Estructuración de clases y desigualdad : la España de los años 70 y 80
Abstract
Miguelez Lobo, Faustino
Full text
ESTRUCTURACION DE CLASES Y DESIGUALDAD: LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 70 Y 80 Faustino Miguélez Lobo (Uniuersitat Autbnoma de Barcelona) EL PROBLEMA PLANTEADO Los últimos 15 o 20 años han registrado cambios profundos y acelerados en la estructura social espafiola. El nivd mis llamativo de cambio tiene su base en el terreno politico y se refiere a las posibilidades de expresión y estructuración de intereses que gran parte de la sociedad no tenia a principios de 10s 70. Se trata de un proceso de normalización que legitima y da carta de ciudadanía a la lucha por 10s intereses particularistas, a la competitividad por ascender socialmente. En teoria se compite en igualdad de oportunidades, pero tanto la situación laboral como el estatus familiar y otros factores desequilibran en la práctica tal igualdad teórica. Los cambios han sido también muy profm~dos en el trabajo, a consecuencia de la crisis y la reestructuración. Seria limitado centrarse aquí en 10s cambios meramente materiales --que, por supuesto, son importantesolvidando el análisis de las estrategias de 10s diversos sujetos implicados. La crisis es un elemento clave, desde el punto de vista del análisis socioIógico, por cuanto se presenta en un momento en que personas, grupos y fuerzas sociales pueden empezar a contar con formas normales de expresión que hasta entonces no habían tenido legalrnente: partidos, sindicatos, instrumentos de presión de divers0 tipo, medios de comunicación, canales de movilidad, etc. Hay un tercer nivel en el que la investigación parece más difícil, pero en el que 10s cambios son de trascendencia indudable para el problema 21 Papers 33 (1990) (21-34)
<<Papers,: Revista de Sociologia que nos ocupa. Me refiero a cambios en 10s valores y en las pautas de comportamiento. Se ha hablado de crisis de valores colectivos como solidaridad, organización colectiva y otros para dar pie a concepciones más individualista~ y más centradas en las exigencias de la persona. La pregunta que nos planteamos es hasta qué punto estos cambios están incidiendo sobre la estructuración de clases en nuestro país. Es decir, en qué grado están cambiando las caracteristicas que presentan las clases sociales, asi como las formas en que se relacionan. Por supuesto, no son pensables cambios revolucionarios ni la desaparición de factores tradicionalmente presentes en la estructuración de clases; por el contrario, 10s cambios mismos que dibujaremos son en parte resultado de estrategias sociales en presencia. En concordancia con este estado de la cuestión, se plantean las hipótesis siguientes: que 10s cambios en la estructuración de clases introducen ciertos rasgos que podríamos calificar de emodernización>> en el sentido de semejanza con otros paises de nuestro entorno; que tales cambios tienen que ver con transformaciones profundas y duraderas en la situación en el trabajo y con pautas de comportarniento y valores ligados a cambios en Pos intereses tanto en el trabajo como en la política; que, como consecuencia de esos cambios en la estructuración de clases, aparecen formas nuevas de desigualdad que son la manifestación mis llarnativa de la nueva correlación social. TRANSFORMACIONES EN LA ESTRUCTURACION DE LAS CLASES En el breve espacio de un articulo no puedo proponer un análisis detallado de la estructuración de clases, sino más bien señalar 10s que son, a mi juicio, 10s aspectos hoy mis significativos del cambio que est6 teniendo lugar. Quiero referirme fundamentalmente a tres, sin que esto haya de equivaler a ninguna pretensión de exhaustividad: la fragmentación de clases, el ascenso de las nuevas capas medias, la emergencia de la ideologia tecnocritica. La fragmentación de la estructura tradicional Los cambios en el trabajo y en la economia, también en las formas de pensar y en las formas de vida, parecen estar fragmentando la estructura
Estructuraci6n de clases y desigualdad: la España de 10s años 70 y 80 de clases tradicional. Se ha señalado principalmente la fragmentación de la clase obrera, por cuanto la propia situación en el trabajo provoca la existencia de sectores con dificultades de comunicación entre si; ocupados frente a parados, estables frente a inestables, trabajadores a tiempo pleno frente a trabajadores a tiempo parcial, trabajadores legales o declarados frente a sumergidos o ilegales, pueden ser algunas de las manifestaciones de dicho fenómeno; o bien la situación laboral introduce diferencias importantes en 10s objetivos que persiguen 10s diversos colectivos (empleo, salario, condiciones de trabajo, promoción, más autonomia), poniendo el acento respectivamente sobre unos u otros, según 10s grupos laborales de que se trate; o bien 10s instrumentos que se utilizan para lograrlos y legitimarse son diversos (sindicatos generales, de categoria o de empresa, rechazo de la sindicación y opción por formas personalistas de relación bien desde una posición de debilidad -trabajadores sumergidos, por ejemplobien desde una posición de fuerza -técnicos y profesionales). Pero tal fragmentación se ha dado también en otros niveles de la estructura de clases tradicional. Por ejemplo, las nuevas capas medias que muestran claras diferencias con las capas medias tradicionales; o la aparició~ de nuevas elites sociales que luchan con las tradicionales por el control de 10s resortes fundamentales del poder económico y política, así como de la influencia ideolhgica. Pero el problema no es s610 un problema teórico, es decir, de búsqueda de nuevos indicadores para esta nueva estructuración de clases, sino tambi6n de significado práctico de la fragrnentación misma en la estructuración de las clases y en definitiva en el funcionamiento de la sociedad. Veamos algunas cuestiones al respecto. Las organizaciones sociales tradicionales se encuentran con una dificultad cada dia mayor para agregar las demandas tan diversificadas de sus tradicionales representados y presentarlas en propuestas y plataformas únicas, esto es, aceptables globalmente por todos ellos. Esto explica la oposición tan radical de algunas de estas organizaciones a ciertos fenómenos que están en el origen de la fragmentación -por ejemplo, la oposición de 10s sindicatos al trabajo precario, a la flexibilizaci6n, etc.-, pero explica también las dificultades con las que una estrategia de recomposición puede chocar. No es casualidad que algunos grandes sindicatos europeos empiecen a dar mucha importancia a estrategias externas al trabajo, dirigidas a lograr una distribución de 10s recursos públicos más favorable a 10s trabajadores con ingresos más bajos, no limitándose meramente a 10s recursos generados en el momento de la producción; ell0 sugiere la aparición de nuevas formas de articulación de intereses que abarcan a colectivos en posiciones diferenciadas con respecto al trabajo.
ctPapers~: Revista de Sociologia Mientras tanto, 10 que parece más evidente es la acentuación, en sentido localista y gremialista, de tendencias corporativistas existentes en 10s colectivos laboralmente mis seguros y sus familias empujando, al mismo tiempo, a mucha gente hacia la disgregación y el anonimato; la situación de estos dtimos no sería precisamente envidiable, puesto que serían pasto de grupos muy cerrados o de un Estado que, en esas circunstancias, sería más y mis tecnocrático. El desarrollo de las nueuas capas medias , Las transformaciones económicas, políticas y culturales han hecho aumentar notablemente el sector técnico y profesional, aquellos cuya ocupación está ligada a aspectos técnicos, organizativos y de control en las empresas, a la administración y al desarrollo de las diversas políticas pública~, a las actividades culturales, etc. Se trata de capas sociales desarrolladas en estrecha relación con la ocupación -a veces en relación con itnuevas ocupaciones>>--, pero en una situación de trabajo totalmente segura y con sólidas perspectivas de mejora -10 que 10s autores de la teoria dualista (Piore, 1983) o segmentalista (Edwards, Gordon, Reich, 1985) llaman el segmento primari0 independiente-, es decir, una ocupación que les da seguridad, promoción, poder e influencia en muchos casos. De todos estos aspectos, su cercanía al poder, mayor o menor según 10s colectivos, es la característica dominante. Esta cercanía al poder permite a las capas altas controlar influencias, tener acceso privilegiado a información, influir en la elaboración de las leyes, 10 que a menudo se traduce en la obtención de buenos negocios para ellos mismos o para sus f amilias. Estos sectores producen, organizan o controlan una serie de bienes de gran importancia estratégica en nuestra sociedad. Su relación con una actividad va mucho más allá de la inserción en una empresa o en una institución con unos intereses concretos y unos objetivos específicos. Tampoco se trata sólo de que puedan gozar de unas condiciones de vida mejores que otros sectores porque perciben más ingresos, o de que puedan tener mejores condiciones laborales o de que gocen de especiales relaciones de trabajo. Se trata de que 10s recursos que tienen entre manos son algo que afecta al conjunt0 de la sociedad, configurando 10 que se suele llamar la modernización de las relaciones Estado-sociedad. Aquí está una de las razones básicas de su fuerza e influencia y 10 que les da, a ellos y a sus hijos, el acceso a posiciones de responsabilidad, privilegio y promoción. Parte de 10s nuevos valores y pautas de comportamiento que se están
Estructuración de clases y desigualdad: la España de 10s años 70 y 80r desarrollando son coherentes con la rapidez y la importancia del ascenso social de estas nuevas capas medias. La competitividad individual es uno' de 10s ejes dominantes de las relaciones, contra otros valores más solidarios y colectivos en el pasado que estas mismas capas mantenim gracias. al contacto con la clase trabajadora. EI éxito individual, medido a través. de la obtención de ingresos elevados y el estatus social alto, se convierte en un indicador de capacidad indiscutible y en una forma de legitimación en la sociedad. Por contra, la pobreza y la escasez de oportunidades tienden a ser vistas como indicios de poca valia personal. La razón estada en que nuestra sociedad ya no niega sus derechos a muchos, como bajo la dictadura, sino que 10s reconoce a todos en una situación donde, teóricamente, la posición social tiende a revalidarse en un mercado abierto, sobre la base de las capacidades que cada uno aporte: (Giddens, 1979). Pero no deja de haber contradicciones entre 10s intereses reales y esta ctnueva ideologia)>; se manifiestan tales contradicciones, por ejemplo, en la existencia de ciertos vinculos grupales internos que llevan a estas capas a desarrollar fórmulas de autoprotección del grupo, a una utilización doméstica y de amiguismo de 10s recursos públicos y a dar más importancia a estas relaciones y a la confianza personal que a las presuntas capacidades técnicas, negandb asi, en la práctica, 10 que es su propia base de legitimación. (Miguélez, Solé 1987). La ideologia tecnocrática Los acelerados cambios en la economia, la política y la cultura, así como el pujante ascenso de las nuevas capas rnedias a9 que me he referido, están siendo el caldo de cultivo de la nueva ideologia dominante que podríamos caliíicar de tecnocratismo para sintetizar algunos de sus rasgos fundamentales. Una ideologia que, asumida en gran parte por estas nuevas capas medias, sin embargo, responde mucho más a intereses, ambiciones. y simbolismos de las viejas y, sobre todo, de las nuevas elites. Podemos referirnos a la racionalidad económica por encima de cualquiera otra racionalidad como al rasgo más evidente de dicha ideologia, una racionalidad que no se asume s610 como propia de la empresa privada, sino que ha invadido la pública, la administración, las instituciones de todo tipo, aun las culturales. La relación costo-beneficio, medida por e1 arbitraje presuntamente neutral del mercado, es el criteri0 de toda eficacia; tiende a ser defendido sobre todo 10 demás, sea esto la participación de 10s ciudadanos y el seguimiento de ciertos ritmos de cambio, sean las condiciones de trabajo, sea el contenido del mismo servicios que se ofrece
<<Papers>>: Revista de Sociologia (por ejemplo, dar más importancia, en la práctica, a que TV no tenga pérdidas que al contenido de sus programas). Este tip0 de racionalidad permite a las elites gobernantes escapar más fácilmente al control diario no s610 de la oposición, sino también de la opinión pública o de organizaciones sociales no acordes con la linea política que se mantiene. Está luego el convencimiento de la centralidad del desarroílo científicotécnico que suele ir acompañada de un posicionamiento muy acrítico ante el mismo. Tal desarrollo es visto y presentado por la ideologia tecnocrática dominante como una variable externa y casi mágica, que se cree por si misma alentadora del progreso, se invoca para frenar ciertas reivindicaciones o para justificar casi cualquier estrategia. Como externa e intocable deja, una vez mis, a quienes gobiernan las empresas, las instituciones o el Estado, al amparo de cualquier intervención controladora por parte de la sociedad. En tercer lugar hay que referirse a una concepción totalrnente jerarquizada de la sociedad y de las instancias colectivas; no hay posibilidad de que las cosas funcionen sin esa jerarquización que, por 10 demás, es presentada como correspondiente a la existencia de capacidades diferenciadas que es necesario recompensar diferenciadamente; o las capacidades o 10s votos han designado las personas que están en la cúspide y es mal admitida la critica a las mismas --que tiende a ser presentada como critica a las formas de convivencia aceptadaso se tienden a rechazar formas de participación estables siempre en aras a la presunta eficacia y a la presunta competitividad con otras organizaciones u otros paises. Pero una vez en la cumbre el tecnócrata se cree infalible e intocable: sus decisiones son las mejores, porque son aquellas que cuentan con mis apoyo de conocimientos técnicos, sus errores son insalvables errores de la técnica. (McLennan 1989). Las que podriamos llamar las <tnuevas elitesn son 10s principales transmisores de esta ideologia -las nuevas elites manageriales y políticas, técnicas, comunicacionales y culturales, es decir, 10s sectores más altos de las <tnuevas capas medias)>- que se revela no s610 eficaz para penetrar en áreas de poder e influencia, sino también como barrera protectora de su posición en la cumbre, pues nadie en mejor posición que las elites para ir en cabeza de la innovación, para evaluar 10s logros o para valorar la eficacia de la gestión. Formadas en el curso de muy pocos años y en parte todavía inseguras de su poder e influencia, las nuevas elites tienden a autoprotegerse y a vincularse por múltiples lazos a pesar de las posibles diferencias políticas, pero, al mismo tiempo, a acercarse a la clase dominante tradicional. La modernización rápida y a toda costa es la bandera que las nuevas
Estructuración de clases y desiguaidacl: la España de 10s años 70 y 80 elites proponen a la sociedad. Pero no parece que la participación ciudadana para definir el presente y el futuro, en toda su complejidad, haya aumentado mucho. Por el10 la modernización la definen las elites hasta 10s mínimos detalles: qué tip0 de reestructuraciones, qui tip0 de gastos, qué tipo de consenso social y hasta, dentro de poco, qué tip0 de organizaciones sociales van a ser viables y cuáles no. Así, tecnocratismo y elitismo pueden estar invadiendo la cotidianidad de las relaciones sociales (en la política y fuera de ella) de tal manera que esto sea uno de 10s factores que expliquen fenómenos tan dispares como el absentismo en la política por un lado y 10s brotes de protesta -a veces poc0 duraderos porque son difícihente organizables, a veces estrambóticospor otro. CLASES: EJEMPLO CONCRETO Sobre 10s datos de la Enquesta Metropolitana de Barcelona (Izquierdo, Miguélez, Subirats, 1986), vamos a descifrar algunos de 10s factores concretos que intervienen actualmente en la estructuración de clases. Conviene advertir que operamos con un indicador de cla.se limitado, la categoria socioeconómica, con el objetivo de poder apreciar la iduencia de tales factores; ciertos aspectos más directamente políticos y culturales no son captados con tal indicador. En la tabla adjunta señalamos una distribución en base a tres grandes bloques diferenciamdo, en el Area Metropolitana, la ciudad de Barcelona del resto del Area.' Distribución de las categorías socioeconómicas, según lugar de residencia Barcelona Resto área Total Categorías altas ........................... 20,5 5,7 14,5 Categorías medias ........................ 37,8 23,2 31,9 Categorias bajas ........................... 38,3 67,9 50,3 No clasificables ........................... 3,4 32 3,3 1. Las categorías se distribuyen en 10s tres bloques de la manera siguiente: en las categorias aitas estan 10s empresarios con asalariados, 10s profesionales liberaies, 10s directores-gerentes, 10s tecnicos altos; en las categorías medias se ubican 10s empresarios
apapers*: Revista de Sociologia Es en las categorias altas donde principalmente se ubican las nuevas capas medias más dinámicas, a las que nos referíamos en el apartado anterior y, por supuesto, las elites, nuevas y antiguas. Si comparamos estos datos con 10s resultantes del Censo de 1971 (o Padrón de 1975), con precaución, dado que en nuestro caso se trata de datos muestrales, podemos observar que la proporción de estas categorías aumenta, pero que sobre todo el aumento se da en la gran urbe (Barcelona) donde se van concentrando 10s centros decisionales -económicos, sociales, políticos y culturalesque son aquellos en que estas capas están presentes y donde, además, residen. También han experimentado crecimiento las categorias medias, y en particular en ellas el que podríamos calificar como <(sector bajo de las capas mediass, si la expresión no resulta demasiado complicada, es decir, 10s técnicos medios. Igualmente, la diferencia entre la urbe central y la periferia es notable a favor de la primera, aunque no tan marcada como en el caso anterior. Por Último, las categorias bajas han decrecido -a favor del bloque anterior, presumiblementey en este caso 10s residentes de la periferia casi doblan a quienes residen en el centro. Por supuesto que centro y periferia han de ser tomados aquí con un cierto relativismo en su acepción geográfica, por cuanto ciertas zonas del <<Resto del Ares)>, como el Vallés Occidental, tienen una distribución categorial muy semejante a la parte urbanísticamente mejor equipada de la ciudad de Barcelona, mientras que otras zonas de la misma Barcelona, por ejemplo Nou Barris o Ciutat Vella, se asemejan a zonas extremas del Area. En la distribución categoria1 intervienen factores tradicionales: ser asalariado o ser trabajador independiente, tener o no tener propiedades; pero cada vez incide más en el nivel de estudios que se ha adquirido -sobre todo en las gnuevas capas medias>>- o el tipo de trabajo, sólido o precari~, que se ocupa o bien de tener o no tener trabajo, o la diferencia entre ser activo o no serlo. Vamos a referirnos en particular a 10s aspectos laborales. sin asalariados y 10s autónornos, 10s técnicos medios, 10s adrninistrativos, 10s contramaestres; en las categorias bajas, halmente, 10s obreros cualificados, 10s obreros no cualificados, 10s trabajadores de 10s servicios, 10s trabajadores agrarios.
Estructuración de clases y desigualdacl: la España de 10s años 70 y 80 ESTRUCTURACION DE CLASES Y TRABAJO Poder trabajar o no se ha convertido en una importante línea divisoria en nuestra sociedad que bloquea del lado del no trabajo 10s proyectos de futuro, 10s objetivos de igualdad o de movilidad o las pautas de integración social activa para mucha gente. Las tasas de paro son, según nuestra encuesta, de 3 o 4 puntos superiores a 10 que registran 10s datos oficiales, si asurnimos una concepción subjetiva.de1 paro que se expresa no sólo en el deseo de trabajar, sino también en cierta búsqueda de trabajo, aunque no necesariarnente por 10s cauces reglamentados; la razón de esta interpretación mis <(laxa)> del concepto de paro está en que puede haber mucha gente deseosa de trabajar pero que haya abandonado las formas de búsqueda reglamentadas, convencidos de que son infructuosas. La situación de paro tiene hoy tres posibles alivios: las subvenciones del Estado, el trabajo ilegal, 10s recursos obtenidos por otros miembros de la familia. Respecto a la primera posibilidad, cabe señalar que el nivel de cobertura es muy bajo y que posibilita medias de ingresos muy cercanas al salari0 mínimo. El trabajo sumergido, estrictamente como tal, afecta en el Area de Barcelona, según nuestros datos, a mis del 11 por ciento de la población mayor de 18 años, principalmente mujeres y básicamente en 10s servicios descualificados (servicios personales), en el comercio y en el textil; es presumible que sus condiciones económicas no sean muy buenas y que tenderá a crecer. Por 10 que toca al tema de la familia, la realidad es que ésta es la solución verdadera para muchos; la proporción de parados no cabezas de familia es 3 veces superior a la de parados cabezas de familia, 10 cual, al tiempo que nos señala que es la familia la que está aguantando 10s efectos de la reestructuración económica, abona la hipótesis de que la estructura jerárquica de ésta se refuerza, subordinando aún más a algunos de sus miembros. Desde el punto de vista de la comprendón de nuestra sociedad, el paro -sobre todo el de larga duraciónes importante no sólo porque debilita el nivel de vida de muchas personas, sino porque las coloca en situación de ciudadanos, personas o familiares de segunda categoria. Justamente por esta razón, no todos tienen las mismas probabilidades de quedar en paro: el origen social, el nivel de estudios, la edad y el sexo son aspectos que condicionan. Tipológicamente, el candidato a parado de larga duración es persona de origen social bajo, sobre todo si tiene pocos estudios, más si es mujer, bastante si es joven. El parado de corta duración tiene estudios medios, puede ser de origen social intermedio, en general es joven, más probablemente varón que mujer.