderna es el El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 128 de las editoriales argentinas Tor y Ediciones Mínimas dirigidas Juan Torrendell y Ernesto Morales, respectivamente, a principios del siglo XX. Con una oferta variada de literatura europea, estadounidense y argentina lograron establecer un mercado popular del libro cuyo valor no sobrepasaba los 50 centavos y, aunque la calidad material de los impresos era exigüísima, el impacto y gran difusión logró que reconocidos escritores como Leopoldo Lugones u Horacio Quiroga se interesaran en publicar en esos sellos (Delgado y Espósito 72-73). En tercer lugar, la internacionalización. Durante la primera mitad del siglo XX, cuando la alfabetización y el acceso a la educación aún eran limitados, la adquisición de libros era casi un privilegio de las élites y de las emergentes clases medias urbanas, factores que incidían en un incremento del mercado, pero sin la suficiente demanda para editar un best seller. Según Bernardo Subercaseaux para el caso de Chile, “la creciente presencia y participación social de los sectores medios, en la vida política, educacional y artística del país” fue uno de los factores que ayudaron a desarrollar la “época de oro” del libro, momento que incidió en la apertura de nuevas editoriales (145), pero no así en la producción de grandes tirajes de títulos específicos. Es por lo anterior que la internacionalización era tan importante, la búsqueda de nuevos mercados en que los lectores se interesen por libros extranjeros se transformó en una opción para aumentar los niveles de venta y de producción. Una última característica es la idea de publicar a un autor mediático. Sergio Vila-Sanjuán apunta que “el autor crea el evento”, es decir, parte importante de la publicidad y promoción debe desarrollarse en contextos personales y políticos específicos, para que en el momento de salida al mercado “cualquier potencial lector debe haber oído hablar del libro por todos lados” (112). Para esto, el reconocimiento de autor es vital. Por ejemplo, el hecho de que Haya de la Torre se encuentre en el meollo del contexto político latinoamericano fue fundamental para que Ercilla tomara la decisión de arriesgarse con un libro político de tiraje ingente. Sus continuos exilios, sus redes intelectuales internacionales, su constante presencia en el debate político internacional y la represión sufrida en la persecución peruana lo hacían el autor ideal para crear un best seller político. Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 129 En definitiva, un éxito de venta depende de varios actores alrededor del libro. José Antonio Marina afirma que el best seller es la perfecta interacción entre el autor (quien escribe el texto), el consumidor (los lectores), el promotor (el editor) y los prescriptores (los críticos). Sin embargo, para que esto se transforme en un superventas, el editor debe saber leer el contexto, adelantarse a los nuevos intereses que se pongan de moda y que el libro finalice con finales utópicos, es decir, un final feliz. Tal como podría ser un proyecto ideológico. Ahora bien, someter estos factores a un libro político era un peligro comercial. Entonces, ¿por qué tomar estos riesgos? ¿Estaban aseguradas las ventas? ¿Tenía la Editorial Ercilla el sostén económico para hacer una inversión de este tipo? Parte de estas preguntas se podrían responder desde el plano político latinoamericano. Una pista la entrega Osvaldo Graciano, quien afirma que los intereses lectores fueron cambiando durante la década de 1930. Al énfasis en el libro como propaganda ideológica y crítica social se sumó el interés en el estudio político y económico de la coyuntura, en la comprensión de la crisis económica y en las nuevas propuestas ideológicas vinculadas a las formas gobierno. Según el autor, estos tópicos movilizaron a nuevos lectores y abrieron un nuevo nicho de mercado en que algunas editoriales quisieron invertir (80). Ercilla fue una de ellas. Editorial Ercilla El 11 de abril de 1932 nació Editorial Ercilla. A cargo de Ismael Edwards Matte y Laureano Rodrigo, esta empresa se caracterizó por publicar un amplio catálogo con miles de títulos y colecciones que abarcaron diversas temáticas como biografías, literatura infantil, novelas policiales, economía, política, manuales caseros y una “Biblioteca Femenina”. Las traducciones sentaron las bases de la editorial. Sólo el escritor peruano Luis Alberto Sánchez tradujo entre uno y dos libros por mes desde el francés y el inglés 2 . 2 En reiteradas ocasiones se encontraron en las traducciones de Luis Alberto Sánchez un número significativo de erratas. El escritor peruano, señaló: “pienso en la urgencia de ejecutar y construir aun con defectos. Si se construye El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 130 Entre los libros que tradujo Ercilla se encuentran Rien que ton corps de Germaine Ramos, Mi vida y mis amores de Frank Harris, El amante de Lady Chatterley de D. H. Lawrence, Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell, Rehab de Waldo Frank, Story of the Pacific de Van Loon, El materialismo militante de Jorge Plenajov, La máquina de leer pensamientos de André Maurois, entre otros. El objetivo fue colocar a disposición del público chileno numerosos clásicos internacionales, obras de difícil acceso como ensayos políticos, investigaciones históricas, debates ideológicos y una buena cantidad de estilos literarios: realismo social, neorrealismo, criollismo y novela rosa, que ya circulaban por Europa y Estados Unidos. Entre 1935 y 1937, Ercilla logró el impresionante promedio de publicar un título por día. Tuvo el equipo editor y de traductores más numeroso entre las editoriales chilenas, fue de las pocas que pagó derechos de autor en grandes cantidades a diversos autores de todo el mundo y publicó tirajes que muchas veces sobrepasaban las 3 mil copias. Con 2 edificios corporativos, imprentas propias, camiones de distribución, 70 corresponsales de venta y difusión en el extranjero e importantes vínculos con circuitos intelectuales, en 4 años Ercilla logró 1.400 ediciones de libros vendiendo el 70% de su stock. A esto se suma la publicación de 8 revistas bajo su sello (Ercilla, Hoy, Pulgarcito, Cinelandia, entre las más importantes), con sucursales en Valparaíso, Concepción, Magallanes y Tocopilla en Chile, así como en Buenos Aires y Bogotá. Todo esto hizo de Ercilla la empresa editorial más importante del país durante la década de 1930 y acreedora de una voz autorizada en el debate sobre la política editorial chilena. La contratación de apristas en Ercilla se justificó por los contactos literarios e intelectuales, así como por los circuitos de circulación que brindaba su organización en el exilio. A cambio de lo anterior, Ercilla financió los costos de producción y facilitó su imprenta para publicar los textos de ideología aprista más relevantes, comprendiendo que la difusión política no debía trastocar los objetivos comerciales. Entre estos libros destacaron los ejemplares de Haya de la Torre El antiimperialismo y APRA, ¿A dónde va Indoamérica? y Excombatientes y desocupados. Con con prisa, pueden abrirse goteras, pero siempre habrá modos de repararlas” (Sánchez, Visto y vivido 61). Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 131 tirajes más pequeños, pero igual de significativos para el mercado, Rumbo argentino y Nuestra América y la guerra de Manuel Seoane, El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría, Penetración imperialista de Pedro Muñiz, entre otros. A medida que estos títulos fueron publicados, la editorial fue representada como una empresa política. Así lo expuso Gabriela Mistral en una carta a Victoria Ocampo: “La Editorial Ercilla que es una empresa política (lo último es la pura verdad): es ibañista y comunizante…” 3 . Un origen polémico El antiimperialismo y el Apra fue uno de los ensayos doctrinarios más importantes y polémicos del movimiento peruano. Gran parte de lo que se publicó en este texto marcó el ideario político y la línea de acción que debieron seguir los apristas desde mediados de la década de 1930. En palabras de Martín Bergel, “el proyecto de Haya no era por cierto modesto: se trataba de construir un vasto movimiento social que, encolumnado tras él, lograse articular tanto diferentes clases y grupos sociales subalternos como agrupamientos intelectuales y políticos de toda América Latina” (78). Para eso era necesario ordenar y articular parte de su ideario fundamental basado en 5 puntos: 1) Acción contra el imperialismo yanqui; 2) por la unidad política de América Latina; 3) por la nacionalización de tierras e industria; 4) por la internacionalización del Canal de Panamá; 5) por la solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo (Nieto 56). Entre los meses de marzo y mayo de 1936 se publicaron dos ediciones del Antiimperialismo y el Apra de 10 mil y 5 mil ejemplares, respectivamente. Fue el primer proyecto editorial a gran escala de la empresa chilena. El texto se escribió en 1928, al fragor del debate ideológico de la izquierda latinoamericana, en específico con el joven cubano, el comunista Julio Antonio Mella 4 . Los avatares políticos y el continuo movimiento de los 3 Carta de Gabriela Mistral a Victoria Ocampo, Santiago de Chile, junio de 1938 (Mistral y Ocampo 156). El énfasis es de la autora. 4 A través de este texto se buscaba otorgar autoctonía a un ideario político propio que marcara diferencia con la Comintern y sus organizaciones como la Liga Antiimperialista de las Américas (LADLA) y a la Unión Latino Americana (ULA) (Melgar Bao, “Redes y espacio” 95). En la primera edición del El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 132 exiliados apristas hicieron que la edición recién se hiciera ocho años después. Esto, sumado al corto e inaudito periodo de tiempo que separaba la primera de la segunda edición, trajo consigo algunos cuestionamientos y confusiones en la historiografía aprista sobre el proceso de creación de Haya de la Torre. Por ejemplo, el historiador Nelson Manrique, al observar que en una de las ediciones de 1936 se señalaba como una publicación correspondiente a la “2da edición”, interpretó que el autor hacía referencia una supuesta primera edición en México. De ese modo, en su libro ¡Usted fue aprista!, postula de manera errónea que la invención de publicaciones se correspondía con el persistente cambio de línea en la doctrina aprista. Si bien el autor describe de manera correcta los virajes ideológicos de Haya de la Torre, justifica con esta supuesta edición la función mítica que se le entrega a los orígenes del texto y el retorno del líder del aprismo a Perú en 1931 para impulsar su candidatura presidencial. Según Manrique, “moverla [la primera edición] a 1928 es borrar las huellas de un cambio fundamental de la línea aprista” (58). En ese sentido, inventar una edición anterior estaba en completa concordancia con la nueva idea de dejar de “pregonar la lucha a muerte contra los yanquis y comenzar a plantear la distinción entre el lado bueno y el lado malo del imperialismo” (57). Si bien ese viraje es evidente, también lo es que el texto se escribió en 1928 y que nunca se habló de su publicación. De hecho, en la primera edición del libro se advierte: El Antiimperialismo y el Apra __que podría ser llamado también ¿Qué es el Apra? __ fue escrito en México para contestar a un folleto del líder comunista cubano Julio Antonio Mella. Como lo explica Haya de la Torre, en el prólogo, al ser asesinado Mella por orden del tirano Machado, el autor juzgó inoportuna la publicación de su respuesta, que es la explicación teórica más completa del aprismo (Haya de la Torre, El antiimperialismo 1ª s/p). Antiimperialismo y el Apra Haya de la Torre señalaba: “Con tal propósito escribí este libro: para refutar los argumentos de Mella __Alzando cuanto fuera posible el plano polémico__, para responder a los críticos de extrema izquierda y extrema derecha que ya menudeaban, y para exponer analíticamente las ideas centrales de mi doctrina” (El antiimperialismo 1ª 17). Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 139 ruido. Haberlo impreso de acuerdo con las copias enviadas habría sido para pegarse un tiro” 13 . A medida que Haya de la Torre avanzaba con la corrección del libro, aumentaban sus consideraciones respecto a las condiciones de su publicación. Sin dejar nada al azar estableció el título, como debía escribirse su nombre, la portada, los colores de ésta, la colección en que debería aparecer, el precio e incluso la fecha en que se debía lanzar. En una carta dirigida a Luis Alberto Sánchez imponía órdenes sobre todos los aspectos que debían incluirse en su próximo libro: Debe titularse así: “EL ANTIIMPERIALISMO Y EL APRA”. Me agradaría que la colección América diera el mapa de Indoamérica bien en rojo y el título bien en negro. Mi nombre arriba: V. R. HAYA DE LA TORRE y no la división de los Christian names ni toda la tirada. […] puedes anunciar la cosa para la primera quincena de octubre. Ojalá el libro fuera más barato. Me gustaría la clase de edición de Iniciación a la Filosofía. Pienso que saldría así de ese volumen. Pero que sea más barato. Los obreros no pueden comprar […] 14 . La difusión de la primera edición El libro político es una herramienta de propaganda oficial o “subversiva” en la que lo fundamental es establecer el espacio geográfico de circulación en el que se desenvuelve el proyecto político (Tucci y Kossov 145). La materialidad de este tipo de impresos depende del contexto político donde circulará, puesto que en muchos casos se debe guardar, transportar, cambiar o eliminar, o bien, en caso de representar al gobierno, debe tener una red de distribución formidable y de acceso a todo público. Los circuitos de movimiento de un libro político definen las identidades individuales y de grupo a través de sus contactos de comercialización que expresan la articulación de vínculos comunitarios nacionales y transnacionales. Apuntando a estas características, el 31 marzo de 1936, salió a la venta El Antiimperialismo y el Apra. 13 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 1935, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 73). En énfasis es del autor. 14 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 2 de septiembre de 1935, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 97). El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 140 Gran parte de las peticiones de Haya de la Torre fueron consideradas por la editorial Ercilla. La portada destaca por un color rojo enérgico y en el centro un mapa de Indoamérica en negro. En la parte superior, en letras blancas, aparece el nombre del autor con el mismo tamaño que el título, mientras que, en la parte inferior, con un tamaño más pequeño, aparecía la referencia a “Ediciones Ercilla”. La propuesta de establecer un precio bajo de venta también se consideró. El libro, de 196 páginas y 10 capítulos, tuvo un valor de $6 pesos chilenos, esto correspondía a la mitad del precio de la mayoría de los libros del catálogo de la editorial. Parte de esto se sustentó con el aumento considerable del tiraje. Según Luis Alberto Sánchez, esta primera edición consideró 10 mil ejemplares, cifra récord para la industria editorial chilena (Testimonios 186). Por último, el libro no fue incluido en la Colección América como pedía el político peruano, sino que fue parte de la Colección Contemporáneos junto a otros títulos que se caracterizaban por ser de teoría política. En esta colección destacaban títulos como Hombres de Eugenio González (1935), En defensa de las instituciones libres de Alfredo Palacios (1936), Quince años de combate de Romain Rolland (1936), La política y los partidos de Emmanuel Berl (1936), entre otros. La primera edición debía tener todos los guiños a sus lectores. A primera página, a la militancia aprista, después de todo, ellos eran el mercado cautivo de este libro. Se señalaba que este era el libro que reunía la doctrina del APRA de forma íntegra, su postura frente a los problemas del continente y su plan de acción. El texto señalaba: “Este libro es fundamental para conocer y entender los problemas del continente. […] es, además, el primer gran libro orgánico de Haya de la Torre, publicado por el mismo con originales controlados por el propio autor”. El martirologio tampoco podía estar ausente en la advertencia al lector. En la misma página, un párrafo más adelante, se mencionaba la dramática historia del texto que se publicaba mientras su autor experimentaba la continua persecución política. En el tercer párrafo se lee: “[Haya de la Torre] anduvo de un lado a otro, a causa de las persecuciones que sufrió el esforzado fundador del Aprismo, cuya vida se haya en inminente peligro, en los precisos momentos que se lanza este libro”. Por último, se debía Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 141 posicionar al aprismo como una ideología autónoma que no era heredera de ninguna otra corriente de pensamiento. Así lo describían: Frente a las teorías socioeconómicas del mundo, el aprismo es la primera gran teoría que ha ingresado ya entre ellas, como lo demuestra la profusión de libros que lo discuten en Europa norte, centro y Sudamérica, y la figuración de la palabra “Aprismo” como teoría autónoma de varios diccionarios de ideas políticas impresos en países europeos (Haya de la Torre, El Antiimperialismo 1ª s/p). En definitiva, el objetivo del libro se podría interpretar desde una doble intencionalidad. En primer lugar, captar como lector al militante del aprismo, quien debía entender que la lectura de este texto en particular y su máxima difusión eran también parte de las obligaciones de la militancia. Y, en segundo lugar, apostar al amplio abanico de izquierdistas eclécticos que se podrían ver cautivados por estas ideas contenidas en un proyecto de amplio tiraje. El éxito de esta advertencia es difícil de ponderar. Lo único que queda claro es que la errática redacción y confusa presentación de ideas iniciales no fueron del gusto de su autor, ya que en la segunda edición esta primera página desapareció. Haya de la Torre no dejaba ningún aspecto de la publicación al azar. Antes de que el libro saliera a la venta presionaba a Ercilla para que agregue en el libro una lista de sus trabajos y folletos publicados señalando supuestas ediciones o éxitos de ventas. En una carta de enero de 1936, a semanas de que se envíe el texto a imprenta, el autor le escribe a Luis Alberto Sánchez: “No te olvides de poner la lista de libros agotados y las ediciones, agregando a la enumeración ésta: ‘DOS CARTAS’, Lima 1922 (folleto) agotada” 15 . Tanto en la primera como en la segunda edición del Antiimperialismo y el Apra aparecen textos como Teoría y táctica del aprismo con 5 supuestas ediciones o El manifiesto a la Nación publicado en Panamá acompañado de la palabra “agotado”. Ahora bien, en la práctica estos títulos eran difícil de encontrar, ya que antes de que los libros apristas fuesen editados 15 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 8 de enero de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 167). El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 142 por Ercilla, las ediciones eran artesanales y clandestinas, de pocas copias y nula circulación (Melgar Bao, “Huellas” 150). A esto se sumaba la petición de añadir bajo la mención “por publicar” a futuros trabajos que solo eran proyectos y que nunca fueron editados. Un ejemplo: en la misma epístola reseñada escribía: “entre las primeras por publicar agrega ésta: EL PARTIDO DEL PUEBLO que ya estoy escribiendo” 16 . Por lo mismo, hablar de varias ediciones, de ejemplares agotados y de títulos venideros no debe ser analizado como un éxito de ventas, sino como estrategia política y editorial para posicionarse como político e intelectual importante a nivel continental. A pesar de la cantidad de títulos y grandes tirajes que Ercilla publicó sobre el APRA, Haya de la Torre se mostraba inconforme con el impacto de la propaganda. En marzo de 1936, el líder aprista escribió a Luis Alberto Sánchez una carta en que suplicaba de manera exagerada por un programa de ventas y difusión abocado solo a su nuevo libro: “Si esto no se hace, va a llegar el día que lo grite yo y diga: ‘¡Indoamericanos cómprenme mi libro ayúdenme a no perecer de hambre, todo lo que tuve lo di pero el estómago es cosa seria cuando se ha llegado a la categoría de fiera!’” 17 . En la misma misiva, el autor muestra su interés de que el libro se venda en Lima y provincias, añadiendo que este tipo de ediciones son de mejor calidad y de mayor impacto que la propaganda aprista hecha en Perú. Por lo mismo, sentía necesario y obligatorio que las ediciones de Ercilla circulen por las principales ciudades peruanas. En su carta se lee: ¿Por qué don Laureano Ercilla no hace tarjetas comerciales u hojitas anunciando todas las obras peruanas citadas y por editar hablando de su enorme demanda, de su enorme importancia, etc.? Estas tarjetas lanzadas en Lima y provincias como cosa comercial son de una fuerza inmensa. Uds. no imaginan el poder silenciador de la tiranía […] La propaganda del esfuerzo intelectual aprista es mala, malísima, perversa, primitiva (ya no hallo adjetivos, porque cada vez que pienso en esto 16 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 8 de enero de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 167). 17 Carta de Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, Santiago, 22 de marzo de 1936 (Haya de la Torre y Sánchez 220). En muchas cartas, Haya de la Torre se refiere a sí mismo en tercera persona. Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 143 me dan ganas de dar puñetazos y más). MUY MALA, sí señor, sin sentido sicológico ni táctica provinciana. El 50% del público de clase media ignora que tú hayas escrito algún libro durante este año o que yo haya publicado algo 18 . Para Haya de la Torre, el objetivo primordial de esta primera edición era que circulara en Perú. En primer lugar, que se transforme en lectura obligatoria de sus militantes. En segundo lugar, que sus opositores observen cómo el APRA lograba burlar la censura y seguía presente en las calles, librerías y bibliotecas. Y, en tercer lugar, poner de manifiesto la seriedad del proyecto a través de impresos de calidad, con circuitos de difusión y venta como un Best seller literario. Todos estos elementos otorgaban una percepción de omnipresencia del movimiento peruano, cuyos enlaces internacionales sobrepasaban los vínculos políticos y encontraban lugar en los objetos de consumo masivo como un libro de masas. Las erratas de la primera edición En las primeras páginas, Haya de la Torre hace una “mención fraternal” en la que agradece a Carlos Manuel Cox por guardar el original, a Luis Alberto Sánchez “que supervigiló su impresión en Santiago” y a Carlos Eliseo Idiáquez y Carlos Mosto por hacer “el trabajo de mecanografía” (El antiimperialismo 1ª s/p). Sin embargo, cada una de estas tareas no fueron un objetivo fácil de cumplir ni tampoco escaparon a las fuertes reprimendas del autor. En enero de 1936, Haya de la Torre advertía con mayúsculas a Luis Alberto Sánchez sobre la primera edición: “CORREGIRLO CON MUCHO CUIDADO. Esta recomendación no está demás porque aunque creo que tú pondrás más interés en lo mío que en lo tuyo, no olvido que en tus propios libros, (Breve Tratado de Lit. por ejemplo) hay faltas deplorables e INJUSTIFICADAS” 19 . La primera edición tuvo varios problemas. Atrasos, poca difusión nacional, mala calidad del papel e innumerables erratas 18 Carta de Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, Santiago, 22 de marzo de 1936 (Haya de la Torre y Sánchez 221). 19 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 8 de enero de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 216). Las mayúsculas son del autor. El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 144 eran algunos de los errores que dificultaban la relación entre autor y editorial. A su vez se añadía que el interlocutor era Haya de la Torre, quien, entre su ansiedad por ver publicado el libro lo antes posible y su falta de realidad al querer ser tratado como un escritor ampliamente reconocido, hacía que el contacto con Ercilla fuera cada vez más difícil. El libro estaba listo para ser enviado a imprenta a mediados de enero de 1936. Sin embargo, los tiempos del mercado chileno tienen sus particularidades. Las vacaciones durante el mes de febrero y las fiestas de fin de año en diciembre dificultaban todo tipo de promoción exitosa de cualquier objeto de consumo durante el mes de enero, por lo que era común que nuevos títulos se lanzaran en marzo, cuando el año educativo iniciaba en el Cono Sur. Esto no lo entendió el autor peruano, quien en la mitad de marzo le reclamaba a Luis Alberto Sánchez: “Veo que eso que me contaste en enero de que la maravillosa mecánica de la editorial que ‘para un libro en 3 días’ es empuje de propaganda. Lo cierto es que va más de tres meses de espera de algo que se va a podrir de puro maduro” 20 . El libro se demoró dos meses más en llegar a las manos de Haya de la Torre. Mientras tanto, el autor peruano reclamó por otro ítem importante: el dinero. Aunque a fines de 1935 recalcaba que todas sus ganancias iban casi de manera íntegra al proyecto aprista, cada vez que podía se hacía patente el reclamo por el pago de derechos de autor y adelantos por supuestas ventas. Sin perder la oportunidad de señalar que pasaba “angustia”, “hambre” y “muchísimo frío”, llamaba a sus compañeros a que vendan y difundan el libro al máximo, así como que pidan dinero en su nombre. Con desesperación la carta señala: Creo que con toda franqueza habría que decirle [al director de Ercilla] que el autor padece hambres auténticas, está maniatado perseguido, jodido como se dice en peruano y empeñando hasta su ropa con testigos, y que siquiera por solidaridad humana logren que su libro se venda a ver si don 20 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 19 de marzo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 167). Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 145 Laureano Ercilla se compadece y da alguito más que 1.500 pesos 21 . Debido a las dificultades con el correo, recién en mayo de 1936, Haya de la Torre pudo tener una copia del Antiimperialismo y el Apra. La decepción fue inmediata. La innumerable cantidad de erratas produjo el enojo e, incluso, el rechazo del autor por su propio libro. Con un odio explícito hacia su publicación escribía que no le gustaba ni siquiera la portada y en las cartas no quería llamarlo ni por su título. El autor señala: Ayer, por casualidad, tuve que volver al libro aquel rojinegro [El antiimperialismo y el Apra] que largué el primer día que llegó. […] Al hilo encontré en la página 21 ‘concesiones objetivas’ por condiciones; en la página 28 ‘lo que fijamente les obedece’ por obsede. Quise leer en la página 28 y ya no pude. Está toda borrada. Claros y turbiones por todo el libro. Volví a tirarlo 22 . La irritación del líder peruano no terminaba ahí. Su crítica continuó hacia el trabajo editorial de Luis Alberto Sánchez con frases que rozaron la ofensa personal. Para afirmar que el editor de Ercilla era poco prolijo en su trabajo, utilizó como ejemplo su libro editado en Perú América: novela sin novelistas, título con muchas erratas y de pésima calidad material (papel, tinta y distribución) 23 . De ejemplo, una frase: “Quien vea que un escritor joven, que debe ser fino de gusto, sensible, moderno, ha aceptado la inmundicia que es la edición de América Novela sin nov. Tendrá que darte un abrazo de perdón y de parabién al leer esta cosa rojiza y panagrosa [sic] que es el libro mío” 24 . A pesar de los insultos y la frustración evidente de Haya de la Torre, la idea de hacer una segunda edición en Ercilla se mantenía presente. Esta bipolaridad presentada en las cartas era 21 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 22 de marzo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 220). 22 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, mayo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 254). 23 Véase Luis Alberto Sánchez, América: Novela sin novelistas, Lima, Librería Peruana, 1933. Una nueva edición de este libro fue publicada en Editorial Ercilla en 1939. 24 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, mayo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 254). El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 146 algo continuo, por lo que se podría interpretar que Luis Alberto Sánchez aceptaba las críticas sobre las erratas, pero sin darle más importancia. Algo era indudable: lo primordial era publicar y que se pagaran derechos de autor. Además, el líder peruano tenía la suerte de que su negociación editorial era con su principal partidario, lo que le daba confianza para hacer peticiones fuera de lo común, escribir variadas reprimendas y pedir dinero como si se tratase de un éxito de ventas. Ahora bien, que cada una de las peticiones se cumplieran era algo muy diferente. No obstante, al parecer, ambas partes estaban de acuerdo desde un principio en hacer casi de inmediato una segunda edición, ya que no se observan en los archivos tratativas, negociaciones o dudas respecto a publicar o no una segunda edición. Así lo expresaba la naturalidad con que Haya de la Torre le pide a Sánchez que la nueva edición sea de mejor calidad: “Me queda el último recurso: pedirte que el próximo [edición] no sea ni con esa carátula ni con es América que se ve hasta Montreal, ni con ese rojo, ni con esa tinta, ni con ese papel, ni con esas faltas” 25 . Segunda edición La segunda edición del Antiimperialismo y el Apra fue menos problemática que la primera. De hecho, una vez que el impreso vio la luz a los pocos meses, los apristas perdieron interés en la difusión del libro y se abocaron a circular otro escrito de Haya de la Torre llamado Excombatientes y desocupados, publicado por Ercilla solo dos meses después que el título anterior. Lo importante de esta nueva edición era opacar las críticas a la descuidada publicación anterior y que circulara al máximo posible. En una nueva carta, el líder peruano señala a Luis Alberto Sánchez: “Si el libro va a imprimirse como pensé, pronto, no hay notas ya. Cabría agregarle otras pero prefiero que salga así con tal de que salga pronto para calmar el pésimo efecto causado aquí por la presentación del otro” 26 . 25 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, mayo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 254). 26 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 10 de mayo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 262). Sebastián Hernández Toledo Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 147 La evidente resignación de Haya de la Torre respecto a la segunda edición se podría atribuir a que, a pesar de las correcciones en relación con la primera publicación, las erratas persistían. Tanto así, que al final del libro se añadió un apartado titulado “erratas notables” en el que se mencionaban siete errores insalvables. A su vez, se añadieron diecisiete páginas de notas para complementar el texto anterior, debido a la tardía recepción por las dificultades de comunicación internacional entre los perseguidos políticos peruanos y la editorial chilena. En la nota a esta nueva edición se advertía: “En esta segunda edición sólo se han corregido cuidadosamente los errores tipográficos deslizados en la primera, y he añadido algunas citas y acotaciones que no alcanzaron a ser enviadas a Chile con los originales a principios de este año” (Haya de la Torre, El Antiimperialismo 2ª 29). Con fecha 31 de mayo de 1936, Haya de la Torre consignaba que aparecía una nueva edición solo dos meses después de la primera, debido a la rápida venta y buena recepción del libro. En la nota a la segunda edición escribía: “Al cumplirse los sesenta días de la aparición de este libro __entregado al público el 31 de marzo último__ la Editorial Ercilla me anuncia que, agotada la primera edición, debe entrar en prensa la segunda”. Además, afirmaba que el texto había tenido una “buena acogida” en círculos intelectuales, lo que había causado la publicación de “numerosos e interesantes artículos de crítica sobre él”, así como el contacto epistolar con muchos “jóvenes, obreros y estudiantes” que habían leído el libro (El Antiimperialismo 2ª 29). Dentro de la lógica discursiva del líder del aprismo, dar cuenta de quiénes eran sus lectores y legitimarse a través del debate constante en círculos intelectuales era fundamental. No sólo el hecho de que una buena recepción del Antiimperialismo y el Apra mostraba “alentadores indicios de la fuerza creciente del Aprismo en Indoamérica”, sino que también identificaba a los sujetos que debían ser parte de las filas del aprismo, es decir, a quienes había dedicado esta publicación: “a los trabajadores manuales e intelectuales de Indoamérica” (Haya de la Torre, El Antiimperialismo 2ª 29). Para esta segunda edición el objetivo de difusión dejó de tener como foco Perú. La propaganda de El Antiimperialismo y el Apra se expandió a diferentes países del continente cumpliendo con la internacionalización de las ideas apristas y con los El Antiimperialismo y el Apra: Apuntes para una biografía… Revista Letral, n.º 32, 2024, ISSN 1989-3302 148 objetivos de venta y reconocimiento que buscaba la Editorial Ercilla. De ese modo se puso en marcha toda la maquinaria editorial. Sabido era por los directores que para que un autor o título desconocido fuera considerado en una comunidad lectora debía ser reseñado por críticos literarios especializados y, posteriormente, descritos en revistas de formatos Magazine para conquistar al público general (Jurt 98-100). A partir de esta idea, una de las principales estrategias de difusión de Ercilla fue construir una red intelectual que promoviera la escritura de reseñas y la publicidad en revistas culturales y de masas nacionales e internacionales. Por su parte, los apristas aprovecharon sus contactos para pedir referencias en distintas publicaciones políticas del continente. El mismo Haya de la Torre le pedía a Sánchez: “Manda los 20 o 30 [ejemplares] a que me da derecho a Costa Rica, Repertorio, a director de ‘El Imparcial’, Guatemala, directores de diarios de La Paz, directores de diarios de Colombia, de Venezuela, de México y a Vicente Toledano, México D.F., y a Jesús Silva Herzog, Secretario de Educación Pública” 27 . Por este motivo, en revistas como Pan de Argentina o La Nueva Democracia de Estados Unidos aparecieron artículos relacionados con los libros publicados por la editorial chilena. En semanarios nacionales como Hoy, Ercilla o el diario La Opinión se realizaron entrevistas a Haya de la Torre, enfatizando en su difícil vida clandestina o en el exilio y en el supuesto impacto internacional que tenían estas publicaciones a través de referencias a artículos publicados en el exterior 28 . Por último, Ercilla aprovechó la censura contra las publicaciones apristas iniciada por el presidente de Perú, Óscar Benavides. Como señala Fernando Escalante, todo tipo de escándalo literario sólo sirve para “confirmar el lugar del escritor como antagonista del orden establecido” (36) y la censura hacía lo suyo con Haya de la Torre. La capacidad de acción de la censura sólo 27 Carta de V. R. Haya de la Torre a Luis Alberto Sánchez, 10 de mayo de 1936, Perú (Haya de la Torre y Sánchez 263). 28 Como ejemplos véase: “Los Libros: ‘Excombatientes y desocupados’”, Hoy, Santiago, n. 257, 16 de octubre de 1936, p. 54; “Víctor Raúl Haya de la Torre habla de su libro: “¿Adónde va Indoamérica?”, Ercilla, Santiago, n. 97, 19 de marzo de 1937, p. 13; “Páginas crujientes de dolor, ‘Hombres y rejas’, escrito en una cárcel, acusa en nacimiento de un Gorki americano”, Ercilla, Santiago, n. 105, 14 de mayo de 1937, p. 6.