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DOSSIER VIOLENCIA, AGRESIVIDAD Y FAIRPLAY EN EL DEPORTE 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 77
DOSSIER TESTOSTERONA Y EVALUACION DE LA CONDUCTA AGRESIVA EN JOVENES JUDOKAS * Suay, F.1, Salvador, A.1, González, E.1, Sanchis, C.2, Simón, V.M.1y Montoro, J.B.3 RESUMEN: En un grupo de jóvenes judokas (15 a 22 años), se analizan las relaciones entre los andrógenos y la conducta agresiva evaluada por dos instrumentos: un autoinforme y un cuestionario cumplimentado por los entrenadores, que presenta correlaciones más consistentes con los valores hormonales. En la muestra estudiada, las relaciones entre hormonas y conducta agresiva son más evidentes entre los sujetos de mayor edad que entre los adolescentes. Este aumento de la conducta agresiva está significativamente relacionado con la edad y con los años de práctica del Judo. Los sujetos de alto nivel competitivo obtienen puntuaciones significativamente mayores que los de nivel más bajo, sugiriendo la influencia de la actividad competitiva sobre la conducta agresiva. ABSTRACT: Relationships between androgenic hormones and aggressive behavior are analysed in young judoists (15-22 years). Aggressive behavior has been assessed by two means: a self-report inventory and a scale answered by the subjects’ coaches. This scale shows more consistent correlations with hormonal 1Area de Psicobiologia. Universitat de València. 2 Unitat de Kinesiologia. Universitat de València. 3 Laboratorio Lareval SC (València). *Este estudio ha sido financiado por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (DEP. 89-235). Correspondencia: Ferràn Suay. Àrea de Psicologia. Universitat de València. Avda. Blasco Ibáñez, 21. REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE Suay, F. et alter (1996) Testosterona y evaluación de la conducta 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 79
values. In our subjects, these relations are stronger in older than in younger subjects. The increase in aggressive behavior is significantly related to the age and also to the time of judo practice. High-level competitors obtain significantly higher scores than low-level subjects, suggesting the influence of competition on aggressive behavior. Introducción La influencia de los andrógenos en la agresión competitiva y la dominancia se ha demostrado tanto en animales como en seres humanos (Brain y Kamis, 1985; Archer, 1991, 1994). En términos generales, los niveles de testosterona condicionan la disposición biológica para la agresión y facilitan el comportamiento agresivo normal. Filogenéticamente, la relación entre testosterona (T) y conducta agresiva está más mediatizada por factores sociales y de aprendizaje, a medida que se avanza en la escala evolutiva (Simón y Brain 1986). En la especie humana, en la que estos factores desempeñan un papel particularmente importante, se ha propuesto un modelo multifactorial, en el que la T es una de las variables que influyen sobre el desarrollo y expresión de la conducta agresiva (ver Archer, 1991). A nivel del desarrollo ontogénico, la influencia de la T sobre la conducta agresiva estaría modulada por la edad. Aunque su influencia en el período perinatal es crucial, también en la adolescencia e incluso durante la edad adulta, los niveles de T pueden afectar a la expresión de esta conducta (Buchanan, Eccles y Becker, 1992), y cabe esperar que lo hagan de manera distinta, considerando la relevancia creciente de los factores sociales, a medida que el sujeto madura. En hombres se han encontrado correlaciones positivas y significativas entre los niveles de andrógenos en sangre y algunos aspectos específicos del comportamiento agresivo (Persky, Smith y Basu,1971; Susman, Notter, Inoff-Germain, Notterlmann, Lorriaux, Cutler y Chrousos,1985; Archer, 1991). Con respecto a esta relación, merece la pena señalar que los trastornos agresivos constituyen una de las categorías principales en que pueden agruparse los efectos psicológicos de la administración de esteroides androgénicos-anabolizantes como la T (Salvador, Martínez-Sanchis, Moro y Suay, 1994). Estudios recientes realizados con sujetos transexuales han mostrado que la administración de hormona sexual masculina aumenta la ira y la propensión a agredir, reportadas por los propios sujetos (Van Goozen, Frijda y Van de Poll, 1994), mientras que la administración de antiandrógenos las reduce (Van Goozen, Cohen-Kettenis, Gooren, Frijda y Van de Poll, 1995). Para evaluar la conducta agresiva se han empleado diversos instrumentos psicológicos, observándose que las relaciones entre hormonas y conducta agresiva son más consistentes cuando se emplean escalas de observación, historiales delictivos u otros criterios cumplimentados por terceras personas, que cuando se utlizan autoinformes (Scaramella y Brown, 1978; Olweus, Mattson, Schalling y Löw, 1980). Estas relaciones también parecen más consistentes en sujetos jóvenes (Salvador, Simón y Suay, 1987; 1990) y cuando se estudian poblaciones especialmente agresivas (Simón y Brain, 1986). Se ha sugerido que la tendencia a experimentar sentimientos agresivos, puede estar asociada con una mayor DOSSIER: TESTOSTERONA YEVALUACIONDE LA CONDUCTA AGRESIVA... / SUAY, F., ET ALTER 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 80
capacidad de la gónadas masculinas para producir T, mientras que la expresión manifiesta de sentimientos de hostilidad se asociaría con los niveles circulantes de la hormona, que, en un momento determinado, impregnan los tejidos (Persky, Smith y Basu 1971). Los estudios realizados indican que hay una relación entre los niveles de T y algunos aspectos específicos de la conducta competitiva, tales como la ambición (Udry y Talbert, 1988), la dominancia (Jeffcoate, Lincoln, Selby y Herbert, 1986), la respuesta agresiva a la amenaza (Scaramella y Brown, 1978; Olweus, Mattson, Schalling y Löw, 1980) o la implicación en la competición (Salvador, Simón y Suay, 1990). Algunos de estos aspectos han sido analizados específicamente en poblaciones de deportistas. Uno de los temas de interés se refiere al papel socializador de la práctica deportiva en cuanto a su influencia sobre la conducta agresiva, y particularmente, el papel de los deportes de combate en el control o la posible potenciación del comportamiento agresivo de los practicantes (Salvador, Suay, Cantón y Simón, 1985). Los efectos activadores de la T sobre la conducta agresiva (Beach, 1975; ver Buchanan et al., 1992) dependen de la acción de la hormona sobre sus tejidos-diana. Hay que tener en cuenta que la T circula unida en su mayor parte a una proteína transportadora (SHBG), siendo su fracción libre la que resulta biológicamente activa. Pese a ello, la mayor parte de los estudios utilizan determinaciones de la T total (ver Archer, 1994), dificultando la interpretación del significado de los resultados que proporcionan. La T libre, que puede determinarse directamente en suero (Häkkinen y Pakarinen, 1993) o saliva (Harris, Rushton, Hampson y Jackson, 1996), o puede calcularse mediante una fórmula a partir de la T total (Vermeulen y Verdonck, 1968). En el presente estudio se analiza la relación entre la T y la conducta agresiva en un grupo de judokas, empleando dos instrumentos de medida; un autoinforme y un cuestionario cumplimentado por los entrenadores, y relacionándolos con la concentración de T y con una estimación de su fracción libre, el Indice Androgénico Libre (IAL) (Pardridge, 1986). En base a lo anteriormente expuesto esperamos encontrar relaciones entre las medidas psicológicas de la conducta agresiva y los niveles androgénicos y esperamos que dichas relaciones sean más consistentes cuando esta conducta es evaluada por los entrenadores que cuando es el propio sujeto quien se autoevalúa. Por otra parte, esperamos que la edad module la relación entre conducta agresiva y hormonas, considerando la influencia de los factores de aprendizaje en el desarrollo y expresión de la agresión. El sentido de esta modulación está sujeto a discrepancias (Smith, 1975), particularmente en sujetos que se ejercitan en la práctica de una disciplina de lucha como el Judo, en la que se produce un aprendizaje de comportamientos agresivos. Método Sujetos En esta investigación han participado un total de veintiocho judokas varones, con REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 9-10 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 81
edades comprendidas entre los 15 y los 22 años (X=18.32; dt=1.75), pesos corporales entre los 51 y los 95 Kg (X=69.71; dt=11.28), y estaturas entre los 157 y los 189 cm (X=173.21; dt=7.92), con un Indice de Masa Corporal entre 19.7 y 31 (X=23.107; dt=2.408). Su nivel técnico oscilaba entre un mínimo de cinturón azul y un máximo de cinturón negro 3º Dan (3ºDan: 1, 2ºDan: 4, 1ºDan: 7, marrón: 14, azul: 1, verde: 1), mientras que su nivel competitivo abarcaba desde los judokas de base (los DOSSIER: TESTOSTERONA YEVALUACIONDE LA CONDUCTA AGRESIVA... / SUAY, F., ET ALTER Error de traducción. No hay archivo en disco que no obtuvieron medalla en el Campeonato Autonómico) hasta los de élite (miembros del Equipo Nacional Español). Su tiempo de práctica del judo oscilaba entre 19 meses y 17 años (X=9.25; dt=3.186). Procedimiento Los sujetos fueron seleccionados a partir de una convocatoria difundida en varios gimnasios, se comprometieron por escrito a participar en la investigación, y fueron remunerados económicamente (15.000 pts.). La sesión en que se tomaron los datos forma parte de una investigación más amplia, y fue la primera de un total de tres sesiones. En las dos restantes, los sujetos compitieron entre sí y realizaron esfuerzo físico no competitivo, respectivamente. Esta primera sesión fue diseñada con una doble finalidad: administrar los instrumentos de evaluación psicológica y obtener información sobre las variaciones hormonales de cada sujeto en una situación que no implicaba la realización de esfuerzo físico, a fin de compararlas con las que experimentaron en las otras dos sesiones. Los sujetos acudieron a las 9 de la mañana, recibieron algunas instrucciones y una somera explicación de los objetivos de la investigación, y cumplimentaron todos los cuestionarios. Para las determinaciones hormonales se obtuvieron dos muestras de sangre venosa (ver Figura 1), secuenciadas en función de los horarios previstos para la sesión de combate. Medidas hormonales De cada sujeto se obtuvieron dos muestras de 10 ml. de sangre de la vena antecubital, mediante venipunción con agujas conectadas a los tubos de ensayo de vidrio con un vacío predeterminado de 10 ml. A partir de estas muestras se obtuvo el 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 82
suero necesario para la determinación de Testosterona (T) y SHBG. Una vez obtenidas, las muestras fueron rápidamente procesadas para la obtención del suero y plasma. Las muestras de suero y de plasma se congelaron a -80º hasta el momento de la determinación en un laboratori privado (Lareval, SC, València). Las determinaciones hormonales se realizaron mediante radioinmunoensayo (RIA), previa descongelación de las muestras a temperatura ambiente. Para la T se utilizó el kit de I125-Testosterona Coatria de BIO-MERIEUX, que detecta la cantidad total de hormona no conjugada, sin diferenciar la forma realmente libre de la unida a proteínas (albúmina y SHBG). Para la SHBG se utilizó también una técnica radioinmunológica con I125-SHBG, con doble anticuerpo. El kit utilizado fue el de Techland SHBG-RIA/Radioimmunological Determination in Human Serum. Las REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 9-10 1. Este judoka actúa como lider o cabecilla en su grupo 12345 2. Es popular entre sus compañeros 12345 3. Es aceptado por sus compañeros 12345 4. Es extremadamente competitivo, mostrando en todo momento un intenso deseo de ganar y un esfuerzo máximo 12345 5. Es muy ofensivo, tomando la iniciativa en el ataque 12345 6. Cuando no consigue lo que quiere o espera, es capaz de controlar su enfado 12345 7. Ante una amenaza o situación desafiante, responde agresivamente sin intimidarse 12345 8. Se pica en los randoris* 12345 9. Parece muy enfadado cuando compite 12345 10. Insulta a sus compañeros 12345 11. Amenaza a sus compañeros 12345 12. Interviene en peleas o agresiones contra compañeros 12345 13. Golpea o rompe objetos 12345 14. Acepta sin protestar las órdenes y llamadas de atención 12345 15. Lo considera usted como un judoka agresivo 12345 16. Lo considera usted como un judoka violento 12345 * Los randoris son los combates de entrenamiento, en los que rigen las mismas reglas que en Tabla 1. Cuestionario para entrenadores (CE). muestras de cada sujeto fueron analizadas en el mismo ensayo, y todos los ensayos se llevaron a cabo en el mismo día y por duplicado. Se utilizaron los controles interensayo (pools) de las propias muestras analizadas y además, tres controles estándar de Bio-Rad Clinical Diagnostics: para valores bajos, medios y altos. Tanto para la T como para la SHBG, los coeficientes de variación estimados fueron inferiores al 10%. 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 83
DOSSIER: TESTOSTERONA YEVALUACIONDE LA CONDUCTA AGRESIVA... / SUAY, F., ET ALTER El Indice Androgénico Libre (IAL) se calculó a partir de las concentraciones de T y SHBG. Medidas de conducta agresiva Se utilizaron dos cuestionarios sobre conducta agresiva: Campeonato Autonómico Nacional Internacional Campeón 4 puntos 9 puntos 18 puntos Tabla 2. Baremo de puntuación del Historial deportivo. El Cuestionario de Hostilidad de Buss y Durkee (Buss & Durkee Hostility Inventory: BDHI) contiene 75 ítems y contempla siete aspectos distintos de la conducta agresiva, medidos a través de otras tantas subescalas: Ataque, Hostilidad indirecta, Irritabilidad, Negativismo, Resentimiento, Suspicacia y Hostilidad verbal. La puntuación global se calcula mediante la suma de las siete subescalas, y además, proporciona puntuaciones de dos factores: el Factor-I que incluye Suspicacia y Resentimiento, y el Factor-II que engloba las subescalas de Ataque, Hostilidad indirecta, Irritabilidad y Hostilidad verbal(Buss y Durkee, 1957). El Cuestionario para Entrenadores (CE) está basado en el cuestionario utilizado por Scaramella y Brown (1978) para evaluar la conducta agresiva de jugadores de hockey sobre hielo. Este instrumento fue ampliado y adaptado por nosotros para su aplicación a judokas. Consta de 16 items con 5 alternativas de respuesta («mucho, bastante, regular, poco, nada», en unos casos, y «siempre, casi siempre, algunas veces, casi nunca, nunca», en otros), que pretenden explorar distintos aspectos de la conducta agresiva y social de los sujetos (ver Tabla 1). En este estudio, cada uno de los sujetos fue evaluado por dos entrenadores distintos. Estatus deportivo Para determinar el estatus deportivo o nivel competitivo de cada judoka se han tenido en cuenta dos variable: Historial deportivo y Categoría deportiva. El Historial deportivo proporciona una valoración del palmarés de un sujeto, mediante la asignación de unos puntos a cada uno de sus resultados competitivos (ver Tabla 2). Estas puntuaciones se asignaron tomando en consideración, tanto el puesto obtenido (primero, segundo o tercero) como la categoría de la competición (campeonatos autonómicos, nacionales o internacionales). La Categoría deportiva se refiere al nivel (autonómico o nacional) en el que competían los sujetos en el momento en que se realizó el estudio, y es una variable dicotómica. Por último, la variable denominada Experiencia deportiva se refiere al tiempo de práctica del Judo de cada sujeto, medido en años. Análisis estadísticos Para evaluar la respuesta endocrina, además de los niveles obtenidos en la 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 84
primera (T1 e IAL1) y la segunda muestra (T2e IAL2), se ha utilizado la media entre ambos niveles (Tm e IALm) y los cambios porcentuales (Tc e IALc). Dada la amplia variabilidad interindividual de los niveles, se puede recurrir al uso de los cambios porcentuales, que permite estimar la intensidad de la respuesta endocrina, contrarrestando, al menos parcialmente, el efecto de las diferencias en los niveles previos. La relación entre variables se ha estimado mediante Correlaciones Producto- REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 9-10 VARIABLES BD.TOTAL CE15 T1 .04 .47** T2 .00 .04 TM .03 .32* TC .29 .46* IAL1 .06 .28 IAL2 .30 .19 IALM .36 .39* IALC .15 .19 Historial Deportivo .21 .57*** Experiencia Deportiva -.06 .26 Edad .21 .08 Categoría Deportiva .11 .64*** Tabla 3. Correlaciones de las variables hormonales y deportivas con el BDHI y el CE. * p<.05; ** p<.01; *** p<.001. MEDIA DESV.TIP. MINIMO MAXIMO P70 P30 BDHI 40.08 11.20 17 65 >45.2 (n=7) <34.6 Momento de Pearson o de Spearman, en función de la naturaleza de estas variables. Las diferencias entre grupos y la significación de los cambios hormonales, se calcularon mediante pruebas tde Student. El porcentaje de varianza explicado por cada una de las variables se calculó mediante Análisis de Regresión Simple. También se han utilizado Análisis Discriminantes de tipo Stepwise y un Análisis de Covarianza (ANCOVA). Todos los análisis fueron realizados con el paquete estadístico SPSS 4.0 Resultados a) Relación entre andrógenos y conducta agresiva En la muestra estudiada, ni la puntuación total ni ninguna de las subescalas del BDHI correlacionan significativamente con ninguna de las variables hormonales. 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 85
Dado que la consistencia interna del CE pasa de 0.74 a 0.85 cuando se elimina el ítem 6, los siguientes análisis estadísticos se han efectuado con los 15 ítems (CE15). La puntuación en el CE15 (ver Tabla 3) correlaciona positiva y significativamente con T1(r=.47; p<.01), con la Tm(r=.32; p<.05), con Tc(r=.47; p<.05) y con IALm (r=.39; p<.05). Un análisis pormenorizado por ítems del CE15 revela que todas las correlaciones significativas son de carácter positivo y se centran en cuatro ítems. El ítem 4 (Es extremadamente competitivo) correlaciona con T1 (r=.40; p<.05). El ítem 8 (Se pica en los randoris) correlaciona con T1 (r=.47; p<.05) y con Tm(r=.49; p<.05). El ítem 9 (Parece muy enfadado cuando compite) correlaciona con T1 (r=.46; p<.05) y con Tc(r=.49; p<.05). El ítem 13 (Golpea o rompe objetos) correlaciona con T1 (r=.52; p<.01), Tm (r=.44; p<.05), Tc(r=.53; p<.01), y también con IAL1(r=.53; p<.01) e IALm DOSSIER: TESTOSTERONA YEVALUACIONDE LA CONDUCTA AGRESIVA... / SUAY, F., ET ALTER VARIABLE % EXPLICADO p < Categoria Deportiva 42.89 .00 Historial Deportivo 24.89 .01 TC 20.97 .01 T1 18.83 .02 IALM 14.30 .05 Tabla 5. Porcentaje de varianza del CE explicado. (r=.55; p<.01). Considerando los dos grupos extremos (ver Tabla 4), constituidos por los sujetos situados por encima y por debajo de los percentiles 70 y 30 en uno y/u otro cuestionario, se observa que el IAL2fue significativamente más alto (t8=-2.32, p=.050) en los sujetos con una elevada Hostilidad Verbal que en los que obtuvieron bajas puntuaciones en esta escala. No se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos en ninguna de las restantes variables hormonales, ni utilizando el CE como criterio. Los cambios porcentuales de la T y el IAL experimentados por ambos grupos tampoco difieren significativamente. b) Relación entre variables deportivas y conducta agresiva No hay correlación entre las puntuaciones en el BDHI y las variables deportivas consideradas, mientras que la puntuación en el CE15 correlaciona positiva y significativamente con Historial Deportivo (r=.57; p<.001) y con Categoría Deportiva (r=.64; p<.001). Se observan interesantes diferencias en conducta agresiva en función del estatus deportivo de los sujetos. Los situados por encima del percentil 70 en cuanto a su historial deportivo, obtuvieron puntuaciones más altas en el CE (X=42.62; dt=4.85) que los situados por debajo del percentil 30 (X=33; dt=4.87), siendo estas diferencias significativas (t=3.9; p<.001). Del mismo modo, los sujetos de categoría deportiva nacional puntúan más (X=41.96; dt=5.42) que los de categoría autonómica (X=33.08; dt=3.03), tanto en el CE15 (t= 4.47; p=.00) como en la subescala de Resentimiento 1-D - Suay 02/04/03 18:57 Página 86
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