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Notas sobre gnosis, teología y filosofía : a propósito de la producción investigadora de Josep Montserrat

Maristany, Joaquim

Abstract

Maristany, Joaquim

Full text

En ahona 13, 1986, 87-98 No as sob e gnosis, eología y iloso ía A p opósi o de la p oducción in es igado a de Josep Mon se a Joaquim Ma is any Se queja An onio O be en la In oducción de sus Es udios Valen i- nianos ', monumen al enciclopedia sob e los es p ime os siglos, del escaso in e és que ha despe ado la gnosis en los his o iado es del dogma y de la eología c is iana. Mayo insensibilidad, si cabe, encuen a es e impo an e capí ulo de la cul u a en e los ilóso os. Ojeando dis in os y aliosos manuales -B éhie , Abbagnano, K ings, la his o ia de la iloso ía con eccionada po la ((Encyclopédie de la Pléia- de»- ad e imos que apenas es abo dado el gnos icismo o los sis emas gnós icos. Leemos así es e despec i o comen a io de Coples on en su His o ia de la iloso ia: «Hoy nos esul a di ícil comp ende cómo pudo habe sido el gnos icismo un pelig o pa a la Iglesia y algo a ac i o pa a una men e sana». Queda ci cunsc i o el es udio de la gnosis al ecin o de la his o ia de las eligiones - éase Las eligiones en el mundo medi e áneo y el o ien e p óximo bajo la di ección de Puech y los sendos capí ulos que le consag a Mi cea Eliade en su ecien e His o ia de las c eencias y de las ideas eligiosas 3. Pe o al ez no sea p e e en e- men e la ciencia de las eligiones sino la eología y la iloso la incluso las que debie an econoce en el enómeno gnós ico una pa e ap ecia- ble de su p opio pasado, y no a incona lo o educi lo a eme gencias la e ales y pasaje as de sus en omos espec i os. Un cambio de ac i ud al pa icula supondna log a sob e la gnosis una ubicación co ec a y no desconoce el ondo p eca ego ial que los discu sos eológico y i- losó ico, con ecuencia excesi amen e ipi icados, a as an desde sus comienzos mismos. U ge, en una palab a, es ablece epis emológi- ' A. ORBE, Es udios Valen inianos (5 ol.), ol. 1: Hacia la p ime a eología de la p ocesión del Ve bo, Roma 1955- 1966. H. Ch. PUECH y o os, Las eligiones en el mundo medi e áneo y en el o ien e p óximo, His o ia de las eligiones, ol. VI, S.xxi, ( 1972)- 1979. MIRCEA ELIADE, His o ia de las c eencias y de las ideas eligiosas, ol. 11, C is ian- dad, 1982. camen e las ca ac e ís icas peculia es del discu so gnós ico, de su es- uc u ación exp esi amen e alegó ica. Oscilando en e el egis o del mi o y el egis o del logos, pa icipando de ambos, p esen an la gnosis an igua y sus in e mi en es eb o es pos e io es peculia es di icul ades. No han sido óbice es as di icul ades, sin emba go, pa a que o as cons ucciones, análogas en cie o sen ido a la gnosis an igua, hayan sido acep adas po la his o ia ilosó ica; pienso en los casos de Bohme, po ob a y a e de Hegel, o, más ecien emen e, en las co ien es que pa iendo de Eckha y de Nicolás de Cusa llegan has a las eoso ías de la Edad Media y del Renacimien o. La coinciden e ci cuns ancia de nue os b o es eso é icos y gnós icos en nues a cul u a -se ía apasio- nan e hu ga un poco sob e sus causas y conexiones con la gnosis académica-, el encuen o sinc é ico en e eligiones y co ien es de espi i ualidad de p ocedencias di e sas, los es udios c í icos sob e la génesis del judeoc is ianismo han pues o sob e el ape e de o ma ineludible la cues ión del gnos icismo. Recien es descub imien os a - queológicos (Nag-Hammadi, Tu an y Qum in) han espoleado una in es igación que cuen a -pa ece incues ionable- con la complicidad de nues a sensibilidad ac ual. Es a cu iosidad, sin emba go, nacien- e de la gas décadas en Eu opa, es casi inexis en e en nues o país -me e ie o, ob iamen e, al medio académico, no al me cado pa acul u al que lo ci cunda. El hecho de habe se eunido ecien emen e en Ba celo- na, bajo los auspicios de los Depa amen os de Filoso ía y de Filología Clásica de la Uni e sidad Au ónoma de Ba celona, un educido g upo de especialis as sob e la gnosis y emas a ines cob a una especial ele ancia que incluso los p o anos del ema no pueden desa ende . La posee ambién el que José Mon se a , o ganizado del simposio, haya dedicado más de una ein ena de años al gnos icismo, publicando pe iódicamen e aliosos es udios insu icien emen e conocidos -c eo- po el mundo académico, An icipa O be en la In oducción mencionada el in e és especí ico de la gnosis escla eciendo indi ec amen e el po qué de la escasa eso- nancia susci ada. Las apo aciones, po lo demás aliosísimas, del mé odo compa a i o -es udio de los o ígenes plausiblemen e di e sos del gnos icismo- o del mé odo enomenológico - ipoloda gene al de la ac i ud y de los sis emas-, aplicados a la gnosis, adolecen de una laguna esencial. Ol idan, o pasan ápidamen e po ello, la balbucien e ijación doc inal de la dogmá ica judeoc is iana; su núcleo o iginal p eniceico donde «economía» y « eología» - é minos hoy bas an e desconocidos pe o de ico con enido- e an oda ía algo indis in o, man eniendo po ello p odigiosa i alidad. ((Con iene sub ayan), a i ma O be e i iéndo- se a la gnosis judeoc is iana del siglo segundo, «la ausencia, en e los cn icos, de un es udio se io sob e los elemen os especí icos del Dogma c is iano en sus p ime as especulaciones. Casi odos ellos a an de explica la eología gnós ica sin ecu i pa a nada a los p ime os apologe as y dogmá icos)). Pa a el es udioso asco -c eo pe inen e ci a lo pues desde su magis e io especialmen e se han abie o paso los escasos in es igado es del país sob e el ema (el p opio Mon se a , Rius Camps, Ga cía Bazán ...)- posee la gnosis, con a lo que c een se ios in es igado es como el ancés Puech, - éase En o no a la gnosis 4-, una sólida a iculación sis emá ica y acional que su opaje mí ico ocul a. Disc epando no ya de los his o iado es de las eligiones en quienes el ol ido de los con enidos judeoc is ianos pudie a se más explicable, sino e i iéndose a los his o iado es del dogma y de la eología, c ee O be que pe sis en és os en la de o mación apologé ica y an ignós ica de los an iguos he esiólogos: I eneo, Hipóli o, Epi anio, e c. P opugna una ap oximación ilológicamen e c í ica donde se e i e la de o mación he edada o la in e sa. «Me odológicamen e an ilíci o es explica a los eclesiás icos po sólo gnós icos como a és os po sólo eclesiás icos)). Da po sen ado O be -és e es el mo i o apasionado y apasionan e de su in es igación minuciosa- que cons i uye la gnosis la p ime a expe iencia de una eología sis emá icamen e expues a. Los í ulos de algunos de sus Es udios alen inianos son exp esi os: «Hacia la p ime a eología de la p ocesión del e bo)), «En los albo es de la exégesis johánnicm y, más ecien emen e, ((C is ología gnós icm 5. A es as esis de O be, so p enden es pa a quienes desconocíamos los impo an es emas gnós icos, se acoge J. Mon se a en su in oducción a Los gnos icos cen ando el p oblema y, de paso ambién, el a anque de sus p opios es udios. «La o iginalidad de la ía gnós ica depende de dos ac o es gene ales: a) una p o undización en la exégesis e e o es a- men a ia, ya iniciada po la gnosis judía; b) una mayo ape u a hacia el pla onismo)) 6. Las incu siones de Mon se a en la gnosis judeoc is ia- na se especializa án, po lo an o, en la adap ación de los con enidos especí icos de la eligión e e o- y neo es amen a ia en los moldes del pla onismo -en endido és e la o sensu: pla onismo medio, neopi ago- ismo, neopla onismo. Esc u a Mon se a las in e nas co elaciones del nudo exegé ico que la gnosis judeoc is iana implica. Emp ende el a duo es ue zo de con ola sus uen es secunda ias desde los nue os hallazgos a queológicos y, más aún, desde las pe spec i as de la c í ica in e na de las uen es '. Desde el encuad e global de la gnosis judeoc is- iana indi idualiza á Mon se a alguna de sus amilias -los Naase- H. Ch. PUECH, En o no a la gnosis, 1, Taunis, (1978)-1982. S ORBE, C is ologia gnós ica, B.A.C., 1976. J. MONTSERRAT, LOS gnós icos, (2 ol.), C edos, 1983. (Re undición de esis inédi a, 1977), ol. 1, pp. 35-37. J. MONTSERRAT, Id. nos o sus inmedia os an icipos en la exégesis judaica del siglo 1, el «Lib o de Ba uc» 9. Pe segui á la con inuidad en e la exégesis judía y la exégesis c is iana en un au o an es a égicamen e si uado como Filón de Alejandna lo. A p opósi o de la dualidad: exégesis gnós ica y exkgesis eclesiás ica, acen ua á la pe meabilidad de la segunda espec o de la p ime a lexibilizando on e as excesi amen e ígidas -sus es u- dios sob e Me odio de Olimpo " o cie as consonancias de és e con O ígenes 12. Le in e esa pa icula men e el molde exegé ico que la gno- sis in oca a endiendo a és e en cuan o al -los con enidos especí icos judaicos o c is ianos le se án más ajenos no a iesgándose ni en la exégesis bíblica ni en la eología de la Re elación-; de ahí su a ención pa icula al Timeo pla ónico y a sus sucesi os comen a ios ilosó icos, judíos o c is ianos 13. A ende á al alan e y condicionamien o sociológi- co de aquello que subyace en la exégesis alego izan e 14. Pe segui á las p e o maciones del neopla onismo as eando en ellas mo i os gnós i- cos 15. El obje o o mal de su indagación, apa en emen e educido, la adap ación de los con enidos judaicos y c is ianos al molde pla ónico, esul a á omniaba can e en la anja amplia que cub en los es p ime- os siglos. Log a cobija su o malidad endencias o au o es que pudie- an pa ece he e ogéneos o he e ócli os incluso si nos alejamos de la pe spec i a adop ada. Gnós icos son -ya p ecisa emos más- Filón de Alejand ía, Juan E angelis a, Pablo de Ta so, algunos de los esc i os conocidos como «Apóc i os»; cae án ambién bajo su denominación gené ica Jus ino, Clemen e, Ongenes y el p opio Plo ino, pese a sus e icencias li e ales en e a la gnosis. Bo deando e ospec i a y p os- pec i amen e el pensamien o helenis a, unde Mon se a en su as o abanico engloban e un e i o io de g an ascendencia ilosó ica y, digámoslo así, eológica po e acción. Desde un caso pa adigmá ico, los sis emas alen inianos, se a en u a po el des ino del neopla onis- J. MONTSERRAT, «El uni e so masculino de los Naasenos)), Fa en ia, 1983. «La no ice d'Hippoly e su les Naassenes)), S udia Pa is ica, ol. XVII, 1983. J. MONTSERRAT, «La philosophie du Li e de Ba uch de Jus in)), S udia pa is ica, 1985 (en p ensa). 'O J. MONTSERRAT, «Filó d'Alexand ia, de la sa iesa a la con emplació», En ahona , 1984. Filo d'Alexand ia (an ología de ex os y aducción ca alana), Laia 1983. '' J. MONTSERRAT, Es udio sob e Me odio de Olimpo, Vi ona 1970. ((Me hodius o Olimpus, Symposium II», Akademie-Ve lag, Be lín 1976. l2 J. MONTSERRAT, «O igenismo y gnosis: los "pe ec os" en Me odio de Olimpo)). T abajo sub encionado po la CIRIT, 1985. !3 J. MONTSERRAT, «La cosmogonie du Timee e les p emie s chapi es de la Genese)), A chi es de Philosophie, 1984. l4 J. MONTSERRAT, «Sociologia i me a ísica de la gnosi)), ponencia en las Jo nadas de Filoso ía, 1985 (En ahona ). lS J. MONTSERRAT, ((El pla onismo de la doc ina alen iniana de las es hipós asis)), En ahona , 198 1. mo explo ando sus o ígenes ascinan emen e incie os y, de i adamen- e -aunque no lo explici a-, po el legado con igu ado del neopla onis- mo. La po en osa con inuidad del neopla onismo en los desconce an es e icue os del medie o y en su eapa ición en los albo es del idealismo mode no mues an la ac ualidad de un ilón que nos e o ae a los siglos p ime os. Fé il ha de se la o malidad adop ada, la exégesis pla ónica de los con enidos judeoc is ianos, pa a un log o an magni ican e de los sis emas alen inianos. Desde O be, los Es udios alen inianos designaban la plasmación ge mina1 y mó il de la dogmá ica c is iana. Desde Mon se a coincide, en cie o modo, es a plasmación, en su génesis y en su elos, con el pla onismo «ú il» en cuan o cul u almen e u ilizado. Mon se a , es udiando el gnos icismo, subsc ibe la a i mación de Whi ehead según la cual el desa ollo de la iloso ía occiden al no se á sino epe idas apos illas a la ob a de Pla ón. Gnos icismo y gnosis. La a ención p e e encial que mues an O be y Mon se a a los con enidos especí icos de la gnosis judeoc is iana pudie a con as a con el acue do minimalis a que p es igiosos es udio- sos del gnos icismo (Wideng en, Bianchi, Jonás, Denielou, Colpe, Si- mon, Ma ou, e c.) pac a on en el Coloquio de Mesina de 1966. Se p opuso allí de ini la gnosis como «conocimien o de los mis e ios di inos e elados a una éli en 16. Los pa icipan es del cong eso, si bien coinciden indi ec amen e con O be, pues educen el ámbi o es ic o de la gnosis al siglo 11, acen úan en su de inición la ac i ud gnós ica de modo p e e encial. El hecho es explicable po cuan o los di e sos in es igado es eunidos en Mesina di e gían en aquello que e a el obje o del deba e: los o ígenes p oblemá icos de la gnosis; si e an és os helenís icos, judaicos, c is ianos u o ien ales. La a ibución de los o ígenes de la gnosis al judeoc is ianismo po pa e de S. de Pe emen , los ing edien es de la Apocalíp ica u o os mo imien os a ines en el seno del judaísmo des acados po G an , Danielou, Sholem y Wilson, los pod ían compa i los au o es de Es udios alen inianos y de Los gnós icos. Sin emba go -c eo indica i o esal a lo- un discípulo dis in- guido de O be, el a gen ino Ga cía Bazán, p e io mos a su acue do con O be sob e el con enido especí ico de la gnosis, decan a, a con i- nuación, el acen o sob e la ac i ud gnós ica en Gnosis, la esencia del dualismo gnós ico. «Pe o noso os -esc ibe Ga cía Bazán- amos más allá. Sos enemos que la doc ina gnós ica se encuen a en su ondo inspi ada po una sensibilidad me a ísica. En es o los gnós icos, en gene al, son pa ien es de las almas p o undamen e espi i uales y mís i- cas de odos los iempos y luga es; y, en pa icula , po su idoneidad l6 U. BIANCHI (ed.), Le o igini dello gnos icismo. Colloquio di Messina, 13-18 ap ile 1966, Leiden 1970. de la Llei mosaica és més a ia escas, pe més bona olun a in e p e a i- a que s'hi posi» 24. Hab emos de pensa que es a bona olun a que yo sub ayo en el ex o de Mon se a alcanza no sólo a Filón, sino a oda la p odigiosa especulación del pensamien o judío has a nues os días. Filón, po o a pa e - éase la la ga in oducción de A náldez a la aducción ancesa de las ob as de Filón 25 o la ú il monog a ía de Danielou 26-, encon ó, según o os in é p e es, bas an e más ma e ial especula i o en sus uen es bi"b1icas que lo que Mon se a encuen a. E iden emen e ni la e lexión judaica ni la e lexión judeoc is iana han c eído nunca que su especulación descansaba en el sabe de sí. Ilusos o no, c eye on más bien lo con a io. Si nos e e imos a la gnosis judeoc is iana, a los sis emas alen inia- nos en conc e o - e Mon se a en eilos el pa adigma de la gnosis de odos los iempos-, es signi ica i a la opinión del au o al espec o. Con i ma ía la objeción de los eclesiás icos, de I eneo, y no pa ece coincidi del odo, po o a pa e, con el au o de Es udios alen inia- nos. «Los elemen os de p ocedencia exclusi amen e eligiosa no cons i- uyen en el alen inianismo una es uc u a eológica a iculada, sino que p oceden independien emen e de o ígenes di e sos. Incluso en el aspec o eligioso, los elemen os de con inuidad cohe en e son de o igen ilosó ico helenís ico. El alen inianismo se p esen a como una doc i- na de undamen al ca ác e pi agó icopla ónico en la que se han inse - ade-hábilmen e dogmas eligiosos judíos y c is ianos27.» Es a ca ac e- ización de los sis emas alen inianos -conclusión de un es udio pacien e sob e ellos- le pe mi e a Mon se a un ace camien o en e el alen inianismo y la ob a de Plo ino. En ambos Co pus se consuma ía el helenismo -¿el pla onismo? He de con esa que no acie o a e con cla idad el hilo p oba i o de un ace camien o, po lo demás e osímil. Pa ece se supone una esis p oblemá ica: en el helenismo, Valen inos y Plo ino incluidos, se e ían explici adas o culminadas las i ualidades especula i as de Pla ón. Es a p esuposición, en lo que a Plo ino con- cie ne, no puede p e ende más p ueba que la in eligen e exégesis e ec uada po Plo ino sob e los ex os pla ónicos. La exégesis plo iniana juega su baza decisi a en el comen a io al Pa ménides y de i a, desde él, a o os diálogos pla ónicos como el Timeo. Aho a bien, una exégesis hábil de Plo ino no supone, en modo alguno, que la in ención p eca e- go ial del pla onismo enga algo que e con el « as ondo» que el neopla onismo explici a. Sob e el p eca ego ial pla ónico, la con inui- 24 J. MONTSERRAT, In oducción a la an ología ci ada de Filo d'iilexand ia. 25 R. ARNÁLDEZ y o os, Les Oeu es de Philon d'Alexand ie, ol. 1, In oduc ion géné ale de R.A., Du Ce , 1971. 26 J. DANIELOU, Ensayo sob e Filón de Alejand ia, Tau us, 1962. 27 J. MONTSERRAT, a . ci . En ahona , 198 1. dad en e eligión g iega clásica y iloso ía, sigue aún igen e lo que an icipa on a comienzos de siglo Com o d y Geme . Respec o a Plo i- no hemos de e o ae nos, pa a ob ene su in ención, a sus p e o ma- ciones en el pla onismo medio; es deci , al em o io común donde las ap oxima Mon se a con los sis emas alen inianos. Pe o si en los sis emas alen inianos los con enidos judeoc is ianos se educen a un inje o hábilmen e apañado - éase la ci a ansc i a-, la cues ión sigue in ac a. ¿Cuáles son los o ígenes del neopla onismo? Más g a e, ¿cuáles son los o ígenes de la gnosis judeoc is iana? Lo más que se alcanza en la ap oximación de Valen inos y Plo ino es una pa en esco o mal sal as las di e encias exis en es en e dos géne os exp esi os di e sos. El pa en esco o mal sólo puede acoge se a una p e o mación ca ego ial -¿pla onismo medio?- en la lec u a del Pa ménides o del Timeo pla ó- nico. ¿Qué in ención mue e la exégesis plo iniana o gnós ica de es os diálogos? Quie o da a en ende que la eliminación de los con enidos especí icos -sean es os judaicos o p ec is ianos- edunda en una cie a pe ición de p incipio. ¿De qué mo i os ex ae la gnosis una con igu a- ción que ecue da la con igu ación de las Ennéadas? P e iamen e a nega subs an i idad al con enido judaico en a as de la alego ía, la ci a sob e Filón, da Mon se a po supues o -es o susci a pe plejidad ambién- que no exis e discon inuidad esencial en e la exégesis judaica y la exégesis judeoc is iana; en e la exégesis del Géne- sis y la del P ólogo de san Juan, pa a en ende nos 28. En una palab a, asis imos a una sue e de o ación a gumen a i a que, si se ex ema, pudie a oza la au ología. La gnosis del siglo 11 nace -gnosis eclesiás i- ca incluida- de una alego ización pla ónica de los con enidos judeoc is- ianos -p ime a esis. Los con enidos c is ianos desapa ecen en los con enidos judaicos -segunda esis. Los con enidos judaicos ca ecen de subs an i idad - e ce a esis. ¿Qué es a? Un ma e ial -¿cuál?- alego i- zado po un molde pla ónico. Es e ma e ial alego izado coincide o se asemeja al neopla onismo. Sólo cabe eco e sin su u as hacia a ás: pla onismo, pla onismo medio -las p e o maciones-, neopla onismo, e iden i ica pla onismo y helenismo. Tal ez un obje o o mal excesi a- men e gené ico: la adap ación del judeoc is ianismo a moldes pla óni- cos y la ascinación po un ejemplo pa adigmá ico, los sis emas alen i- nianos, ha pe mi ido al au o una denominación gené ica que aba ca los es p ime os siglos y sus pe sonajes más a iados. ¿Se ha sal ado así su icien emen e el p incipio me odológico de la di e encia? En cualquie caso, más allá de quaes iones dispu a ae o dispu andae: mi o-alego ía-concep o espec o a los con enidos, po una pa e, y con inuidad discon inua en e los esc i o es e e o y neo es amen a ios J. MONTSERRAT, In oducción de Los gnós icos, ob a ci ada. -cues ión a dua de la exégesis bíblica-; más allá de las esonancias en e Valen inos y Plo ino, el hib idismo gnós ico es ascinan e. Desde Clemen e y O ígenes has a Eckha y Nicolás de Cusa, la especulación eclesiás ica sob e el Lib o ha elegido p e e en emen e dos ex os cla es a compagina : el Génesis y el E angelio Joánico. Les co esponde, en la g amá ica alegó ica, la elec u a que el pla onismo medio y el neopla o- nismo, más a de, e ec ua on sob e el Pa ménides y el Timeo. Magní i- ca pe sis encia de la gnosis.