scieee Open visual document viewer

La mujer, el amor y el matrimonio en la obra de Plutarco

Aguilar, Rosa

Abstract

Aguilar, Rosa

Full text

LA MUJER, EL AMOR Y EL MATRIMONI0 EN LA OBRA DE PLUTARCO Rosa M. Aguila Uni e sidad Complu ense de Mad id Es cu ioso no a como en la ex ensa bibliog a ia que se ha p oducido en 10s úl imos ein e años sob e la muje en la an igiiedad, no hay ningún abajo dedicado a Plu a co, que an a a ención -y an de o a, pod íamos añadi - consag o a la muje en su inmensa ob a, an o en 10s Mo alia como en las Vidus. Es cie o que, como no puede se menos, apa ece ci ado en múl iples ocasiones, pe o suele se 10 sob e odo po la in onnación que p opo ciona en omo a Roma. Los a ados en que se ocupa especí icamen e de la muje han quedado elegados o mas bien desdeñados. ¿Cual puede se la causa?, nos p egun amos. La explicación puede se bas an e sencilla, a nues o modo de e . Si obse amos quiénes son 10s au o es de a iculos y lib os emos que en su inmensa mayo ía han sido esc i os po muje es. Es sabido que desde la década de 10s se en a se ha p oducido, p incipalmen e en 10s Es ados Unidos, una alianza, po deci lo de alguna mane a, en e eminismo y ilologia clásica, cuyos u os, no siemp e a o unades, han sido ob a mayo i a iamen e de muje es. Es cohe en e, po an o, que Plu a co no haya apa ecido como obje o de denuncia, si, como que íamos hace pa en e en 10 que se dice a con inuación, nues o au o ep esen a una posición bas an e a anzada en 'el pensamien o de la an igiiedad ela i o a la muje . Hay cua o ob as de 10s Mo alia en 10s que la muje se nos p esen a como p o agonis a: el dialogo Ama o ius, donde se a a del amo conyugal enma cado en el ámbi o mas amplio del e os en gene al y del T al61KQ Epus; Coniugalia p aecep a, consejos que di ige a Poliano y Eu idice en su boda -Eu ídice habia sido discipula de Plu a co-, que es un gamelios logos, un discu so nupcial; el a ado de Mulie um i u es en el que con un p opósi o simila al de las Vidus pa alelas quie e des aca las p oezas de las muje es en e a las masculinas y, po ul imo, el esc i 0 de consuelo a su muje , Timóxena, Consola io ad uxo em, en la mue e de su hiji a de dos años, Timóxena ambién de nomb e. Toda ia conocemos po Es obeo o a ob a, BTL ai yu ai~a IT~L~EUT~OV, que no es a consignada en el ca álogo de Lamp ias. El ca ác e de 10s agmen os, cuyo con enido no se elaciona con el ema del i ulo, y la p esencia del hia o han lle ado a K. Ziegle a nega su adsc ipción a Plu a co, 10 que no ha admi ido F.H. Sandbach, an o en su edición de 10s agmen os en el omo VI1 de la Biblio eca Teubne como exp esamen e en 10s de la Loeb Classical Lib a y. En ul imo luga , pa a hace una eseña comple a sob e su in e és po la muje , hay que ene en cuen a asi mismo g an núme o de pasajes de 10s Mo alia y de las Vidus, donde ha a ado exquisi amen e an os pe sonajes emeninos. Pe o posiblemen e es el Ama o ius la ob a de Plu a co en que el ema del amo en elación a la muje y el del amo conyugal se nos apa ece de una o ma mas cla a y comple a. Vamos, pues, a empeza po un análisis de es e a ado. El Ama o ius, que es un dialogo a la mane a pla ónica, con na ado , oma como p e ex o una anécdo a di e ida, que sucede du an e la celeb ación de las ies as E o idias en la ciudad de Tespias. (Tengamos en cuen a que E os es ene ado g andemen e en es a ciudad de Beocia). El hijo mayo de Plu a co, Au obulo, cuen a cómo su pad e, ecién casado a la sazón, pa icipo en una con e sación sob e E os, p o ocada po el ema del momen o, el amo empes uosa de una jo en iuda, ica y bella, ambién i uosa, po un muchacho no ablemen e meno en edad. En el anscu s0 del ela o nos en e a emos sucesi amen e de cómo Ismenodo a, que asi se llama la iuda, ap a al muchacho, Bacón, y, inalmen e, se casa con el, supe adas ya odas las di icul ades y con el beneplaci o de amilia es y amigos. Es es a anécdo a, pues, la que da pie a las e lexiones sob e el amo . Pe o ... ¿de qué amo ? En e 10s in e locu o es hay algunos que se oponen iolen amen e a es a boda, son Pisias, el e as és de Bacón, y sus amigos. Es a oposición se nos apa ece, sin duda, causada po el amo de Pisias, pe o en un segundo plano se en e é la ansg esión que supone la conduc a de Ismenodo a. Pa a una muje es a edado el amo y es que, como dice alguna de las ensayis as a las que an es he aludido, el é mino enamo amien o, pa a un g iego, sugie e inmedia amen e un jo enci o ag aciado. El mayo obs áculo al amo a la muje es el ccKnabenliebe)), dice Joseph Vog en su a iculo sob e la equipa ación de 10s sexos: ccVon de Gleichswe igkei de Geschlech e in de bii ge liche Gesellscha de G iechen)) en el colec i o Sexuali a und E o ik in de An ike (WB 1988). En cie o modo pa ece como si no hubie an anscu ido mas de cinco siglos desde que en el Con a Nee a (PS. Dem. 59, 122) se decia: c Tenemos las he e as pa a el place , las concubinas pa a el cuidado dia io del cue po, las esposas pa a la p oc eación de hijos legi imos y la gua da cuidadosa de la casa...)) cuando oimos a Pisias a i ma (752 B) que las muje es decen es no pueden enamo a se ni se obje o de amo (...&KokiaTo yu a ~d . imi Tais o6+pwo oij~ ip8 oij~ ip8oea 8 jnou í?poo-íj~b io~ .). Y poc0 an es (750 C), a la p o es a de Da neo -quien, en ealidad, es un al e ego, un po a oz del p opio Plu a co- de que no exis e unión mas sag ada que el ma imonio, P o ógenes, amigo incondicional de Pisias, se despacha diciendo que el ma imoni0 es solamen e algo necesa io pa a la p oc eación y que po eso 10 ecomiendan an o 10s legislado es a las masas. Pe o -&ce- el e dade o amo , E os, nada iene que e con el gineceo y 10 que sen is oso os po las muje es o las doncellas es compa able a 10 que sien en las moscas po la leche o las abejas po la miel. En nin& caso se puede, po an o, a su juicio habla de e os en elación con las muje es y a con inuación (75 1 B), comen ando la ley de Solón que p ohibia la elación sexual de escla os con muchachos, pe o no con muje es, concluye: ((La amis ad (@A a) es algo bel10 y co és, el place es ulga e imp opi0 de homb es lib es. Po eso no es co és ni p opio de homb es lib es el ama (ipk ) a jó enes escla os. Ese amo es solamen e copula, como el amo de las muje es.)) Aunque oda la in oducción del Ama o ius con iene o os sab osos comen a ios sob e la elación homb e- muje pa ece que 10 expues o puede ale como mues a su icien e de la pos u a sos enida po 10s ad e sa ios de Plu a co. Nues o au o no piensa asi. En el ema conc e o de la boda con Ismenodo a expone su ap obación seguidamen e, a 10 la go del capi ulo 9. No encuen a objecciones a ese amo en la iqueza de Ismenodo a ni ampoc0 en que sea de mas edad que Bacón y a gumen a sob e es o ul imo como sigue: ((Si la nod iza manda en el bebé y el maes o en el niño, el gimnasia co en el jo en y en és e su e as és, y en ese mismo jo en cuando llega a adul o la ley y el gene al, y nadie escapa al mando ni es independien e ¿...que de ex año hay en que una muje in eligen e, de más edad, gobie ne la ida de un homb e jo en?)) (754 D). Un amigo de Pisias, que llega de Tespias, in e mmpe es e p ime discu so de Plu a co con la no icia so p enden e del ap o de Bacón po ob a de la iuda. Na u almen e al no icia p oduce el escándalo e in- dignación de Pisias que se a u ioso acompañado de P o ógenes. Se acla a con el10 la concu encia y el dialogo sigue o o gi o. So10 que ia des aca la in e ención de Pemp ides, pe sonaje poc0 dibujado, p obablemen e un epicú eo, cuya pos u a un an o i ónica y escép ica p o oca el segundo discu so de Plu a co. Hay dos pun os cu iosos en es a in e ención. Uno es el de compa a al amo , que a eces es llamado sag ado y di ino, con la locu a, la óoos iepá, ya que aquél es la pasión mas enloquecida, ~b pa ~~d~a~o ná0os. El o o es el mi a con dis anciamien o 10s es ue zos que se han hecho po si ua a E os como p i a i o solo del amo ho- mosexual o del he e osexual. Quie e sabe ademas po qué 10 han llamado dios an e io men e, y en ese pun o llega la segunda in e ención de Plu a co. Es e discu so es, con mucho, el más e ó ico y li e a i0 de 10s es, encaminado a demos a que E os es un dios y donde no al an ci as abundan es pa a co obo a su esis. Ocupa mucho mas iempo en el dialogo que el an e io (caps. 12-19, 756 A-763 F) y concluye con la apo eosis del amo que acue dan poe as, ilóso os y legislado es, ep esen ados po Hesiodo, Pla ón y Solón. Plu a co no a a en é1 especialmen e del amo conyugal. Más bien oda su exposición es un ala de del pode del amo en cualquie a de sus posibles mani es aciones, quizas p o ocado po el comen a i0 de Pemp ides. Asi, co obo ando su esencia di ina, ae a colación el concep o del E os cósmico, con ci as de Empédocles, Pa ménides y Hesíodo, aunque después, as compa aciones con o os dioses, ecu a a explica 10 po sus mani es aciones conc e as, 10 que da pie a la na ación de g an núme o de anécdo as en las que no al an ni las de he e as ni las de e as ai y e ómenoi. T as es e discu so sigue el dialogo casi po 10s mismos cauces, sólo que aho a la cu iosidad de o o de 10s in e locu o es, Socla o, lle a a Plu a co a explica las c eencias egipcias al espec o. Los egipcios conocen, en o ma semejan e a 10s g iegos, dos clases de Amo es, el pandemos o ulga y el u anio o celes ial, pe o c een que el sol es o o e ce Amo y ambién hon an g andemen e a A odi a. El dialogo a llegando a un ono cada ez mas ele ado. Nues o au o e mina po expone la eo ia pla ónica del amo (Fed o 246 D - 247 C y República 614 B s.): es el aman e ideal el que ha i ido o con i ido con la belleza en el mas alla, es á do ado de alas y pa icipa en el co ejo de su dios, es o es, en el de E os, has a que de nue o llega a las p ade as de la Luna y A odi a, du miendo allí has a su siguien e nacimien o (766 B). Pe o en- onces 61 mismo econoce que se ha pasado del obje o de la con e sación y, ol iendo a 10s amo es humanos, pone ejemplos ex emos de amo en e pa ejas, an o homosexuales -bien en endido que masculinas-, como de he e osexuales. Es después cuando hay una g an laguna en 10s manusc i os y nos encon amos que ya no es an en el san ua i0 de las Musas, sino camino de eg eso a Tespias, como sab emos al inal. Cuando se eanuda el ex o, Plu a co es a espondiendo a Zeuxipo, pe sonaje que, aun no siendo o malmen e epicú eo como P o ógenes o Pemp ides, ambién sus en a las doc inas del Ja din. Todo es e e ce discu so (caps. 21-25, 766 D - 771 E) es una apologia e ien e del amo conyugal y del ma imoni0 que, en cie o modo, enlaza con las eo ias desa olladas en el p ime o, aunque desa olladas mas ampliamen e aquí, y ambién sazonadas con his o ias ejempla es como son la de Camma y Empona, la p ime a de las cuales se halla na ada asimismo en el Mulie um i u es. ¿Cuales son en es a pa e 10s pun os doc inales mas no ables? En p ime luga , al comienzo del capi ulo 21, donde Plu a co, como ya se ha dicho, es a con es ando a Zeuxipo, emos que aquél es á desa ollando una eo ia del enamo amien o de co e epicú eo: 10s eidola que emanan de 10s muchachos en an en el cue po de sus aman es (~PWTLKO~). ¿Po qué no ha de ocuni 10 mismo en el caso de las muje es?, se p egun a. Es os ecue dos bellos y sag ados que noso os e ocamos de aquella belleza di ina, e dade a y olímpica, de 10s que es a do ada el alma alada, dice, iqué impedi ia que su gie an de las muje es o de las doncellas, asi como su gen de muchachos y jó enes, siemp e que se haga mani ies o un ca ac e pu o y deco oso en la sazón y g acia de su belleza? Vemos, pues, que en un p ime paso no niega legi imidad al amo masculino, en 10 que se mues a den o de las adiciones pa ias. No obs an e, en el anscu s0 de su a gu nen ación e mina a po censu a de una pa e el amo isico masculino ( pbs dppe ' dppe os 6p~hía 768 E) de o a su incons ancia ( ... dueu o s ~UL~LKO~S Zpw~as C;)S €19 dpepa~6I-q~~ . oMa Jliyoua ... 770 B) mos andose cada ez mas como de enso del amo conyugal. Asi, con aa gumen ando a Zeuxipo, cuando iden i ica amo con deseo, le disculpa en la idea de que és e hab á sacado conclusiones ales de habe lo oido a homb es de mal ca ac e que nunca se enamo a on (d~- l~ocjs 86 oXXá~ s d 8pLj 8uaKóhw ai d epác ~~ 767 C). Tales a ones se han casado ecuen emen e solo po la do e de in elices muje es, y después les hacen lle a una ida llena de economias, de ep oches g ose os, eniéndolas some idas a su mano. O as eces les ha lle ado al ma imonio solamen e el deseo de hijos, y, en una compa ación muy g a ica, pe o poc0 ajus ada a la e dad cien í ica, dice que es os homb es, asi como las ciga as ecundan una cebolla ma ina (o~íMa) o 10 p ime 0 que les iene al paso, es an dispues os a ecunda el p ime cue po que encuen an. Cuando han ob enido el u o mandan a paseo el ma imonio o bien, si el ma imonio se man iene, no se cuidan mas de ama o de se amados (767 C - 767 E). Pe o el ma imonio, a su juicio, equie e undamen almen e un a o de mu ua emplanza. Es a, si es a impues a po la e giienza o el miedo, es siemp e posible pa a 10s que i en jun os. Pe o es el Amo quien iene an o dominio de si, deco o y idelidad que, aun a andose de un alma licenciosa, la apa a de o os aman es, sup ime su osadia y la do a de las i udes necesa ias (767 E). Como ejemplo de 10 ul imo cuen a la his o ia de Lais, que hizo a de con el uego del deseo a oda G ecia, de ma a ma , pe o cuando se enamo o de e dad lle o una ida e i ada. Luego, pa a expone un ejemplo con inuado de idelidad de las muje es na a la his o ia de Camma, una his o ia de bá ba os, ya que Camma e a de la Galia. T as es e ela o es cuando ocu e el p ime a aque a las elaciones sexuales masculinas an es aludido. Se p esen a és e an e la objección posible de que cuando A iodi a acompaña a E os no es posible la amis ad. El10 sucede a, nos dice Plu a co, en e 10s a ones, y pone a con inuación una sa a de ejemplos his ó icos. En cambio, en el caso de las muje es legi imas, las elaciones ísicas son el comienzo de la amis ad, como si ue a una pa icipación en 10s g andes mis e ios (769 B). El place es b e e, añade, pe o de ahi ge mina el espe o, la g a i ud, el ca iño y la idelidad mu uas - engamos muy en cuen a es e dMí$uw de nues o au o -, que es 10 que hace a 10s del ios llama Ha monia a A odi a y a Home o designa es a unión (uu ouoía) con el nomb e de amis ad (+ Mqs). O a objección pod ia p esen a se después, piensa, la de quienes a i man que en el amo de las muje es hay mucho de ileza y locu a. iY en el de 10s jo enci os no es aun mayo ? con aa aca. Tal cosa puede ocu i en uno u o o caso, pe o se ia absu do a i ma que en la muje no puede habe i ud. Po el con a io, en la muje hay mode ación, in eligencia, idelidad y jus icia, que muchas muje es han mani es ado con g andeza de animo, alo y co aje. Po eso es ex año que se le econozca su na u aleza noble en o os aspec os pe o en cambio se le niegue solamen e su capacidad pa a la ilia. Las muje es son de o as de sus ma idos (+iXa 8po ) y de sus hijos (@LMTEKVOL) y su capacidad de amo es como un suelo é il y ecep o de amis ad (769 C). Pa a iaseando una anécdo a de Pla ón y Jenóc a es, en la que aquél ecomendaba a su discipulo hace sac i icios a las G acias, Plu a co aconseja que la muje buena y cas a sac i ique al dios Amo pa a que sea gua dián de su ma imonio y su ma ido no se aya con o a, pues, al in y al cabo, ((en el ma imonio es un mayo bien ama que se amado)) (769 E), 10 que segu amen e ambién é1 p ac icaba a eno de 10s sen imien os que exp esa en el Esc i o de consolacidn a su muje . Sale al paso a una nue a y posible objección de Zeuxipo. A con inua- ción le ad ie e de 10 in undado de su emo a 10s comienzos del ma i- moni~, 10 que nos hace sospecha que nues o epicú eo se ia un sol e ón empedemido a quien Plu a co quie e hace muda de es ado -posibles alusiones a el10 pod ian habe se encon ado en odo 10 pe dido en la laguna de nues os manusc i os, pe o s610 son conje u as-. Pues bien, las he idas y mo dedu as en esos comienzos no deben ala ma si se p oducen con una buena esposa. También causan as o nos 10s es udios a 10s niños p incipian es y a 10s jó enes la iloso ia, pe o 10s e ec os de esa lesión no son pe manen es ni pa a 10s es udian es ni pa a 10s aman es. Es como la mezcla de dos liquidos; ambién el amo p oduce al p incipio e e - escencia y agi ación pe o luego se asien a y se p oduce la es abilidad. La unión de 10s aman es es la llamada cc e dade a usión in eg al)) (q 8 'BXu X~yopi q K~&~LS 769 F) y no como la de 10s a omos de Epicu o que chocan y ebo an, con ina i onia de las doc inas ilosó icas de su oponen e. El ul imo ema que emp ende es el de la idelidad. Como ya an icipábamos an es, con apone la incons ancia de 10s muchachos, de 10s e dmenoi, a la idelidad de las muje es. Hay pocos ejemplos de uniones du ade as en e homb es pe o innume ables son las his o ias que mani ies an la leal ad de las esposas en el ma imonio y en onces expone la ecien e his o ia de Empona, ocu ida du an e el manda 0 de Vespasiano. Con es o, cuen a Au obulo, el dialogo sob e el amo llegó a su in po que ya se encon aban a la en ada de Tespias. El b oche 10 cons i uye el encuen o con un amigo de Pisias, Diógenes, que iene a ap esu a les pa a que lleguen a la boda de Ismenodo a y Bacón que a a celeb a se y en la que el p opio Pisias a a di igi la p ocesión an e el dios E os. Plu a co mani ies a en onces su aleg ia po e la in e ención a o able del dios en oda la emp esa y asi e mina el dialogo. Después de es e ap esu ado epaso al dialogo pod íamos plan eamos algunas p egun as, como po ejemplo, en es e p oceso del amo , jexis e el enamo amien o? Desde luego hay pasajes en 10s que nos pa ece que el enómeno es a aludido, e indiscu iblemen e, Plu a co piensa que es posible enamo a se an o de muchachos como de muje es. Asi, poc0 an es del e ce discu so (765 F - 766 A) con apone la ac i ud de la mayo ia a la del aman e noble y mode ado. De 10s p ime os dice: ((La mayo pa e de 10s enamo ados -"los enamo ados" es una ampliación nues a- pe siguen y se eshe zan en coge a ien as la imagen de es a belleza que se les apa ece, como en espejos, en 10s cue pos de 10s muchachos o de las muje es; pe o no pueden saca nada mas solido que un place mezclado con pena.)) De 10s o os dice, en cambio: ((El aman e noble y mode ado iene un modo dis in o. Su mi ada se e leja en la belleza di ina e in eligible)) y sigue desa ollando la eo ia pla ónica del Amo , que como dijimos an es, é1 mismo conside a he a de su p oposi o. En una pasaje pos e io , jus o al comenza el c. 21 dice que las causas y o igenes del Amo no son p i a i as del uno o del o o sexo sino comunes pa a ambos (766 D-E) y es después, como ya hemos is o, cuando expone las doc- ina~ epicú eas del enamo amien o seguidas de las suyas, pla onizan es. Pe o una duda se nos p esen a, o quizas no haya duda. Plu a co no con- cibe el enamo amien o como un p oceso ecip oco sino solamen e como una inci ación p oducida po la belleza ju enil del muchacho o de la mu- je en el a ón. La si uación de aquéllos es la de emiso es pasi os. Quizas no podamos pedi mas en es e pun o. O o in e ogan e es, a nues o modo de e , el siguien e: jCual es, en el ondo, el pensamien o de Plu a co ien e al llamado ((amo g iego))? Su ole ancia pa ece ue a de oda duda; asi, en el pa a o siguien e a 10s mencionados (767 A), ci a unos e sos en 10s que el ilédonos esponde que, en cues iones de belleza, an o le da muje como homb e, 61 es amJdéxios. El, en onces, emacha la b oma diciendo que debe cambia se belleza po i ud, pues ... ((un homb e que ama el bien y es noble jno a a pone su amo en la belleza y el buen na u al mis que en las di e encias de sexo?)) En cambio ya imos las acusaciones que hace al amo masculino y sus alabanzas del ma imonio. Pa ece que e da , en cie o modo, una de cal y o a de a ena. Quizas, como an es, no podamos pedi mb. O os aspec os del pensamien o de Plu a co nos apa ecen mas cla os y posi i os. Asi, e u a la iden i icación que hace Zeuxipo de amo con deseo ( nl8upía T~V "Epu~a Tahb ITOL~D ?i~aTaoTq ai pbs To d~6Xao~o ~K+EPO~OI;) T~V JIux i 767 C: haciendo la misma cosa de Amo y deseo deso denado que conduce al alma a 10 licencioso), donde nos pa ece que el epicu eo a aca al amo en gene al, de la misma mane a que hace Plu a co al p incipio del dialogo, po boca de su amigo Da neo, al e u a la acusación de P o ógenes de que el amo con muje es s610 lle a a la sa is acción del deseo y de place (750 D). Asi, as la a gumen- ación de P o ógenes, que exhibe las leyes solonianas en de ensa de sus azones, Da neo a aca, iendo en o os ex os ambién de Solón, y algu- nos mas de o os poe as, Pinda o, Sa o, g an ayuda pa a su causa. Pues si la unión isica con homb es, dice, que es con a na u a (I- apa ~Ú~L ), no sup ime ni daña la buena olun ad amo osa, es mucho mas lógico que el amo en e homb es y muje es, de acue do con la na u aleza (+Úoa), conduzca a la amis ad (75 1 D). El p opio Plu a co es a ambién en con a de la unión camal po el me o place , como leemos mas adelan e en sus p opias palab as: <<La elación isica (bp~Xía) sin amo es como el hamb e o la sed, al p oduci la sa is acción no lle a a buen in. Pe o la diosa (SC. A odi a) en colabo ación con E os, qui a la saciedad del place y c ea el a ec o y la usión (756 E))). Aquí es cie o que no se acla a que clase de unión es, homosexual o he e osexual, pe o en cualquie caso emos que pa a nues o au o es undamen al la amis ad, el a ec o, en las elaciones amo osas y en esa misma di ección se encuen a la a i mación que podemos lee un poc0 después (759 F), ambién po boca de Plu a co, de que el a o de A odi a es débil y de co a sa is acción si E os no 10 inspi a. E os iene, pues, como es 10 comun en el pensamien o ilosó ico g iego, la hnción espi i ual, en e a A odi a, el amo ca nal, y aun en Plu a co, como amos iendo, es a ele ado a la ca ego ia de dios en e al demon que solamen e es en el Banque e de su mas que ido maes o, Pla ón. O o ema que hemos is o su gi en el apa ado an e io es el de la amis ad, la ilia. ¿Es posible que en e 10s esposos su ja la amis ad? El ema de la amis ad iene un la go aigamb e ilosó ico. Pla ón le ha dedicado su dialogo Lisis que en an os aspec os se elaciona con el Banque e, pe o en áquél lajlía se nos apa ece como una elación ideal, basada en la 1~p6~q +~Xía que, a su ez iene sus aices en el np6~o +íXo , asun o de la idea del Bien. La amis ad pla ónica pe manece, casi, en el mundo de las ideas y no baja a la ie a. A is ó eles ambién le ha dedicado su a ención; su es udio ocupa 10s lib os VI11 y IX de la É ica nicomaquea pe o en ella abandona el concep o pla ónico de ((amis ad p ime a)) que oda ia habia usado, aunque con elabo ación pe sonal di e en e, en la ~ ica eudemia y pa e de la c amis ad pe ec a)) de la que de i an las a ias o mas de la amis ad. ~ is ó eles-admi e la amis ad en e homb e y muje (E.N.VIII7,1158 b), es o es, en e esposo y esposa, y aunque la clasi ique en el ip0 de amis ad basado en la elación de supe io idad -po supues o del esposo ien e a la esposa-, no dejamos de e en el10 un cie o log o. Puede se de aiz a is o élica, quizas, es a p esencia ei e ada de la ilia en Da keo, el po a oz de Plu a co, al co- mienzo del dialogo, cuando mide sus a mas con P o ógenes, en un pasaje ecien emen e ci ado (751 D), poc0 después de 10 cua1 enlaza la bonanza del ma imonio con la iloso ia ( q mpl yápo ai + Xooo+ia [yakj q] 751 E). El p opio Plu a co, enseguida (752 C), une sus ue zas a las de Da keo pa a e u a el ipo de ma imonio que concibe Pisias: (c.. una comunidad sin amo , ca en e de la di ina amis ad!)) Es al inal del dialogo donde nue amen e apa ece es e ema, en el e ce discu so. En esacamos es os pasajes: 768 E: ((¿Quien pod ia aguan a con paciencia a 10s que censu an a A iodi a en la idea de que al añadi se y asis i al Amo impide que su ja la amis ad?)) A iodi a, amo camal, se opone a E os, amo pu 0 que es el gene ado de ilia. Con eso Plu a co se es a oponiendo a quienes no econocen la exis encia de e os en el ma imonio y po an o la posibilidad en 61 de la amis ad. Po el con a io él la a i ma y de ahi que us igue, en cambio, a con inuación, la elación isica masculina, la npbs Bpp~ ' Bppe os 6p Xia , en pasaje ya comen ado. 769 B: ((Po el con a io la unión ca nal con las esposas es o igen de amis ad, como pa icipación en 10s sag ados mis e ios.)) Podemos eco da , an e es e símil, el espi i u piadoso de Plu a co que en la Consola io ad uxo em (61 1 D) le ecue da a Timóxena su comun iniciación en 10s mis e ios de Dioniso como una uen e de consuelo. 769 C: ((Mani es a que su na u aleza (SC. de la muje ) es noble en o os espec os censu ando que no es ap a pa a la amis ad, es ex a io.)) Y a con inuación llama a la muje ((campo ecep i o de amis ad)). Hemos comen ado ya ambos pasajes pe o no el que le sigue, donde econociendo 10s pelig os que en aña la belleza emenina dice: (( ... asi la na u aleza odeando a la muje de la g acia de su aspec o, de la pe suasión en su oz y de una belleza ísica seduc o a colabo a con la muje licenciosa en el place y el engaño, con la cas a g andemen e en la bene olencia y amis ad de su ma ido.)) Po an o a su juicio 10s dones isicos se án buenos o malos se@ su uso y no hay condena p e ia pa a la muje . C eemos que es a selección de pasajes dan una medida, si bien esumida o mas bien comp imida, del ico pensamien o de Plu a co en es e dialogo en el que su a amien o de una y o a clase de amo es adicional, pe o es nue o ((el acen o pues o sob e las i udes emeninas y sob e la belleza mo al del amo conyugal)), como ha sub ayado R. Flacelik e en el p ólogo de su edición del Ama o ius (No ice, p. 3 1, n. 2). F en e al ono ele ado de es e dialogo sob e el Amo , 10s Coniugalia p aecep a se nos apa ecen en un ni el mas amilia que no excluye, no conclusión es a en cada ela o sepa adamen e y es allí donde se e i ica la g andeza de la muje en e al homb e. En cuan o a las Vidus ya hemos señalado el in e és que ep esen an las de Licu go y Solón po su legislación sob e la muje . Aunque no podemos en a a ondo en ello, Plu a co no deja de mos a sus c i icas. Asi, no es a de acue do en que el elos del ma imonio sea solamen e la p oc eación (TEKVOTOL~~) como pa ece desp ende se de la legislación espa ana cuan o de la g iega en gene al - eco demos el pasaje ya ci ado del Con a Nee a-, ni ampoc0 ap ueba de e minados pun os de la soloniana, po ejemplo en 10 e e en e al ma imonio de la i. í~Aqpos (c. 20,2). Ocupa nos de odas las igu as emeninas que apa ecen en ellas es a ea imposible en 10s limi es impues os. Po el10 so10 oy a e e i me a un pe sonaje que me ha imp esionado siemp e especialmen e, Po cia, la muje de B u o. En el c.13 Plu a co nos p esen a a Po cia. E a hija de Ca ón de U ica y se habia casado muy jo en con B u o, su p imo, aunque ya e a ella iuda. B u o ha comp ome ido a 10s demas conju ados en la mue e de Césa y sabiendo en qué g an pelig o es an, log a man ene se se eno ex e io men e pe o, cuando es a en su casa, sob e odo po la noche, da mues as de una g an p eocupación. En onces ella, que ha enido una educación ilosó ica (+~AÓao+os de 10s mss. en luga del innecesa io +~XÓo~opyos de Sin enis, c . Goessle , p. 132, n. 22) y que amaba g andemen e a su ma ido (+íXa 8pos), no le quie e p egun a po su sec e o has a que le da una p ueba de que puede con ia en ella. Asi, manda sali a odos y se in ie e, con una na aja pequeña de las que 10s ba be os u ilizaban pa a co a las uñas, una he ida en el mus10 que le p oduce g andes dolo es y ieb e. Cuando B u o se mues a conmo ido y p eocupado, Po cia, en medio de 10s dolo es mas e ibles le dice: ((B u o, yo, que soy hija de Ca ón, no ine a u casa como una concubina pa a compa i solamen e el lecho y la mesa con igo, sino pa a ene pa e en u elicidad y en u desg acia. Tu compo amien o en elación a nues o ma imonio es o almen e i ep ochable, pe o en 10 que espec a a mi, ¿que p ueba o qué señal de econocimien o puede da se si no oy a sopo a con igo un su imien o ocul o ni p eocupaciones que exigen con ianza? Sé que la na u aleza emenina pa ece débil pa a sopo a un sec e o, pe o, B u o, exis e una o aleza en el ca ac e de i ada de una buena educación y del a o con pe sonas i uosas. Yo, ademas, soy hija de Ca ón y esposa de B u o. De es o an es me iaba poco, pe o aho a me econozco a mi misma como supe io incluso al dolo .)) T as es e discu so le con o a su ma ido c6mo se habia in lingido la he ida y B u o, asomb ado, le an ó 10s b azos al cielo y ogó a 10s dioses ene éxi o pa a mos a se digno ma ido de Po cia. Has a aquí las palab as de Plu a co. Indudablemen e es a pa eja le habia a aido desde siemp e. Reco demos que es p opues a como ejemplo de Mulie um i u es en el pa angón en e homb e y muje . La educación ilosó ica de B u o le e a muy ca a po que a la o mación ilod ica en el es oicismo jun o a su io, el U icense, unia su ace camien o a la doc ina pla ónica, po sus es udios en A enas, como esal a Plu a co en su compa ación con Dión (c.l,l), pe sonaje g iego con quien es a empa ejado en las Vidus. En cuan o a Po cia, ella es, un an o como su p opia esposa, Timóxena, la pe soni icación de la muje ideal, cul i ada, con una o mación ilosó ica, al como apa ece su p o o ip0 en el Ama o ius o en 10s Coniugalia p aecep a. Su inal supe a 10 que de es a muje se espe aba pues, según el ela o de Plu a co, se suicida me iéndose ca bones encendidos en la boca cuando que ian disuadi la de la mue e as el suicidio de B u o después de Filipos. Conclusiones De la mano de Po cia hemos llegado al inal de es e incomple o epaso al ema de la muje en Plu a co. LA que conclusiones podemos llega ? C eemos pode a i ma que su posición iene mucho de o iginal e inno ado a. La época en que le ha ocado i i , el apogeo del impe- io, es una época de c isis en la ins i ución de la amilia. Sabemos que la muje omana no es ya desde luego la ma ona de la época epu- blicana -ya no hay Co nelias-, y el ma imonio es a en o al descom- posición. Hemos de supone que algo de es e enómeno es é su- cediendo ambién en G ecia. po eso es impo an e su analisis del ema en 10s a ados de 10s Mo alia, especialmen e en el Ama o ius y en 10s Coniugalia p aecep a. Es cie o, como ya hemos mencionado, que su ob a es a den o de la adición de la Es oa media y a dia. F en e a Zenón y C isipo, que no saca on consecuencias de su equipa ación del homb e y muje en cuan o a i ud, An ipa o de Ta so, el maes o de Panecio, ep esen a la alo ación del ma imonio y la amilia y una nue a ap eciación de la muje . Pe o quizas es Musonio Ru o, de cuyos a ados 1T~pi yápou y Ei ip 6S o T@ C$ XoooC$~ yápos se han conse ado pasajes en Es obeo, quien ha podido in lui mas en Plu a co. Musonio, como dice Joseph Vog (op. ci . p. 161), ha pasado po encima de la doc ina es oica. El condena el a ico con he e as, escla as y muje es lib es ue a del ma imonio y 10 undamen a en la condena de que la muje e a obje o si enia elaciones sexuales con escla os, mien as 10s homb es conse an al de echo aun conside an- dose sus gobe nan es (12 Hense). Hay aquí una equipa ación é ica de 10s dos sexos, dice, con odas las consecuencias. Pe o Plu a co ha ido aún mas allá. Veámoslo. Amo y ma imonio (c!'pws y yápos) Pa a Plu a co no hay unión más sag ada que el ma imonio (yápo ~a'i oÚ o8o d 8pbs ~a'i y a ~óc, ic oi, yiyo ~ ob8' E~TLV 'i~po~ipa K~T~CEU~LS;). El amo conyugal es colabo ado de inmo alidad pa a el linaje humano (T~V yap iX o sc "E pw~a.. . o epyb dea aoias TQ ~VT)T@ yi ~ ). Asi se exp esa po boca de Da neo en el Ama o ius (750 C y 751 F) y ya hemos is o como es e pe sonaje es su po a oz. Es e ma imonio no es una me a unión ca nal, como hemos is o que e a la opinión de sus oponen es. El amo conyugal es ?pas y es o quie e deci que se ha do ado al ma imonio de oda la ele ación que es e concep o iene en su maes o Pla ón. Amis ad y ma imonio (+iXia y yápo~) En g an nume o de pasajes del Ama o ius hemos is o empa ejados ambos concep os. La +~Xía que es consecuencia del Epws apa ece po consiguien e como un componen e mas del amo conyugal. También aquí un concep o p opio del amo pla ónico es asladado a es a o a ca ego ia de amo . FilosoJa y ma imonio Plu a co, ambién po boca de Da neo, une amo conyugal y iloso ia en una ida de paz que se consigue as las u bulencias del amo mascu- lino ( TLVL yaX iq TQ TE$ yápo ai +~Xoao+ía ~~~EVOS T~V pío 751 E). Hemos is o p opugnado es e mismo ideal en el p ólogo y epilogo de 10s Coniugalia p aecep a y podemos in e i que 61 10 ponia en p ac ica en su p opio ma imonio. Pensemos en su esc i o de consolación a Timóxena. También en su ci culo de amis ades des acan las muje es. Ya hemos is o el papel que ep esen a Eu idice en sus enseííanzas, mas p obablemen e que Poliano. Timóxena, su esposa, ha esc i o a A is ila un a ado sob e el a eglo emenino que apa ece ci ado en sus consejos a Eu idice. Es a A is ila, de la que no sabemos más, se ia p obablemen e o a discipula del ci culo plu a queo. Y no ol idemos a Clea, a quien ha di igido sus consuelos en la mue e de León ide -no sabemos que ue an esc i os- y a quien dedica el De Iside y las Mulie um i u es. La consecuencia de odo el10 es, como ha des acado L. Goessle , (op. ci . p. 143) que Plu a co ha pues o oda la signi icación del ma imonio en la o ppíoo s, la o p~ á8~ a y la 61' BXo KP&OLS de la pa eja (Coni. p aec. 14, 19, 20). Es o no es una simple unión ma e ial de cue pos y bienes, cosa que ya hemos is o que echaza, sino una comunidad de la ida en e a (~o~ w ía T a - bs TOC Pío ). Po eso, pa a Plu a co, y en eso ambién inno a en e al es oicismo, la p oc eación no es el in del ma imonio. Pienso que las palab as con las que e mino, úl imas palab as omadas a Plu a co, exp esan con la mayo elocuencia su idea del ma imonio que e a, ademas, la que é1 habia lle ado a la p ac ica. Son del c. 7 de la Vida de Ca ón el Meno y dicen asi; ((Se cas6 con A ilia, hija de Se ano, que ue su p ime a muje , pe o no la única, a di e encia de Lelio, el amigo de Escipión. Pe o aquél ue mas dichoso,po que en sus muchos años de ida no se ace có mas que a una sola muje , aquélla con la que se desposó en su ju en ud)).