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C CA AP PA AC CI ID DA AD D D DE E E ES SF FU UE ER RZ ZO O E EN N S SN NO OW WB BO OA AR RD DE ER RS S: : D DI IF FE ER RE EN NC CI IA AS S I IN ND DI IV VI ID DU UA AL LE ES S E EN N U UN NA A P PR RU UE EB BA A D DE E M MÁ ÁX XI IM MO O E ES SF FU UE ER RZ ZO O E EN N H HA AL LF F- -P PI IP PE E 1 J J. . A Ar rr ru uz za a* *, , S S. . T Te el ll le ec ch he ea a* *, , S S. . A Ar rr ri ib ba as s*, , G G. . B Ba al la ag gu ué é** y y R R. . B Br ru us st ta ad d*** PALABRAS CLAVE: Esfuerzo percibido, Fatiga percibida, Frecuencia cardiaca, Snowboard, Half-Pipe. RESUMEN: El propósito de esta investigación es analizar y valorar la capacidad de realizar esfuerzos de los snowboarders, en una prueba específica. Evaluaremos dicha capacidad de trabajo individual a través de la Frecuencia cardiaca (FC), del Esfuerzo Percibido (REP) y del Nivel de Fatiga Percibida (NFP), en la modalidad de Half-Pipe. Se trata de un estudio descriptivo, valorativo y correlacional de diseño cuasiexperimental unifactorial multivariado, con una muestra de n=5 sujetos, que constituyen la totalidad del equipo Olímpico español de Snowboard. La prueba diseñada ad hoc se ha realizado a 3.000 m. en el glaciar de Tignes. Las conclusiones de este estudio demuestran 1) que es posible realizar una investigación de campo en la que se cuantifique la intensidad de la tarea, y 2) que para valorar el esfuerzo debemos combinar variables fisiológicas y psicológicas. Finalmente se plantea la importancia del Nivel de Fatiga Percibida, como instrumento predictivo en el proceso de toma de decisiones. Correspondencia: Dpto. de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal, E. U. de Magisterio. Universidad del País Vasco. UPV/EHU. Oñati 3, 20018 San Sebastián. E-mail: [email protected] * Universidad del País Vasco. ** University of Illinois at Chicago (EUA). *** University of Northern Colorado (EUA). 1Este Proyecto ha sido financiado por el Gobierno del País Vasco, PI-1999-43. Revista de Psicología del Deporte 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 ISSN: 1132-239X Universitat de les Illes Balears Universitat Autònoma de Barcelona P PR RÁ ÁC CT TI IC CA A P PR RO OF FE ES SI IO ON NA AL L
284 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 KEY WORDS: Perceived Effort, Perceived Fatigue, Heart Rate, Snowboard, Half-Pipe. ABSTRACT: The goal of this study is to analyze and evaluate snowboarders’ effort capacity using a specific test. The individual’s effort capacity was assessed using Heart Rate, Perceived Effort and Perceived Fatigue in the Half-Pipe. This is a descriptive, evaluative and correlational study with quasi-experimental unifactorial multivariate design. N=5 constitutes the entire Spanish Olympic Snowboard team. The test, which was specifically designed for the study, was conducted on the Tignes glacier, at an altitude of 3000 m. The conclusions of the study are that it is possible to conduct a field study quantifying task intensity and that both physiological and psychological variables must be used in order to evaluate effort. Finally, the relevance of the Perceived Fatigue construct is discussed as predictive of the decision making process. I In nt tr ro od du uc cc ci ió ón n Es evidente que cada individuo puede percibir el mismo ejercicio de forma diferente, que el mismo nivel de esfuerzo para unos puede ser soportable y para otros máximo, e incluso para la misma persona en distintos momentos puede cambiar, pero en todos los casos estas diferentes percepciones determinan en parte las decisiones que se toman durante el entrenamiento y la competición. En cierta medida el esfuerzo percibido proviene de la valoración del conjunto de sensaciones que se producen durante y después de la realización de un ejercicio, y se mide a través de una escala de rango de esfuerzo percibido (REP), (Borg, 1962). El nivel de fatiga percibida (NFP), es una valoración del nivel de cansancio o de agotamiento que experimenta un deportista en un determinado momento. Desde su aplicación inicial el término esfuerzo a menudo se ha definido como inapropiado para algunas tareas o demasiado específico para actividades de resistencia . Incluso algunos han llegado a sugerir que se usen otros términos como, fatiga percibida , esfuerzo percibido , o fuerza percibida . En realidad, en una de las primeras publicaciones de Borg (1962), él mismo sugirió que sería preferible utilizar la fuerza percibida para ejercicios de corta duración, mientras que la fatiga percibida o el esfuerzo percibido serían más apropiados para las actividades aeróbicas. A pesar de esta sugerencia, el esfuerzo percibido se convirtió en el término más aceptado en todo tipo de movimiento humano. Las referencias bibliográficas no aprecian diferencias entre REP y NFP. Así, se realizan valoraciones de nivel de fatiga con la escala de Borg que mide el esfuerzo percibido. El considerar esta distinción, nos permite disponer de otro indicador independientemente del esfuerzo percibido. A) Esfuerzo Percibido La intensidad percibida durante y después de la realización de un ejercicio, “ es una descripción del conjunto de sensaciones de esfuerzo que se producen durante dicho ejercicio” (Borg, 1962). La percepción del esfuerzo se puede considerar como una clase de gestalt o configuración de sensaciones: el esfuerzo, la tensión, el dolor y la fatiga producido desde los músculos periféricos y sistema pulmonar, además de algún otro factor sensorial. Cuando se realiza un trabajo muscular intenso, recibimos sensaciones de los músculos y articulaciones, mediante receptores somato-sensoriales, mediante el sistema respiratorio, la frecuencia cardiaca , y desde otros órganos corporales. Así, se implican muchos factores fisiológicos, como también recuerdos de situaciones de trabajo y rendimiento actual y las emociones relacionadas con ellos. Tanto la motivación como las emociones que aparecen durante el ejercicio pueden también influir en el rendimiento y en la percepción. La revisión realizada por Borg (1999), junto a la publicación sobre este tema de Noble y Robertson Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders...
Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... 285 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 (1996), en la que se han utilizado alrededor de 450 artículos, representan el conjunto de las publicaciones sobre el esfuerzo percibido que se han realizado en los diferentes artículos, textos y revistas científicas. Borg (1962), comenzó a relacionar medidas objetivas de trabajo físico con medidas subjetivas con un alto grado de fiabilidad y construyó una escala de 6 a 20 niveles, que representa una frecuencia cardiaca de 60 a 200 pulsaciones/minuto (p/m), estableciendo una correlación entre el valor del REP y de la FC. Más tarde, en 1970, diseñó otra escala que representa la respuesta integrada de todas las señales sensoriales, periféricas y centrales, fisiológicas y nerviosas, con una alta correlación con la frecuencia cardiaca. Esta escala ha sufrido variaciones debido a revisiones posteriores, (Robertson et al., 1979, Stamford y Noble, 1974). Así mismo Mihevic (1981), construyó una escala de 15 grados para evaluar específicamente las sensaciones centrales o periféricas, e incluso el propio Borg en 1982, desarrolló escalas de puntos que permitían el uso de decimales para la determinación del REP. Sin embargo, a pesar de estas revisiones, la versión original conserva el mayor nivel de validez y fiabilidad. Una de las variables menos estudiadas en conjunto con el REP es la temperatura ambiente. En un medio ligeramente frío, el ejercicio se podría desarrollar bien, y podría tener un efecto positivo en el organismo. Pero en ambientes muy fríos, el rendimiento puede disminuir y podría cambiar la relación entre FC y REP, (Noble y Robertson, 1996). En nuestro caso la temperatura ambiente era de 10-12 grados bajo cero. B) Fatiga percibida Los estudios iniciales del esfuerzo y de la fatiga se llevaron a cabo en el campo de la industria por Poffenberg, quien en 1928 creó una de las primeras escalas de fatiga de 7 puntos para estudiar las sensaciones de fatiga de los trabajadores (Noble y Robertson, 1996). En esta época, otros estudios sobre la percepción de fatiga no medían las variaciones en la intensidad de la escala, sino sólo intentaban clasificar algunos niveles de intensidad o describirlos de una forma semántica. Lo que normalmente sentimos y describimos como fatiga tiene mucho en común con el esfuerzo percibido. Estamos de acuerdo en que durante, o justo después de un ejercicio intenso, las sensaciones de fatiga y del esfuerzo percibido son parecidas, sin embargo, hay algunas diferencias importantes entre estos dos términos. El concepto de fatiga se refiere a un estado que se podría llamar como de alto nivel de cansancio o de agotamiento, en cuyo caso, la capacidad de rendimiento del deportista disminuye. De hecho, el término de fatiga muchas veces se utiliza en situaciones “donde se da la disminución transitoria de la capacidad de trabajo causado por una actividad física previa” (Asmusseen, 1979). Así, a menudo la fatiga se define en términos fisiológicos o en relación con la disminución del rendimiento, más que en conceptos perceptuales. Distintos autores utilizan el término de fatiga percibida y su cuantificación a través de escalas de esfuerzo percibido. Así, Fernández (2000) señala que el nivel de fatiga percibida es medido por la escala de Borg en ciclistas profesionales. Existen otras escalas como la Escala Analógica Visual (VAS), que utiliza un baremo visual para marcar la intensidad de la fatiga percibida. Entre lo síntomas más importantes de la tolerancia al esfuerzo se encuentra la sensación de fatiga (Weiser, Kinsman y Stamper, 1973). Según estos autores, las correlaciones subjetivas de fatiga son complejas, reflejando la integración de muchas sensaciones discretas que tienen diferentes orígenes fisiológicos. En este caso, hemos valorado la fatiga con una escala porcentual, pidiéndole al sujeto que cuantifique su nivel de cansancio de 0-100 %.
286 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... En nuestra opinión, el NFP es un constructo multimodal, relacionado con parámetros fisiológicos y psicológicos. A diferencia del REP, el NFP puede influir en las expectativas de éxito del deportista antes de iniciar una prueba o antes de decidir mantener un cierto nivel de intensidad o utilizar una determinada estrategia, mientras que el REP solo puede utilizarse después del esfuerzo. El utilizar ambas variables (REP y NFP) nos permitirá explorar las fuentes de esas sensaciones de fatiga y también las consecuencias conductuales y cognitivas, utilizando por un lado la frecuencia cardiaca, el nivel de ácido láctico, el consumo de oxigeno, ayudas ergogénicas, y respuesta hormonal, y por otro las emociones, el estado de animo, la motivación, el interés, el compromiso, la satisfacción y las expectativas. Durante la realización de esfuerzos, es evidente que los indicadores fisiológicos tendrán una gran presencia a la hora de establecer el NFP, en cuyo caso las relaciones con el REP serán bidireccionales. Pero si no ocurre esto, es decir si no hay presencia de actividad física previa, esta relación no se produce en el mismo grado, siendo los indicadores psicológicos los que en gran medida determinaran el NFP. C) Frecuencia Cardiaca La frecuencia cardiaca (FC) es uno de los parámetros fisiológicos que se utilizan para medir la intensidad de los esfuerzos. Tanto durante y a la finalización del ejercicio, como en el tiempo de recuperación los valores de FC son muy utilizados a la hora de valorar dicho esfuerzo, al analizar el efecto que ha tenido en el organismo, al considerar las posibilidades de adaptarse al mismo y al establecer una dosificación de los esfuerzos adecuada durante el entrenamiento. Según Hellestein (1984), el entrenamiento es eficaz cuando su intensidad oscila entre el 58% y 78% del consumo máximo de oxigeno que equivale al 70%-85% de la FC máxima, obtenidos en la prueba de esfuerzo. También existen otros autores que utilizan la FC para prescribir con eficacia la intensidad de los ejercicios, por ejemplo, Pollock (1984), aconseja trabajar a 75-85% de la FC. máxima alcanzada en la prueba de esfuerzo más un 10%. También el American College of Sports Medicine (1986), recomienda utilizar el 75-85% de la FC máxima alcanzada en la prueba de esfuerzo y sumarle un 15. En numerosas ocasiones se utiliza la FC en general como indicador válido del esfuerzo físico durante el ejercicio y en este sentido, Legido, (1975), señala su importancia como instrumento útil y adecuado para evaluar el trabajo que realizan los deportista durante sus entrenamientos. Por ello, Borg, (1962), construyó su escala gradualmente con el claro intento de, no sólo relacionar estrechamente el esfuerzo percibido con la frecuencia cardiaca sino también, para indicar que “la frecuencia cardiaca de un hombre normal, sano de mediana edad puede predecirse si se multiplica por 10 el REP; así, REP x 10 = FC “ (BORG, 1971). La mayoría de los estudios han confirmado la relación lineal existente entre el REP y la frecuencia cardiaca usando la escala de 15 puntos, incluso aunque la ecuación no se haya probado. Las correlaciones entre la frecuencia cardiaca y el REP, llegan a 0.94 y 0.85 para las pruebas con bicicleta ergométrica y cinta rodante respectivamente. Sin embargo, las correlaciones suelen ser mucho más bajas cuando se realiza un ejercicio de intensidad normal. O Ob bj je et ti iv vo os s e e h hi ip pó ót te es si is s Esta investigación se plantea un triple objetivo relacionado con la capacidad de esfuerzo de los deportistas.
Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... 287 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 A) En primer lugar realizar la valoración de la capacidad de esfuerzo de los deportistas en una prueba específica de máximo esfuerzo, por un lado a través de la respuesta cardiaca, usando análisis porcentuales de la FC como variable fisiológica, y por otro utilizando el REP y el NFP, como variables psicológicas. En relación a este objetivo se formula la siguiente hipótesis: 1. Las diferencias producidas por el aumento de la intensidad de la tarea en cada escalón serán significativas en todos los casos. Asimismo las relaciones entre la FC el REP y el NFP con la tarea serán positivas y significativas. B) En segundo lugar, basándonos en la creencia de que en el alto rendimiento la intervención debe de ser personal y específica, formulamos la siguiente hipótesis: 2. La respuesta de los distintos deportistas ante la misma cantidad de trabajo será diferente, tanto fisiológica como psicológicamente. C) En tercer lugar pensamos que la capacidad de realizar esfuerzos será inversamente proporcional a los niveles iniciales de intensidad de esfuerzo, por ello la tercera hipótesis es que: 3. Los deportistas que realicen un mayor número de escalones, presentarán valores más bajos de FC, REP y de NFP, durante la primera parte de la prueba de esfuerzo, que los que realizan menor número de ellos. M Mé ét to od do o El presente proyecto se sitúa dentro de las acciones de investigación aplicada, y consiste en un trabajo de campo desarrollado en condiciones casi extremas que reproducen las condiciones reales de entrenamiento de los deportistas. Para ello, se construyó una prueba de máximo esfuerzo diseñada “ad hoc” en las instalaciones del glaciar en Tignes, en los Alpes Franceses. P Pa ar rt ti ic ci ip pa an nt te es s Los participantes que completaron todas las pruebas fueron cinco deportistas, cuatro hombres y una mujer, con diferentes niveles de ejecución y clasificación en el Ranking mundial de la F.I.S., en la modalidad de Half-Pipe. Constituyen el equipo de la RFEDI en dicha modalidad, para los Juegos Olímpicos 2002 de invierno, en Salt Lake City. D Di is se eñ ño o y y v va ar ri ia ab bl le es s Se trata de un estudio con objetivos descriptivos y valorativos de corte correlacional, taxonomizado como diseño cuasiexperimental inter-intrasujetos, multivariado con medidas post, de una variable independiente, tres dependientes y una variable control. La variable independiente es la intensidad de la tarea. Como variables dependientes hemos tomado la frecuencia cardiaca, el esfuerzo percibido y la fatiga percibida. Como variable control hemos utilizado el estado de ánimo. M Ma at te er ri ia al l Variable independiente Para medir la intensidad del esfuerzo se ha confeccionado una prueba ad hoc , con escalones de esfuerzo, cuantificados en metros/minutos, que están señalizados en la parte inferior del “halfpipe”. El primer escalón consiste en realizar cuatro “vuelos” en 50 m. de bajada, quitarse la tabla, subir una cuesta de 60 m. con una velocidad constante, (para lo que se sitúan cinco referencias
288 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... situadas a 12 m. de distancia entre si), y colocarse nuevamente la tabla para iniciar el siguiente escalón. Para ejecutar todo ello disponen de un tiempo de 3 minutos. A medida que aumenta el nº de escalones se incrementa en dos metros la distancia entre cada referencia, provocando un aumen- to de 10m. por cada escalón, que afectara tanto a la subida como a la bajada, manteniéndose los tres minutos de duración. Así, al aumentar la distancia de cada escalón uniformemente y mantenerse el tiempo constante, se incrementa la intensidad de forma progresiva. El máximo número de escalones realizados fueron 8. Variables dependientes 1. Esfuerzo Percibido. Escala de Borg (1970), en la que se presentan 15 grados, de 6 a 20 y se mide el valor del rango del esfuerzo percibido (REP) con siete niveles, que van desde “MUY MUY SUAVE” a “MUY MUY DURO”. 2. Fatiga percibida. Escala porcentual de 0 a 100%, en la que se mide el nivel de fatiga percibida (NFP). 3. Frecuencia Cardiaca. Pulsómetro Polar Advantage (Finlandia) que mide la frecuencia cardiaca durante el esfuerzo. Variable control Estado de ánimo. Para medir el estado de ánimo, hemos utilizado la versión reducida (29 items), del Profile Of Mood States ( P.O.M.S.), de Mcnair, Lorr y Dropleman, (1971), validada por Balaguer et al. (1995). Consta de cinco factores: Tensión, Depresión, Hostilidad, Vigor y Fatiga. P Pr ro oc ce ed di im mi ie en nt to o Con el deportista totalmente recuperado y desde la parte media del “half-pipe”, se inicia la prueba realizando la bajada de 50m. con los cuatro vuelos, se quita la tabla de las fijaciones, sube la cuesta de 60m. andando, manteniendo el tiempo de paso entre cada referencia, y mientras se coloca de nuevo las fijaciones de la tabla para iniciar el siguiente escalón, se registran los datos del que acaba de realizar. Así va completando continuamente escalones hasta el limite de su capacidad. Para las mediciones se utilizan 4 colaboradores previamente adiestrados. Las condiciones ambientales durante la realización de la prueba fueron: Altitud: 3.000m. Temperatura: 10º-12º bajo cero. Metereología: Un día gris un poco nublado, con buena visibilidad y sin viento. Hora: A las diez de la mañana se inicia la prueba con el primer corredor. R Re es su ul lt ta ad do os s A An ná ál li is si is s d de e G Gr ru up po o Dado que se ha utilizado una n=5 sujetos, se han realizado análisis descriptivos, correlaciones bivariadas (r de Pearson), y pruebas no paramétricas (Kruskal-Wallis) para la comparación de medias entre los diferentes escalones de la prueba de esfuerzo. En primer lugar se presentan los datos relacionados con el estado de ánimo, como variable control, se continúan con los registros realizados a los deportistas por cada variable, finalizando con el análisis individualizado. El registro de la FC se ha tomado al final de cada escalón, coincidiendo con el de las otras variables, ya que
Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... 289 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 pensamos que era lo más adecuado porque el registro es concurrente en el tiempo con los de las otras variables, es el momento en el que finaliza la tarea del escalón, y así podemos relacionar de una forma más fiable las referencias psicológicas con la respuesta cardiaca. Dado que en las valoraciones de las pruebas de esfuerzo en laboratorio utilizan los registros de la FC al final del escalón para la valoración de la condición física, no nos ha parecido adecuado utilizar las puntuaciones medias de cada escalón. En el momento elegido en este estudio la FC es la más alta en cada escalón y la podemos considerar como picos máximos del mismo. Hemos realizado análisis utilizando las medias de cada escalón, y se ha observado que la dinámica del comportamiento de esta variable no cambia con respecto a las puntuaciones utilizadas, siendo menos representativas a la hora de valorar la intensidad del esfuerzo en cada escalón. Por otra parte, en deportistas entrenados, a la hora de establecer el Umbral Anaeróbico Individual (UAI), se utiliza la estabilización de los picos de la FC porque sobresalen nítidamente, y solo cuando esto no ocurre, o en deportistas no entrenados, es cuando se utilizan las puntuaciones medias. En cuanto a la variable control, el estado de ánimo, observamos en la Figura 1 que los valores correspondientes a las puntuaciones “T”, son diferentes en cada deportista, y en algunos casos un poco inestables, pero se sitúan dentro de la normalidad. Los sujetos S1, S4, S5 presentan un perfil Iceberg característico de deportistas de alta competición, niveles altos de Vigor y bajos o por debajo del percentil 50 en Tensión, Depresión, Hostilidad y Fatiga, mientras que el de los S2, S3, es más plano. 65 60 55 50 45 40 35 30 25 TD HV F sujeto 1 sujeto 2 sujeto 3 sujeto 4 sujeto 5 Figura 1. Representación gráfica del estado de ánimo de los cinco sujetos antes de la prueba de Esfuerzo, Tignes 2000. (Puntuaciones “T”).
290 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... En cuanto a la fatiga, antes de la prueba de esfuerzo ésta es baja, es decir por debajo del percentil 50 en todos los sujetos. En el caso de S4 es un poco alta, pero creemos que no interfiere en la realización de la prueba. Concretamente las puntuaciones directas de la Fatiga, obtenidas a través del P.O.M.S. en cada deportista fueron: S1=1; S2=0; S3=4; S4=6; S5=1, en una escala de 0 a 20, es decir, en general son niveles muy bajos, pero habrá que tener en cuenta los valores de S3 y S4, ya que son un poco diferentes. Se observa en la Tabla 1 que las frecuencias cardiacas del primer escalón son un poco elevadas en algún caso, pero entran dentro de la respuesta que se produce ante un ejercicio suave. Asimismo, no han realizado en todos los casos el mismo número de escalones. Resumiendo esta información, podemos señalar que el primer y segundo escalón, son de componente aeróbico, con una media de 147 pm y 162 pm, el tercero y cuarto son de componente aeróbico-anaeróbico, con una media de 173 pm y 175 pm, el quinto se sitúa en el umbral anaeróbico, con una media de 182 pm individual y a partir de este la condición es anaeróbica. El nivel de correlación entre la FC y la tarea es de r=0,74 ; p=.000. Las diferencias de las puntuaciones de la FC correspondiente a cada escalón son significativas (χ2=22,700;p< .000). Tabla 1. Valores de la FC por sujeto en cada escalón y de las puntuaciones medias. En cuanto al comportamiento del REP, tal y como aprecia en la Tabla 2, podemos señalar que la valoración del esfuerzo inicial varia de MUY, MUY SUAVE a SUAVE, manteniéndose dicha variación a lo largo de todo el test. Se observa que existe una diferencia de 4 puntos entre los valores de cada escalón y que esta diferencia se mantiene a lo largo de toda la prueba, hasta el ultimo escalón que realizan todos, es decir, hasta el sexto escalón. En general, en los dos primeros escalones se percibe un esfuerzo SUAVE, del tercero al quinto se percibe DURO y a partir del sexto se percibe como MUY MUY DURO. El nivel de correlación con la tarea es de r=0,87; p=0.000.
291 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders... Tabla 2. Valores del REP en cada escalón por sujetos y de las puntuaciones medias. En general se produce un aumento paulatino del REP, con una tendencia a la estabilización en el 4 escalón. Las diferencias de las puntuaciones del REP correspondiente a cada escalón son significativas (χ2=24,34;p< .000). En la Tabla 3 se puede observar que la valoración del nivel de fatiga percibida inicial es muy variada como ocurre con el REP, manteniéndose dicha variación durante todo el test. En general hasta el quinto escalón el nivel de fatiga percibida es del 65% incrementándose hasta el 100% en los siguientes tres escalones. El grado de correlación del NFP frente a la tarea es de r= 0,84; p=0.000. En los valores de esta variable se observa que existe un margen de 40 puntos en cada escalón, salvo en el primero, y que este margen se mantiene a lo largo de toda la prueba, e incluso aumenta en el 5 y 6 escalón. Tabla 3. Valores del NFP en cada escalón por sujetos y de las puntuaciones medias.
a) La posibilidad de individualización de las intensidades de los esfuerzos que se le plantean. A pesar de no contar con instrumental o medios tecnológicos, el joven que tenga desarrollado este tipo de habilidades podrá actuar de manera individualizada. b) El dominio de ésta habilidad proporcionará un mayor conocimiento de las propias posibilidades y de las capacidades del sujeto, haciendo más eficiente su actuación, tanto en el ámbito educativo, como en el de rendimiento. c) El control sobre el fenómeno “del todo....a la nada”. Los jóvenes cuando practican deporte se esfuerzan al máximo hasta que de repente se paran, quizás porque no son capaces de reconocer interiormente las intensidades a las que actúan, ni de controlar su propia implicación en la actividad, es decir, no son capaces de modular su participación en las tareas que se le plantean. Si le enseñamos a utilizar estos instrumentos psicológicos, serán capaces de regular la intensidad del ejercicio, controlar su propio comportamiento, y evitar que se produzca este fenómeno. La diferenciación teórica entre el REP y la NFP, un tema que estaba latente en la mente de algunos investigadores, refuerza la posición de los que consideramos necesario establecer esta diferencia entre ambos, sobre todo teórica y metodológica. Por ello, se abre un campo para el estudio de la fatiga percibida, sobre todo en las situaciones deportivas en las que se deban tomar decisiones tácticas y de implicación personal, tanto en el ámbito de rendimiento como en el educativo. Por ejemplo, los sujetos 3 y 4 tienen valoraciones iniciales medias de NFP, pero tienen los valores más elevados de Fatiga psicológica en el POMS, y son los que menos rinden en la prueba. Una sugerencia para futuros trabajos en este área seria la de recoger información cualitativa respecto a las sensaciones que contribuyen a la toma de decisión de continuar el esfuerzo o detenerse en un momento dado. En resumen, NFP y REP miden constructos parecidos pero no idénticos. Los deportistas reaccionan de manera diferente al mismo esfuerzo, y valoraciones idénticas de una situación por diferentes deportistas se traducen en comportamientos distintos. Claramente, en el alto nivel por lo menos, hay que individualizar los programas de entrenamiento físico y psicológico para conseguir un rendimiento optimo. Finalmente, este estudio demuestra que es posible realizar una investigación de campo a pesar de grandes dificultades que pudieran existir, en la que se cuantifique de manera sistemática la intensidad de los esfuerzos, manteniendo los niveles de fiabilidad y validez, por lo que constituye un buen ejemplo de diseño de investigación aplicada. Son escasos los estudios realizados en un glaciar en condiciones semejantes, en este caso las temperaturas eran muy bajas. Por esto, resuelve en parte las dudas existentes acerca de la posibilidad de realizar las pruebas de esfuerzo a bajas temperaturas, pero sobre todo, anima a aquellos investigadores que quieran continuar por esta línea de trabajo. R Re ef fe er re en nc ci ia as s Aaronson, L., Teel, C., Cassmeyer V, et al. (1999). Defining and measuring fatigue. Journal of Nursing Scholarship, 31(1) , 45-50. Arruza, J., Valencia, J. Alzate, R., (1996). Control de la intensidad del esfuerzo a través de la Frecuencia cardiaca y el Esfuerzo percibido en el entrenamiento de Judo. Revista de Psicología del Deporte, 9-10 , 29-40. 298 Revista de Psicología del Deporte. 2005. Vol. 14, núm. 2, pp. 283-300 Arruza, J., Tellechea, S., Arribas, S. et alter Capacidad de esfuerzo en snowboarders...
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