Envejecimiento demográfico y cambio social
Abstract
Redondo de la Sema, Alberto
Full text
ENVE JECIMIENTO DEMOGRAFICO Y CAMBIO SOCIAL Alberto Redondo de la Sema (Instituto Nacional de Setvicios Sodes) La ancianidad es un fenómeno demogriifico reciente, derivado de las transformaciones .en el ciclo dernogl.4fico iniciadas en torno al fin del siglo XVIII. Aunque no se dispone de datos suficientes para confitmar la certeza de esta hipótesis, se considera que la tendencia general durante la mayor parte de la vida del hombre sobre la Tierra ha sido la estabilidad demográfica, y que las oscilaciones de población eran contrarrestadas por la dependencia de recursos que actuaba como mecanisrno regulador por via catastrófica, mediante un efecto de retroacción negativa. El crecimiento continuado de la población mundial a partir del ídtimo tercio del siglo XVIII es un hecho excepcional.' Con el asentamiento del nuevo c+clo demográfico, la longevidad dejará de ser un hecho extraordinario, a medida que un segmento creciente de la población alcance una mayor supervivencia. Es en el presente siglo cuando I se ha puesto de manifiesto la generalización de la ancianidad: no en balde en 10s últimos cien años se han erradicado enfermedades epidémicas e infectocontagiosas que habian azotado secularmente al hombre. El cambio que se est6 produciendo constituye una verdadera <{revolución demográfica)>: la ancianidad no ser6 ya un fenómeno singular, reservado a una minoria de personas de excepcional longevidad, y se transformará, paulatinamente, en un fenómeno general a escala mundial. En todas 1. E. A. Wrigley: <<Historia y Población. Introducción a la demografia histórican, Madrid, 1969. 163
<(Papers)>: Revista de Sociologia las zonas del mundo, cualquiera que sea su grado de desarrollo, el ritmo de crecimiento de la población anciana es hoy superior al ritmo de crecimiento de toda la pobla~ión.~ 1. EL ENVEJECIMIENTO DEMOGRAFICO El envejecimiento demográfico como fenómeno colectivo de una sociedad es identificable por las variaciones relativas en la estructura demográfica, y ocasiona transformaciones económicas y sociales decisivas que dectan a la población activa, la producción, la demanda de bienes y servicios, la organización social, etc. En relación con el fenómeno del envejecimiento demográfico, existen dos aspectos diferenciada que deben tratarse separadamente: la) El incremento en términos cuantitativos de la población anciana, a consecuencia de la reducción de la mortalidad infantil que permite a un número mayor de supervivientes alcanzar la ancianidad. b) El incremento en términos relativos del peso de la población anciana en el conjunto de la población total, a consecuencia de la reducción de la fecundidad. Se trata de dos procesos distintos y autónomos, no siempre bien diferenciados. Por ello, llamaremos Ancianización al incremento en cifras absolutas de la población anciana en un espacio determinado, y Envejecimiento en sentido estricto al incremento del peso relativo de 10s ancianos en el conjunto de habitantes de un espacio determinad~.~ La ancianizacidn es producto de las mejoras en la supervivencia de las cohortes de población, básicamente por la reducción de la mortalidad perinatal e infantil y subsidiariamente por la erradicación de pandemias y las mejoras en el estado sanitari0 general y en la higiene pública. La ancianización precede al envejecimiento, el cua1 es un proceso más complejo que se manifiesta con mayor lentitud, como resultado de la reducción continuada de la fecundidad, de la ancianización, o de ambos sucesos. En un territori0 puede crecer el número de ancianos en términos abso2. Naciones Unidas: aconsideraciones demográficas~, Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, 1982. 3. A. Redondo de la Serna: ctEnvejecimiento y Población Anciana en Españan, Tesina de Licenciatura, Universidad Complutense, Madrid, 1982.
Envejecimiento demográíico y cambio social lutos, sin que haya envejecimiento en sentido estricto, siempre que la población en su conjunto aumente al mismo ritmo; en este caso, el aumento de la ancianidad no se traduce en erivejecimiento sino a largo plazo. De hecho, algunas comunidades tienen problemas específicos derivados del número de ancianos, es decir, de la ancianización, pero no problema de envejecimiento, mientras que en otras comunidades se manifiestan arnbos tipos de problemas. Los factores básicos que inciden en el envejecimiento de una sociedad son 10s movimientos en la natalidad, la mortalidad, y las migraciones. Las tres variables pueden considerarse independientes dentro de cierto campo de variación, a pesar de su interdependencia. En efecto, pueden observarse variaciones de la mortalidad sin que el comportamiento respecto a la fecundidad se modifique a corto y medio plazo, y viceversa. Lo mismo cabe decir respecto a variaciones de la fecundidad sin que se modifique el comportamiento migratorio. Esta relativa independencia y autonomia entre las variables se debe, en buena medida, a que 10s movimientos en la natalidad, la mortalidad y las migraciones est& determinados por tres características básicas: - El comportamiento de las parejas hacia la reproducción. - El estado sanitari0 general. - La tendencia a favorecer la rnarcha de 10s habitantes de una comunidad o, por el contrario, a la atracción de habitantes de otras comunidades. Y en tanto que el estado sanitari0 no varia a corto plazo, y el comportamiento hacia la reproduccicin no depende exclusivamente de la voluntad individual, son 10s movimientos migratorios 10s que ocasionan modificaciones más elásticas de las pirámides de poblaci6n. 2. EFECTO DE LAS VARIABLES DEMOGRAFICRS EN LA RNCIANIDAD En conjunto, el papel de la rnortalidad en el proceso de envejecimiento es, hasta el momento, secundari0 e indirecto, actuando exclusivamente sobre el volumen de poblaci6n anciana futura. La reducción secular de la mortitlidad ha permitido aumentar 10s efectivos del estrato de población anciana pero indirectamente, ya que en realidad han sido 10s nifios quienes se han beneficiado de 10s progresos realiza-
<tPapers>>: Revista de Sociologia dos: ha sido la caída de la mortalidad erinat tal e infantil el componente esencial de la reducción de las tasas de mortalidad en todos 10s paises, provocando por 10 tanto un rejuvenecimiento por la base de la pirámide de población. La reducción de la mortalidad infantil se está traduciendo en un lento envejecimiento por la cúspide porque generaciones numéricamente superiores de supe~vivientes alcanzan la ancianidad. El envejecimiento de una población es resultante indirecta de las variables que actúan sobre el comportamiento de las parejas respecto a la reproducción y especialmente en relación con el control de la fertilidad. La reducción de la fecundidad se traduce en el envejecimiento simultáneo de una comunidad por la cúspide y por la base de su pirhide de población. Es el agente más eficaz de envejecimiento y toda población cuya fecundidad se reduce durante un cierto tiempo experimenta indefectiblemente un envejecimiento de su estructura de edades, perceptible en la deformación de la pirámide. Respecto a las migraciones, éstas tienen un papel importante en el envejecimiento de una población, especialmente las migraciones interiores que actúan simultáneamente sobre dos comunidades de un mismo Estado. Los jóvenes que emigran modifican la estructura de edad de su comunidad, envejeciéndola, y reduciendo la fecundidad tanto directamente (disminución de la población fértil) como indirectarnente (por el envejecimiento general de la estructura de edad). Por otra parte, modifican la estructura de edad de las comunidades receptoras de migración, rejuveneciendo a éstas parcialrnente y modificando las pautas de fecundidad de la comunidad." 3. ENVEJlXiMIENTO Y TRANSICION DEMOGRAFICA El envejecimiento de la población resulta ser una consecuencia de la transición demográfica tal como ésta se considera en la teoria clásica. El primer resultado de la modernización del ciclo demográíico es la cdda de la mortalidad y la ampliación del crecimiento vegetativo con el rejuvenecimiento de la población y la aceleración de la pblación t~tal.~ Esta fase sienta las bases para el posterior incremento numérico del 4. Naciones Unidas: ctLe Vieiíiissement des Populations et ses consequences economiques et socialesn, Nueva York, 1956; ctEnvejecimiento: cuestiones de desarrolion, Nueva York, 1982. 5. J. Dia Nicolis: <{La transición demogtáfica en Espafia)>, aRev. Estudios Socialesn, Madrid, 1971.
Envejecimiento demogdfico y cambio social volumen de población anciana, primer anuncio del envejecimiento y que puede ser compatible con el final de la fase de expansión de la base demográfica. Después, cuando, al final de la transición demogdfica, se produce la reducción sostenida de natalidad por el control consciente de la fecundidad, se registra en poco tiempo una re:ducción del crecimiento demográfico y un envejecimiento por la base de la pirámide de población. El10 implica un envejecimiento general de la estructura de edades, debido al crecimiento numérico de la población anciana y al simultáneo incremento de su peso relativo en el total. La transición demográfica debiera, por 10 tanto, culminar en una nueva situación de población estable con fuerte presencia de población adulta y anciana, originando consecuencias fundamentales en 10 económico y social. Sin embargo, ningún pais parece haber alcanzado la nueva situaaón, aunque no parezca muy lejana en aquellos paises industrializados mis envejecidos del área occidental. Desde este punto de vista, la actuación del proceso de transición derna- ,&ca sobre el envejecimiento podria explicarse según la teoria polifásica de Davis, como consecuencia de las respuestas dadas por la población al descenso de la mortalidad. En efecto, a jnstancias de la presión que el descenso de la mortalidad origina, se producirían diversos tipos de respuestas, como el retraso de la nupcialidad, la acentuación del celibato voluntario (como controles indirectos sobre la fecundidad), el control consciente de la natalidad, la acentuación de las migraciones, respuestas que interactuando entre sí serían las determinantes d1~1 descenso sostenido de la fecundidad. Como consecuencia de esta (y éste es un elemento no incluido en la teoria de cambio y respuesta de Davis) se produciría el envejecimiento. En el cuadro I se muestra el efecto de la transición demográíica sobre las estructuras familiares como consecuencia de las diversas respuestas citadas. Se caracterizan por un incremento del número de hijas vivas durante la ancianidad de la madre en las primeras fases del ciclo demográfico modern~, seguido de una fuerte reducción al finalizar la transición, estableciendo un equilibri0 con menor fecundidad y con mayor grado de envejecimiento.
upapersw: Revista de Sociologia Efectos de 10s cambios demográficos sobre las estructuras familiares Número de hijas que continúan con vida, por edad de la mujer anciana Edad de L modre A I B ' C3. Probabilidad de que la madre contintíe con vida, por edad de la hija Pais Edad de la hija A B C 35 0,48 0,79 0,85 45 0,29 0,61 0,69 55 0,12 0,36 0,44 i. País con elevada fecundidad (tasa bruta de reproducción de 3,29) y elevada mortalidad (e0 38,48) como las de un país antes de la transición demografica. 2. País con elevada fecundidad (tasa bruta de reproducción de 3,13) y baja mortalidad (4 67.70) como las de un país en el curso de la transición demográñca. 3. País con baja fecundidad (tasa bruta de reproducción de 1,26) y baja mortalidad (4 74.22) como las de un país que ya ha pasado por la transición dernografica. Fuente: Naciones Unidas, op. &t., 1982.
Envejecimiento demográfico y cambio social 4. LA ANCIANIDAD COMO ESTADI0 SOCIAL Como consecuencia del incremento de la poblaci6n anciana y del proceso general de envejecimiento, el lilgar de la ancianidad en la estructura social se modifica. La vejez como estadio social se puede definir por las modificaciones operadas en 10s sistemas de status y de roles asociados con la edad, la ocupación, el lugar en el grupo familiar, el grado de interrelación personal, la formación de las opiniones, etc., modificaciones que afectan a la forma en que 10s individuos asumen 10s hechos sociales, en una sociedad determinada. Al ingresar en el estadio social de la ancianidad, 10s individuos pueden adquitir un status y unas pautas de conducta capaces de modificar su comportamiento anterior, pero estas modificaciones no son necesariamente expiícitas de inmediato, sino precedidas de un período de ajuste; ni tampoco el comportamiento que la sociedad espera de sus individuos ancianos es igual para todos 10s grupos sociales. La adquisici6n del status de anciano no supone la anulación de todos los anteriores, aunque puede produt:irse la extinción de algunos de ellos, Por ejemplo, la entrada en este estadio social de 10s trabajadores asalariados implica generalmente su jubilación, con la consiguiente extinción de su status profesional, que modifica las pautas a él asociadas, reguladoras, en gran parte, de sus interrelaciones personales, que, para una gran parte de 10s trabajadores, giran en torno a las relaciones laborales. Tal impacto tiene la extinción de:l status profesional que el jubilado es inmediatamente percibido por sus próximos como anciano, al margen de su aspecto y condición física. Y éste es uno de 10s motiva de la crisis personales que provocan las jubilaciones, especialmente las anticipadas. Sin embargo, con 10s trabajadort:~ autónomos, 10s profesionales libres, y las amas de casa, no sucede igual:. Se trata de colectivos donde no se produce la extinción del status de ocupación, y la regulación de sus interrelaciones no sufre modificaciones súbitas por el solo hecho de alcanzar determinada edadP Es estadio social de la ancianidad es atribuido al individuo desde su exterior, con fuerza normativa sobre 61. La ancianidad es un verdadero fait social en sentido durkheimniano, y como tal debe ser tratado, como hecho objetivable, como cosa en sí aislable (a efectos de análisis) de sus manifestaciones individuales. Posteriormente podrá tipificarse a determi6. En la peculiar situación del ama de casa, la modiicaci6n de sus pautas de conducta se producen con anterioridad, cuando 10s hijos se separan del hogar.
*Papers,: Revista de Sociologia nadas manifestaciones del hecho social como <(problemas sociales)), pero 10 son en tanto que hechos sociales con ciertas peculiaridades. Esta imposición exterior del status de la ancianidad, fundada en característica~ externas, es asumida repentinamente por 10s individuos afectados (especialmente cuando coincide con un mecanismo excluyente como la jubilación), mediatizada por la percepción cultural de 10s grupos sociales, originando modificaciones en las relaciones sociales y pautas de comportamiento de 10s individuos afectados y de sus grupos. La ancianidad, desde el punto de vista del marco morfológico en que se produce como hecho social, es un sector diferenciado de la estructura social, un estrato de población, que se compone de elementos pertenecientes a diversos grupos sociales, unidos por un suceso demográfico común: la edad. Se trata de un conjunto poblacional heterogéneo cuyos miembros cumplen la condición <( . . . tener una edad igual o supetior a " X" años.. . )>. En tal sentido podemos hablar de la población anciana como categoria social, es decir, como un agregado desprovisto de interacciones pautadas específicas entre sus camponentes. Una categoria social diferenciada es una disposición generalizada al desempeño de ciertos papeles concretos que están asociados al corte diferenciador. En todas las sociedades se reconocen socialmente diversas etapas en la vida de las personas a las que se atribuyen esquemas difusos de actividades, actitudes, normas de conducta, etc. La población anciana como sector diferenciado es un agregado estadístico, que sirve como indicación operativa para delimitar un estrato de población. El conjunto de individuos que integran la categoria social es una clase definida estrictarnente por la edad, y por 10 tanto no es, en ningún caso, un grupo corporativa por la ausencia de otros rasgos comunes que el puramente cronológico. En la categoria social formada por la población anciana existen, naturalmente, diversas subculturas diferenciadas, pero no se ha demostrado suficientemente la existencia de una subcultura única para todos 10s ancianos que vaya más allá de unos comportamientos generacionales. No hay una <(cultura anciana, específica. Es cierto que se tiende a comparar la conducta social del anciano y la del joven, atribuyendo a la edad las notorias diferencias existentes. Sin embargo, aparte del criterio cronológico, hay que considerar la importancia decisiva del <ctiempo social)>. Entre un grupo de individuos de 70 a 75 años, y otro grupo de individuos de 20 a 25 años, radicados en un mismo hábitat y en igualdad de otros factores, existen 50 años de calendari0 de diferencia, pero cada grupo se ha desanollado en un momento histórico diferente, con acontecimientos
I Envejecimiento demográfico y cambio social que pueden ser muy distintos y con patrones culturales y reglas de conducta que pueden diferir enormemente. Es obvio recordar que 10s ancianos de hoy fueron jóvenes en un medio social y cultural muy distinto al que tienen como marco 10s jóvenes de hoy. 1 Las subculturas presentes en la ancianidad no están determinadas por I la edad como suceso básico creador de nuevas pautas, mis bien se trata de modificaciones sobre pautas previas, adaptaciones, motivadas por la edad y la coerción exterior, en la forma de asumir las subculturas previas al suceso cronológico que señala la integración en la ancianidad. En resumen, no hay culturas o subculturas específicas de ancianos, sino peculiaridades de 10s ancianos al vivir las diferentes subculturas de una misma sociedad. 5. ENVEJECIMIENTO Y CAMBIO SOCIAL En el mundo actual, el papel social de 10s ancianos dentro de 10s grupos familiares se modifica, padece el deterioro común a 10s roles familiares tradicionales, al que se suma en muchos casos la disminución de relaciones motivada por la mayor distancia física entre las viviendas de 10s parientes próximos, bien por efecto de movirnientos migratoríos, bien por la expansión de las grandes urbes. De 10s ancianos españoles mayores de 65 años, viven con sus hijos el 36,7 % y con otros familiares el 8 %. Se trata, en estos casos, de ancianos viudos, mujeres de edad muy avanzada, escasos recursos económicos y baja escolarización? El papel de estos arccianos en 10s grupos familiares en que conviven es muy secundario, influyendo en ell0 el carácter cuasiasistencial de su situación. La mayoría de 10s ancianos, por 10 tanto, vive en hogares unigeneracionales, unipersonales (16,3 % ) o conyugales (39 % ). Quienes viven solos tienen, por 10 general, un nivd de equipamiento en su vivienda inferior a la media nacional, rentas reducidas y frecuentan poco (aunque mis que quienes viven con hijos o fam ili art:^) a sus amigos y parientes e incluso salen menos a la calle. Aunque las ancianos que viven con su cónyuge mantienen un nivel de relaciones sociales más amplio, es preciso señalar en 10s jubilados que con el lugar de trabajo se pierde también el centro primordial de relación social, y que las relaciones que las amas de casa esta7. A. Redondo de la Serna: ctEnvejecer en España (encuesta nacional)*, INSERSO, Colección Dommentos Técnicos, Madrid, 1983.