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Papers 43,1994 41-61 Inmigración e identidad colectiva. Reflexión sobre la identidad en el País Vasco Cristina Blanco Fernández de Valderrama Universidad del País Vasco. Facultad de Ciencias Sociales y de la Información. Departamento de Sociologia. Barrio Sarriena, s/n. 48940 Leioa (Vizca~a). Spain Resumen El enfoque dominante en el estudio de la inrnigración se caracteriza fundamentalmente por el carácter unilateral de 10s procesos de ajuste y adaptación sociocultural. Los inrnigrantes son tratados, generalmente, como objetos pasivos de las transformaciones a que dan lugar las dinámicas interactiva. Dentro de éstas, la definición de la identidad colectiva constituye un elemento de importancia sustancial. En este campo de las relaciones interculturales asumimos que la inrnigración es uno de 10s principales factores generadores de contacto intercultural; que la identidad colectiva no es un fenórneno estático, sino producto de la interacción entre 10s miembros de una comunidad, asi como de sus condicionantes históricos, y que el inmigrante, cuando se configura como fuerza importante de población (inrnigración masiva) no es un mero objeto pasivo, sino sujeto activo de las transforrnaciones sociales de la comunidad receptora. Bajo tales presupuestos, en este articulo se pretende analizar la relación existente entre la inrnigración y la identidad colectiva de la sociedad receptora, aplicada, en este caso, al contexto de la comunidad vasca. Dentro de este entorno, nuestro propósito es reflexionar sobre el papel que ha desempefiado, y sigue desernpefiando, la inrnigración en el proceso de construcción-reconstrucción de la identidad colectiva vasca. Palabras dave: grupos étnicos, inrnigración, identidad colectiva, relaciones interculturales. Abstract. Immigration and collective identity. A consideration of identity in the Basc Country The article analyses the relationship benveen immigration and collective identity of the receiving society, with special attention to the Basc Country. In this context immigration contributes to the process of construction and reconstruction of basc collective identity. Key words: ethnic groups, immigration, collective identity, intercultural relations. Sumario 1. Identidad colectiva 2. Identidad colectiva e inmigración 3. País Vasco: la reesuucturación de su identidad 4. Bibliografia
42 Papers 43,1994 Cristina Blanco Fernández de Valderrama La inmigración, en cuanto fenómeno de masas, se enfrenta cara a cara con 10s sentimientos y la conciencia de identidad colectiva. El hecho de que sobre una comunidad, una vez definidos 10s términos de su propia existencia como tal, recaiga una inmigración masiva de gentes pertenecientes a la categoria de 10s (cotros)), ha de suponer, indefectiblemente, una aiteración del equilibri0 conseguido y una redejnicidn de 10s términos de la identidad del nuevo grupo resultante. La interdependencia entre 10s fenómenos sociales de la inmigracidn y la identidad colectiva viene definida por una doble acción reciproca: a) La ada~tación de 10s inmigrantes al nuevo entorno social va a depender, en gran medida, de la identidad colectiva sustentada por el grupo que 10s recibe, en tanto en cuanto esta identidad define el marco de relaciones sociales entre 10s miembros reconocidos como tales frente a 10s que no 10 son. b) La identidad del grupo humano receptor de masas importantes de inmigrantes queda, a su vez, afectada por esta afluencia de gentes reconocidas como diferentes, dado que en las sociedades modernas la identidad colectiva no es un objeto estático de referencia, sino una construccidn dinámica permanente. 1. Identidad colectiva 1.1. Concepto El concepto de identidad hace relación a la percepción de uno mismo y de 10s demás. Las dicotomias igual-diferente, dentro-fuera, propio-extrafio, yo-otro, explican la esencia de la identidad, tanto individual como colectiva. hta requiere no s610 del ccnosotrosn, sino tarnbién del (cotro)) frente ai cual el individuo o grupo se autoafirma como diferente. La identidad individual o grupal se construye mediante la diferenciación de sí mismo por comparación a otros. Esta igualdad (yo) - diferencia (otro), como elemento constitutivo de la identidad, se asienta sobre determinados rasgos objetivos que dan cuerpo, caracterizándolo, al individuo o grupo. Estos elementos pueden ser de naturaleza diversa (en el caso de 10s grupos: lengua, raza, territorio, historia, etc.) y la importancia atribuida a cada uno de ellos puede variar a 10 largo de la vida del grupo. Además de la relación inseparable iguaidad-diferencia y de 10s rasgos objetivos sustentadores de identidad, existe un tercer elemento constitutivo de este proceso definidor del sujeto o grupo: la conciencia de identidad como sentimiento de pertenencia. En el caso de 10s grupos humanos este sentimiento es de suma importancia dadas sus implicaciones sociales: 10 importante no es la racionalidad u objetividad en que descansa la conciencia de pertenencia a un colectivo (ihay razones objetivas que sostengan este sentimiento de pertenencia?), sino su fuerza social para imponerse como factor de integración grupal y como organizador de interacción social1. 1. Vkase F. Barth (1976) y las obras de A. Pera-Agote (1982, 1984, 1990), para quien esta idea constituye uno de 10s ejes centrales de sus reflexiones sobre la identidad colectiva.
Inmigración e identidad colectiva Papers 43, 1994 43 La identidad a la que aquí nos referimos es aquella que se deriva de la existencia (real o simbólica) de unos rasgos culturales que, por su exclusividad, generan en 10s miembros del grupo una conciencia de diferencia asumida y compartida. Los rasgos esenciaies de la identidad colectiva asi entendida podrian resumirse de la forma siguiente: - existencia de una colectividad; - que adquiere conciencia de singularidad, y por 10 tanto de diferenciación, con respecto a otras colectividades; - en base a una elección (construcción social) de, determinados elementos caracteristicos, generalmente culturales, como sustentadores de tal singularidad; - siendo esta construcción social un proceso variable en el tiempo y en el espacio. 1.2. Lm adhesiones etnoterritoriales en la modernidad No han sido pocos 10s que, en 10s últimos tiempos, han venido augurando el derrumbamiento de las adscripciones etnoterritoriales como consecuencia de un supuesto proceso racionalizador universal, que muchos denominan modernización. La progresiva interdependencia mundial, con el acercarniento y mestizaje cultural que el10 comporta, ha llevado a muchos teóricos sociales a vaticinar el cercano final de las lealtades locales o nacionales, consideradas más propias de mundos mágico-tribaies que de sociedades regidas por la racionalidad científica. El resultado de tal proceso incontrovertible seria el triunfo del ((nosotros)) universal materializado en la idea de la (Aldea global* con una cultura homogeneizante y transnaciona12. Lo cierto es que la sentencia de muerte de 10s particularismos, proveniente de ámbitos tan dispares como las teorias de la modernización o del marxismo, no parece haber encontrado todavia el momento apropiado para su aplicación. Los acontecimientos vertiginosos de la Europa del Este, el desmembramiento de la antigua Unión Soviética, e incluso 10s escollos encontrados para la unificación de la Europa occidental, dan buena muestra de que las adhesiones nacionalistas, en tanto que movimientos étnicos con pretensiones de autogobierno, ni han muerto ni parece que vayan a hacerlo en un futuro próximo. El hombre parece abocado a la identificación grupal y al deseo de singularidad (C. Lisón, 1982). Lo que varia en función del tiempo histórico es el carácter y el proceso generador de identidad colectiva. Asi, Jürgen Habermas (1981), preguntándose por la posibilidad de desarrollar una identidad racional en las sociedades complejas, centra la atención en su génesis dentro de este tip0 de sociedades. Frente a las tradicionales, donde la identidad colectiva era 2. Véase a este respecto la obra colectiva, editada por Mike Featherstone (1990), sobre la ((Cultura global*.
44 Papers 43,1994 Cristina Blanco Fernández de Valderrama un hecho dado e integrador del individuo, grupo y naturaleza en una unidad indivisible, las sociedades modernas desarrollan una identidad dinámica y flexible, en la que 10s actores sociales forman parte activa en su gestación. El proceso es descrit0 en 10s siguientes términos: [. . .] 10s individuos mismos tornan parte en el proceso de forrnación [. . .] de una identidad s610 esbozable en cornún. La racionalidad de 10s contenidos de identidad se mide entonces s610 en base a la estructura de este proceso de generación, esto es: a las condiciones formales de realización y cornprobación de una identidad flexible en las que todos 10s rniembros de la sociedad puedan reconocerse y respetarse reciprocarnente U. Haberrnas, 198 1: 100). La identidad colectiva es, por tanto, un proceso de construcción permanente en el que 10s actores sociales, o algunos de ellos, se convierten en protagonista~. En este entramado analitico y conceptual, que asumimos plenatnente, nos movemos al reflexionar sobre la identidad colectiva y la inmigración. Asi, 10s grandes movimientos migratorios tendrian como consecuencia una reformulación de la identidad colectiva de la sociedad receptora, al producir una variación sustancial en las condiciones de existencia de dicha sociedad. S610 entendiendo la identidad colectiva como algo dinámico y construible se puede explicar la variedad de fórmulas de adhesiones comunitarias y la posibilidad de integración de nuevos miembros en una sociedad que, en principio, les reconoce como diferentes. 2. Identidad colectiva e inmigracibn 2.1. Los inmigrantes en tanto que pertenecientes a la categoria de 10s otros En el contexto de un ((nosotros)) mis o menos definido, más o menos consciente, más o menos objetivado, aparece la afluencia de gentes extrañas que interfieren en la vida cotidiana del grupo: 10s ccotros)). Asi, la inmigraci6n puede constituir un elemento generador de sentimientos de amenaza contra la propia supervivencia del grupo originario3. El problema de la identidad colectiva -afirma Pérez-Agote- no es el problema de la identidad de la sociedad consigo misma, sino el problema de la conciencia de identidad, que precisarnente es mk probable que aparezca frente a la arnenaza, es decir, en la crisis y en el cambio traumitico (A. Pérez-Agote, 198426). Esteva Fabregat, por su parte, manifiesta la posibilidad de un codicto interétnico como resultado de 10s movimientos migratorios, ya que ccremueven la idea de seguridad y estabilidad)) (C. Esteva Fabregat, 1984:38). Este conflic- 3. Condicionantes de la tolerancia intergrupo: definici6n, evaluaci6n y seguridad del grupo U.W. Berry, R. Kalin y D.M. Taylor, 1977).
Inmigraci6n e identidad colectiva Papers 43, 1994 45 to puede materializarse en la discriminación mediante el extrafiamiento social debido, más que a diferencia de estatus económico u ocupacional, a diferencia~ de etnicidad. Este antropólogo catalán desarrolla una teoria del conflic- to étnico estableciendo sus bases en dos puntos fundamentales: la diferencia cultural y la interferencia social y pragmática de una cultura en el proceso histórico de otra. La inrnigración es uno de 10s factores más importantes desencadenantes de este posible conflicto interétnico, por cuanto altera el equilibri0 preexistente en la formación y mantenimiento de la identidad colectiva, tanto en sus aspectos objetivos como de conciencia. La identidad colectiva sustentada por 10s miembros de 10s grupos en interacción, ejerced una fuerza determinante sobre 10s procesos de integración de 10s inmigrantes en la sociedad receptora. Los resultados de estos procesos pueden ser variados, siendo 10s rnás conocidos la asimilación, el ccmeltingpob) y el pluralisme cultural (C. Blanco, 1990). El mantenimiento de una fuerte identidad colectiva por parte de la sociedad receptora indinaá las relaciones hacia la asimilación de 10s inmigrantes. Esta tendencia se verá reforzada por muchos otros factores (similitud cultural entre ambos colectivos, homogeneidad étnico-cultural de la sociedad de adopción, tiempo de permanencia de 10s inmigrantes, etc.)*. Por otro lado, la existencia de una fuerte identidad colectiva en 10s diferentes grupos en interacción producirá una inestabilidad, una tensión, en la que ninguno de ellos querrá renunciar a la pertenencia a su grupo, pugnando por investir a su cultura del rango de oficialidad, o cuando menos de supemivencia. El anáiisis de la inrnigración en una sociedad determinada no debe limitarse a uno de 10s flujos interactivos (situación de la cultura minoritaria), sino a ambos, es decir, tambidn a la influencia que la inrnigración ejerce sobre la sociedad receptora. Esta influencia, limitándonos al nivel que nos ocupa (la identidad colectiva), adquiere una gran importancia si se quieren entender 10s procesos de generación y modificación de las identidades colectivas en aquellas sociedades afectadas fuertemente por la inmigración. 2.2. Influencia de la inmigrdción sobre la identidad colectiva de la sociedad receptora En el caso hipotdtico de la asimilación, el problema de la identidad colectiva parece resolverse por si mismo. Los grupos asimilados adquieren la cultura y las formas de vida de la nueva sociedad, convirtiéndose asi en miembros igualitarios de ésta, en parte del ccnosotrosn colectivo. De igual modo, en el proceso del meltingpot la construcción de la nueva sociedad por aportaciones de todos 10s grupos ha de originar una nueva identidad que aglutine a todos 10s coparticipantes del proyecto social, integrándolos tarnbién en un mismo ccnosotrosn. 4. Sobre 10s condicionantes de la asimilaci6n pueden consultarse: N. Glazer y D.P. Moynihan (1963), L.W. y M. Shannon (1967), M. Gordon (1964), R. Taft (1986), entre otros.
46 Papers 43, 1994 Cristina Blanco Ferndndez de Valderrama El problema se suscita si tenemos en cuenta que estos resultados de la interacción mencionados no parecen responder a la realidad. Existe la comprobación generalizada de que ni la asimilación ni el meltingpot se producen como fenómenos globales y perdurables en el tiempo, además de ser concebidos como no deseables5. La forma de convivencia intercultural alternativa es el pluralismo cultural. La coexistencia de la diversidad cultural nos lleva al planteamiento de la unificación de 10s miembros de una sociedad multicultural en una única colectividad, en el reconocimiento mutuo como partes integrantes de la misma, evitando asi la ruptura o la disgregación. La conexión de la forma pluralista con la identidad colectiva plantea serios problemas que han de resolverse para evitar el peligro de confrontación cultural entre grupos que, cuando menos en una primera etapa, se reconocen diferentes en el seno de una misma sociedad. La identidad de 10s inmigrantes de primera generación puede preservarse en 10s mismos ttrminos que en su lugar de origen, pero las generaciones sucesivas, si no han quedado totalmente asimiladas, pueden sufrir una crisis de identidadb. Su participación en una mezcla de culturas y de grupos de pertenencia requiere necesariamente una síntesis integradora que les haga sentirse miembros de la comunidad en la que se encuentran, sin tener la sensación de renunciar a algo que les es propio. Esta construcción activa no s610 afecta al individuo o grupo en minoria, sino a toda la sociedad pluricultural. Para superar la fragmentación, se debe crear una identidad común que una a todos 10s miembros por encima de particularidades culturales. La definición de tal identidad integradora, que no ha de suponer la eliminación de diferencias, es tarea ineludible de las sociedades plurales modernas. La idea de identidad colectiva como proceso dinámico que observábamos en Habermas se presenta aquí con herte vigencia. También Schlesinger hablará de la elaboración de la identidad nacional como proceso crónico en el que se entabla una dinámica relacional entre el pasado y el presente de una colectividad nacional, y en el que hay que considerar el (crol especial de 10s productores culturales como constructores activos de la identidad nacional* (l? Schlesinger, 1987:26 1). La preocupación por el análisis de 10s procesos de generación dinámica de la identidad colectiva constituye el núcleo del Coloquio Internacional de Toulouse en 1979: ((Identités Collectives et Changements Sociaux)). En la introducción al Coloquio, Pierre Tap afirmaria: ((s610 el movimiento y la renovación evitarán de hecho la muerte real o simbólica de la identidada (P. Tap, 1980:12). 5. W.D. Borrie (1959), N. Glazer y D.P. Moynihan (1963), J.W. Berry y otros (1977), J. Crispino (1980), A.P. Royce (1982), CH. Hirschman (1983), C.U. Schierup y A. dund (1987), J. Castillo Castillo (1990), etc. 6. Este aspecto de desequilibri0 y rnarginalidad ha sido descrit0 por Stonequist en su conocida obra El hombre marginal (1961). Viase tambikn G. Sirnrnel (1950) y A.V. Cicourel (1983).
Inmigraci6n e identidad colectiva Papers 43, 1994 47 En este movimiento continuo de reajuste de la identidad colectiva nacional, no s610 10s inmigrantes experimentan cambios en la concepción de si mismos, sino que sed la sociedad en su conjunt0 la que sufia adaptaciones sucesivas hasta integrar en el ((nosotros)) a todos 10s miembros en interacción. Afirmamos, por tanto, que la inmigración masiva constituye un fenómeno que obliga a la redefinición de 10s términos de identidad nacional del grupo que la recibe, siempre y cuando no se produzca una asimilación completa o una separación absoluta entre las diversas colectividades. 3. País Vasco: la reestructuración de su identidad La sociedad vasca es un claro ejemplo de debate interno librado en aras de la redefinición de una identidad nacional que concilie su pasado con su presente. La llegada masiva de inmigrantes, ajenos a 10s imperativos tradicionales del ((ser vascon, en un momento de profunda crisis de identidad, agudizará el conflicto iniciado a finales del XIX y alimentará de forma especialmente virulenta el sentimiento de amenaza de la propia identidad. 3. I. Contexto histórico: crisis de identidad e inrnigración7 Las transformaciones sufridas desde el último tercio del siglo XIX, removedoras de 10s cimientos mismos de una sociedad tradicional, rural, profundarnente religiosa, étnicamente homogénea y con una cultura e instituciones propias, crearán un marco singularmente advers0 para la convivencia entre autóctonos e inmigrantes. La ((desvasquización)) comienza a ser un hecho, fruto de la concurrencia de factores que van a atacar, desde diversos flancos, la existencia del pueblo vasco, tal y como venia siendo desde siglos atris. La conciencia de la perdida de la propia identidad empieza a ser latente antes de manifestarse con toda su fuerza, y objetivarse políticamente, en la figura de Sabino Arana8. S610 desde la comprensión del alcance y rapidez con que estos fenómenos operaron en zonas clave de Euskadi, se puede entender la actitud hacia 10s inmigrantes, la cual marcaria la convivencia mutua durante muchos &os. Industrialización y abolición de 10s Fueros son acontecimientos clave de este proceso sentido como c(desvasquizaci6n)) del pueblo vasco. En palabras de Solozábal, el industrialismo supuso: la puesta en cuestión de 10s fündamentos étnicos y culturales del pueblo vasco como tal [. . .I. La poda foral de 1876 [. . .] produjo en el País Vasco un sentimiento generalizado de incomprensión y frustración, proporcionando la ocasión para la reflexión sobre su situación y destino como pueblo U.J. Solozábal, 1979:15). 7. Véase al respecto la reciente tesis doctoral de Xabier Aierdi (1993). La inmigvacidn en el espacio social vasco. 8. Sobre la tesis de la pérdida de identidad véase J.J. Solozdbal(1979) y J. Corcuera (1979).
48 Papers 43, 1994 Cristina Blanco Fernández de Valderrama Otro estudioso de esta época histórica vasca se expresa en parecidos términos: Es 1876 el inicio de una nueva situación social y política: el gobierno de las provincias pasará a la oligarquia industrial y financiera, la industrialización exige una importaci6n masiva de mano de obra extraiia al País, el intervencionismo del Estado central se incrementa, la sociedad tradicional vasca entra en su definitiva crisis [. . .I. Este será el marco en el que Arana y Goiri formulari su nacionalismo U. Corcuera, 1979:58). La inmigración hacia el País Vasco, y en particular hacia Vizcaya, llega con 10s primeros pasos de la industrialización; pero es con la abolición de 10s Fueros cuando &ta va a ser multitudinaria. Para este entonces el clima contra 10s ccespafioles)) se empieza a hacer manifiesto. El ccantimaketismo)) formulado por Sabino Arana ser6 la culminación de esta aversión por todo aquell0 que es identificado como culpable de la degeneración del tradicional ser vasco: España y 10s españoles9. En este estado de cosas, nadie oculta la dificultad de la convivencia entre nativos e inmigrantes desde sus inicios: Industrializaci6n e inmigraci6n ~lantean en Euskal Herria un enfrentamien- " to entre dos comunidades etnicarnente diferentes (la aut6ctona y la inmigrante) U. Corcuera, 1979:384). Las dificultades de integraci6n en el mundo cultural vasco favorecían el matrimonio entre no vascos U.J. Solozábal, 1979:44). La desconfianza mutua entre vascos e inmigrantes impide la interacción fluida, cuando no genera conflicto más o menos virulento. Este conflicto pron- to fue instrumentalizado políticarnente, apareciendo dos corrientes claramente contrapuestas: el nacionalismo y el socialismo. Ciertamente, el aumento progresivo del proletariado junto al rechazo sistemático de 10s inmigrantes provenientes de tierras españolas, he un estupendo caldo de cultivo para el enraizamiento de un dlido movimiento socialistalo. El rumbo de este sistema de relaciones experiment6 un giro sustancial con la instauración del régimen franquista. Tras la guerra civil se impuso en el Estado espaiiol un sistema centralista, homogeneizador y tendente a la eliminación forzosa de toda peculiaridad y diferencialidad de las comunidades integrantes. Pero lejos de obtener una nación espafiola, en el sentido de generar un sentimiento nacional unificado en todo el Estado espafiol, la persecución de 9. El término amaketo)) fue acuñado por el fundador del Partido Nacionalista Vasco para designar a 10s inrnigrantes espafioles afincados en tierras vascas. Sobre la imagen que se tenia de eíios es interesante acercarse a la obra de Sabino Arana Goiri. Una recopilaci6n de sus escritos mis importantes es la editada por L. Haramburu Ed. (San Sebastián, 1978): Obras Completas. Véase sobre todo el apartado ~Jaungoikoar. 10. Véase P. Rivas (1979). *Las relaciones entre el socialismo alemán y españob. Estudios de Historia Social núm. 8-9, p. 227-286.
Inmigraci6n e identidad colectiva Papers 43, 1994 49 las nacionalidades periféricas consiguió reforzar las diferencias previas existentes. La discriminación impuesta en 1937 a ((las provincias traidoras)) otorgó a este territorio perseguido la condición de particularidad. Es el propio Estado quien confiere significación social al territorio diferenciado (A. Pérez- Agote, 198479-80). La diferencia del pueblo vasco permanece en las conciencias durante el franquismo, pero dada la represión de toda manifestación pública en este sentido, este sentimiento ha de refugiarse en la esfera privada, imposibilitando así su natural discurrir histórico". La aparición del nacionalisrno radical y de ETA abrirá un nuevo estadio en el conflicto para el reconocimiento del País Vasco como nacionalidad. Junto a 10s acontecimientos políticos de esta época se producen hacia Euskadi nuevas afluencias migratorias masivas. Todo el10 ha contribuido a la no superación, mediante una espontánea dinámica intercultural, de una crisis de identidad. Por un lado se produce una rápida desvasquización no deseada; por otro, la imposibilidad de sustituir de forma natural y gradual 10s viejos elementos nacionalistas por otros más adecuados a 10s tiempos históricos. La instauración de un sistema democrático, incluyendo fórmula de autogobierno, ha abierto de nuevo la posibilidad de devolver al País Vasco la personalidad histórica deseada. iCómo ha evolucionado esta crisis de identidad y qué papel ha desempeñado la continua afluencia de inmigrantes hasta nuestros días? Para tratar de contestar a éste y otros interrogantes utilizaremos 10s resultados de una reciente encuesta que en su dia realizamos a una muestra representativa de la población vasca mayor de 18 años12. En dicha encuesta, aplicada a 1.400 individuos de toda la Comunidad Autónoma Vasca durante el mes de julio de 1991, se abordan 10s problemas de identidad a través de indicadores tales como singularidad percibida del pueblo vasco, criterios de pertenencia o identidad asumida en diferentes entornos comunitarios. 3.2. La redejnición de la identidad vasca 3.2.1. Cornposición actual de la pobhcidn La continua afluencia de inmigrantes del resto del Estado español hacia el País Vasco durante décadas ha configurado un panorama complejo de población. No s610 la tercera parte de la población vasca es inmigrante, sino que existen ya tres generaciones de inmigrantes asentadas en territorio vasco; se trata de sujetos nacidos en el País Vasco pero cuyos padres ylo abuelos fueron inmigrantes en su dia. Por otro lado se ha producido también una multiplicidad de combinaciones de filiación a que ha dado lugar la exogamia durante todas esta décadas. Utilizando la composición de la muestra, a falta de información 11. Sobre este tema véase A. Pérez-Agote (1984, 1987) y A. Gurrutxaga (1985a, 1985b). 12. La encuesta citada consituye la base de la investigaci6n (Anilisis trigeneracionai de la integraci6n sociocultural del inmigrante en el País Vascos realizada para la Comisión Interministeriai de Ciencia y Tecnologia, y dirigida por J.I. Ruiz Olabuenaga.
56 Papers 43, 1994 Cristina Blanco Fernández de Valderrama - Llegados después de 1975 con menos de 16 aiíos de residencia y cuya edad actual es de 18 aiíos o más (dado que la encuesta se dirigió a la población de 1 8 afios en adelante) . Tabla 4. Criterios de pertenencia. Inmigrantes llegados con 10 afios o mPs, por periodos migratorios (%). Antes de Después de Inclusión 1950 1950-1975 1975 General 25,O 24,4 23,9 Compromiso 42,3 41,8 41,3 Origeniascendencia 32,7 333 34,8 Total 100,o 100,o 100,o (52) (213) (46) Eliminados 10s casos NSINC. La distribución de 10s criterios de inclusión/exclusión es prácticamente idéntica en 10s tres grupos de inmigrantes, 10 cual indica que 10s inmigrantes no varían 10s criterios en función del tiempo de residencia en el Pais Vasco. Es decir, el llevar muchos años de convivencia con la población autóctona no ha supuesto una variación en la percepción de la ccvasquidadn de 10s inmigrantes. Hay que tener en cuenta, sin embargo, el factor edad 10s inmigrantes más antiguos han de presentar, por fuerza, una estructura de edades mucho más envejecida (en este caso todos son mayores de 5 1 afios) que 10s llegados con posterioridad. Para evitar el posible efecto de la edad, comprobaremos 10s criterios defendidos por uno de 10s grupos de inmigrantes por grupos de edad. Elegiremos el contingente intermedi0 de inmigrantes (llegados entre 1950 y 1975), ya que es el más numeroso (posibilita la desagregación) e incluye a la población inmigrante que en la actualidad cuenta con rnás de 26 afios. Tabla 5. Criterios de pertenencia. Inmigrantes llegados entre 1950 y 1975 con 10 aiíos o mh, por grupos de edad (%). Inclusión De 26 a 50 &os ML de 50 &os General 26,O 22,6 Compromiso 36,5 46,2 Origeniascendencia 37,5 31,l Total 100,o 100,o (104) (106) Eliminados 10s casos NSINC. Pese a que a simple vista pudiera parecer que existen diferencia en el seno de este grupo por categoria de edad, hay que considerar que tales diferencias no son estadisticamente significativas. Aplicando el test del CHI cuadrado el resultado es que la aociación entre las dos variables presenta una alta proba-
Inmiaraci6n e identidad colectiva Papers 43, 1994 57 bilidad de error (p=0,35). Por tanto, podemos decir que 10s inmigrantes no varían su definición de la ((vasquidada en bción del tiempo de residencia y convivencia entre vascos. Este hallazgo es de gran importancia. Si bien la tendencia general es de creer que 10s inmigrantes son 10s que se adecúan a 10s modos y maneras de la sociedad receptora, en el caso del País Vasco y en el terreno de la identidad (expresado mediante 10s criterios defendidos de inclusión/exclusión) talpresupuesto no se cumple. Nos cabe pensar que la interacción entre la cultura vasca y las restantes españolas en el seno de la sociedad vasca afectará, entonces, a la población nativa. Por población nativa entenderemos la que posee ascendencia vasca (ambos padres y 10s cuatro abuelos vascos), puesto que es en ella donde se debe sopesar la posible evolución de criterios de pertenencia de 10s vascos como consecuencia de la interacción social con 10s inmigrantes, evitando la problemática de la ((marginalidad)) étnica (mestizaje) brillantemente expuesta por Simmel, Park y Stonequist. La posible evolución o cambio se estudiará mediante la desagregación de esta población en grupos de edad. Estos grupos serán 10s siguientes: - De 18 a 25 afios: Nacidos después de 1965, cuando la inmigración es ya un hecho, y socializados en un ambiente de creciente apertura. La transición política espaiiola y la configuración autonómica del Estado cogen de lleno a estas generaciones de vascos. - De 26a 50 an'os: Son 10s vascos nacidos entre 194 1 y 1965, cuando la afluencia inmigratoria está en su verdadero apogeo. Es, por otro lado, la época del franquismo más duro, donde cualquier manifestación de identidad ((separatista)) era hertemente perseguida. Estos vascos no s610 han convivido con la inrnigración durante largas dtcadas, sino que ésta ha sido un elemento constitutivo mismo de la sociedad que les ha visto nacer. - De más de 50 arios: constituyen las generaciones nacidas antes de 194 1. ES una época de grandes carnbios, de incertidumbre. La nueva inmigración aún no se había dejado sentir, y la vieja (de principios de siglo) se había vivido como una verdadera amenaza a la identidad y a la supervivencia del pueblo vasco. Sin embargo, este grupo de vascos son 10s que más tiempo han convivido con la inmigración (véase tabla 6). Tabla 6. Criterios de pertenencia. Nativos de ascendencia vasca, por grupos de edad (%). Menos de Entre Más de Indusi6n 26 &os 26 y 50 &os 50 &os General 10,O 13,7 61 Compromiso 53,O 56,O 52,5 Origenlascendencia 37,O 30,3 41,3 Total 100,O 100,O 100,O (100) (175) (179) Eliminados 10s casos NSINC.
58 Papers 43, 1994 Cristina Blanco Fernández de Valderrama Aunque las diferencias se pueden apreciar con la simple observación de 10s datos, dstas se confirman estadísticamente: existe asociación entre la edad y 10s criterios de inclusión defendidos por la población nativa de ascendencia vasca, con un nivel de confianza del 92% (CHI 2=8,35; GL=4; p=0,08). Dicho de otro modo, 10s vascos varían notablemente la definición de ccvasquidada según su edad. Los rnás viejos son 10s que menos dispuestos están a conceder el calificativo de ccvasco~ a todo aquel que viva y trabaje en el territorio, De igual modo, son 10s que consideran en mayor medida que 10 vasco está asociado al nacimiento y a la ascendencia familiar. Los vascos de edades intermedias presentan otro esquema diferente: son 10s rnás propensos a aceptar como vasco a cualquier ciudadano que resida en el país; por contra, son 10s que menos creen en el ccesencialismo)) dtnico (origenlascendencia). Por último, 10s rnás jóvenes vuelven a acercarse a las posturas de 10s rnás viejos, si bien de un modo rnás moderado y tendente a una mayor posibilidad de integración de 10s no nacidos vascos. iQud se puede inferir de tales resultados? Dos hechos fundamentales: - La población de ascendencia vasca ha variado sus criterios de ccvasquidad)) con el paso del tiempo, medido en este caso mediante la edad de 10s entrevistados. - Estas variaciones no se deben al contacto intercultural ni a kz convivencia con la inmigración, a diferencia de 10 que cabria esperar, sino a h condiciones histdricas que a cada generación le ha tocado vivir, tanto de carácter general como con respecto a 10s inmigrantes y a su identidad. Esto se justifica desde el momento en que la expectativa de a mayor edad rnás convivencia con inmigrantes y, por 10 tanto, rnás capacidad de incluirlos en la propia categoria de ccvasquidad)) simplemente no se cumple. La evolución del discurso inclusivo en 10s actuales nativos de ascendencia vasca no sigue una trayectoria ni ascendente ni descendente, 10 que quiere decir que no es la edad de 10s sujetos (ni sus afios de interacción con 10s inmigrantes) 10 que sustenta tal evolución. Cabe pensar que en 10s vascos de rnás edad, a pesar de haber convivido con la inmigración la mayor parte de su vida, pesan notablemente sus orígenes y la situación histórica previa a la dictadura. En 10s vascos de edades intermedias parece pesar el hecho de la inmigración como presión demograca; nacen y se socializan en una sociedad vasca plagada de inmigrantes y donde la identidad esencialista vasca no puede asomar casi ni siquiera en las esferas familiares. La inmigración parece un hecho y con el10 hay que contar. Los rnás jóvenes han vivido una situación diferente. Se encuentran tambidn con la inmigración como hecho, pero el entorno socio-politico ha carnbiado mucho. Es la hora de reivindicar la propia identidad, de sacarla a la calle, de evitar la continua c(desvasquizaciónv del país de sus ancestros. Es una dpoca en la que se perfila nítidamente la revitalización de dos tendencias opuestas: la de 10s nacionalismos, la apuesta por la singularidad, por una parte, y la de las ideas universalista derivada de la creciente interdependencia internacional, la tecnologia y la comunicación, por otra.
Inrnierraci6n e identidad colectiva Pa~ers 43, 1994 59 3.3. Conclusiones Los datos analizados sobre 10s criterios de pertenencia al pueblo vaco nos conducen a las siguientes conclusiones fundarnentales: 1. Los criterios de pertenencia han sufrido un desplazamiento desde la inclusión restrictiva (ascendencia-origen) de principios de siglo hasta la inclusión posibilista (el deseo de ser). La inclusión integradora potenciada desde el discurso politico no es dominante en la sociedad vasca. 2. Este desplazamiento indica que la identidad colectiva es una construcción dinámica en función de 10s acontecimientos histbricos y de 10s agentes sociales interninientes. En el caso del País Vasco, el proceso hacia una redefinición relativamente consensuada del ((ser)) vasco esta aún por concluir, habida cuenta de la heterogeneidad de criterios presentes incluso dentro de cada grupo originari0 de población. 3. En este desplazamiento de 10s criterios de pertenencia la inmigracidn ha jugado un papel fundamental, pero no por su capacidad interactiva con la población autóctona, sino por su potencialidad demográfica. Los inmigrantes, en virtud de su presencia numérica en la sociedad vasca, han desplazado 10s criterios de pertenencia hacia posiciones rnás posibilistas. 4. Los cambios observados tras años de contacto intergrupal seproducen tan sólo entre 10s nativos y no entre 10s inmipntes. Los inmigrantes, por tanto, no acusan una infuencia derivada del contacto con la población nativa. En el caso de 10s nativos de ascendencia vasca, aunque cambian sus presupuestos de ccvasquidad)) con la edad, este cambio tampoco se debe al contacto con la población inmigrante, sino más bien al propio fenómeno migratori0 (incorporación de grandes masas de inmigrantes) rodeado de diferentes contextos socio-políticos. 5. Cabe hipotetizar que, a pesar de 10s aiíos de convivencia mutua, las vidas grupales de nativos e inmigrantes discurren más de modo paralelo que interactivo; es decir, existen indicios de que entre nativos e inmigrantes se produce un extrariamiento social, quid derivado de las reminiscencias esencialistas de un pasado no lejano. AIERDI, Xabier (1993). La inmigración en el epacio social vasco. Bilbao: UPV. ARANA GOIRI, Sabino (1978). Obras Completas. San Sebastián: L. Haranburu Ed. BARTH, Fredrik (Comp.) (1976). Losppos étnicosy susfi.onteras. México: Fondo de Cultura Económica. BERRY, J.W.; KALIN, R y TAYLOR, D. (1 977). Multiczllturalism and ethnic attitudes in Canada. Otawa: Minister of Supply and Services. BLANCO, Cristina (1990). La integración de 10s inmigrantes en Bilbao. Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao. BORRIE, W.D. (1 959). The cultural integration of immigrants. Unesco.
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