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Troya a la luz de las últimas investigaciones

Gamer, Gustav

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Gamer, Gustav

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Arqueología Prehistórica del Próximo Oriente U.A.B., 1989, 1990, 1991 Treballs d'Arqueologia, 2, 1992 TROYA A LA LUZ DE LAS ULTIMAS INVESTIGACIONES Gustav GAMER Universidad de Tübingen Schliemann excavó en Troya, pero en realidad, ¿fue él quién la descubrió?. Desconocida desde la Antigüedad, ya en el siglo XVIII se registran los primeros intentos de establecer la situación exacta de Troya. De estos hay uno que merece una especial mención, el protagonizado por un estudioso de la Antigüedad, el francés Quisiera agradecer la oportunidad de participar en el III Seminario Internacional de Arqueología del Próximo Oriente celebrado en la Universitat Autònoma de Barcelona, y en paricular a la Profesora María Eugenia Aubet Semmler y al Profesor Miquel Molist Montaña sus atenciones. Quisiera agradecer así mismo a Genoveva Elena García Segura la traducción del texto alemán. He de hacer constar finalmente mi agradecimiento al Profesor M. Korfmann por la autorización para reproducir aquí los planos de las distintas fases del yacimiento así como los esquemas de la secuencia estratigráfica y cronológica. Jean Baptiste Lechevalier1, con quien empezó la época moderna de la investigación arqueológica en la Troáde. En 1775, Lechevalier localizó Troya en la colina llamada Balli Dag, sobre Pinarbasi, siendo esta situación la que se aceptó durante los siguientes cien años (Fig. 1). Con posterioridad a Lechevalier, los viajeros que buscaban la ciudad de Homero2 a partir de su libro de poemas habían identificado un lugar donde aparecían restos en Hisarlik y también habían llegado a identificar Ilion, a partir de los hallazgos de monedas, estableciendo el núcleo que en lo sucesivo aparece en los mapas 1 Lechevalier, J. B. (1.791).Cook, J. M. (1.973).Calder III, W. M.; Cobet, J. (Eds.) (1.990). 2 Cook, J.M. (1973), pág. 22 ss. Calder III, W. M.; Cobet, J. (Eds.) (1990), pág. 141 ss. J 3a. como Ilium Novum o Ilium Recens. Mientras, la antigua Troya quedaba localizada en Pinarbasi, estableciéndose una neta separación entre la Troya homérica y su sucesora greco-romana, separación que se hacía remontar como máximo a los tiempos de Estrabón3 (siglo I a. C). Sin embargo, la antigua tradición se había aferrado a la idea de que las dos ciudades, Troya e Ilion, siempre estuvieron en el mismo sitio. La labor emprendida por Lechevalier fue continuada por otros dos autores, el inglés Maclaren y el alemán von Eckenbrecher4, quienes llegaron a determinar en sus escritos, independientemente uno del otro, que Troya debía situarse en el lugar de la Nueva Ilion. Maclaren exploró en 1847 las características topográficas de Hisarlik, publicando en 1863 The Plain of Troy Described, donde confirmaba la identificación entre Hisarlik y Troya. Esto ocurría cinco años antes de que Schliemann llegara por primera vez a la Tróade y un año antes de que el investigador y diplomático austríaco von Hahn intentara comprobar, por vez primera a partir de una excavación arqueológica, la antigua tesis de Lechevalier según la cual Troya estaría situada en Balli Dag5. Esta excavación fue visitada y estudiada por un inglés domiciliado en la Tróade, descendiente de una familia que 3 Strab. 13, 1 ,25. Leaf, W. (1.923), pág. 141. Calder III, W. M.; Cobet, J. (Eds.) (1990). pág. 122. 4 Eckenbrecher, G. V. (1.842). ídem (1.875). 5 Hahn, J. G. von (1.865). Kossatz, A. U. (1.991). vivía en esa zona desde los tiempos de Lord Byron, y que desempeñó la función de cónsul, primero británico y después americano, en los Dardanelos. Este inglés se llamaba Frank Calvert6, había nacido en 1828, y cuando tan sólo tenía 21 años de edad, ya era considerado por los viajeros y los investigadores de la Tróade como un guía experto y un buen amigo para los que se aventuraban en aquella zona. Parece ser que ya a los 11 años Calvert había entregado a Thomas Spratt, cartógrafo de la marina británica, útiles indicaciones de carácter arqueológico y topográfico. Frank Calvert se formó como un investigador serio y aventajado, abordando de un modo extraordinariamente erudito problemas de carácter arqueológico, histórico y topográfico relacionados con la Tróade, publicando los resultados de sus estudios, sobre todo en el Archaeological Journal. Calvert estaba totalmente seguro de que en Balli Dag no podía haber estado Troya, ya que las observaciones arqueológicas realizadas habían dado resultados totalmente negativos, tanto las que había realizado él mismo como las que en 1853 había realizado Charles Thomas Newton, director del British Museum. En sus prospecciones topográficas por la Tróade, Calvert consiguió localizar e identificar algunos lugares significativos para la investigación topográfica, sobre cuya historia se fue formando una opinión a partir de los hallazgos fortuitos y de las excavaciones. Fue sobre esta base que llegó a tener la certeza de que Troya debía estar situada en Hisarlik. Calvert compró prácticamente la mitad del terreno de la colina de Hisarlik, empezando su excavaCook, J. M. (1973), pág.35 s. 95 ss. 202 ción en 1865. Esto ocurría tres años antes de que Schliemann llegara por primera vez a la Tróade. Schliemann emprendió, durante el verano de 1868 , un viaje que le llevó primero a Italia y luego a Itaca, al Peloponeso y finalmente a la Tróade, donde no llegó a permanecer ni tan sólo ocho días. Las últimas horas de su estancia en esta zona, imprevistas ya que perdió el barco que tenía que llevarle a Estambul viéndose por tanto obligado a esperar al siguiente, debieron, como veremos, hacerle decidirse por la hipótesis de Hisarlik'. Este viaje había sido definido por Schliemann en dos de sus cartas como "plaesure trip" pero, posteriormente, escribiría que él, "como turista normal", debía contentarse con un "vistazo superficial" ya que le faltaban los conocimientos necesarios "para un análisis científico". Se puede deducir de ello que Schliemann, hasta ese momento, había tenido poco contacto con la literatura pertinente y que todavía no estaba inmerso en la controversia sobre donde había estado situada Troya: "ubi Troiafuit". Más bien parece que era totalmente indiferente a esta cuestión, no estando todavía particularmente identificado con una tesis específica sobre la localización de Troya cuando emprendió su viaje. El análisis de las notas contenidas en su diario nos da esta impresión. También se deduce de ellas que su conocimiento relativo de la Tróade se debía en gran parte sólo a tres libros. El primero, Murray's Handbook ofGreece (1854), era una guía de viajes muy conocida por aquel entonces. El segundo, de George Nicolaïdes y titulado ' Lehrer.M.; Turner, D. (1989), págs. 237 ss. Topographie et Stratégique de l'lliade (1867), había aparecido en ese mismo momento y en él se localiza Troya en Balli Dag. Schliemann había comprado un ejemplar antes de su partida, pero se lo dejo olvidado en París. Por ello, en una carta escrita en Roma con fecha 6 de junio del868, solicita otro ejemplar a recoger en la lista de correos de Atenas. El tercer libro es el de J. G. von Hahn, Las excavaciones de la Pérgamo homérica en dos epístolas a Georges Finlay" (1865). Además, Schliemann había conocido en Atenas al arquitecto Ziller, quien había participado en la excavación de von. Hahn en Balli Dag y que conservaba un ejemplar del informe de dicha excavación. En una nota de su diario escrita el 25 de julio de 1868, Schliemann ensalza a von Hahn como el descubridor de la muralla de la Pérgamo homérica. Tampoco en ese momento, catorce días antes de su llegada a la Tróade, aparece ninguna referencia a Hisarlik. Schliemann desembarcó el 8 de agosto de 1868 a las seis y media en Çanakkale, siguiendo por tierra hacia Pinarbasi, a donde iba para buscar Troya que, según la opinión dominante, estaba situada al este de Balli Dag. Durante su estancia en esa zona excavó en busca de restos, pagando a un par de campesinos para que con sus azadas hicieran algunos agujeros, como el mismo Schliemann los denominó. De hecho, Schliemann excavó en ese momento con obreros del campo, con herramientas agrícolas y con métodos propios del trabajo agrícola. Así, de ningún modo puede considerarse que sea en ese momento que empiece la gran época de las excavaciones arqueológicas modernas, como a veces se ha pretendido afir203 mar, y que ésta hubiese nacido gracias a un rico comerciante viajero nacido de la nada y sin ningún tipo de formación previa. Para su viaje de regreso, Schliemann tomó de nuevo la ruta del oeste, que pasa sobre la cresta de Sigeion, y sin visitar Hisarlik, cuya importancia le era del todo desconocida, se dirigió a Erenko y y Çanakkale, desde donde el 16 de agosto a la una de la madrugada, abandonaba estas tierras a bordo de un barco. En su libro Ithaka, der Peloponnes und Troja, redactado después de este viaje, Schliemann refleja un nivel de conocimientos muy superior al que tenía en realidad durante el mismo. Las indicaciones definitivas las obtuvo del especialista en arqueología histórica de la Tróade, Frank Calvert, a quien visitó el 15 de agosto en Çanakkale, tras haber perdido, como ya hemos visto, el barco hacía Estambul. Esta entrevista no estaba en absoluto programada, ya que Schliemann había previsto que su estancia en la Tróade durase tan sólo seis días y nueve horas. Sin embargo, este retraso involuntario de un día y nueve horas en el viaje de vuelta le valió la pena, ya que Schliemann recibió la información referente a la identificación de Troya en Hisarlik durante este último día de su estancia en la Tróade, con motivo de su visita a la casa de Calvert en Çanakkale el día 15 de agosto. Sin embargo, en el diario de Schliemann la referencia a Hisarlik está datada el 14 de agosto. Esta referencia es, con seguridad, la primera mención a éste nombre que aparece en su diario, un topónimo turco que entonces fue escrito por Schliemann como Haserlik o Hessarlik. Se ha demostrado que esta anotación, fechada el 14 de agosto, sólo pudo haber sido realizada tras la visita a Calvert, tal vez la noche del 15 al 16 de agosto, ya que Schliemann acostumbraba a redactar en su diario las anotaciones correspondientes a los días anteriores por la tarde o la noche. Schliemann obtuvo ese día bastante información aprovechable de Calvert, y demuestra su instinto y su gran capacidad de asimilación el hecho de que se percatase enseguida de la importancia y el valor de los datos aportados por Calvert, decidiéndose a utilizarlos en su propio provecho. También se enteró de la fundada opinión que Calvert tenía desde hacía años sobre la imposibilidad de que Troya pudiera haber estado situada en Balli Dag. Esta información le debió parecer tan fiable que así se entiende su tono de seguridad en sí mismo y su arrogancia en la exposición que, sobre esta cuestión, realiza en su libro Ithaka, der Peloponnes und Troja, un tono que se aleja visiblemente del de las cuidadosas manifestaciones de von Hahn que aparecen en la publicación de las excavaciones en Balli Dag. Las valiosas informaciones de Calvert, basadas en su experiencia en el lugar y en sus 30 años de actividades investigadoras en la Tróade, fueron aprovechadas por Schliemann, que inmediatamente después de volver de su viaje escribió Ithaka, der Peloponnes und Troja, a pesar de que con anterioridad no había mostrado ninguna intención de escribir un libro sobre el viaje del verano de 1868 por Grecia y la Tróade, como el mismo autor hace notar en el prólogo8. Con toda seguridad este libro no es ningún documento autobiográfico, como tampoco lo es el famoso Trojanische Altertüner, su informe relaSchliemann, H. (1.869). 204 tivo a sus excavaciones en Troya durante los afios 1871-1873, a pesar de que los dos libros pretendían aparentar la forma de un diario. Esto se puede confirmar con los datos contenidos en el auténtico diario que, en comparación con los que aparecen en el libro Ithaka, der Peloponnes und Troja, demuestran que el autor adopta como medio habitual la ficción narrativa, que elimina y transforma los acontecimientos ocurridos durante el viaje y que cambia las fechas de los días del mismo, que llegan a diferir hasta en cuatro días con relación a las auténticas, aunque quisiéramos respetar las diferencias entre los calendarios gregoriano y juliano, como algunos han pretendido afirmar'. Para el cambio de opinión de Schliemann respecto a Hisarlik fue, como ya hemos dicho, determinante, el encuentro con Calven del 15 de agosto de 1868, en la casa que este poseía en los Dardanelos. Calven, que ya realizaba excavaciones en Hisarlik, ofreció a Schliemann sus tierras en esta colina para que realizase también alguna excavación, con las siguientes palabras: "All my lands are at Your disposal". Al respecto Schliemann, en inglés, anota en su diario: "He advises me strongoly to dig there. He says that the whole mound in nan-made. He showed me this large collection of vases and other antiquities, which he had found during his excavations ..." De vuelta a París, Schliemann consiguió la bibliografía que Calven le había mencionado, entre la que también se encontraba el libro de Maclaren donde defendía la ubicación de Troya en Hisarlik Herrmann, J. (1.990). págs. 45 s. y que, aunque apareció por primera vez en 1822, había sido reeditado en una versión revisada en 1863, cinco afios antes del viaje de Schliemann a la Tróade. Schliemann necesitó más información de Calven para emprender la redacción de su libro. Sus preguntas a Calven en las cartas que le escribió desde París son tan básicas que resulta dudoso que tuviera algún conocimiento de la colina de Hisarlik. Esto lo demuestra la comparación entre las anotaciones de su diario y el texto de su libro Ithaka, der Peloponnes und Troja, escrito en París en el otoño de 1868, ya que los datos contenidos en ese libro sobre Hisarlik parecen contener una mezcla de las respuestas de Calven a sus cartas y de la conversación sostenida con él el 15 de agosto de 1868, por lo que se deduce que Schliemann, en contraposición con los datos de su libro, no debió haber estado en Hisarlik ese aflo. En todo el diario no hay una sola indicación que demuestre que Schliemann hubiera pensado nunca en la posibilidad de que Troya estuviera en Hisarlik. Así se expresaba Calven más tarde: "Cuando encontré al doctor (Schliemann) por primera vez, el tema de Hisarlik era para él totalmente nuevo ". Schliemann se preocupó, prescindiendo de la predatación del diario, de asegurarse para sí la prioridad de la identificación de Troya en Hisarllik. Así por ejemplo, en una carta dirigida a su padre se puede apreciar perfectamente el esfuerzo que hizo para adelantar a la focha del encuentro con Calven su conocimiento de la identificación de Troya en Hisarlik. Y en una carta dirigida al periódico The Guardian en 1875 Schliemann estaba tan enfurecido que pretendía haber resuelto la incógnita de Troya durante sus estudios en París, mucho antes de su viaje a la Tróade. Pero esto ocurre ya en 205 el curso de su apasionada discusión con Frank Calvert, que se dirimió abiertamente desde 1873 y que fue reanudada al final de los años 70. La razón de la disputa fue un artículo publicado por Calvert donde discutía abiertamente, con resultados de excavación, las teorías de Schliemann, constatando, con toda la razón, que la ciudad entonces considerada por Schliemann como la Troya homérica era mucho más antigua. En segundo lugar, Calvert demostraba que inmediatamente debajo de la ciudad greco-romana yacían los restos de una ocupación mucho más antigua, faltando por completo los vestigios relativos al periodo comprendido entre el 1.800 y el 700 a. C, existiendo por tanto una laguna que abarcaba el momento de la guerra troyana. Esto era algo totalmente cierto y hoy en día sabemos el por qué: los niveles VI y VII habían sido eliminados en el centro de la fortaleza al realizarse la planificación romana (Fig. 3). Calvert explicó también, en aquel momento, su encuentro con Schliemann y demostró hasta qué punto era nueva para éste la tesis de Hisarlik. Calvert había comentado con Schliemann sus investigaciones topográficas en la Tróade, mencionando las razones que le llevaron a la localización en Hisarlik. Igualmente, había introducido a Schliemann en los trabajos de MaClaren y von Eckenbrecher, autores ambos que situaban allí Troya lo que, según se puede demostrar, Schliemann no conocía con anterioridad. A continuación, Calvert introduce una serie de informaciones que había enviado a Schliemann a París y que hacen que una visita de Schliemann a Hisarlik en agosto de 1868 parezca totalmente improbable. Schliemann por su parte, señaló a Calvert como su enemigo, como un embustero que le combatía realizando ignominiosos escritos con falsas interpretaciones de los hallazgos de las excavaciones en Hisarlik10. Pero, como sabemos, Calvert tenía razón. Schliemann, además, argumentaba que de ningún modo él había continuado las excavaciones de Calvert en Hisarlik. Las excavaciones de Calvert habían sido pequeñas, pero las suyas, por el contrario, eran extensas. Evidentemente, Schliemann describe la extensión de las excavaciones de Calvert como más pequeñas de lo que realmente fueron, mencionando tan sólo dos de los cuatro cortes realizados por Calvert ya que él había eliminado poco antes, en el curso de su propia excavación dos y en junio de 1873 eliminó un tercer corte de los realizados por Calven1 1. Schliemann subraya después que, entre las acusaciones formuladas contra él, también está la de que Calvert había sido el primero que le había mostrado la exacta ubicación de Troya en Hisarlik. Esto lo había declarado Calvert al periódico Levara Herald, pero Schliemann publicó en el The Guardian que era falso. Entre otros, Maclaren en 1822 ya había expuesto esta teoría. Aquí se encontró la solución. La disputa entre ambos fue zanjada al ponerse de acuerdo en reconocerle a Maclaren el mérito de la prioridad. En el futuro la situación de ambos quedó inalterable para provecho mutuo y recíproco. Con motivo de su muerte, el 12 de agosto de 1908, Frank Calvert recibió un breve reconocimiento por parte de la Sociedad Etnológico-Antropológica de Ber0 Meyer, E. (1.962), pág. 75 ss. 1 Traill, D. A. (1984), pág. 295 ss. 206 lín. Allí se decía, entre otras cosas,12: "...Frank Calvert adquirió una parte de Hisarlik y allí excavó un templo, el de Atenea, antes de que Schliemann llegara, y le fuera mostrada la excavación, por lo que reclamó, no sin razón, el mérito a este respecto...". Aquí aparece apenas esbozada la importancia que tuvo Calvert, su contribución al descubrimiento de Troya, hecho que debió caer en el olvido en lo sucesivo, ensombrecido por la gloria del que hasta hoy ha sido considerado como el descubridor de Troya, Heinrich Schliemann. En la actualidad, el interés por Frank Calvert parte de su colección de hallazgos arqueológicos, que representan un singular conjunto de materiales provenientes de sus actividades de investigación y prospección en la Tróade y que se ha reunido en gran parte en el Museo Arqueológico de Çanakkale13. Estos hallazgos son la base, el punto de partida y de contrastación para cualquier investigación arqueológico-topográfica de esta zona. En su mayoría, los objetos reunidos se pueden datar desde el siglo VIII a.C. hasta época romana, y entre ellos se encuentran cerámicas de distintos géneros, figuras de terracota, recipientes de vidrio, trabajos en mármol, etc. Aunque todavía se conservan unas 2000 piezas, esta colección había sido en el pasado más voluminosa y abundante. Estas piezas aportan datos importantes para la historia de Troya. 1¿ Zeitschrift für Ethnologie 40, 1908, 922. 13 Cook , J. M. (1973), págs. 9. 35 s. 41. 54. 57. 76. 80. 85. 113. 121. 126. 137. 177. 206 s. 277 s. 283. 332 s. 353 s. Los diferentes momentos históricos pueden diferenciarse claramente a partir de las constataciones arqueológicas. La vida en el pasado se refleja gracias a su manifestación en las fuentes materiales y en el paisaje cultural, hasta que en el siglo VII d. C, con el final de la cerámica tardoromana, se pierde la evidencia arqueológica de la historia de la antigua ocupación en la zona. Troya se sitúa en un lugar que en el pasado tuvo una gran importancia como emplazamiento estratégico de carácter comercial. Desde allí se podían controlar las relaciones entre el Egeo y el Mar Negro, es decir, el paso entre Europa y Asia, entre Oriente y Occidente14, ya que se hacía necesario realizar largas paradas antes de llegar a los Dardanelos, debido a los fuertes y persistentes vientos del noreste que predominan en esa zona. Para estas paradas resulta ideal la Bahía de Besik, situada al suroeste de Troya15. La ciudad estuvo situada a lo largo de toda su historia en un lugar estratégico, que a menudo debió necesitar ser defendido, como lo demuestra las murallas que fueron erigidas para la protección de las sucesivas ocupaciones. Es en este contexto histórico que deben entenderse las leyendas transmitidas por Homero. 14 F.Eckstein, F. (1.989), págs. 317 ss. 15 Mittelmeer-Handbuch,parte 5: Die Levante. Deutsches Hydrographisches Institut Hamburg (1960), Seehydrographyischer Dienst Rostock (1965). Korfmann, M. (1.986a), págs. 116. Neumann, J. (1.986), págs. 345 363. 207 Los trabajos recientes, bajo la dirección de M. Korfmann, se iniciaron excavando en una primera fase una colina situada al norte de la Bahía de Besik, denominada Yassitepe (que significa "colina cortada"), y que contenía un núcleo de población1 * Bajo los restos de la ocupación otomana, bizantina y helenística, se han encontrado en la década de los 80, una serie de estratos atribuïbles a la Troya I y que contenían cerámica, instrumentos de hueso, joyas, objetos de culto. Se pudo realizar la planimetría de una hilera de construcciones que tenía al menos siete casas, comparable a las casas de la Troya I en Hisarlik. Esta ocupación se prolongó probablemente durante unos 150 años. El estrato más moderno contenía cerámica micénica perteneciente a un nivel avanzado de Troya VI (1.350-1.250 a. C). En estas investigaciones se descubrió que en el lugar se situaba el AchiUeion, ciudad levantada por colonos de Lesbos y que fue fundada junto a la presunta tumba de Aquiles. Este túmulo, cuyo nombre actual es Sivritepe es, posiblemente, del siglo IV a. C, y fue construido con tierras extraídas de los alrededores, entre ellas, niveles de ocupación fechados por Carbono-14 en el IVa milenio a. C. siendo, por tanto, anteriores a Troya I. Nos es desconocido si este túmulo tuvo un predecesor, hecho que podemos considerar como posible. 16 Korfmann. M (1.984-1989): 1984, págs. 165-195; 1985, págs. 157-172; 1986, págs. 303-329; 1988, págs. 3913948; 1989, págs. 473-481. Korfmann, M.(1986b), págs. 97-127. Korfmann, M. (1.992). M.S¡ebler,.M. (1.990). Latacz, J. (1.988), págs. 385-413. Latacz, J. (1.986), págs. 97-127. Actualmente ya no se aceptan las opiniones de Schliemann y Dórpfeld, que situaban el puerto de Troya, y con ello el campamento de los griegos de Homero, al norte de la llanura troyana, sino que ahora se busca este fondeadero al suroeste de Troya, en la Bahía de Besik, prácticamente enfrente de la isla de Tenedos. Esta bahía de 4 Km de ancho y 3 de largo, ha sufrido un importante proceso de sedimentación y debe ser considerada, por las pruebas históricas y arqueológicas reunidas, como un lugar favorable para fondear barcos tanto en época prehistórica como histórica. La línea costera estaba situada durante el IVe milenio a. C. a 1'5 Km al interior, mientras que en el IIo milenio a. C. todavía estaba 800 m más al interior que en la actualidad. En la bahía existían además diversos manantiales de agua fresca, de los que seis fluyen todavía hoy tras un verano sin lluvias. Estos datos sobre la situación de la antigua línea costera se han conseguido a partir de la realización de profundos sondeos que han demostrado que.en Troya , durante el V8-IVfi milenio a. C, el mar llegaba justo hasta el pie de la colina de Hisarlik, por lo que desde allí, pudo ejercerse un control eficaz del tráfico marítimo. La consolidación de este lugar como punto de importancia estratégica lo situó sin duda en el punto de mira de muchos pueblos vecinos, que pusieron su interés en los Dardanelos. Esta sería, por tanto, la causa de las numerosas guerras troyanas, cuyas huellas han sido sacadas a la luz en las excavaciones de Hisarlik. Al pie de Yassitepe se descubrió, en 1984, una necrópolis situada en un lugar que había sido un espolón natural situado 208 literalmente sobre el mar. La mayor parte de las sepulturas encontradas estaban dispuestas en pithoi, aunque también se hallaron tumbas de cistas en piedra y dos monumentos funerarios, con una antesala, en forma de megarón. Hubo, por tanto, diversas formas de enterramiento: inhumación, incineración y el denominado cenotafío. La cronología de esta necrópolis se sitúa en el siglo XIII a. C, en la última fase de Troya. Hasta el momento se cree que entre los enterrados no habría micénicos ni troyanos sino que se piensa que se trataría de mercaderes que practicaban su oficio tanto con la tripulación de los barcos anclados en la bahía como con los habitantes de los alrededores. Sin embargo, todavía no se ha presentado ninguna evaluación concluyente de los datos. Así, se plantea una nueva visión sobre el hecho de las relaciones comerciales durante el IIa milenio a. C. Ya los micénicos, y no los colonos griegos en los siglos VIII y VII a. C, utilizaron la ruta marítima a través de los Dardanelos y alcanzaron el Mar Negro y sus centros de intercambio de metales preciosos, cereales y caballos. En esas zonas del Mar Negro se encuentran recipientes de importación micénicos y chipriotas del siglo XIII a.C, así como imitaciones de cerámica micénica, espadas también de estilo micénico y lingotes de cobre. El mito de los Argonautas cobra aquí su vida, al igual que su viaje a través de los Dardanelos y el Bosforo, en la costa del Mar Negro, con el objetivo de conseguir el Vellocino de Oro. Todos los héroes más importantes de los griegos, anteriores a la guerra troyana, aparecen en este mito, que refleja la existencia de antiguos viajes al Mar Negro, a la tierra dorada de Kolchis, la actual Georgia. Veamos ahora los resultados de los trabajos más recientes llevados a cabo en el yacimiento de Troya. Seguiremos las explicaciones que M. Korfmann ha realizado en conferencias y publicaciones sobre estos habiendo sido la última que ha dictado la que realizó en el marco de un ciclo de exposiciones que tuvo lugar en la Universidad de Tübingen durante el semestre de invierno 1990/91. Después de 100 años de la primera campaña de excavación realizada por Schliemann, que tuvo lugar en el año 1871, y 50 años después de la última excavación realizada en Troya por Blegen y su equipo, de nuevo trabajan los arqueólogos en Troya. Un equipo internacional, integrado básicamente por investigadores procedentes de Tübingen y de Cincinnati, pero en el que también participan numerosos colegas turcos y algunos de otras nacionalidades, es el que se ha hecho cargo de los trabajos. El grupo se compone no sólo de arqueólogos especializados, sino también de científicos y especialistas en los diversos campos que exige una moderna excavación. Los trabajos que se realizan en Troya se consideran como continuadores de la tradición investigadora iniciada por Schliemann y Dórpfeld, de 1871 a 189417, y '' Schliemann, H. (1.874). Schliemann, H. (1.881). Schliemann, H. (1.884). Schliemann, H. (1.891). Dórpfeld, W. (1.902). 209 estos combates constituirían el núcleo histórico del mito de Troya. Ha sido mucho lo que se ha perdido de las construcciones de la Ilion griega. Las casas sencillas se componían de tierra unida a irregulares piedras de manipostería. La antaño gloriosa ciudad se transforma en un lugar de peregrinación, donde los grandes personajes de la historia mundial reverenciaban la ciudad y realizaban ofrendas en el famoso templo de Atenea, del que hoy apenas se conserva nada. Además al suroeste se localiza otro santuario, donde posiblemente fue venerada la diosa Cibeles. Al sur de la fortaleza se situó una pequeña ciudad baja. h) Troya IX (Fig. 8) En el año 85 a. C. fue destruida la ciudad griega de Ilion por los romanos, siendo posteriormente reconstruida. Permaneció habitada hasta el siglo V d. C. Ilion, como patria de los antepasados de los romanos, fue protegida en esta etapa a la manera en que lo haría un mecenas. El emperador Augusto construyó un nuevo templo de Atenea (o lo reparó) rodeado de pórticos. Estos delimitaban un recinto sagrado de unos 9.500 m. cuadrados, a los que se accedía a través de un propilón. La colina se convirtió entonces en un lugar reservado al culto a los dioses y a los héroes. Un Odeón, un Bouleuterión y otros edificios públicos se situaron en el margen sur, mientras que al noroeste se construyó un gran teatro en una depresión del terreno. La grandiosa ciudad baja, con sus barrios regulares estuvo rodeada por una larga muralla de 3'5 Km de largo. Pero también estas murallas se desplomaron y la ciudad quedó destruida. Al igual que fue destruida la Troya de Homero, también lo fueron otras muchas ciudades y continuarían destruyéndose ciudades en el futuro. En este contexto, la realidad histórica sobre la destrucción de Troya no tiene razón de ser; los acontecimientos ocurridos en aquella ciudad han sido reemplazados por una realidad imaginativa. La guerra de Troya y la brutal destrucción de una ciudad construida por los hombres como centro de vida civilizada, se han transformado en un símbolo de la guerra en sí misma y en un símbolo de la perdida de la seguridad que confiere la morada y también de la huida humana en circunstancias graves de amenaza y de incertidumbre. BIBLIOGRAFIA. BLEGEN, C. W. (Ed.) (1.950-1.958): Troy vol. 1-4. BLEGEN, C. W. (1.963): Troy and the Trojans. CALDER III, W. M.; COBET, J. (Eds.) (1.990): Heinrich Aschliemann nach hunden Jahren. COOK, J. M. (1.973): The Troad. An Archeological and Topographical Study. DORPFELD, W. (1.902): Troja und Ilion. Ergebnisse der Ausgrabungen in der vorhistorischen und historischen Schichten von Ilion 1.870-1.894. EASTON, D. (1.990): "Reconstructing Schliemann's Troy" En CALDER III, W. M.; COLBERT J. (Eds.) (1.990); págs. 431-447. 216 ECKENBRECHER, G. von (1.842): "Uber die Lage des homeríschen Ilion" En Rheinisches Museum für Philologie N. F. 2; págs. 1-49. 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Los yacimientos arqueológicos se sitúan dentro de la red de los pueblos actuales. 219 1871-1873 1v-- H4-- "16ROMSCHES lLJON GRIECH tUON .FREMDES VOLK"- BoüKUicrimli 4 Ansiedlunc ..HOLZERNESTADT' l*tíou*S»itnp*nKhkttftn 3 Ansiedlung Kuüurvllf Forluflung tor 1 Síl»<M ¿Ansiedlung „VERBRANNÍE STAOT" ini-WO.Jrou" 1 Ansiedlung •7I/7J '.lira* KAUfUSEH ftIÍ«UHTEB HjGROKRfUCHÉ 1938 IN BJRCjSMO AUSSEMULB IX vm IV ni MUFCISEH IX vni viu vi' • o» KMSWS TROIA IX UBMilm. .«MM HlUC KDSCHJinwtl idcmzu tzucsiMun' gUKZEKTIHJM TROIA Vjlb, _ :«g wmvi. ^ 65G*»ít*SCHS TROIA vm klon «CA IÜAS.HWH •wo1100TROIA VUb¡ •" «BO? MB vt- «' TROIA VI |-, i -1700 TROIA V | -2000 TROIA IV I */• TROIA IU { h 2300 i TROIA II 2500TROiAI || _ • fíe - •3000II [i k 4CA.TOÍAMSOCR Fig.2Esquemas de las secuencia estratigráfica y cronológica según Schliemann, Blegen y Korfmann. 220 1 1 IK i J*1 1 Lr*^ ¡/él Sitos II': 1 |to, IlíV J 11 \ /// m i // / ¡y* J 11 \ /// m i // / ¡y* f I¿^^m j /^^l IÏ;"1 ^•50 /rp~ í m / //i P> ^y / / / -As 1 / / íií i 1 1 l t i • Bgr* i i 1 i 1 1 2 a • ¡5 opi**- 1 \\ 8 ' Eh*^ 1 JT [\ y 1' B1"V». CriX si SBaBk ^ fissSk^ fe fe>^ H \ N^^^^piW $ »\, VvvÈI Ï : \\VW* ** 1-^ i V ¿fvSIs £ i í Vj\\v6 m < »*•»•[• . - 1 Vj\\v6 m < 1 t j ! II i ' 1 1 S'i iPT * "I"' - 1 *\ \i Fig.3Corte vertical norte-sur de la colina de Hisarlik, según Korfmann. 221 L os* :o«\ O E | F Fig.4Planta de Troya I, según Korfmann. c I D | c I F | G t | 0 | E | F G Fig.5Planta de Troya II, según Korfmann. 222 Fig.6Planta de Troya VI, según Korfmann. Fig.7Planta de Troya Vil, según Korfmann. 223 224 F¡g.8Planta de Troya IX, según Korfmann.