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Análisis y evaluación de un protocolo experimental

González Muradás, Rosa María; Montagut Bosque, Pilar; Navarro López, Francis; Sansón Ortega, Carmen

Abstract

González Muradás, Rosa María; Montagut Bosque, Pilar; Navarro López, Francis; Sansón Ortega, Carmen

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1 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO ANÁLISIS Y EVALUACIÓN DE UN PROTOCOLO EXPERIMENTAL GONZÁLEZ MURADÁS, ROSA MARÍA; MONTAGUT BOSQUE, PILAR; NAVARRO LÓPEZ*, FRANCIS y SANSÓN ORTEGA, CARMEN Facultad de Química (UNAM) y *Colegio de Ciencias y Humanidades, Plantel Sur. Palabras clave: Evaluación; Material impreso; Aprendizaje; Sustentable. OBJETIVO Evaluar en los aspectos sintáctico y semántico, el material impreso, correspondiente a un guión experimental. MARCO TEÓRICO Entre los materiales didácticos que se utilizan como recurso de la enseñanza, con el objeto de favorecer el aprendizaje sustentable en los estudiantes, se encuentran los materiales impresos. Es decir, libros de texto y apuntes elaborados por los propios docentes, haciendo de ellos una práctica muy extendida en el ámbito universitario. Los materiales impresos constituyen una forma particular del discurso del profesor, un instrumento a través del cual interactúa con sus alumnos...(Lorenzo y Reverdito, 2003) Este trabajo forma parte del proyecto “¿Qué estrategias favorecen el aprendizaje sustentable?”, elaborado como producto final del Diplomado “La evaluación como instrumento de mejora en el proceso de enseñanza y aprendizaje”. En este proyecto intentamos evaluar la eficiencia, de los materiales didácticos impresos que se utilizan como recurso de la enseñanza, al determinar si los diferentes tipos de aprendizaje que promueven los trabajos experimentales, son coherentes con nuestra propuesta de enseñanza. El análisis del texto se evaluó con base en las guías de Lorenzo y Reverdito (las guías se adaptaron a las necesidades de nuestro material) que nos permitieron categorizar a los trabajos experimentales según sus cualidades y su potencialidad didáctica y, así, proponer criterios para modificar aquellos aspectos susceptibles de ser mejorados. Cuando entre colegas hablamos de compartir conocimientos con nuestros alumnos, generalmente surgen preguntas como las siguientes: ¿Cómo saber si el lenguaje que utilizamos, sea oral, escrito o figurativo, es el adecuado para que nuestros alumnos aprendan química?. Con la información oral que les proporcionamos, ¿los alumnos aprenden los nuevos conceptos?. ¿Los estudiantes entienden y comprenden las preguntas del examen que les aplico?. ¿La práctica que les proporciono por escrito es lo suficientemente clara para que puedan saber como realizar el experimento en el laboratorio? 2ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO Todos estos cuestionamientos nos hacen reflexionar acerca de la importancia del lenguaje tanto oral como impreso durante el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Instrumentos para evaluar los aspectos sintácticos y semánticos del guión experimental Cuando hablamos de las ciencias experimentales, la imagen que le asocian los alumnos son los experimentos, y aunque para los profesores el diseñar experimentos para resolver problemas es una parte importante del trabajo científico y didáctico, también el lenguaje y la comunicación que se desarrolla en el salón de clase o en el laboratorio juegan un papel fundamental en estos espacios de comunicación donde se construyen significados. Por ello, entre los materiales didácticos que se utilizan como recurso de la enseñanza con el objeto de favorecer el aprendizaje de los estudiantes se encuentran los materiales impresos, pertenecen a éstos las prácticas que se desarrollan en los laboratorios y que son elaboradas por los propios docentes como parte de su propuesta de enseñanza, por cierto costumbre muy extendida en el ámbito universitario. Este material impreso forma parte del discurso del profesor, un instrumento a través del cual interactúa con sus alumnos, genera una estructura de participación y organiza la tarea académica (Pendelbury, 1998). De este modo, profesor y alumno, intentan participar en los procesos de construcción de significados compartidos a través del material (Edwards y Mercer, 1994) De manera especial, en este trabajo consideramos que el lenguaje escrito es especialmente importante, ya que es uno de los medios por los cuales se transmite, se comenta y sintetiza la información que queremos que los alumnos aprendan. Bajo este argumento, nuestro propósito es aplicar un instrumento a través del cual podamos evaluar una práctica que de manera cotidiana los alumnos desarrollan en el laboratorio, “...desde una posición teórica que nos permita categorizarlo según sus cualidades y su potencialidad didáctica, así como proponer criterios para modificar aquellos aspectos susceptibles de ser mejorados”. (Lorenzo y Reverdito, 2003) Para nuestra propuesta de trabajo, debemos considerar que durante nuestro quehacer docente cotidiano utilizamos de manera constante diferentes tipos de representaciones para comunicarnos entre colegas y con nuestros estudiantes; el lenguaje químico que empleamos se basa en la escritura de un conjunto de símbolos definidos en el marco de la disciplina (distintos tipos de fórmulas, de flechas, etcétera) que presenta características propias que lo diferencian del lenguaje común y su aprendizaje se hace necesario e inseparable de la química, tal como se muestra en el siguiente esquema. Los problemas relacionados con el uso del lenguaje científico nos indican que el alumno no es capaz de comprender el significado de las palabras y de las expresiones utilizadas por sus profesores, expresiones que etiquetan y encapsulan una gran cantidad de hechos e ideas de la ciencia. 3 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO DESARROLLO DEL TEMA Para la evaluación del material impreso se seleccionó el guión experimental de “Equilibrio ácido-base” que corresponde al programa de Química General, asignatura que se imparte a los alumnos en el 1er semestre de licenciatura. En esta evaluación, consideramos dos tipos de lenguaje: el lenguaje verbal y el lenguaje gráfico, y las interacciones que se manifiestan entre ellos. Tomamos como guía de análisis para aplicar al guión, los instrumentos elaborados por Lorenzo y Reverdito (2003 y 2004) que nos permitieron evaluar los aspectos sintácticos ysemánticos. El primer aspecto se refiere“a los diversos tipos de lenguaje utilizados y a la organización del material, incluyendo la estructura del texto, los diferentes elementos que lo componen, los recursos de formato y la forma de presentación de los contenidos seleccionados. Los aspectos semánticos incluyen todos aquellos criterios relacionados con la significatividad de los contenidos tanto en el campo disciplinario como curricular, el tipo de aprendizaje que promueven y la propuesta pedagógica implicada, y pueden evidenciarse a través de los indicadores de los aspectos sintácticos”. 4ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO 5 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO *Algunos rubros de las guías de evaluación, fueron modificados, de acuerdo con el criterio de las autoras y el protocolo evaluado. La evaluación se hizo para el guión experimental “Equilibrio Ácido-Base” ANÁLISIS DE LAS GUÍAS Después de aplicar las guías propuestas por Lorenzo y Reverdito (se hicieron algunas adaptaciones a las guías originales, considerando que el material impreso evaluado, es referente para una actividad experimental), podemos concluir lo siguiente: En la evaluación de los aspectos sintácticos: – en la parte de lenguaje, y lenguaje químico, casi se logra cumplir el número máximo de puntos indicados por los autores. – en los cuadros de rupturas y lenguaje gráfico nuestros resultados de evaluación están mas alejados del puntaje máximo (se obtiene 62 y 61% respectivamente) 6ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2005. NÚMERO EXTRA. VII CONGRESO En la evaluación de Aspectos Semánticos, se destaca: – en la dimensión curricular, se presentan 8 rubros y se cumple con 4 atendiendo al criterio didáctico, y con 5 considerando el criterio epistémico. – en la dimensión pedagógica, se evaluaron 14 rubros, y considerando el criterio didáctico, se cubren 10 y en la parte epistémica se cumplen 11 de ellos – en la dimensión de evaluación, de los 12 rubros considerados, en el criterio didáctico se cumple con 5 de ellos y en el epistémico con 6. Observando los resultados anteriores, vemos que algunos aspectos del material impreso del “ guión experimental” evaluado deben corregirse, otros mejorarse, y quizá otros deben ser modificados o ampliados, para que nuestro material impreso cumpla con los objetivos que favorecen el aprendizaje sustentable CONCLUSIONES Esta evaluación del material impreso basándonos en los instrumentos elaborados por Lorenzo y Reverdito (2003 y 2004) nos permitió conocer las bondades y debilidades, del protocolo de prácticas “Equilibrio ácido-base”, que proponemos a los alumnos dentro del programa experimental. Como meta inmediata, vamos a realizar las modificaciones pertinentes, de acuerdo a los resultados y análisis obtenidos en las guías de evaluación. Nuestra meta futura es diseñar nuestras guías de evaluación acorde con nuestra propuesta de un aprendizaje sustentable y aplicarlas para todos los protocolos experimentales que se utilizan en la asignatura. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS GÓMEZ-MOLINÉ R., Y SANMARTÍ N., Reflexiones sobre el lenguaje de la ciencia y el aprendizaje. Educación Química, 11[2], 266 - 273, 2000. LORENZO, M. G. Y REVERDITO, A. M. Evaluación de materiales impresos para a enseñanza de la Química: I. Diseño del Instrumento. Aspectos Sintácticos. Educación Química, 14[2] 61 – 71, 2003. LORENZO, M. G. Y REVERDITO, A. M. Evaluación de materiales impresos para la enseñanza de la Química: I.I Diseño del Instrumento. Aspectos Semánticos. Educación Química, 15[2] 154-160, 2004 PENDELBURY, S., Razón y relato en la buena práctica docente. En McEwan, H. y Egan, K (eds.), La narrativa en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación. Amorrortu, España, 1998 EDWARDS, D. Y MERCER, N., El conocimiento compartido: el desarrollo de la comprensión en el aula, Paidós, Barcelona, 1994.