scieee Open visual document viewer

El asentamiento de Tell Abu Kawan (Haifa, Israel) en el contexto del Mediterraneo Oriental durante el IIº y Ier milenio (investigación reciente)

Herrera, María Dolores; Balensi, Jacqueline

Abstract

Herrera, María Dolores; Balensi, Jacqueline

Full text

A queología P ehis ó ica del P óximo O ien U.A.B., 1989, 1990, 1991 T eballs d'A queologia, 2, 1992 EL ASENTAMIENTO DE TELL ABU HAWAN (HAIFA, ISRAEL) EN EL CONTEXTO DEL MEDITERRÁNEO ORIENTAL DURANTE EL IP Y Ie MILENIO (INVESTIGACIÓN RECIENTE) Mana Dolo es HERRERA Uni e sidad de Can ab ia Jacqueline BALENSI C.N.R.S., F ancia Quie o an e odo pedi les disculpas en nomb e de Jacqueline Balensi: la p emu a de la con oca o ia no le ha pe mi ido e- o ganiza sus comp omisos p e ios y lamen ándolo mucho no ha podido asis i a es a eunión. No obs an e, me ha en- ca gado asmi i les los aspec os que hu- bie a que ido p esen a les pe sonalmen e. I-INTRODUCCIÓN I.I.- La in es igación en cu so El p og ama a queológico p opiamen e dicho se cen a en las elaciones in e na- cionales en el Medi e áneo o ien al du- an e los dos milenios an e io es a la e a. Den o de él se p es a a ención a las cues- iones de sinc onismos, mecanismos come ciales e in luencias cul u ales po oposición a las mig aciones. Además, debido a la coo dinación de in o macio- nes1 • con ibuye a un mejo conoci- mien o de la e olución del en o no cos- ' En coo dinación con el p og ama de con ol en el yacimien o de Teli Abu Hawam, ambién ha sido emp endida una explo ación geomo ológica del alle bajo del Qishon (a ca go de un equipo de la Uni e sidad de Hai a), cuyo obje i o especí ico es el de iden i ica la e olución de las posibilidades po ua ias p opiamen e dichas. A. Raban y I . Galan i, "Teli Abu Hawam 1985 -Ancien Coas iines", a "Is ael Explo a ion Jou nal ,37" (1987), págs. 179-181. e o desde hace 4.000 años, pe iodo que es muy ecien e como pa a se comp en- dido po la Geología sin ecu i a las Ciencias Humanas. An es de p esen a el yacimien o de Teli Abu Hawam (en adelan e TAH) da- emos una ápida ojeada al con ex o his- ó ico en el que nos mo e emos y a los p oblemas de ondo de la A queología p óximo-o ien al desde el pun o de is a de la o ien ación me odológica y de los sis emas de e e encia c onológica impli- cados. 1.2.-Con ex o his ó ico El apogeo de las ci ilizaciones de la Edad del B once ma ca la segunda mi ad del IIa milenio a.C. Los g andes impe ios del momen o es aban de hecho en la cima de su apogeo económico y mili a , así como de su i adiación polí ica. En e ellos se había es ablecido una compleja ed de in e cambios, de in ensidad y e- cuencia sin p eceden es, que ue causa de la p ospe idad de los es ados ibe eños, pa icula men e de Chip e, Uga i , los einos micénicos y Canaán. Es e mundo se hunde en los es siglos que p eceden al Ie milenio a.C, coinci- diendo con el inal del Impe io Nue o egipcio. Los e ec os conjugados de una se ie de desas es que no han ma ginado a la Eu opa cen al, ba en el conjun o de la cuenca o ien al del Medi e áneo. Las ci ilizaciones de la Edad del Hie o su - gen de la as a mezcla cul u al que se p oduce. En e ellas, los einos enicio e is aeli a ocupan la cos a su del pasillo si o-pales ino, abie o a las in asiones ul e io es enidas del no es e y del no o- es e. 1.3.-P oblema de ondo y o ien ación me odológica Las in es igaciones en cu so in en an ajus a el sinc onismo de icien e elabo- ado hace más de 50 años2 . La comp en- sión de los p ocesos de mig ación y de las in luencias cul u ales se encuen a en- o pecida du an e el lapso de iempo que a, g osso modo, del pe iodo de El- Ama na en la segunda mi ad del siglo XIV a.C. has a la undación de las colo- nias g iegas occiden ales en el úl imo e cio del siglo VIILa.C. Cualquie in- en o de sín esis, a no se pa cial, choca con incohe encias impo an es: los sis- emas c onológicos no son compa ibles. Se hace necesa ia una uel a a las uen es pa a ealiza una e isión c í ica de los abajos an e io es que si ie on de pun o de anclaje a dichos sis emas. La p ime a e apa de cla i icación me ó- dica ha consis ido en la e isión de los abajos de exca ación lle ados a cabo en TAH en e 1922 y 19633 Pa a ello se ha ¿ En el su le an ino, los pe iodos de u ilización de las impo aciones chip io as y egeas, pa ecen p ecede de uno a dos siglos a los pe iodos de p oducción en sus países de o igen y ecíp ocamen e. 3 Dichos abajos se conc e an en 7 campañas de u gencia en e 1922-1963, lle adas a cabo po el Se icio de An igüedades (bajo el Manda o b i ánico p ime o y luego del Es ado de Is ael) que a ec a on al ell y las dos nec ópolis iden i icadas. Los apoyos combinados de ins i uciones ancesas y españolas pe mi ie on la e isión p og esi a de dichos abajos desde los años se en a: Académie des Insc ip ions e Belles- Le es, Uni e si é de S asbou g, Ecole 190 p es ado especial a ención a las a eas de legalización, análisis y es udio de la do- cumen ación p ese ada po los a queólo- gos que nos han p ecedido en el yaci- mien o. Dichos abajos de gabine e, ea- lizados en equipo, es u ie on encamina- dos a una ee aluación de la documen a- ción disponible -inédi a en un 80 % - y a la consecución de un ma co mejo adap- ado a las líneas de in es igación ac uales sob e los aspec os a los que nos hemos e e ido de una o ma necesa iamen e sin é ica. La expe iencia adqui ida en dicha ase de gabine e ha sido u ilizada en el ma co de nues os ecien es con oles sob e el e eno (1984-86) 4 Los sis emas de e- Biblique e A chéologique de Je usalón, Ins i u o Español Bíblico y A queológico Casa de San iago de Je usalén y Uni e sidad de Can ab ia. 4 T as un es udio opog á ico del e eno ac ual y su compa ación con los abajos p e ios en el e// (1984), se ealiza on dos campañas de con oles c onoes a ig á icos (1985-86; con ca ác e de sal amen o del yacimien o en condiciones de u gencia: ocho meses de abajos de campo pe mi ie on ex- pone 800 m2 de es igios in si u, que ep esen an los p incipales pe iodos de ocupación. Dichas a eas es u ie on pa ocinadas po el Cen e de Reche che F ançais de Je usalén, en coo dinación con la Casa de San iago y la Uni e sidad de Hai a y ecibie on nume osos apoyos locales (Municipio de Hai a, Sociedad pa a la p o ección de la Na u aleza, Se icio Geológico y Minis e io de Educac¡6n de Is ael. An e ales esul ados el yacimien o, que habia sido achado de la lis a de luga es p o egidos po la Ley de An igüedades en 1935, ue insc i o en la lis a de Monumen os His ó icos po el Se icio de An i- gis o empleados es án concebidos pa a pe mi i dis ingui los hechos de su in- e p e ación e isable. El obje i o es el de asegu a la obje i idad de las obse a- ciones a la ez que pe mi i un segui- mien o e ec i o de la in es igación. 1.4.-Cuad o geog á ico es- pecí ico La egión sudle an ina, po su ecin- dad con Egip o, se encuen a en la ó bi a inmedia a de un p ime sis ema de c ono- logía absolu a (egipcio) que es menos ágil que un segundo sis ema, és e com- pues o, del que ambién se bene icia, el cen ado en el C ecien e Fé il (mesopo ámico). Dispone, además, de una e ce a uen e de in o mación his ó- ica en elación con los sis emas p ece- den es -in e medio desde el pun o de is a geog á ico-, la Biblia. El cómpu o que se de i a de es a ob a, de esencia eológica, a pesa de la ausencia de homogeneidad in e na o ece la en aja de hace e e en- cia a nume osos acon ecimien os que a- pizan el ma co empo al que examina- mos. Po úl imo, es a egión ocupa un espa- cio no desp eciable -po su amaño y po sus p oducciones- del g an ci cui o co- me cial que ca ac e iza al Medi e áneo o ien al. Es ando ampliamen e abie a a los in e cambios impo -expo ación, el su del Le an e es la base de nues a ob- se ación di ec a ac ual de los sinc onis- mos ela i os, g acias a la ap oximación es a ig á ica que p opo cionan los ells; es os no son únicamen e icos en indi- cios elacionados con los es sis emas de c onología absolu a p óximo-o ien ales, güedades de Is ael el 17 de no iemb e de 1986. 191 sino que además, han p ese ado se ies de impo aciones (o os an os es imonios) a los que deben e e i se Chip e y el mundo Egeo que es án desp o is os de un sis ema de c onología absolu a p opio en el lapso de iempo conside ado. 1.5.-Aplicación: ¿po qué elegi Teli Abu Hawam ? La es a egia del es udio en cu so es ejempla en la medida que a ec a a uno de los p incipales yacimien os del co azón de la egión sudle an ina. Po su si ua- ción geog á ica -li o al-,po su unción económica ya que es el p incipal eslabón de los in e cambios come ciales in e con- inen ales, y po las ami icaciones de su i adiación de alcance egional, in e e- gional e in e nacional. ¿Cuales son los dos asgos ca ac e ís i- cos del an iguo pue o de Hai a? P ime o, TAH es el mejo ondeade o na u al de calidad en el su del Le an e pues, desde el pun o de is a e es e ep esen a la cabeza de puen e de la única g an ía na- u al, del Medi e áneo al alle del Jo dán, que a a iesa odo el país: es a ía co a a su paso odos los ejes de ci - culación no e-su que unen Egip o con Mesopo amia ( ía del ma , ía eal y pa- sillos in e medios). Desde el pun o de is a ma í imo es á p o egido de los ien os dominan es po las al u as del espolón ocoso del mon e Ca melo y con ola, al su de la bahía de San Juan de Ac e-Hai a, el único pun o a o able a la a acada po su ondo a enoso que con- as a con el del es o del li o al que es ocoso. Pe o, además, desde los p ime os abajos de exca ación se había mani es- ado como es igo de excepción, sin p e- ceden es locales, de un conjun o de ela- ciones con los más p es igiosos yaci- mien os del an iguo o ien e (U , Assu , Uga i , Ma i, Enkomi, T oya, e c.) y con el Egeo, aqueo y helénico. A es a in oducción siguen dos pa es: po un lado el esul ado de la e isión de las exca aciones b i ánicas en lo que a ec a al Hie o II de TAH (S a um III), que ha sido el obje o de mi ecien e Tesis de Doc o ado (c . He e a 1990); po o o, un es ado de la in es igación as nues- os con oles sob e el e eno en 1984- 86. Debido al núme o y a iedad de los esul ados ob enidos has a el momen o, nos emos obligadas a ealiza una selec- ción pa a no sob epasa el espacio que nos ha sido concedido pa a es a exposi- ción. Impo an es en más de un aspec o, los es emas escogidos nos pa ecen ep e- sen a i os de los g andes ejes de la in es- igación en cu so. El p ime o de ellos se cen a en la e isión del S a um III de R. W. Hamil on -exca aciones 1932-33- (M. D. He e a). Los dos siguien es, la exis encia de un comp oi come cial chip io a y el descub imien o del ma ke- ing po pa e de los micénicos (J. Ba- lensi), se cen an en el eajus e de p o- blemas de sinc onismos, mecanismos come ciales y mig aciones du an e la se- gunda mi ad del IIa milenio a.C, en base a la con as ación de la e isión de las exca aciones an iguas ealizadas po J. Balensi 5 y los ecien es abajos de con- ol sob e el e eno. 5 Balensi, J. (inédi o); "Les ouilles de R.W. Hamil on a Teli Abu Hawam: ni e- aux IV e V (71.600-950 en . a . J.C.)"; esis doc o al; S asbou g, 1.980. Véase un esumen conciso de los p incipales aspec os en Balensi, J. (1.985). 192 II.- REVISIÓN DEL STRATUM III DE LAS EXCAVACIONES DE R. W. HAMILTON Sob e el S a um III (en adelan e S . ni) se han cen ado dos deba es que a ec- an a la c onología absolu a de los p ime- os siglos del le milenio a.C: la del Geomé ico á ico • y la del Hie o chi- p io a y el o igen de la ce ámica Black- on-Red (en adelan e BoR) 7. TAH en- aba así en el núcleo de un impo an e deba e: el p oblema de la Edad Oscu a en G ecia y las implicaciones en su en o no, especialmen e en Chip e. El exca ado echa la ocupación del S . III en e el 1100-925? a.C. El pa- que e de ni eles que lo o man (de 1,50 a 2 m de po encia) ue indi idualizado al encon a se sepa ado de la ocupación an- e io (S . IV) y pos e io (S . II) po ni eles espesos de cenizas ela i amen e ex ensos. La echa a ibuida a la ansi- ción de la ase IVb a III, as el p ime o de los incendios, no se jus i ica en el ex o de la sín esis mien as que la des- ucción que pone in al S . III y que conlle a el abandono p olongado del asen amien o (has a p incipios del siglo 6 K aike , W.; Küble , K. (1.939); "Ke ameikos. E gebnisse des Ausg abungen I. Die Neckopolen des 12, bis lO.Jah hunde s"; Be lín; pág. 164. En elación con es a discusión e He e a , M.D.; Balensi, J. (1.986). 7 Van Beek, G. (1.951); "Cyp io e Ch onology and he Da ing o I on I Si es in Pales ine"; BASOR, 124 (1951), págs. 26-29. También Van Beek, G. (1.955);"The Da e o Teli Abu Hawam, S a um III"; BASOR, 138 ; págs. 34-38. VI a.C.), ue pues a en elación con la campaña pales ina del a aón Shishaq en el 925 a.C; en é minos de la pe iodiza- ción igen e en los años ein a dicha ocupación caía den o del Hie o An iguo (de los Jueces al inicio de la mona quía di idida). Du an e es a ocupación, en la que no se señalan ases di e enciadas, la ciudad se do a de un sis ema de ensi o consis en e en un mu o, del que se con- se an unos 54 m de azado en el su - su oes e y un po en e bas ión en el no o- es e mi ando al ma . La ocupación del S . m ue a ibuida a un apo e de "colonos", cuya p ocedencia no se explici a, que hab ían comenzado a llega desde la ase IVb, lo que jus i ica- ía la con inuidad de ambas ocupaciones desde el pun o de is a de los es igios a qui ec ónicos y ma e iales. Es os úl i- mos se conc e an en la p esencia de ce- ámicas bíc omas, engobe ojo b uñido, BoR chip o- enicia, ce ámicas comunes e impo aciones egeas ( aza y skyphos de semicí culos colgan es enidos po p o o- geomé icos). P ecisamen e la p esencia del skyphos en un ni el an e io a la campaña pales ina de Shishaq p opo - cionó el sinc onismo necesa io pa a do a a la c onología g iega de un jalón de c o- nología absolu a que ue u ilizado po los exca ado es del Ce ámico de A enas pa a echa la ansición del P o ogeomé ico al Geomé ico en el Á ica (c . no a 6). La e isión de las exca aciones b i á- nicas en el ell ha modi icado sus an- cialmen e nues a isión del S . III en lo que a añe a la sucesión de ases den o del mismo y su c onología (c onoes a ig a- ía) así como en lo que se e ie e a la es- e a polí ica y cul u al en la que se mue- en sus habi an es (cul u a ma e ial). 193 En en plano es a ig á ico se han dis- inguido 6 ases de cons ucción sucesi- as ag upadas en dos pe iodos, IIIA.1-3 y IIIB.1-3, donde se insc iben odas las es- uc u as a ibuidas po el exca ado al S . III y algunas de o os ni eles, in- cluidos los a eglos y ans o maciones de las plan as o iginales. La ase inicial del S . III (IIIA.1), con a iamen e a lo que pensaba el exca ado , no se puede sepa a de la ase p eceden e (IVB) ya que ep esen a su úl imo momen o de cons- ucción y emodelación. Las ases ina- les de cada pe iodo (IIIA.3 y IITB.3) deben se enidas, desde el pun o de is a de la a qui ec u a, más bien como sub ases que mues an los úl imos e oques de los edi- icios. Ambos pe iodos es án sepa ados po una des ucción del habi a bas an e ex endida que se econoce, es a ig á ica- men e, po un ni el de cenizas asociado al inal de la ase ÜIA.2-3. En el plano cul u al ambos pe iodos es án cla amen e de inidos de o ma glo- bal aunque en e ellos no se p oduzca ninguna up u a signi ica i a. El análisis es a ig á ico ha pe mi ido señala on e- as cla as en e algunos g upos de ma e- iales de o ma que aho a conocemos los asgos más ca ac e ís icos de cada uno de los pe iodos y podemos es ablece cuales son los que hacen su apa ición en uno u o o o, al menos, los que an a p edomi- na en cada uno de ellos. Es a a ea se hace más di ícil en el momen o de ca ac- e iza cul u almen e cada una de las ases es ablecidas ya que el ma e ial del que disponemos, y la o ma en que nos ha llegado, no da pie en algunos casos a a- les ma izaciones; ello es especialmen e di ícil en el habi a occiden al, que ep e- sen a la ase inal de la ocupación del S . III, po lo que su c onología ha debido se as eada en base a los ma e iales más a díos p oceden es, en su mayo pa e, de hallazgos mal es a i icados. El ensamblaje de los da os es a ig a í- as y de la cul u a ma e ial asociable nos ha pe mi ido ca ac e iza los pe iodos es- ablecidos y p opo ciona les un ma co de e e encia c onológico en el que no se ap ecian up u as de ocupación (cuad o 1). Es a se inicia en la ase IVB -EIA que ep esen a un momen o de auge come - cial que se mani ies a en la cons ucción y ampliación de una se ie de edi icios a inales del siglo XI a.C. en los que se encuen an ce ámicas ípicamen e enicias asociadas a o as o mas e olucionadas del epe o io cananeo (can implo as) y án o as. La conexión sep en ional del pequeño pue o, en la que pa ece unda se p incipalmen e su p ospe idad en es a e apa, no es una no edad ya que se es á mani es ando de o ma inequí oca desde la ase IVA (c . Balensi 1985). En es a ase no han apa ecido impo aciones me- di e áneas pe o el aumen o de amule os y sellos de ayence indican que la ci cu- lación de me cancías es c ecien e. La des- ucción de los edi icios de la ase IVB- niA.l po un incendio8 pa ece no se ac- ciden al y posiblemen e es é en elación con las campañas de Da id al inal del siglo XI. La ase siguien e IIIA.2-3 e i- dencia que la p ospe idad económica ha su ido un ue e e és y pa ece muy po- 8 Es e ni el de cenizas ue conside ado po el exca ado como el mismo que des uyó algunos edi icios de la ase IVA, debido a la supe posición de ambos ni eles de cenizas en algunas zonas del asen amien o: e Balensi,J.; He e a, M.D. (1985);pág.95y ss. 194 sible que la población se ie a no able- men e educida. A lo la go de la his o ia de TAH las e- laciones come ciales con Chip e han sido uno de los aspec os más ele an es: se cons a an aún an es de inicia se los con- ac os con los me cados egeos y se en- cuen an a es iguadas desde p incipios del siglo XV a.C. has a cesa b uscamen e a inales del XIII a.C. Las ce ámicas chi- p io as no uel en a apa ece en TAH has a el inal del pe iodo IIIA, mani es- ando que el asen amien o es á saliendo de la e apa de decaimien o que sigue a la des ucción po incendio de los edi icios de la ase IIIA.l. Nues o yacimien o no ha conse ado ninguna impo ación del pe iodo I chip io a aunque algunos ma e- iales p oceden es de con ex os de inales del X-K a.C. pueden se eliquias de e- laciones man enidas du an e el siglo XI a.C9 . Las ce ámicas del chip o-geomé- ico n-in apa ecen asociadas a las p ime- as ce ámicas BoR chip o- enicias, sellos y amule os egip izan es. El conjun o de ma e iales del inal del pe iodo IIIA se encuen a bien ep esen ado en o os ya- cimien os en es a os echados en la p i- me a mi ad del siglo X a.C. La ase ina- 9 Se a a de un agmen o inédi o de escápula con anu as hallado en la habi ación 18 y de la bañe a asociada a la habi ación 24 (Hamil on, R.W.(1935), lám. 36, na 100); ambos encuen an buenos pa alelos en con ex os del Chip io a Recien e III ( He e a, M. D. (I990); pág. 466 ne 317 y pág. 472 ns 361). En con apa ida, se encuen an án o as de ipo cananeo, semejan es a la hallada en la habi ación 21 ( Hamil on, R.W. (1935); lám. 36, na 99; y He e a, M. D. ( I990); pág. 441, na 283) en el ni el IIIB de Énkomi y en la nec ópolis de Palaepaphos-Skales, en con ex os del siglo XII y XI a. C. espec i amen e. liza con un incendio que p o oca la des- ucción de a ias cons ucciones. El inicio del pe iodo IIIB supone una j nue a e apa de auge y ecupe ación del ï papel come cial den o de una con inuidad cul u al con la e apa p eceden e, de la que únicamen e se dis ingue po la plani ica- 1 ción u bana (conjun o 13-21 y o i ica- i ción del habi a ) y las nue as écnicas de cons ucción en las que in e iene, po I p ime a ez, la pied a allada en silla es. ) La ce ámica bíc oma enicia con inua i pe o mos ando p e e encia po las bandas 5 ho izon ales en e a los cí culos e ica- ) les de la e apa an e io y hace su apa i- 1 ción la ce ámica de engobe ojo b uñido en ja os de boca ilobulada o ex asada 5 de bo de escuad ado y pla os en e los que des acan los de pa edes inas que nos si- [ úan en echas a pa i de mediados del siglo X a.C. has a en ado el siglo VIII - a.C. s s Las impo aciones chip io as cesan a ; lo la go del siglo IX a.C; sin emba go, la a qui ec u a mues a la i alidad del asen amien o que, a inales de dicho si- glo, e á llega las p ime as impo acio- nes egeas, sin duda p oceden es de los pue os sep en ionales de Al Mina o Su- i kas.1^ Los ma e iales del siglo VIII i a.C, en los que se ap ecian ya los asgos que an a ca ac e iza las ce ámicas eni- cias coloniales y la p esencia de un skyphos de la ansición Geomé ico ¡ Medio II al Recien e I indican, no obs- i an e, que si bien el asen amien o ha pe - 1 dido su igo de an año, sigue man e- niendo un cie o ango me can il y no se ¡ encuen a al ma gen de los p incipales 10 He e a, M.D.;Balensi, J. (I986) 195 as ases de me cancías le an inas. La ausencia de ma e iales ca ac e ís icos de los ni eles enicios de la segunda mi ad del siglo VIII a.C. (Ti o III-II, Keisan 4) indica que el abandono del habi a se p o- duce en algún momen o p óximo a la mi ad del dicho siglo. III.l.-UN COMPTOIR CO- MERCIAL DEL CHIPRIOTA RECIENTE EN LOS SI- GLOS XV-XIV (/XIH ?) La exis encia de un comp oi chip io a es una esis no edosa que con i ma, po o o lado, que el yacimien o es más an i- guo de lo que pensaba R. W. Hamil on. Los elemen os en los que se apoya son de o den cuan i a i o, cuali a i o y cul u- al conjugados: l i)De o den cuan i a i o, ligados al come cio: los p oduc os chip io as im- po ados en TAH ep esen an el 43% de 105 hallazgos de 1985-86 en los ni eles del inal del B once Medio IIC y Recien e I y IIA (según el sis ema de pe iodización cananeo). Es a ci a, an llama i a como signi ica i a, no se encuen a e lejada en el in o me b i ánico (c . Hamil on 1935). El es ado agmen a io del ma e ial p o- ocó que es a in o mación esencial ue a pasada po al o. Aho a bien, el caso de TAH es in e e- san e en el plano me odológico: la im- po ancia del pue o an iguo de Hai a se debe a la al a ecuencia de las huellas de in e cambios come ciales ( a iedad y can- idad) en un adio mínimo de 1500 km desde el IIa milenio a.C. Es a concen a- ción de p oduc os exógenos e leja, sob e odo, el acaso del p oceso de impo -ex- po ación en el luga de ánsi o (po oposición a su éxi o, que conlle a la dis- pe sión de los obje os in ac os hacia los p incipales luga es con ocación de con- sumo). En o as palab as, es no mal que el ma e ial sea agmen a io. No explo- a lo po que no es espec acula , signi ica p i a se de la comp ensión del p oblema come cial. 2s)De o den cuali a i o, ligados a una e en ual p esencia de ex anje os. Dos indicios con e gen en ese sen ido. An e odo, la exis encia de obje os cul uales chip io as en con ex os eligioso y domés ico (di e sos ipos de igu i as y es a uillas emeninas y de animales: diosa de la ecundidad, o os e incluso un caballo). A ello se añade la u ilización en el ell de ma e ial domés ico chip io a; el hecho de que se a e de ce ámica común (lámpa a, pla o, cazuela, e c.) sugie e la exis encia de una anomalía. 3°)Finalmen e, de o den cul u al, e- nido po decisi o po los especialis as de las adiciones une a ias: se a a de la iden i icación del p o o ipo de la nec ópo- lis occiden al ( enicia) exca ada po P.L.O. Guy en 1922 y si uada en el lanco del mon e Ca melo, a más de 400 m del ell, sepa ado de és e po un b azo de ma . El exca ado señala en la publicación (c . Guy 1924) la p esencia de ce ámica chip io a Base Ring, so p enden e pues o que es á ue a de con- ex o en el pe iodo enicio. El examen de la plan a ipo mues a que la umba ex- ca ada no iene las banque as la e ales (po ejemplo, la umba II, eu ilizada en época pe sa) que son un asgo ípico a pa i del Hie o; po el con a io se a a 196 de una simple dep esión ec angula en el suelo, como la de las sepul u as del B once Recien e chip io a. Se a a de un enómeno único ue a de Chip e. Los es conjun os de e idencias in i- an a c ee en la p esencia de un g upo de ex anje os que i en, abajan y mue en en TAH. De ahí, la esis de la exis encia de un pequeño empo io chip io a en Canáan. El o den de los acon ecimien os, dado po el escalonamien o es a ig á ico, mues a que las ac i idades económicas han p ecedido las ins alaciones de ensi as del asen amien o. Aho a bien, la noción de la undación del pue o an iguo de Hai a se había ligado p ecisamen e a la cons ucción de las o i icaciones. ¿Po quién y en qué echa? Pa a comp ende lo, hace al a pasa a la segunda e apa c ono- lógica y a a del p oblema egeo. III.2.-EL MARKETING CO- MO PRACTICA MICÉNICA DE LOS SIGLOS XIV-XHI TAH es conocido desde los años ein a po la impo ancia de los hallazgos de o igen egeo. La idea de un comp oi come cial micénico ha sido e ocada a menudo desde hace más de SO años. Cua o ipos de obse aciones pe mi- en p onuncia se sob e es e aspec o ha- biendo ago ado las posibilidades de la cues ión: el análisis cuali a i o, la in es- igación sob e la p ocedencia geog á ica, la ap oximación cuan i a i a y la e i i- cación de la compa ibilidad c onoes a i- g á ica. Ia) Análisis cuali a i o: el ca ác e ex- cepcional de la colección ecogida en TAH se puso de mani ies o de o ma p og esi a. P ime o, la e isión de las exca aciones an iguas pe mi ió compa a lo esencial del epe o io ce ámico p o- po cionado po TAH a los que ca ac e i- zan al Egeo, Chip e y Le an e en gene- al; la exis encia de di e encias egiona- les, en el sen ido amplio del é mino, no dejaba ninguna duda: no podía exclui se la e en ualidad de colonias micénicas en ul ama . Además, se io que el ma e ial conse ado po R.W. Hamil on, ag u- paba dos epe o ios especí icos, an o po su a iedad como po el o den de e- cuencia de o mas y deco aciones: le- an o-micénico y heládico; la idea de una elación inhabi ual en e TAH y el Egeo, po oposición a o as en idades egionales (Chip e, Egip o o el es o del Le an e), nació en ese p eciso momen o. Po úl imo, los con oles de 1985-86 con i ma on la p esencia de obje os cul- uales así como la u ilización de obje os domés icos micénicos, algunos ab ica- dos a mano en ce ámica g ose a (pala de ho no, pla o llano, e c.). Vis a bajo es e ángulo, la idea de un comp oi no podía echaza se. 2a) P ocedencia geog á ica: el es udio es ilís ico lle ado a cabo po J. Balensi (c . no a 5) lle ó a es ablece la exis en- cia de una elación singula en e TAH y el mundo egeo, siendo la A gólida la que p esen aba la mejo base de compa ación. No obs an e, exis ía una al e na i a en la in e p e ación: ¿colonia micénica o ma ke ing'1.. La hipó esis de un es udio de me cado, en ocada a la p oducción en G ecia de obje os des inados a se expo - ados hacia O ien e, exigia una e i ica- ción. El análisis químico (po neu oac- 197