MARTÍ, SACRAMENTO y PESTAÑA, ÁNGEL, Sexo: naturaleza y poder, Madrid. Eds. Nuestra Cultura, 1983
Abstract
Obra ressenyada: Sacramento MARTÍ ; Ángel PESTAÑA, Sexo: naturaleza y poder. Madrid: Eds. Nuestra Cultura, 1983.
Full text
MARTÍ, SACRAMENTO y PESTAÑA, &GEL, Sexo: naturaleza y poder, Madrid. Eds. Nuestra Cultura, 1983. Este pequeño y sustancioso libro de Sacramento Martí y hgel Pestaña (tanto monta) se inscribe en el contexto de la doble polémica del feminismo y del biologismo. Seria incurrir en un tópico atribuir este libro a la conjunción de intereses originariamente separados: 10s de Sacramento Marti, historiadora y ferainista, y 10s de Angel Pestaiia, biólogo antibiologista. Aparte de que ell0 seria un contraejemplo caricaturesca de la posición que 10s autores adoptan frente al fen6meno de la división sexual del trabajo. Los que conocemos a este diniimico matrimoni0 sabernos algo de su profunda comunión de ideas y que este libro se ha gestado en una conversación cotidiana y en una:; inquietudas plernente compartidas. Sacramento Martí y Angel Pestafia nos ofrecen, un poc0 a uiia de caballo, una relectura de tiro antropológico (antropologla física y cultural) de 10s datos que desmienten y desmoltan las manidas ideas acerca de la inferioridad <(natural)> de la mujer. En 10s dos primeros capítulos examinan el paso del nomadismo al sedimentarismo neolític0 y la explosión demográfica que sobrevino subsiguientemente, 10 mal, según ellos, son elementos clave para entender la opresión social que se ha ido acumulando sobre la mujer. Luego tratan más de cerca algunos de 10s argumentos etológicos y sociobiológicos que en bs últimos años han añadido leña al fuego de la polémica entre sexos. Concluyen con un andisis sociológico del poder centrado en 1:s relaciones de pareja. A un nivel muy general nos encontramos, pues, con la tesis de que la opresión de la mujer tiene unos orígenes histórico-culturales y que no tiene nada que ver con las cacareadas determinaciones biol6gicas. Obviamente, la originalidad no estd aquí en la tesis (mQs bien antítesis), sino en cómo Sacramento Marti y Angel Pestaña le van dando forma. Hay un ingente trabajo y un derro-
Lectures che de erudición en esta recogida de datos dispersos a través de publicaciones de última hora; hay asimisnlo una no pequeiia dosis de reflexión imaginativa en su esfuerzo por articularlos plausiblemente. ~Conseguirán 10s autores convertir a muchos a sus razones? Lo ignoro. Creo, no obstante, que ofrecen una explicación del sometimiento secular de la mujer & menos tan víída como la que enarbola el discurso machista. El éxito de este tip0 de polémicas --si por éxito entendemos en hacer callar al adversari0 de una vez para siempreno est6 del todo asegurado y ello, a mi entender, por varias causas. En primer termino, es cierto que Sacramento Martí y Angel Pestaña aportan muchas novedades de investigaciones prehist6ricas, ev~lucionistas, biol6gicas que desautorizan argumentos en pro de la <tinferioridad)> femenina pero no todos estos datos son definitives ni su interpretación es unánime. De aquí a diez, veinte años muchos se habrán revisado (10 cua1 no implica formamente que la balanza se incline al campo contrario; es simplemente hacer notar su precariedad). Mi impresión es que cuando una polémica pende en demasia de <tlos orígenes)> seguir6 perpetuamente asentándose en algunos islotes de certidumbre que emergen en un océ:mo de especulaciones. En segundo lugar pienso (y Sacramento Martí y Angel Pestaña estarán de acuerdo conmigo) que la disputa antibiologista/profeminista no se va a resolver, al menos a corto plazo, a base de desmontar uno por uno 10s argumentos de la parte contraria. La refutación de una teoria no ha llevado nunca a su abandono; es nlás bien su sustitución por otra mejor. Pero, además, asi como dudo que la teoria de la inferioridad de la mujer haya nacido a consecuencia de 10s progresos científicos etológicos o paleontol6gicos, tampoc0 estoy seguro que gracias a nuevos avances en estas ciencias se llegue a la convicción de la igualdad de sexos. Ya sé que Angel Pestaña y Sacramento Martí no han pretendido asestar el golpe deíinitivo a las ideas que combaten y creo que el éxito de su intento es aportar una preciosa cosecha de datos que hará las delicias de quienes, gracias a un pequeño esfuerzo por seguir el hilo de su discurso (un poco cargado de digresiones), conseguirán elaborar así una respuesta acertada ante 10s voceros de la superioridad varonil. Aparte 10 cual, este vigoroso contraataque que lanzan Sacramento Martí y Angel Pestaiía es un episodio necesari0 en la guerra de desgaste del enemigo. Es, por último, un Ilamamiento a la reflexión renovada der~tro del propio movimiento feminista con muchos de cuyos planteamientos 10s autores están disconformes. La última parte del libro (donde la biologia cede el paso a la sociologia) parece responder a este intento de tibrir nuevas perspectivas a partir de un análisis del poder (en la línea de Foucault) y del trabajo doméstico de
uPapers,: Revista de Sociologia la mujer. Son estos aspectos ideológicos 10s que, a la larga, causarán mayor irnpacto en el proceso de liberación de la mujer, ligado, como concluyen 10s autores en sus párrafos postreros, a la mentalización y la autoconcienciación de la misma. ADOLFO PERINAT