Crítica de traduccions
Abstract
Paul FRIEDLÄNDER, Platón : verdad del ser y realidad de la vida.
Full text
C í ica de aduccions
PAUL FRIEDLANDER, Pla ón. Ve dad del se
y
ealidad de la ida. (T aducción del Ale-
mán. Edi o ial Tecnos, Mad id, 1989)
Resul a una a ea cie amen e emba azosa ha-
ce una c í ica de la aducción al cas ellano
de la p esen e ob a sob e Pla ón; uno desea ía
habe hallado en dicha aducción siquie a
algo digno de elogio, pe o el hecho es que
es amos an e un abajo deplo able.
Al
co eja
la e sión con el o iginal alemán, no acie o a
sali del asomb o, y po ello no puedo menos
de comenza con es as e lexiones:
¿Es la unción del aduc o cosa an in-
ascenden e y baladí, que cualquie a puede
sen i se capaci ado pa a asumi la?
¿NO es debe elemen al de oda emp esa
edi o ial ga an iza el alo de las aduc-
ciones que publica?
LO
es que es acep able
(al pa ece se a a de un p oduc o más de
consumo) lanza al me cado colecciones
nu idas en su mayo pa e de ob as adu-
cidas, sea cual sea la calidad de las aduc-
ciones? Es a que nos ocupa es ealmen e
lamen able. Pe o amos a pun ualiza .
Lo p ime o que ex aña es que no se in-
dica exp esamen e el au o de la aduc-
ción; ni en la po ada
ni
en el e e so donde
eza el í ulo o iginal de la ob a igu a nom-
b e de aduc o . La b e e in oducción i -
mada en que se habla de ((nues a aduc-
ción», nos pe mi e deduci que el i man e
sea en e ec o el au o de la aducción.
En cuan o a la aducción misma, desde
el p incipio has a el in adolece de oda clase
de de ec os: incomp ensión del ex o alemán
en muchos casos, no sólo debido al con e-
nido, sino ambién -y sob e od- a alsas
alo aciones de las es uc u as g ama icales.
Es a incomp ensión lle a
al
aduc o a no
sabe exp esa se en cas ellano al no e
cómo da sen ido y equi alencia a lo que se
igu a es a con enido en el ex o o iginal,
mien as po o o lado se sien e o zado a
adop a al o cual solución de comp omiso.
De aquí esul an pe iodos con ahechos, ape-
nas in eligibles en muchos casos. En ocasio-
nes, le ale al aduc o cualquie cosa con
al de pode segui adelan e.
En conc e o: no se espe a el signi icado
ob io de palab as, sean sus an i os, adje i-
os, e bos, e c.; se con unden singula es
con plu ales; en los e bos suele con un-
di se, o en ende se mal, el iempo, el modo
o la oz ( oma la pasi a po u u o); es e-
cuen e la in e p e ación ma e ial o po ele-
men os del signi icado de palab as com-
pues as (gegenwi ig
=
pues o en en e, en
luga de p esen e o ac ual); hay un g a e
desconocimien o del sen ido de pa ículas y
p e ijos, sob e odo sepa ables (hinein
=
in-
emo, aducido po adje i o), con lo que se
da a e bos compues os signi icados pe e-
g inos (absp echen
=
lle a la con a ia).
Pa a no ala ga me en más obse acio-
nes, y como simple bo ón de mues a de e-
dacción con ahecha
y
sin sen ido, me li-
mi o a ansc ibi la ase siguien e omada
al aza en e muchas:
«En la mane a en que se conside aba al
mi o den o del cí culo en el que Pla ón c e-
ció se llega ía a econoce , as algunos
cambios, el diálogo» (p.
170).
Lo
que dice el ex o o iginal es muy sen-
cillo y cla o:
«De algunas exp esiones de los "Diálo-
gos" se puede deduci cla amen e cómo se
conside aba el mi o en el cí culo en que
Pla ón c eció".
Después de lo dicho, una e lexión i-
nal: ¿qué sen ido iene o ece una aduc-
ción así?
LA
quién puede bene icia ?
¿Cómo sal a su esponsabilidad la edi o-
ial Tecnos?
J.A.
Collado