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Karl Popper y la rehabilitación de la teoria de la verdad como correspondencia

Fernández Moreno, Luis

Abstract

El objetivo fundamental de este artículo es reconstruir y examinar la interpretación que Popper presenta de la teoria tarskiana de la verdad como constituyendo la rehabilitation de la teoria de la verdad como correspondencia. En primer lugar, contextualizo historicámente el encuentro de Popper con la teoria tarskiana de la verdad; en segundo lugar, justifico que las dos caracterizaciones del concepto de verdad presentes en la teoria de Tarski, la definición de verdad mediante satisfacción y las equivalencias de la forma (V), pueden interpretarse de acuerdo con la teoria de la verdad como correspondencia. A continuación expongo el sentido en que, en opinión de Popper, la teoria de Tarski constituye la rehabilitación definitiva de la teoria de la verdad como correspondencia. Por último, examino la interpretación de Popper, muestro como su interpretación difiere de la del propio Tarski y los problemas que plantea dicha interpretación.

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Enrahonar 25, 1996 91-106 Karl Popper y la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia Luis Fernández Moreno CSIC. Instituto de Filosofia Spain. Resumen El objetivo fundamental de este artículo es reconstruir y examinar la interpretación que Popper presenta de la teoría tarskiana de la verdad como constituyendo la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia. En primer lugar, contextualizó históricamente el encuentro de Popper con la teoría tarskiana de la verdad; en segundo lugar, justificó que las dos caracterizaciones del concepto de verdad presentes en la teoría de Tarski, la definición de verdad mediante satisfacción y las equivalencias de la forma (V), pueden interpretarse de acuerdo con la teoría de la verdad como correspondencia. A continuación expongo el sentido en que, en opinión de Popper, la teoría de Tarski constituye la rehabilitación definitiva de la teoría de la verdad como correspondencia. Por último, examino la interpretación de Popper, muestro cómo su interpretación difiere de la del propio Tarski y los problemas que plantea dicha interpretación. Palabras clave: verdad, correspondencia, satisfacción, equivalencias de la forma (V), hecho. Abstract. Karl Popper and the Rehabilitation of the Correspondance Truth Theory The main aim of chis paper, <<Karl Popper and the rehabilitation of the correspondence theory of uuthn, is to reconstruct and examine Popper's interpretation ofTarski's theory ot truth as constituting the rehabilitation of the correspondence theory of truth. First, 1 present Popper's meeting with Tarski's theory of truth in its historical context; second, 1 justify that the two characterizations of the concept of truth present in Tarski's theory, the definition of thruth through satisfaction and the equivalences of the form (T) can be interpreted according to the correspondene theory ot truth. Next, 1 expound the sense in wich, in Popper's opinion, Tarski's Theory constitutes the definitive rehabilitation of the correspondence theory ot truth. Last, 1 examine Popper's interpretation and show how this interpretarion differs from Tarski's own interpretation and the problems with wich Popper's interpretation is faced. Key words: truth, correspondence, satisfaction, equivalences of the form (T), fact. Sumari 1. Contextualización de la interpretación 3. La interpretación de la teoría tarskiana de Popper por parte de Popper 2. La teoría tarskiana como teoría 4. Examen de la interpretación de Popper de la correspondencia Bibliografía 92 Enrahonar 25, 1996 Luis Fernández Moreno Karl Popper es uno de los filósofos de la ciencia de nuestro siglo en cuya obra la noción de verdad desempeña una mayor importancia, aunque en sentido estric- to esto empezó a ser así sólo a partir de 1935. En ese año Popper tuvo conocimiento de la teoría tarskiana de la verdad e inmediatamente pasó a considerar a esta teoría como la rehabilitación definitiva de la teoría de la verdad como correspondencia. Mi objetivo fundamental en estas páginas es reconstruir y examinar la interpretación de la teoría tarskiana de la verdad propuesta por Popper. 1. Contextualización de la interpretación de Popper Para ello voy a comenzar contextualizando históricamente el encuentro de Popper con la teoría tarskiana de la verdad. Antes de 1935 Popper ya se consideraba partidario de la teoría de la verdad como correspondencia, pero al mismo tiempo era consciente de que la noción de verdad y, especialmente, la noción de verdad tal como es entendida por la teoría de la verdad como correspondencia había sido objeto de críticas que parecían tener cierto fundamen- to; en opinión de Popper, la objeción fundamental contra la teoría de la verdad como correspondencia consistía en que no se había explicado en qué consiste la correspondencia en cuestión, digamos, entre enunciados y hechos'. Popper ha expresado su actitud hacia la noción de verdad en aquellos momentos, a la vista de las objeciones formuladas y, de modo especial, contra la teoría de la verdad como correspondencia, de la siguiente manera: Era consciente, naturalmente, de muchos ataques lanzados contra la idea de verdad, pero no estaba muy impresionado por ellos. Al mismo tiempo era consciente de mi incapacidad para contestar a dichos ataques y de enfocar la cuestión correctamente2. Esta situación atañe de modo especial a los años comprendidos entre 1930 y 1934, aunque parece remontarse a aríos anteriores; refiriéndose posteriormente a esta época Popper nos dice: ((Como tantos otros, yo no tenía las ideas claras acerca de la idea de verdad^^. Esto no le impidió a Popper emplear la noción de verdad en 1935~, pero le llevó a no otorgar demasiada importancia 1. Véase Popper (1963), p. 223, Popper (1972), p. 320 (Popper [1974c], p. 289) y Popper (1979), p. XXII s. En este artículo seguiré a Tarski en considerar como portadores primarios de verdad oraciones (declarativas); como hacen Tarski y Popper, me permitiré emple- ar las expresiones <<oración» y <(enunciado,> como equivalentes. Las referencias a Popper (1972) y a Popper (1974a) las daré también, como he comeiizado a hacer en esta nota, por las traducciones castellanas, Popper (1974~) y Popper (1977); aunque se trata de buenas traducciones, he introducido ligeras modificaciones en algunas de las citas tomadas de estas obras. 2. Popper (1974b), p. 1103. 3. Popper (1979), p. XXI. 4. Aunque en la primera edición de Logik der Forscliungfigura como fecha de edición 1935, en realidad fue publicada en otoño de 1934 (véase Popper [1935], p. IV y Popper [1979], p. XIII). Karl Po~~er v la rehabilitación de la reoría de la verdad Enrahonar 25, 1996 93 a esta noción. En esta obra Popper formuló principalmente dos tesis con respecto a la noción de verdad. La primera tesis es que en la epistemología -o, para emplear la terminología de Popper en esta obra, en la lógica del conocimiento científicopode- mos evitar el empleo de los términos c<verdadero» y (<falso», sustituyéndolo por consideraciones lógicas acerca de relaciones de derivalidad5. Así, por ejemplo, en vez de decir que una teoría es falsa podemos decir que de esa teoría (y de un conjunto de enunciados básicos) se derivan enunciados que contradicen ciertos enunciados básicos que hemos aceptado; en opinión de Popper, no necesitamos considerar a los enunciados básicos como verdaderos o falsos, pues la aceptación de dichos enunciados es resultado de una decisión convencional, por lo que tales enunciados tendrían el carácter de estipulaciones. La segunda tesis de Popper en 1935 acerca de la noción de verdad es que dicha noción sirve para caracterizar el objetivo de la ciencia: el objetivo de la ciencia consiste en la búsqueda de la verdad6. En esta época Popper emplea una noción intuitiva de verdad como correspondencia, pero no se siente capaz de ratificarla ante las críticas dirigidas contra dicha noción; por este motivo, aboga por la eliminabilidad de las nociones de verdad y de falsedad en la epistemología. No obstante, Popper no prescinde de la noción de verdad en la caracterización del objetivo de la ciencia7, si bien ha reconocido posteriormente que, debido a las dificultades involucradas en la noción de verdad como correspondencia, él había presentado dicha caracterización del objetivo de la ciencia con cierta vacilación8. La actitud de incomodidad e inseguridad por parte de Popper con respec- to a la noción de verdad como correspondencia se mantiene hasta 1935, cuando se produjo un importante encuentro con Alfred Tarski, de quien Pooper ha afirmado: Aunque Tarski era tan solo un poco mayor que yo y aunque en aquella época manteníamos relaciones de estrecha amistad, le consideraba como la única persona a quien podía considerar como mi maestro en filosofía. Nunca nadie me ha enseñado tantas cosas9. 5. Popper (1935), p. 219 s. 6. Popper (l935), p. 223 y 225. 7. Una razón que explicaría el que Popper no prescinda de la noción de verdad en su caracterización del objetivo de la ciencia es que el proceder que él propone en (1935) para evitar el empleo de los términos werdaderox y afalson no es aceptable, pues, de acuerdo con dicho proceder, las evaluaciones de enunciados con respecto a su verdad y a su falsedad serían relativas a un sistema de enunciados básicos aceptado en un momento determinado, mientras que el mismo Popper reconoce en (1935), p. 220 s., el carácter absoluto e intemporal de las evaluaciones con respecto a la verdad y a la falsedad. Es decir, el proceder sugerido por Popper en (1935) para eliminar los términos i<verdadero,) y (<falso,, es inaceptable a tenor de la interpretación que de estos términos hace el propio Popper. 8. Popper (1974b), p. 1104. 9. Popper (1972), p. 322 (Popper [1974c], p. 291). 94 Enrahonar 25. 1996 Luis Fernández Moreno Popper se encontró por primera vez con Tarski en el verano de 1934 en unas reuniones organizadas por el Círculo de Viena en Praga1', justamente cuando Popper llevaba consigo las pruebas de imprenta de 1935. A comienzos de 1935 Popper y Tarski se encontraron de nuevo, esta vez en el Coloquio Karl Menger, en Viena, y, poco después, en septiembre del mismo año, en el Congreso Internacional de Filosofía Científica celebrado en París. Especial importancia ofrece su encuentro en Viena, donde Popper pidió a Tarsh que le explicase su teoría de la verdad, lo que Tarski hizo en una conversación que mantuvieron en el Volksgarten de Viena. Acerca de este encuentro Popper nos dice: Cuando en 1935 Tarski me explicó (en el Volksgarten de Viena) la idea de su definición del concepto de verdad, comprendí cuán importante era, y que Tarski había rehabilitado finalmente la tan vejada teoría de la verdad como correspondencia que, pienso yo, es y ha sido siempre la idea de verdad de sentido común. Mis ulteriores pensamientos sobre esta cuestión fueron, en gran parte, un intento de aclararme a mí mismo lo que Tarski había hecho". El conocimiento por parte de Popper de la teoría tarskiana de la verdad fue profundizado por su lectura de Tarski (1935), cuyas pruebas de imprenta Tarski le había mostrado a Popper durante su encuentro en Viena. Muestra de la profunda impresión que sobre Popper ejerció la semántica de Tarski y, en concreto, su teoría de la verdad, es el tema elegido por Popper para las dos conferencias que dio en otoño de 1935 en el Bedford College de Londres. Una de ellas versó sobre sintaxis y semántica, donde por ((semántica» se entiende la semántica tarskiana; la otra conferencia estuvo dedicada a la teoría tarshana de la verdad. Para valorar adecuadamente este dato conviene tener en cuenta que Popper había sido invitado a dar dichas conferencias para exponer sus propias ideas; esto indica la importancia que Popper otorgaba a la semántica de Tarski, aunque en la elección de la obra de Tarski como objeto de esas dos conferencias quizás influyó también el deseo por parte de Popper de dar a conocer la semántica de Tarski que por aquel entonces todavía no era conocida en Inglaterra12. Una vez contextualizado el encuentro de Popper con la teoría tarskiana de la verdad, y antes de que pase a ocuparme propiamente del sentido en el que Popper considera que Tarski ha rehabilitado la teoría de la verdad como correspondencia, es preciso atender a una cuestión previa, a saber, si la teoría tarskiana de la verdad es una teoría de la verdad como correspondencia. 10. En Popper (1972), p. 322 ([1974c], p. 291), Popper afirma que estas reuniones se celebraron ((en julio de 1934)>, mienrras que en [1974a], p. 70 (Popper [1977], p. 119), las sitúa «en agosto de 1934,). 11. Popper (1974a), p. 78 (Popper [1977], p. 134). De la imporrancia que Popper otorga a su encuenrro con Tarski da fe la siguiente afirmación de Popper en (1974b), p. 101 1: ndesde mi encuenrro con Tarski en 1935 siempre he hablado libremente sobre la verdad y la falsedad),. 12. Popper (1974a), p. 85 (Popper [1977], p. 145). Karl Popper y la rehabiiiración de la reoria de la verdad Enrahonar 2 j, 1996 95 2. La teoría tarskiana como teoría de la correspondencia Ahora bien, para responder a esta cuestión hemos de especificar primero qué entendemos por ((teoría de la verdad como correspondencia)). De acuerdo con una caracterización frecuente de la misma, que voy a adoptar en lo siguiente, por ((teoría de la verdad como correspondencia)> se entiende una teoría que explica la noción de verdad -al menos, la noción de verdad empírica- en base a una relación o a relaciones entre entidades lingüísticas y entidades extralingüísticas, entre lenguaje y mundo. Precisamente la relación o las relaciones en cuestión constituirían o explicarían la relación de correspondencia. Esta caracterización de la teoría de la verdad como correspondencia puede considerarse un tanto minimalista, pero justamente por este motivo parece ser difícilmente objetable. Para dilucidar si la teoría tarskiana es en este sentido una teoría de la verdad como correspondencia hay que atender a las dos caracterizaciones de la noción de verdad presentes en dicha teoría, a saber, a la definición de verdad como satisfacción por toda secuencia de objetos y a las equivalencias de la forma (V). Estas equivalencias son obtenidas a partir del esquema de oración (V), «X es verdadera si y sólo si p)), mediante la sustitución de «X)j por el nombre metalingüístico de una oración del lenguaje-objeto y de ~pj) por la traducción metalingüística de dicha oración; un ejemplo de equivalencia de la forma (V) es la famosa equivalencia «La oración "la nieve es blanca" es verdadera si y sólo si la nieve es blanca))13. Tarski considera a cada equivalencia de la forma (V) como una definición parcial de la verdad con respecto a un lenguaje-objeto determinado, pues cada una de estas equivalencias proporciona condiciones necesarias y suficientes para la verdad de una oración del lenguaje-objeto, y establece como condición de adecuación extensional de una definición de verdad que de tal definición han de seguirse todas las equivalencias de la forma (V) formadas con las oraciones del lenguaje-objeto en cuestión; Tarski muestra que su definición de verdad mediante satisfacción cumple esta condición de adecuación extensional. Por tanto, hemos de preguntarnos si la definición de verdad mediante satisfacción y las equivalencias de la forma (V) pueden considerarse como componentes de una teoría de la verdad como correspondencia. Mi respuesta a estas dos cuestiones será positiva. En primer lugar, la definición de verdad mediante satisfacción puede considerarse como una definición de verdad acorde con la teoría de la verdad como correspondencia. Esta afirmación se basa en que la noción de satisfacción expresa una relación entre entidades lingüísticas, a saber, funciones sentenciales -incluido el caso límite de las mismas, e.d., las oraciones- y entidades del mundo, a saber, objetos o secuencias de objetos. Incluso si se concede que las secuencias de objetos no son en sentido estricto entidades en 13. En la formulación de esta equivalencia se presupone que el metalenguaje contiene al lenguajeobjeto como parte. Mientras no indique lo contrario supondré que el meralenguaje cumple esta condición. 96 Enrahonar 25, 1996 Luis Fernández Moreno el mundo, sino ordenaciones abstractas de dichas entidades, cabe señalar que la apelación a los objetos integrantes de tales secuencias permite una explicación de la noción de verdad en base a una relación entre lenguaje y mundo; esto es precisamente lo característico de una teoría de la verdad como correspondencia. En este sentido la definición tarskiana de verdad mediante satisfacción puede ser considerada como integrante de una teoría de la verdad como correspondencia. Por otra parte, las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse también como componentes de una teoría de la verdad como correspondencia. A este respecto conviene seíialar que, según he sugerido, una teoría de la verdad como correspondencia sólo necesita comprometerse en principio a caracterizar la verdad de las oraciones en base a una relación (o a relaciones) entre entidades lingüísticas y entidades e~tralin~üísticas, entre lenguaje y mundo. Precisamente cabe interpretar las equivalencias de la forma (V) en este sentido, pues la oración que constituye el miembro derecho de dichas equivalencias nos dice cómo ha de ser el mundo para que la oración cuyo nombre aparece como sujeto de su miembro izquierdo sea verdadera; por ejemplo, la equivalencia de la forma (V) «la oración "Barcelona es una ciudad" es verdadera si y sólo si Barcelona es una ciudad)) nos dice que la oración «Barcelona es una ciudad)) es verdadera si y sólo si el mundo es de tal manera que Barcelona es una ciudad. Por consiguiente, una teoría de la verdad como correspondencia puede aceptar las equivalencias de la forma (V) como dando condiciones de verdad necesarias y suficientes y, por tanto, como definiciones parciales de la noción de verdad. La justificación que acabo de presentar acerca de porqué las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse en sentido acorde con la teoría de la verdad como correspondencia puede tornarse quizás más explícita, si tenemos en cuenta que la interpretación de los signos del lenguaje-objeto y, por tanto, también de los signos del metalenguaje es su interpretación referencia1 usual, e.d., las constantes de individuo denotan individuos, las constantes de predicado denotan conjuntos o tuplos de individuos -expresado de modo más informal, propiedades o relaciones entre individuos-, etc. De esta manera las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse en el sentido de que la verdad de las oraciones cuyos nombres constituyen los sujetos de los miembros izquierdos de dichas equivalencias depende de las propiedades de los individuos, de las relaciones entre los individuos, etc., expresadas por dichas oraciones; por tanto, la verdad de cada oración del lenguaje-objeto depende de cómo es el mundo, e.d., depende de si el mundo es como afirma dicha oración. En este sentido las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse de acuerdo con la teoría de la verdad como correspondencia. Cabría replicar, no obstante, que, si bien las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse de manera que la verdad de las oraciones depende de cómo es el mundo, en ellas no se apela a relaciones entre lenguaje y mundo. Pero a este respecto cabe señalar que, aunque tales relaciones no aparecen de manera explícita en dichas equivalencias, sí se apela a ellas en la interpretación de las Karl Popper y la rehabilitación de la teoría de la verdad Etirahonar 25, 199G 97 mismas, por la sencilla razón de que tales relaciones subyacen a la interpretación de las constantes primitivas del lenguaje-objeto y, por tanto, también del metalenguaje que figuran en dichas equivalencias, por ejemplo, la relación de denotación para constantes de individuo, la relación de denotación o aplicación para predicados, etc. De esta manera el que la oración ((Barcelona es una ciudad)) sea verdadera si y sólo si Barcelona es una ciudad se debe a que el nombre propio ((Barcelona)) denota Barcelona y a que el predicado «es una ciudad)) denota el conjunto de las ciudades o se aplica a los objetos que son ciudades. Por consiguiente, tanto la definición de verdad mediante satisfacción como las equivalencias de la forma (V) pueden interpretarse en un sentido acorde con la teoría de la verdad como correspondencia. El que la teoría tarskiana de la verdad pueda considerarse como correspondencia concuerda muy posiblemente con el espíritu que guió a Tarski en la formulación de su teoría, pues Tarski se propuso formular una teoría que constituyese una precisión de la concepción clásica de la verdad, a la que identificó explícitamente en sus primeras obras con la teoría de la verdad como correspondencia; esta identificación se encuentra de manera especial en 1935 y en 1936. Por ejemplo, Tarski afirma en 1935: [. . .] a lo largo de esta obra mi único objetivo consistirá en captar las intuiciones contenidas en la así denominada concepción clásica de la verdad (((verdadero en correspondencia con la realidad») '*. Pero, aunque Tarski consideró su teoría como una versión actualizada y más precisa de la teoría de la verdad como correspondencia, también hizo hincapié en la neutralidad ontológica y epistemológica de su teoría de la verdad, pues esta teoría no se compromete con una determinada concepción acerca del mundo o de nuestro acceso cognoscitivo al mismo; así, P.e., Tarski, quien se refirió a su teoría de la verdad en (1944) como ((la concepción semántica de la verdad)) afirma en este artículo: [. . .] podemos aceptar la concepción semántica de la verdad sin abandonar ninguna posición epistemológica que podamos haber tenido. Podemos seguir siendo realistas, ingenuos, realistas críticos o idealistas, empiristas o metafísicos -lo que hayamos sido antes-. La conce ción semántica es completamente neutral con I! respecto a todas estas posiciones . 3. La interpretación de la teoría tarskiana por parte de Popper Una vez justificada la consideración de la teoría tarskiana de la verdad como una teoría de la correspondencia podemos atender a cómo interpreta Popper 14. Tarski (1935), p. 265 (Tarski [1956a], p. 153). Véase también Tarski (1936), p. 1 (Tarski [1956bl, p. 401). 98 Enrahoiiar 25, 1996 Luis Fernández Moreno la teoría tarskiana y, de manera especial, al sentido en que, en opinión de Popper, Tarski ha llevado a cabo la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia. Ahora bien, a este respecto conviene distinguir dos aspectos: la rehabilitación de la noción de verdad como correspondencia y la rehabilitación de la posibilidad de hablar acerca de dicha correspondencia. Esta distinción es apropiada para examinar la interpretación de Popper, pues él tiende a vincular el primer aspecto con la definición tarskiana de verdad mediante satisfacción, mientras que tiende a vincular el segundo aspecto con las equivalencias de la forma (V) y con los medios de que ha de disponer un metalenguaje en el que puedan formularse dichas equivalencias. Es precisamente este último aspecto al que Popper otorga mayor importancia y al que considera como la base de la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia lograda por ~arski". Popper toma como punto de partida que Tarski entiende la verdad como correspondencia con la realidad y, puesto que Popper considera las expresiones ((correspondencia con la realidad)) y ((correspondencia con los hechos)) como equivalentes, se permite sustituir en las consideraciones de Tarski acerca del término ((verdadero)) este término por la expresión ((corresponde con los hechos)). En este sentido Popper considera que Tarsh ha mostrado la legitimidad de la noción de verdad o de la noción de correspondencia con los hechos (o con la realidad) al definir esta noción mediante el concepto de satisfacción -y en última instancia mediante conceptos no semánticos. Popper afirma a este respecto: [. . .] qué queremos decir al afirmar que una oración corresponde con los hechos (o con la realidad) [. . .] Tarski resolvió (con respecto a los lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado al reducir el concepto de correspondencia a un concepto más sencillo ("satisfacción") y al introducir la idea de un metalenguajel7. La referencia en este contexto a ((la idea de un metalenguaje)) cobra sentido cuando se tiene en cuenta, como vamos a ver, el aspecto que, en opinión de Popper, constituye la base de la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia llevada a cabo por Tarski y que coincide, como ya he adelantado, con la rehabilitación de la posibilidad de hablar sobre tal correspondencia. Pero previamente conviene hacer una observación acerca de la definición de verdad mediante satisfacción presentada por Tarski. Ante la afirmación de que la teoría tarskiana ha explicado adecuadamente la noción de satisfacción hay una réplica contundente, que fue formulada de manera especialmente brillante por Hartry Field en 197218. La objeción de Field a 16. Vease Popper (1972), p. 316 (Popper [1974c], p. 286) y Popper (1974a), p. 78 (Popper [1977], p. 134). 17. Popper (1935), p. 219, nota 1. Esta nota no figuraba en la primera edición de Popper (1935). 18. ~ield formula en (1972) su objeción a la definición tarskiana de satisfacción y, por tanto, de verdad en el marco de una posición fisicalista, pero considero que la objeción fundamental de Field puede desvincularse, como hago a continuación, de dicho marco teórico. Karl Popper y la rehabilitación de la teoría de la verdad Enrahonar 25. 1996 99 la definición tarshana de satisfacción es la siguiente. La definición de satisfacción se basa en la definición de denotación para las constantes primitivas del lenguaje-objeto, por ejemplo, de la noción de denotación para las constantes de individuo y de aplicación para las constantes de predicado -Field engloba estas nociones bajo la denominación de ((denotación primitiva»-; ahora bien, la noción de denotación primitiva es definida por Tarski simplemente por enumeración, es decir, mediante una lista que enumera la extensión del concepto en cuestión. Por ejemplo, suponiendo que el lenguaje-objeto contiene, entre otras constantes primitivas, el nombre propio «Barcelona» y el predicado ((es una ciudad)), la definición de denotación primitiva para dicho lenguaje-objeto constaría, entre otras, de las dos cláusulas siguientes: a) el nombre «Barcelona)) denota Barcelona y b) el predicado ((es una ciudad)) se aplica a las ciudades. Pero a este respecto hay que sefialar que una definición por enumeración no puede considerarse como una explicación adecuada de un concepto. Téngase en cuenta que la definición de denotación primitiva para lenguajes diferentes constaría de listas diferentes; por tanto, no habría nada en común a la noción de denotación primitiva para dichos lenguajes. De aquí se sigue que, si la supuesta rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia Ilevada a cabo por Tarski radicase exclusivamente en su definición de verdad mediante satisfacción, la teoría tarskiana de la verdad no podría constituir una rehabilitación adecuada de la noción de verdad como correspondencia, pues lo que se ha conseguido es explicar la noción de verdad mediante la noción de satisfacción; pero esta última noción no ha sido explicada de manera adecuada, ya que ha sido definida en base a la noción de denotación primitiva, la cual ha sido definida simplemente en forma de lista. Por tanto, la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia requeriría, además de la definición tarshana de verdad mediante satisfacción y de satisfacción mediante denotación primitiva, una elucidación adecuada de la noción de denotación primitiva. No obstante, esta objeción no sería aplicable al sentido en el que Popper considera que Tarski ha rehabilitado la teoría de la verdad como correspondencia, pues, a pesar del texto de la nota 17, esta supuesta rehabilitación no descansa tanto en la posibilidad de definir la noción de verdad (como correspondencia) mediante otros conceptos, sino más bien en el establecimiento de las condiciones en las que es posible hablar acerca de la correspondencia de las oraciones con los hechos o con la realidad, y esto no depende en opinión de Popper de la definición tarshana de satisfacción. Para la mejor comprensión de en qué consiste fundamentalmente, según Popper, la rehabilitación de la teoría de la verdad como correspondencia Ilevada a cabo por Tarski, es necesario mencionar un supuesto de Popper: las oraciones describen hechos o estados de cosas (reales o meramente posibles) y las oraciones verdaderas describen hechos (estados de cosas) reales19. En base a 19. Popper parece emplear las expresiones (<hecho), y <<estado de cosas)) de manera indistinta, aunque emplea más frecuentemente la primera, y contrapone a los hechos (o estados de cosas) reales los hechos (o estados de cosas) posibles, supuestos, espurios, inexistentes, irrea- 106 Enrahonar 25, 1996 Luis Fernández Moreno POPPER, K. (1935). Logik der Forschung. Tubinga: Mohr; 8a ed. rev. y ampliada, 1984. - (1 963). C onjectures and Refitations. The Growth of Scientific Knowldges. Londres: Routledge & Kegan Paul; 4a ed. rev., 1979. - (1972). Objective Knowledge. An Evolutionay Approach. Oxford: Oxford U.P.; ed. rev. y ampliada, 1979. - (1974a). «Intellectual Autobiography». En Schlipp (1974), p. 3-181. - (1974b). ((Replies to My Critics)). En Schlipp (1974), p. 961-1197. - (1974~). Conocimiento objetivo. Un enfoque evolucionista. Madrid: Tecnos. (Trad. cast. de Popper 1972). - (1979). Die beiden Grundprobleme der Erkenntnistheorie. Tubinga: Mohr. - (1977). Bhquedz sin término. 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