Proceso de neolitización en el próximo Oriente
Abstract
Cauvin, Jacques
Full text
TREBALLS D ARQUEOLOGIA, 2
Jü,
'
Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Se ei de Biblio eques
IllIWIllIlIll
1500492506
DEL F*
XIMO
Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Depa amen
d'His ò ia
de les Socie a s
P e-capi alis es i d'An opologia Social
Amb el supo de:
DGICYT, Minis e i d'Educació i Ciència
CIRIT, Depa amen d'Ensenyamen . Gene ali a de Ca alunya
Se ei d'A queologia. Depa amen de Cul u a. Gene ali a de Ca alunya
Ins i u d'A queologia i P ehis ò ia. Uni e si a de Ba celona
Ins i u de Ciències de l'Educació. Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Col·lec iu de Rece ques A queològiques de Ce danyola. (CRAC)
A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e
U.A.B., 1989, 1990, 1991
T eballs d'A queologia, 2,1992
PROCESO DE NEOLITIZACION EN
EL PRÓXIMO ORIENTE
Jacques CAUVIN
Ins i u de P éhis oi e O ién ale
Lyon
An es que nada me gus a ía ag adece a
los o ganizado es de es e semina io que
me hayan in i ado a pa icipa en el
mismo, el cual, po o a pa e, espe o
que enga con inuidad en el u u o.
El P óximo O ien e iene una impo -
ancia pa icula en lo que se e ie e a las
ans o maciones gene ales de la cul u a
humana que conocemos como p oceso de
neoli ización dado que, en es a zona, el
p oceso se inició an es que en cualquie
o a pa e. Ya en los años 30, cuando
Go don Childe hablaba de "Re olución
Neolí ica" si uaba su o igen en el
P óximo O ien e. ¿Po qué? Po que aquí
encon amos, con una c onología an e io
a la egis ada en cualquie o a zona, los
inicios de la ag icul u a y la ganade ía.
La explicación de es e hecho. eside en
que los an eceso es sil es es de las plan-
as y de los animales que más a de se án
domes icados se encuen an, odos, en el
P óximo O ien e y de o ma pa icula en
la zona que conocemos como el C e-
cien e Fé il. Así, po ejemplo, encon-
amos igo y cen eno sil es es, o mas
ege ales que no exis en en Occiden e.
Es es a ealidad la que nos pe mi e
pensa
a
p io i, que el Neolí ico, o como
mínimo la ag icul u a ce ealís ica y la
domes icación de la o eja y de la cab a
p o ienen del P óximo O ien e. Pa a
Go don Childe, el elemen o más impo -
an e es, jus amen e, el de la p oducción
de la subsis encia, siendo la ag icul u a y
la ganade ía los nue os enómenos que
u ie on una mayo impo ancia y los
que hicie on posible el es o de modi ica-
ciones. No enemos que ol ida que lo
que se p odujo ue una ans o mación
global de la Humanidad, que no se es-
inge an sólo al campo de la p oduc-
ción, sino que compo ó cambios en el
ámbi o de la sociología (es aho a cuando
apa ecen los poblados: ya no se a a de
mic o-bandas, de pequeños g upos ami-
lia es que ocupan una cue a o un espacio
educido, sino que a pa i del Neolí ico
los g upos se án más impo an es), ans-
o maciones écnicas como el pulimen-
ado de la pied a y la apa ición de la ce-
ámica, así como cambios en el e eno
de la ideología, ya que es en es e mo-
men o cuando pa ece que empiezan a
p ac ica se nue os cul os que ienen
como pe sonaje cen al una di inidad e-
menina que pe du a á en odo el Medi e-
áneo O ien al has a iempos his ó icos.
Sin emba go pa a Go don Childe, e in-
cluso pa a las eo ías más ac uales de la
"New A chaeology" anglosajona, el
cambio más impo an e es el de la p o-
ducción o, dicho de o a mane a, es a se á
la a iable independien e del p oceso que
o igina á el es o de modi icaciones. Y es
es a la p oblemá ica que discu i emos
aquí. Ve emos cómo se o iginó odo el
p oceso en el P óximo O ien e, exac a-
men e donde y en qué o den u ie on lu-
ga las ans o maciones, llegando a p e-
gun a nos cómo y espec o a qué es uc-
u a in e na u o luga el p oceso de Neo-
li ización y cual ue el elemen o de e mi-
nan e.
P ime amen e amos a e en qué zona
se localizan los ce eales sil es es, lo que
B aidwood denomina "zona nuclea " ya
que piensa que ue aquí donde debió em-
peza el cul i o del igo y de o os ce ea-
les.
Así, po ejemplo, el igo almido-
nado y la escanda meno , en sus o mas
sil es es, se ex ienden en una á ea que
a desde el Sinaí has a la mese a i aní.
Es es a la zona que B aidwood conside a
como "zona nuclea " y po an o, donde
hab ía enido luga el inicio de la Neoli-
ización po se p ecisamen e aquí donde
se hab ía iniciado la ag icul u a. Es a es
la azón po la que, cuando los a queólo-
gos empeza on a busca los p ime os po-
blados ag ícolas, di igie on sus in es i-
gaciones hacia ese luga . El mismo
B aidwood in es igó en ella, en los años
50-60,
siendo Ja mo (Ku dis án i aquí') el
poblado más an iguo que encon ó, con
una c onología de inales del VII i mile-
nio a.C. (c onología C-14 no calib ada).
Es e hallazgo p o ocó una in ensi ica-
ción de las in es igaciones en I án, sob e
odo en el caso de Hole y Flanne y, quie-
nes inalmen e halla on un impo an e
poblado neolí ico, Alí Kosh, da ado en el
VIIa
milenio a.C. Más a de, la misión
canadiense di igida po Smi h cen ó sus
in es igaciones en la pa e i aní de las
mon añas de los Zag os, donde localiza-
on el asen amien o de Ganj Da eh que,
si bien en un p incipio ue a ibuido al
VIIIa milenio a.C, más a de se com-
p obó que no podía emon a se más allá
del VII milenio. Como podemos ap e-
cia , ninguno de los yacimien os locali-
zados en las egiones del Es e se podía si-
ua en los inicios del VIIIa milenio a.C.
o lo que es lo mismo, en la "zona nu-
clea " no exis en asen amien os que pue-
dan si ua se en e los p ime os yacimien-
os ag ícolas. Se á an sólo al oes e de
es a zona, en una egión que a desde el
medio Eu a es al Valle del Jo dán donde
se pod án localiza los es imonios del
p oceso de Neoli ización del P óximo
O ien e. ¿Po qué ocu ió aquí y no en
o o luga ? Es e es, jus amen e, nues o
ema: los o ígenes del p oceso pe o no en
el P óximo O ien e, en gene al, sino
conc e amen e en el Le an e, en la zona
si io-pales ina.
Si consul amos un mapa de las ins a-
laciones p ehis ó icas en el P óximo
O ien e, pod emos ap ecia que no exis-
en demasiados es os de lo que pod ía-
2
mos denomina los p ime os poblados,
siendo pa icula men e ema cable la
inexis encia de los mismos en aquellas
zonas en que los análisis bo ánicos nos
indican que end ían las mayo es posibili-
dades pa a
que se
p oduje a la apa ición de
la ag icul u a. Noso os cen a emos la
discusión en o no a los hallazgos eali-
zados en es zonas conc e as:
1)
La egión del Bajo Valle del Jo dán, en
el cen o de Pales ina, donde des aca el
yacimien o de
Je icó,
exca ado po Ga s-
ang an es de la II Gue a Mundial y po
K. Kenyon con pos e io idad. Muy e-
cien emen e, en es a misma zona, O.
Ba -Yose ha descubie o un nue o yaci-
mien o que p esen a un g an in e és pa a
nues a
discusión:
Na i Hagdud.
2) El oasis de Damasco, en Si ia, donde
se localiza el yacimien o de Tell Aswad.
3) El Valle Medio del Eu a es, donde
encon amos el yacimien o de Mu eybe .
Es segu o que exis en o os luga es in-
e esan es pa a el ema que nos ocupa,
pe o noso os nos cen a emos en los es
yacimien os que hemos ci ado, dado que
en ellos los análisis ealizados pe mi en
su u ilización en la e lexión en omo a
la apa ición de la ag icul u a en el
P óximo O ien e. Son luga es ideales
pa a el es udio de la na u aleza de es e
p oceso, ya que se a a de asen amien os
an iguos, conside ados au ónomos debido
a la cla a e olución in e na egis ada en
ellos,
que nos pe mi e es udia el desa o-
llo de los di e en es ac o es que hay que
ene en cuen a sabiendo que no exis ie-
on in luencias ex emas. Cuando se es u-
dia el Neolí ico en Occiden e, en F ancia,
en España, en I alia... e incluso en mu-
chas zonas del P óximo O ien e, se plan-
ea inmedia amen e un p oblema: ¿se
a a de algo o iginado en o a pa e
y
que
se in oduce como algo nue o en un
subs a o más an iguo?. Es e es un in e-
ogan e que iene una cla a espues a en
Je icó, Tell Aswad y Mu eybe : ue el
subs a o an iguo el que e olucionó,
ans o mándose y neoli izándose. No
hay que ol ida que la Neoli ización es
un p oceso de la ga du ación en el
iempo. Cuando en Eu opa encon amos
odos los asgos que hemos de inido (la
ce ámica, la pied a pulimen ada, los po-
blados, la ag icul u a, la ganade ía) e-
mos que odos ellos apa ecen a la ez,
mien as que en el P óximo O ien e su
apa ición egis a un cie o o den que se
inicia con la ins alación de los p ime os
poblados ag ícolas a p incipios del VIIIS
milenio a.C. y se p olonga has a ce ca
del
5.000
a.C, después de la apa ición de
la ce ámica, de al o ma que nos encon-
amos an e un conjun o de hechos no
simul áneos. De es a mane a, al plan ea
el p oblema de la causalidad, de qué ac o
ha sido el que ha lle ado hacia los o os
en el P óximo O ien e, podemos e que
no se a a de una cues ión ideológica,
sino que p imo dialmen e se a a de una
cues ión es a ig á ica.
¿Qué encon amos con an e io idad al
Neolí ico? Los p ime os poblados se es-
ablecie on en una á ea cul u al en la que,
p ecediendo al Neolí ico, se dio una ci i-
lización que conocemos como Na u-
iense. La zona donde encon amos el Na-
u iense a desde el alle del Nilo has a
el Valle Medio del Eu a es. Se a a de
una cul u a de cazado es- ecolec o es, y a
eces pescado es, con una indus ia de
mic oli os geomé icos, como po ejem-
plo los segmen os de cí culo y o os ú i-
3
les de los que no da emos aquí de alles,
aunque sí enemos que menciona la p e-
sencia de algunas láminas con lus e po
habe sido u ilizadas en la ecolección de
ege ales, si bien no podemos es a segu-
os de que lo ecolec ado uesen ce eales.
Los na u ienses ambién p oduje on un
a e muy in e esan e, especialmen e el
que ealiza on sob e hueso, como los
mangos esculpidos de los cuchillos, o las
es a uillas de pied a que ep esen an gace-
las o gamos, es deci , pequeños umian-
es que ue on obje o de una caza ín en-
si a.El es udio de su economía, lle ó a
Flanne y a habla de una "economía de
amplio espec o", es deci , de una eco-
nomía que se ca ac e iza ía po su g an
di e si icación de ecu sos. El asgo más
sob esalien e es, sin emba go, el de la
apa ición de las p ime as ins alaciones
seden a ias cons uidas o, lo que es lo
mismo, de los p ime os poblados, que
po an o son an e io es a la apa ición de
la ag icul u a. Se a a de asen amien os
que eunían de 4 a 5 casas semiexca adas
de plan a ci cula . El ejemplo más cono-
cido es sin duda el de Mallaha, aunque
ambién hay que menciona el de Mu ey-
be . En es os poblados, las casas de
plan a ci cula es án exca adas en el
suelo,
ealizándose con una écnica a qui-
ec ónica que ya no es lige a, sino que se
cons uyen mu os consolidados de pied a
o de ie a, ce ándose oda la es uc u a
con una cubie a (conocemos la exis en-
cia de aguje os de palo en Mallaha, cuya
inalidad se ía el sos enimien o de una e-
chumb e sólida). Es a gen e, cuando ins-
ala un poblado, no lo hace en cualquie
pa e, sino que buscan luga es si uados,
de o ma p e e en e, en las ce canías de
ecu sos acuá icos, bien sean lagos o
ce ca del ma , al y como emos en los
asen amien os del Mon e Ca melo o en
los si uados ce ca del Eu a es. Buscan,
po an o, si ua se en luga es desde los
cuales pode dispone de ecu sos muy di-
e sos como e leja el hecho de que en
sus yacimien os encon amos es os de
pescado, de gacelas de la es epa, de caza
p opia del bosque,
e c.
Explo an una g an
di e sidad de ecu sos lo cual les pe mi e
ins ala se de o ma ija du an e odo el
año,
sin necesidad de ene que desa olla
una écnica de p oducción de alimen os
p opiamen e dicha. Es po es a azón que
ce ca de los poblados se han encon ado
en supe icie pequeñas es aciones ansi-
o ias,
u ilizadas cuando se alejaban en
exceso del poblado en busca de alimen-
os,
al que e omaban una ez consegui-
dos es os. El habi a se ía seden a io
mien as que la búsqueda de ecu sos se ía
mó il, nómada.
Has a hace pocos años aún se de inía a
los na u ienses como cazado es y ecolec-
o es especializados en gacelas y ege a-
les,
lo cual los si uaba, e iden emen e,
en la zona nuclea , aunque oda ía no se
hubie an ealizado demasiados es udios
bo ánicos. Debemos esal a la impo an-
cia de es e ipo de in es igaciones que
a o unadamen e se es án ealizando en la
ac ualidad. Apenas iniciado su es udio se
a i mó, "a p io i", que los na u ienses
e an ecolec o es de ce eales, aunque más
a de se pudo comp oba , y es amos e i-
iéndonos de o ma pa icula a Mu ey-
be , que si bien podían se ecolec o es de
ce eales, no es a ían inculados especi i-
camen e a ningún medio ambien e de e -
minado, ya que encon amos yacimien os
na u ienses desde el desie o has a la
cos a, donde no exis en ce eales sil es-
es.
Po el con a io, se encon a on mu-
chos es os de gacela, animal que se en-
cuen a muy ex endido, aunque en
4
Beidha, po ejemplo, se encon ó sob e
odo cab a sal aje en las cue as del
Mon e Ca melo, o Hayonim, donde se
halla on muchos es os de pája-
os.
Vemos, po an o, que los cazado es-
ecolec o es son bas an e pasi os es-
pec o a su
medio:
oman los ecu sos que
encuen an en su en o no inmedia o de al
o ma que no son, como se ha a i mado
du an e mucho iempo y es o es impo -
an e cuando que emos a a
el
po
qué
de
la ag icul u a, gen es que desde el p in-
cipio e ec ua an una ecolección in ensi a
de ce eales y que ans o ma an poco a
poco es a ecolección in ensi a en ag i-
cul u a. El enómeno ag ícola, el cul i o
de ege ales, es algo muy dis in o, como
pod emos e más adelan e. Los na u-
ienses son po an o y como odos los
cazado es- ecolec o es, incluidos los pa-
leolí icos, gen es con unos ecu sos muy
a iados: lo que encon amos en las ex-
ca aciones es an solo el e lejo del me-
dio en que se ins ala on. Po el con a io,
el hecho más impo an e, la au én ica
no edad de los na uñenses es un enó-
meno sociológico: los poblados. Con los
na uñenses se iene la imp esión de que,
po ez p ime a, la gen e se eag upa en
núme o impo an e en poblados ijos, en
el in e io de los cuales ealiza ían sus
en e amien os, lo cual nos sugie e que
se án sus descendien es biológicos y cul-
u ales quienes, algo más a de, inicia án
la ag icul u a p opiamen e dicha. Si bien
no se puede deci que el enómeno de los
poblados p e-ag ícolas cons i uya la p i-
me a ase de la neoli ización sí que cons-
i uyó la base sob e la que se apoyó el
p oceso pos e io . Los na uñenses cons-
uye on sus poblados en e el 10.000 y
el
8.200
a.C, mien as que los p ime os
es igios de la ag icul u a ienen una
c onología del VIII8 milenio a.C.
A con inuación de es a ase na u iense
nos encon amos con una ase de ansi-
ción que aba ca ía del
8.200
al
8.000
a.C, conocida como ase de El Khiam,
po habe se de inido a pa i de los ha-
llazgos ealizados po J. González Eche-
ga ay en el yacimien o homónimo, si-
uado ce ca del Ma Mue o. La ase del
El Khiam no ep esen a en p incipio más
que un p og eso ecnológico. Los dimi-
nu os mic oli os no desapa ecen pe o se
in oduce un ipo pa icula de pun a de
lecha, las llamadas pun as del Khiam, de
base uncada y muescas la e ales. Tam-
bién se p oduce una cie a mejo a en las
cons ucciones, que ya no son an sólo
en osa sino que empiezan a ealiza se ca-
sas de plan a ci cula en supe icie. De
odas mane as, la zona de ex ensión de la
cul u a de El Khiam sigue siendo la
misma: desde el Sinaí has a Mu eybe .
No se egis a ningún cambio en la sub-
sis encia, man eniéndose con un ipo de
economía de amplio espec o, como se
ap ecia pe ec amen e en Mu eybe , donde
se pesca, ya que es án muy ce ca del ío,
y se ecogen ce eales, aunque no en una
p opo ción mayo con espec o a o os
ecu sos: ecolec an lo que hay en can i-
dad su icien e en el medio ambien e en
que se encuen an. Desde el pun o de
is a de la es a egia alimen a ia no hay,
po an o, ningún cambio. Sí que se p o-
duce uno muy impo an e en el e eno de
lo ideológico que queda e lejado en el
a e.
No hace mucho iempo, Ba -Yose
encon ó en la zona del Jo dán di e sas
igu illas emeninas ealizadas sob e pie-
d a
calcá ea.
Es o es algo que no se docu-
men a en e los na u ienses. En el pe-
iodo na u iense se da un a e animalizado
en el que se incluye alguna ep esen a-
ción humana, en núme o muy escaso y
que se ca ac e izan po se asexuadas.
5
Se á jus amen e la apa ición de igu illas
emeninas ealizadas en pied a calcá ea,
como las de Mu eybe , lo que nos anun-
cia las ans o maciones que se p oduci-
án con pos e io idad. Debemos plan ea ,
po an o, es e cambio psíquico que lle ó
a un cambio cul u al y de men alidad en
es as gen es, que se p odujo len amen e,
como e emos con mayo de alle al ha-
bla de Mu eybe , y que nos lle a á has a
el momen o del su gimien o de la ag i-
cul u a. Pa a pode ene una mayo i-
sión de conjun o, eamos qué es lo que
se ha encon ado en los es yacimien os
que han apo ado los es imonios más i-
cos y al ededo de los cuales se han loca-
lizado odo un conjun o de es aciones,
oda ía sin exca a , pe o que sin duda
pe enecen a la misma ci ilización.
El p ime o de es os yacimien os es Je-
icó, en el Valle del Jo dán. Desde las ex-
ca aciones ealizadas po K. Kenyon en
los años 50 sabemos que, sin ningún gé-
ne o de dudas, en Je
ic
ó se p ac icaba la
ag icul u a. Aunque se a ó de una exca-
ación an e io al uso de las nue as éc-
nicas de lo ación que pe mi en ecupe a
odo ipo de es os ege ales, es a a queó-
loga pudo ecupe a di ec amen e, de
o ma manual, g anos de igo almido-
nado domés ico (T i icum dicoccum), así
como algún g ano de cebada. Es pues una
e idencia un an o ex aña a causa de la
écnica de ecupe ación de la mues a,
pe o que nos pe mi e pensa que en el
PPNA de Je icó, a inicios del VIII9 mile-
nio a.C, ya exis ía la ag icul u a.Es e
da o pudo se ecien emen e con i mado
g acias al descub imien o ealizado po
a queólogos is aelís en o o yacimien o
de es a misma zona, Na i Hagdud. Es e
asen amien o pe enece a una cul u a
muy ce cana a la Na u iense y la Khia-
miense, conocida como Sul aniense.
Aunque no en a emos de o ma de allada
en la misma, sí que señala emos dada su
impo ancia, el da o de que en es e yaci-
mien o se encon ó cen eno, un 10% del
cual pe enecía a un ipo mo ológica-
men e domes icado. Como se sabe, la
p incipal di e encia en e un ce eal sil es-
e y uno domes icado es á en su aquis:
mien as que en el caso del sil es e el
g ano al madu a se sepa a espon ánea-
men e del aquis, ya que es e es débil, en
las especies domes icadas el aquis, que
es ue e, y el g ano siguen unidos y es
necesa io que el ag icul o ille pa a po-
de llega a sepa a el g ano de la paja. El
es udio mic oscópico de los aquis pe -
mi e que los especialis as puedan di e en-
cia si el g ano se sepa ó de o ma na u al
po el p oceso de madu ación del ege al
o bien ue o o de o ma iolen a. En el
caso de Na i Hagdud se io que el 10%
de los aquis co espondían a ce eal do-
mes icado. Es e da o nos pe mi e a i ma
que se es á p oduciendo una ans o ma-
ción mo ológica, que, po el momen o,
an sólo se encuen a en sus ini-
cios.Es amos e dade amen e en un luga
en el que la ag icul u a, si bien de o ma
incipien e, ya ha empezado. La ocupa-
ción del asen amien o de Na i Hagdud se
inicia en el Sul aniense, no exis iendo
c onológicamen e ninguna ocupación an-
e io en es e luga . Ba -Yose ha ema -
cado el hecho de que los asen amien os
Na u ienses y Khiamienses de la egión
se si úan en las colinas, mien as que
es e p ime yacimien o que egis a una
p ác ica ag ícola se si úa en una pa e
más baja, de al o ma que po el mo-
men o no podemos es udia en un mismo
yacimien o, con una misma población,
la p og esi a ans o mación que lle a á
hacia la ag icul u a.
6
El segundo yacimien o en que nos ija-
emos es Tell Aswad, que se encuen a en
el oasis de Damasco. Desde el pun o de
is a de los es udios de los mac o es os
ege ales, es deci , de la de e minación
bo ánica de los g anos y de los aquis, se
a a de un yacimien o más a anzado,
pues o que en él, encon amos igo al-
midone o domés ico
(T i icum dicoccum)
que p ocede de una especie de igo almi-
done o sil es e (T i icum diccoides).
Jun o al igo domés ico ambién hay
es igios de guisan es (Pisum sa i um),
len ejas (Lens
culina is),
cebada y a eja,
aunque es as dos úl imas especies sean
oda ía mo ológicamen e sil es es y no
se encuen en en el medio ambien e in-
media o a Tell Aswad, ya que es e yaci-
mien o se encuen a a unos 70 Km de la
zona nuclea de los ce eales sil es es, es-
ando po an o en la pe i e ia de la
misma. Tampoco exis en ce eales sil es-
es en el mismo oasis de Damasco, sino
que hay que i has a las mon añas del
An i-Líbano pa a encon a los. Todo
es o,
unido a la inexis encia de ni eles
Na u ienses y Khiamienses, nos pe mi e
deci que se ha p oducido una ans e en-
cia de población, la cual ya dominaba la
ag icul u a cuando se ins ala on en el oa-
sis.
¿Po qué se ins ala on aquí? Po que se
a a de un oasis seco donde no exis en
zonas pan anosas y donde el agua co e
po un cu so cla o. Las gen es que llega-
on aje on con ellos los g anos de ce-
eal, iniciando una ins alación ag ícola.
Sin emba go pa a noso os el p oblema
es que se a a de un asen amien o que,
aunque de o ma muy p ecoz, ya es ple-
namen e ag ícola, po lo que seguimos
sin ene la p og esión desde el es adio de
caza- ecolección.
El único si io donde e dade amen e
enemos la posibilidad de es udia la
ans o mación de una población a a és
del iempo es Mu eybe . Es e poblado,
que ya se encuen a en una llanu a sedi-
men a ia, no egis ó ningún cambio
con el inicio de la ag icul u a. Se a a de
un asen amien o con una ocupación con-
inuada en e el
8.500
y el
5.800
a.C.
Son es milenios que nos pe mi en se-
gui la e olución de las écnicas de p o-
ducción en un mismo medio ambien e y
con la misma población.
Mu eybe es á si uado en el Medio Eu-
a es,
en un luga donde hoy exis e un
lago a i icial (un pan ano) a causa de la
cons ucción de una p esa hid oeléc ica.
Su cons ucción conlle ó la ealización
de una exca ación de u gencia en es e ya-
cimien o, que había sido descubie o en
1.964 en el anscu so de una p ospec-
ción p e ia a la cons ucción de la p esa.
Fue ealizada po el p o eso holandés
Mau i s Van Loon, quien encabezaba una
misión de Chicago. Yo pude ealiza es
campañas de exca ación en es e yaci-
mien o en e 1.971 y
1.974.
Se a a de
un luga ca ac e izado po el paso de a es
mig a o ias, pa icula men e palmípedos,
y po es a si uado en un es echo pasa-
dizo que si bien cuando exca amos es aba
cul i ado, en época p ehis ó ica e a una
gale ía o es al que llegaba has a el bo de
del agua y que es aba o mada básica-
men e po un bosque de álamos en el que
hab ía, sin duda, impo an es ecu sos
aunís icos como el buey sal aje, peque-
ños animales como pája os, e c. Al
ondo, un paisaje es epa io con algunos
á boles, p incipalmen e encinas y pis a-
chos,
que cons i ui ía un e i o io a o-
able pa a los ce eales sil es es y pa a la
caza de gacelas y asnos sal ajes. Aquí
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desie o y en la cos a, po lo que ue on
capaces de adap a se a medios muy di e-
en es sin ene que ecu i a los ce eales
a a és del desa ollo de la ag icul u a,
po se és os an sólo uno más del con-
jun o de ecu sos sil es es disponibles.
Po o o lado hemos is o en Mu eybe ,
y es o es impo an e, un medio ico, con
odo ipo de ecu sos (pescado, ca ne, e-
ge ales,e c.) y donde en un momen o de-
e minado, cuando se inicia la ag icul-
u a, se p oduce un cambio en el sen ido
de pasa a p e e i selecciona unas espe-
cies de e minadas en e odas las disponi-
bles.
Es, po an o, una espues a no a
una si uación de penu ia, a posibles ca-
encias en unción del núme o de gen e
del poblado, sino que se a a de una elec-
ción, es deci , de una inicia i a humana.
C eemos que en Mu eybe encon amos
la p ueba es a ig á ica a es e plan ea-
mien o ya que podemos e como, a me-
dida que aumen an los indicios de la p ác-
ica de la ag icul u a, disminuye la im-
po ancia del es o de ecu sos. Hemos
is o que el egis o ma e ial e leja una
in e sión en ecnología. También se
p oduce una in e sión en el ámbi o del
abajo, has a el pun o que podemos deci
que es e dade amen e en es e momen o
cuando iene su o igen el abajo p opia-
men e dicho. Cuando los ce eales e an
simplemen e ecolec ados sin duda se en-
con a ían en un e i o io alejado po lo
que e a una ac i idad di usa. Con la ag i-
cul u a nos encon amos an e una ac i i-
dad conc e a donde odo el mundo eco-
lec a a la ez y pa a la que se hace nece-
sa ia una o ganización di e en e. Y uno
se p egun a po qué aumen a el núme o
de gen e en el poblado en es e p eciso
momen o, como se e leja cla amen e en
el ni el III de Mu eybe o el PPNA de
Je icó. ¿Po qué hay más gen e?. Según
Flanne y, lo que de hecho limi a el c e-
cimien o demog á ico no son cues iones
elacionadas con las uen es alimen icias,
sino cues iones de o ganización social ya
que si no exis e una cie a o ganización,
una de e minada au o idad que ac úe sob e
un g an núme o de pe sonas, se p oduci-
án ensiones. En e los Na u ienses se
puede ap ecia como cuando se llega a un
cie o ni el en el núme o de pe sonas que
o man el poblado se unda o o, no
acumulándose indi iduos. De es a o ma
el b usco aumen o de la población en
Mu eybe III se ía una indicación en a-
o de la exis encia de un nue o o den
social. Nue o sis ema social, nue o a-
bajo.
Así la ag icul u a se ía una es-
pues a a un p oblema social más que a
un p oblema alimen a io: es a a és de
la ag icul u a como se llegan a o ganiza
las ac i idades alimen a ias de una o ma
nue a.
Al p incipio de es a exposición hemos
demos ado que la causa de es e cambio
no ue la p esión del medio sino una ini-
cia i a cul u al. Lo que se p oduce es un
cambio en la men alidad del homb e. Los
cazado es- ecolec o es, al y como ha de-
mos ado M. Sahlins, no ienen dema-
siado abajo si se ins alan en un medio
ico: pueden cha la , en e ene se, dis a-
e se...
De o ma un an o exage ada po-
demos deci que i en en una si uación
pa adisíaca. Y sin emba go, emos que
en un momen o de e minado la gen e se
pone a abaja , a desa olla cie os e-
cu sos como el buey o los ce eales a pa -
i de la aplicación de de e minadas écni-
cas.
Es deci , se p oducen de e minados
cambios po inicia i a humana de al
o ma que nos emos obligados a busca
sus causas en la paleo-psicología, en la
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cul u a y ya no an o en la e ien e ma-
e ial. ¿Qué es lo que cambia?. Como ya
hemos dicho el cambio p e io es el del
sis ema ideológico. ¿Qué elación hay
en e las ep esen aciones de la diosa
y
de
los o os po un lado y la ag icul u a po
o o?.
A p io i pa ece que no mucha. Si
compa amos el a e del Paleolí ico, como
el que encon amos en las cue as de
F ancia o de España, con es e nue o a e
del neolí ico, emos que en el p ime
caso en los escos se ep esen an mu-
chos animales (bison es, mamu s, caba-
llos,
bueyes) sin que ningún dios-animal
domine al es o. En Ruñgnac, en las e-
p esen aciones de mamu s no hay ningún
mamu más ue e que los o os, odos
son ep esen ados de una o ma simila .
Le oi- Gou han ha demos ado muy bien
que se puede a a de san ua ios en los
que exis e odo un conjun o de ep esen-
aciones simbólicas que conocemos mal,
pe o donde hay sin duda una cie a sis e-
ma ización. No se ep esen an animales
en cualquie pa e sino en de e minados
luga es de la cue a, lo cual e leja una
sis ema ización, pe o en un plano ho i-
zon al donde ningún pe sonaje sob esale
con elación al es o. Po con a, cuando
obse amos la diosa de Ça al-Hóyuk es á
muy cla o que no se a a de una simple
muje , sino de oda una diosa. Así el he-
cho psíquico que se p odujo en la ela-
ción con lo sag ado ue p ecisamen e la
apa ición de es os pe sonajes dominan es
que son la diosa po un lado y los o os
po el o o. Si bien hay o o ipo de e-
p esen aciones, es as se encuen an siem-
p e subo dinadas a aquellas. La diosa la
emos como algo eal, de cla o ca ác e
ma e nal, lo que nos lle a a pensa en la
diosa mad e medi e ánea. Nos encon a-
mos pues, con un sis ema de pensa-
mien o, un sis ema de lo imagina io cla-
amen e di e en e. Se puede ap ecia en el
homb e de es os momen os una ensión
in e na con espec o a algo supe io , algo
que le hace sen i se in e io y que hace
que deba ele a sus pensamien os al
cielo.
En Mesopo amia encon amos la
ep esen ación de la diosa dominado a y
la del homb e en posición o an e. Yo he
que ido e si en es a ensión in e na
exis e algo que en el plano cul u al se
pueda in e p e a como un cambio de ac-
i ud en un sen ido más ac i o con es-
pec o al medio. Pienso que es a e olu-
ción in e na, con la apa ición de di inida-
des en el imagina io humano es un ac-
o , y además un ac o dinámico, que
puede lle a al cambio cul u al. Vemos
una gen e ins alada en un luga que iene
una g an di e sidad de ecu sos, más que
su icien es pa a asegu a les la subsis en-
cia. ¿Po qué no se queda on donde es a-
ban? ¿Qué es lo que les puso en el ca-
mino del p og eso? Bien pudie a se que
es e p og eso ue a el esul ado de una ac-
i ud de males a exis encial, el inicio de
una co ien e que empieza en el Neolí ico
pe o que ha llegado has a noso os y que
hace que nos conside emos p opie a ios
de la na u aleza, como dice Desca es. Es
una especie de conquis a del mundo, de
ans o mación de los ciclos na u ales po
la in e ención del homb e, que a cada
ez más lejos y que nunca es á sa is e-
cho.
Si bien c eo que es o no ue odo
c eo que ampoco enemos que subes i-
ma el ac o cul u al y el ac o del
mismo medio humano.
Hemos is o cómo apa ecía la ag icul-
u a en el con ex o del p oceso de Neoli-
ización del Le an e, de al o ma que
elemen os como los poblados o la eli-
gión neolí ica que, aunque pa a au o es
como Go don Childe ue on una conse-
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cuencia, de hecho e an an e io es. Así
hemos is o en p ime luga cómo se
p oduce en el Na u íense un enómeno
sociológico como es el eag upamien o
en hàbi a s seden a ios. En segundo luga
hemos is o que se p oducía la
" e olución de los símbolos", un cambio
en el psiquismo humano que pudo e se
a o ecido po es e nue o medio social,
más nume oso. El homb e limi ado po
el homb e: aho a se mue e en un con-
ex o más amplio, que ya no es á limi-
ado an sólo po la amilia. En odo caso
se cons a a que la apa ición de ígu íllas
emeninas en el alle del Jo dán o de í-
gu íllas emeninas y de o os en Mu ey-
be
es
es a ig á icamen e an e io , algo
que si e de in oducción a la apa ición de
la ag icul u a. Es po es o que hay que
conside a que, en gene al, el enómeno
del inicio de la p oducción de la subsis-
encia no puede se abo dado únicamen e
po los na u alis as. Es os son indispen-
sables pa a ealiza los análisis. Pe o un
cambio an impo an e como es el de la
neoli ización, que ha ans o mado com-
ple amen e las elaciones del homb e con
la na u aleza po que el mismo homb e se
ha ans o mado, no puede se abo dado
más que a pa i de una in es igación
plu idisciplina y mul i ac o ial, donde
las di e en es disciplinas especializadas
colabo en ealmen e en e ellas y abo den
de o ma conjun a es á p oblemá ica.
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