Nómadas y sedentarios en el desierto de Siria durante el VI Milenio a.C
Abstract
Stordeur, Danielle
Full text
A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e
U.A.B.,
1989, 1990, 1991
T eballs d'A queologia, 2, 1992
NÓMADAS Y SEDENTARIOS EN EL DESIERTO
DE SIRIA DURANTE EL VI2 MILENIO A.C.
Danielle STORDEUR
Ins i u de P éhis oi e O ién ale
Lyon
Pas o es-nómadas y ag icul o es seden-
a ios se epa en los desie os y las es e-
pas semi-desé icas desde Asia O ien al
has a el No e de Á ica, unidos odos
ellos po un sis ema de complemen a ie-
dad socio-económica pe ec amen e adap-
ado a las condiciones que imponen los
climas di íciles.
Es e "modelo", simple en apa iencia,
se p esen a con odas las a ian es
posibles. Se dan, pues, odos los g ados
de mo ilidad posibles, al y como e-
cogen los di e en es é minos que se
u ilizan: nómadas, semi-nómadas, semi-
seden a ios, e c. mo ilidad que puede
a ia conside ablemen e, incluso en el
seno de un mismo g upo, de un pe íodo a
o o.
El g ado de especialización en las
ac i idades ambién es a iado y así
podemos encon a an o pas o es
nómadas que p ac ican la ag icul u a
(denominados semi- nómadas) como po
blados seden a ios en los que exis en e-
baños que son cuidados po los mismos
ag icul o es.
La exis encia de nómadas y seden a ios
es á con as ada con oda ce eza en
O ien e, ya desde la Edad del B once. Co-
nocemos po los ex os los nomb es de
las " ibus" nómadas así como sus ac i-
idades ca a ane as.
Pe o ¿po qué es e enómeno no puede
se más an iguo? ¿no podemos p egun-
a nos si se a a á de algo an an iguo
como las p ime as ins alaciones ag ícolas
en medio desé ico?. Es deci , si se e-
mon a ía al VI9 milenio a.C. Es a es la
cues ión que J. Cau in y O. Au enche se
plan ea on a pa i de los hallazgos a -
queológicos que se ealiza on en El
Kowm, en el desie o si io (Fig.l).
NÓMADAS Y SEDENTA-
RIOS EN EL DESIERTO
SIRIO, HOY: LA CUBETA
DE EL KOWM
¿Que podemos deci de la coexis encia
en la ac ualidad de nómadas y seden a ios
en la misma egión pa a la que nos plan-
eamos su p esencia conjun a desde el VI
Milenio? O. Au enche, P. Des a ges y
R. Jamo han azado las g andes líneas de
su implan ación y de su e olución.
En dicha cube a encon amos es ipos
de ins alaciones;
a) Un único poblado seden a io: El
Kowm.
b) Di e sas aldeas con dos o es g anjas
(como Umm el Tlel), ligadas a la p esen-
cia de una uen e o de un pozo y al cul-
i o de ie as i igadas.
c) Un poblado mix o en el que se puede
asis i "en di ec o" a la p og esi a seden-
a ización de los beduinos, desde hace una
ein ena de
años:
Qdei .
El Kowm
En el poblado de El Kowm se concen-
an unos 300 habi an es, cuyas p incipa-
les ac i idades son de ipo ag ícola. Los
cul i os de secano, p incipalmen e el
igo,
dependen de las llu ias es aciona-
les,
que pueden p o oca , según los años,
excelen es cosechas o pé didas ca as ó i-
cas.
La i igación es impo an e, espe-
cialmen e pa a los p oduc os de hue a
( oma es sob e odo) y pa a el algodón.
Pequeños ebaños de o ejas y de cab as
pas an en los al ededo es del poblado,
con iándose a eces en los años de se-
quía a pas o es del p opio poblado o a
nómadas ecinos pa a que los lle en a
pace , siendo necesa io en algunas oca-
siones lle a los has a si ios muy lejanos.
No hay en el poblado ningún a esano ni
ningún come cio, an sólo algunos de los
ag icul o es que han adqui ido cie os co-
nocimien os de mecánica asegu an la
ayuda mínima indispensable en casos de
a e ía, epa aciones, e c.
Qdei
Qdei a 8 Km de El Kowm, se encuen-
a en un p oceso de e olución desde hace
20 años. Los beduinos (básicamen e pas-
o es de o ejas), pa a los que es e luga
ha sido, desde hace mucho iempo, uno
de sus p incipales polos de a acción, se
es án seden a izando p og esi amen e.
Es a seden a kacion se ealiza po e apas,
pe o dado que el p oceso puede ep odu-
ci se en momen os di e en es y po ami-
lias di e en es, se pueden obse a de
o ma simul ánea las dis in as ases o
momen os de dicho p oceso.
Podemos encon a así en Qdei ami-
lias que i en aún, siguiendo la adición
beduina, en pesadas iendas de piel de ca-
b a. P ac ican algo de ag icul u a y pe ió-
dicamen e se desplazan de luga .
A su lado, o as amilias ya han edi i-
cado pequeñas cons ucciones ec angula-
es,
monocelula es, que an sólo les si -
en como luga de almacenamien o. La
ienda adicional, mon ada al lado de es a
" alsa casa", oda ía es usada como luga
de habi ación, aunque ya se ha supe ado
un p ime paso hacia una o ma de ija-
ción al luga .Se cons a a que es o no
30
cambia pa a nada sus hábi os mig a o-
ios.
Finalmen e, es as amilias pueden, en
una nue a e apa, cons ui e dade as ca-
sas en las que, es a ez sí, i i án de
o ma más con inuada. Es so p enden e,
sin emba go, cons a a que en Qdei no
se puede habla en ningún caso de una
seden a ización in eg al. Incluso pa a los
habi an es de las casas cuyas ac i idades
ag ícolas se in ensi ican y cuyos i mos
de desplazamien o se alen izan, la ida
nómada pe manece en e sus hábi os. Los
años de sequía aen consigo el abandono
p o isional de es e ex año poblado, cu-
yas casas se alinean en onces como en un
campamen o an asma pe i icado.
El Kowm y Qdei
Las elaciones en e los dos es ableci-
mien os son di íciles de delimi a . Las
dos poblaciones ienen o ígenes di e en-
es (a pesa de cie as elaciones) y su
his o ia común es á ue emen e ma cada
po episodios iolen os: " a zias", aban-
dono del poblado, e c. En odo caso se
ap ecia obse ando como i en, que no
exis e un modelo conc e o y de ini i o
que sea capaz de descub i exac amen e su
o ma de ida. Los seden a ios de El
Kowm son básicamen e ag icul o es que
ambién p ac ican la ganade ía, a eces
con una cie a mo ilidad elacionada con
los ebaños y con los elemen os de la
amilia que pueden acompaña los. Los
nómadas de Qdei son sob e odo pas o es,
pe o ambién p ac ican la ag icul u a.
Según la e minología de Khazano en-
d emos, po an o, (y noso os nos a en-
d emos en adelan e a es os é minos más
p ecisos) en el Kowm, semi- seden a ios
y en Qdei , semi-nómadas.
¿En qué medida ol emos a encon a
es e modelo en los da os a queológicos?.
Las igu osas exca aciones lle adas a
cabo en el yacimien o neolí ico de El
Kowm, si uado en el co azón del poblado
semi-seden a io y en el yacimien o con-
empo áneo de Qdei
1
nos mues an so -
p enden es coincidencias.
¿NÓMADAS Y SEDENTA-
RIOS EN EL DESIERTO
SIRIO DURANTE EL NEO-
LÍTICO?
El Kowm du an e el PPNB
Hacia el 6000 a.C. se inicia, jun o a la
uen e de EL Kowm, una ocupación neo-
lí ica (PPNB) que du a á unos 500 años.
Dos " ells" son el e lejo de es a ocupa-
ción, uno de los cuales llega a ene 22
m. de al u a de depósi os. Ce cano a és e,
el o o " ell", más pequeño, ha sido
exca ado po noso os (con la pa icipa-
ción de M. Molis , C. Ma échal y A.
Taha) en e 1978 y 1987. Se ha podido
llega a di e encia seis ni eles a qui ec-
ónicos que han e elado una sucesión de
poblados seden a ios muy bien cons ui-
dos.
Las casas son de dos ipos (Fig. 2 y
3).
Unas muy g andes (6-10 m) y ec an-
gula es, se ca ac e izan po ene una
pieza cen al en o ma de T que juega el
papel de eje de sime ía
y
una se ie de pe-
queñas piezas, sin duda p incipalmen e
des inadas al almacenamien o, la odean
po ambos lados. Las o as casas, en
cambio, ienen di e sas piezas de pe-
queño amaño que se comunican en e
ellas po unas es echas abe u as, es-
ando do adas a menudo de disposi i os
que acili an el paso de agua ( egue os,
31
huecos de e acuación). Todas las casas
es án cons uidas con adobes hechos con
molde y an o los suelos como los mu-
os es án cuidadosamen e enyesados. Es-
as casas es án acondicionadas con oda
una se ie de ins alaciones in e io es: ho-
ga es,
nichos, cube as... las cuales am-
bién es án e es idas sis emá icamen e
con yeso.
El mobilia io (Fig.4) nos e ela di e -
sas ac i idades. La ajilla es á hecha de
yeso.
En el yacimien o no se ha encon-
ado ningún agmen o de ce ámica, aun-
que és a ya exis ía en los poblados con-
empo áneos con los que las gen es de El
Kowm u ie on con ac os (Bouq as, en la
zona del Eu a es, po ejemplo). La
abundancia de yeso en los al ededo es del
poblado y la ausencia de a cilla de buena
calidad pod ía explica es e " echazo éc-
nico",
aunque no hay nada que p uebe que
es a pudie a se la única azón.
La indus ia ósea es abundan e aunque
a ípica. La indus ia lí ica es la ca ac e ís-
ica de los pe íodos del PPNB ecien e y
inal. Su es udio, ealizado po M.C.
Cau in, ha e elado los o ígenes de la
población de El Kowm al pone de e-
lie e sus hábi os écnicos. Es os p oce-
dían del Es e, de zonas p óximas al
Eu a es. Es, en e ec o, hacia donde
apun an o as ca ac e ís icas e elado as
desde el pun o de is a cul u al. Así las
ep esen aciones de animales (un colgan e
hecho sob e cabeza de a ón), la ajilla en
ónice y los obje os en pied a ecue dan el
mobilia io análogo de Bouq as y de Ya-
im Tepe I.
O os con ac os u o os desplazamien-
os es án a es iguados po la p esencia de
obsidiana p o enien e de Tu quía.
También sabemos g acias a las huellas
ma cadas en di e en es agmen os de
yeso,
que la ces e ía (en espi al o ejida
en enza) así como el ejido e an conoci-
dos y p ac icados en El Kowm, siguiendo
las écnicas ca ac e ís icas de odo el
No e del Le an e du an e el Neolí ico.
Según D. Helme (a queozoólogo), e-
baños compues os po cab as, pe o so-
b e odo po o ejas, e an cuidados po los
habi an es del El Kowm. El pe o domés-
ico debió de se un animal muy amilia ,
lo su icien e pa a pode oe los huesos
abandonados en el poblado ya que a eces
se encuen an cie os agmen os de hue-
sos "dige idos". La caza juga ía un im-
po an e papel en el apo e cá nico ya que
más de la mi ad de la ca ne consumida e a
de gacela
En lo e e en e a los alimen os de o i-
gen ege al, en gene al se p ac ica ía un
cul i o di e si icado de ce eales. Según
D.
Vaughan (bo anis a), se cul i aban
es especies de igo ( i icum monococ-
cum,
i icum dicoccum y i icum aes i-
um),
así como una especie de cebada
{Ho deum
sali um). Es posible que es os
cul i os ue an egados e incluso i iga-
dos,
aunque nada nos pe mi e pode a i -
ma lo. Pa a comple a el apo e de ali-
men ación ege al se p ac ica ía la eco-
lección de nume osas especies sal ajes.
El Kowm du an e el VI9 milenio es,
po an o, un poblado es able de ag icul-
o es-pas o es pe ec amen e adap ados a
su medio, que domina ían a anzadas éc-
nicas a qui ec ónicas. Po o a pa e, no
es aban aislados del mundo ex e io ya
que la obsidiana y o os elemen os de-
e minados del mobilia io nos apo an el
es imonio de con ac os e in e cambios
32
lejanos. Es os in e cambios, sin emba go
se ían selec i os, ya que la ce ámica que
eían ab ica y u iliza en o os si ios no
pa ece que les in e esa a en absolu o.
Qdei 1 du an e el PPNB
El pequeño ell de Qdei
1
ue p ospec-
ado po
O.
Au enche en 1980, siendo e-
omado po noso os con ayuda de A. Pe-
con al- Lamben, H. Bayle y I. Massoud
en 1989.
La es a ig a ía de es e yacimien o p e-
sen a un in e és excepcional. Cua o ni-
eles se supe ponen de un ex emo al
o o del
ell,
mos ándonos una cla a e o-
lución en la concepción del modo de ha-
bi a .
A) Ni eles sin a qui ec u a.
En la base del ell, inmedia amen e en-
cima de la an igua duna, se han podido
exca a di e sos ni eles de habi ación y
de á eas de alla de s lex (Fig.5). Los a-
lle es es án es ic amen e in si u. Se pue-
den dis ingui di e sas zonas: el luga que
ocupaba el allado , los depósi os de lá-
minas, los mon ones de esqui las y de
di e sos p oduc os de alla. La auna es
muy escasa, se a a p incipalmen e de
huesos de obillo y pa as en conexión.
P ác icamen e no hay ú iles e minados.
Se ha pues o de mani ies o la p esencia
de un pequeño hoga en o ma de cube a.
Los espacios que noso os hemos de i-
nido como "hàbi a s" se de inen con
meno cla idad. Encon amos nume osos
ú iles e minados así como es os de a-
lla, es os de auna di e sa, a eces en
conexión. Algunos pequeños hoga es en
cube a los sub ayan. También se encon-
ó un posible apun alamien o de pos e.
Pe o sin emba go no se dis ingue nin-
guna es uc u a conc e a. Has a aho a
ningún o denamien o pa icula nos
ansmi e el modo exac o de ocupación
del e eno ni puede ap ecia se ninguna
es uc u a de ab igo (cie amen e lige a y
pe ecede a). La obse ación de los signos
dejados en la egión po los campamen-
os de los ac uales beduinos nos pe mi en
comp ende mejo es as di icul ades ya
que son, incluso ac ualmen e poco des-
pués de su abandono, p ác icamen e im-
pe cep ibles.
Lo impo an e en es e caso es esal a
que conside ables azas de pe manencia
humana que se da an en el PPNB inal,
ma can los p ime os ni eles de ocupa-
ción en Qdei y que es as azas no com-
po an ningún elemen o de a qui ec u a
edi icada.
B)
Ni eles con a qui ec u a
Po encima de es os p imi i os ni eles
se encuen a la p ime a casa edi icada en
Qdei . Es á aislada, odeada de espacios
abie os en los que exca a on osas pa a
los despe dicios. Cons uida en pied a y
adobe , con los suelos y los mu os enlu-
cidos,
su "es ilo" ecue da el de las casas
de El Kowm. Sin emba go, se di e encia
de és as po a ias ca ac e ís icas. Una de
ellas concie ne al modo de ocupación.
U ilizada sin duda du an e un pe íodo bas-
an e la go, sus suelos ue on e ocados
en di e sas ocasiones, al igual que ocu e
en El Kowm. Pe o se esconden, en e sus
suelos e ocados e dade as capas de ie-
a apo ada y apisonada que con ienen el
mismo ipo de es igios que los suelos
de los hàbi a s sin a qui ec u a del ni el
más an iguo. El s lex y la auna in si u
33
son abundan es, con un hoga en cube a
(ni cons uido ni enlucido como en El
Kowm). ¿Hab á alguien que sea capaz de
suge i que la p ime a casa de Qdei e a
pe iódicamen e habi ada po gen es que
ealmen e no sabían i i en una casa?.
En cualquie caso es absolu amen e legí-
imo plan ea el p oblema. Hay que hace
no a , inalmen e, que osas de almace-
namien o con enlucido o man pa e de
las ins alaciones cons uidas de es a p i-
me a casa.
O os dos ni eles compues os po di e-
en es capas se pueden di e encia po en-
cima de es a casa. El p ime o con iene un
g an ho no de yeso. El segundo ni el (y
úl imo en el iempo) p esen a ambién
un ho no de yeso y, más allá, una nue a
casa, ambién aislada y odeada de osas
pa a los despe dicios.
El mobilia io de Qdei es á en cu so de
es udio, po lo que poca cosa podemos
deci aquí a p opósi o del mismo. Si bien
la ajilla en yeso es á p esen e, lo es en
can idad meno que la que encon amos
en El Kowm. Y lo mismo ocu e con la
ajilla de pied a.
La indus ia lí ica (Fig.6), es udiada
po M.C. Cau in y S. Calley, aunque se
puede engloba pe ec amen e en un g an
g upo que co esponde ía a la ípica del
PPNB,
es di e en e de la que encon amos
en El Kowm. Es a ez se á al Oes e del
P óximo O ien e hacia donde nos emi e,
sob e odo po lo que se e ie e al a ma-
men o. Las pun as de Byblos y de Amuq,
de una g an calidad écnica, son abundan-
es.
Hay o os elemen os que elacionan
Qdei con lo que se denomina el "PPNB
del desie o", p esen e ambién en Jo da-
nia (Be s). En pa icula se a a de los
bu iles sob e oncadu a cónca a, an ha-
bi uales en es as zonas que se les ha bau-
izado como los "bu iles del desie o".
No se ha encon ado ni uno de ellos en
El Kowm.
La lo a y la auna se encuen an en
una ase inicial de su es udio (a ca go de
D.
Helme y G. Willcox). Tan sólo se
puede deci po aho a que exis ían eba-
ños de o ejas (de g an amaño), en los
que ambién hab ía alguna cab a, y es
p obable que se p ac icase la ag icul u a.
Nada de lo que ha apo ado el mobilia-
io ma e ial ni la auna da la imp esión
de que en Qdei se egis ase un cambio
en la población. Bien al con a io, el
conjun o.en odos sus ni eles, pa ece ho-
mogéneo. Se puede p opone , po an o,
que Qdei ue un luga ocupado en un
p ime momen o po un g upo que no
edi ica ía casas ( ¿nómadas, semi-nóma-
das? ) pe o que an e olucionando in
si u, edi icando, en cada ase de su desa-
ollo, una cons ucción aislada, que se
ocupa ía de o ma discon inua y un an o
o iginal.
EL KOWM Y QDEIR DU-
RANTE EL VI2 MILENIO Y
HOY: SORPRENDENTES
COINCIDENCIAS
A pa i de las desc ipciones que hemos
ealizado de los yacimien os de El Kowm
y Qdei , se puede a i ma que algunos
elemen os los conocemos con ce eza,
mien as que o os, si bien son suges i-
os,
oda ía equie en su e i icación.
El Kowm du an e el PPNB inal e a un
g an poblado cons uido, es able y bien
in eg ado en su medio ambien e. E a el
34
único poblado de la cube a. Sus habi an-
es p ocedían de la zona del Eu a es.
Qdei du an e el PPNB inal ue ocupado
po un g upo llegado del Oes e que no
edi icó casas al ins ala se en un p ime
momen o. An es de pode a uma que se
a aba de gen es semi-nómadas es nece-
sa io espe a a las apo aciones de una
nue a campaña de exca ación. Pe o al
menos enemos ue es p esunciones de
que se a a ía de gen es ela i amen e
mó iles que, poco a poco, se i ían i-
jando en cie a mane a, al e eno al cons-
ui casas aisladas (nunca un poblado)
que ecuen a ían de o ma pe iódica.
¿Qdei y El Kowm son yacimien os
con empo áneos? G acias al es udio de la
auna, D. Helme piensa po aho a que
Qdei pod ía se algo más an iguo que El
Kowm, aunque no excluye la posibilidad
de que hubie an coexis ido en un mo-
men o dado.
Si las u u as exca aciones en Qdei
nos apo an la con i mación de lo que
noso os p oponemos hoy, end emos un
ejemplo demos a i o del enómeno de la
pe ennidad de la u ilización del espacio:
Qdei , aye como hoy ecuen ado po
nómadas; El Kowm aye como hoy ocu-
pado po gen es seden a ias. Se á necesa-
io en onces plan ea se que azones
( ege ación, ma e ias p imas, uen es) se
encuen an en el o igen de es a
" idelidad". También end emos un ejem-
plo del enómeno cíclico y siemp e eno-
ado de la seden a izacion: ¿cuán as eces
hab á is o Qdei como un g upo se se-
den a izaba pa a ol e a se mó il al
cabo de un iempo?. Pe o, en in, no
hay que pe de de is a, en medio de odo
el cúmulo de in e ogan es lo que es a
nue a p oblemá ica desencadena, cual es
el o igen de nues a cu iosidad.
¿Pod emos llega a demos a que el
modelo "nómadas-seden a ios" se
emon a al Neolí ico?. En p incipio se á
la cues ión sob e la que nos cen a emos
al mul iplica las exca aciones, los son-
deos y las p ospecciones, aleg ándonos de
cons a a que nues a in es igación no
es á aislada y que los da os, en pa icula
los p oceden es de los abajos que lle an
a cabo las exca aciones inglesas en
Jo dania, nos pe mi i án amplia nues os
conocimien os.
35
s
Fig.2.-
El Kowm 2, PPNB
inal:
g an casa ec angula mul icelula compleja. Es á com-
pues a po un p ime edi icio ec angula con una pieza cen al en o ma de T. Al su se
adjun o un nue o edi icio, con la pieza p incipal en o ma de L.
37