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Justicia internacional e inmigración, necesidad de constelar diferentes principios normativos

Herrera Guevara, María Asunción

Abstract

La presente contribución ha sido realizada en el marco del proyecto de investigación Civic Constellation II: Debating Democracy and Rights (FFI2014-52703-P), financiado por el Programa Estatal de Investigación Científica y Técnica de Excelencia.

Full text

Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018, 79-93 ISSN: 1130-0507 (papel) y 1989-4651 (elec ónico) h p://dx.doi.o g/10.6018/daimon/246971 Jus icia in e nacional e inmig ación, necesidad de cons ela di e en es p incipios no ma i os* In e na ional Jus ice and Immig a ion, he Need o Cons ella e Di e en No ma i e P inciples ASUNCIÓN HERRERA GUEVARA** Resumen: Es e a ículo analiza la necesidad de epensa el concep o de jus icia in e nacional. Si que emos una eo ía de la jus icia capaz de da espues a a p oblemas como el de la inmig ación, es p eciso ma ca el comienzo de una nue a jus- icia global. Analiza é la ob a El de echo de gen- es de Rawls y la p opues a sob e inmig ación de Da id Mille . En ambos casos, in en a é sub aya las ca encias apoyándome en el abajo de Nancy F ase . El a ículo concluye p esen ando una p o- pues a, en el campo de la jus icia in e nacional, de cons elación de p incipios y asumiendo el nue o enma que ase iano. Palab as cla e: jus icia in e nacional, inmig a- ción, cons elación de p incipios, Nancy F ase . Abs ac : This pape a gues he need o e hink he concep o In e na ional Jus ice. I we wan a heo y o jus ice ha esol es he opics o Immig a ion, hen is necessa y o ushe in a new global jus ice. I will analize he wo k o Rawls The Law o Peoples and he p oposed abou Immig a ion o Da id Mille . I will show he lacks o bo h wo ks and I will lean on he wo k o Nancy F ase . The pape concludes ha is necessa y o p opose in In e na ional Jus ice a cons ella ion o p inciples and o assume he new aming o F ase . Keywo ds: In e na ional Jus ice, Immig a ion, Cons ella ion o p inciples, Nancy F ase . Recibido: 23/12/2015. Acep ado: 24/03/2016 * La p esen e con ibución ha sido ealizada en el ma co del p oyec o de in es igación Ci ic Cons ella ion II: Deba ing Democ acy and Righ s (FFI2014-52703-P), inanciado po el P og ama Es a al de In es igación Cien í ica y Técnica de Excelencia. ** P o eso a Ti ula del Depa amen o de Filoso ía de la Uni e sidad de O iedo. Co eo-e: [email p o ec ed] Líneas de in es igación en las que abaja: mode nidad, globalización, jus icia in e nacional, Ilus ación, dilemas bioé icos del p esen e. En e sus úl imos abajos caben des aca el a ículo «Cons ela la é ica cogni i a con el pensamien o exis encial: la necesa ia e i alización de las emociones» en Pensamien o, Vol. 69, 2013, pp. 103-114 y el lib o Ilus ados o bá ba os, Mad id, Plaza y Valdés, 2014. 1. In oducción Nadie duda ía de la he e ogeneidad y de la plu alidad con ulsa de a a a es que hemos i ido a lo la go de odo el de eni del siglo XX. Plu alidad de acon ecimien os de di e- en e calado: unos emancipado es y o os muchos sang ien os, que hicie on eplan ea se las 80 Asunción He e a Gue a a Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 es uc u as mo ales y polí icas de las sociedades occiden ales. Sin luga a dudas, una de las consecuencias de los con inuos con lic os bélicos i idos en una Eu opa ilus ada ue la econs ucción de una eo ía de la jus icia. Ve cómo se econs uyó el concep o de jus icia, an o en el ámbi o domés ico como en el in e nacional, se á uno de los obje i os del a ículo; analiza la p oblemá ica in e nacional con el in de p opone la necesidad de cons ela , den o de es e espacio global, a ios p incipios, se á el o o pun o cen al de discusión a lo la go de las siguien es páginas. La Eu opa que su ge de las cenizas del año 45 end á que ehace an o sus bomba deadas ciudades como su esqueb ajado imagina io polí ico. La ma anza de cinco millones de judíos en pleno siglo XX ocu ió en la Eu opa del Impe io de la ley. Los pensado es que i ie on ese acon ecimien o e lexiona on sob e el al a que había conducido a un omega an malé ico y c uen o. Ob as como las de Ado no y Ho kheime Dialéc ica de la Ilus ación, o de A end Los o ígenes del o ali a ismo, e lexiona on sob e el o igen de nues a culpa, sob e nues a he ida condición humana o sob e la banalidad del mal1. Sus discu sos, c i icados po algunos in é p e es po ealiza una c í ica o alizado a de la azón, busca on causas y explicaciones de lo inexplicable, del mal adical enca nado en el espí i u eu opeo del siglo XX. Ado no ue más lejos en sus p e ensiones e in en ó as ea un a isbo de edención, una espe anza, con el in al ez de pode segui haciendo iloso ía2. Desba a ados la mayo pa e de los plan eamien os polí icos an e io es al con lic o bélico, su ge la necesidad de abo da las cues iones mo ales, las cues iones de jus icia, sin ol e a come e el e o de ins umen aliza a millones de se es humanos, al menos así es como lo plan ea án los pensado es mo ales y polí icos occiden ales3. El es e eu opeo, sin hace la misma lec u a, comenzó o a maquina ia de des ucción llamada Gulag. E i a cualquie es uc u a polí ica y social capaz de « i u a ca ne»4 obligó a una e i- sión de las has a aho a eo ías de la jus icia. La e isión se ealiza á en dos ni eles, an o a ni el domés ico, es deci den o de las on e as de los Es ados e i o iales, como a ni el in e nacional. El es ado nación no se había p eocupado en demasía po las condiciones socioeconómi- cas de sus ciudadanos. Ni la jus icia social ni la jus icia de géne o -po pone dos ejemplos de jus icia que an más allá de la me a ligazón de lo jus o con la libe ad como no in e e- encia- habían copado las p eocupaciones polí icas. 1 Véase Ado no, T. W. y Ho kheime , M., Dialéc ica de la Ilus ación, Mad id, T o a, 1994; éase ambién A end , H., Los o ígenes del o ali a ismo, Mad id, Tau us, 1998. 2 Véase Ado no, T. W., Minima mo alia, Mad id, Tau us, 1987. El úl imo pa ág a o de es a ob a mues a cla a- men e la necesidad ado niana de encon a una posible edención, e iden emen e, una sal ación sin Mesías, un Absolu o elado en neg o. De igual modo en «Después de Auschwi z» en Dialéc ica nega i a e lexiona sob e la posibilidad de segui haciendo iloso ía as los ágicos acon ecimien os que acaba de i i Eu opa. Véase ambién Ado no, T. W., Dialéc ica nega i a, Mad id, Tau us, 5ª eimp., 1992. 3 U iliza é la e minología empleada po au o es alemanes como Habe mas de al modo que las cues iones mo a- les son cues iones de jus icia mien as que las cues iones é icas aba can el campo de la ida buena. Pa a una de allada clasi icación éase Habe mas, J., «Una conside ación genealógica ace ca del con enido cogni i o de la mo al», en La inclusión del o o, Ba celona, Paidós, 1999, pp. 29-78. 4 Es a exp esión e a u ilizada po los p opios p isione os de los campos de concen ación al e e i se al Gulag. Véase al espec o el lib o de Applebaum, A., Gulag: His o ia de los campos de concen ación so ié icos, Ba - celona, Penguin Random House, 2012. 81 Jus icia in e nacional e inmig ación, necesidad de cons ela di e en es p incipios no ma i os Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 Es cie o que somos he ede os an o de la adición libe al como de la epublicana y, po lo an o, pod íamos pensa que nunca nos hemos sen ido cómodos con una acep ación, sin más, de los de echos subje i os mode nos. Nues o espí i u epublicano se ha ebelado con a una me a libe ad o mal en endida como no in e e encia y ha exigido más, a sabe , el dis u e ma e ial de esa libe ad, que sólo puede eni de la mano de la no dominación. Siendo dominados no pod emos dis u a de nues os de echos. Po lo an o, la no in e e- encia libe a ia se ma iza con una no in e e encia a bi a ia que pueda ga an iza el dis u e de los de echos5. En e minología de Habe mas, au onomía p i ada y au onomía pública son la o a ca a del libe alismo y el epublicanismo, cuando dilucidan sob e la legi imidad del pode polí ico. La p ime a hace ecae el peso de la legi imidad en el Impe io de la ley, la segunda en el demos, en la sobe anía popula . Pa a el pensado alemán, no sólo se necesi an mu uamen e, sino que son coo igina ias a la ho a de pensa en la cons i ución de los es ados mode nos. La p ime a nos ga an iza ía los de echos subje i os mode nos, la segunda nos impele a se copa ícipes en la cons ucción de esos mismos de echos. Si nos quedamos al ma gen de su elabo ación, su gi án dis unciones p opias de un es ado que in en a impone a sus ciudada- nos unas leyes emanadas no del demos, sino de un ey o ilóso o ey. Después de la Segunda Gue a Mundial es cuando su gió la e dade a necesidad de eplan ea se la coo igina iedad de nues o o igen polí ico. Las cua o p ime as décadas del siglo XX nos enseña on que un libe alismo, no sensible a la dominación y a la pa icipación polí ica, bien pudie a conduci nos a la ins umen alización de millones de se es humanos. A pa i de los años 50 el deba e sob e iguali a ismo social, capaz de e i a la dominación, y de ga an iza la pa icipación pa i a ia en la polí ica de nume osas mino ías, has a aho a ninguneadas, en a en escena a in de e i a los desmanes acaecidos en décadas an e io es. En eo ía de la jus icia apa ece la igu a de John Rawls: su ob a de 1971 e oluciona la eo ía polí ica6. El libe alismo iguali a is a de Rawls pe mi e la con luencia de la de ensa de la libe ad con el o o g an p oblema mo al, la igualdad7. A pa i de es e momen o, a a las cues iones mo ales sin plan ea se una dimensión edis ibu i a se hace insos enible en el espacio de los es ados nacionales. Aho a bien, el eplan eamien o de la eo ía de la jus icia, como an es señalé, no se ealiza sólo a ni el nacional, la es e a in e nacional ambién exigi á cambios. 5 Recojo las dos uen es clásicas de nues o pensamien o polí ico, la adición libe al iniciada en la época mode na po Locke y la epublicana po Rousseau. No es oy eniendo en cuen a epublicanismos p emode nos. Ambas líneas de pensamien o man u ie on di e encias en cuan o a la concepción de la libe ad o al esponde a la p egun a sob e dónde eside la legi imidad del pode . Libe ad como no in e e encia, de inición libe al, o como no in e e encia a bi a ia, de inición epublicana, son dos concepciones di e gen es y con consecuencias sociopolí icas dispa es. Hace ecae la legi imidad del pode en el Impe io de la Ley o en la sobe anía popula ambién ae á modelos de hace polí ica di e en es. Véase Pe i , P., Republicanismo, Ba celona, Paidós, 1999, pp. 35-75. 6 Véase Rawls, J., Teo ía de la jus icia, México, FCE, 1979. 7 Recué dese la o mulación de sus dos p incipios de jus icia: «P ime o: Cada pe sona ha de ene un de echo igual al esquema más ex enso de libe ades básicas iguales que sea compa ible con un esquema semejan e de libe ades pa a los demás. Segundo: Las desigualdades sociales y económicas hab án de se con o madas de modo al que a la ez que: a) se espe e azonablemen e que sean en ajosas pa a odos, b) se inculen a empleos y ca gos asequibles pa a odos» en Teo ía de la jus icia, op. ci ., p. 82. 82 Asunción He e a Gue a a Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 T as la Segunda G an Gue a, los Juicios de Nú embe g mos a on a la comunidad in e nacional la necesidad de eplan ea se la jus icia a ni el global. En aquél momen o an sólo los ibunales alemanes podían juzga a sus di igen es. Las a ocidades del es ado nazi pe mi ie on una isión más global del c imen y, po p ime a ez, líde es nazis ue on juzga- dos y acusados como c iminales de gue a po un T ibunal In e nacional. E iden emen e, la jus icia in e nacional cob a un peso del que ca ecía has a el momen o. Un o ganismo global exigi á la de ensa de los de echos humanos. Es cie o que en Nú embe g se hace una lec u a minimalis a de los de echos humanos, es deci : se es á juzgando a líde es que han come ido c ímenes con a la humanidad, se pe sigue un genocidio. El deba e ac ual de la jus icia in e nacional aba ca ía la necesidad de i más allá y plan ea se la lec u a maximalis a de los de echos humanos. Es a ac ual e isión exigi ía nue as y e o madas ins i uciones globales capaces de pe segui a es ados, gobie nos o ins i uciones no gube namen ales, que iolasen de echos humanos no ca alogados como c ímenes con a la humanidad. Lo que queda de mani ies o es que a aíz de los g a es acon ecimien os de las cua o p ime as décadas del siglo XX, la eo ía de la jus icia, an o en el plano nacional como in e nacional, se epiensa y cambia. En los siguien es apa ados del p esen e a ículo in en a é mos a cómo an e de e - minados p oblemas que supe an las on e as, como po ejemplo la p oblemá ica de la inmig ación, el plan eamien o concep ual de una eo ía de la jus icia a ni el global ha de se epensado de nue o. Pa a llega a la de ensa de un nue o plan eamien o, explica é en un p ime apa ado lo que supuso la ob a de Rawls El de echo de gen es y las c í icas a su plan eamien o. Me de end é en las c í icas lle adas a cabo po Nancy F ase . En un segundo apa ado examina é el posicionamien o de un nacionalis a libe al como Da id Mille an e el ema de la inmig ación; las limi aciones de su plan eamien o y la supe ación de es os p o- blemas en Escalas de jus icia de F ase . A con inuación, p opond é la necesidad de cons ela en oques a la ho a de esponde al quién de la jus icia in e nacional. Desde mi pun o de is a se á necesa io cons ela el p incipio de odos los suje os de F ase con algún o o p incipio de co e cosmopoli a. En la búsqueda de es e p incipio econ ex ualiza é la idea de sí mismo de un ilóso o clásico, Kie kegaa d, pa a apoya una isión humanis a de lo in e nacional, que pod ía aplica se al caso de los inmig an es. Po úl imo, jus i ica é con es a gumen os la asunción de mi p opues a cons ela i a. 2. Con o e sia susci ada al ededo de El de echo de gen es: plan eamien o de un libe al iguali a is a La Teo ía de la jus icia publicada po Rawls en los se en a señala una nue a concep- ción de la jus icia en el ámbi o domés ico, es deci , den o de los es ados e i o iales. Más aún, elabo a un concep o de lo azonable, en el ma co de su eo ía de la jus icia, con ue e sesgo sus an i o8. Las pa es en la posición o iginal adop an un c i e io público de 8 Una ca ac e ización de lo azonable en e a lo acional en Rawls pod ía se la siguien e: la acionalidad capa- ci a a las pe sonas pa a conoce con p ecisión sus p opios in e eses, pe cibi las consecuencias de una p ác ica y adhe i se a un cu so de acción después de decidi lo. La azonabilidad a unida a un deseo de impa cialidad, en el sen ido de que exp esa el econocimien o de los eclamos de los demás como me ecedo es de igual conside- ación que los p opios. 83 Jus icia in e nacional e inmig ación, necesidad de cons ela di e en es p incipios no ma i os Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 jus icia sus an i a y social; has a al pun o es o es así, que oda eo ía que no acep a es a idea de jus icia se á achada de i azonable. Rawls no se con o ma, en el caso domés ico, con o o ga un me o alo epis émico a la jus icia, que an sólo exigi ía un p ocedimien o azonable de jus icia capaz de ga an iza la legi imidad de los esul ados. Po el con a io, cons uye un concep o sus an i o de lo azonable, y po ende una concepción sus an i a de la jus icia, ejempli icada en sus dos p incipios, como ga an ía de la legi imidad. Su ob a del año 1999 El de echo de gen es no abo da de la misma mane a la jus icia den o del ma co in e nacional9. Pod íamos da di e en es azones po las que Rawls se aleja de una ca ac e ización sus an i a de lo azonable en el espacio global. Me cen a é en dos de sus a gumen os. El p ime o iene que e con cómo en iende el «quién» y el «qué» de la jus icia; el segundo, end á que e con su concepción de la ole ancia libe al10. Con espec o al «quién» de la jus icia en el ámbi o in e nacional, Rawls lo deja muy cla o a lo la go de su ob a. Se dis ancia de odo p oyec o que p e enda una concepción polí ica y mo al de jus icia cosmopoli a libe al: él, a di e encia de los cosmopoli as, no ope a con indi iduos sino con pueblos: Es as obse aciones ilus an el con as e en e el de echo de gen es y una pe spec i a cosmopoli a. La p eocupación úl ima de una pe spec i a cosmopoli a es el bienes a de los indi iduos y no la jus icia de las sociedades […] (La pe spec i a cosmopoli a) se p eocupa po el bienes a de los indi iduos y po si el bienes a de la pe sona en peo condición en el ámbi o global puede mejo a . Pa a el de echo de gen es lo impo an e es la jus icia y la es abilidad, po las azones co ec as, de las sociedades libe ales y decen es que i en como miemb os de una sociedad de los pueblos bien o denados11. Los indi iduos ya no se án la espues a adecuada pa a el «quién» de la jus icia, a di e encia del caso domés ico, en an en juego las colec i idades que el ilóso o libe al denomina «pueblos»12. E iden emen e, la modi icación del «quién» a en co elación con el cambio en la espues a al «qué». En los es ados e i o iales, una jus icia cen ada en el indi iduo enía la obligación sus an i a de legi ima se a a és de una sociedad bien o denada con ins i uciones, que debían segui una concepción sus an i a de jus icia, y que ga an izaban la edis ibución de bienes y, po lo an o, el bienes a de los indi iduos13. 9 Véase Rawls, J., El de echo de gen es, Ba celona, Paidós, 2001. 10 In encionadamen e u iliza é la e minología que emplea Nancy F ase en Escalas de jus icia. Con pos e io idad me cen a é en de e minados a gumen os de la ilóso a es adounidense. La ob a de F ase ha sido cen al pa a «enma ca » co ec amen e el ema de la jus icia in e nacional y pa a hace una lec u a c í ica de ob as como la de Rawls. Espe o deja cla o a lo la go de mi exposición an o mi ace camien o a F ase como mi in en o de uni a su p opues a una dimensión que la pensado a no eame icana deja al ma gen. Véase, F ase , N., Escalas de jus icia, Ba celona, He de , 2008. 11 Rawls, J., El de echo de gen es, op. ci ., pp. 138-139. El pa én esis es mío. 12 Rawls u iliza el concep o «pueblo» en e a «Es ado» con una cla a in encionalidad: en e al Es ado adicional, con sus pode es de sobe anía, los pueblos libe ales y decen es limi an sus in e eses básicos como lo exige lo azonable. Véase Rawls, J., Ibídem, pp. 37-40. 13 Rawls se dis ancia de p oyec os cosmopoli as como los de B ian Ba y (1989), Cha les Bei z (1979) y Thomas Pogge (1990). 84 Asunción He e a Gue a a Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 El de echo in e nacional, en la isión awlsiana, sigue siendo un de echo que media las elaciones en e colec i idades. Mues a una cegue a o al, siguiendo la e minología de F ase , an e el nue o ma co que exigi ía el enómeno de la globalización. Un quién colec i o llamado pueblo se á el suje o de la jus icia in e nacional, de al modo, que no nos hemos de cen a en una jus icia sus an i a que pe mi a esponde a un qué edis ibu- i o, sino en una jus icia epis émica que de espues a a un qué, cen ado en la es abilidad en e los di e en es pueblos libe ales y decen es. Más aún, se án los pueblos si uados en un mismo ni el los que pod án adop a en una posición o iginal los ocho p incipios del de echo de gen es14. Las pa es, a ni el domés ico, adop an, en la posición o iginal, un c i e io público de jus icia social; en el caso in e nacional, las pa es son eque idas pa a que ap ueben di ec amen e unas eglas in e nacionales (los ocho p incipios). Lo azonable en el de echo de gen es no equie e que las pa es se adhie an a una concepción sus an- i a de la jus icia, sólo exige el c i e io de ecip ocidad: «Así el c i e io de ecip ocidad se aplica al de echo de gen es en la misma o ma que los p incipios de jus icia pa a un égimen cons i ucional»15. El segundo a gumen o al que se adhie e Rawls pa a echaza una concepción sus an i a de lo azonable, en el espacio in e nacional, y, po ende, un concep o sus an i o de jus icia, iene que e con su ca ac e ización de la ole ancia libe al. El miedo de Rawls, como dice Allen Buchanan, a la acusación de p omo e unos de echos humanos pa oquianos, le lle a a echaza una concepción sus an i a de jus icia y a educi d ás icamen e, como consecuen- cia, la lis a de los de echos16. Rawls dis ingui á cla amen e en e los de echos que pueden dis u a los ciudadanos den o de su es ado e i o ial, y los de echos más limi ados del espacio in e nacional. Desde mi pun o de is a, la cegue a de Rawls, a la ho a de abo da el ema de la jus icia in e nacional, iene que e con o o ga me amen e un alo epis émico y no sus an i o a lo azonable. La sus an i idad de lo azonable en el caso domés ico –unido a una concepción sus an i a de jus icia– pe mi ía a la eo ía de la jus icia, po un lado, ene en cuen a las «ca gas de la p ueba» de los indi iduos –no odos pa en de una si uación igual– y po o o, posibili aba el pe ca a se de que la neu alidad de lo azonable, en e a las o mas de ida, no implicaba neu alidad de las consecuencias que las no mas y disposiciones eje - cen sob e los di e en es indi iduos. En el ámbi o in e nacional es as dos conside aciones desapa ecen. En p ime luga , los pueblos son eque idos, pa a que ap ueben unas eglas in e nacionales, sin ene en cuen a que algunos pa en con des en aja: ienen ca gas que 14 Los ocho p incipios son los siguien es: 1. Los pueblos son lib es e independien es, y su libe ad e independencia son espe adas po o os pueblos; 2. Los pueblos deben cumpli los a ados y los con enios; 3. Los pueblos son iguales y deben se pa es en los acue dos que los incula; 4. Los pueblos ienen un debe de no in e ención; 5. Los pueblos ienen el de echo de au ode ensa pe o no el de echo de decla a la gue a po azones dis in as a la au ode ensa; 6. Los pueblos deben espe a los de echos humanos; 7. Los pueblos deben obse a cie as limi aciones especí icas en la conducción de la gue a; 8. Los pueblos ienen el debe de asis i a o os pueblos que i en bajo condiciones des a o ables que les impiden ene un égimen polí ico y social jus o o decen e (Rawls, J., El de echo de gen es, op. ci ., p. 50). 15 Rawls, J., Ibídem, p. 48. 16 Véase Buchanan, A., «Taking he Human ou o Human Righ s», en: R. Ma in, y D. A. Reidy, (eds.): Rawls’s Law o Peoples. A ealis ic u opia?, Blackwell Publishing, 2006, p. 150. 85 Jus icia in e nacional e inmig ación, necesidad de cons ela di e en es p incipios no ma i os Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 Rawls no pa ece ap ecia 17. En segundo luga , el de echo de gen es se mos a ía insensible a las consecuencias que las eglas eje cen sob e di e sos pueblos con ca gas an di e en es. Una de las c í icas más sólidas, al plan eamien o nacionalis a libe al iguali a is a de Rawls, se á plan eada po F ase . Relaciona la cegue a awlsiana con el p oblema del enma - que: an e un enómeno como la globalización cabe eplan ea se el quién, el qué y el cómo de la jus icia18. F ase consigue da una espues a compac a a es os nue os desa íos ompiendo con el caduco ma co wes aliano. F ac u ado es e ma co y en una si uación, como la de ine la au o a, de jus icia ano mal el quién ya no puede se el me o ciudadano de un es ado e i- o ial, el qué de la jus icia se amplia a una iple dimensión, a sabe , a la edis ibución y al econocimien o se une la dimensión polí ica de la ep esen ación. Y, po úl imo, es a nue a concepción conduce a un nue o cómo, es deci , cómo implemen a ins i ucionalmen e ese quién y qué de la jus icia in e nacional. 3. El quién de la jus icia in e nacional aplicado a un caso: la inmig ación. Plan ea- mien o de un nacionalis a libe al La espues a de F ase a es a cues ión supe a muchas de las limi aciones de los plan ea- mien os de cosmopoli as, in e nacionalis as y nacionalis as libe ales. Bas a con de ene se en alguna de es as p opues as, pa a e sus impo an es con lic os y con adicciones, cuando a an cues iones de jus icia elacionadas con la inmig ación o los e ugiados. Es e es el caso del nacionalis a libe al Da id Mille . En su abajo «Immig a ion: The Case o Limi s» analiza es a gumen os a a o de la ape u a de on e as: el p ime o se cen a en el de e- cho a la libe ad de mo imien o, el segundo explica que el de echo de salida conlle a ía necesa iamen e un de echo de en ada y, po úl imo, oma la inmig ación como ejemplo de jus icia in e nacional dis ibu i a19. T as analiza los llega a la pa adójica conclusión de que la obligación de acoge depende de si encuen o a alguien que quie a acoge . De igual modo que el de echo a casa se con alguien depende de si encuen o a alguien dispues o a casa se. Mala analogía pa a quien p e ende di imi un ema de jus icia. Un nacionalis a libe al como él es á admi iendo que se nos puede o o ga un de echo, el de echo de en ada, pe o no se nos iene po qué ga an iza la ealización ma e ial de ese de echo. Desde posiciones no libe ales sí exis e una p eocupación po la libe ad eal y no me amen e po una libe ad o mal. O lo que es lo mismo, nos p eocupa íamos no me amen e po la lis a de de echos, sino po las condiciones que pe mi en la ealización de esos mismos de echos. Además, Mille e o za á su blindada posición haciendo un guiño a dos de los a gumen os más esg i- midos con a la ape u a de on e as: la p ese ación de la cul u a au óc ona y el con ol de población pa a ga an iza la supe i encia ecológica y económica de las sociedades. 17 La única o ma con la que in en a ía palia es a si uación de des en aja pa ece se con el p incipio ocho, es deci , con el debe de asis encia. 18 Aún siendo unos escép icos de la globalización, lo que nadie puede nega es la p oli e ación de acon ecimien os sociales, polí icos y económicos a escala global. Es ine i able la in e p e ación de p oblemas de géne o, de c isis económica o medioambien al más allá de los es ados e i o iales. Ni que deci iene, el eplan eamien o ansnacional de un p oblema polí ico como el de los inmig an es o e ugiados. 19 Mille , D., «Immig a ion: The Case o Limi s», en: A. I. Cohen and C. H. Wellman (eds.): Con empo a y Deba es in Applied E hics, Ox o d, Blackwell Publishing, 2005, pp. 193-206. 86 Asunción He e a Gue a a Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 El abajo de Mille es un buen ejemplo de espues a y deba e incapaz de sal a el ma co wes aliano. Desde su posicionamien o se es á cues ionando el e dade o alcance mo al y polí ico del ema de los inmig an es y e ugiados. Po un lado, los a gumen os que analiza Mille y su p opues a siguen sin deja cla o si el quién de la jus icia in e nacional aba ca a una nue a «ciudadanía global». Al coloca en un mismo plano, pongamos po caso, el de e- cho de salida con el de echo a p o ege la cul u a au óc ona de un posible país de acogida, e iden emen e, con ie e en un me o con lic o polí ico lo que es un g a e con lic o no sólo polí ico sino mo al. Po o o lado, duda sob e la necesidad de eplan ea el p oblema desde una concepción de jus icia in e nacional dis ibu i a. Es a ía poniendo en e pa én esis, en el caso in e nacional, una dimensión cen al como espues a al qué de la jus icia: la dimensión edis ibu i a. Aún econociendo el debe mo al que ienen los países de in e eni en los casos en que no se espe en los de echos humanos, en los países de o igen, acaba susci ando dudas a la ape u a de on e as po la posible uga de alen os (pe sonas con educación supe- io : médicos, ingenie os, e c.) de los países menos desa ollados a los más desa ollados. Resol e un p oblema de jus icia in e nacional edis ibu i a con un me o cálculo de u ilida- des, colocando en un mismo plano el u u o de un país allido con el u u o mo al y polí ico de un suje o, que p e ende escapa de unas condiciones nacionales y e i o iales que le abocan a una ida allida, uel e a se un eje cicio nacionalis a libe al pa a blinda las on e as. Plan eamien os como el de Mille segui ían encuad ando a la jus icia in e nacional en un ma co wes aliano, donde los es ados nacionales, los ciudadanos nacionales y las es uc u as polí icas e i o iales, se ían los ac o es p incipales en el deba e polí ico sob e la ape u a o blindaje de on e as. Siguiendo con el plan eamien o wes aliano, Mille econoce la exis- encia de una obligación mo al de odos los se es humanos con quienes huyen de sus es ados, an e la iolación de los de echos humanos pe o, al mismo iempo, sepa a es a obligación del deba e polí ico y pone demasiadas abas a la ho a de enma ca la den o de las obligaciones polí icas a las que deben a ene se los ciudadanos. Como se es humanos enemos la obliga- ción de ayuda , p emisa inexcusable, como ciudadanos el deba e es á abie o. Pa ece ía como si, en es e discu so que man ienen muchos libe ales, la bene icencia uese la p ime a i ud del humano pe o no que es a misma ayuda sea una cues ión de jus icia polí ica. Como la p opia F ase acaba econociendo en su c í ica a los dogmas del iguali a ismo, aún a iesgo de que se nos acuse de mo aliza la polí ica, en un nue o ma co poswes aliano debe íamos p opone un con inuo en e mo al y polí ica. Tal con inuo pe mi i ía el a a- mien o de los p oblemas ansnacionales de jus icia como p oblemas polí icos, y po lo an o, como obligaciones a las que deben a ene se los ciudadanos, y no como me os p oblemas mo ales. Si acep amos es e con inuo, es necesa io epensa , en el a amien o de la jus icia in e nacional, ins i uciones polí icas que supe en las ba e as nacionales. Pun o del que se alejan plan eamien os como el de Mille . La p opues a de F ase pe ila un nue o p incipio capaz de esponde al quién de la jus- icia en el nue o ma co poswes aliano. Lo denomina el p incipio de odos los suje os y lo de ine de la siguien e mane a: «Una cues ión es á jus amen e enma cada si y sólo si odos y cada uno de los some idos a la(s) es uc u a(s) de gobe nación que egula(n) las á eas ele an es de la in e acción social eciben igual conside ación». Con es e p incipio, F ase esponde a los nue os e os de la jus icia in e nacional. Su p o- pues a me pa ece ace ada y necesa ia en el con ex o de las nue as elaciones ansnacionales 87 Jus icia in e nacional e inmig ación, necesidad de cons ela di e en es p incipios no ma i os Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 73 (Ene o-Ab il) 2018 y globales. Quisie a sub aya en es e pun o la necesidad de cons ela su en oque con elemen- os p esen es en el p incipio del humanismo o cosmopoli ismo. Explica é, más adelan e, es azones pa a apoya mi p opues a. La p ime a iene que e con la con inuidad en e cues- iones de jus icia y cues iones é icas; la segunda, con implemen a la ca ga mo i acional del p incipio ase iano; y la e ce a, con la espues a al qué de la jus icia in e nacional ( ealmen e si que emos que la espues a al qué sea idimensional y aba que ambién la edis ibución se á p eciso ija se en el suje o de ca ne y hueso y en sus necesidades y ulne abilidad). 4. Cons elación de en oques: el p incipio del humanismo yux apues o al p incipio de odos los suje os En los apa ados an e io es he mos ado la insu iciencia de dos plan eamien os clásicos de jus icia in e nacional, uno desde el posicionamien o de un libe al iguali a is a y o o desde un nacionalis a libe al, a la ho a de abo da cues iones cen ales en el espacio de una sociedad globalizada. La p opues a de F ase , en Escalas de jus icia, supe a muchas de las limi aciones an e io es al si ua su plan eamien o en un ma co necesa iamen e poswes a- liano. Su en oque la lle a a o mula el p incipio de odos los suje os al que me he e e ido en el apa ado p e io20. F en e a los en oques an e io es, con es e p incipio se ga an iza ía que aún sin se miemb o de una es uc u a de gobe nación, los suje os es a ían ampa ados an e las injus- icias enma cadas en un ni el ansnacional21. Bas a con es a suje o a cualquie es uc u a de gobe nación, que egule las á eas ele an es de la in e acción social, pa a que ese suje o eciba igual conside ación. Y, es e iden e, como econoce la au o a, que i imos en un mundo globalizado donde podemos es a suje os al pode coe ci i o de una gobe nabilidad no es a al. Po ello, siguiendo con el ejemplo de la inmig ación, los inmig an es sí es án suje os a es uc u as de gobe nación ansnacionales que egulan sus in e acciones sociales. Po ejemplo, una pe sona puede no es a ac edi ada an e una es uc u a de la UE, pe o las decisiones de es a a ec an a las condiciones de ida de al pe sona. Po lo an o, es a es uc- u a es a ía obligada a da le ep esen ación22. Como he señalado al inal de la sección an e io , conside o necesa io cons ela es e p incipio de F ase con el que se ha denominado el p incipio del humanismo. En e sus de enso es cabe ci a a Ma ha Nussbaum quien apela a c i e ios elacionados con el se 20 Vuel o a eco da la o mulación del p incipio: «Una cues ión es á jus amen e enma cada si y sólo si odos y cada uno de los some idos a la(s) es uc u a(s) de gobe nación que egula(n) las á eas ele an es de la in e ac- ción social eciben igual conside ación». 21 Recué dese que o o p incipio no ma i o que da espues a al quién de la jus icia es el denominado p incipio de la condición de se miemb o. P opond ía una solución apelando a c i e ios de pe enencia polí ica ales como la ciudadanía. F ase ambién lo examina á y mos a á sus insu iciencias. La más impo an e ca encia, como señala la au o a, se á que el p incipio conduce a a i ica los nacionalismo excluyen es de los pode osos. 22 F ase conside a que es e nue o p incipio que p opone supe a ambién las limi aciones del p incipio de odos los a ec ados: son suje os de jus icia aquellos co-imb icados en una ed de elaciones causales. Ella misma asumía en ob as an e io es es e p incipio. Uno de los p oblemas que e en él es que cae íc ima de la educ io ad absu dum del e ec o ma iposa: odo es á elacionado con odo.