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Las fuentes de provisión de materias primas liticas en la fachada litoral de Murcia durante el final del paleolítico

Martínez Andreu, Miguel

Abstract

La búsqueda de minerales y rocas para su transformación por el hombre durante el Paleolítico superior, así como las implicaciones espaciales que se producen entre los distintos yacimientos y los lugares de hábitat en la costa de Murcia, constituyen el eje principal de este trabajo, que ha contado con un detallado estudio de la litologia de cada área. La provisión de materias primas refleja ciertos cambios de estrategias que fluctúan tanto en razón de la cronología de los asentamientos como de las características litológicas de sus respectivos entornos.

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Tecnología y Cadenas Ope a i as Lí icas U.A.B, 15-18 Ene o 1991 T eballa d'A queologia, I, 1991 LAS FUENTES DE PROVISIÓN DE MATERIAS PRIMAS LITICAS EN LA FACHADA LITORAL DE MURCIA DURANTE EL FINAL DEL PALEOLÍTICO Miguel MARTÍNEZ ANDREU1 RESUMEN La búsqueda de mine ales y ocas pa a su ans o mación po el homb e du an e el Paleolí ico supe io , así como las implicaciones espaciales que se p oducen en e los dis in os yacimien os y los luga es de habi a en la cos a de Mu cia, cons i uyen el eje p incipal de es e abajo, que ha con ado con un de allado es udio de la li ologia de cada á ea. La p o isión de ma e ias p imas e leja cie os cambios de es a egias que luc úan an o en azón de la c onología de los asen amien os como de las ca ac e ís icas li ológicas de sus espec i os en o nos. ABSTRACT The sea ch o mine als and ocks o hei ans o ma ion du ing he JJppe Palaeoli hic, as much as heas he spa ial implicaüons which a e p oduced be ween he di e en si es and he places o habi a in he coas q Mu cia (Spain), cons i u e he p incipal axis q his y o k, which has eckoned wi h he p ecise s udy q pe ology q each place. The p o isión q aw ma e ials e lee s ce ain changes o s a egies which luc uó e as much by i ue q he ch onology o he se üemen s as o he ü hologic cha ac e is ics o hei espec i e places. INTRODUCCIÓN Las exca aciones que desde la úl ima década ienen lle ándose a cabo en dis in os yacimien os paleolí icos de la cos a mu ciana es án p opo cionando una amplia in o mación sob e los g upos cazado es y ecolec o es que pobla on es e e i o io du an e la e apa de ansición del Pleis oceno al Holoceno. Una de las pa celas de la in es igación de es e campo que más a ención eclamaba, y que nos pa ecía de in e és abo da , e a p ecisamen e la p ocedencia de las ma e ias p imas lí icas p esen es en los si ios de ocupación. Na u almen e, es a a ea eque ía una amplia in o mación de campo p e ia a cualquie ipo de análisis geoquímico o de di acción de ayos X. De hecho, los que ac ualmen e se hallan en cu so han co- menzado ecien emen e y oda ía no disponemos de ' Muaeo A queológico de Ca agena. C/ Ramón y Cajal n° 45. 30205. Ca agena. Mu cia. 83 da os concluyen es, pe o los que en es e momen o podemos maneja , u o de una sis emá ica y p e ia labo de p ospecciones, son más que su icien es pa a pone de elie e la impo ancia que pa a el conoci- mien o de la economía paleolí ica iene es e ipo de ac uaciones. Las limi aciones de di e sa índole con las que oda ía con amos ampoco han pe mi ido po o a pa e analiza odas y cada una de las e apas que componen la cadena ope a i a lí ica, de la que el es udio de las ma e ias p imas cons i uye sólo un aspec o pa cial de dicho p oceso. No obs an e, la p ocedencia de és as y los u illajes a que han dado luga han sido cues iones que han despe ado un c ecien e in e és, especialmen e en los úl imos años, po pa e de un buen núme o de in es igado es. TÉCNICAS DE ANÁLISIS, POSIBILIDADES Y VIABILIDAD En la mayo ía de los casos la iden i icación de los ma e iales ecupe ados con uen es de p o isión se iene ensayando con mé odos ísico-químicos a iados que an desde los análisis po abso ción a ómica y espec o o ome ía de emisión has a la co elación de mic o ósiles, (Sie eking el al., 1972; Aspinall y Fea he , 1972; B uin el al., 1972; Bush, 1975; Cowell, 1981;Lued lce, 1978; Mauge , 1984; De lan- d e, 1966 en e o os au o es), que han sus en ado las bases de una analí ica a la que pa alelamen e se han enido desa ollando impo an es abajos, como los de P.Y. Dema s, B. Malissen, A. Masson, M. Se onie- Vi ien o J.M. Genes e. Sin emba go, adicionalmen e, las alusiones a las ma e ias p imas silíceas se han eseñado en base a las obse aciones mac oscópicas de algunos ca ac e- es, ales como el colo , las inclusiones, el ipo de g ano, o su aspec o más o menos masi o o c is alino. Pe o es e iden e que una desc ipción así plan eada no esul a del odo iable. Como señala P. Dema s (1982:30) cualquie de inición de un ipo basada en unos ca ac e es mac oscópicos cuali a i os depende en g an medida de las ap eciaciones del ipologis a, y además es di ícilmen e comunicable. Cie amen e, la desc ipción a ni el mac oscópico cuen a con g andes incon enien es. La g an di e sidad de los ma e iales silíceos, pese a con a con una composición in e na de Si 02 muy semejan e, no a o ece es e mé odo, al menos de mane a exclusi a. Po o a pa e, el empleo de las ablas de colo ampoco es esolu i o, sob e odo eniendo en cuen a los ecuen es cambios y g adaciones de colo que se dan en ecindad den o de un a lo amien o, incluso en un mismo bloque. A odo ello hab ía que añadi el desconcie o que la ac ual nomencla u a al uso p o oca cuando se a a de iden i ica la ma e ia an e la que nos encon a- mos, en especial en lo que den o de la e minología p ehis ó ica se denomina sílex. E ec i amen e, bajo es a denominación se acogen un buen núme o de o mas compac as pe enecien es a las a iedades del cua zo que, además, suelen ene una génesis di e sa. De hecho, lo que comúnmen e llamamos sílex se co esponde en ealidad a una o ma semejan e al jaspe que con iene sus ancia opálica. Su aspec o no es anslúcido -a ibu o que con ecuencia conduce a e o es de iden i icación- y los colo es, aunque a ia- dos, suelen oscila en e el blanco y el g is. Las impu ezas po lige ísimas in il aciones de o os elemen os dan luga no obs an e a una amplia gama de onos que pueden hace con undi muchas de es as o mas compac as: jaspes, calcedonias y ópalos son ecuen emen e incluidos bajo una misma denomina- ción común sin que no siemp e esul e ácil es ablece los lími es que sepa an las on e as de unos y o os. La aplicación de los c i e ios mac oscópicos con el p opósi o de co elaciona las e idencias lí icas de los asen amien os con uen es de p o isión sólo o ece ga an ías cuando el conocimien o del en o no y de los ecu sos po enciales es su icien emen e amplio. En al caso un buen complemen o en la iden i icación puede es a en el uso del mic oscopio, que suele da 84 un buen ma gen de ñabilidad siemp e y cuando la p epa ación mic oscópica de las mues as sea la ap opiada y la isualización e in e p e ación de los elemen os obse ables se lle e a cabo po una pe sona expe a. Ya con mayo es posibilidades se encuen an los análisis de espec o. La di acción de ayos X, la ac i ación neu ónica y la abso ción a ómica se e elan como los más ap opiados, aunque la disponibilidad de es os apa a os, a eces ex emadamen e so is icados y cos osos no siemp e esul a ac ible. Po o a pa e, cualquie a que sea el sis ema elegido debe á con a p e iamen e con una p og amación o p epa ación de pa ones que se ajus en a los elemen os que han de se analizados. Las ca ac e ís icas del p opio apa a o, su an igüedad o g ado de p ecisión an a se ac o es que pueden condiciona el esul ado, pe o po lo común odos disponen de o o ubos, c is ales analizado es u o denado es p o is os de scane pa a di e encia los elemen os, y esul an su icien es pa a da espues a a las necesidades que es e ipo de in es igación plan ea. Tomando en conside ación odos es os ac o es, el mé odo más segu o se ía p obablemen e el de abso - ción a ómica, pues o que no necesi a pa ones ya que la mues a es analizada en disolución, pe o és a, p ecisamen e debido a las ca ac e ís icas de las ocas silíceas esul a a eces ex emadamen e labo iosa, y además el p oceso de análisis no siemp e llega a ac i a elemen os de baja p opo ción. Con odo, cualquie a de los desc i os puede se álido pa a lle a a cabo es e ipo de p uebas. Sin emba go, como ya señalamos al p incipio, una lec u a más de allada de los obje i os que se pe siguen no ocul a lo es é iles que pueden llega a esul a es os análisis, a eces cos osos en es ue zos pe sonales y económicos, si no se dispone de una de allada in o mación geomo ológica y li oes uc u al seguida de un econocimien o del e eno. La igno an- cia de uen es de ecu sos locales o egionales puede conduci a plan eamien os equí ocos o a deja se cau i a po complicados i ine a ios que muchas eces lle an a conclusiones de ca ác e paleoeconómico igualmen e e óneas. CARACTERÍSTICAS LITOLOGICAS Y su IMPLICACIÓN EN LAS RELACIONES HOM- BRE-MEDIO. EL CASO PARTICULAR DE LAS SIERRAS LITORALES MURCIANAS La zona obje o de es udio se halla en el sec o me idional de la ac ual Región de Mu cia, en el su es e peninsula . Desde el pun o de is a geológico queda incluida en el más es ic o sen ido de la Co di- lle a Bé ica, den o de la o ogenia alpina del su de la Península Ibé ica (Fig. 1). Es e dominio se ca ac e iza po una es uc u a de man os alpinos cons i uida de abajo a a iba po una unidad Ne ado-Filáb ide y un complejo Alpujá ide, además de e enos Neógenos y Cua e na ios. Las alineaciones mon añosas suelen p esen a una o ien ación SW.-NE. y o ecen una uni o midad de ca ac e es mo ológicos, es a ig á icos y ec ónicos común al es o del dominio bélico, que se ex iende desde Málaga has a el Cabo de Palos, en el ex emo o ien al de la P o incia de Mu cia. La li ologia, que es el aspec o que aquí más nos in e esa, se mues a a iada, es ando cons i uidos los amos in e io es po ma e iales paleozoicos (que no esul an p ecisamen e los más ap opiados pa a la o mación de mine ales de sílex y o os a ines), en pa icula po piza as, cua zos, micaesquis os, cua ci as y ili as, y sob e es os apa ecen calizas y dolomías que dan luga a nume osos ab igos ocosos, muchos de ellos u ilizados como luga es de habi a desde al menos el Paleolí ico medio. En sín esis puede deci se que las p incipales mine alizaciones de la zona co esponden al plomo, cinc, y con meno impo ancia ambién al hie o. Es as mine alizaciones suelen encaja se en e ocas 85 ál l^ w P incipales zonas de ecu sos po enciales silíceos en el á ea cos e a de Mu cia. IV 1: Lool acián de U. di e en e, unid.de. li oe« .ü ic. de 1.. Coniille ,, Be ic. en el SE. peninwU . 86 olcánicas acidas, p esen ando un ca ác e iloniano con pa agénesis es ale i a-pi i a-galena y se hallan in imamen e elacionadas con las ases hid o e males a días desa olladas en las pos ime ías del Te cia io supe io . Es as condiciones li oes uc u ales pueden da al e aciones con sili ícación, gene ándose en algunos pun os los jaspes. El sílex, mucho más escaso, puede no obs an e encon a se o mando nodulos in e es a i- ñcados, aunque és os son menos ecuen es que los mine ales o mados po los p ocedimien os an e io es, y de hecho se a a de un ma e ial egionalmen e a o cuya apa ición casi siemp e se halla asociada a esos enómenos de hid o e malización. Un aspec o in e esan e a des aca son los ma e iales cua e na ios, sob e odo los depósi os alu iales in eg ados casi siemp e po ma e iales g uesos y mal clasi icados que una ez a as ados po las ue es esco en ías sob e e enos desp o is os de ege ación pasan a los lechos de las amblas, que de es e modo con ibuyen con un impo an e con ingen e de mine ales y ocas, siemp e isibles al pe manece es os cauces p ác icamen e secos odo el año. Los ab igos ocosos que jalonan las po ciones medias de es os alles son los más p opensos pa a las ocupacio- nes humanas, con i iéndose además en excelen es luga es pa a la p o isión de algunas ma e ias p imas sin necesidad de ecu i a la gos desplazamien os. Exis en su icien es es igios en muchos de es os si ios de ocupación como pa a asegu a que es e ipo de es a egia opo unis a ue p ac icado po los g upos que poblaban el en o no mon añoso cos e o. Nos encon amos pues, an e una zona ica en mine ales como ha quedado sob adamen e pues o de mani ies o a lo la go de la his o ia. Bas e eco da las ecuen es ci as que au o es g iegos y la inos hacen de las excelencias de es a egión; el plomo y su copela- ción pa a la ob ención de pla a desde época púnica, que se hizo más in ensa du an e la omanización, y sob e odo la que pod íamos cali ica como ecien e, as la eac i ación del sec o mine o a pa i de inales del siglo pasado y que aún du a has a nues os días. Ob iamen e, ni la ex acción de galenas, manganesos y oligis os p eocupa on demasiado a aquellos g upos cazado es y ecolec o es, pe o es un hecho p obado que el conocimien o de odos los ecu sos po enciales acili a cualquie a ea de in e - p e ación sob e las o e as li ológicas disponibles. Sabe cuáles son las asociaciones más ecuen es de de e minados ipos de mine ales supone un g an en aja, sob e odo a la ho a de en oca las es a egias de p ospección de los en o nos de las ocupaciones p ehis ó icas, y con ibuye además al acopio de uen es de da os, an necesa ios pa a el plan eamien o de hipó esis bien sus en adas. No con iene ol ida a p opósi o de es a cues- ión la ecuen e asociación de los mine ales más buscados po es os g upos, especialmen e los de al a du eza y ac u a concoidea, con las ases hid o e ma- les a días a las que an es hicimos alusión, desa olla- das al inal del Te cia io, y que en es a zona son las que más posibilidades o ecen en al sen ido. El sílex (conside ado en un sen ido amplio) ya hemos is o que no es un mine al abundan e en la geog a ía local, pe o los pocos a lo amien os se hallan en la mayo ía de los casos ligados a es os enómenos de me amo ismo (Fig. 2). Po el con a io, el jaspe de a iedad limoní- ica se encuen a mejo ep esen ado, si bien se in eg a peo , po azones que más adelan e expond emos, den o de los conjun os U icos. Algo semejan e ocu e con el cua zo, con una génesis dis in a, pe o que es e dade amen e abundan e en odo el a co mon añoso li o al y que ambién es á p esen e en los yacimien os es udiados, an o en las a iedades masi as de b illo g aso como en las cla amen e c is alinas. Con un uso dis in o hab ía que eseña ambién po su impo ancia paleoeconómica a los óxidos de hie o, comúnmen e denominados oc es, que po su o igen se hallan ín imamen e asociados a los jaspes 87 10 MAR ,-/. N MED I T 1/ ESQUEMA DE UNIDADES TECTÓNICAS NF COMPLEJO NEVADO- FILABRIDE AL 1 * ALPUJARRIDE V ROCAS VOLCÁNICAS N NEOGENO Q CUATERNARIO 20 KM i I ! 1 MATERIAS PRIMAS * SÍLEX-JASPE-ÓPALO O JASPE LIMONITICO-OCRE • CUARZO MASIVO-CRISTALINO *¿ CUARCITA I s I I i M •S I 5 oo 00 limoní icos. Se a a po an o de o o mine al abun- dan e en el en o no y ambién en los luga es de ocupación. El uso que el homb e ha hecho de es a a iada o e a mine alógica ha sido sin emba go escaso, sob e odo si se compa a con la di e sidad po encial que o ece, y la ha encauzado bajo un p isma que no duda íamos en cali ica de p agmá ico, concen ando los es ue zos en la búsqueda de aquellos mine ales más ap opiados po sus cualidades pa a los ines p e endidos. No pa ece que aquellas pe sonas se sin ie an cau i adas po o as o mas cap ichosas que po sus c is ales, colo , o b illo hoy nos llaman la a ención; o al menos no lo su icien e pa a con e i las en obje os de deco ación o sun ua ios eniendo en cuen a la escasez, po no deci ausencia, que los yacimien os p esen an. Pa ece pues, que la cap ación de ecu sos U icos en cada yacimien o obedece a unas p io idades de en abilidad económica ya es ablecidas donde cada elemen o mine al, a endiendo a sus p opiedades, juega un papel conc e o en azón del uso a que a a se des inado. Las p e e encias po el sílex y o os mine- ales semejan es no se ocul an en ninguno de los yacimien os es udiados, pe o la inclusión de jaspes, cua zos, c is ales de oca y cua ci as pa ecen co obo- a esa escasez de los p ime os y sugie e un ca ác e sus i u o io pa a los segundos. De es e modo esa a iedad que o ecen los conjun os queda ía explicada. Sin emba go en el ondo de odo ello pa ece la i no sólo el a án po cub i una ca encia del sílex, que sin duda lo hubo, sino ambién un eque imien o comple- men a io de de e minadas ma e ias que po su mayo du eza, meno agilidad o esis encia a la ab asión, u ie an cabida en la ac i idad de alla p opiamen e dicha. E iden emen e, un de allado análisis aceoló- gico acla a ía muchas dudas en es e sen ido, pe o en cualquie caso las he amien as de abajo mues an cla amen e cómo esas p opiedades son enidas en cuen a a la ho a de encamina la búsqueda en e las disponibilidades del en o no. Los pe cu o es y yunques de mayo du eza y esis encia lo son de cua ci a cuando es a abunda en las p oximidades del luga de abajo, de má mol o dolomía en o os, mien as que los e ocado es o comp eso es lo son en ocasiones de ili a, cuyo compo amien o plás ico esul a idóneo pa a es e ipo de abajos. OCUPACIONES PREHISTÓRICAS Cue a del Caballo Las ca ac e ís icas del emplazamien o de es a ca idad, con una incómoda pendien e de acceso y un espacio habi able no demasiado amplio, puede habe con ibuido a que el abajo de la pied a no ocupe en es e luga un papel demasiado ele an e. Po o a pa e, la exis encia de un ab igo si uado a unos me os más abajo, más ce cano al lecho de la ambla y po an o más accesible, pudo de e mina un uso del espacio po pa e del g upo más aco de con las ac i idades a ealiza , en es e caso de anspo e y ope a i idad en el abajo de la pied a. El escaso conocimien o que de es e úl imo ab igo aún enemos nos p i a de pode es ablece una hipó esis consis en- e, pe o al ma gen de es a ci cuns ancia, y a endiendo ya a los da os que poseemos en la Cue a del Caballo, puede deci se que exis e una adecuación en e las ma e ias p imas lí icas apo adas al luga de ocupación y las disponibles en el en o no (Fig. 3). No obs an e con iene ma iza algunos aspec os. El p ime luga , el sílex, siendo un mine al ealmen e escaso en la zona y en pa icula den o del en omo del yacimien o, apa ece como el mejo ep e- sen ado den o del elenco de ma e ias p imas cons a a- das. De hecho, aunque el cua zo, (que po o a pa e es el mine al más disponible jun o a la cua ci a), enga un mayo peso en el sen ido ponde able del é mino, el ecuen o de e idencias lí icas y piezas e ocadas en sílex es, con mucho, mayo . 89 =k o « •„•—j »* ps o A J^ 6 o V Hsj ^'iTBw 6 o ^^ P 0& 0Sk i &/ yWííxíJ i Ai liK LÉ 41III IK ¿Tk. SS< II MV- —ÍÍD ñ || ii X -< m 9 Z O H i O 3J m Z z o H O O c m < s o m ~ o D OD E R». 3: Cálculo es ima i o de lo. ecu aoa po enciales del enlomo en elación con la> ma e ial p imal p ésenles en el luga de ocupación. 90 Los in e ogan es que es e hecho plan ea no pa ecen di íciles de esponde , sob e odo si enemos en cuen a las p opiedades in ínsecas de uno y o o; además, de que el sílex e a el mine al más p o usa- men e empleado, al menos en es as e apas del Paleolí- ico supe io , hay su icien es es imonios ma e iales como pa a no insis i en es e sen ido. La cues ión hab ía que cen a la sin emba go en de e mina el luga o luga es de p ocedencia y la p oximidad o lejanía de és os. En p incipio cab ía sospecha , eniendo en cuen a lo a o que es e mine al esul a en la zona, unas es a egias de p o isión encaminadas hacia el luga que mejo equilib io p esen a a en e los ac o es dis ancia-calidad. De a a se de un luga de a lo a- mien o conc e o y abundan e pa ece lógico supone que el ma e ial ex aído y anspo ado al luga p esen- a ía unos ca ac e es de composición in e nos y ex emos homogéneos. Los que conocemos se encuen- an a una dis ancia que no pa ece exage ada pa a que la p o isión, dada la escasez de es a ma e ia, esul e an ieconómica. Tan o en el Valle del Guadalen ín (36 Km.), como en la Viña Roja (14 Km.) y el Pue o de Maza ón (8 Km.) exis en yacimien os suscep ibles de explo a , odos ellos pe ec amen e di e enciables en e sí mac oscópicamen e, aunque po calidades de los dos úl imos no o ezcan las mismas ap i udes que la a iedad del Guadalen ín. Sin emba go, en la Cue a del Caballo se puede deci que no exis e una ecogida egula y conc e a sob e un único pun o de a lo amien o. Cie amen e exis en e idencias más que p obables del ipo de sílex del ya mencionado Valle del Guadalen ín, incluso una lige ísima p opo ción, cuyas mues as se es án anali- zando ac ualmen e, pueden p ocede de los o os dos pun os señalados, pe o a la is a del conjun o o al no deja de so p ende la di e sidad de sílex que puede e se en la Cue a. Una obse ación más a en a no sólo pe mi e conje u a una búsqueda di igida sob e dis in os pun os más o menos alejados del luga de habi a , cosa lógica si los g upos enían cie a mo ili- dad, o quizá esul ado de ueques o con ac os en e poblaciones ecinas, sino ambién un in ensi o as eo del en omo inmedia o y una indudable pues a en escena del opo unismo. La con i encia de pequeños nodulos, en ocasiones aquí icos, con cla os sín omas de oda- mien o que debie on se ecogidos en la misma ambla, jun o a los jaspes limoní icos, ambién ela i- amen e abundan es en el adio ce cano a la ocupa- ción, y que son u ilizados como ma e ia p ima sólo ocasionalmen e debido su escaso endimien o, además del cua zo y la cua ci a, pa ecen a gumen os su icien- es como pa a pensa en una explo ación de ma e ias p imas concen ada y dependien e en g an medida de la li ologia local. Mención apa e me ecen los oc es (óxidos de hie o), cuyo empleo, segu amen e limi ado como desg asan e pa a ae pieles, aglu inan e o colo an e, hace que cuan i a i amen e su ni el de p esencia sea bas an e más disc e o que o as ma e ias p imas lí icas. Las uen es de p o isión en es e caso se encuen an bas an e p óximas (unos 2 km.) del luga de ocupa- ción. Cue a del Alga obo Las es a egias de p o isión de ma e ias p imas en es e yacimien o no di ie en sus ancialmen e de las ya señaladas en la Cue a del Caballo. La p oximidad de ambas (unos 14 km.), su si uación geoes a égica y su adsc ipción c onológica, muy simila es, hacen que es os conjun os e lejen ambién un g an pa ecido. Exis en no obs an e algunas di e encias debidas sob e odo a condicionamien os li o-es a ig á icos que pe mi en ma iza cie os aspec os en e es os dos yacimien os. En p ime luga se ap ecia aquí un no able inc emen o del c is al de oca con elación al 91