La recesión del neocorporatismo en España
Abstract
Sole Puig, Luisa Carlota
Full text
LA RECESION DEL NEOCORPORATISMO EN ESPAÑA Carlota Sol6 (Universitat Authnoma de Barcelona) 1. ETAPRS EN EL DESARROLLO DEL CORPORATISMO * No resulta descabellado afirmar que en España se han sucedido tres momentos y tres tipos de neocorporatismo,' en su historia más reciente. El rCgimen franquista aval6 un rigido corporatismo de Estado que estableció la inevitable obligatoriedad de afiliarse a instituciones como 10s Sindicatos Verticales cualquiera que fuere la actividad desempeñada, se fuera empresari0 u obrero. La ideologia que sustentaba la idea de que toda persona econ6micamente activa era definible como productor no pudo contrarrestar la fuerza de la realidad de la negociación, encubierta pero efec- * Actualmente se acepta plenamente el anglicisme ctcorporatismon en la literatura sociológica sobre este fenómeno social. La distinción semántica de este termino con el antiguo ucorporativismon, que time connotacioiies fascistas o medievales, según el contexto, responde a la necesaria cla~cación conceptual al referirnos a un fenómeno social nuevo y reciente en la historia de las sociedades avanzadas de corte occidental. 1. La deíinición de neocorporativismo que preside nuestro razonamiento es la de Schmitter, Ph.: ctUn sistema de representación de intereses, en el que las unidades constituyentes se organizan en categorías, lirnitadas en número, específicas, obligatorias, no competitivas, ordenadas jerárquicamente y diferenciadas funcionalmente; categorías reconocidas o permitidas (si no creada~) por e1 Estado y a las que se garantiza, deliberadamente, un monopolio de representación a cambio de observar algún tip0 de control sobre la selección de 10s lideres y la articulación de demandas y apoyos, (Schmitter, Ph., en Schmitter, Ph. y Lehmbruch, G. (1979) (eds.), Trends Towards Corporatist Intermediation, Contemporary Political Sociology, vol. 1, SAGE Publications, Londres Beverly). 5 1 Papers 33 (1990) (5143)
upapers*: Revista de Sociologia tiva, sobre 10s salarios y las condiciones de trabajo entre 10s empresarios y 10s obreros, a pesar de que el Gobierno las impusiera directamente en 10s últimos aiios del franquismo. Los cargos de representación de empresarios y trabajadores en 10s Sindicatos Verticales eran nombrados por el Gobierno y debían ser miembros de la organización política de la Falange, única permitida bajo el régimen franquista. De ahí que el control del Gobierno sobre el sindicato obligara a 10s empresarios a buscar canales alternativos de presión a través de las Cámaras de Comercio e Industrial, por ejemplo; y que 10s empresarios intentaran vías altemativas de negociación del conflicto laboral a través de contactos <tclandestinos)> con 10s movimientos sociopoliticos organizados de la clase obrera. Paulatinarnente, a partir de 1958 y hasta 1973 aproximadarnente, las razones económicas privan sobre las ideológico-politicas. Como afirman Martinez Alier y Roca Jusmet: <(La legislación sobre convenios colectivos de 1958 y de 1973 declaraba como objetivo de la negociación colectiva la integración en una comunidad de intereses y de propósitos de 10s distintos elementos personales que intervienen en el proceso económico y el fortalecimiento de la paz social. Pero, al mismo tiempo, hubo un énfasis nuevo sobre el hecho de que dicha negociación contribuiria a aumentar la productividad. El período de supremacia de la economia estaba justo empezando cuando el régimen franquista aún había de durar casi veinte aiios más. Este período de primacia de la economia alin no ha terminado. La economía habia de utilizarse más convincentemente que la vieja ideologia corporativista, como una teoria de la armonía social)>.' A pesar de la apertura económica, el control del Gobierno sobre 10s salarios fue más fuerte que la pretendida descentralización en la firma de convenios colectivos o la imagen aparentemente liberal que el régimen intentaba dar. La economía sigue primando en las negociaciones a espaldas de 10s gobiernos en muchas empresas, a partir de consolidarse el fuerte crecimiento industrial en la década de 10s años sesenta, por encima de la politica encorsetada a nivel sindical a través de las organizaciones verticales. El sindicalisme se desarrolla en forma de movimiento sociopolitico dotando a 10s trabajadores de auténticos representantes en el centro de trabajo, de la mano de Comisiones Obreras. La realidad se impuso una vez más y 10s Sindicatos Verticales se mostraron muy pronto incapaces de evitar el arbitraje de obligado cumplimiento en la negociación colectiva y fracasaron en establecer normas para controlar 10s salarios. De acuerdo 2. Martinez Alier, J. y Roca Jusmet, J., ctEconomía política del corporativisme en Espafia, del franquismo al posfranquismo, Papers, núm. 24, Barcelona, 1985.
La recesión del neocorporatismo en España con ese análisis, el primer momento y tip0 de corporatismo en la época franquista es débil, más que suave; por cuanto 10s acuerdos tripartitos entre asociaciones empresariales, sindicatos y el Estado (a través de 10s gobiernos) no se producian, no obstante la ideologia corporativista dominante de aquel régimen politico. Un segundo momento o tip0 de corporatismo corresponde a la época de la transición democrática que se inicia a la muerte de Francisco Franco y el nombramiento de Adolfo Suárez como primer mandatari0 español. Se hace preciso, hacia 1977, hallar interlocutores válidos. Los sindicatos son sensibles a esa nueva realidad y moderan sus manifestaciones verbales y posturas radicales en beneficio de un potencial entendimiento con la patronal y el Gobierno. Permiten que los partidos políticos tomen el protagonismo que a ellos atañe para establecer el primer pacto, más politico que político-económico, entre 10s agentes sociales decisives en aquel momento. Al Pacto de la Moncloa 1977 le siguen otros pactos sociales en 1979, 1981, 1982, 1983 y 1985, en 10s que se toman medidas concretas de concertación social sobre 10s salarios, con previsión de aumentos salariales calculados no ya sobre la inflación pasada, sino proporcionales a la inflación prevista. De esta forma se hace frente a 10s efectos negativos de la inñación sobre la redistribución de la renta y la asignación de recursos, y se establece una guia de la negociación colectiva y de la evolución futura de 10s precios en la economia. En ese segundo momento de corporatismo español 10s pactos fueron tripartitos o bipartitos según la coyuntura de las relaciones entre el Gobierno y 10s sindicatos y 10s deseos comunes de consolidar la democracia y aplacar 10s ánimos del Ejército. El Acuerdo Marco Interconfederal, el Acuerdo Nacional sobre el Empleo, el Acuerdo Interconfederal y el Acuerdo Económico y Social fueron pactos corporativos por el contenido y naturaleza de las medidas pactadas y las consecuencias en la disminución de la conflictividad laboral resultantes. Fueron pactos corporativos más all6 de la concertación social porque imprimieron a las relaciones industriales la impronta de la incipiente cultura económica basada en la racionalización de la puesta en juego de intereses contrapuestos. De ahi que pueda afirmarse que nuestro país ha transcurrido por la senda del corporatismo a semejanza de otros paises occidentales, a pesar de quedar tantas veces reducidos 10s acuerdos a las cuestiones salariales, olvidando otros temas cruciales en un marco de relaciones industriales, de haber perdido tantos afiliados 10s sindicatos mayoritarios y haber crecido la impresión entre la opinión pública de que sólo una minoria (de un diez 3. Maraffi, M. (1982), La societ2 neocorporatiua, I1 Mulino, Milán.
<<Papers,: Revista de Sociologia a un veinte por ciento) de 10s trabajadores asalariados estaban realmente representados en las negociaciones. Cabria preguntarse si el tercer momento del transcurs0 corporativo en España se inicia por la inflexión aparentemente irreversible en el clima de consenso y negociación de la concertación, o bien significa un paso más en la misma. dirección. El crecimiento económico a partir de la segunda mitad de 10s años ochenta aproximadamente, ha coincidido con un período de estancamiento e incluso de disminución real de 10s salarios. Esa coincidencia, insostenible desde la perspectiva sindical, ilevó a la jornada de huelga general del 14 de diciembre de 1988. Inmediatamente, 10s sindicatos recuperan viejas expresiones y consignas, antiguas manifestaciones y actitudes. Los conflictos sectoriales y las huelgas puntuales se suceden de manera intermitente avalando la correlación entre la inexistencia de acuerdos corporativos y el aumento de la conflictividad laboral. El núcleo de la cuestión está en si hemos entrado en un nuevo momento o periodo, cualitativamente distinto de 10s dos anteriores y duradero en el tiempo, en la via de la consolidación del corporatismo, o bien ha concluido el hechizo de la concertación social y su potencial encantamiento de las relaciones entre 10s agentes sociales, una vez desaparecidas las condiciones políticas y económicas que la habían hecho necesaria. La alternativa de la negociación libre de Ios salarios y condiciones laborales podria flexibilizar la estructura de salarios adaptándola a las condiciones de productividad y rentabilidad de cada empresa pero, a corto plazo, podria crear tensiones en el mercado de trabajo, especialmente ante el reto de la aplicación del Acta Única Europea después de 1992. Naturalmente, las razones de competitividad y de aumento de la productividad influirian la determinación de 10s salarios en un marco de negociación libre. El10 supondria un nuevo aprendizaje e internalización de valores sobre el trabajo y el empleo que requeriria un espacio de tiempo dilatado y no evitaria 10s conflictos puntuales en muchos sectores productivos. La negociación deberia establecerse sobre presupuestos nuevos, en todo caso distintos de 10s que presidieron 10s pactos de naturaleza corporativa desde 1977 en España. Los protagonistas podrian variar en relevancia por cuanto 10s gobiernos dejarian de controlar la negociación centralizada de las bandas salariales y actuarian con menor contundencia en frenar la inflación. Probablemente el10 repercutiria en cambiar las pautas de conducta de 10s agentes sociales en negociar de acuerdo con las previsiones de inflación, orientándose por 10s indicadores de la evolución de la economia española e internacional. Esta hipotética situación daria al traste con la práctica de acuerdos corporativos que ha ido forjándose en 10s últimos diez años a través de
La recesión del neocorporatismo en España 10s avatares y altibajos propios de la implementación de una nueva concepción del trabajo y de las relaciones industriales. Aparte 10s Pactos de la Moncloa, de carácter mis político que económico, 10s acuerdos firmados desde 1979 supusieron un coste social y humano que debe rentabilizarse a un plazo mayor que 10s diez años transcurridos. Por otra parte, la práctica de acuerdos corporativos, expresión de la nueva cultura económica que impregna suavemente las relaciones industriales en España, va pareja a la consolidación de la democracia. Al igual. que la tsansición democrática empieza a tocar fin, comienza a filtrarse una nueva pauta de conducta en relación a la negociación de las relaciones industriales entre sindicatos y asociaciones empresariales. Torcer esa dinámica supondría para 10s trabajadores, empresarios y Gobierno un coste social aún mayor a medio plazo. Conscientes de nuestro optimismo, intuimos que 10s agentes sociales son capaces de ponderar 10s efectos negativos y positivos del abandono total de las prácticas de concertación social y de la rigidez en conceder mecanismos de compensación a quienes conscientemente se avinieron a ceder poder adquisitivo y mejoras inmediatas en pro del bienestar social y la estabilidad política en consonancia con la internacionalización creciente de la economia española. Ese optimismo se ve enfriado por el análisis de 10s efectos que han tenido 10s acuerdos corporativos tras doce afíos desde la firma de 10s Pactos de la Moncloa. Uno de 10s principales objetivos del famoso pacto de 1977 era la reducción del desempleo, que en lugar de remitir ha seguido creciendo con fluctuaciones estacionales y coyunturales. Tampoco se ha manifestado claramente la relación entre la moderación de 10s salarios y la tasa de inversión, aumentando 10s beneficios de actividades especulativa~, en comparación con las directamente productivas, de forma asombrosa. El control de la inflación pareció conseguirse gracias a las restricdones de 10s aumentos salariales en el primer quinquenio de 10s años ochenta, pero en 10s últimos dos o tres años la tasa de inflación prevista inicialmente no ha coincidido con la tasa real de final de año. El gobierno socialista ha debido rectificar sus previsiones a la vez que 10s sindicatos se planteaban la necesidad de revisar su postura ante la moderación salarial asumida sin compensaciones reales. Por otra parte, 10s acuerdos corporativos se firmaron en época de crisis económica. Los argumentos políticos y económicos para justificar la política de concertación social se centraban en el mantenimiento de la estabilidad democrática y en la salida de la crisis gracias al esfuerzo solidario de la población activa, el consentimiento de las clases pasivas en la mejor utilización de 10s recursos e instrumentos disponibles para relanzar la inversión y aumentar el empleo. Después de un año de elevada
uPapersn: Revista de Sociologia conflictividad, el pacto corporativo quizá más elaborado y detallado de ese período, el Acuerdo Económico y Social de 1985, hace votos por la mejora del clima de confianza necesario para el desarrollo de la actividad económica, la disminución de incertidumbres, que redundarán en la elevación del bienestar general de la comunidad? Esos deseos se cumplirán si se resuelve la critica situación económica fomentando la ocupación a la vez que se mantiene el poder adquisitivo de 10s salarios, además de hacer frente a la modernización de la economia española ante el reto de la incorporación a la Comunidad Económica Europea. El marco y ámbito en el que debe procederse al saneamiento profundo de la economia, evitando desgastes y conflictos, es el de la negociación a tres bandas, que muy pronto acaba por denominarse concertación social. Envuelta en el ropaje de la armonía social, la necesidad de corresponsabilidad para una convivencia pacífica y fructífera y la solidaridad de agentes sociales, antagónicos en principio, la concertación social tiene visos de alcanzar 10s niveles mis altos de un acuerdo corporativo en un clima macroeconómico de superación de la crisis y de inicio de una etapa de crecimiento económico. 2. CRISIS O RECESION DEL NEOCORPORATISMO El análisis de las medidas contenidas en el Último acuerdo económico y social de naturaleza corporativa es útil para contrastar10 con el momento posterior a la huelga general del 14 de diciembre de 1988. 33 núcleo del AES se centra en 10s acuerdos sobre materia salarial. Los salarios aumentarán de acuerdo con la inflación prevista, se prevé la posibilidad de no cumplimiento de 10s incrementos salariales pactados, por parte de las empresas que acrediten, objetiva y fehacientemente, situaciones de déficit o pérdidas mantenidas en 10s ejercicios contables de 10s dos años anteriores a 1985. Para 10s años posteriores se contempla la previsión de la inflación en la fijación del aumento de salario. En esos casos deberán realizarse auditorías, con la excepción de las empresas de menos de veinticinco trabajadores, para las cuales 10s informes de 10s auditores se sustituyen por la documentación en manos de la dirección de la empresa. Esta posibilidad implica, de hecho, la institucionalización de cierta flexibilidad a la baja que beneficia a las pequeñas y medianas empresas al concretar 10s salarios. Implica asimismo la renuncia pot parte de 10s sin4. Acuerdo Económico y Social, 1985-1986, p. 31.
La recesión del neocorporatismo en Espafia dicatos a establecer unos mínimos salariales por sector con la previsible renegociación caso por caso entre las partes afectadas cuando se planteen incrementos salariales menores bajo la justificación de la difícil coyuntura por la que atraviesa la empresa en cuestión. Están también eximidas de acogerse a 10s incrementos salariales establecidos las empresas acogidas a. planes de reconversión industrial. En realidad 10s incrementos de revisión salarial ricaban siendo iguales o inferiores a 10s incrementos de la inflación prevista, de forma que el poder adquisitivo disminuye sin poder contrarrestarse esa disminución en el espacio de tiempo en el que se percibe la cantidad revisada, al ajustarse excesivamente 10s salarios a la tasa de inflación y no concederse margen alguno de pérdida de poder de compra del dinero. El ajuste en la previsión de la tasa de inflación en 10s últimos a6os por parte del Gobierno avala la pérdida recurrente del poder adquisitivo de 10s salarios y la tendencia por parte de las empresas a repercutir sobre 10s precios la parte de beneficios arrebatada por el salaria.' Otros aspectos importantes en relación a las condiciones de trabajo son también contemplados en el Acuerdo Económico y Social, como la seguridad e higiene, el absentismo, derechos laborales, patrimoni0 sindical y medidas para fomentar la inversión y crear ocupaci6n. En el caso de 10s cinco primeros temas, las recomendaciones se concretan en medidas antiabsentismo, por ejemplo para controlar el absentismo injustificado y regular el justificado a través de reducciones salariales. Se contempla la posibilidad de introducir nuevas tecnologías, nuevas técnicas de gestión y nuevas formas de utilizar las materias primas por parte de la empresa, previa consulta a 10s trabajadores, que pueden decidir sobre la salubridad o conveniencia para la salud física y/o mental de ese cambio en el proceso productivo. Esas breves incursiones de un acuerdo como el AES en la negociación de las condiciones de trabajo abren la puerta tímidamente a la condición de corporatismo de un pacto entre sindicatos, patronal y Gobierno. Las formas de contratación laboral, formación profesional y ocupacional, legislación laboral y otras, atienden tanto a las condiciones de trabajo como a la incorporación al mercado de trabajo de colectivos como 10s jóvenes, 10s parados de larga duración y otros. No aportan, por otro lado, ninguna novedad por 10 que respecta a 10s contratos de prácticas, a tiempo parcial, de relevo o de inicio de una nueva actividad. Obviamente se regula también el despido. 5. Sarnpedro, J. L. (1985), La inflacidn, la prótesis del sistema, Montesinos, Bar-. celona, p. 137.
icPapers)>: Revista de Sociologia Aparte 10s aspectos puntuales y de amplia polémica como el de la transferencial del patrimoni0 sindical, una parte sustancial del Acuerdo Económico y Social de 1985 se dedica a la negociación de 10s convenios de centro, a fin de alcanzar como ámbito menor el de la empresa. Los firmantes del pacto se comprometían a alcanzar la unidad sectorial del ámbito nacional, incluyendo en 10s convenios colectivos las particularidades del sector y otras cuestiones de orden más general ya establecidas en anteriores acuerdos o pactos de nivel superior. Implícitamente, se daba por supuesto que la negociación se estableceria por dos años con 10s dos grandes sindicatos y en todo el territori0 español, para todos 10s trabajadores, afiliados o no a las centrales sindicales. Se olvida el constante flujo entre las cúpulas sindicales y sus respectivas bases que podrían controlar el cumplimiento de las medidas contenidas en el acuerdo. El relanzamiento de la inversión y la creación de nuevos puestos de trabajo fue uno de 10s objetivos más llamativos del AES. La concatenación del crecimiento inducido de la inversión, a partir de la recuperación de 10s beneficios empresariales por reducción de 10s costes salariales y fiscales y en menor grado 10s financieros, con la creación de empleo es anunciada en el AES como una declaración de política económica por parte del Gobierno. Las medidas para la creación de empleo se concentran en la disminución de la presión fiscal, la lucha contra el fraude y la contención del déficit públic0 para añadir 10s mecanismos incentivadores de la inversión como la congelación de 10s tipos impositivos, el incremento de las de~~ravaciones, las deducciones a la mota de la Seguridad Social por cada nuevo trabajador ocupado. Estas medidas fiscales a favor de la inversión no canalizan automáticamente 10s excedentes empresariales hacia la actividad inversora en actividades directamente productivas. La constatación empírica de que la tasa de paro ha aumentado, a pesar de la disminución de 10s costes salariales unitarios (y el descens0 del poder adquisitivo de 10s salarios) y la mejora de 10s excedentes de explotación empresarial, es buena prueba de que no necesariamente aumenta la inversión productiva. Las empresas destinan frecuentemente 10s beneficios obtenidos en mejorar su propia situación hanciera y en algunas circunstancias en renovar el equipo de capital o modernizar la tecnologia. Y ésas son actividades más frecuentes entre las grandes empresas que entre las medianas o pequeñas empresas. En resumen, la creación de empleo no fue el objetivo alcanzado con pleno éxito a través del pacto, pero la coyuntura económica al término del AES favoreció indirectamente una mejora en la situaci6n. La reconversión industrial, sin embargo, se había estado produciendo por sectores, a duras penas y con grandes costes sociales, al margen del
La recesión del neocorporatismo en España control directo mediante pactos y acuerdos. Por otro lado, la mejora en la situación económica repercute en un rebrote inflacionista que se manifiesta precisamente en el momento en que 10s sindicatos deciden convocar la huelga general del 14 de diciembre de 1988. Aunque 10s hechos sean económicamente explicables, a nivel social se produce desazón y pérdida de credibilidad respecto a la política económica gubernamental. Si durante más de un quinquenio esta política estuvo respaldada por 10s sindicatos, con mayor perseverancia acrítica por parte de la Unión General de Trabajadores, a partir de 1987 las denuncias a la quiebra del modelo de concertación social desde el bando sindical son constantes. Se argumenta que 10s pactos sociales son difícilmente compatibles con medidas de política económica neoliberales, al tiempo que se rets al Gobierno a cumplir su parte en el compromiso del giro social. Todos esos acontecimientos nos llevan a reflexionar sobre la crisis o incluso defunción, según algunos autores: de la concertación social, y por ende del neocorporatismo en nuestro país, a la luz de la conceptualización elaborada por diversos estudiosos? Es evidente que 10s intentos de definición del neocorporatismo como sistema económico o modo de producción," como subsistema politicoP como estructura política más que ideología,'O como organizaciones colectivas o colectividades," como una forma de Estado en el sentido de sistema polític0 global,12 como desarrollo ulterior del sistema capitalista de producción l3 o como forma de oposición en las sociedades capitalistas avanzadas a la fuerza de la clase obrera organizada," no dan cuenta de las dificultades en la puesta en práctica de una política continuada de pactos y acuerdos corporativistas. 6. Segura, J., ctConcertaci6n o conflictos, en Santos Juli6 (comp.), La desavenencia. Partides, sindicatos y huelga general, Aguilar - El País, Madrid, p. 279. 7. Sol6, C., ctEl debate corporativismo-neocorporatismo~>, Revista Espafiola de Investigaciones Sociol6gicas, núm. 26, Madrid, 1984. 8. Winkler, J. T. (1977), ctThe Corporatist Economy: Theory and Administrationn, en Scase, R. (ed.) (1977), Industrial Society: Class, cleavage and Control, George Allen an Unwin, Londres. 9. Schmitter, Ph., ctStill the Century of Corporatism)>, The Review of Politics, vol. 36, núm. 1, 1974. 10. Panitch, L., ctThe Development o€ Corporatism in Liberal Democracieso, en Schmitter, Ph. y Lehmbruch, G. (eds.), 1979. 11. Offe, C. y Wiesentahl, H., ctTwo logics of coiiective action, theoretical notes on social classe and organization form Political Power and Social Theory, núm. 1, 1980. 12. Jessop, G., ctcorporatismo, Parliamentarisrn and Social Democracy>>, en Schmitter, Ph. and Lehmbruch, G. (eds.), 1979. 13. Offe, C. y Wiesentahl, G., op. cit., p. 176. 14. Cawson, A. (1982), Corporatirm and Welfare: Social Policy and State Intervention in Britain, Heinemann Educational Books, Londres.