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El Análisis Institucional y la institución del poder

Barriga, Silverio

Abstract

Barriga, Silverio

Full text

EL ANÁLISIS INSTITUCIONAL Y LA INSTITUCIÓN DEL PODER8 Sil e io BARRIGA El es udio que ealiza el psicosociólogo sob e los in e g upos (DOISE, 1979) no puede eludi la pa cela e e en e al dominio que eje cen unos miemb os sob e o os en los di e sos con ex os cul u ales. Den o de una psicosociología implicada, nada más pe inen e que ealiza dicho análisis en el momen o en que se de ine el de eni polí ico de España y el de sus nacionalidades y egiones. El en ec uce de las es a egias polí icas encaminadas a hace se con el pode a ni el es a al y nacional, jun o a la eme gencia impe uosa de las sociedades in e nacionales, y la necesa ia con igu ación que los modelos de U. S.A. y el Me cado Común de e minan sob e el u u o español, son ac o es a ios que esal an la pe inencia de las e lexiones sob e la ins i ución del pode . Al e e i nos al pode como ins i ución que emos ubica nues as e lexiones den o de la escuela ancesa del análisis ins i ucional (BARRIGA, 1980; LOURAU, 1969% 1969b, 1970, 1971, 1972, 1974; LAPASSADÉ, 1969, 197 1, 1975, 197 7). Po ello dedica emos la p ime a pa e de es e a iculo a expone las g andes líneas eó icas que enma can dicho mo imien o, pasando a e lexiona en una segunda pa e sob e el pode como ins i ución. Comiinicación leída, en la Te ce a Semana de Psicosociolog a, (Uni e sidad Au ónoma de Ba celona, mayo, 1979). 20 SILVERIO BARRIGA LA INSTITUCION EN EL MOVIMIENTO DEL ANALISIS INSTITUCIONAL SURGIMIENTO DEL ANÁLISIS INSTITUCIONAL El análisis ins i ucional apa ece en una época his ó ica en la que, po la g an mo ilidad in oducida en las dis in as o ganizaciones, esal a el in lujo de és as en la ida indi idual y colec i a. En épocas de cambio acele ado, como la p esen e, es más ácil de ec a el a mazón ígido de las o ganizacio- nes es ablecidas, ins i uidas en sus no mas y alo es. El mo imien o del análisis ins i ucional comenza á explici ando la dosis alienan e p opia de las o ganizaciones básicas de nues a ida social: la escuela, el hospi al, la amilia, e c.; con odo, las o ganizaciones que a an la alienación men al, los ((manicomios)), las o ganizaciones psiquiá icas an a se , más conc e amen- e, las p ime as en me ece la a ención del análisis ins i ucional. En el desa ollo del análisis ins i ucional, podemos dis ingui dos momen os ins i ucionales: el que enjuicia la o ganización desde den o, in en ando sal agua da la; el que enjuicia la o ganización desde ue a e in en a aba i la y des ui la con iando en la bondad del mismo cambio e, incluso, de la e olución social. Desa ollemos aho a cada uno de es os dos momen os. LA PSICOTERAPIA INSTITUCIONAL El hospi al psiquiá ico educ o de ma ginados men ales, de ((locos)), se concibió como asilo, como aislamien o del a-no mal. en e al no mal. El alienado men al es alguien que no se ajus a a los c i e ios de acionalidad es ablecidos y p o egidos en nues a sociedad. Aisla , nega la exis encia, ol ida , e c., han sido o mas his ó icas pa a desen ende se de aquellos cuya p esencia cues iona la ine cia no ma i a de nues os hábi os sociales. En el in e io mismo del asilo se ep oducen los esquemas sociales que minia u i- zan los modelos elacionales de la sociedad. El hospi al psiquiá ico ezuma je a quía, es a i icación social, desigualdad ((na u al)). En ealidad, odas las o ganizaciones, en su empeño po p olonga su exis encia, ienden a ((na u aliza )), a ((biologiza )) las no mas y alo es sob e los que se hallan asen adas. Se conside a la na u aleza como pun o de e e encia es able y pe manen e, menoscabándose así cuan o de pu a cons ucción social iene la no ma i a de las o ganizaciones cul u ales. Aho a bien, incluso los esponsables más a ispados de las o ganizaciones es án dispues os a cambia la o ganización a in de asegu a se el man eni- mien o de la ins i ución. En un p ime momen o del análisis ins i ucional, cen ado en la ins i ución psiquiá ica, el obje o no es an o sob epasa los implíci os de la ins i ución, cuan o pone de elie e las in e nas con adiccio- nes de su misma o ganización. La e dad es que, la p ime a psico e apia ins i ucional su ge de la aplicación de los T-G oups en la socialización de los en e mos. Se les in en a ehabili a , es deci , ajus a a las exigencias no ma i as del con ex o social ex e io . Se p e ende anula en ellos las peculia iedades de su exis i , la azón po la que la sociedad los conside a alienados, ma ginados, desaco des con la no ma social. El hospi al psiquiá ico, una ez abandonada su explíci a concepción ca cela ia con los anceses Esqui ol y Pinel, se con ie e en cen o de e apia pa a el en e mo men al. Quien allí en a se e some ido a un a amien o que aplica a meno escala los esquemas cons i u i os de la sociedad ex e io . El hospi al no pone en c isis la ins i ución ex e io ; sencillamen e, se la conside a luga p i ilegiado pa a adqui i los hábi os de conduc a p opios de la sociedad adul a impe an e. LA PEDAGOGÍA INSTITUCIONAL Jun o al hospi al, la escuela ezuma las con adicciones de nues o con ex o social. La ins i ución escola media iza hoy en día p ác icamen e la o alidad de las conduc as de los homb es occiden ales. En ella se consolidan los alo es que enma can el debe indi idual, pese a que, cada ez más, el in lujo del medio escola se halle desbo dado po el impac o de lo ex aescola . Pe o aún así, la escuela cons i uye un luga p i ilegiado de socialización y de in luencia. Como ó gano de socialización, la escuela ácilmen e se alza como sal agua da de los alo es del g upo social en el pode , e igiéndose en co ea de ansmisión de la ideología dominan e. El mo imien o de la pedagogía ins i ucional, se inspi a, sob e odo, en los p incipios ilosó icos de Rousseau, en la o ien ación democ á ica de Dewey que o o ga al g upo-clase la esponsabilidad de la si uación escola , y en los p incipios psicosociológicos de la ida de los g upos. Uno de los pila es pues os en ela de juicio se e ie e al luga del pode en la elación maes o-discípulo. Tan o más cuan o que la pedagogía ins i ucio- 22 SILVERIO BARRIGA nal se inspi a en la co ien e libe a ia que a a desemboca en la co ien e au oges iona ia Du an e años y años los pedagogos se cen a on en el es udio de los aspec os didác icos (del cómo enseña ga an izando la ansmisión del sabe ), en los aspec os psicológicos (del cómo conoce al suje o a quien se enseña) e incluso en los aspec os psicosociológicos (del cómo conoce al suje o en su si uación conc e a pa a mejo adap a le el con enido a ansmi i ). Pe o los oles básicos de la in e acción pedagógica habían pe manecido he mé icamen e clausu ados. Los con enidos del ol de maes o y del ol de alumno no habían sido obje o de es udio. Aho a, cuando se analicen los implíci os de dichos oles, esal a á el peculia epa o del pode en e las di e en es ins ancias de la ins i ución escola . P eocupados po ajus a se a los moldes ins i uidos, los agen es de la ins i ución (maes os, alumnos, adminis a i os, di ec i os) no supie on conside a se en cuan o suje os. Suje os con sus peculia iedades pe sonales, cogidos en la ama social sin posibilidad de con es ación. Poco a poco los suje os de la ins i ución oman conciencia de la ue za ins i uyen e que les de ine; y se mues an exigen es -po necesidad- en su pa icipación ins i u i a La ase de concienciación conlle a la epulsa de la escuela-cua el: zona de socialización o zada al se icio de la ideología dominan e. En la línea de la pedagogía ins i ucional cabe señala an o a quienes mo ilizan las ue zas de po enciación indi idual, e elando sus posibilida- des al inse a se en el g upo-clase (VAZQUEZ-OURY, 1967), como a quienes p e enden in oduci la au oges ión en la escueia(Lo~R~~, 1966; LAPASSADE, 1969; LOURAU, 197 1) apoyados en la o ien ación no-di ec i a. Pa a unos lo que impo a no es el maes o, sino el g upo-clase (como ya in uye a F eine ). El p o eso ha de ac ua , pues, no como «maes o», sino como el animado que con su palab a coo dina la po encialidad del g upo- clase. La escuela es el g upo-clase. Den o de es a o ien ación el maes o enuncia a su ol de o mado pa a ajus a los niños al o den social de la ideología dominan e; el maes o debe simplemen e o ma homb es. Pa a o os (Lob o , Lapassade) se a a de pone en e idencia la dominación bu oc á ica exis en e en los cen os escola es. La bu oc acia se e is e de compe encia pedagógica, neu aliza, es e iliza la inquie ud c eado a y espon ánea de alumnos y p o eso es. Los maes os, además, en su a án de dominación pedagógica, se iden i ican ácilmen e, con el pode bu oc á ico, anquilosando así la capacidad e ulsi a de su come ido. La escuela se con ie e en la ins i ución del sabe . Y el sabe como ins i ución dispone de mecanismos de pe manencia, que hallan su mayo de ensa en la ía ine cia y en la impe sonalidad del uncionamien o bu oc á ico. 2 Cuál se á, pues, la unción del maes o? Se el moni o del g upo-clase o ganizando las posibilidades del g upo y haciéndole pa ícipe de cuan o sabe. Los alumnos han de pode le an a se con a la in ecundidad del sis ema bu oc á ico. El maes o no es ya el ansmiso de la cul u a dominan e, sino el ins igado y c eado de o os modelos sociales, como puede se el modelo que o o ga el pode al g upo pa a que se au oges ione, e cé e a. No amos a en a aho a en el alcance u ópico o p o é ico de ales pe spec i as pedagógicas. Lo cie o es que la pedagogía ins i ucional ha sabido e ulsiona los sis emas pedagógicos adicionales semb ando la inquie ud eno ado a en muchos maes os y llamando la a ención sob e el pode ins i ucionalizado de lo ins i uido en e a las ue zas ins i uyen es de los suje os eales de la ins i ución escola . LA CONCEPCIÓN REVOLUCIONARIA DE LAS INSTITUCIONES El mo imien o de e apia ins i ucional y de pedagogía ins i ucional, ha p olongado su plan eamien o en una concepción ((des uc i a)), e oluciona- ia de las ins i uciones exis en es. La an ipsiquia ía (LAING, 1959; COOPER, 1970; BASAGLIA, 1974) como la an i-escuela (I.LLICH, 1970; CELMA, 1970) cues ionan no an o las con adicciones de las ins i uciones e apéu icas y escola es, cuan o la exis encia misma de dichas ins i uciones. F anca y llanamen e, p e enden aboli esas ins i uciones po conside a las o almen e i ecupe ables: In en a e o ma lo i e o mable ep esen a una pé dida de iempo. Lo más expedi o y e icaz es enuncia a se i a an pu e ac o coloso pa a semb a la semilla de un á bol nue o hecha de au oges ión e iguali a ismo. Pa a enjuicia el alo de ins i ucionalización inhe en e a ales p opósi os hab á que sop,esa , sin duda, el a án cons uc i o de es os au o es y con as a lo con su capacidad de des ucción. El mo imien o ins i ucionalis a su ge, pues, con es a a io al descub i ni eles de análisis que enmasca aban la ealidad de la escuela y de la o ganización e apéu ica. C eemos que lejos de imposibili a la e o ma posible, en a as de la e olución u ópica, el análisis ins i ucional pe mi e un ni el de lec u a más comp ensi o de la ealidad social. Pe o ayamos aho a a desg ana los con enidos eó icos del análisis ins i ucionai. 24 SILVERIO BARRIGA EL CONCEPTO DE INSTITUCIÓN DENTRO DEL ANÁLISIS INSTITUCIONAL Desde el nacimien o del análisis ins i ucional (1962) ha exis ido un empeño po elabo a sus con enidos eó icos. Uno de es os concep os cla e es el de ins i ución. La noción de ins i ución ha jalonado con con enidos di e sos el desa ollo del mo imien o ins i ucionalis a, cuando p ác icamen- e había sido desechado po los eó icos del de echo. Ya en 1942, cuando nacen las p ác icas de la psico e apia ins i ucional y, sob e odo, desde 1952, en que se o icializa el é mino de psico e apia ins i ucional, se hace uso del é mino ins i ución. . En el lenguaje co ien e ins i ución se iden i ica con el es ablecimien o de salud. Hab á que cu a , mo iliza la ins i ución pa a asegu a la cu ación de los en e mgs. Hab á que ins i ucionaliza median e la pa icipación y la au oges ion (Tosquelles). Luego, po ins i ución, no se e ie en ya al es ablecimien o, sino a los disposi i os (LAPASSADE, 1975) p opios del es ablecimien o. Pe o haciendo es o, el análisis pe manece a ni el o ganizacional. Se es udian los sis emas o ganizacionales como conjun os p ác icos di igidos a ob ene de e mina- dos ines. ~a a'el análisis ins i ucional, el é mino ins i ución se e ie e al p oceso de la o ganización, a los implíci os de la misma que no apa ecen de modo inmedia o, pe o que le o o gan sen ido. Úl imamen e pa a LAPASSADE (1975, p. 45) «la ins i ución es el inconscien e polí ico de la sociedad)). Al conocimien o de ese inconscien e se llega median e la in e ención; és a p ocu a ence las de ensas de los g upos y o ganizacioiies con el in de llega a descub i sus ins i uciones. De hecho oda ins i ución c ece en el seno de una o ganización, sea és~a económica, social, eligiosa, educa i a, e c. Así, o ganizaciones son, po ejemplo, la amilia, la escuela, el hospi al y la emp esa. La ins i ución cons i uye lo in o mal, lo implíci o de la o ganización, pues lo p opiamen e o ganizacional es á hecho de modelos, ~inciones, medios, obje i os, es deci , aquello que cons i uye su exis encia conc e a, o mal e inmedia a Re i ámonos, pongamos po caso, a la ins i ución ma imonial que puede p opone se o malmen e la p oc eación y el equilib io sexual de la pa eja ... pe o, en ealidad, ins i ucionalmen e, puede se el ó gano ansmiso de los esquemas p opios de la ideología en el pode espec o a las elaciones de dominación del homb e pa a con la muje . La ins i ución e leja, man iene y ansmi e elemen os esenciales del sis ema eco iómico y sociopolí ico es ablecido hic e nunc; elemen os esencia- ANÁLISIS INSTlTUCION AL Y LA INSTITUCIÓN DEL PODER 25 les del sis ema de e e encia con espec o al cual las o ganizaciones adop an unos u o os cuad os de no mas y alo es. De hecho en oda o ganización (mani ies a) hay una ins i ución (ocul a). ((Una ins i ución es una o ganización en cuan o e leja, man iene y desa olla algo esencial al sis ema económico, social y polí ico en el cual pa icipa obje i amen e)) (COTINAUD, 1976, p. 110). La ins i ución es el p oduc o de la sociedad ins i uyen e en un momen o dado de su his o ia y cons i uye algo así como la iloso ía del momen o, del hic e nunc. Así, la locu a es la ins i ución de la en e medad men al y de la sepa ación en e «locos» y ((cue dos)); la ((adul ez)), la ins i ución de la sepa ación «niño»-«adul o». El adul ismo se á la ideología que legi ime muchas ep esiones en el niño e c. ((La ins i ución sólo puede de ini se po la dialéc ica social pe manen e en e las ue zas ins i uyen es y las ue zas ins i uidas)) (LAPASSADE, 197 5, p. 20). El análisis ins i ucional, en su e ien e aplicada llamada socioanálisis, in e end á en las o ganizaciones pa a escla ece sus ins i uciones y de ec a sus posibles con adicciones in e nas; a a á con ello de acili a un sen ido cohe en e a dichas o ganizaciones o, de no consegui lo, u gi su p opio aniquilamien o. La ins i ución queda de inida po un conjun o de no mas que la egulan. ?Cómo su gen esas no mas? Es a p egun a plan ea odo el p oblema del es ablecimien o de una cul u a hecha de i an eces en e adiciones, ideologías acep adas y ma ginaciones indi iduales. La ins i ución, en con a de la co ien e obje i is a de Du kheim y de la o ien ación es uc u al- uncionalis a de Pa sons, no se limi a a una ealidad que exis e, in ocable, y he edable. La ins i ución se halla en la dinámica de lo ins i uido y lo ins i uyeA e; es deci , en la i an ez de lo no malizado y lo c ea i o en el indi iduo. «La ins i ución es la p oducció i pe manen e de la dialéc ica que en en a al ins i uyen e y al iiis i uido)) (HESS, 1975, p. 79). Sencillamen e, lo ins i uido no explica la o alidad de la ins i ución. Pues la posibilidad del de eni , de la adap ación del cambio den o de la ins i ución, p o iene de su elaciói-i con el ins i uyen e. El honib e se hallaap isionado y acili ado po lo ins i uido. Lo ins i uido le limi a sus opciones. Lo ins i uido es el debe po cunipli , el iodelo a segui , la no ma a que ajus a sil conduc a. Pe o, a su ez, lo ins i uido es 26 SILVERIO BARRIGA cauce de acilidad, sende o hecho pa a un camina o ien ado a me as bien p ecisas. Aho a bien, g acias a lo ins i uyen e, el homb e puede ebela se con a el ap isionamien o de la no ma; y, lle ado de su espon aneidad c eado a, puede ehui aquélla pa a así posibili a el de eni de la ins i ución. A la ac i ud pasi a en e a lo ins i uido, sus i uye una ac i ud ac i a espec o a lo ins i uyen e. La ins i ución, pues, no se de ine sólo como un conjun o de eglas ex e io es al indi iduo y alienan es pa a él mismo, sino que incluye la dinámica del ins i uyen e, anclado en la peculia iedad de cada se humano. La ins i ucionalización se explica á conio la esul an e de la dinámica en e lo ins i uyen e y lo ins i uido. T as el p oceso de ins i ucionalización, la ins i ución ende á a ((biologi- za )), a ((na u aliza )) SUS no mas a in de acili a su supe i eiicia. Lo que inicialmen e e an simples eglas de juego, con oda la ca ga ela i a que ello compo a, iende a absolu iza se ol idando su ca ác e mediado espec o a obje i os conc e os. Es a ((na u alización)) de lo ins i uido conlle a la ácil desadap ación a la ealidad co idiana, no malmen e cambian e. Tal desa- dap ación inaliza en la escle osis de la no ma y en la pé dida o al de su uncionalidad. Se cumple el debe po el debe , sin cues iona se sob e lo undado o in undado de dicho debe . Se ((biologiza)) la his o ia en la ida de las sociedades. La ins i ucionalización co e el iesgo de desa olla men es dogmá icas, conse ado as, eacciona ias, incapaces de cues iona lo ins i- uido pa a mejo adecua los medios a los obje i os es ablecidos. La acción del ins i uyen e se ci cunsc ibe a si uaciones de c isis, de cambios, de e oluciones. Pe o la capacidad de ecupe ación de lo ins i uido es an g ande que incluso se ins i ucionalizan las e emé ides de los acon ecimien os e oluciona ios. Al i ualiza se aquellos hechos, pie den su ue za i encial pa a se me os ecue dos ahis ó icos y desadap ados. No es que el pasado sez, o zosamen e, un conjun o de elemen os de ins i ución; pe o sólo se á ins i uyen e si, des i ualizado, incide en el p esen e y p oyec a su ue za en las exigencias que pa a el u u o implica e i i los hechos his h icos. De lo con a io, ya hemos dicho, que la i ualización de los acon ecimien os his ó icos es á p eñada de año anza, conse adu ismo, ecupe ación, ins i ucionalización, de ins i uido. EL PODER COMO INSTITUCI~N En el ac ual con ex o de la psicosociología eu opea, las apo aciones eó icas de MOSCOVICI (1972, 1979) han scñalado la incapacidad pa a explica el cambio social desde el modelo de in luencia es udiado po la psicosociología ame icana; un modelo que p i ilegia exclusi amen e los e ec os egulado es de las mayo ías en p o de la asimilación no ma i a. Tal modelo explica ía la ep oducción y la conse ación, pe o no la inno ación. Pa a Mosco ici el cambio social se explica a pa i de la in luencia de los g upos mino i a ios, ma ginados. F en e a es a al e na i a IBAÑEZ (1979) conside a que el cambio social puede ealiza se desde la acción misma del pode : El pode no se linii a a egula lo que ya es á cons uido, el pode p oduce no edad, p oduce algo dis in o a lo ya cons i uido, el pode p oduce conocimien o y ya sea po asimilación con inua, ya sea po sal os ealizados cada ez que se alcanza un cie o ni el de acuniulación de elemen os ins i uyen es, lo social se ans o ma bajo la acción misma del pode que asegu a su conse~ación ... El cambio social se explica desde el p opio sis eiiia 3ocial en lo que iene de más es able e ins i uido. Lo ins i uido, el «pode es ablecido» es anibién ins i uyen e y quizás el p incipal de los ins i uyen es. (p. 26-27). Cuando hablamos de pode no que emos e e i nos a la p opiedad del se , condición de su p opia ealización (SAVATER, F., 1978; TRIAS, E. 1977) sino a las elaciones de dominio que se es ablecen en e los suje os. Dominio que se solapa bajo el capa azón de las ideologías has a log a que el suje o se some a ((lib emen e)) y acep e ((lib emen e)) su p opia sujeción (ALTHUSSER, L. 1967). Pe o de hecho, podemos aludi a dos g andes o mas de pode : - El pode descenden e, que se explici a en la elación de mando- obediencia, es un pode ep esi o, imposi i o pa a el suje o y se cons i uye en pu a ue za ins i uida. Con a es e ipo de pode y en a as de au ónoma ealización, se le an an las mino ías como exp esión de la ue za ins i uyen- e, c ea i a, espon ánea, que no se doblega al impe ialismo de la ine cia social. El pode descenden e es un pode a asallado , que gene a en sí mismo las condiciones de su p opia subsis encia. Es el pode emible po su cons a i e e inamien o y su e olución hacia mecanismos de con ol cada ez más su iles. - Pe o el pode no es sólo elación de ue zas exógenas, ex e io es al indi iduo y ubicadas en un luga de e minado del en amado social. Exis e o a o ma de pode , más uni e sal, consus ancial a la elación del ejido social que se in il a has a con ola el plice co idiano (FOUCAULT, M., 1978 b). Nos e e imos al pode ascenden e como lujo inmanen e de lo social. Es el pode que p oduce sabe . Y en cuan o al puede ins i ui el cambio