La Psicología Social : ¿en busca del paradigma perdido?
Abstract
Se procede a una confrontación de las tesis relativas al estatus científico de la Psicología Social analizando las implicaciones de la "crisis" por la que pasa la disciplina. Se formula una serie de consideraciones teóricas y metodológicas para reorientar la Psicología Social en una dirección acorde con la "nueva Epistemología" y con el desarrollo de las "ciencias postmodernas". El análisis de la "acción", el paradigma de la "complejidad" y los "procesos autoorganizativos" constituyen los conceptos claves de esta reorientación.
Full text
Cuade nos de Psicología,
1985,
1,
59-78
LA
PSICOLOG~A
SOCIAL:
¿EN
BUSCA DEL PARADIGMA PERDIDO?
Tomás
IBÁNEZ*'
RESUMEN
-
Se p ocede a una con on ación de las esis ela i as al es a us cien $co de la Psi-
cología Social analizando las implicaciones de la acksis po la que pasa la disciplina
Se o mula una se ie de conside aciones eó icas y me odológicas pa a eo ien a la
Psicología Social en una di ección aco de con la mue a Epis emolog 'a y con el desa-
ollo de las nciencias pos mode nasu. El análisis de la uacciów, el pa adigma de la
ucomplejidah y los np ocesos au oo ganiza i ou cons i uyen los concep os cla es de es a
eo ien ación.
ABSTRACT
The d le en s poin s o iews abou ¿he .:cien $c s a us o Social Psychology a e
con on ed and ¿he implica ions o he uc is;u o he discipline a e analy ed Some
conside a ions a e o mula ed in o de o eo ien Social Psychology in a di ec ion close
¿o he unew Epis emologyu and o he de elopmen o upos -mode n sciencesu. The ana-
lysis o nac ionu, he acomplexi y pa adigmu and usel -o ganizing p ocesseu a e he Rey
concep s o his new o ien a ion.
"Depa amen o de Psicología Social, Uni e si a Au onoma de Ba celona.
60
CUADERNOS DE
PSICOLOG~A
Les dye en es hises ela i es au s a us scien l ique de la Psychologie Sociale son
con on ées pa allelemen a une analyse des implica ions de la ac iseu qui secoue la
discipline. Des conside a ions h6o iques e me hodologiques son esquissées ajn de éo-
ien e la Psychologie Sociale dans la di ec ion ma quée pa la unou elle Epis emolo-
gieu e pa le dk eloppemen des sciences (pos -mode nesu. Lánalyse de al'ac ionu, le
pa adigme de la ncomplexi éu e les np ocessus au o-o ganiza eu su cons i uen les con-
cep s ondamen aux de ce e !o ien a ion.
La ((c isis)) de la Psicología Social ha ocupado du an e an o iempo la
escena de la disciplina que se iene ganas de decla a la ((supe ada)) aunque
solo sea po cansancio. De hecho, se dan ac ualmen e dos pos u as ne a-
men e con apues as. La p ime a, muy ex endida en Es ados Unidos, con-
sis e en e acua la «c isis» ol iendo con eno ado en usiasmo a la p ác ica
in es igado a que es aba al uso an es de que es a es alla a, elando, eso si,
po un mayo con ac o con la ealidad social
y
po una mayo ((pe inencia
social)) de los conocimien os p oducidos. La segunda consis e en explo a
las ías abie as po el cues ionamien o, a eces demoledo , al que ha sido
some ida la Psicología Social ((es ablecida)).
En es e con ex o nos ha pa ecido que podía se ú il ealiza un al o en
el camino e in en a hace el pun o de la si uación, an o a ni el eó ico
como me odológico.
LA
CIENCIA PSICOSOCIAL
La Psicologia Social: ¿disciplina au ónoma
o en oque eó ico en las ciencias humanas?
No es di icil de ini con apa en e p ecisión el obje o p opio de la Psico-
logía Social ecu iendo a los ex os clásicos de la disciplina. La ((conduc a
social)), la uin e acción social)), las (( elaciones in e pe sonales)), la ((dimen-
sión social de lo psicológico», el «se social)) cons i uyen, en e o os, unos
obje os su icien emen e impo an es
y
cla os pa a jus i ica la exis encia
y
la necesidad de una disciplina cien í ica di e enciada que p e enda diluci-
da los.
Sin emba go, es e con encimien o se esqueb aja cuando se obse a la
insis encia
y
la ehemencia con las cuales los psicosociólogos p oclaman
ei e adamen e la singula idad
y
la especi icidad de su disciplina. Las cien-
cias que pugnan con un obje o cla amen e de inido ni siquie a necesi an
a i ma que lo ienen.
De hecho, algunos c eímos du an e un iempo que la Psicología Social
no se de inía po un obje o especí ico sino que cons i uía una o ma especí-
ica de abo da los p ocesos sociales
y
psicológicos (IBÁÑEz, 1 9
7
5;
ZIMBAR-
DO,
1975). Exis ía, po así deci lo, un
en oque psicosocial
que se podía aplica
an o al obje o psicológico como al obje o sociológico en cualquie a de sus
mani es aciones;
y
había, en de ini i a, una mane a psicosocial de hace
psicología
y
de hace sociología. Es a pos u a pe mi ía que la Psicología
Social se ins ala a a sus anchas en odo el campo de las ciencias humanas
y
sociales, pe o ca ecía de una base a gumen a i a su icien emen e sólida
en e a los que p opugnaban una
no o he science land
pa a la Psicología
Social (MOSCOVICI, 1970)'.
Se ge Mosco ici ue, en Eu opa, uno de los de enso es más con unden es
de la especi icidad epis emológica de la Psicología Social, de iniendo su
obje o en é minos de
una elación de o den dos.
Con acen os que e ocaban
el in e accionismo simbólico
y
el concep o del ((o o gene alizado)) (MEAD,
1965), Mosco ici ubicaba el obje o de la Psicología Social en la elación
en e un
Ego
y
un
Al e .
Es a concep ualización cc ipola )) del obje o de la
Psicología Social no hacía sino es i con un (( oque)) de dis inción eó ica la
de inición más usual a pa i de los años cincuen a, es deci , la de inición
del obje o psicosocial en é minos de
in e acción social.
La noción de in e acción social ha sido cues ionada en echas ecien es
(PAGÉs, 1980)
y
pa ece inadecuada, o po lo menos insu icien e, pa a da
cuen a de la Psicología Social en an o que emp esa cien í ica. Las apo a-
ciones c í icas de
GERGEN
(1973)
y
de HARRE (1977), en e o os, han con i-
buido de mane a decisi a a c ea un sen imien o de insa is acción con el
concep o adicional de la disciplina
y
a omen a el in e és po halla una
nue a o mulación. En el momen o ac ual, nos encon amos en la si ua-
ción, quizás es imulan e pe o cie amen e incómoda, de conside a que la
Psicología Social iene, indudablemen e, un obje o p opio, pe o de es a en
la imposibilidad de aco a lo con plena segu idad.
'
Es su úl imo manual Mosco ici se ace ca a la pos u a de Zi nba do hablando de la
((mi ada psicosocial» como de una mane a peculia de en oca los p oblemas sociales
y
psi-
co~ógicos@losco ici,
S.,
Psychologie
Sociale,,
P.U.F., Pa ís,
1984).
La Psicologia Social como ciencia bisag a
Las di icul ades con las que se opieza en el empeño de de ini la Psi-
cología Social no pueden ex aña a quienes conozcan la his o iog a ia de
la disciplina
y
las condiciones de su génesis.
La na u aleza o igina iamen e
in e s icial
(TORREGROSA,
1974)
de una
disciplina nacida a p incipios de es e siglo en la
in e ace
de la Psicología
y
de la Sociología, la p edisponían, sin duda, a conoce un es ado de pe ma-
nen e ensión
y
de pe pe ua búsqueda de iden idad. Disciplina (( on e iza))
po excelencia, la Psicologia Social ha desgas ado buena pa e de sus ene -
gías en ac i idades de igilancia, de de ensa
y
de ex ensión de las ambiguas
on e as que la sepa an de sus po en es ecinos. La his o ia de la discipli-
na es, en pa e, la his o ia de una p olongada ba alla pa a de ini
y
con-
quis a su p opio espacio de ac i idad cien í ica,
y
es á ma cada po ince-
san es incu siones en las á eas limí o es, incesan es en a i as de se
anexionada
y
una pe pe ua exigencia de econocimien o cien í ico. Es a si-,
uación explica quizás la ama de pugnacidad
y
la ag esi idad in elec ual
que se a ibuye, con cie a ecuencia, a los psicólogos sociales po pa e de
quienes acampan en sus on e as.
Pa alelamen e al desgas e de ene gías en el empeño de de ini
y
de
p oclama una iden idad p opia, o a línea de ensión mo ilizó de o ma
es e ilizan e la ac i idad de los psicosociólogos. En e ec o, la línea de pa i-
cipación en e Psicología
y
Sociología endió a si ua se en el e i o io mis-
mo de la Psicología Social di idiéndolo en zonas de in luencia de cada una
de las dos disciplinas. La i alidad en e la ((P.S.S.)) (Psicología Social Socio-
lógica)
y
la «P.S.P.» (Psicología Social Psicológica) c eó una si uación de hos-
ilidad, de incomunicación
y
de desconocimien o que impidió saca pa ido
de la di e sidad me odológica
y
eó ica cong egada en el campo de la Psi-
cología Social.
La condición de
disciplina ubisag au
ambién ha conlle ado e ec os posi i-
os. Las ensiones que a a iesa la Psicología Social cons i uyen un acica e
que man iene despie o el espí i u c í ico
y
au oc í ico, e impide que la
disciplina se ado mezca en las aguas anquilas pe o sopo í e as de las cien-
cias elices. Po o a pa e, el ((con ol en las on e as)) no ha sido lo su i-
cien emen e igu oso como pa a impedi que el e eno de la Psicología
Social sea e ilizado po las apo aciones de sus ecinos o pa a imposibili-
a que se e ec úe en su seno una cons an e
y
p oduc i a mezcla de concep-
os, de eo ías, de mé odos
y
de esul ados empí icos.
La si uación es a égica de la Psicología Social le p opo ciona una doble
EL PARADIGMA DE LA PSICOLQGÍA SOCIAL
63
pe spec i a sob e las p oducciones
y
los p ocesos humanos, que se suma a
su p opia pe spec i a en iqueciéndola de o ma no able. Pe o sob e odo,
es a si uación, de on e a, de enc ucijada
y
de ela i a inde mición, posicio-
na de en ada a la Psicologia Social en inmejo ables condiciones pa a es-
ponde a las nue as exigencias del quehace cien í ico, que se exp esan
hoy po hoy en é minos de
in e disciplina iedad
(JIMÉNEZ BURILLO,
1983).
La
c isis de los años se en a
Las ensiones, los con lic os, las ambigüedades en cuan o a la p opia
iden idad conduje on a la Psicologia Social a una si uación de c isis
mani ies a a inales de los años sesen a. Las ca ac e ís icas de esa c isis, así
como las opciones cien í icas que pone en juego, han sido ex ensamen e
deba idas en el seno de la Psicología Social española
(GARRIDO,
1982;
IBÁ.
ÑEZ,
1983a;
SARABIA,
1983, en e o os). Se ha hablado de i ualismo
me odológico, de pé dida de con ac o con los p ocesos psicosociales eales,
de ca encia de ele ancia an o eó ica como p ác ica, de las limi aciones
del mé odo expe imen al, de la inadecuación del neoposi i ismo la en e en
Psicologia Social, e c. Todos es os (( ac o es de c isis)) han desempeñado in-
dudablemen e un cie o papel, pe o pa ece impo an e señala que la Psi-
cología Social es á, de hecho, en
a ance de una c isis
espec o de la Psicolo-
gía en gene al. En e ec o, la Psicología Social e a ya cogni i is a cuando la
Psicología desconocía aún, en su mayo ía, el sen ido de esa palab a. Es a
a i mación es cie amen e c i icable si se conside a el cogni i ismo en su
sen ido écnico más es ic o
(GARZON,
1984) educido a las ca ac e ís icas
p ecisas que le imp imió la Re olución cogni i is a de inales de los sesen a
en Psicología. Pe o si se oma en conside ación una concepción más amplia
del cogni i ismo, que en onca con la iloso ía subyacen e que inspi ó la lla-
mada Re olución cogni i is a
y
con la base epis emológica, no siemp e cla-
amen e o mulada en la que se apoya, no cabe duda que la Psicología
Social se an icipó con mucho a lo que podía ene de más adical, de más
inno ado
y
de más p ome edo la Psicología cogni i is a.
El conduc ismo ha enido
y
sigue eniendo, indudablemen e, una cie a
incidencia en el campo de la Psicología Social, pe o hace iempo que ocupa
una si uación ma ginal, sob e odo en Eu opa;
y
sus eo ías más ambicio-
sas, como po ejemplo la eo ía del in e cambio social, han su ido pene-
an es c í icas
(MORALES,
1981). En el campo de la Psicología, el conduc is-
mo sigue disponiendo de sólidos núcleos de esis encia
y
aún son p ecisos
64
CUADERNOS
DE
PSICOLOGÍA
incisi os a aques eó icos pa a demos a su inadecuación (SEOANE, 198 1
).
Simpli icando el pano ama
y
conside ando únicamen e las g andes en-
dencias, se puede conside a que la Psicología es á e minando de supe a
una c isis que ma ca su ansición desde plan eamien os básicamen e con-
duc is as
y
neoconduc is as hacia o mulaciones decididamen e cogni i is-
as. Pe o lo es á haciendo en el p eciso momen o en que la Psicología
Social ha en ado en una ase de e e escencia, que puede conduci la a
abandona el cogni i ismo en di ección a nue os ho izon es epis emológi-
COS.
In en a emos aco a esos ho izon es, pe o es p eciso examina p e ia-
men e algunos de los p incipales p oblemas que la c isis de la Psicología
Social ha con ibuido a e ela .
El doble ela i ismo de la Psicología Social
Todos los sabe es es án condicionados sociohis ó icamen e
y
son, po
lo an o,
ela i os.
Es o no implica solamen e que el Co pus de conocimien-
os que ca ac e iza una ciencia se modi ica con el cu so del iempo po
adjunción de nue os elemen os de sabe , po ec i icación de sabe es es a-
blecidos o po eliminación de sabe es caducos. Implica ambién que una
eo ía, un concep o cien í ico, un esul ado empí ico, en de ini i a, cual-
quie elemen o de sabe cambia de signi icadi cuando se le con empla
desde un con ex o sociohis ó ico dis in o a aquel en que se ha elabo ado.
La Psicología Social no escapa, po supues o, a es e ela i ismo. Es ob io
que la Psicología Social no es la ((misma cosa» pa a McDougal a p incipios
de siglo, pa a Lewin en los años cua en a o pa a Ge gen en los ochen a,
y
no solamen e po que se haya ampliado su campo e inc emen ado su con e.
nido (IBÁÑEz, 198313).
Pe o la Psicología Social p esen a, además, una segunda línea de ela i-
idad que la di e encia de o as disciplinas cien í icas. En e ec o, los p oce-
sos, los mecanismos
y
los enómenos que cons i uyen sus obje os de es u.
dio es án, ellos mismos, sociohis ó icamen e de e minados
y
a ían según
se modi ica el espacio socio empo al en el que se mani ies an. La caída de
una pied a obedece a las mismas leyes desde hace milenios, pe o es p oba-
ble que la génesis
y
la unción de las ac i udes, los p ocesos de in e encia,
la dinámica in e na de los g upos
y
has a el p opio enómeno g upal, po
ci a algunos ejemplos, se hayan modi icado en los úl imos siglos
y
quizás
en las úl imas décadas (GERGEN, 19
7
3).
La Psicología Social se ca ac e iza, po lo an o, po una
doble ela i idad
in ínseca, que le con ie e un es a us pa icula den o del campo de las
ciencias. Es cie o que es a doble ela i idad empieza a se conside ada
como una ca a e ís ica que a ec a a odas las ciencias, incluida la Física, a
pa i del momen o en que la as o ísica más mode na ha pues o de elie-
e el ca ác e e olu i o del p opio Uni e so; pe o la di e encia de escala
empo al sigue cons i uyendo un mo i o su icien e pa a di e encia cuali a-
i amen e el campo de las ciencias sociales. En cualquie caso, es cla o que
no se puede p escindi de las consecuencias epis emológicas gene adas po
la doble ela i idad de nues a disciplina a la ho a de aco a su concep o.
El ((P incipio
de
inde e minación)) en Psicología Social
Muchos epis emólogos hacen suya la concepción enomenológica según
la cual es imposible accede a la ealidad ( en sí)), a i mando que la ealidad
al
y
como la conocemos cien í icamen e es una
cons ucción
engend ada
po la in e acción en e nues os ins umen os eó ico-p ác icos
y
la p opia
ealidad. Cuando se aplica una mi ada cien í ica a un obje o (( eal)) se cons-
uye un obje o ((conocido)) que se di e encia necesa iamen e del p ime o.
Es e p incipio, álido pa a odas las ciencias, adquie e una onalidad pecu-
lia en el seno de las ciencias sociales. En e ec o, los enómenos ísicos
suelen opone una se ena indi e encia hacia las eo ías que a an de ellos,
pe o los enómenos humanos
y
sociales suelen acusa el impac o de las eo-
ías que los explican o que los desc iben. Las eo ías sob e las conduc as
modi ican las conduc as,
y
el sabe p oducido sob e lo social modi ica la so-
ciedad. eizás ue a F eud quien sacase las consecuencias p ác icas más
en ables de es a cons a ación, pe o, en cualquie caso, es ob io que la
Psicología Social no escapa a es a ca ac e ís ica gene al de las ciencias hu-
manas. La (( einyección)) del sabe psicosociológico en la ama misma de
los enómenos es udiados po la disciplina nos conduce a una pa adoja que
no deja de eco da el p incipio de inde e minación o mulado en mecáni-
ca cuán ica: cuan o más exac o
y
p eciso sea el sabe cons i uido sob e un
enómeno, mayo se á la modi icación su ida po el obje o es udiado. Co-
noce con p ecisión la localización de una pa ícula implica modi ica d ás-
icamen e su mo imien o,
y
ecíp ocamen e.
El sabe psicosozial ans o ma la sociedad en la medida en que es a
lo
asimila
y
lo in eg a. Independien emen e de que se conside e que es e p o-
ceso ans o mado es ápido
y
no able o bien len o e impe cep ible, queda
66
CUADERNOS
DE
PSICOLOG~A
cla o que cuan o más p eciso
y
exac o sea el sabe elabo ado, cuan o me-
jo se ap oxime a su obje o, más p o imdamen e lo modi ica á. La conse-
cuencia epis emológica de es a si uación apa ece con cla idad. Cuan as
mayo es ga an ías engamos ace ca de la ealidad, o del ((ca ác e de e -
dad», del conocimien o elabo ado sob e un p oceso psicosocial, mayo es
ga an ías end emos ambién de que ese conocimien o se á also en un
plazo co o. Elabo a un conocimien o psicosocial de ele ada c e osimili-
ud» (POPPER,
1977)
es ambién elabo a un conocimien o e óneo, en la
medida en que el obje o es udiado deja de ene , después de se es udiado,
las ca ac e ís icas que lo de inían du an e su es udio.
El p oblema de ondo: la c isis del pa adigma
de las ciencias mode nas
Son muchos los escollos con los que opieza una concep ualización de
la Psicología Social que no sea me amen e i ualis a o supe icial,
y
pa ecen
innume ables los p oblemas con los que se en en a la disciplina, pe o es a
si uación debe in e p e a se más como un signo de i alidad que como un
sín oma de degene ación.
En e ec o, la na u aleza de la c isis po la que a a iesa la Psicología
Social cons i uye una indicación de que es a disciplina es mucho mas sensi-
ble que muchos o os sec o es de las ciencias humanas a los g andes cam-
bios que han empezado a modi ica en p o undidad la ac i idad cien í ica.
La c isis de la Psicología Social es, po .así deci lo, una ((c isis en la c i-
sis» que se enma ca de lleno en la quieb a del pa adigma cien í ico sob e
el que se ha sus en ado la ciencia mode na du an e los es úl imos siglos.
El pa adigma galileo-new oniano ha dejado de cons i ui el ma co de e e-
encia
y
el cauce obligado pa a la p oducción del conocimien o cien í ico.
La iloso ia neoposi i is a, que cons i uía la exp esión más so is icada de
ese pa adigma, ha dejado de cons i ui la base epis emológica pa a la alo-
ación del conocimien o cien í ico. El p incipio de legalidad pe enne, el
de e minismo es ic o, la causalidad lineal, el pos ulado de simplicidad, el
concep o de «obje o», el c i e io de ((obje i idad)) cons i uyen algunos de los
undamen os de las ciencias mode nas que es án siendo cues ionados de
mane a adical po las que se ienen llamando ciencias pos mode nas.
Exis en obje os ísicos que no pueden se a ados desde la pe spec i a gali-
leo-new oniana, con lo que es a implica de e e sibilidad empo al, de li-
nealidad, de de e minismos causales,
y
que equie en o o pa adigma cien-
í ico. En el caso de la Psicología Social, la na u aleza de sus obje os la si úa
de en ada ue a del modelo galileo-new oniano y, sin emba go, es e mo-
delo ha cons i uido has a la ac ualidad
d
ma co epis emológico u ilizado
po las ciencias humanas pa a concep ualiza
y
a a sus obje os
(IBÁÑEz,
1982).
Es a con adicción adical explica, p obablemen e, la ela i a es e ili-
dad de las ciencias humanas, pe o el hecho de que es a con adicción em-
piece a apa ece con ue za en el seno de la Psicología Social an icipa una
eo ien ación decisi a que compensa ampliamen e el males a c eado po
una a mós e a de c isis.
P olegómenos a la pos c isis en ~sicolog& Social
Lo que pa ece queda más cla o en el ac ual momen o de la Psicología
Social solo puede o mula se en é minos nega i os. Empezamos a sabe lo
que
no
es la Psicología Social o, mejo dicho, lo que
no
es
y
no puede se el
obje o
y
la epis emología de la disciplina.
La Psicología Social no iene po obje o el es udio de la
conduc a social,
ni ampoco el de la
in e acción social,
en endida como in e cambios o ela-
ciones en e se es sociales que pueden de ini se independien emen e. La
Psicología Social no puede ence a se en el pa adigma cien í ico aún igen-
e ni undamen a se en una epis emología de ipo lógico posi i is a como
lo iene haciendo,
y
ni siquie a en una epis emología e u abilis a de co e
p oppe iano.
Pa a p og esa hacia unas o mulaciones que no sean posi i is as, la
Psicología Social debe plan ea se
y
esol e una se ie de cues iones su gi-
das en los sec o es más a anzados de la ac i idad cien í ica. Es o implica,
po supues o, que se ac ecien e aún más el ca ác e in e disciplina de la
Psicología Social, sob e odo a ni el epis emológico,
y
que se ompa el ais-
lamien o en e ciencias sociales
y
ciencias de la na u aleza, c eando ías de
in e pene ación
y
de comunicación en e ambos sec o es. Es cie o que el
mime ismo de p ime g ado que ha ma cado la elación de las ciencias
humanas con las ciencias de la na u aleza ha enido e ec os sumamen e
nega i os, in oduciendo el isicalismo, la expe imen ación po la expe i-
men ación
y
la simpli icación como pa adigma, en el seno de las ciencias
humanas. Pe o el mime ismo de segundo g ado que consis e en hace
como las ciencias mode nas de la na u aleza
y
edi ica , al igual que ellas,
una on e a impe meable en e ambos sec o es, ei indicando la incom-
pa abilidad
y
la inconmensu abilidad de sus obje os especí icos, ambién
74
CUADERNOS
DE
PSICOLOG~A
icos a los obje os psicosociales cons i uidos po a iables in e namen e
in e conec adas. Un in es igado como P.E. Meehl, a quien no se puede de-
nega ex ao dina ias cualidades de expe imen ado , ecogió en un ex o
cla i iden e (MEEHL, 1978) has a 20 p oblemas undamen ales con los que
se en en a la aplicación de mé odos ((du os)) al es udio de obje os ((blan-
dos~ como los que se p esen an en el campo de la Psicología Social. El he-
cho de que muchos de los p ocesos in es igados obedezcan a un p incipio
de ( causalidad di e gen e)) o que su desa ollo p esen e simili udes con un
((paseo alea o io)) cons i uye una se ie de di icul ades di ícilmen e supe a-
bles. A es as di icul ades se añaden, además, las que p o ienen de la abso-
lu a incapacidad en que se hallan los in es igado es pa a de e mina cuáles
son los ((acon ecimien os c í icos)) que han incidido en el desa ollo de un
p oceso psicosocial ((na u al)). Añadi , a es as al u as, que no disponemos
de au én icas unidades de medida
y
que la segmen ación del (( lujo conduc-
ual)) en ((clases de espues a)) es siemp e a bi a ia pa ece cons i ui un
ensañamien o an c uel como supe luo. Meehl añade a es a se ie de 20 es.
collos, que son más que su icien es de po sí pa a conside a con cau ela
los ((da os)) expe imen ales, un a gumen o decisi o con a la (( alacia de la
hipó esis nula))
y
con a los índices de signi ica i idad. En e ec o, oda hipó-
esis nula es siemp e alsa po p incipio en ciencias humanas,
y
el hecho de
que no sea echazada en un expe imen o únicamen e se puede a ibui a
la impe ección de los ins umen os u ilizados. Es o conduce a una in e e-
san e pa adoja, ya que la so is icación me odológica
y
el inc emen o de la
po encia de los ins umen os u ilizados p oduce en ciencias humanas el
e ec o in e so al que p oduce en ciencias na u ales.
El p og eso me odológico inc emen a en ciencias na u ales el iesgo de
que una hipó esis sea e u ada, mien as que la debili a en ciencias huma-
nas
y
sociales.
Es ob io que la an igua pugna en e los dos mé odos de las ciencias so-
ciales, b illan emen e analizada po ALVIRA, AVIA, CALVO
y
MORALES
(1980), subyace bajo la polémica en o no a la expe imen ación. Algunos
han p opugnado ecu i a la expe imen ación de campo como supe ación
de los p oblemas ~lan eados po la expe imen ación in amu os,
y
DECON-
CHY
(1981) ha demos ado, en Eu opa, la e ilidad de es a opciójl" me odo-
lógica, pe o sin consegui sol en a los p oblemas de ondo. Es os p oble-
mas ue on plan eados en iempos ya emo os po Dil hey
y
los enomenó-
logos alemanes cuando con apusie on la comp ensión a la explicación
y
desca a on la posibilidad misma de aplica los mé odos de las ciencias c na-
u ales)) a la comp ensión del enómeno humano.
La cues ión es cie amen e compleja
y
se ía a en u ado a i ma que
exis en ya elemen os inapelables que inclinen la balanza hacia un lado u
o o. Pa ece cla o, sin emba go, que la i ulencia con la cual se es á desa-
ollando la ((ba alla me odológica))
y
el peso que se pone en la alidez de
las opciones me odológicas como condiciones
sine
qua
non
pa a desa olla
una Psicología Social sa is ac o ia son, po lo menos, desmesu adas.
El
p oblema me odológico
Es cie o que las me odologías no son sino (( eo ías ma e ializadas)) o,
como ya se ha dicho alguna ez, (( eo ías en ac o))
y
que no pueden se po
lo an o ins umen os neu os. Los p esupues os eó icos que subyacen en
la elabo ación de cualquie mé odo de e minan lo que el mé odo es capaz
de p oduci . El mé odo u ilizado condiciona el ipo de sabe p oducido, de-
ine el ipo de obje o es udiado e incide incluso en la con o mación del p o-
pio obje o some ido a in es igación.
Pe o es igualmen e cie o que el mé odo no es el ac ó um del sabe
p oducido
y
que el sabe cien í ico no se de ine po la u ilización del ((mé o-
do cien í ico)) como p e endía un cie o posi i ismo. El as ondo epis emo-
lógico
y
el ma co eó ico en los que se elabo a el conocimien o desempe-
ñan ambién un papel capi al en la con igu ación de ese conocimien o. Se
puede a i ma incluso que la eo ía da cuen a de una pa e mucho más
subs ancial del conocimien o p oducido que el mé odo u ilizado pa a p o-
duci lo. U ilizada desde una pe spec i a epis emológica an iposi i is a, la
expe imen ación puede gene a unos esul ados más sa is ac o ios que los
que gene a ía una epis emología posi i is a que no ecu ie a a la expe i-
men ación. Si se acep a que el de e minan e, en úl ima ins ancia, no adica
en el mé odo sino en la po encia, el igo
y
la pe inencia del ma co eó i-
co en el que se gene an
y
alo an los da os empí icos
y
a pa i del cual se
u ilizan los mé odos, en onces, se debe econoce la es e ilidad de los «pa -
idismos me odológicos~~, aunque se acep e el es ue zo po cons ui nue-
os en oques me odológicos. El eclec icismo me odológico no p oduce, ni
de lejos, los mismos e ec os nega i os que los eclec icismos eó icos,
y
qui-
zás se pod ía ei indica aquí la opinión de FEYERABEND
(1981)
de que (( odo
ale)). Es a a i mación no signi ica menosp ecio alguno po el igo me o-
dológico, ni sugie e ampoco el abandono de las exigencias p opias de las
(( écnicas de adminis ación de la p ueba)). En e ec o, aunque se echace la
concepción (( e i icacionis a)) de la ciencia
y
se adop en c i e ios e u acio-
CUADERNOS
DE
PSICOMGLA
nis as o dsacionis as de co e poppe iano, siemp e pe manece la necesidad
de u iliza p ocedimien os igu osos de ((adminis ación de la p ueba)) pa a
e u a las eo ías, aunque sean p uebas ela i as, epis emo-his ó icamen e
ma cadas
y
an solo p o isionales. La expe imen ación ((du an, la expe i-
men ación de campo, los en oques co elacionales, los p ocedimien os de
simulación, los gedanke expe imen z, la ecogida de da os po obse ación sis-
emá ica, las escalas de ac i ud o las encues as, la obse ación pa icipan e,
las écnicas de ((cáma a ingenua)) p opias de la e nome odología, el análisis
de los c episodios)), e c. cons i uyen una «caja de he amien as)), cie amen e
he e ogéneas
y
ca gadas de ing edien es eó icos dispa es, en la que ienen
que ap o isiona se sin au ocensu as dogmá icas odos los psicólogos socia-
les que p e endan con ibui al desa ollo de su disciplina.
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