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Educación, muerte, sentido

Fullat, Octavi

Abstract

Fullat, Octavi

Full text

Educación, mue e, sen ido Oc a i Fulla i Genís 1. La educación El p oceso educado de ine el eidos de lo humano has a al ex emo que el án h o- pos no es o a cosa que un animal educandum y en modo alguno como sos u o A is ó eles un zoon poli ikon o bes ia que sólo i e de hecho en sociedad. Lo p o- pio del homb e no es i i en sociedad, sino ene que i i en sociedad alejándose inexo able aunque inacabablemen e de lo zoológico. El des ino del se humano es deja de se animal sin pode , no obs an e, ab aza jamás su des inación, andando, así, sempi e namen e colgado en e la zoología y la eología. Se homb e es i i en la insegu idad del nomadismo inago able y desa ian e. El quehace educa i o p esen a dos espec os o semblan es; po un lado es he- e ónomo y p ocu a some e las posibilidades gené icas, hechas neu o isiología y endoc inología, a las pau as de una ci ilización geohis ó ica que dic a conduc as desde su cul u a, desde su ecnología y desde sus ins i uciones sociales. Se a a de la ((educación-leaming». Po o o lado, la educación pa ece que puede se ambién au ónoma o signi ica i a, con lo cual el « ene que hace se homb e» pende de la p opia capacidad de exis i desde la duda y desde la consecuen e decisión; es de- ci , desde la é ica. Es e segundo espec o de la ac i idad educan e queda abie o al sen ido de lo que se lle a en e manos en la a ea educado a. Se a a de «edu- cación-signi ica i a.» La p ime a es educación g ega ia some ida al c i e io de la e icacia, la se- gunda, en cambio, es educación singula , de cada quien, e eb ada po el com- p omiso y el iesgo pe sonales. Es a segunda modalidad educa i a obse a la ealidad a in de es ablece un o den en endido como más pe ec o. Es e o den no se encuen a p e iamen e en la conciencia de los educandos y de los educado es aunque sí adica en ellos la posibilidad de de e mina los ines del p oceso edu- ca i o. La «educación signi ica i an p ocu a coloca a los homb es en si uación de ealiza delibe adamen e su des ino. La «educación-lea ning» cosi ica la p ác ica educado a; en cambio la «edu- cación-signi ica i a» es i al po que i e del sen ido que ella misma se au oo o ga. Los sis emas educa i os que o ganizan la p ime a de las educaciones han acabado siendo apa a os de Es ado siguiendo en es o las pau as que de hecho dio el posi- i ismo. La calamidad de la Segunda Gue a Mundial, en cambio, ha ensanchado las posibilidades de la «educación-signi ica i a», abie a o zosamen e a la educa- ción mo al, la cual deja de se socialización pa a muda se en au oeducación. 126 1 E i ahonn 20, 1993 - Oc a i Fuiia i Genís 2. El sen ido de la educacióii Delan e de la conciencia pasmada, de uno, hace apa ición la p egun a po el sen- ido del ac o educan e. El sen ido no es un da o, sino lo p egun ado an e el enó- meno del pasmo causado po la posibilidad de pode se es o o bien lo o o. Si el inal de cada uno no p opo ciona sen ido a la so p esa delan e de lo posible, quizá alga la pena en onces in essoga se po el cie e de la his o ia como dado a de signi icado. La ((educación-signi ica i a)) esul a necesasiamen e iesgosa po - que obliga a i i desde la p opia libe ad y desde el acaso posible en el que uno puede acasa del odo. Una lengua in eligible es á o ganizada con sen ido. ¿Es in eligible la «educa- ción-signi ica i a»? &Dónde ob ene su in eligibilidad? ¿De dónde p o iene su signi icado? Si con amos con lo simbólico de es a educación esul a e osímil^ en al supues o, una he~menéu ica de ales símbolos, he menéu ica que inyec e sen- ido a la educación au ónoma o signi ica i a. Sólo hay un modo de que los hechos educado es dis u en de signi icado: que no acaben en ellos, sino que apun en a algo an e io o a algo pos e io a los mismos. No son las causas las que pueden p opo ciona sen ido a la educación au ónoma, sino los símbolos en cuan o que in- e p e ables. Es a educación signi ica aquello que es á más allá de ella misma; la educación se uel e sig~u ica i a a p io i ya que a pos e io i acaba en simple da o b u o cuan i icable, y a able en consecuencia po las ecnociencias. Resul a indispensable da con aquel ma co de expe iencia den o del cual la educación au ónoma pueda adqui i di ección y lo pe cibido de la educación pa- sa a se , de al guisa, comp endido. El sen ido de la educación ha á que és a deje de se un a do que hay que ca ga , con i iéndose en la a ea con la que se iden- i ican los ac o es de la misma educación. Las olun ades de educado y de edu- cando deciden libe a se de sí mismos a in de expe imen a se como buscado es de lo que llena y libe a. El sen ido le esboza á las al e na i as al ac o educan e. Pe o el sen ido, jse unda o bien se descub e? El sen ido cons i uye el ap io i de la ex- pe iencia educado a. Pensamien o y olun ad p opo cionan la signi icación y la exigencia a la a ea educa i a. La li e a u a homé ica desa olló el concep o de inoi a, que los omanos a- duje on po a iun -del e bo a i, habla -, y señaló lo dicho y hablado desde siemp e. El agmen o VI11 -Diels-K an z- del Poema de Pa ménides p esen a el se colno some ido a la Necesidad. El Des ino coincide con la Na u aleza, con el nexiis causan m; la inesqui able se ie diac ónica de los acon ecimien os con- igu a el cu so del mundo. Hegel ha á una on ología de es a li e a u a al sos ene que el des ino de la conciencia humana no es o o que el p og eso del Espí i u. Pe o la biog a ía de cada quien, su educación, así como la his o ia global, la an- opogCnesis o al, jno son más que moi a y a u n? El Dasein de Heidegge en Sein ulld Zei hace público que la his o ia del se -Seinsgeschich e- es el des- ino misnlo del se -Seinsgesclzick-, con lo qual la libe ad acaba haciéndose des ino y puede oma la esolución de en ega se a la mue e, su posibilidad su- p ema he edada. Tampoco de al guisa escapamos de la moi a 11 del a um. Pe o podemos se apo e ikai, suje os que dudan; más oda ía, indi iduos que han omado la decisión de duda . San Agus ín se alió de la duda de los es- Educación, mue e, sen ido En ahona 20, 1993 1 127 cép icos pa a co e as lo inde ec iblemen e e dade o. En Médi a ions mé- haphysiques Desca es se si e de es e plan eamien o agus iniano pa a duda de odo me ódicamen e, es deci de o ma p o isional, en con a de Pi ón, quien se ence aba en la duda adical. El duda ue za a ene que p egun a a in de sali de dudas; con ello ol emos a la adición soc á ica p o odialéc ica que an o Pe- elman como Habe mas han e omado con sus concep os de e ó ica y de diálogo. En es e abajo supongo que la expe iencia de la mue e. la del o o y ambién la mía, és a en cuan o que an icipación imagina i a, dispa a un discu so a o - men ado po la duda y olcado a la in e ogación, ince idumb e e in e pelación que la olun ad iene que esol e a la ue za, quie a o no. Pe cepción del ina- mien o, discu so a la pa dubi a i o e in e oga i o, y po úl imo libe ad de deci- di a la ue za -sea es o o bien aquello lo decidido- y de mane a hgica. La mue e, ¿o ien a a la educación au ónoma o signi ica i a? 3. La mue e como sen ido Mue e indi idual y mo alidad de los homb es. La mue e, más allá de su pas osidad y de su opacidad ¿puede muda se en signo, en semeioil o sín oma, que o ien e el camina educacional? He ácli o, a caballo en e los siglos VI y an es de C is o, dejó esc i o - agmen o 22 B 93- que una de las unciones del o á- culo de Del os en el san ua io de Apollon e a semainein, señala y signi ica ; ¿y si la mue e ue a semá- o o, po ado a de signos? «Educado es y educandos allecen)), ¿qué signi ica es o? Bloom ield ha iempo que se ue y el signi icado lingüís ico ha uel o a p eocupamos. Ma gi- nando la sin axis, ¿qué alo semán ico posee el enunciado ((Educado es y edu- candos allecen»?; me inclino a pensa que es cues ión he menéu ica y nada más. Nunca puede da se po concluso un ex o, pues en él hay plu idimensionalidad y es necesa io explo a en odas di ecciones y en cada uno de los ni eles. La se- mán ica acaba, a la pos e, en he menéu ica. El sen ido de un ex o es una pa á- asis al mismo. No con amos con isomo ismo en e el ma e ial lingüís ico y el ma e ial ex alingüís ico. El lenguaje habla del mundo al cons ui , p ecisamen e, a és e; de ahí la impo ancia de la p agmá ica en lingüís ica. La p agmá ica es u- dia los cambios de sen ido de un enunciado o de un ex o según el medio en el que se p oduce. El inconscien e, la ideología y la u opía, el campo de las o mas so- ciales ..., son o as an as cosas a ene p esen es en la ase «Educado es y edu- candos allecen». El allecimien o, ¿puede con e i se en sigiium, en signo, señal o seña de o a cosa? La logique ou l'a de pense de Amauld e Xicole -siglo XVTI- de Po - Roya1 a ó del signo como de aquella ealidad que exci a la idea de una segunda ealidad. San Agus ín había ap o echado es e concep o al e e i se a sac amen um y a imago -siglos - -. Nos hallamos de hecho delan e de la he menéu ica, me- idos en la a ea del dios g iego He mes, hijo de Zeus e in é p e e de la olun ad de los dioses; dios, He mes, que in en ó el lenguaje y la esc i u a, los dos ins umen- os mayúsculos de la he menéu ica. El e bo hemzeizeúo signi icó « aduci », «ex- plica », «exp esa », «in e p e a ». ¿Qué ansmi e la mue e? Necesi amos una l2&I-~n ahonii 20, 1993 Oc a i Fulla i Genís ékhize he neneu iké ap opiada que nos lo cuen e. La adición judeoc is iana ela- bo ó la écnica denominada a s in e p e aizdi pa a hace se ca go de las Esc i u as Sag adas. ¿Cómo lle a a é mino una exégesis del óbi o con ánimo de o ien a e- leolbgicanlen e el p oceso educa i o? Schleie mache -siglos XVIII-XIX- di6 un uelco subs ancioso a la a ea he - ~ilenéu ica, pa a mi p opósi o. El in e p e ans esul a más alioso pa a al abajo que lo i z e p e a ldu n; en la comp ensión de un hecho, la mue e pa a el caso, es de mayo bul o el ac o de inspecciona que lo inspeccionado. La he menéu ica es á iiuciándose de es a guisa en epis emología y en me odología. No sólo hay que con a con la psico isiología del in é p e e, pa a sabe ace ca del inamien o, mas ambi n es necesa io ene p esen e la his o ia de la exégesis de la de unción. Las ciencias na u ales explican -e kla en en alemán- la ul imación del homb e, mien as las ciencias sociohis ó icas la comp enden - e s ehen. ¿Cómo legi ima epis emológicamen e el alo de las ciencias y del mismo homb e?; la mue e bio- lógica es un posi uin pa a las ciencias empí ico-na u ales y nada más. No hay en al pe spec i a ni seineioiz ni signum, acabando odo en su espeso y pas osidad opacos. Las ciencias sociales, en cambio, han de ol e a la E lebnis o expe ien- cia i ida y desde és a le an a sus discu sos; E lebnis psíquica de alguien y E - lebnis his ó ica del g upo humano. Heidegge - allecido en 1976- iden i ica he menéu ica y on ología; el se se comp ende en el Dasein o «Aquí-del-se ». El Dasein es el he meneu a del se : Sein zu n Tode. La comp ensión, aho a, desbo da la gnoseología, pasando a se una mane a de o ien a se en el mundo. Comp ensión e in e p e ación o man un cí culo he menéu ico que po se on ológico deja de se icioso. Gadame , en 1960, publicó Ve dad y mé odo. Los sabe es en o no al se hu- mano ienen que hui de la ampa que les ienden las ciencias empí icas de la na- u aleza. El sen ido de la mue e no puede p opo ciona lo la biología ni ampoco la química o gánica; hay que di igi se al Lebenswel de que habló Husse l y acep- a que coinp ende la mue e no es lo mismo que explica la. His o ia y exis en- cia hacen posible la comp ensión del ánsi o. Comp ende la mue e es ni más ni menos que inyec a le signi icado exis encial, an o desde la adición como desde el p esen e que in e pela. La misma eo ía c í ica de Apel y de Habe mas unda he menéu icamen e sus es udios y c i ica la ingenuidad posi i is a econociendo en el lenguaje el a p io i de la elación social. El sen ido del óbi o se desp ende á del mundo o igina io de la ida -Lebenswel - y jamás de las ciencias de la na u aleza, las cuales se li- mi an a a ene se a los, ac a. Paul Ricoeu ha sen enciado en De l'in e p é a ion que «Le cha np he ine- neu ique ... es en lui-ine ne b isé» apa eciendo dos di ecciones: la búsqueda de la e dad e elado a y la desmi i icación de la e dad men i osa. La p ime a di ec- ci6n en iende la conciencia como mendiga de la e dad, mien as la segunda la concibe como espacio de la ampa. ¿Dónde eside la e dad de la mue e? ¿Po- demos o ien a eleológicamen e la educación desde el allecimien o de odos, educandos y educado es? ¿Resul a posible deshace se de las ilusiones de la con- ciencia y engend a el suje o exis encial de la e dad? El sen ido de la mue e, Les una men i a, o bien una e dad? Educación, mue e. sen ido Emahona 20. 1993 / 129 El élos del homb e, jes la mue e?; en al supues o, ¿cuál es el élos de la mue e?, jpuede ilus a nos en al menes e la Teo ía gene al de sis einas de Ludwig on Be alan y a in de comp ende eleonomía an es ambó ica y es- a ala ia según se le p esen a a la conciencia? Abandono es e camino po que de- cido no desampa a a la conciencia. «Mue e-signo», ¿de qué?; de posibilidades adicales. Lo posible se opone úni- camen e a lo imposible. Bloch asegu ó que el mundo es una his o ia oda ía ina- cabada; ¿la clausu a la mue e o és a ab e posibilidades nue as? Heidegge y Sa - e; la posibilidad del homb e, jes se p oyec o de sí mismo? Mue e: ;na a us posibilidades an opológicas! Aunque sea poco, no pa ece desa inado apun a a la doc ina de los pos ulados kan ianos en K i ik de p ak ische z Ven~unji en es e asun o señalado y u gen e. Hay que limosnea de en ada la capacidad de decisión, es p eciso pedi la libe ad. És a, si la hay, es á inexo ablemen e o zada a sen en- cia el «qué» y sob e odo el «pa a qué» del allecimien o humano. He menéu ica inmemo ial y ambién p esencial de es a disposición o a bi aje. ¿Se mue e pa a nada o quizás pa a Dios o al ez pa a la His o ia?, ¿la impe ección lo suma odo o acaso ca apul a has a la pe ección? La mue e en cuan o ac u lz -«lo ya hecho o acabado»- acaba con odas las exigencias g i adas po los homb es. ¿Puede en o o plan eamien o, el de se signunz, apun a a una ac ualización de las exigencias que han quedado siemp e sin cumpli se? La his o ia humana ha apun ado las po- sibilidades jamás cumplidas, jdónde y cuándo el cumplimien o de las p omesas his ó icas? Las aspi aciones humanas llegan siemp e impe ec as a la mue e. El óbi o, en cuan o que pe spec i a apabullan e, impone al se humano el e- ne que decidi his ó icamen e y ambién biog á icamen e el semeion de aquél, su he menéu ica. La exégesis del hána os es la elucidación del án h opos y po an o de la paideia. La mue e es signo de « ene -que-decidi » las posibilidaddes de ini i as, y no cie ini o ias, de la exis encia. La mue e signi ica que la ecno- ciencia no bas a e i educación, ya que es a úl ima, además de some ida a obje i os pedagógicos y a p oyec os polí icos-económicos de la educación, es á abie a, ine- xo ablemen e, a las inalidades, a las Wel aizschauungen, a las que sean. La expi- ación, de odos y de cada quien, es signo ineludible de que hay que da sen ido y no queda únicamen e en p esencia del aquí y del p e é i o. El mu o pe cep ible de lo úl imo desa ia, quie a és a o no, a la libe ad, p ogeni o a de la é ica e hija de la duda, pe o no po cie o de la psicológica. El sen ido de la educación au ónoma se esconde en la mue e, en endida és a a modo de signu ~z, o sac anzen u n, de que las posibilidades penden al menos de la decisión, la cual comp ome e a cuan os son lib es de oma las. Pa ece pe inen e y ap opiado que la libe ad p oceda según la ph ónesis, es deci esqui ando la Izy- b is o desa ío desa inado de hace se Dios. La adición, y ambién el eque i- mien o ac ual, en a án, en la decisión a oma , jun amen e con la ascesis, que de- saloja la ilusión men i osa de la conciencia cons i uyen e. La mue e es e.: sen ido según el cual el quehace educa i o no es ma e ia an sólo pa a ecnocien í icos, sino que ambién es ape u a a lo posible o al: o hay di- ección -mono eísmo- o sólo quedan di ecciones -poli eísmo. Calla se es acep a que la mue e del homb e acaba en descomposición biológica, en ez de con empla en ella la o u a biog á ica. 130 1 En ahona 20, 1993 -- Oc a i Fulla i Genís La mue e humana, desde la conciencia que enemos de ella, se nos ha con- e ido en una ca egona an opológica; es deci , en un concep o no educ ible a o o y que posee unción cognosci i a, siéndonos ú il pa a conoce al se hu- mano y en consecuencia pa a o ien a el p oceso educa i o o an opogénesis. El allecimien o del homb e no acaba en ac unl u obje o pa a ciencias y ec- nologías, sino que nos ue za a ene que decidi su sen ido, pasando a se , así, sy»l >olunz de la posibilidad adical y o al que hay que decidi .