Capillaria plica como agente etiológico de hematuria en un perro
Abstract
Se describen los hallazgos clínicos y hematológicos, diagnóstico y tratamiento de un caso de hematuria y disuria provocado por Capíllaria plica en un perro macho de un año y medio.
Full text
CAPILLARIA PLICA COMO AGENTE ETIOLÓGICO DE HEMATURIA EN UN PERRO. A. del Río Monge, D. Flores Serrano, L. Arrieta Martínez, J.M. Bosch Vilà RESUMEN. Se describen los hallazgos clínicos y hematológicos, diagnóstico y tratamiento de un caso de hematuria y disuria provocado por Capíl/aria plica en un perro macho de un año ymedio. Palabras clave:. Hematuria; Eosinofilia; Capíl/aria plica. INTRODUCCIÓN. Entre las múltiples causas etiológicas de hematuria y disuria en el perro, la infestación por nemátodos del genero Capil/aria es muy infrecuente y rara vez se ve asociada a signos clíniCOS(4, 6). El parásito adulto se encuentra localizado en vejiga urinaria y uréteres, total o parcialmente introducidos en la mucosa, lo que induce una respuesta inflamatoria, o bien pueden hallarse de forma libre en la luz de estos órganos(2, 4). El diagnóstico se realiza mediante la identificación de los huevos en el sedimento urinarío'": 6, 8). El tratamiento con fcnbendazolê7) o ivermectina(5)actúa satisfactoriamente consiguiendo la total eliminación del parásito. CASO CLÍNICO. Pterïon es un Pastor Alemán de un año y medio de edad que se presentó en nuestro hospital cuando contaba con cuatro meses de edad. En el momento de presentación, el paciente padecía un cuadro de hematuria alríínal de la micción, de una semana de duración.come único síntoma relevante. El propietario remitía que, con anterioridad, se Centre Clínic Veterinari de Lleida. CI Nadal Meroles, 24. 25008 Lleida. www.lleidavirtual.com/clinic ABSTRACT. Clinical picture, haematologic features, diagnostic techniques and treatment protocols are discussed regarding a male dog one year and a half oid with hematuria caused by Capil/aría plica. Key words: Hematuria; Eosinofilia; Capíl/aria plica. habían producido episodios esporádicos de hematuria y disuria de breve duración y que siempre remitían sin tratamiento. La anamnesis no reveló ningún hecho destacable; había sido vacunado y desparasitado correctamente, y su comportamiento y actitud no era distinto al de un cachorro de su edad. La exploración clínica no puso de manifiesto ningún síntoma de enfermedad, la temperatura era normal, no había signo alguno de dolor, y la única alteración destacable era una polaquiuria con una orina de color ocre oscuro. Procedimos a la obtención de una muestra de orina mediante sondaje y sangre, cuyos resultados se reflejan en la Tabla I. Los únicos parámetros alterados en el análisis de sangre fueron una marcada eosinofilia, ligera anemia, hiperfosfatemia y una leve hipoproteinemia. A su vez, el urianálisis manifestó la presencia de sangre y proteínas. En el sedimento no se observaron cristales ni otros elementos celulares que hematíes. Realizamos un estudio radiológico y ecográfico cuyo resultado fue normal. Ante el cuadro clínico observado y los resultados laboratoriales obtenidos se emitió un diagnóstico presuntivo de cistitis hemorrágica de etiología desconocida. Se instauró un tratamiento a base de trimetropim-sulfadiacina (15 mg/kg/12 horas) y metil-prednisolona (1 mg/kg/12 horas) & 223
Capi!laria plica como agente etiológico de hematuria en un perro. A. del Río Monge et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, na 3,1999. Tabla I. HEMOGRAMA Hematocrito (37,0-55,0) 39,3% Hemoglobina (12,0-18,0) 13,4 gr/dl Leucocitos (6,0-16,9) 13,4 x 10 9 /L Neutrófilos (2,8-10,5) 6,3 x 10 9 /L Basófilos (0-2) O Eosinófilos (0,5-1,5) 5,0 x 10 9 /L Linfocitos/Monocitos (1,1-6,3) 2,lx10 9 /L Plaquetas (175-500) 395 x 10 9 /L BIOQUÍMICA SÉmCA Albúmina (2,7-3,8) 3,14 gr/dl BUN (7,0-27,0) 15,8 mg/di Creatinina (0,50-1,80) 0,90 mg/di Fósforo (2,50-6,80) 7,73 mg/di Proteínas totales (5,20-8,20) 5,90 gr./dl Globulinas (2,50-4,50) 2,76 gr./dl UmANÁLISIS TIRA REACTIVA Color Ocre oscuro Aspecto Turbio pH 6,5 Densidad 1,030 Albúmina Positivo ++++ Glucosa Normal Cuerpos cetónicos Negativo Bilirrubina Negativo Urobilinógeno Normal Sangre Positivo ++++ Nitritos Negativo. SEDIMENTO Hematíes Abundantes (+ 100 por campo) Leucocitos Muy escasos (0-2 por campo) Cristales Escasos de fosfato amónico magnésico Parásitos Negativo vía oral. A los tres días de iniciado el tratamiento, la mejoría fue total y los síntomas remitieron. Cuatro meses después de concluido el tratamiento, los propietarios volvieron a observar varios episodios similares de hematuria y disuria que remitían esporádicamente y sin necesidad de tratamiento; la duración era muy breve e incluso, en ocasiones, de menos de un día. Realizamos un nuevo análisis de sangre y orina (Tabla lI) y remitimos una muestra para urocultivo, cuyo resultado fue negativo a cualquier crecimiento de microorganismos. De nuevo el estudio radiológico.y 'ecográfico no reveló datos significativos. El:proceso remitió dos días después de aplicar el mismo protocolo terapéutico. ,j( '."'T" Un mes después de este epísodio.vnuestro paciente volvió a presentarse en nuestra consulta con una historia idéntica a las dos anteriores. Repetimos análisis de sangre y orina donde perdura la eosinofilia como único patrón alterado y en el sedimento descubrimos huevos de CapUlaria plica (Figs. 1 y 2). Tabla Il. HEMOGRAMA Hematocrito (37,0-55,0) 44,1% Hemoglobina (12,0-18,0) 15,3 gr/dl Leucocitos (6,0-16,9) 14,3 x 10 9 /L Neutrófílos (2,8-10,5) 7,0 x 10 9 /L Basófílos (0-2) O Eosinófílos (0,5-1,5) 2,8 x 10 9 /L Linfocitos/Monocitos (1,1-6,3) 4,5 x 10 9 /L Plaquetas (175-500) 335 x 10 9 /L BIOQUÍMICA SÉmCA Albúmina (2,7-3,8) 3,17gr/dl BUN (7,0-27,0) 21 mg/di Creatinina (0,50-1,80) 1,23 mg/pI Fósforo (2,50-6,80) 5,07 mg/di Proteínas totales (5,20-8,20) 7,16 gr/dl Globulinas (2,50-4,50) 4,0 gr/dl UmANÁLISIS TIRA REACTIVA Color Ocre oscuro Aspecto Turbio pH 7 Densidad 1,025 Albúmina Positivo ++++ Glucosa Normal Cuerpos cetónicos Negativo Bilírrubina Negativo Urobilinógeno Normal Sangre Positivo ++++ Nitritos Negativo SEDIMENTO Hematíes Abundantes (+ 100 por campo) Leucocitos Muy escasos (0-2 por campo) Cristales Escasos Parásitos Negativo CULTIVO MICROBIOLOGICO Tinción de Gram Negativo Cultivo bacteriológico Negativo Instauramos un tratamiento con fenbendazol (Panacurv) a dosis de 50 mg/kg/día durante cinco días remitiendo los síntomas. Durante este tiempo se realizaron controles diarios de orina en los que disminuyó gradualmente la hematuria. En ninguno de estos controles se volvieron a observar formas parasitarias. Tras una semana desde la última toma de medicación los síntomas volvieron a manifestarse, aunque con menos intensidad que antes. Se repitió el tratamiento durante seis días más y desaparecieron los síntomas sin posteriores recaídas. Un mes después realizamos un perfil de control en el que perdura la eosinofilia; el urianálisis y sedimento fueron normales. El color y el patrón de micción eran normales. Cuatro meses después del último análisis y doce desde la primera visita, el estado del paciente es saludable, la eosinofilia había remitido, el urianáli224
Copillorio plica como agente etiológico de hematuria en un perro. A. del Río Monge et oi. Clinica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19. na 3.1999. Tabla III. Causas potenciales de hematuríara. CAUSAS CAUSAS UIDNARIAS EXTRAURINARIAS HEMATURIA Causas uretrales: Sangrado espontáneo sin INICIAL - Traumatismo micción: - Infección - Infección, quiste, abceso, - Urolitiasis o tumor prostático - Neoplasia - Infección, tumor, proestro Región del trígono: o subínvolución uterina - Neoplasia - Trauma o tumor vagínal - Trauma o tumor prepucial HEMATURIA - Pseudohematuria - Prostáticas (ver arriba) TOTAL O - Riñón, uréter, - Trastornos de la coagulaFINAL vejiga: ción • Trauma - Golpe de calor • Infección - Inducido por ejercicio • Urolitiasis • Tumor • Parásitos • Idiopático - Infarto renal - Telangiectasia renal - Hematuria idiopática renal sis fue normal y ningún síntoma urológico ha vuelto a ser observado. DISCUSIÓN. La infestación del tracto urinario del perro por nemátodos de la especie Capíllaría plica es muy infrecuente (4, 6). No obstante, entre las causas potenciales de hematuria en el perro (Tabla III),el estudio de la presencia de este parásito debería incluirse de forma rutinaria. Las tres especies más frecuentes del genero Capi/laría que infestan a los perros tienen en común que parasitan membranas mucosas del aparato respiratorio y urinario, entre las que se encuentran (4): -C.boehmí parasitando los conductos nasales. -C.aerophi/a en tráquea y bronquios. -C.plica en vejiga de la orina y uretra. Los cánidos salvajes son más susceptibles a C. plica que los perros. Algunos estudios mencionan porcentajes de hasta un 59% de infestación en zorros (9), constituyendo de esta manera el reservorio más importante del parásito para el perro. Los adultos de C. plica se pueden localizar de forma libre en la luz de la vejiga urinaria, en cuyo caso el animal no suele presentar ningún signo clínico, o bien estar introducidos total o parcialmenFig. 1. Capillaria plica en sedimento urinario (x 450). Fig. 2. Capillaria plica en sedimento urinario (x 120). te en la mucosa, lo que produce una reacción inflamatoria de las vías urinarias (2). Los huevos del parásito son expulsados con la orina al exterior, en donde, si las condiciones de humedad y temperatura son las adecuadas (entre 15 y 18 OC), se desarrollará en su interior el primer estadía larvario (4,6,8). Los huevos de C. plica son muy sensibles a la desecación y al calor que lo inactivan rápidamente. Posteriormente son ingeridos por lombrices de tierra en cuyo aparato digestivo eclosionará la larva. Estas larvas aumentan de tamaño en el interior de la lombriz pero no experimentan ningún tipo de transformación. La participación del hospedador intermediario es imprescindible para la transmisión de la enfermedad; estudios en los que se intentó la transmisión mediante la ingestión directa por parte del perro' del huevo embrionado fueron infructuosos. Al ingerir el perro la lombriz de tierra, las larvas de C. plica penetran en la pared del intestino y quedan como segundos estadios larvarios en la mucosa y submucosa durante una semana. Aunque no se sabe con certeza, parece ser que estas larvas migran vía hematógena hasta los riñones y alean- & 225
Capillaria plica como agente etiológico de hematuria en un perro. A. del Rio Monge et af. Clinica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, na 3,1999. zan la pelvis renal, uréter y vejiga de la orina, en donde sufren dos transformaciones más antes de convertirse en adultos, El período de incubación es de, aproximadamente, 3 semanas, El de prepatencia es de 9 a 10 semanas, y el período de patencia es desconocido (6, 8). Este desfase entre incubación y prepatencia explica la aparición de signos clínicos de hematuria y disuria sin la visualización de los huevos en el sedimento urinario, lo que dificulta el diagnóstico, Los signos clínicos que presenta el animal infectado varían desde la ausencia de los mismos a disuria, hematuria, polaquiuria e incontinencia urinaria (2, 4, 5, 7), Una de las características que presenta la infestación por Capi/laria plica es que, generalmente, na está acompañada de infección bacteriana (5, 7) como ocurre en el caso clínico descrito, en donde el recuento de leucocitos en orina era insignificante y el cultivo bacteriológico dio un resultado negativo. En el análisis hematológico la única incidencia detectable es la eosinofília. Ésta suele ser muy evidente con parásitos que invaden tejidos debido a una respuesta alérgica a los antígenos de los mismos (1). La inflamación atribuible a estos parásitos puede extenderse hasta la pelvis renal (5,7) y, aunque en la bibliografía consultada no hay datos que lo avalen, la función de este órgano podría verse alterada y aparecer signos de azote mia en la bioBIBLIOGRAFÍA. 1. Bush BM. Interpretation of laboratory. Results for small animal c1inicians. Blackwell. 1991: 165. 2. Cauto CG, Nelson RW. Small Animal Internal Medicine. 2nd edition. Mosby. 1998: 578. 3. Eninger JV, Kazacos KR, Cantwell HD. Ivermectin for treatment of nasal capillariasis in a dogo JAVMA 1985; 186: 174-175. 4. Georgi JR, Georgi ME. Parasitologia en c1inica canina. Interamericano, McGraw·Hill. 1994: 181. 5. Kirkpatrick CE, Nelson GR. lvermectin treatment of urinary capillariasis in a dogo JAVMA 1987; 191: 701·702. química sérica. Elurianálisis confirma la presencia de sangre y proteínas. Glucosa, cuerpos cetónicos y nitritos no presentan ninguna alteración. El diagnóstico se basa en la identificación de los huevos de Capil/aria plica en el estudio microscópico del sedimento urinario, El huevo es de forma ovoide, alargado, con dos opérculos polares trasparentes y aplanados. Mide alrededor de 60 x 30 micras. La cápsula, de color amarillo, está ligeramente arrugada y presenta un contenido granular no segmentado (4, 6, 8). Tenemos que diferenciarlo de los huevos de Dioctophyme renale, que tienen una cápsula mucho más gruesa y rugosa, y de los de Trichuris vulpis, que pueden presentarse en orina debido a contaminación fecal, los cuales tienen la cápsula lisa y tienen un tamaño mayor. El tratamiento de elección para la infestación por Capil/aria plica es el fenbendazol a dosis de 50 mg/kg por vía oral durante un período de tres a cinco días (5, 7). Se ha descrito también el uso de ivermectina subcutánea a una única dosis se 0,2 mg/kg como tratamiento de segunda elección en caso de fracaso con el uso de fenbendazol (5). En el caso clínico descrito el uso de fenbendazol consiguió la eliminación de los signos clínicos y no se volvieron a evidenciar huevos de Capi/laria en los posteriores estudios del sedimento urinario que se realizaron al animal. 6. Mehlhorn H, Piekarski G. Fundamentos de parasitologia. Acribia SA 1993. 7. Senior DF, Saloman GB, Goldschmindt MH, et al. Capil/aria plica infection in dogs. JAVMA 1980; 176: 901-905. 8. Thienpuot D, Rochelle F, Vanparijs üF. Diagnóstico de las helmintiasis por medio de diagnóstico coprológico. Janssen Research Foundation. 1979. 9. Wolff K, Bucklar H. Investigations on the prevalence of Capil/aria plica among red fax in Switzerland and the Principality of Lienchestein. Zeitschrift für Jagdwissenschaft 1995; 4: 267-274. 226