Una imagen poética de San Juan de la Cruz
Abstract
Ministerio de Cultura
Full text
UNIVERSIDAD DE
OVIEDO
97
UNA
IMAGEN
POÉTICA
DE
SAN
JUAN
DE
LA CRUZ
Es a no a, en a que amos a es udia la ansmisidn de una imagen poé ica y
el
enlace de dos c eado es li e a ios, no p e ende se ca egó ica ni de ini i a. Va-
ya de an emano al ad e encia pa a que si un hallazgo pos e io de la c í ica o
una in es igación e udi a nos p esen a an el nexo exac o en e San Juan y Gón-
go a, e e en e a la imagen es udiada, nada se nos pueda ep ocha . Desea íamos
en o o cl
A
eces la
ádicamen i
Relaciona
en o, po
1
:omple a
c
os poe as
:
,..
L..,&..,*
a amos de
misma ma
,s..
-.-.+
:..-
eado , coi
semejanza
e
y mucho
ls i uye pi
.
li e a ia
I
I
más en c;
a e es ilísl
esa, sob
el que sus
la esolución
(
le es e caso, pe o aquí, sólo conc e a el he-
cho de que da señe os hayan u ilizado una
i
a illosa iniagen.
Es o debe ía ua. axi e, pues el ncómo» un ema o
LB.
iiiuLi u,
ya c eado, esu-
ci a ode osa cl :ica.
iausa so p e odo, si a es-
po ; asos como ;ci a es as
a San Juan de la
C uz
y a don Luis de Góngo a supone es ue zo
io1 lo menos, en una p ime a imp esión.
Y
sin emba go, la dispa idad
se encuen
líneas.
en e ambos poe as, no es an o unda, y el bello a i icio pok ico del san o cas-
ellano
(1)
no es á muy lejos-en una alo ación ela i a-del eca gado a i icio
cul e ano del poe a co dobds. Quizás po eso, quienes mejo han cap ado la
.esencia lí ica de San Juan, han sido los poe as de o os del gongo ismo, ales co-
mo Dámaso Alonso
y
Ge a do Diego
(2).
E incluso se encuad a ya a San Juan
como igu a c ucial en e gó ico y ba oco
(3).
Pe o no con iene aden a se en la di agación y sí, en cambio, p esen a ya el
da o conc e o que hable po sí mismo.
San Juan de la C uz en nCaiiciones del alma, que se goza de habe llegado al
(1) VId. Dd naso Alonso:
-~a
pocsia de San Juan de la C uz*. Mad id. 1942. donde me es udian
los dl a sos aspec os es llls lcos dela poesia juanls a. obse 6ndo e jueeos de con as e. no imlm-
os ondula o los en el pe iodo. e ec os de ali e ncl6n. e c.
(2)
Vid. el an e lo es udio.
y
Ge a do Dlego: aM6slca
y
l mo en la poesla de San Juan de
1.
C uz-. Esco ial
núm.
25.
No le nb e. 1942 Paíglna
163.
13)
Vld. .Angel de Ap aiz*: San Juan dc la C uz en e el gb co
y
el ba ocow. Re lm a de Idas
Es & icas. n6 n.
3.
1943. plglna
17.
98
REVISTA
DE LA
al o es ado de la pe ección. que es la unión con Dios po el camino de la nega-
ción espi i ual» (conocida po «Noche oscu a del alma») nos o ece la siguien e-
Úl ima es o a:
*Quedéme,
y
ol idéme,
el os o ecliné sob e el amado;
cesó odo,
y
dejéme,
dejando mi cuidado
en e las azucenas ol idadon.
Don Luis de Góngo a en la Soledad p ime a p eseii a los siguien es e sos:
*Menos en enuncia a dó la encina
el ex anje o e an e,
que en eclina se el menos a igado
sob e la g ana que se is e ina,
su bella amada, deponiendo aman e
en las es idas osas su cuidados
(1).
Y
en la e sión, en p osa, de Dámaso Alonso:
.Nues o pe eg ino ex anje o se sepa ó de la encina (en cuyo hueco se había
man enido ocul o) an es de aue el úl imo de los mon añeses hubie a acabado de
ende se sob e la basquiiia
(
na de su he mosa
m
pa a abando-
de ina g a
:
los mieni
ion añesa,
a del cam na , cn las es idas osas dc b os bellos, la a ig, ino
y
su amo-
oso cuidado,
(2).
Nos hallamos iso de e iden e simili ud; lo bas an e e iden e pa a.
o igina es e peqc :n a io.
n ha c eac
a no ec
dos y mu
_
s.__'
an e un c;
leño comi
nagen es
1
En
e ec o, la
i
a inisma y los é minos empleados casi son exac os.
San Jua io una imagen poé ica de las más log adas- qu de
Li e a u le da o ci a an admi able es o a?-desc ibié idc e -
sos ceñi ;¡cales, ese momen o inal en que la Amada
ha
4
al
Amado;
y
eciinandose sob e Él, se abandona en un sosieeo laxi~ua
uue
se
ansmi e, con emblo sua ísimo, a las ases 111 'aii-
es de paz. La Amada ha dejado su cuidado ol
La es o a an e io de la .Noche..
mas de di
,idado en
L.
ulcedumbi
e las azuc
«El ai e de el almena.
cuando yo sus cabellos espa cía
con su mano se ena
en mi cuello he
y
odos mis sen
16
manual
)nos, con
7
ncon adc
...
:L.>
-e
y
susu
:en as.
(1)
G6ngo a
#Las
Soledadcsb.
Ed.
üá naso
Alonso.
Plad ld,
1935,
p íglai
76.
(2)
Id. Id..
pAglna
171.
UNIVERSIDAD DE OVIEDO
99
alude a una almena de un posible cas illo o edi icación en el que es a o lo ecie-
sen azucenas. Exis e, no obs an e, el lo ecimien o poé ico me ced al cual pue-
den su gi azucenas aún de ás de la pc ea almena. Sin emba go, bien pudie an
aludi esas azucenas, no a la blancu a de unas angibles lo es
(1)
sino
a
los deli-
cados miemb os del Amado, en cuyo caso se acen ua ía, aún más, la semejanza
con los e sos de Góngo a.
Es e nos o ece la misma imagen: el náu ago p o agonis a de las Soledades,
on añeses
pa eja co
Kl
--
-
-
-
acuden a
n sus se ;
-
-
- -
a
a asis i a una boda de se anos. Los m la misma boda y
descansan de la jo nada o mando amo osa anas.
Se ienden sob e ellas-sob e las i as
11ui .s
~UC
aus
miemb os-y allí
abandonan su cuidado.
Obse elnos, aho a,
la
semejanza de é ininos: en San Juan, la Amada dice:
se1
os o
eclini
sob e el
Amodo*.
El ino 1 añ4s de Góngo a no a da
*en
eclina -
se...
sob e la g ana, que se is e ina, su bella
amada*.
Los úl imos e sos de una
y o a es o a son aún más signi ica i os: en San Juan: «dejando mi cuidado
/
en-
e las azucenas ol idado». En Góngo a: «deponiendo aman e
/
en las es idas
osas,
si
ci idado*.
Y el ge undio «deponiendo» equi ale
;I
«dejando» de San Juan.
Las azucenas han sido sus i uídas po a es idas osas,, sus i ución muy de aci e -
do con el espí i u de cada poe a.
San Juan dice .azucena. po que es la bíblica lo del Can a de los Can a es..
Góiigo a ya
110
puede emplea la misma lo -blancu a mís ica, símbololde amo
pu o-po que quie e desc ibi nos los bellos miemb os de las se anas, es idos
con i a y n~ul icolo g ana. Ya no si e una lo blanca y el poe a co dobés e-
cu e a la osa, de más gama colo ís ica.
Fue a de es e aspec o del colo enemos el ya aludido del simbolisino. La azu-
cena es emblema del pu o amo que se p o esan Alnado y Ainada sanj iaiiis as.
La osa es la lo del amo , simpleinen e sensual, esco, ju enil.
De odo es o se concluye la e iden e semejanza-no empleamos aun el é -
mino in luencia-en e ambos ozos pob icos. San Juan y Góngo a u ilizan
la
misma imagen.
Y
lo e dade amen e cu ioso es que la es o a del San o es á e-
pu ada coino c eacidn pe soiial y po an o hemos de deduci que Góngo a hu-
bo de copia la, eco da la o, po el con a io, su men e poe ica c eó unaiimagen
ya u ilizada y de la que 61 no enía no icia. Es a úl ima conclusión es un an o
di icil, y más es de c ee que don Luis hubiese leído a San Juan
y
ememb ase la
bella imagen del abandono amo oso.
Si quisiésemos halla o a uen e de dicha imagen, no sab íamos encoii a la
an di ec a. En
nEl
Can a de los Can a es.,
en
que an o se inspi ó San Juan, no
(1)
As1
supone
AgusHn del Campo
en
su e- udio .Poesía
y
es ilo de la noche oscu a,. Re is a
de
Idea
Es lces
nQm,
3.
1943.
phgina
53.
al comen a es a Úl lma es o a.
1
O0
REVlSTA DE
LA.
ndllan~
y en c
pleade
.
.
os nada
uan o a la
1s en una
i
semejan e. La unión de Esposo y Esposa nunca es así desc i a
s azucenas, aunque son ci adas ecuen emen e
(1)
nunca son em-
magen semejan e a la de San Juan.
AlgUn o o pasaje pa ecido pod íamos halla . Así, en el Ma qués de San illa-
na, Se anilla 1X:
«Assy concluymos
el nues o p ocesso,
sin aze excesso,
e
nos a enimos
...
...
E
ue on las lo es
de cabe Espinama
los encub ido esu
(2).
En e las lo es, el caballe o y la se ana concluyen el p oceso amo oso lo que
se asemeja a la es o a de la .Noche oscu a. si acep amos las azucenas como lo-
es y no como miemb os.
De odas o mas no hace al a se un lince pa a da se cuen a de la di e encia
que exis e en e los e sos de San Juan
y
los de San illana, di e encia que nos e-
a i ma la c' iginalidad c eado a de San Juan. Po an o, solo de es e pudo oma
Góngo a la imagen. Cla o es que ambién exis e di e encia en e los e sos mís-
-
icos
y
En
si a co
los cul ei
cuan o a
men a io:
'anos, pe c
Is
di e enc
San Juan
es más i
:ia, iene u
u iliza es
Je e la se
na explica
a imagen
mejanza.
ción an
S(
como des
encilla qu
;c ip i a
d
:
apenas nece-
le la espi i ual
unión en e C is o
y
el Alma, unión que se consuma en esa úl ima es o a de la
=Noche*,
y
a la que se ha llegado a a és de oda una g adación poé ica
y
es-
pi i ual: De la oscu idad de la «Noche., al albo esplando de la azucena. Unión.
mís ica, en in, ma a illosamen e desc i a en e sos inol idables.
La
es o a del poe a co dobés pe enece
al
momen o ba oco, a esa época en
que se di explosión sensual de la ca ne h maiia. El halago a los sen idos es p e-
ocupación de odo poe a,
y
en Góngo a es cla e de su ob a eminen emen e co-
lo is a, musical, sensi i a. Po an o
cl
a iio niís ico de la *Noche» ha dejado pa-
so al ino amo sensual de es os mon añeses de las Soledades, que descansan
del camino con e ó ico eclina sob e las se anas. En San Juan e a la Aniada
quien, con ges o de sosiego y hones idad, eclinaba su os o sob e el Amado.
(1)
Has a cua o eces. El niomen o mas paieddu cs cuando la esposa dlce:
a'
Yo soy oda
nomen os
en
.ue po se lle
o es como
amado
y
mi
amado es odo mío. el cual se ec ea
m e
azucenas*. Los es an es
n
,
que
se ci a la azucena son casl odos e e en es a lu belleza de
la
Esposa. con cuyo c ean a
compa a las lo es, lo que. po
<
o lado nos ace ca
a
la
coocepclon de dichas
íl
iiem-
b os humanos.
(2)
N.
B.
A.
E.
ol.
19.
pbg.
574.
UNIVERSIDAD DE OVIEDO
101
Aho a, en Cóngo a, es el homb e el que sin el meno sosiego, di íanios que
has a con ba oco dinamismo, se eclinaba sob e la muje .
Y
ya no es un caso in-
di idual como se daba en San Juan, sino común.
En San Juan el cuad o iene una dulzu a espi i ual
y
una dignidad bíblica,
p opias del poe a
y
del momen o. En Cóngo a la escena cob a colo paganizan e
y los mo~i aiieses
y
se ai:as nos ecue dan demasiado-pese a sus ús icos dis-
aces-a los au ios
y
nin as de la ieja mi ología, que el ba oco ha de o mado.
En San Juan se espi a inis icismo
y
se enidad; odos los e bos de la es o a
dan sensación de abandono; solo hay una no a de colo dada po las azucenas,
que es el blanco. En G6ngo a se pe cibe sensual ambien e, el cuad o iene un di-
namismo especial
y
la imagen que a él co esponde ía se ía la de una bacanal
campesina en la que si no había mucho bullicio-aunque poco an es las se anas
habían can ado- anipoco hab ía el silencio de la almena juanis a.
Y
si las no-
as de colo no son abundan es, la es o a gongo ina es más isual y sensi i a
que la de San Juan. El ciiidado que la Amada depone en la «Noche oscu an es el
cuidado amo oso, la p eocupación espi i ual. El cuidado depues o po los mon-
añeses alude p e e en emen e a la a iga del camino, aunque Dáinaso Alonso, en
la e sión en p osa, dice *la a iga del camino,
y
su amo oso cuidado*, desglo-
sando un solo é mino en dos.
Tales mo i os y comen a ios nos sugie e la semejanza es ablecida en e am-
bas es o as. Si e ec i amen e Góngo a se inspi ó di ec amen e en la imagen
c eada po San Juan es cosa a la que no pode nos llega . Mas, aunque al disc i-
minación no sea posible, el hecho de encon a unos e sos simila es en
la
ob a
del poe a de Fon i e os
y
en la del poe a co dobés, nos ha lle ado a discu i so-
b e ello.
Y
nos ha lle ado ambién
a
pensa en esas ex añas a inidades que
a
lo
la go de nues a his o ia li e a ia se p esen an, enlazando homb es y épocas que,
según c eíamos, nada enían de comun.
Si a San Juan le cabe el me i o de c eado ,
a
Góngo a le cabe el de ecep o
de oda la lí ica enacen is a.
Y
si San Juan de la C uz no acila en inspi a se en
aquel an p o ano poe a que ue Ga cilaso de la Vega, don Luis de Cóngo a e-
cibe ambién la inspi ado a in luencia del menudo ca meli a de Fon i e os, del
c eado de
la
más
pu a poesía cas ellana.
MARIANO BAQUERO GOYANES