El asentamiento prehistórico de la Font del Ros
Abstract
Terradas, Xavier
Full text
///. 1. - EL ASENTAMIENTO PREHISTÓRICO DE LA FONT DEL ROS III.l.l.- SITUACIÓN GEOGRÁFICA El yacimiento arqueológico de la Font del Ros se localiza en el término municipal de Berga (Barcelona), sobre el llamado Pla de l'Alemany, al límite meridional de la misma ciudad. Sus coordenadas geográficas son las siguientes: - latitud: 42° 05' 52" N - longitud: 1° 50' 52" E (Greenwich) - altura s.n.m.: 680 m - coordenadas U.T.M.: "(W600^ / «61H0mN (Hayford). Este yacimiento se sitúa en una zona de contacto entre dos grandes unidades estructurales y fisiográficas, las sierras prepirenaicas y la Depresión Central catalana, en un pequeño valle orientado al SE dentro de la cuenca fluvial drenada por el río Llobregat. La divisoria de aguas de este pequeño valle está formada por la sierra de Picancel al Este (donde las cimas más altas alcanzan los 1.050 m), la sierra de Cal Xuquet al Norte (877 m), la sierra de la Figuerassa al Noroeste (1.486 m) y la sierra de Queralt al Noroeste-Este (1.400 m), que es una de las sierras que forman parte de la sierra dels Lladres (1.589 m), límite occidental de este valle (Fig. 7). El asentamiento domina una explanada abierta al lado del torrente de la Golfa, en la actualidad canalizado y cubierto, que nace en la sierra de Queralt y desemboca directamente al río Llobregat. Esta explanada tiene una suave pendiente generalizada hacia el Sur y el Este, y está constituida por depósitos cuaternarios coluviales y fluviales. Es importante destacar la abundancia de manantiales de agua de tipo kárstico en la zona, dejando constancia de este hecho el mismo topónimo del yacimiento. Estos, juntamente con los aportes fluviales del torrente de la Golfa, han contribuido notablemente a la formación y deposición de los sedimentos de este yacimiento arqueológico. M
Figura 7: Situación topográfica del yacimiento de la Font del Ros (FR) 56
III. 1.2.- HISTORIA DE LAS INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS El yacimiento fue descubierto por el Sr. J. Carreras, del Grupo de Prehistoria y Arqueología del Museo de Berga, durante el verano de 1988. El mismo comunicó este descubrimiento al Servei d'Arqueologia del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya que, durante el otoño del mismo año, organizó una primera campaña de excavación para conocer la extensión del yacimiento así como para establecer su secuencia estratigráfica y arqueológica. Para alcanzar estos objetivos se realizaron un total de 7 sondeos, obteniendo unos resultados bastante prometedores ya que se documentó la presencia, al menos, de dos unidades arqueológicas (UA -SGy -SGN-) en una superficie calculada en unos 2.400 m2, (Casellas et al., 1988; Castany et al., 1990). Dadas las excelentes perspectivas del yacimiento, y ante a la desaparición inminente del mismo debido a la contrucción de varios edificios, el Servei d'Arqueologia del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya subvencionó la excavación de la totalidad del yacimiento. Esta intervención arqueológica, así como el estudio de los materiales recuperados y su difusión científica fueron asumidos por la Universitat Autònoma de Barcelona. La excavación del yacimiento se realizó en tres campañas (Fig. 8): - en la primera, llevada a cabo durante 4 meses de 1989, se excavaron 476 m2 en la mitad Norte del yacimiento, documentándose la presencia de tres unidades arqueológicas (UA -N-, -SGy -SGN-), (Mora et al., 1989). - en las campañas de 1990 y 1991 (de 3 meses de duración cada una) se excavaron 438 m2 y 557 m2 respectivamente, correspondientes a la mitad Sur del yacimiento. En estas campañas se documentó una nueva unidad arqueológica (UA -SGA-), (Mora et al., 1990; Pallarès et al., 1991). III. 1.3.- LA SECUENCIA ESTRATIGRÁFICA Geológicamente, el yacimiento de la Font del Ros se asienta sobre unos depósitos cuaternarios que yacen de manera discordante sobre unos materiales detríticos atribuidos al Eoceno superior (I.G.M.E., 1980). Estos depósitos eocenos, constituidos por una alternancia de conglomerados, areniscas, arcillas y margas, están afectados por la tectónica alpina y en la zona de Berga aparecen plegados aflorando en las proximidades del yacimiento con un buzamiento S-SO. 5~
Figura 8: Planta del yacimiento donde aparecen las zonas destruidas por los trabajos urbanísticos, las zonas afectadas por los trabajos arqueológicos de las campañas de 1989, 1990, 1991 y los sondeos realizados en 1988 El yacimiento ocupa una plataforma ligeramente inclinada hacia el Sur, donde se sitúa la ciudad de Berga. Esta plataforma está formada por un depósito coluvionar caracterizado por la presencia de cantos angulosos de aristas redondeadas, originados por aportes gravitacionales, y por areniscas y clastos de origen fluvial relacionados con el torrente de la Golfa. Sobre este depósito eoceno (unidad litoestratigráfica -F-) se suceden cinco unidades litoestratigráficas, con una pendiente generalizada hacia el Sur, en las que se encuentran varias unidades arqueológicas. La secuencia tipo de los sedimentos cuaternarios tiene una potencia de unos tres metros y medio (Fig. 9). Naturalmente, ni las dimensiones ni las características de estas unidades son uniformes, sino que presentan diferencias según la zona en la que se localicen. Las unidades litoestratigráficas presentan forma de cuña, el vértice de la cual se localiza en la zona Norte del yacimiento. Al Sur y al Oeste es donde estas unidades presentan un grosor más importante, puesto que son las zonas con más pendiente y donde se acumula una mayor cantidad de sedimento. Finalmente, en la zona Este las unidades se encuentran afectadas por facies laterales propias de una sedimentación de tipo fluvial debida a los aportes del torrente de la Golfa. 58
III.1.3.1.- Las unidades litoestratigráficas (UL) A grandes rasgos, y sin tener en cuenta las facies propias de cada zona, se han diferenciado cinco unidades litoestratigráficas (Jordá, 1992; Jordá, Mora & Piqué, 1992) que presentan las siguientes características (Fig. 9): UL -F-: De cronología eocénica, esta unidad está formada por arcillas y limos masivos de color rojo intenso. Presenta estructuras de disyunción prismática y un fuerte hidromorfismo que confiere cambios acusados de coloración al sedimento, pasando a tonos verdes, azules y grises. En la parte superior aparecen carbonataciones parciales y, en conjunto, contiene nodulos carbonatados sin cementar. Su límite superior es claro, marcado por la superficie erosiva sobre la que se depositan el resto de unidades, de cronología cuaternaria. UL -E-: Tiene una potencia superior a 1 m, y está constituida por limos arenosos con escasas arcillas de color anaranjado que contienen guijarros calizos angulosos y dispersos (centil: 30 cm) con las aristas ligeramente redondeadas por disolución. La geometría de esta unidad se adapta al terreno fosilizando el relieve preexistente. Esta unidad se atribuye al Pleistoceno Superior. UL -D-: Es un depósito de limos con arcillas y arenas finas, con una potencia de 0,9 a 1 m, que en la base presentan un color naranja y en el techo marrón oscuro. Se distinguen dos tramos, separados por un nivel delgado de cantos angulosos de caliza (centil: 30 cm, media: 2 cm): - el tramo inferior es ligeramente más rico en arenas y contiene cantos rodados dispersos, probablemente procedentes del desmantelamiento de los materiales eocenos. - el tramo superior tiene un mayor contenido en arcillas y en algunos puntos contiene acumulaciones de cantos de caliza angulosos con las aristas romas, a la vez que presenta una intensa edafización, con disyunción vertical prismática. En este tramo se localiza la UA -SGN-. La geometría de esta unidad es tabular, con la base adaptada a la morfología superior de la unidad anterior, y el techo planar, ligeramente inclinado hacia el Sur. Esta unidad corresponde a los momentos finales del Pleistoceno Superior. UL -C-: Separada de la unidad anterior por una superficie erosiva, presenta una potencia de 0,15 a 0,20 m, y está constituida por limos arcillosos de color gris con arenas, entre los que se distinguen dos subunidades: - la inferior, de 5 cm de potencia, de limos arcillosos con concreciones carbonatadas de tipo oncolítico de tamaño mili y centimétrico. S
- la superior, de unos 12 cm de potencia, de limos arcillosos muy plásticos con rasgos de edafización como disyunción poliédrica y bioturbación. En esta subunidad se documentan las unidades arqueológicas -SGy -SGA-. También se encuentran en toda la extensión del yacimiento diversas evidencias arqueológicas que, por el carácter aislado de sus componentes, no llegan a constituirse en unidades arqueológicas; este es el caso de las denominadas UA -SGCy -SGD- (Pallarès et al., 1991). En cualquier caso, estos restos documentan que en este momento se repiten una serie de ocupaciones humanas de menor intensidad. La geometría general de esta unidad es tabular, con tendencia a cuneiforme hacia el Norte del área excavada donde desaparece, por lo que en planta presenta una forma de abanico con el ápice situado al Norte, en la zona central de la superficie excavada en 1989, donde llega a alcanzar su máxima potencia con alternancias entre niveles oncolíticos y niveles de barros. Esta unidad se sitúa en los inicios del Holoceno. UL -B-: Erosiona ligeramente la unidad anterior, y está formada por 1 m de travertinos aluviales con escasa matriz de arcillas, limos y arenas. El color es gris en la base, blanco en su parte media y cambia progresivamente a marrón en dirección al techo. Contiene concreciones carbonatadas oncolíticas envueltas por arcillas y limos, con formas tubulares, alargadas y esféricas, que llegan a tener varios centímetros de longitud. En esta unidad se observa una seriación de muro a techo con un primer subnivel de 13 a 7 cm de limos arcillosos muy sueltos con concreciones carbonatadas oncolíticas mili y centimétricas de morfología variada (esférica, cilindrica, etc.). A este nivel le sigue una secuencia integrada por travertinos aluviales en la base, travertinos laminares en su tramo medio y oncolitos con arcillas en el techo. Entre los travertinos existe una acumulación milimétrica subhorizontal de óxido de hierro y manganeso. En la zona próxima al techo de esta unidad se documenta la UA -N-. La geometría de la unidad es cuneiforme, con morfología de abanico en planta, que desaparece hacia el Este junto al torrente de la Golfa, donde pasa a arenas de color beige claro de desbordamiento del torrente. Hacia el Sur esta unidad aumenta de grosor alcanzando hasta los 3 m de potencia, y pasa a facies de travertinos bioconstruidos con restos de vegetales fragmentados en posición de vida. Esta unidad se sitúa en la parte media del Holoceno. UL -A-: Su potencia visible es de 0,4 m, encontrándose decapitada por las actuaciones urbanísticas. Corresponde a unos limos arenosos con arcillas, de color marrón oscuro y con cantos de caliza (centil: 10 cm) y algunos oncolitos dispersos. La cronología de esta unidad es actual-subactual. 60
w®*m$mm "^^^K mmm "::"•- H:rT"*>:·.v·:.---v:.i.·.·:vd SGN €$*:?&• ¡::.::v;^,-:.^>Y-/í:¿^e.:>;::^ &P Contf«cidn lamino •^j>-- Arcillas :.-.••'••* limos ponn Arenal ^<sS Cantes angula iot E^ Cantos fnñr Oncotitot Edaliioelo'n Figura 9: Secuencia tipo de la estratigrafía del yacimiento de la Font del Ros -Jordà, Mora & Piqué, 1992- (Las profundidades están tomadas desde el punto cero de la excavación) 61
III.1.3.2.- Las unidades arqueológicas (UA) Durante las campañas de excavación realizadas se documentaron cuatro unidades arqueológicas: UA -SGN-: Esta unidad ya se documentó en el sondeo n° 5 de 1988 (Casellas et al., 1988) en el tramo superior de la UL -D-. Se localiza al Sur de la zona excavada durante 1989 (Fig. 8), habiéndose excavado unos 32 m2 de la misma. Aunque en algunas ocasiones haya sida atribuida a una formación socio-económica propia de finales del Paleolítico Superior (Mora et al., 1991; Tenadas et al., 1992) disponemos de pocas evidencias arqueológicas para confirmar esta adscripción. Por el momento no disponemos de ninguna datación absoluta para esta unidad. UA -SGA-: Esta unidad arqueológica se identificó como tal durante la campaña de 1990 (Mora et al., 1990), y se han excavado 55 m2 de la misma. Se localiza en el extremo occidental del yacimiento, y su extensión sobrepasa el límite del área excavada, por debajo de la calle Lluís Companys (Fig. 8), aunque esta unidad no se documentó en el sondeo n° 7 de 1988. Para esta unidad, adscribible al Mesolítico, disponemos de una datación absoluta (muestra UBAR 345) estimada en 8.800 ± 360 BP<4). UA -SG-: Es la unidad más extensa del yacimiento (1.079 m2 excavados) y fue la que inicialmente descubrió el Sr. J. Carreras en 1988 (Casellas et al., 1988). El conjunto de restos líticos estudiado en este trabajo procede exclusivamente de esta unidad arqueológica, que ha sido adscrita al Mesolítico y situada cronológicamente mediante el método del Carbono-14 en los inicios del IXo milenio antes del presente (Tabla 5). UA -N-: Fue descubierta durante la campaña de 1989 (Mora et al., 1989) y se manifiesta bajo dos formas; por una parte, en forma de fosas dispersas por todo el asentamiento, de las que se han documentado y excavado 46, de planta oval-circular y secciones con las paredes divergentes y/o bicónicas, excavadas en los travertinos de la UL -B-. Por otra parte, también se han excavado 238 m2 correspondientes a un suelo de ocupación atribuible a la misma unidad arqueológica. La datación absoluta de esta unidad está en curso, pero ha sido adscrita a una formación socioeconómica del Neolítico. Debe destacarse el hallazgo de dos inhumaciones humanas, una de ellas localizada en el interior de una fosa y la otra en el suelo de ocupación que forma parte de la misma unidad. En relación a la ubicación litoestratigráfica de las distintas unidades arqueológicas, queremos señalar que éstas siempre se sitúan en los momentos en los que se documenta un mayor número de rasgos edáficos (es el caso de las UA -SGN-, -SGAy -SG-) o bien donde se producen oxidaciones de hierro y manganeso (UA -N-), rasgos indicativos de la formación de paleosuelos en la propia diagénesis del yacimiento. 62
En algunas ocasiones se han documentado evidencias de distintas ocupaciones humanas a lo largo de la diagénesis del mismo paleosuelo. Este hecho se produce en el tramo superior de la UL -Cdonde se suceden las UA -SGAy -SG-, además de documentarse otros restos arqueológicos aislados, y denota una ocupación reiterada del mismo lugar en los momentos en que hay menos agua. Las distintas unidades arqueológicas de la Font del Ros se presentan bajo la forma de suelos de ocupación, identificables según la propuesta de P. Villa (1976) a partir de tres elementos: - una superficie reconocible - un habitat de corta duración - posición de los objetos relacionable con las actividades para las que fueron utilizados. Inicialmente (Mora et al., 1991); Terradas et al., 1992), partimos de la hipótesis según la cual nos hallamos frente a una sucesión de asentamientos humanos prehistóricos, vinculados a una explotación periódica de los recursos animales, vegetales y minerales de los valles prepirenaicos. Estas ocupaciones afectarían una superficie considerable (más de 1.000 m2 para la UA -SG-). El conjunto de esta superficie correspondería a un mismo asentamiento, o bien a la solapacion de varias ocupaciones producidas en un marco cronológico muy concentrado. Estas ocupaciones serían de corta duración y se producirían, al menos, al final del verano e inicios del otoño. En alguna de las unidades se observa una organización del espacio, con actividades concretas de producción y de mantenimiento. La funcionalidad específica de estas ocupaciones nos es desconocida por el momento, principalmente por dos motivos: - en primer lugar, por la mala conservación de una parte del registro fósil. Los restos faunísticos son muy escasos, están bastante deteriorados y, en el mejor de los casos, sólo es posible determinarlos anatómica y/o específicamente, sin que se pueda llevar a cabo un estudio sobre el aprovechamiento de las diversas materias de origen animal. Un alto porcentaje de los restos óseos recuperados corresponde a restos parcial o totalmente termoalterados o bien a piezas dentarias. Al mismo tiempo, la abundancia de agua en el yacimiento ha propiciado la formación de pátinas y lustres en las superficies y aristas de los restos líticos que imposibilitan la realización de su análisis traceológico, el cual nos permitiría documentar las actividades realizadas con los instrumentos líticos. - por otra parte, los distintos estudios que se están llevando a cabo sobre las unidades arqueológicas de la Font del Ros se encuentran en un estadio inicial (la excavación del yacimiento finalizó en 1991) por lo que se dispone de muy pocos resultados, difundidos en algunas publicaciones de ámbito general. 63