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Elementos del sistema de partidos de la Cataluña actual

Botella Corral, Joan

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Botella Corral, Joan

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ELEMENTOS DIZL SISTEMA DE PARTIDOS DE LA CATALUÑA ACTUAL Joan Botella (Universitat Azcthnoma de Barcelona) Las páginas que siguen reproducen, con pocas variaciones, el contenido de la ponencia presentada en las Jornadas <tSociedad y política, Catalunya-Euzkadi)> que tuvieron lugar en Sitges (Barcelona) en septiembre de 1983. El carácter semiacad~imico de esas Jornadas y la propia función de este texto, como ponencia-marco de discusión, explican sus principales limitacimes (como su orientadbn, básicamente descriptiva, o su insistencia en 10s elemenros que permitieran una mayor comparabilidad entre Cataluña y el País Vasco), así como otros aspectos menores (e.g., la ausencia de referencias bibliográficas). Soy consciente de que el enfoque adoptado, al tomar como objeto central 10s partidos políticos y :las relaciones que se establecen entre ellos, puede ser atacado bajo diversos ángulos, y en particular por el escaso relieve otorgado a 10s elementos jurídica-institucionales. No debe verse en ello una opción de principio: se trata solamente de la intuición de que esos otros aspectos (bien estu~liados, por etra parte, por nuestros constitucionalista~), tendrían un encaje incómodo en unas Jornadas de orientación prevalentemente sociológica. uPapersu: Revista de Sociologia 1. LOS PARTIDOS PRESENTES EN CATALURA La escena política catalana ha venido presentando una imagen claramente multipartidista, con cuatro - cinco partidos relevantes. Hasta 1982, el partido ganador de las elecciones en Cataluña no ha logrado superar el 30 por 100 de 10s votos en nin& caso, ni han conseguido 10s dos primeros partidos superar la cota conjunta del 50 por 100. En este conjunto, la izquierda socialista y comunista ha venido COAgurando el bloque mayoritario. Este predomini0 de la izquierda se debía, hasta 1982, a 10s resultados electorales del PSUC, ya que 10s resultados socialistas eran similares a 10s que obtenia el PSOE en el resto de España. Por otra parte, la presencia de partidos estrictamente catalanes, sin vinculaciones orgánicas con otros partidos actuando en el conjunto de España, es importante pero modesta si se compara con la situación que se daba en el período republicano: el conjunto de estos partidos han reunido entre un mínimo del 20,2 por ciento de 10s votos (marzo 1979) y un mhimo del 36,5 por ciento (marzo 1980). El panorama de 10s partidos políticos en Cataluña se ha mostrada considerablemente inestable, tanto en relación a la importancia relativa de las diversas fuerzas políticas (con importantes modificaciones en cada elección) como incluso en relación a la propia identidad de esas fuerzas políticas. Asl, hay que observar que la candidatura socialista de 1977 era una coalición entre el PSC-C y la <tFederación Socialista de Cataluña - PSOE)>; más tarde, estos dos partidos, más el PSC-R, constituirían el actual PSC (PSC-PSOE). Por su parte, la candidatura encabezada el 1977 por Jordi Pujol, el PDC, estaba integrada por CDC, EDC, PSC-R y FNC: 10s dos primeros se fusionarían mis tarde; el PSC-R se integró en el actual PSC, y el FNC se coaligó con ERC en 1979. En las elecciones sucesivas, CDC ha formado una coalición estable con UDC (que el año 1977 se había integrado en la UCDCC), con la denominación de CiU. Por su parte, el partido gubernamental present6 en 1977 candidaturas integradas por independientes; en 1979, las candidaturas de CGUCD eran coaliciones entre la organización de UCD en Cataluña y un núcleo escindido de la UDC; ambos grupos se unificarían, finalmente, en un solo partido a fines de 1979 (CC-UCD). ERC, a su vez, ah ilegal en 1977, concurrió a las elecciones en el seno de EC, equivalente en Cataluña de las candidaturas FDI, impulsadas en el resto de España por el PTE. Finalmente, y para limitarnos a 10s partidos que han conseguido representación parlamentaria, la candidatura de AP dejó paso en 1979 a una candidatura dirigida por el PP bajo la deno- Evolución de las fuerzas políticas con representación parlamentaria, entre junio de 1977 y mano de 1979 I Partit Socialista Unificat de Catalunya Partit del Treball de Catalunya fbJ Socialistes de - PSC-c Catalunya (PSC-PSOE) - PSC (PS01 Partit Socialista Unificat de Catalunya Partit deis Socidistes Esquerra de Catalunya de Catalunya (PSC-PSOE) 1 I 1 Pacte Democrktic ERC Esquerra Republicana per Catalunya de Catalunya i FNC Front Nacional de Catalunya 1 Democricia Cristiana CDC de Catalunya UDC Convergkncia i Unió I Unió del Centre i la l-4 UDC L Unió de Centre Democr&tic 9 Centristes de Catalunya 1 TUDCAr ' I Alianza Popular - -7 -L AP Convivencia Catalana - UC Coalició Democritica L PP J- --- ----.-.-.I --yLrrr..rurrv al WVlIglCJ. rb inclos per veure i'evoluci6 li-79. a) S'inclouen només els partits i coalicions o~re nh,htenen r~nr-cmt-r:,: -1 P----:e b) No obt6 representació parlamentiria pe ctPapers,: Revista de Sociologia minación de CD. Esta candidatura no concurrió a las elecciones del Parlamento de Cataluña, intentando (infructuosamente) ocupar su lugar SC. Todos estos movimientos pueden dar la impresión de un caos <(browniano)> (ver gráfico núm. I), al que s610 escaparia el PSUC. Sin embargo, por debajo de esta aparente inestabilidad, hay unas pocas corrientes permanentes (el PSUC, vinculado al PCE; el socialismo vinculado al PSOE; 10s continuadores del republicanismo histórico; el <(pujolismos; el partido del gobierno español; la nostalgia del anterior régimen) que, por diversas vias y bajo diversas formulaciones, han intentado encontrar una configuración estable del espectro polític0 catalán; este proceso ha sido más fácil en la mitad izquierda del panorama que en la zona del centro y la derecha, en la que, probablemente, aún no se ha dicho la última palabra. (Véase en anexo la evolución de 10s resultados electroales en Cataluña.) 2. ALGUNAS CARACTERfSTICAS DE LOS PARTIDOS CATALANES Si es posible intentar una caracterización general de 10s partidos catalanes, desde el punto de vista de sus características organizativas, habría que retener 10s siguientes elementos: - Su general debilidad, en tanto que organizaciones politicas. Sólo dos partidos catalanes (PSUC y CDC) pueden pretender haber sido partidos de masas {y con un éxito limitado). La aEiliación es, en general, muy débil (no es pensable que hayan llegada a organizar, en conjunto, más del 2 por ciento de la población de Cataluña, incluso en el periodo más pletórico, en 1977); la conexión estable con organizaciones sociales no existe o se realiza con grandes dificultades, tanto para 10s partidos de izquierda como para 10s de derecha; en su financiación es completamente predominante la partida de ingresos de origen público; etc. Asi, en conjunto, 10s partidos catalanes no disponen de mecanismos estables de conexión cotidiana con el conjunto de la sociedad, o con aquellos sectores a 10s que se dirigen en primer término. - En sentido levemente divergente, 10s partidos catalanes son partidos rígidos, con predomini0 de 10s organismos dirigentes sobre sus representantes públicos. Aparecen, en general, como menos personalizados que 10s partidos de ámbito general español (10 que, en parte, puede ponerse en relación con una cierta <tsucciÓnn de figuras políticas relevantes hacia la política general española). Por Último, aparecen como fuerzas claramente E1enic:ntos del sistema de partidos de la Cataluña actual diferenciadas tanto en el plano ideológico como en el de su caracterización socidógica: no puede hablarse, en sentido estricto, de partidos ecatchalln. Al contrario, se ha asistido a un proceso de creciente contraposición ideológica y social entre las diversas fuerzas políticas (proceso con consecuencias importantes sobre el funcionamiento del sistema de partidos, como se ver6 más abajo). - La homogeneidad interna de 10s partidos catalanes es baja. Por una parte, la breve historia de Isr mayoría de estos partidos; por otra parte, la proyección de una dinámica de contraposición sobre una sociedad política considerablemente homog,énea en el plano actitudinal; por fin, la debilidad, o inexistencia, de mecanismos de conexión eficaz con 10s diversos grupos sociales, han contribuido a acreentar la codictividad interna de 10s diversos partidos, que registran con frecuencia profundos debates (escasamente inteligibles para el observador externo). La inexistencia de tendencias internas reconocidas hace que el debate se proyecte directamente a/desde 10s medios de comunicación (que cobran una importancia política desmesurada en el debate interno de 10s partidos) y favorece el surgimiento de divisiones o, incluso, escitiiones (entre las que hay que destacar el surgimiento, a partir del PSUC, del PCC). - Sin embargo, las caracteristicas de la vida política en nuestro país, y la dinámica política <(unitaris)> vigente hasta 1980, han sometido a 10s partidos catalanes a una doble exigencia: debían mostrarse a la vez competitivos (ningún partido catalán se dirige, formalmente, a un solo sector del electorado) y cooperatives (puesto que tanto la Generalitat provisional, como la Generalitat estatutaria, como 10s gobiernos municipales han sido gobernados por mecanismos coalicionales, dada la ausencia de un partido clararnente mayoritario). - Los mecanismos de articulación entre partidos catalanes y partidos del conjunt0 de España han adoptado diversas modalidades. En un extremo se situarían ERC y CDC, que carecen de partidos <tequivalentes)> en el resto de España. UDC mantiene vinculaciones leves, y probablemente indirectas, con el PNV y con núcleos democristianos del centro de España. Un paso más allá se situaria el PSUC, vinculado al PCE pero inscrit0 en el <<Registro de Asociaciones Políticas>> como partido independiente, independencia que ha defendido con una cierta energia ante intentos homogeneizadores desde el PCE. La situación del PSC es similar jurídicamente, aunque la presencia de las siglas <<PSOE)> en su denominación oficial sugiere una mayor vinculación que en el caso comunista. Ui1 paso más all6 se situaria CC-UCD, que, independiente formalmente de la UCD, mantenia (incluso estatutariamente) una mayor dependencia respecto del partido de ámbito general espaiíol. For fin, la organización de AP en Cataluña se apapers)>: Revista de Sociologia configura, simplemente, como la organización regional de un partido de ámbito general español. - Finalmente, puede afirmarse que 10s partidos catalanes han conse guido instaurar de un modo mis completo y rnás eficaz el monopolio de la representación y del ejercicio del poder que 10s partidos del resto de España. Se ha asistido a una casi completa pérdida de importancia política de instituciones, círculos y personalidades <tindependientes)>, tal vez con mayor profundidad que en el resto de España. La especial incidencia de esta tendencia en 10s medios intelectuales (unida a la importancia directamente política de cuestimes como la normalización lingiiística) podria contribuir a arrojar alguna luz sobre la reciente polémica en torno a la supuesta <(crisis de la cultura catalana)>. 3. ALGUNOS ELEMENTOS DEL SISTEMA CATALAN DE PARTIDOS Como hemos advertido anteriormente, un sistema de partidos no se define solamente por la identidad de 10s partidos que actúan como protagonista~, sino también, y de modo muy central, por el tipo de relaciones que se establecen entre ellos; de modo más general, por el conjunto de mecanismos de interacción que se establecen. En este sentido, la primera característica relevante es el número de partidos que actúan en un sistema dado. En este período, Cataluña se ha venido caracterizando por un sistema moderadamente multipartidista, en mayor medida que el sistema general español (que, incluso en el período anterior a 1982, ha sido calificado por algunos estudiosos como bipartidista). La presencia de entre cuatro y cinco fuerzas políticas institucionalmente relevantes hace que el sistema catalin aparezca como más fragmentado que el sistema general español: una medida usual de la fragmentación de un sistema de partidos, el índice <(F)> elaborado por D. Rae (índice que acila entre un valor de O en caso de nula fragmentación, y un valor de 1 en caso de infinita fragmentación), arroja un valor promedio para el período 1977-1980 de 0,78 para Cataluña, frente a s610 0,52 I para el conjunt0 del sistema español. Se produce aquí una interesante inversión de tendencia respecto del período republicano, en que el sistema general español aparecia como mucho más fragmentado que el catalin (el mismo indice arroja valores promedio de, respectivamente, 0,86 y 0,631, Un sistema de partidos con tal grado de fragmentación puede ges- Elementos del sistema de partidos de la Cataluña actual tionarse, esencialmente, de dos maneras: bien estableciendo un mecanismo de coaliciones alternativa!$ (que viene a corregir en sentido bipolar la inicial fragmentación), bien :z través de mecanismos ampliamente mayoritarios (mediante la corresponsabilización de la totalidad, o de una gran mayoria, de las fuerzas politicas en la acción de gobierno). Podemos, precisamente, periodizar la evolución reciente del sistema catalán de partidos a partir de estos dos .modelos hipotéticos: principio mayoritario o regla de la unanimidad. En efecto, las reglas de las relaciones entre partidos en Cataluña se han modificado sustancialmerite, a pesar de que la situación, en términos estrictamente numéricos, se h1aya mantenido prácticamente constante. Cabe distinguir dos grandes etapas: - En el periodo de la Generalitat provisional, bajo la dirección de la fuerte personalidad del presidente Tarradellas, no funcionan mecanismos de decisión mayoritaria, sino de amplia unanimidad. La constitución, a finales de 1977, de un <(Consell Executiu)> en el que participan todos 10s partidos con representación parlamentaria (excepto AP, con una imagen fuertemente <(franquista>> en aquellos momentos), con un peso más o menos proporcional a sus resultados electorales y (10 que es más sigficativo) con la participación de 10s' primeros dirigentes de esos partidos políticos, evita la aparición de tendencias polarizadoras, en un doble sentido: en primer lugar, difuminando 10s limites entre gobierno y oposición (puesto que todas las fuerzas politicas aparecen como coresponsables); en segundo lugar, legitimando a las fuerzas formalmente extremas del espectro politico: el PSUC puede participar en el gobierno sin que se tambaleen las estructuras, y la UCD puede aparecer como un partido tan catalanista como 10s dernás. - Sin embargo, pronto aparecerán tendencias evolutivas que apuntan hacia un marco de relaciones entre partidos claramente distinto. Entre otros elementos, cabe mencionar en este sentido las elecciones legislativas de 1979 (libradas en términos de <talternativa de poder>>), la ruptura de la coalición senatorial entre comunistas y socialistas (coalición que había resultado a~npliamente vencedora en 1977), la constitución de 10s <(pactos de progresol> municipales entre PSC, PSUC, CiU y, ocasionalmente, ERC, destinados a marginar a UCD de las áreas de poder local (acuerdos que, significntivamente, no son pactos multilaterales, sino una serie de pactos bilaterales entre el PSC y cada uno de 10s demiis partidos) y, finalmente, la ruptura del <(consenson en un solo punto en la elaboración del anteproyecto del Estatuto de autonomia, aunque se itPapers)>: Revista de Sociologia trata de un punto crucial (el futuro sistema electoral de la Comunidad Autónoma) y, sobre todo, porque la ruptura se produce en términos estrictos de izquierda-derecha (PSUC y PSC frente a CiU y UCD). - Estas tendencias a la polarización se manifestarán plenamente a partir de 1980, en torno a la elección del Parlamento autónomo, y en el período posterior. La victoria de CiU en las elecciones autónomas da lugar a la constitución de un gobierno monocolor de CiU con apoyo parlamentari0 de ERC y CGUCD, mientras PSC y PSUC quedan en una situación de clara oposición (así, a pesar de haber sido invitados, ambos partidos se negarán a participar en la Cornisión de transferencias a la comunidad autónoma). Sin embargo, al ser la coalición mayoritaria una coalición s610 parlamentaria, pero no gubernamental, el gobierno de la Generalitat se ha visto forzado a negociar permanentemente 10s apayos parlamentarios necesarios, posibilitando la aparición de presiones bilaterales que estimulan la polarización y dificultan la estabilidad política. Asi, en el periodo abril-diciembre de 1980, se contabilizan, en las diversas votaciones en el Parlamento de Cataluña, siete mayorías parlamentarias distintas, dos de las cuales excluían a CiU. Estas tendencias se acentúan, finalmente, por la presencia de un partido, ERC, en situación arbitral en términos de aritmética parlamentaria. Asi, en conjunto, el sistema de partidos en Cataluña se ha modificado considerablemente, pasando de una situación de multipartidismo moderadol y poc0 competitiva (por la aplicación de mecanismos <{unitarios)>) a una de multipartidismo aparentemente polarizado, con la exclusión <(a priori)> de la participación en el gobierno de determinadas fuerzas, con un gobierno minoritari0 sujeto a presiones bilaterales y a la aparición de mayorias cambiantes en e1 Parlamento. ProbaMemente estos elementos están en la raíz de la escasa actividad del Parlamento autónomo en 10s últimos meses. Ahora bien, la que nos interesa en este momento es intentar determinar en qué medida estas tendencias evolutivas se corresponden (o no) con d estado de la opinión pública catalana. En efecto, cabria afirmar la hipótesis de que la mecánica <tunitarial>, consensual, vigente en la política catalana hasta 1980, encubría una situación, entre el conjunto de la población catalana, de aguda contraposición ideológica; n la inversa, es posible la hipótesis contraria: las tendencias a la polarización, a la contraposición, son sólo una decisión de las <tcúpulas)> politicas, que no se corresponde a la realidad actitudinal de la sociedad ca- Elementos del sistema de partidos de la Cataluiia actual talana. Procede, entonces, examinar los datos disponibles respecto a las actitudes políticas de los catalanes. 4. FRAGMENTACION Y POLARIZACION EN EL ELECTORADO CATALAN Como hemos indicado, el sistema catalán de partidos aparece netamente más fragmentado que el sistema general español. Desde un punto de vista teórico, tal situación puede tener dos explicaciones: o bien la existencia de posiciones fuertemente contrapuestas en términos de izquierdaderecha, o bien la presencia de otra (u otras) línea de división política de las actitudes de 10s ciudadanos. Examinemos sucesivamente ambas hipótesis. La fragmentación de un sistema de partidos puede, en primer lugar, explicarse a partir de la existencia de divisiones ideológicas profundas y bien marcadas en el seno de la sociedad: llamaremos a esa situación polarización. La existencia de un estado de polarización puede expresarse de múltiples formas y a través de diversos temas de división, pero es frecuente remitirla, en Último extremo, a la bien conocida divisoria entre derechas e izquierdas. En 10s últimos arilos se ha generalizado en las encuestas de opinión el uso de escalas izquierda-derecha, tomándose la distribución de la muestra a lo largo de la escala como una estimación del grado de polarización de una sociedad. Coll tc~das las reservas que cabe formular acerca de este tipo de medidas, creemals que una escala izquierda-derecha es un instrumento de útil aproximaci(5n a la realidad, especialmente si se la sitúa en un marco comparativo. Bajo este punto de vista, la situación de la opinión catalana aparece como levemente diversa de la del conjunto de España. (Cuadro núm. 1.) La opinión catalana aparece más inclinada a la izquierda que la del conjunto de España (las poisjciones "I", "2" y "3" reagrupan, respectivamente, al 45 por ciento y al 32 por ciento de la población), así como algo más dispersa en torno a la media. Sin embargo, en ambos casos el grueso de la población se concentra. en las posiciones "2", " 3" y "4", es decir, izquierda, centro-izquierda y centro: 64 por ciento en Cataluña y 61 por ciento en d conjunto de España (o bien 88 por ciento y 81 por ciento, respectivamente, si excluimos 10s <(no sabe - no contestan). <<Papers)>: Revista de Sociologia ción que introduce en la niitad derecha del espectro tiende a coincidir con 10s datos objetivos acerca del lugar de nacimiento de sus votantes, en la mitad izquierda esto no se da: simplificando, podríamos decir que PSC y PS'UC tienen unos votantes mis <tcatalanistas de lo que les correspondería si esta actitud dependiera, única y exclusivamente, de su lugar de nacimiento. Representación bidimensional de la competición entre partidos en Cataluña ('x', escala izquierda-derecha; 'y', porcentaje de electores que se sienten más catalanes que españoles). Cada partido está representado por un punto, correspondiente a la situación media de su electorado en ambas escalas. La línea discontinua representa 10s valores medios del conjunto de la población de Cataluña. Así, la aparente proximidad entre ERC, PSC y PSUC se disuelve si tenemos presente las distintas características <cobjetivas)> del electorado de estos tres partidos. Y ésta tal vez sea la clave de la dinámica de la competencia electoral en Cataluña: la competencia en el terreno <<nacional)> es mis intensa en la mitad izquierda del espectro, pero no porque las posiciones de los partidos sean enormemente distintas, sino porque hay una considerable distancia (o, como minimo, disonancia) entre base objetiva y actitudes ideológicas. Elementos del sistema de partidos de la Cataluiia actual Conviene, sin embargo, no llevar muy Iejos este análisis: si bien es cierto que esta segunda dimensión de la política catalana existe y juega un papel indiscutible, también es cierto que la polarización a 10 largo de esta dimensión es moderada; que este <tcleavage)> no ha sido planteado, hasta el momento, de forma directa; que no han aparecido fuerzas políticas relevantes con planteamialtos anti-catalanistas; y que 10s partidos de izquierda con un importante componente de inmigrados son, en el plano actitudinal, tan catalanistas como el electorado de CiU. 5. SINTESIS A modo de resumen 10s elementos que, en nuestro análisis, caracterizan de una manera más adecuada e:l sistema de partidos en Cataluña en el peqíodo estudiado son 10s siguientes: - En tanto que organizaciones políticas, bs partidos catalanes son organizaciones débiles, desde d punto de vista de su afiliación, canales de influencia, financiación, etc. - Sin embargo; en tanto que vehiculos de la representación política de 10s ciudadanos, han alcarlzado un predomini0 completo, desplazando a todo otro tip0 de posibles protagonistas de la vida política. - El sistema de partidos de Catalufia se ha caracterizado por un pluripartidkmo limitado, con entre cuatro y seis partidos relevantes, y entre 10s cuales el marco general de relaciones ha atravesado, ccgrosso moda)>, dos grandes etapas: una primera, hasta 1979, caraaerizada por la existencia de mecanismos ampliamente mayoritarios (o unitarios), y una segunda, desde 1980, en la que la vida política se ha caracterizado por una tendencia al desarrollo de mecanismos clásicos de mayoría-oposición entre centro-derecha e izquierda. - Estos mecanismos de contraposición entre fuerzas políticas no representan la existencia de fuertes tensiones en el seno del electorado: el electorado catalán parece, en el plano actitudinal, poc0 propenso a la existencia de fuertes contraposiciones, aunque parece necesario tomar en cuenta, para entmder adecuadm~ente sus comportamientos políticos, la influencia de dos <tejes)> actitudinales distintos: una primera divisoria, que contrapone derecha e izquierda, y una segunda línea divisoria, trazada alrededor de las actitudes nacionales de 10s ciudadanos (mis que del mero hecho de la inmigración). atPapersa: Revista de Sociologia CUADRO 6 Evolución electoral en Cataluña, 1977-1982 (en % ) 1977 1979 1980 1982 censo uotos censo votos censo votos censo votos PSC PSUC PDCCiU UCDCC-UCD CDS EC-ERC AP-CDSC PSA UCDCC En este cuadro se recogen 10s resultados obtenidos en Cataluña por 10s partidos con re presentaci6n parlamentaria, en las elecciones generales de 1977, 1979, 1982, y en las elecciones aut6nomas de 1980. Elemcatos del sistema de partidos de la Cataluña actual SIGLAS UTILIZADAS AP: Alianza Pcrpular CC-UCD: Centristes de Catalunya-UCD CD: Coalición Democrática CDC: Convergkncia Democritica de Catalunya EC: Esquerra cle Catalunya EDC: Esquerra 13emocritica de Catalunya ERC: Esquerra Republicana de Catal~nya FNC: Front Nacional de Catalunya PCC: Partit dels Comunistes de Catalunya PCE: Partido Comunista de Espafia PDC: Pacte Democritic de Catalunya PNV: Partido Nacionalista Vasco PP: Partido Popular PSC-C: Partit Socialista de Catalunya (Congrés) PSC-R: Partit Socialista de Catalunya (Reagrupament) PSC (PSC-PSOE): Partit del:; Socialistes de Catalunya (PSGPSOE) PSOE: Partido Socialista Obrero Español PSUC: Partit Socialista Unificat de Catalunya PTE: Partido del Trabajo de España SC: Solidaritat Catalana UCD : Unión del Centro Democrático UCDCC: Unió del Centre i la Democricia Cristiana de Catalunya UDC: Unió Dernwdtica de Catalunya