Dos inscripciones inéditas de Requena (Valencia)
Abstract
Corell, Josep
Full text
Faventia 912 (1987), 107-118 DOS INSCRIPCIONES INÉDITAS DE REQUENA (VALENCIA) Josep Corell La comarca de la Plana de Utiel, conocida igualmente como meseta de Requena-Utiel, ocupa la parte mis occidental de la provincia de Valencia, en el limite mismo con 1 s provincias de Cuenca y Albacete. if , Durante la época romana perteneqio al Conventus Carthaginiensis. Sin embargo, no se sabe a qué centrb urbano hay que adscribir esta región, ya que todos 10s centros conocidos en la antigüedad quedan muy distantes. Su romanización tuvo que ser bastante intensa, a juzgar por 10s restos romanos que se han encontrado en ella, entre 10s cuales se cuentan una veintena de inscripcionesl. A éstas hay que afiadir las dos que constituyen el objeto de este articulo. Ambas presentan, a causa de su estado de deterioro, graves dificultades de lectura. Pero su gran interés me ha movido a estudiarla darlas a conocer. BY I 1. Bloque de arenisca gris, locali ligeramente redondeado por arriba y roto por abajo. La parte superior y ambos lados estan simplemente ' CIL, 11, 5892-5894 (Requena); CIL, 11, 3217-3219, 5891, 6338 (Utiel); CIL, 11, 44504451 (Sinarcas). Para las inscripciones aparecidas con posterioridad al CIL, 11, véase R. BERNABEU L~PEZ, Historia Requena, Requena del Cabriel).
desbastados; la parte de atrás, tosca. El campo epigrafico se halla ligeramente rebajado y delimitado por una moldura (19x27 cm). La escritura es de poca calidad y esta muy erosionada, sobre todo en la parte izquierda. Por la moldura que enmarca el texto y por el tipo de escritura, podria datarse en la segunda mitad del siglo 11. Las dimensiones son: 50 x 37 x 17 cm. Las letras varian entre 2,5 y 3 cm. Según me ha comunicado José Luis Ramirez, la encontró por el año 1950 su padre, Roque Ramírez, al realizar trabajos agrícolas en la viña que posee la familia en la partida de Torrubia, cerca de la aldea de San Juan, término de Requena. En el lugar del hallazgo aparecieron otros restos de época romana. La conserva en su poder José Luis Ramírez, en la calle de San Ildefonso, núm. 24, Utiel. El texto parece ser el siguiente: SENEGIONI . AN . XV A F L. CROCAN E. MATER co'dII'A : M . 5 COR'PRIMITIV vs . COIV . .. . S.T.T.L. Senegioni, an(norum) XV,/ a(nimo) (?) f(ecerunt) (?) l(ibentes) (?) Crocanle mater (?),/ Co[r(nelia)] (?) [so(?)]cra, M(arcus)Is Cor(ne1ius) (?) Prim<i>>tiv/us coiu(nx) (?). S(it) t(ibi) t(erra) l(evis) . A Senegión, de 15 arios, le erigieron gustosamente este sepulcre su rnadre Crocane, su suegra Cornelia y su esposo Marco Cornelio Primitivo. Que la tierra te seu leve. Como signo de interpunci6n se usa una especie de virgulilla en las lineas 1 y 2, y un punto triangular en las líneas 4 y 6. En la línea 1 se lee bastante bien Senegioni, dativo de Senegio. La G se distingue perfectamente de las CC que aparecen en el resto del epigrafe. Si no se trata de un uso incorrecto de G por C, cosa poc0 probable ya que, en el interior de palabra, es rarisima tal confusiÓn2, el nombre Senegio seria atestiguado aquí por primera vez hasta el preEl uso de C por G es frecuente en Inscrlpaones, en tanto que el caso lnverso es muy raro, prlnc~palmente en lnterlor de palabra, cf J A CARNOY, Le Latzn d'Espagne d'apr2s les rnscrrptrons ktude lrnguutrque, Bruselas 19062, pp 153-154
sente. Por otro lado, Senecio aparece siempre como masculino, mientras que el epigrafe, si el texto propuesto es correcto, se refiere a una mujer3. Por ello, creo que es preferible considerar Senegio como una forma correcta, en lugar de suponer un error. Se trata de un antropónimo con el radical *senccviejo,, muy frecuente no solo en la onomástica latina sino también en la celta4. Al principio de la linea 2 se lee con cierta dificultad A F L5. De estas tres letras, únicamente la primera se lee bien; la interpunción solo es visible detrás de la última. Quizá haya que desarrollar esta fórmula en a(nimo) o a(ram) f(ecerunt) l(ibentes). Sigue, probablemente, Crocanle. En todo caso, parece ser que el trazo horizontal sobre la N es posterior6. De modo que queda excluida la lectura Crocantle. El nombre Crocane es atestiguado aquí por primera vez en todo el Imperio romano, al menos con esta grafia. Se trata, sin duda, de una forma aberrante, en lugar de Crocine o Crocale, documentadas tanto en Hispania como en otras partes7. Lo que sigue en la linea 3 es muy inseguro; 10s restos de letras aparecen espaciados y penetran en la caja del renglón superior. Solo hipotéticamente puede proponerse la lectura mater. Al inicio de la línea 4 se lee CO-; sigue un espacio en el que caben ' Sobre Senecio, cf. CIL, rr, p. 1092; ILER p. 747; véase también A. HOLDER, Alt-celtischer Sprachschatz, I-rrr, Leipzig 1894-1916, 11, 1473 s.; Ma Lourdes ALBERTOS, La onomastica personal primitiva de Hispania Tarraconense y Bética, Salamanca 1966, p. 204; J. UNTERMANN, Elementos de un atlas antroponimico de la Hispania antigua, Madrid 1965, pp. 159 s.; I. KAIANTO, The Lalin Cognomina, Helsinki 1965, p. 301. En el caso de que se hubiera grabado erróneamente Senegio por Senecio, tampoc0 resultaria imposible que el epigrafe se refiriera a una mujer. En efecto, en las áreas celtas e iliricas aparecen nombres con el sufijo -10 aplicados tanto a hombres como a mujeres; cf. I. KAJANTO, op. cit., pp. 121 s. Véase la bibliografia de la nota anterior. Aunque casi todos 10s derivados del radical *senllevan C. presentan G el franconio sinigus y el gótico sineigs; cf. A. TOVAR, Estudios sobre las prirnitivas lenguas hispánicas, Buenos Aires 1949, p. 149. El caso SenegiolSenecio, con sonora y sorda respectivamente, podria ser paralelo a Tongeta (CIL, rr, 295,5248, 5349), Tonceta (CIL, Ir, 296), Tongefamus (CIL, rr, 447, 5334), Toncetamus (EE, VIII núm. 14), etc. También seria posible A. P. I., a(ram) p(oni) i(usserunt). La primera letra de la línea 3 podria ser también una F; en tal caso, habna que leer Croca N(umeri) f(i1ia). Pero parece mis probable la lectura propuesta, ya que no hay interpunción entre la A y la N, aparte de que ambas letras van unidas. ' Cf. A. HOLDER, OP. cit., I, 1173; Ma Lourdes ALBERTOS, OP. cit., pp. 99, 294; ThLL, 11, Supplementum, 728. Crocine aparece dos veces en Hispania (CIL, rr, 1821, 3644), 10 mismo que Crocale (CIL, 11, 1600, 3011).
tres letras, luego se lee -CRA, que va seguido de interpunción. Puesto que, probablemente, se menciona la relación familiar que unia a 10s otros dos dedicantes con la difunta1 cabe suponer que se hizo 10 mismo en este caso. Podríamos, pues, reitituir el texto leyendo Co[r(nelia)] [so]cra8. A continuación sigue una M; 10s trazos horizontales son también posteriores, 10 mismo que el que se encuentra sobre la N de la linea 2. Es inseguro 10 que sigue al principio de la linea 5, quizá COR. De ser asi, apareceria abreviado una vez más el nomen Cor(ne1i~s)~. Los Cornelii estaban muy extendidoi en toda Hispania (cf. CIL, 11, pp. 1059s; ILER, pp. 682 SS.); aparecen también en otra inscripción de Requena (CIL, 11,4017=5893). A continuación se lee el cognomen Prim<i>tivlus o, tal vez, Prim<i>tivls, forma tan corriente casi como la primera y documentada en todas parteslO. Lo que sigue en la linea 6 resulta muy inseguro; da la impresión de que se ha efectuado alguna corrección. Tal vez haya que leer coiu(nx), grafia usada frecuentemente tanto kn la epigrafia como en las obras literarias al lado de coniux". Como he ve, no esta claro qué lazos unian a cada uno de 10s dedicantes con la difunta o difunto, otro punto igualmente problemático. Finalmente, se lee con toda seguridad S.T.T.L. Esta fórmula, tan frecuente en la España occidental, no aparece, en el País Valenciano, más que en dos inscripciones de Requena12 y en otra de Sinarcas, población de la misma comarcal3. ~ 2. Bloque de caliza blanca muy porosa, local, con las dos esquinas de la izquierda rotas. Los cuatro lados y la parte posterior están ligeramente trabajados. La escritura es de mala calidad y ha desaparecido, La forma socra alterna con socrus no s614 en Hispania (CIL, rr, 530,2936,5815), sino también en todas partes; cf. A. J. CARNOY, bp. cit., p. 225. El nomen Cornelia es abreviado también en Cor. en otra inscripci6n de Requena (CIL, 11, 4017 = 5893). 'O Cf. 1. KAJANTO, OP. cit., pp. 14 y 290. l1 Cf. CIL, rl, p. 1189; ThLL rv, p. 341. l2 Cf. CCI, 11, 5894; F. FITA, aViaje epigrdficon, BRAH 47 (1905), p. 231. l3 Cf. CIL, 11, 4551. Por lo que se refiere al uso de esta f6rmula en Hispania, véase J. VIVES, acaracteristicas regionales de 10s fo mularios epigrhficos romanow, en Actas del i I Congreso Español de Estudios Clásicos, Mqdrid 1956, Madrid 1958, pp. 486 SS.; cf. también G. HARTKE, Sit tibi terra levis. Formulae quaefuerint fatu, Diss. Bonnae 1901, principalmente pp. 42 SS.
parcialmente, en las seis primeras lineas a causa de la erosión. Las dimensiones son: 55 x 42 x 32 cm. Las letras varian entre 3 y 4 cm. Atendiendo al tipo de soporte (bloque de caliza sin recuadro moldurado), a la escritura (O completamente circular, tendencia a la horizontalidad de E, L) y a que el nombre aparece en nominativo sin D. M., podria datarse en el siglo I dc. Apareció en octubre de 1975, al realizarse labores de desfonde en un campo de Luis Gil Orozco situado en la partida (<El Ardal,, término de Requena. En el lugar del hallazgo se encontraron tégulas, fragmentos de pavimento, pondus, cerámica, etc. A unos 200 m aparecieron otros restos romanos en superficie y posibles restos de un horno cerámico. Se conserva en la finca (<El Ardaln. El texto resulta muy difícil de leer, sobre todo en las seis primeras lineas, donde la superficie epigráfica está mas dañada y llena de rugosidades. Se trata de un epitafi0 en el que podemos distinguir dos partes claramente diferenciadas. La primera comprende las lineas 1-4; aquí, al parecer, figuran en nominativo la nominación completa, la filiación, la origo y la fórmula H.S.E. En la segunda parte, que comprende las lineas 5-10, se presenta al difunt0 hablando en primera persona. El texto parece ser el siguiente: [-I Iu[ni]us(?) L(uci) (?) Iulni (?) f[iliu]s (?) Sosilnaibole, Gililtanus, h(ic) ~(itus) e(st).I5 Dolo [latlronlum manu olcisus sum. Fililus et generes1 hoc mihi f(ecerunt) m/kOonumentum. i? Junio Sosinaibole, hijo de Lucio Junio, gilitano, está aquísepultudo. Fui muerto a traición por una banda de salteadores. Mi hijo y mis yernos me han erigido este monumento.
Como signo de interpunción se usan dos trazos en forma de X en todas las lineas y detrás de cada palabra, a excepción de la última palabra de cada linea. Al principio de la linea 1 debia figurar el praenomen, que habrá desaparecido con el fragmento que falta. El nomen podria ser Zunius. Lo que sigue a continuación es muy inseguro, tal vez L.Zulni f[iliu]s. De ser esto asi, se mencionaria el praenomen y el nomen del padre, seguidos de filius. Aunque no se solia indicar el nomen del padre, puesto que era el mismo que el del hijo, no faltan ejemplos en que ocurre 10 contrario14. Los Zunii, frecuentes en toda Hispania (cf. CIL, 11, p. 1065; ILER, p. 708), aparecen también en la Plana de Utiel (CIL, 11, 4451; HAE 2241). Sigue Sosilnaibole, usado aqui como cognomen15. Tal parece la lectura más probable, aunque también serian posibles Sosilnaidole, Sosil nairole o So~ilnaprole'~. En cualquier caso, parece seguro que se trata de un antropónimo compuesto, documentado aqui por vez primera, aunque el elemento Sosinse encuentra atestiguado ampliamente en epigrafes latinos, ibéricos y galos". l4 Cf. R. CAGNAT, Cours d'Epigraphie latine, Paris 1898, p. 58 nota 2; P. BATLLE HUGUET, Epigrafia latina, Barcelona 1963, p. 32. l5 Parece del todo improbable la lectura Sosi natione, en la que pensé en un principio, considerando Sosi como genitivo de Sosos o Sosus, dependiente de un sobrentendido filius. En efecto, si es correcto el texto propuesto, ya se indicaria expresamente la filiación en 10 que antecede. Por otro lado, aunque se usa con frecuencia el nombre del padre en genitivo, omitiendo filius, esto ocurre con nombres indigenas, pero no con nombres griegos o latinos; cf. CIL, 11, p. 1200; R. CAGNAT, OP. cit., p. 58 nota 1. l6 Por la misma razón indicada en la nota anterior, parece improbable la lectura Sosilna prole[s], ahijo de Sosina Además, este modo de indicar la filiación, frecuente en 10s epitafios poéticos (cf. CLE, 251, 4; 254, 17; 295, 5; 388, 1; 1963, 8; 2080, 5), no se da en las inscripciones en prosa. l7 Para 10s materiales encontrados hasta el presente y su área de dispersión, asi como para las posibles conexiones del ibérico Sosincon las voces sosin, sosio, sosi de las inscripciones galas, véase A. TOVAR, op. cit., pp. 58 s.; .T. UNTERMANN, OP. cit., pp. 164 s. con mapa; Ma Lourdes ALBERTOS, OP. cit., pp. 211 s., 266, 273; D. FLETCHER, N. MESADO, aNuevas inscripciones ibéricas de la provincia de Castellón de la Planan, BSCC 44 (1968), pp. 149 SS.; D. FLETCHER, LOS plomos ibéricos de Ydtova (Valencia), Serie de Trabajos Varios 66, Valencia 1980, pp. 21s.; del mismo, aLos plomos escritos (Orleyl, V, vr y VII)~, en Materiales de la necrópolis ibérica de Orleyl (Vall d'Uxd, Castellón), Serie de Trabajos varios 70, Valencia 1981, p. 83; J. SILES, Léxico de inscripciones ibéricas, Madrid 1985, pp. 302, 377. P. PERICAY, aCorrespondencias en epigrafes griegos e ibéricos en zonas de contacto mediterráneas,,, en Actas del V Congreso Espanol de Estudios Clásicos (Madrid, 20 al 25 de abril de 1976), Madrid 1978, pp. 835 SS., sugiere incluso posibles contactos
Después del cognomen se lee, con toda probabilidad, Gililtan~s'~. Se trata, a todas luces, de un norhbre étnico en -tanus, sufijo que encontramos en la mayoria de 10s pueblos ibéric~s'~. Con 61 se indica la origo, es decir, la ciudad natal o patria del personaje20. Si esto es asi, hemos de pensar en Gili, la ciudad ibérica sobre cuya localización tanto se ha discutido y se sigue discutiendo todavia21. Se podria pensar que la presencia del étnico en la inscripción excluye el que Gili se encuentre en las cercanias del hallazgo, ya que en tal caso parece innecesaria su constatación. No obstante, el argumento no es definitivo, dado que algunas inscripciones ostentan 10s étnicos de 10s respectivos centros urbanos en que fueron erigidas: Edetanus en una inscripción entre sosinde las inscripciones ~béricas y galas con una serie de nombres griegos como Cocrinohy, Zwcrinarpoq, Caolq, Xhnohtq, Zqnohtavoq, Zo(~i611po5. l8 No parecen nada probables Ginltanus di Cinltanus. l9 Se ha discutido mucho sobre el origen del sufijo -tanus en 10s nombres étnicos; cf. U. SCHMOLL, Die Sprachen der vorkeltischen Indogermanen Hispaniens und das Keltiberische, Wiesbaden 1959, pp. 70 s; M. FAUST, Die antiken Einwohnernamen und Volkernamen auf -itani, -etani. Eine Untersuchung zur Frage des westmediterranen Substrats, Gottinga 1966; K. BALDINGER, La formación de 10s dominios iingiiisticos de la Península Ibérica, Madrid 1972, pp. 224, 250. Recientemente p. JACOB sostiene: <On constate d'abord que la majorité des peuples iberes portent, du moins & l'époque classique, des noms en -etes ou -etani. Contrairement a ce qu'on a pu aff~rmer, ces ethniques ne sont ni iberes, ni africains, mals purement grécolatins. Ils se sont constituts par la latinisation de terminaisons grecquesn. (aLe rBle de la ville dans la formation des peuples ibtress, en Mélanges de la Casa de Veldzquez, 21 (1985), p. 32). 20 Sobre la identificación entre patria y qiudad, cf. D. NORR, RE Suppl. 10, 454 SS., S.V. origo. Según A. DELGADO, Nuevo método de clasificación de las monedas autonomas de España, Sevilla 1876, 111, p. 244, K... es preciso inquirir la situación de esta ciudad en las cercanias de Játiva, y olvidar cuanto se ha dicho de Astures, Vacceos y Braccaros>>. De la misma opinión es E. HÜBNER, Monumenta Linguae Ibericae, Berlin 1893, núm. 41, p. 47: ((Situs oppidi ignoratur, sed propter typos quaerendus videtur circa Saetabim.~ R. MART[- NEZ VALLS, (<La circulación monetaria ibérica>>, BSAA 32 (1966), p. 245, al igual que A. BELTRAN MART~NEZ, alguna as cuestiones sobre numismática ibérica*, Numisma 165167 (1980), p. 43, la sitúa en las proximidades de Sagunto. Pero tal ubicación, basada en el parecido fonético entre Gili y el actual topónimo de Gilet, carece de fundamento. Basándose en la hipótesis sostenida por J. Carcopino, según la cual el nombre antiguo del rio Sicanus-Sucro, seria también el de Hiberus, L?. JACOB, art. cit., pp. 24 SS. y 36, sostiene que 10s top6nimos 'ErLh~crra (Ptol. 2, 6, 56), 'Ejshaora (Strab. 3, 160), así como 10s étnicos Thjrec,IThjreq (Theop. frag. 242), "Iyh~raq (Strab. 3, 166). Egelestani (CIL, 11, 5091) son reducibles todos a Gili, ciudad que sitúa cerca del Sucro. Sin embargo P. SILLIERES, aLe Camino de Aníbal,,, en Mélanges de la Casa de Velázquez, 13 (1977), pp. 79-81, no identifica Egelesta con Gili y se inclina a ubicar Egelesta en el LIano de la Consolacibn, cerca de Montealegre del Castillo (Albacete).