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Aproximación a la Identidad Lafkenche

Castro Neira, Paulo

Abstract

Latinoamérica, desvinculados de sus territorios ancestrales, desterritorializados a partir de la conquista europea, la colonización, el surgimiento de los Estados modernos, y el actual avance del capitalismo. Pueblos que han debido reinventar su territorio desde el punto de vista discursivo y en su vinculación física con los ecosistemas cada vez más deteriorados y disminuidos. Las identidades mapuche se expresan en la relación del hombre con el medio ambiente, así los lafkenche se vinculan con grandes porciones de agua, como en el caso del mar, donde obtienen sus medios de subsistencia, creando a partir de los ecosistemas relaciones simbólicas que permiten construir la identidad. En este estudio de caso, se describe cómo la población mapuche lafkenche ubicada en la costa de la IX Región de Chile, se relaciona con el espacio marino; de qué forma administran el mar bajo normas tradicionales que les permiten vivir dentro de la cultura propia y cuáles son las amenazas que se vislumbran cuando el Estado comienza a ampliar sus fronteras. Al respecto se intentará describir como se percibe el territorio, las distintas formas de trabajo en el mar, la recolección, clasificación y uso de los recursos marinos, el intercambio económico, los elementos simbólicos presentes en la vida lafkenche y los cambios que se van experimentando a partir de la imposición de las leyes chilenas en relación a la administración del mar.

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peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 1 Aproximación a la Identidad Lafkenche. Paulo Castro Neira Universidad Autónoma de Barcelona [email protected] Resumen El pueblo mapuche es uno de tantos pueblos originarios que existen en Latinoamérica, desvinculados de sus territorios ancestrales, desterritorializados a partir de la conquista europea, la colonización, el surgimiento de los Estados modernos, y el actual avance del capitalismo. Pueblos que han debido reinventar su territorio desde el punto de vista discursivo y en su vinculación física con los ecosistemas cada vez más deteriorados y disminuidos. Las identidades mapuche se expresan en la relación del hombre con el medio ambiente, así los lafkenche se vinculan con grandes porciones de agua, como en el caso del mar, donde obtienen sus medios de subsistencia, creando a partir de los ecosistemas relaciones simbólicas que permiten construir la identidad. En este estudio de caso, se describe cómo la población mapuche lafkenche ubicada en la costa de la IX Región de Chile, se relaciona con el espacio marino; de qué forma administran el mar bajo normas tradicionales que les permiten vivir dentro de la cultura propia y cuáles son las amenazas que se vislumbran cuando el Estado comienza a ampliar sus fronteras. Al respecto se intentará describir como se percibe el territorio, las distintas formas de trabajo en el mar, la recolección, clasificación y uso de los recursos marinos, el intercambio económico, los elementos simbólicos presentes en la vida lafkenche y los cambios que se van experimentando a partir de la imposición de las leyes chilenas en relación a la administración del mar. Introducción Los mapuche se ubican geográficamente en Sudamérica al sur de Chile y Argentina. Según la información del Censo de Población y Empleo 2002 (Censo 2002: 2003)1, la población indígena del país alcanza los 692.192 1 Los resultados del Censo 2002 no son comparables con los del Censo 1992 por cuanto la formulación de la pregunta es distinta. La pregunta del Censo 1992 consultaba sobre identificación (con tres etnias; los mapuche, rapanui y aimara), en cambio el censo 2002 preguntaba sobre pertenencia (a las ocho etnias señaladas en la Ley indígena). Como resultado de 1.000.000 de mapuche cuantificados en 1992 se pasó a 690.000 habitantes cuantificados en el 2002. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 2 habitantes con una diversidad de pueblos y ecosistemas. Los mapuche son los más numeroso de éstos, ya que el 87,3% del total de población indígena corresponde a este pueblo, o sea 604.349 habitantes. La población se concentra principalmente en la Novena Región con un 33,6%, correspondiendo en su mayoría a población rural. El segundo lugar lo ocupa la Región Metropolitana con el 30,3% que corresponde a población urbana. Luego la X región con un 16,6 % y la VIII Región con 2,9%, mayormente población rural. Se estima que en Argentina la población alcanza los 100.000 habitantes, aunque no hay estadísticas precisas al respecto. Otra característica importante es que son hablantes del mapudungun2, además del castellano, aunque el primero no es reconocido como lengua oficial. Por este motivo, su uso se restringe a las relaciones internas del pueblo; los ceremoniales, espacios comunitarios y relaciones entre identidades. Desde el punto de vista político la identidad3 lafkenche como parte de una identidad mapuche, expresada en diferentes comunidades ubicadas geográficamente cerca de porciones de agua, reivindican junto con una territorialidad expresada en la tierra, la defensa por los derechos ancestrales de los espacios de agua con los cuales se vinculan. A lo largo del tiempo los dirigentes han construido un discurso que refiere a la relación mapuche y espacio costero, estos discursos sumados a las de las otras identidades configuran la defensa sobre los territorios y ecosistemas ancestrales. 2 Mapu según Catrileo (1995) es tierra, región, nación; yo diría más bien territorio, dungun en cambio es hablar. La palabra compuesta diría el hablar del territorio. 3 Wajmapu es la totalidad del territorio mapuche. Distinguimos la identidad wenteche o gente del llano, nagche o de las tierras bajas -cordillera de la costa-, pehuenche o gente de los pinares -valle cordillera de los andes-, puelche o mapuche del otro lado de la cordillera –Argentina-, lafkenche o gente que proviene de espacios de agua, finalmente la identidad urbana mapuche o warriache . peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 3 Por otra parte, elementos teóricos de la antropología nos permiten ver los territorios más allá del espacio físico, considerando las construcciones simbólicas y políticas que los individuos crean a partir de su ambiente. En el caso de los pueblos originarios nos remontamos necesariamente al proceso de desterritorialización llevada a cabo por los Estados modernos y expresada en la colonización ideológica, junto con la desvinculación forzada de los pueblos respecto de sus territorios ancestrales. Este estudio de caso abarca un “espacio territorial”4 de 10 comunidades indígenas, con una población aproximada de 960 personas (Castro, 1998:52), representadas por una organización territorial, que junto con organizaciones mapuche de la VIII, IX y X regiones reivindican la identidad lafkenche, a partir del concepto de territorio. Vista del territorio marino. Fotografía del autor. Nuestro interés es describir cómo las familias organizan y conceptualizan el territorio, concretamente el espacio marino, cómo los sujetos reinterpretan y reinventan el territorio a partir de su visión, producto también de la relación con los otros. Describiremos la importancia que presenta este 4 Hablamos de “espacio territorial” porque sostenemos que el territorio fue expoliado, reducido. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 4 espacio hoy colectivo, donde hasta el momento la ley chilena no se ha impuesto. Nos interesan diversos temas al respecto, como las formas de manejo y la cosmovisión ligada al mar, cómo opera la economía y las relaciones sociales en el trabajo de recolección y qué papel juega lo simbólico en las relaciones económicas. Garret Hardin en 1968 en la revista Science publicó un artículo “La Tragedia de los Espacios Colectivos”5 que nos remitía a la visión occidental economicista, de considerar los recursos naturales de uso colectivo sometidos a una constante degradación y agotamiento, lo que obliga según este autor a que los Estados privaticen los recursos para preservarlos, en este sentido los bienes comunitarios o de “libre acceso” tienden a agotarse. Contrariamente pensamos que la colectividad permite establecer normas de convivencia colectiva, que ayudan y propenden, bajo ciertas condiciones, a posibilitar la reproducción de los recursos y su extracción pautada, normada, acordada. En el caso estudiado hablamos de familias que por siglos explotan los recursos, son parte íntegra del ecosistema, enfrentadas a su principal enemigo, el mercado capitalista, que presiona por la alta extracción de los mismos. Creemos que el hecho de que en la economía capitalista los intereses privados sean más importantes que los colectivos, lo provoca la producción para el mercado capitalista y el abastecimiento a partir de éste, siendo innecesaria la reciprocidad con otras unidades de producción para el aseguramiento del modo de vida. A diferencia de esta situación, los mapuche siguen operando sobre la base de la reciprocidad. 5 Cf. Hardin G. (1989 [1968]) La tragedia de los espacios colectivos, en Daly H. (ed.), Economía, Ecología y Ética, México, F.C.E., 111-130. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 5 En el caso de Chile no hay una política clara respecto de los pueblos originarios y los espacios de agua, los indígenas son reducidos a campesinos y todas las políticas tienden a eso, la territorialidad queda relegada a tierra, expresado en todas las leyes indígenas6 que se han creado hasta el momento, ¿qué pasa entonces con los cuerpos de agua?. En territorios como el que describiremos el mar es esencial en la conformación de la identidad, tanto como espacio simbólico y también productivo. Las comunidades bajo estudio administran colectivamente el espacio en base a normas tradicionales, y la referencia al mar tanto en ceremoniales como en la vida diaria permite perpetuar las formas de manejo. El Estado y la política de colonización de territorios indígenas, por ejemplo; a través de la construcción de la carretera de la costa, la imposición de sistemas de administración de pesquerías desde el Estado o en conjunto con organizaciones mapuche -creadas para tales fines-, posibilita el avance del capitalismo y la pérdida del control sobre estos espacios territoriales. Dicha situación se expresa en la imposición de la Ley de Pesca y Acuicultura N° 18.892 de 1991, creada para pescadores artesanales y no para población indígena. Por su parte, Ley Indígena N° 19.253 de 1993 no contempla los mapuche en relación con el mar, privilegia el punto de vista campesinista de los indígenas. 6 Ley que dispone la Fundación de Poblaciones en el Territorio de los Indígenas en el año 1866, la que fue modificada en 1884, creándose la Comisión Radicadora Indígena. Ley 4169 del 29 de Agosto de 1927, dictada por Carlos Ibáñez del Campo, Ley 4.111 de 1931, que estuvo vigente hasta 1961, cuando se crea la Ley 14.511 que será la corrección académica formal de la primera. Ley Nº 2.568 durante el gobierno de Augusto Pinochet que modifica la Ley Nº 17.729 propiciada por Salvador Allende. Finalmente la Ley Nº 19.253 de 1993, actualmente en vigencia. Todas estas leyes relacionan lo indígena con la tierra. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 6 En este contexto, los recursos marinos y el territorio son vistos como mercancías, sin el valor simbólico que tienen, como elementos de articulación de las identidades. La identidad expresada en sueños, visiones, junto con la ritualidad, amplían lo territorial más allá de la vinculación física de las personas con los recursos. Las normas tradicionales se expresan entonces en un plano no sólo material sino simbólico, que permite a la cultura una constante reinvención y adaptación a los cambios. La escritura en mapudungun7 de este documento se hará con una mezcla de alfabetos, ya que no hay acuerdo respecto a un solo tipo de escritura.. El territorio y la identidad En el conjunto de temas tratados en esta investigación hay un eje articulador en torno al cual nos situamos, que es el territorio y los pueblos originarios. Entenderemos por pueblos originarios o first nation, aquellos pueblos como el mapuche, que ocupaban antes de la conquista el espacio que hoy detentan políticamente las Repúblicas. Los territorios comprenden construcciones simbólicas muchas veces indefinibles; que se elaboran a partir de la relación conflictiva entre los pueblos originarios y quienes detentan el poder, por otra parte están sometidos a una constante reestructuración que depende del contexto político, económico y social en el cual se sitúan. El enfrentamiento político- 7 En este alfabeto no figurarán ni “ll”, ni la “tr” del castellano , que serán substituidos por los grafemas “j”, “x” respectivamente. Se ha eliminado la “ng” tomados del alemán por la mayoría de los alfabetos propuestos para el sonido de la “g” suave, se ha dejado este mismo grafema para representar este sonido gutural. La “ü” se utiliza para representar la "e" cerrada que no existe en el castellano. La “w” suena como en el idioma inglés. Finalmente no hemos usado la “b” que suena como “l” interdental, porque tendríamos que decir bafkenche, lo que complicaría el entendimiento del documento. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 7 ideológico con los estados se manifiesta en una alteración radical de los vínculos entre los pueblos y sus territorios, una desvinculación física y social. Para algunos autores esta desvinculación habría originado las etnias, como resultante de la imposición de los estados. Contrariamente a la nación, una etnia es, si se quiere, una nación desterritorializada, es decir, una comunidad cultural disociada real o simbólicamente de su territorio ancestral por desplazamiento forzado, por despojo o por la reformulación jurídica de su relación con la tierra en términos instrumentales (circunscripción político-administrativa, régimen de propiedad...) y no ya en términos simbólico-expresivos (Giménez:2000:6). El concepto de territorio en el caso indígena encierra la forma en que las personas y los colectivos humanos construyen simbólicamente la identidad, ésta se expresa en forma relacional, es decir, cuando un colectivo de individuos establece la diferencia con los otros. Los pueblos originarios fueron despojados de sus “territorios ancestrales”, hoy reivindican no solo la tierra y su delimitación geográfica, sino además aquello que les fue arrebatado, el derecho a la libre determinación. La tierra no hace el territorio, éste se construye cuando los grupos humanos gozan de la autonomía política, lo que implica poder practicar un idioma y una educación propia, proyectarse al decidir un futuro propio. Creemos que la penetración del capitalismo en los espacios territoriales indígenas provoca la desvinculación de la población con los recursos, ésta es favorecida por las leyes chilenas y la imposición de dicha legalidad donde antes no era aplicada, el caso del mar y la propiedad del mismo es un buen ejemplo. Así, el Estado impone formas de “regularizar” la situación lafkenche respecto del mar, visto como un “bien libre”, imponiendo su trasformación en un “bien privado” o “colectivo”, normado este último desde el Estado, posibilitando la mercantilización del mar. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 8 La hipótesis principal de este estudio es que los recursos marinos manejados colectivamente a través de normas transmitidas oralmente, permite a las familias mapuche perpetuar formas de manejo tradicional y, siempre que se den bajo ciertos contextos, podrán contribuir a la preservación de los recursos y la construcción simbólica del territorio. La intervención del estado en el control de los mismos aumenta los conflictos internos y externos por apropiarse del espacio marino. Esto implica que el paso de normas de manejo oral, sustentado en la organización tradicional, familiar; a normas de manejo textual, occidental -donde el Estado controla el espacio-, va transformando las relaciones sociales obligando a los mapuche a insertarse aún más en el modelo mercantilista. Al respecto, matizamos la mencionada hipótesis de la Tragedia de los Espacios Colectivos ya que creemos que cuando el mantenimiento de los comunes interesa a todos, la gestión colectiva los preserva, al regular y sancionar su acceso. El planteamiento detrás de la hipótesis es que si los bienes no son de nadie, nadie los protege y se explotan hasta su agotamiento, de ahí que intervenga el Estado para privatizarlos o apropiarse de ellos. En el caso que nos ocupa, el Estado desconoce que los recursos en el ámbito lafkenche son manejados bajo normas tradicionales operando medidas regulatorias transmitidas oralmente. Lo que ha ocurrido en Chile con la privatización de recursos básicos como el agua, los minerales y tantos otros, demuestran que el Estado no piensa por el colectivo, primando los intereses privados y el poder político. Entonces, ¿Qué es el territorio y como se manifiesta en el caso mapuche?, ¿Cómo viven la territorialidad las familias?, ¿Existen normas de manejo tradicional de los recursos marinos y como operan?, ¿Qué relación toman estas normas al imponerse una lógica de manejo capitalista? Paralelamente, queremos saber cómo opera la economía lafkenche, para lo cual es importante tener en cuenta estas interrogantes: ¿Cómo se vincula la gente con los mercados de intercambio de recursos marinos?, ¿Cómo se peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 9 manifiestan las relaciones económicas y simbólicas en la relación con el mar?, ¿Es compatible la oralidad mapuche con las leyes -escritas- chilenas, en relación al manejo del espacio marino?, ¿Qué está ocurriendo con la intervención externa del Estado sobre dicho espacio?, ¿Cómo ven los recolectores los problemas ambientales? Los lafkenche y la invasión del wajmapu Lo lafkenche se expresa en la gente –cheque comparte la vinculación con los espacios de agua, donde el mar, río y lagos –lafkenpermiten construir tal identidad. Para Christian Martínez las comunidades lafkenche en estudio tienen su origen en los desplazamientos que tuvieron que realizar distintas comunidades desde Arauco-Tucapel al sur, siguiendo la línea de la costa, debido a la guerra con el ejército chileno y a la presión que sobre sus tierras hacían hacendados del norte de Arauco y del sector Angol-Purén. Sosteniendo que el inicio mayoritario de los desplazamientos, en este período, tuvo relación con la fundación de la ciudad de Angol en 1862 y el avance de la línea de frontera desde el río Bío-Bío hasta el río Malleco (Martínez:47). José Pascual Segundo Traipe de la comunidad de Koy-Koy a través de su propia historia, confirma los acontecimientos ocurridos en la guerra, que dieron paso a la radicación de la población y el desplazamiento antes descrito. […] Nacido y criado aquí, la finada de mi madre también fue criada aquídonde actualmente se asienta la comunidad-, pero la finada de mi madre fue nacida en Arauco. Porque la mamá era sobrina de Pascual Colicheo, logko de Pilolkura, ellos se arrancaron por ese motivo, entonces comenzaron a salir para librarse, siempre orillando la costa. El resto se fueron arriba a los cerros, al lado de donde salen los piñones. Eso fue el año 1908 cuando pasó la peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 16 monetario expresado en las transacciones comerciales establecidas por medio del dinero y, de forma muy importante se presenta el intercambio no monetario, a través del trafkintu. En el caso de la extracción de algas y mariscos, productos con un alto componente proteico y bajos en calorías, el intercambio no monetario básicamente se relaciona con la necesidad de suplirlas deficiencias calóricas, por lo cual las algas y mariscos eran y son intercambiadas por trigo, arvejas, porotos, en general legumbres y leguminosas. Pensamos que los recursos marinos son medios materiales insertos dentro del territorio, que permiten establecer la comunicación y vínculos con otras identidades. Es por medio “viajes” que las familias transportan los recursos marinos, utilizando distintas rutas, a través de diferentes medios de transporte. Por otra parte los intercambios políticos se refieren a las diferentes relaciones que se establecen entre identidades para compartir discursos, pensamientos, servir de nexo entre organizaciones y sus plataformas de lucha. En general, la movilidad de distintos dirigentes políticos en post de establecer alianzas con los grupos que corresponda. Suponemos que después del establecimiento de la república en Chile y la imposición del sistema reduccional, el sistema de comunicación entre las identidades se vio interrumpido por la presencia de los chilenos, la fundación de ciudades y la imposición de un sistema político administrativo. Sin embargo, es posible observar que, aunque actualmente el intercambio económico no monetario es más escaso que el monetario, creemos que se han acentuado las relaciones de reciprocidad e intercambio simbólico y político. Al respecto, los territorios son más que límites geográficos y políticos, el caso mapuche demuestra esto, plasmado en la constante movilidad estacional y más o menos permanente de la población, ya sea por condicionantes económicas o sociales. Como parte del fenómeno de peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 17 trashumancia que todavía opera en el mundo indígena, pasaremos a analizar el tema de las relaciones de este tipo que se establecen en y fuera de los territorios. En este sentido, las familias lafkenche se dedican a la cosecha, venta e intercambio de algas, para lo cual realizan viajes durante los meses de primavera-verano a otras comunidades y centros poblados ya sea a pie, en carreta y últimamente en vehículos motorizados. La mayor parte de los caminos para acceder a las zonas de intercambio han sido ripiados y asfaltados por lo que los mapuche han tenido que adaptar las carretas a esta nueva situación. De este modo, una de las tácticas usadas para evitar que los animales se dañen las patas, consiste en enchalar los bueyes10. Se suman a esto dos problemas más, el primero es el constante peligro de que las carretas sean arrolladas por vehículos motorizados que pasan por la carretera a alta velocidad y, en segundo lugar, la reducción de espacios donde las familias puedan pernoctar durante su viaje, por la urbanización propia de las ciudades. Todos estos problemas implican constantes adaptaciones. Las familias que no comercializan en carreta, lo hacen trasladándose en vehículos de locomoción pública, una vez que llegan a los centros poblados, recorren los barrios a pie cargados con algas y productos del mar. Son muy pocas las familias que se dedican a la comercialización de productos marinos trasladándose en vehículos motorizados, las que lo hacen pueden recorrer más distancias que con otro medio de locomoción, generándose mayores contactos intraétnicos. Los viajes se realizan de la costa al valle central, llegando a la capital de la IX Región, Temuco -distante a unos 90 Kms de las comunidades-, aunque a veces avanzan al sector precordillerano más alejado aún. En el trayecto pasan por comunidades al interior de los pueblos, visitan parientes, amigos e intercambiaban recursos marinos por piñones, trigo, leguminosas o por 10 Con goma de caucho de desecho le hacen botines a los bueyes para que resistan el trayecto. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 18 dinero. Aunque este último tipo de intercambio se da de preferencia cuando se comercializa con los wigka11 en los poblados urbanos. Podemos sostener que a pesar de las restricciones que impone la economía capitalista, la población ha podido adaptarse ante estos cambios y utilizar nuevas estrategias de sobrevivencia a partir de recursos externos, adaptando estos nuevos elementos culturales para su propio beneficio, -es el caso de medios de transporte motorizados, el celular, radio, prensa, medios de comunicación en generalque han permitido fortalecer los intercambios políticos y simbólico al interior del pueblo mapuche. Sin embargo, también podemos hablar de la fuerte presión que ejerce el mercado capitalista en relación a la extracción de algas, las familias venden éstas en las mismas localidades a intermediarios que las comercialización a industrias y empresas. En Chile, de las algas marinas se obtienen alginatos, carragenanos y el agar destinados al mercado capitalista, otra cantidad de algas es exportada como materia prima. Las algas que más se comercializan son la luga-luga (Iridaea ciliata y I. laminariodes), chicoria (Gigartina chamissoi), chascón (Lessonia nigressen), chasca (Gelidium lingulatum) y G. congestum) y cochayuyo (Durvillea antartica), la mayor parte encontradas en el espacio de estudio. El espacio marino como territorio El pueblo mapuche presenta una diversidad de formas de relacionarse con la naturaleza, lo que los hace especialistas en el manejo de los recursos que cada espacio presenta. Las identidad se construye en base a la relación simbólica con dichos recursos, a diferencia de las sociedades capitalistas donde los recursos son mercancías y la economía se presenta separada de las otras facetas de la vida. 11 O persona no mapuche. Tiene distintos significados dependiendo del contexto, algunas veces puede ser sinónimo de insulto, otras veces permite marcar la diferencia con los que no son mapuche. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 19 Hay distintos grados de identidad según quien la defina, en que circunstancias y bajo que tipo de relaciones. La adscripción a un espacio territorial dependerá de ser o no ser mapuche. El origen es una forma de marcar la identidad, es lo primero que se pregunta en una relación con aquellos que se comparte el diálogo, entonces el mapuche lof permite al desconocido identificar la familia y el parentesco. En el ámbito marino, los habitantes del territorio saben los límites de cada comunidad tanto en el ámbito terrestre como en los sectores de playa. A diferencia de la tierra, los límites comunitarios en las playas se rigen por normas tradicionales y no por las leyes chilenas, dichos límites son identificados por medio de marcas y elementos de la naturaleza y no cercos. El territorio marino en cuestión abarca 23 Kms de costa, pero bien podríamos extenderlo si consideramos las otras comunidades lafkenche de la VIII, IX o X regiones. Así, por efecto de la imposición del sistema político chileno, las regiones dividieron el territorio mapuche. El espacio territorial marino es ante todo, un lugar productivo y simbólico, que constituye la base de la identidad. Entendemos que en la pesca hay territorialidad en tanto en cuanto a pesar de no existir una propiedad privada del recurso base, existe un control efectivo, directo o indirecto del acceso al recurso, a través en la mayoría de los casos de la información sobre la situación y características de los peces (Galván, 1984:23). Pero más allá del control sobre los aspectos productivos creemos que son las normas sociales y la representación simbólica del espacio lo que determina la territorialidad. En este sentido, los recursos naturales en la sociedad capitalista, están en un constante proceso de mercantilización. A diferencia de lo ideacional, expresado en el conocimiento, la sabiduría y la cosmovisión, que en el caso mapuche no han sido transformados en mercancías, lo que ha posibilitado peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 20 que la cultura mantenga sus cimientos. ¿Es posible entonces mercantilizar el conocimiento?, creemos que siempre y cuando los individuos divulguen, traduzcan o negocien el saber, sin embargo éste en la sociedad mapuche se mantiene como secreto. Podemos decir que la base material cambia, pero la base ideal aunque se renueva y se va adaptando, mantiene una estructura similar a la que antiguamente tenía, es lo que ocurre con el conocimiento “kimün” y sabiduría “rekisuam” mapuche. Recolección marina La relación entre el pueblo mapuche y el mar, así como también con otros cuerpos de agua, constituye el fundamento de la identidad. Varios testimonios describen que cada vez que alguien recolecta debe pedir permiso al gen lafken o espíritu del mar, éste determina cuándo y cómo se debe ingresar al mar. En otro sentido, hay normas tradicionales pactadas socialmente, que son respetadas por la mayor parte de los recolectores. Se mezclan así prohibiciones de acceso que impone la naturaleza y otras que crea la misma cultura, sobre la base de la experiencia y el conocimiento del ecosistema. Bueno, antes se hacía gijatun y se le daba eso al mar -comida- y se botaba el mudai12, cosas que hacía uno, mataba animales, una oveja, la sangre se llevaba a la mar y se echaba toda al mar, así que debido a eso, una creencia que tenía uno, una fe en dios, entonces se lo daba eso, porque en el mar también hay wekufe13, lafken wekufe, hay encantos cosas así. Entonces todo eso una fe que tenía uno de que dios recogía todo eso, es una fe, nadie ve a dios. Entonces así de esa manera hacían los gijatun cundían los mariscos, el luche salía harto, y ahora es harto poco lo que sale 12 Bebida con un leve grado alcohólico usado en rituales, hecha de arveja, trigo, piñones, etc. 13 Espíritu maligno. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 21 el cochayuyo. Antes nosotros sacábamos el cochayuyo como lo sacan pa´ allá pa´ afuera la gente, íbamos a comerciar lo vendíamos lo hacíamos trigo, lo hacíamos de todo y con esos nos alimentábamos, así se trabajaba, el que tenía poca tierra no tenía tanto por criar sus animalitos y se mantenía con el mar, el mar le daba de todo, ahora ya estamos viejos y que vamos a ir a sacar pa´ vender, ya no sacamos mucho, pa´ comer no más (Relato de Manuela Quirilao, Comunidad Koy-Koy). Las normas de manejo ancestral implican acuerdos orales, pactados entre las familias, que difícilmente pueden ser textualizados. Hemos pensado que el paso de lo oral a lo textual implica un quiebre en la cosmovisión, ya que muchos habitantes de estos espacios -mayormente adultos y ancianosno leen y no está la costumbre de regirse por lo textual. De hecho la historia, la religiosidad, la normas tradicionales se rigen por la oralidad, que implica una forma de conocer y aprender el mundo. Mujer lafkenche recolectando algas. Fotografía del autor. Los lafkenche trabajan en el mar recolectando, lo hacen mujeres, hombres y niños, es una actividad familiar que se aprende desde niño, en base a la peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 22 experiencia. A diferencia de la pesca, la recolección se hace con un mínimo de instrumental14, lo que implica que recolectores y recolectoras deben movilizarse a lo largo de las playas y caminar en zonas donde abundan algas y el suelo se torna resbaladizo. En el caso de la extracción de mariscos –moluscos, crustáceos y equinodermosse trabaja en el intermareal rocoso, donde las olas constantemente esta golpeando en la orilla, se requiere habilidad y conocimiento de las familias para sortear las dificultades que en cierto sentido impone el mar. Buzo-recolector con traje y equipo de trabajo. Fotografía del autor. A parte de la actividad de recolección de algas y extracción de mariscos, se practica un tipo de buceo semi-autónomo, bastante peculiar si lo comparamos con otras zonas del país, ya que el buzo no usa aletas, sino botas de goma cortadas para sortear las dificultades que implica el frío y 14 Se usa básicamente la kaja que es un fierro aguzado en la punta que sirve para sacar los mariscos pegados en las rocas y el kiñe o bolso hecho de pita o ñocha -fibra vegetalpara almacenar lo recolectado; ambos instrumentos lo usan recolectores de orilla y recolectores buzos. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 23 caminar debajo del mar, además ingresan al mar desde la orilla a través de la fuerte rompiente sin el uso de embarcaciones. En este sistema, el buzo ingresa al submareal provisto de un traje de goma, un regulador para controlar el oxígeno a través de una manguera amarrada a él y conectada a un motor que se dispone en la orilla de la playa. A éste lo acompaña un asistente que maneja el motor desde la playa, controlando la salida del oxígeno; un telegrafista que se preocupa de que la manguera no se enrede en las algas y de mantener la comunicación con el buzo mientras éste permanece sumergido, a partir de señales previamente establecidas. Nosotros clasificamos esta actividad como buceo-recolección, ya que se trabaja con los mismos instrumentos que los recolectores usan para extraer recursos y literalmente caminan y recolectan manualmente los productos bajo el mar. Los buzos no exploran a más de 10 m de profundidad y 200 m desde la playa hacia adentro, para bajar requieren colocarse más peso que el común, por los riesgos de que la corriente los arrastre. En varias ocasiones nos ha tocado acompañarlos en sus faenas, ellos cuentan que bajo el mar buscan rocas para afirmarse y no permitir que la corriente no los lleve. Cuando salen del agua hemos tenido que asistirlos porque vienen cargados con productos marinos y las olas los golpean una y otra vez hasta sacarlos mar afuera. La actividad es peligrosa y constantemente las personas se hacen heridas y presentan problemas respiratorios por el frío. El conocimiento de las zonas de recolección y buceo, el desarrollo de los sentidos como el tacto para extraer recursos que generalmente no se ven y la vista para observar los elementos de la naturaleza necesarios para saber dónde y cuándo recolectar, son las principales herramientas de trabajo, un saber trasmitido de generación en generación. El manejo del conocimiento respecto de las mareas, la luna, los mariscaderos y sectores productivos, permiten a las familias sortear las dificultades que impone la naturaleza. peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 24 Recolección de algas, ¿mercancía o producto de comunicación en el wajmapu? Dentro de la economía de recolección marina, la extracción de algas y mariscos constituye una de las principales fuentes de subsistencia de los lafkenche, desde el punto de vista económico y cultural. Hay diversos usos que los lafkenche dan a las algas y los recursos marinos, podemos hacer una clasificación separando dichos usos en: medicinales -que se refieren básicamente a los usos referidos a medicina tradicional y popular aplicada a humanosagroecológicos –recursos marinos y su aplicación en agricultura orgánica, medicina tradicional aplicada a animalesfabricación de artesanías como el aprovechamiento del cuero del lobo marino simbólicos -usos relacionados con las creencias15- y finalmente usos alimentarios. A estos usos, agregamos quizá el más importante, ser un elemento articulador de la identidad mapuche, que permite establecer procesos de comunicación y de intercambio. Uso Medicinal Una frase repetida entre las familias mapuche dice que “lo mismo que hay en la tierra hay en el mar”, aludiendo a los recursos marinos, sus usos y propiedades. Las familias por ejemplo usan el agua de mar para el resfriado, otros recursos los usan para aliviar cortaduras de carne, hernia, dolor de huesos, problemas estomacales, etc. El wido –alga no comestiblele llaman acá, ese tiene su virtud muy bueno eso, cuando una persona se fractura de un pie de una mano de adonde sea, usted va a buscar una hoja de wido y se lo pone ahí donde siente el dolor, lo embarrila así, lo envuelve y eso se seca y a medida que se va 15 Cf. Castro P., Bustos B y Rivas E (1999) Etnografía Sobre el Manejo del Espacio Marino y los Recursos del Mar en el Territorio Lafkenche (pág. 29-35). peripheria Número 2, mayo 2005 www.periferia.name revista de recerca i investigació en antropologia 25 secando va arreglando lo huesos, pa´ eso es bueno, es como una cinta, y eso solito le arregla, tiene que tenerlo si un buen tiempo, una semana o más y si usted tiene como ubicarse otra, lo puede cambiar (Relato de Ana Rosa Quirilao, Comunidad Weñaliwen). El cochayuyo es utilizado para aliviar la acidez estomacal, mejorar la digestión, así como para evitar el dolor producido cuando le brotan los dientes a los bebes. Para la digestión es bueno. Hay que quemar el kojoi, y enseguida se muele. Se hacen agua hervida, y se toman (Relato de Pablo Panguinao, Comunidad de Weñaliwen). La luga-luga o lua –alga comestiblees útil para sanar la indigestión y/o estitiquez. El tinilhue es rayado y preparado como infusión, siendo útil para aliviar ulceras y mejorar problemas de impotencia sexual. La cáscara del erizo es útil para poder sanar las cortaduras de carne. El erizo sabemos el secreto que tiene, usted se voltea por ahí, se ha hecho una cortadura de carne. Entonces usted toma la cáscara, la muele bien, le echa agua caliente y se la toma. Eso aprieta la carne (Idem). El aceite de lobo de mar es utilizado para evitar enfermedades respiratorios y como cicatrizante, además de ser utilizado para las quemaduras. Usos Agroecológicos En agricultura los recursos marinos son usados para prevenir ciertas enfermedades en las plantas, el agua de mar se usa para regar el ajo y eliminar el tisón. Las algas en general se usan como abono orgánico, al igual que las conchas de moluscos que son molidas y aplicadas a la tierra como fertilizante y desinfectante del suelo.