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Recensiones

Bachs, Jordi

Abstract

Antoine VERGOTE y Alvaro TAMAYO, Las figuras parentales y la representación de Dios: un estudio psicológico y transcultural.

Full text

pa a la psicología social, y que debe á cons- i ui uno de sus p incipales campos de in- es igación en una ase de mayo madu ez, a sabe : los sis emas sociocogni i os y los p o- cesos ideológicos. 2P La elabo ación de concep os que son indisolublemen e psicosociales y en los cua- les queda anulada la dis ancia que sepa a lo indi idual y lo g upal. 3P La opción me odológica, igualmen e alejada de la es e ilidad eó ica inhe en e al expe imen alismo de co e Posi i lS a, y del i e u abilismo que ca ac e iza al en oque empí ico-descn'p i o de co e enomenolo- gis a. T. IBÁFIEZ Subdepa amen de Psicologia Social de la U.A.B. Las igu as pa en ales y la ep esen ación de Dios: un es udio psicológico y anscul u al An oine Ve go e y Al a o Tamayo The Pa en al Figu es and he Rep esen a ion o God. A Psychological and C oss- Cul u al S udy. Leu en - The Hague, 1980, 255 págs., Ed. Leu en Uni e si y P ess and Mou on Publishe s, K akens aa , 3; B-3000 Leu en (Bélgica) (Qué signi icado iene pa a el se humano la pola idad pad e-mad e? (Cuál es su un- ción en la génesis de la elación a ec i a y en la cons i ución de las ac i udes é icas y eli- giosas? (Es algo dis in o pa a ambos sexos y pa a cul u as di e en es y, en caso a i ma i- o, en qué consis en las di e encias? Los p o- undos cambios sociales que an o han a ec- ado las elaciones en e la muje y el hom- b e (han al e ado el signi icado de es a pola- idad? És as son las p egun as que empezó plan- eándose el p o eso A. Ve go e, de la Uni- e sidad de Lo aina (Bélgica), al p incipio de la década de los años sesen a. T as casi ein e años de in es igación al en e del Cen o de Psicología de la Religión, secun- dado po un equipo en usias a de p o eso es ayudan es, con la pa icipación de decenas de es udian es que ealiza on allí sus memo- ias de licencia u a y esis doc o ales, Ve go- e ha culminado un abajo de ex ao dina- ' io in e és cien í ico pa a el es udioso del compo amien o humano, an o desde la pe spec i a psicológica y clínica, como edu- ca i a y eligiosa. A. Tamayo, que había ealizado su doc o- ado sob e aquella p oblemá ica en la Uni- e sidad de Lo aina, consag ó el año sabá i- co que le concedía la Uni e sidad de B asi- lia, de la cual es p o eso , a la e isión c í ica del ex o inal en cuya edacción ambién pa icipó di ec amen e, así como o os cola- bo ado es de Ve go e. Es po es o que igu a como coau o del abajo. Se a a de una ob a densa, de lec u a apasionan e, que a a de una emá ica compleja, con o e ida a menudo, y de g an impo ancia pa a el u u o del homb e. Ello me obliga a dedica le una ex ensión que puede pa ece desmesu ada pa a una ecen- sión, pe o sin lo cual no me se ía posible sa- is ace la legí ima cu iosidad del lec o que desee sabe el alcance de es a in es igación. En su p oyec o Ve go e se p opone, a pa i de un ma co eó ico conciso y cla o (Cap. 1). cons ui un ins umen o adecuado (Cap. 2) que le pe mi a es udia empí icamen e en dis in os g upos de indi iduos (Caps. 3, 4, 5, 6 y 7) las elaciones en e las dos g andes i- gu as es uc u ado as de la pe sonalidad -el pad e y la mad e- y la ep esen ación de Dios. La ob a de Ve go e, que sin e iza al inal de su lib o (Cap. 8) me pa ece un in- en o apasionan e pa a le an a un puen e en e las apo aciones de la an opología cul u a (Benedic ; S ephens) y la psicología clínica (Dol o; E iksom; Klein; Masse man; Rizzu o; Winnico ) de un lado, y de o o las in uiciones y descub imien os psicológicos de au o es como F eud, Jung, Jones, Bo e ; Gi gensohn, Van de Leeuw; Allpo , F omm; Eliade, e c. las unciones - hipo é icamen e dis in as - de las igu as pa en ales, ecu iendo pa a ello a las apo aciones de la psicología e olu- i a, de la an opología cul u al, del psicoa- nálisis y de la li e a u a en gene al. Todo es- o con el p opósi o de es udia empí icamen- e los posibles lazos psicológicos exis en es en e es as igu as simbólicas y la ep esen a- ción de Dios. El ins umen o de medida Ma co concep ual Ve go e empieza delimi ando el obje o de es udio y p ecisando cla amen e los é mi- nos. Así, pa a designa las cualidades ca ac- e ís icas de los pad es en el desempeño de unciones, ca gadas de alo simbólico, es- coge el é mino de « igu a pa en al». Lo p e- ie e al é mino ((imagen. de esonancia más pe cep i a y sin elación con los oles asumi- dos po los pad es en la con igu ación ami- lia . Y pa a designa la idea de Dios escoge el é mino de « ep esen ación», po que ex- p esa la p esencia men al y a ec i a de una ealidad ausen e a a és de mediadones h.u- manas ( igu as, concep os, símbolos). Ve go e ocaliza la a ención sob e 'es as ealidades conside adas como polos obje i os de la elación humana, e i ando po azones me odológicas la ap oximación in ospec i a de las i encias elacionales. Pe o eso no dis- minuye el in e és psicológico de la in es iga- ción, ya que la signi ícación a ibuida al pa- d e, a la mad e, a Dios, no es de ningún mo- do abs ac a sino de inida conc e amen e po los suje os median e í ems que exp esan los múl iples componen es a ec i os de la e- lación. Después de es a explicación de é minos, el lec o puede accede ácilmen e al en a- mado pe spicuo y p eciso del ma co concep- ual a a és de conside aciones sob e el o - den simbólico, los es e eo ipos sociales y las igu as simbólicas (dis in as de las imágenes- ecue do de los pad es eales y de las i en- cias a ec i as). Se nos delimi an igualmen e Se inspi a en la escala de di e encial se- mán ico de Osgood. Todo el p oceso de ela- bo ación se nos explica po meno izadamen- e en el capí ulo segundo. Se denomina ~The Seman ic Di e en ial Pa en al Scalen (SD- PS). En cas ellano: Escala de di e encial pa- en a1 semán ico. Uno de los polos es á cons- i uido po ein a y seis í ems, la mi ad de los cuales exp esan ca ac e ís icas ma e nas y la o a mi ad ca ac e ís icas pa e nas. El o o polo lo o man sucesi amen e cada una de las igu as obje o de es udio (pad e, ma- d e, Dios). El suje o debe e alua la elación en e ambos polos median e una escala de sie e pun os. Cons uida o iginalmen e en holandés. ue pos e io men e aducida. .y' alidada al ancés, inglés, cas ellano e i a- liano. Sin en a en de alles de p ocedimien o, c eo ú il da la lis a de í ems es ablecidos a pa i de nume osas ob as de psicología, so- ciología, iloso ía, enomenología, eligión y o as publicaciones esc i as y edi adas en Eu opa y Amé ica (Apéndice 111). Í em ma e nos: paciencia; ab igo donde se encuen a la quie ud; quien cuida; com- pa e las penas del hijo; e nu a; in imidad; quien apacigua; siemp e disponible; hace apa ece las cosas delicadas; a cuyo lado uno se sien e bien; don de sí; sien e p o unda- men e las cosas; quien acoge; siemp e a la espe a; in e io idad; quien me odea con su amo ; siemp e p esen e; in uición. Í emspa e nos: ue za; el pode ; quien di- ige; in eligencia o ganizado a; no ma; quien oma la inicia i a; el sabe ; la au o i- dad; quien ac úa; quien decide; i meza; juez; dinamismo; man iene el o den; cuya palab a es ley; se e o; quien in es iga; o ien a hacia el u u o. La cons ucción de la escala se plan ea de modo que sus í ems sean ealmen e disc imi- na i os. Los esul ados es adís icos así lo con i man, es deci , que las cualidades ma- e nas se a ibuyen más a la mad e que al pad e y ice e sa. El cuidadoso p oceso de aducción de la escala a di e sas lenguas y el análisis disc imina i o de los í ems de di- chas e siones demues a su co espondencia uncional median e la equi alencia de con- enido. Validez: El obje i o de la SDPS es medi el g ado en que las ca ac e ís icas especí icas de cada una de las igu as pa en ales se ha- llan en la ep esen ación de Dios. En es e sen ido la sa u ación de los í ems y el alo desc imina i o son sa is ac o ios en odas las . e siones de la escala. Con odo, los au o es econocen que la alidación no puede consi- de a se de ini i a y menos uni e sal. Mues a y es udios empí icos Los p ime os abajos de in es igación aplicada con la SDPS se ealiza on con mues as sacadas de los siguien es g upos lingüís icos: belgas lamencos, belgas alo- nes, no eame icanos e i alianos. Las ca ac- e ís icas de alladas de la mues a y los esul- ados ob enidos los dan los au o es en el ca- pí ulo e ce o. No abundamos en ello, ya que al inal de la ob a Ve go e da una exce- len e isión sin é ica de odas las in es iga- ciones pa ciales. El es udio anscul u al (Cap. IV) u iliza una mues a de 360 suje os de seis países dis- in os: Bélgica, Zai e, Colombia, Indonesia, Filipinas y Es ados Unidos. Se a an los e- sul ados median e análisis ac o ial y pa a cada a iable (pad e, mad e, Dios) se dedu- cen los ac o es nuclea es (cong uen es: ley y disponibilidad) y los ac o es pe i é icos (semi-cong uen es: eminidad, p o ección, in e io idad, dinamismo, conocimien o, o - den). Se comple a la in es igación median e un análisis semán ico de odos los í ems de la SDPS pa a de e mina el g ado de uni oci- dad cuando se asocian a mad e, pad e, Dios. Pa icipan en es e abajo nue e g u- pos de discusión. O as a iables di e enciales in e esan es desde un pun o de is a psicológico, es udia- das ac o ialmen e (Cap. V), son: edad (jó- enes y adul os), es udios (Le as y Ciencias), pe enencia eligiosa (hindúes y c is ianos), c eencia en Dios (muy c eyen- es y poco c eyen es), opción eligiosa ( eli- giosos y laicos). En la mayo ía de es as in es- igaciones se conside a ambién e iden e- men e la a iable sexo. El capí ulo sex o a ae pode osamen e la a ención al abo da el es udio de las igu as pa en ales y la ep esen ación de Dios con una mues a de delincuen es y o a de esqui- zo énicos. Como e emos más adelan e, se a a de una apo ación en ex emo iñ e e- san e no sólo den o de la pe spec i a especí- ica de la in es igación, sino po a oja nue- as luces sob e la pa ogénesis de es os g upos excepcionales. Una in es igación con es udian es no ea- me icanos (Cap. VII) concluye el núcleo cen al de la ob a, dedicado como acabamos de e al análisis di e encial y clínico. El in- e és de es e úl imo abajo adica en el in en o de a ina el ins umen o de medida pa a adap a lo a un con ex o cul u al de e - minado (Es ados Unidos). Pa a ello se e o - mula y e alida la escala, que queda cons i- uida en es a nue a e sión po . ein a y nue e í ems pa e nos y ein a y es ma e - nos. Finalmen e se aplica a una mues a de 120 es udian es de ambos sexos y se analizan los esul ados. Sín esis de esul ados Del análisis global de esul ados se dedu- cen es cosas i ualmen e cons an es: l. Los suje os de ambos sexos, sea cual sea su medio cul u al, di e encian cla amen e los í ems ma e nos y pa e nos. 2. La aplicación de es os í ems a las igu- as simbólicas del pad e y de la mad e de- mues a que cada igu a pa en al posee en g ados y ni eles dis in os las ca ac e ís icas de la o a igu a pa en al. 3. Las di e en es a ibuciones de los í ems pa en ales a ambos pad es hace supone que ealizan unciones complemen a ias espec- o a los hijos. La mad e se ca ac e iza an e odo po la disponibilidad y e nu a y secun- da iamen e po la au o idad. El pad e se ca- ac e iza p ime o po la ley y la au o idad, y secunda iamen e po la disponibilidad o la ecep i idad. Los posadolescen es, los adul os y los an- cianos dan esul ados pa ecidos. Un es udio explo a o io (Apéndice 1) con niños sugie e que los componen es esenciales de las igu as pa en ales simbólicas se o man emp ana- men e, hacia los sie e años. Tales igu as pe manecen es ables y no se modi ican sus- ancialmen e a lo la go de la ida. La igu a ma e na La dimensión simbólica de la mad e con- sis e en su disponibilidad a ec i a. Y ello no se limi a sólo a los cuidados ma e nos de la p ime a in ancia, sino que su capacidad de acogimien o, de cuida amo osamen e del niño, de da segu idad, de se un ab igo de quie ud, se imp ime de modo indeleble en el psiquismo. En una palab a, la mad e ep e- sen a el amo incondicional, independien e- men e del sexo, edad y cul u a. Es a ca ac e ís ica puede en ende se si se asocia con la ma e nidad, como dado a de ida, que acep a incondicionalmen e al hijo y p oduce en és e el sen imien o p ima io de con ianza en la ida, como lo con i man an- iguos y ecien es abajos en es e campo. La disponibilidad ma e na ep esen a el polo obje i o y la condición necesa ia pa a el de- sa ollo de lazos a ec i os y el sen ido de iden idad pe sonal en el se humano. El signi icado de la igu a ma e na apa e- ce con oda su ca ga especí ica a la luz de los esul ados ob enidos con el g upo de esqui- zo énicos y delincuen es, pa a quienes, de modo cla amen e di e enciado, la mad e no se ca ac e iza, como en los demás g upos, po la disponibilidad. Más aún, en el caso de los esquizo énicos, no se encuen a ninguna es uc u a ac o ial que pueda de ini con- enien emen e la igu a ma e na. Se e que el esquizo énico en iende y dis ingue pe - ec amen e las ca ac e ís icas ma e nas, pe- o de ás de las palab as no apa ece la ges- al a ec i a que las sos enga. La mad e del esquizo énico ca ece ía de aquella disponi- bilidad undamen al y p ima ia que pe mi e al niño es ablece y desa olla lazos a ec i- os y adqui i y man ene el sen ido de su iden idad pe sonal. En el g upo de delincuen es no es á cla a la ausencia es uc u al de la igu a ma e na, pe o en odo caso no posee un signi icado a ec i o. Es o explica ía p obablemen e su incapacidad de empa ía así como sus sen i- mien os de us ación y de ei indicación en sus elaciones humanas. Tan o en un g upo como en o o al a ía aquella expe iencia i- al que explica indi idual y cul u almen e la eme gencia de la igu a simbólica de la ma- d e como amo incondicional. Añadamos a es o que la au on'dad, ca ac- e ís ica especí ica del pad e, casi siemp e se halla incluida en la igu a ma e na pe o de modo secunda io y con e e encia al pad e. Es in e esan e señala que el único ac o ca ac e ís ico de la igu a ma e na de los es- quizo énicos es el de juez, lo cual concue da con los da os clínicos que demues an que el pad e del esquizo énico no asume su pa e - nidad. Pa a Ve go e, que se apoya en la clí- nica, es a ausencia pa e na esul a ía del de- seo de la mad e de elimina lo del iángulo amilia . Al hace es o se impone a sí misma al niño con una au o idad que con adice su disponibilidad e imposibili a al niño de al- canza una exis encia au ónoma. Como p e é muy bien Ve go e, ales e- sul ados no pueden deja indi e en es a los mo imien os mode nos emeninos que quie- en acaba con la disc iminación de la mu- je , po que la igu a ma e na que se de ine en su es udio se pa ece mucho al es e eo ipo p oducido po siglos de cul u a dominados po la igu a masculina. Aho a bien, como a i ma a con inuación, no se a a de un es udio p edic i o sino po- si i o e in e p e a i o. La es uc u a amilia que apa ece as los da os empí icos no es al- go su gido de un acciden e his ó ico sino que se unda en azones más esenciales que un abuso de pode . No se pueden nega las di e- encias sexuales que de e minan las posicio- nes en la cons elación amilia . Conside a - los o almen e secunda ios implica una ac i- ud dualis a y acionalis a que p escinde de la ealidad co po al. La elación a ec i a ma e no- ilial, al como mad e e hijo la pe - cibe, asume y p olonga el lazo co po al y i- al po el que se c ea una nue a ida. Nin- gún cambio social pod ía nega el ca ác e in ínseco de los lazos a ec i os que se p odu- cen en el nacimien o de un se humano, as un emba azo de nue e meses, sin des oza (~pewe i n, di ía Ma ga e Mead) la espon- aneidad de las emociones. Los esul ados e in e p e ación de la ob a de Ve go e sólo pueden oma se como un a - gumen o en con a de la igualdad social y polí ica de los sexos, si pa a de ende la se impone la iden idad absolu a de las imáge- nes pa en ales. ¿Con qué azón, a guye Ve go e, se pue- den ex apola a la amilia las concepciones igen es en el mundo del abajo? (Po qué no deja que la amilia se es uc u e no en unción de los adul os sino del se humano en c ecimien o? No hay nada que p uebe que las di e encias de las unciones pa en a- les deban necesa iamen e p oduci di e en- cias sociales. Y si los p incipios iguali a ios consiguen aboli las di e encias de las eiacio- nes amilia es ¿no se á a cos a de un lamen- able empob ecimien o a ec i o y cul u al? La igu a simbólica del pad e El componen e más impo an e de la igu- a pa e na en la mayo ía de g upos es el que de ine simbólicamen e al pad e como ley y como au o idad. Con iene eco da , ya que es a de inición pa ece de lo más adicional, que los g upos p oceden de muy di e sos medios sociocul u ales y la mayo ía son jó e- nes. Sin emba go, hay es g upos que no lo pe ciben así: los esquizo énicos, los delin- cuen es y los hindúes, pe o odos los demás a ibuyen al pad e la unción de ep esen- an e y cus odio de la ley. El í em más im- po an e es cuya palab a es ley, pe o le si- guen de ce ca no ma y juez, los cuales expli- ci an la au o idad, í ems odos que p esen- an el g ado más al o de sa u ación en la i- gu a simbólica del pad e. No así el í em se- e o. De aquí que la ley, como unción pa- e na, no puede con undi se con un legalis- mo mezquino y op esi o. El é mino ley implica dos elemen os in eg ados en e sí: no ma impe a i a de compo amien o, que se impone desde el ex e io . Incluso cuando el suje o asimila e in e io iza la ley, és a pe manece como una ealidad uni e sal más allá de odo deseo pa icula . Po es a azón el lenguaje cien í- ico adop a es e é mino pa a exp esa las elaciones en e los enómenos na u ales. En el con ex o de la cons elación amilia es a unción cons i uye el sopo e indispen- sable del de eni social au ónomo y espon- sable del niño, que ha sa is echo en la ma- d e, o igen y obje o de lazos a ec i os, los de- seos más inmedia os, pe o que necesi a del pad e como polo que o ien a hacia el u u o y hacia los demás. Es a igu a simbólica pa e na, en su un- ción no ma i a, apa ece en odos los g upos de edad, de la in ancia a la madu ez, sin dis- inción de sexo. Es o so p ende á sin duda a los que en ienden el Edipo emenino, de ma- ne a en exceso simpli icada, como la si ua- ción in e ida del Edipo masculino. La ma- d e se ía pa a la niña la ley que p ohíbe el deseo del pad e. Si bien no puede nega se el con lic o de i alidad en e hija y mad e, Ve go e es á con encido de que sólo adquie- e su pleno signi icado con e e encia a las unciones simbólicas pa en ales, que son idén icas pa a ambos sexos, niños y niñas. Así, en e al deseo edípico de la hija, el pa- d e ep esen a ambién la ley que p ohíbe, siemp e y cuando signi ique que su deseo se- xual iene a la mad e po obje o. La unción no ma i a del pad e en su elación a ec i a con la hija se ía la mejo ayuda pa a esol e los con lic os de i alidad de aquélla con su mad e. En el g upo de los delincuen es la igu a pa e na apa ece uncada de su unción no - ma i a. Pod ía discu i se si se a a de una ca encia p ima ia o adqui ida, pe o, con las adquisiciones de la psicología del desa ollo en la mano, la delincuencia no puede se un simple e ec o de us aciones y con lic os so- ciales. El se humano no ap ende a socializa sus pulsiones ni a a e niza con los demás si an es no in e io iza la ley como no ma uni- e sal de compo amien o. Y es o se p oduce cuando en la amilia el pad e asume p imo - dialmen e su unción no ma i a. La se ie de í ems que exp esan la ley y la au o idad al a ambién en la igu a pa e na de los esquizo énicos. Pa a és os el ac o p ima io pa e no es á o mado po dos di- mensiones opues as: la decisión (un é mino mucho más conc e o que la no ma) y la dZ - ponibilidad. Apa ece pues una igu a sim- bólica pa e na que asume solamen e un as- pec o conc e o del eje cicio de au o idad al mismo iempo que suple la unción p ima ia ma e na. Con ello se con adice cons an e- men e la posición co ec a del pad e en la cons elación amilia y pie de de es a mane- a su unción es uc u an e. A la luz de los esul ados ob enidos, Ve - go e in e p e a la c isis de la pa e nidad no como si a ec a a in ínsecamen e a la es uc- u a amilia sino como la di icul ad de los pad es de hoy pa a eje ce su unción simbó- lica. Y ello po a ias azones. La p ime a, po que muchos homb es expe imen an que su posición pa e na ha sido suplan ada po la igualdad social y ju ídica de la muje . Luego, po que la posición dada al niño en la ci ilización ac ual pide un eje cicio menos au o i a io de la pa e nidad y las elaciones amilia es exigen o as cualidades al ma gen de la au o idad a alada an iguamen e po la sociedad. Además, una sociedad ines able y con es a a ia no o ece ningún sopo e cul- u al a la unción no ma i a del pad e, que se encuen a en una posición muy ambigua. Po un lado, es pe cibido como ins au ado de la ley, pe o po o o su unción ha dejado de se au en i icada po alo es econocidos uni e salmen e. La .c isis de pa e nidad» pod ía e ela además cie a in ole ancia an e el con lic o que gene a necesa iamen e el pad e como polo no ma i o del iángulo amilia . Finalmen e el ema de es a c isis pod ía e leja las eo ías ideológicas de cambio so- cial que u ilizan el é mino epa e nidadn pa- a signi ica odo lo que conlle a una un- ción au o i a ia. De las endencias ac uales pa a consegui un modelo de sociedad más « a e nan e iguali a ia se deduci ía el deseo de elimina cualquie ipo de au o idad pa- e na. Pe o no pueden con undi se amilia y sociedad. Pod ían se p oyecciones ilegí i- mas anspone el modelo amilia a la socie- dad e, in e samen e, aplica a la amilia las objeciones que plan ea una de e minada concepción social. La unción pa e na, aun- que en su eje cicio p ác ico se halla bajo la in luencia de modelos sociales, no se apoya en la au o idad social. Habla de c isis de pa e nidad po que exis e una c isis en la so- ciedad de los adul os es omen a la con u- sión ideológica en e amilia y sociedad. La ep esen ación de Dios Pa iendo del lenguaje c is iano que pe - mi e conje u a que la igu a del pad e es símbolo de Dios, se o mula la hipó esis de que el pad e, como igu a simbólica en la es- uc u a amilia;, uhdamen e la me á o a de la pa e nidad di ina. Pe o, además, la pa icipación de la igu a ma e na en el sim- bolismo pa en al y el deseo eligioso de unión con Dios da pie a la hipó esis comple- men a ia de la mediación ma e na en la e- p esen ación de Dios. Teniendo en cuen a la complejidad del e- ma y las innume ables a iables que pod ían se obje o de es udio, Ve go e se cen a ex- clusi amen e en el in en o de de ec a has a qué pun o las igu as pa en ales media izan la ep esen ación de Dios. ¿Qué semejanzas y di e encias exis en en e la ep esen ación de Dios y las igu as pa en ales? Dejando apa e los g upos especiales (pa o- lógicos, eligiosos e hindúes) la ep esen ación de Dios iene unas ca ac e ís icas gene ales muy no ables, que consis en en la igo osa in- eg ación de las dos dimensiones pa en ales (disponibilidad y ley-au o idad), po odo lo cual es más compleja que la igu a pa e na. En cie o sen ido la ep esen ación de Dios es más ma e na que pa e na (excep o en el g upo de no eame icanos); sin emba go, es menos ma e na que la igu a de la mad e, pe o más que la del pad e; y ambién menos pa e na que la igu a del pad e, pe o más que la de la mad e. El Dios de los c is ianos apa ece pues me- dia izado no sólo po la igu a pa e na sino ambién po la ma e na g acias a la p esen- cia inmedia a, bondadosa y e lexi a de la mad e en la cons elación amilia . Es o me ecue da la a i mación apa en emen e cho- can e de un suje o que pa icipó en unas en- cues as sob e expe iencia eligiosa y que nos decía: «c eo en la ma e nidad de Dios». La pa e nidad de Dios apa ece pa adójicamen- e ca ac e izada po los lazos ín imos y i a- les de la elación ma e no- ilial. Si a es o añadimos que el componen e no ma i o de la dimensión pa e na es á ambién p esen e en la ep esen ación de Dios, la con adic- ción es oda ía mayo . Pe o lo que ocu e en ealidad es que las unciones simbólicas, cla- amen e di e enciadas en la es uc u a ami- lia , coinciden aquí en el mismo polo ela- cional. Di e encias en e g upos cul u ales La compa ación en e g upos demues a que en la ep esen ación de Dios in e ienen ac o es pe i é icos que ca ac e izan o bien la igu a pa e na o bien la ma e na, y es o po in luencia cul u al. Ve go e concluye que la psicología explica el hecho de la me- diación de la ep esen ación de Dios a a és de ac o es pa en ales, pe o que inalmen e es la cul u a, como po ado a de la adición eligiosa, la que de e mina los componen es de las igu as pa en ales a ibuidas a Dios. Los suje os más c eyen es se e ie en a Dios en su unción pa e nal más especí ica (la ley) y en una p esencia ma e nal ac i a. Los menos c eyen es, en cambio, p esen an a Dios ac uando más bien dinámicamen e como un pad e y acogiendo pacien e y amo- osamen e como una mad e. Es os úl imos sen i ían la ley di ina como un pelig o pa a su au onomía, i ida de modo con lic i o; de aquí la necesidad de segu idad que p o- yec an en la ep esen ación de Dios. Apo- yándose en o as in es igaciones Ve go e piensa que los c eyen es con encidos llegan a a moniza en su elación pe sonal con Dios las dimensiones pa en ales cuya con lic i i- dad no han llegado a esol e los menos c e- yen es. Se pod ía pensa que el g upo de eligio- sos da ía unos esul ados pa ecidos a los del g upo más c eyen e.1 Pues no es así, ya que en a izan ue emen e la dimensión ma e - nal an o en la ep esen ación de Dios como en la igu a del pad e. Ve go e se esis e a in e p e a es a elación eligiosa en el mis- mo sen ido que en el g upo de los c eyen es, que ob ienen como sabemos esul ados pa e- cidos. Los alo es espi i uales que p oclama hoy el ca olicismo, po un lado, y po o o los lazos a ec i os con el obje o deseado, cu- yo pa adigma lo cons i uye la elación ma- e na, pod ían explica las pa icula idades que se obse an en el g upo de eligiosos. ¿Cuál de las dos igu as pa en ales o ece pues una mejo capacidad de simbolización de Dios? En los lími es de es e es udio, como econocen los au o es, no se puede da una espues a sencilla a es a cues ión. Dejando apa e los esul ados es adís icos de las a i- buciones, debe deci se que en algunos as- pec os la ep esen ación de Dios es más ma- e na que pa e na, y en o os es más pa e na que ma e na. Hab á que ecu i a mé odos de in es igación más inos pa a acla a el complejo signi icado de la ep esen ación de Dios, cons i uida po la ansposición de cualidades pa en ales. Llama pad e a Dios ¿de i a de un p ejui- cio sexis a y cons i uye la con i mación de una sociedad aloc á ica? Los que al cosa a i man debe ían conside a el pode a ec i o-ma e no de la ep esen ación de Dios, como lo demues a es a in es igación, y has a qué pun o la me á o a pa e na de i- a de la unción ansi i a que ep esen a el pad e pa a el hijo, al es ablece el puen e en e amilia y sociedad. En es e magno in en o de comp ende cómo se o ma la ep esen ación de Dios se pone de mani ies o el encuen o en e las es uc- u as psicológicas y el mensaje eligioso. La ep esen ación de Dios no se in en a, se eci- be. Pe o el indi iduo encuen a el mensaje eligioso a pa i de su p opia psicología y de la simbología cul u al. El g upo pa ológico demues a que, en ausencia de las e e en- cias pa en ales simbólicas, el nomb e de pa- d e dado a Dios no iene el sen ido que p o- pone la eligión. Y los esul ados de los g u- pos de eligiosos y las di e encias cul u ales demues an que los c eyen es se ap opian de un modo especial el con enido del nomb e del pad e que se de i a de la misma adi- ción eligiosa. J. BACHS Subdepa amen o de Psicología Clínica de la U.A.B. TESIS DOCTORALES LA EDUCACION DE LA CREATIVIDAD. TÉCNICAS CREATIVAS Y CAMBIO DE ACTITUD EN EL PROFESORADO Pila González López Di ec o : D . Miguel Siguán Sole y D . Robe Pagés. Depa amen o de Psicología de la U. A. B., á ea psicosocial. 1175 olios y 325 páginas de anexos. Bella e a, 1981. Desc ip o es más impo an es: Análisis c í icos de las in es igaciones lle adas a cabo en el á ea de la c ea i idad. P o undización del concep o de c ea i idad como ac i ud, enma cándolo en un modelo bio-psico- sociológico. Fo mación de ac i udes y cam- bio delas mismas como posibili ado de una educación de la c ea i idad. Comp obación expe imen al del modelo eó ico a a és de las écnicas g upales c ea i as, po ac i a- ción in eg ada de los componen es unda- men ales de oda ac i ud: cogni i o, cona i- o y emocional, en una mues a de p o eso- es de B.U.P. y F.P. de Ba celona. Resumen de la inues &ación: A pa i de un modelo eó ico bio-psico-social y conside- ando la c ea i idad como ac i ud de ida, con los concep os de co- eidad, alo ación, dis onías en elación con la pe cepción y la emoción, se ealizo un es udio expe imen al sob e la posibilidad de educa la c ea i i- dad. La hipó esis p incipal de abajo se enun-