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Resssenyes

Coto Ezama, Esteban

Abstract

Antoni REMESAR, Carles RIBA, José Luís RODRÍGUEZ ILLERA, Tres ensayos sobre comunicación.

Full text

enido debidamen e en cuen a la au onomía pe- culia de la acionalidad del sis ema y de la a- cionalidad comunica i a. C eo que casi odos los lec o es se p egun a án po qué Habe mas no a más di ec amen e al g ano, po qué no oma como hilo conduc o el desa ollo de su p opia eo ía de la acción comunica i a, pa a lle a la adelan e p og esi amen e a a és de su ob a. El que quie a ecompone los pasos de es a eo- ía, hab á de oma un ozo de aquí, o o de allá, y ehace los en una unidad. Compa ada es a ob a de Habe mas con o os esc i os del mismo au o , podemos deci , po una pa e, que no con iene elemen os sensacio- nalmen e nue os, y, po o a, que el au o quie- e mos a nos aho a la eo ía axial de su p opio pensamien o. Es a eo ía, que es la de la acción comunica i a, asume la dis inción an e io en e abajo e in e acción, y, en es echa sín esis con los es udios lingüís icos de Habe mas, se nos p esen a aho a como un es udio de la elación en e acionalidad económica y lenguaje comuni- ca i o. Lenguaje y dine o apa ecen así como los dos g andes medios de Ia sociedad ac uaI. Lo que no queda cla o es cómo Habe mas, si quie e ompe con la iloso ía solipsis a de la conciencia y pasa al pa adigma de la acionali- dad comunica i a, puede, sin emba go, acep a la acionalidad del sis ema (y de la ciencia im- plicada en él), que unciona po la acción es a- égica y la acción medio- in, solipsis as en cuan- o ales. Si acep a es a acionalidad, ¿puede des- hace se de la p oblemá ica del ego que conoce ambién en soli a io? Se ía más cómodo pa a Habe mas educi lo odo al simbolismo de la in- e subje i idad lingüís ica, e implíci amen e lo hace. Pe o iene la o zada hon adez de deja en e e que la emp esa no acaba de cuaja . En odo caso, del ondo de su ob a eme ge la g an p egun a de la sociedad ac ual: ¿Quién unda la comunidad cuando el homb e ha sido desampa- ado po los dioses y las me a ísicas? Habe mas no se sien e legi imado pa a emon a se a nin- guna me a ísica y, po an o, no iene más ho i- zon e úl imo que la in e subje i idad ac i a, ansmi ida a a és de la his o ia. Los me a ísi- cos, sin emba go, segui án p egun ando si la in- e subje i idad no b o a de la subje i idad lo- g ada y si no es és a la que nau aga en la mo- de nidad a anzada, bajo el peso de una in e sub- je i idad desubje i ada. Habe mas denuncia p e- cisamen e es e hecho, pe o con un deje de inse- gu idad sob e la ins ancia con a ác ica desde la cual pueda o mula se la denuncia. No obs an e, aunque sea legí ima la p egun a an e io , la insis encia excesi a en ella des i - ua ía la in ención undamen al de Habe mas, que es encon a un ma co ca ego ial pa a expli- ca el enómeno de la sociedad con empo ánea. Y, bajo es e aspec o, hemos de econoce en la ob a comen ada una p oducción cime a en el es- ue zo po comp ende nues a sociedad. Razíl Gabás An oni REMESAR, Ca les RIBA, José Luis RODR GUEZ ILLERA, T es ensayos sob e comunicación, Ediciones Masca ón, Ba celo- na, 1982. Di ícilmen e pod íamos deci que T es ensa- yos sob e comunicación, ob a ecien emen e pu- blicada, de An oni Remesa , Ca les Riba y José Luis Rod íguez Ille a, llena algún hueco en la bibliog a ía cas ellana sob e comunicación; más bien enemos que deci que, a o unadamen e, ya hay uno más de los poquísimos que se edi- an sob e el ema, y posiblemen e no come e e- mos ningún e o apun ando que és e es el p i- me o de los edi ados en cas ellano que in en a la exó ica con luencia de los en oques de la E o- logia, la comunicación no e bal y lo que ha da- do en llama se «Psicología de la Comunicación». Es és a una ob i a engañosa que eúne es ex os de ca ác e y en oque desigual, aunque u o de una pues a en común como dicen sus au o es, de lec u a en algunos casos en e esada, pe o que no deja á de in e esa a aquellos que pasan su iempo lle ándose los p ismá icos a los ojos, la mayo pa e de las eces po pu a a i- ción -casi po co illeo in e especí ico-, a los que busquen una ob a ealmen e in o ma i a so- b e las co ien es de in es igación en comunica- ción no e bal que sea algo más que un salpi- cón poco sab oso y a aquellos, en in, que se sien an a aídos po las, en o as pa es iejas y aquí nue as, eo ías sob e la comunicación hu- mana. En el p ime ensayo, Ca les Riba o ece un in- en o de aplicación de los concep os de la semió- ica a la comunicación animal. Buscando un ni- el de análisis aplicable an o al homb e como a los animales, a es ableciendo dis inciones y a- duciendo concep os y equisi os con opo uni- dad y cie a osadía. Reducciones elegan es pa a el concep o de in encionalidad no se le ocu en a uno ácilmen e, Riba pa ece halla las y, si aca- so as abillando un poco -c eo que sob e odo po la p o isionalidad del análisis, absolu amen- e comp ensible, y al ez ambién po cie a p ecipi ación en la elabo ación del ex o- si- gue, p ime o, ocando la semán ica y sus di i- cul ades en conexión con la p agmá ica y, lue- go, la sin axis, pa a e mina con un examen in- e esan e del signo, sin que en ningún momen o le alle la audacia. No es és e un ensayo en donde se den in o - maciones especialmen e no edosas, ni es ampo- co demasiado ico en e e encias bibliog á icas. Su mé i o es, más bien, p opo ciona una o - denación nue a de ma e iales ya conocidos, al menos pa a el iniciado en E ología, y suge i plan eamien os de la go alcance. En con as e con el ensayo de Riba, muy eó- ico, el de An oni Remesa , «Comunicación no e bal», p opo ciona una pano ámica excelen e de las co ien es de es udio y endencias eó icas en el ema. En cien páginas se encuen a en es e ensayo lo que no se puede halla en o os más oluminosos de p opósi o equi alen e (como el conocidísimo de Ricci Bi i y San a Co esi, po ejemplo). Los dis in os au o es son elacionados de o ma sis emá ica y sus pun os de is a ex- pues os, muchas eces median e eseñas p ecisas y cla as de sus p incipales abajos; y, algunas, con c í icas no demasiado complacien es. El ensayo se comple a con dos capí ulos, uno dedicado al esumen eó ico y el segundo a la sociología de los es udios sob e comunicación no e bal. En el p ime o, además de p esen a una ipología de las conduc as exp esi as y dis in- gui en e pa ones digi ales, analógicos y me- onímicos de comunicación, en a en la polémica -como ya hicie a Riba con o os ma ices- so- b e el ca ác e comunica i o o exp esi o del compo amien o no e bal, y elaciona las en- dencias p agma is as ame icanas a las que hace e e encia el úl imo ensayo de la ob a. P opo - ciona, así, un esquema sumamen e ú il pa a comp ende algunos aspec os de los o os dos ensayos. El capí ulo e mina e omando, igual- men e, la cues ión de la in encionalidad de la comunicación, con una cu iosa demos ación de la co edad del c i e io. Po in, en el capí ulo que cie a el ensayo se comple a la pano ámica. P opo ciona una se ie de da os in e esan ísimos ace ca del con ex o económico y social en el que apa ecen los es udios sob e comunicación no e bal y cie a con un análisis sociológico de la ciencia, igualmen e in e esan e, donde son en- cajados es os es udios. Desg aciadamen e deben hace se dos c í icas impo an es a es e ensayo. La p ime a y más g ande al edi o , que además de segui obse- quiándonos aquí, como en el es o del lib o, con más e a as de las que puedan encon a se sin moles ia, no se sabe en i ud de qué c i e io, omi e en el apa ado bibliog á ico una pa e con- side able de las e e encias u ilizadas po el au- o . Es o es algo impe donable en un ensayo de es e ca ác e . En cuan o al p opio au o , no ha cuidado excesi amen e la edacción, esul a de- masiado «económica» y poco elabo ada, a eces p opia de unos apun es de cu so. El abajo de Rod íguez Ille a es a la ez el más b e e y el de apa iencia más eó ica. En sus es capí ulos hace un b e e epaso c í ico de los o ígenes de la Psicologia de la Comunicación, esbozando la eo ía de la ciencia desde la que se es ablece; una c i ica muy ue e de los p ag- ma is as de la comunicación, a a és de la ob a de su cabeza más isible, G ego y Ba eson; y un esbozo de su p opues a al e na i a a la P ag- má ica de la Comunicación: la Semió ica del Su- je o, en la que lo lacaniano pa ece ene un peso impo an e. No he de in en a aquí una c í ica de los aná- lisis de Rod íguez Ille a. Po si al lec o le si - e de algo, di é que, aun disc epando con lo que se dice en es e ensayo, de un modo especial, no he podido e i a lee lo con más a ención y más epe idamen e que los o os dos. Pe o sí me gus a ía apun a algunas e lexiones sob e los desa ollos más mode nos de la P agmá ica de la Comunicación Humana. Pa a alguien cuyos p incipales in e eses han sido e ológicos, esul a so p enden e el desc ip- i ismo de la P agmá ica de la Comunicación y la aplicación de un en oque al a la si uación e apéu ica en Psicología. En es e lib o se han encon ado bas an es da os que mi igan la so - p esa, pe o así y odo el igo en el plan eamien- o, sob e odo al conside a los desa ollos de Wa zlawick, es no able. Luego, se puede llega a pe cibi un cie o des ase en e dos aspec os de es as eo ías. En e su posición de pa ida, bien esumida po la ida in elec ual de Ba eson -zoólogo p eocupado po los enómenos e olu- i os, luego an opólogo, p ecu so de la cibe - né ica, es udioso del compo amien o animal, colabo ado con Jü gen Ruesch, el pione o de los es udios de la comunicación no e bal, im- pulsado él mismo de esos es udios y analis a de los enómenos psiquiá icos- y el undamen- o eó ico de la Te apia Familia Sis emá ica, « ama mili a » de la co ien e, hay un espacio acío que se e ela como inconsis encia. Se la- bo a sob e el lado digi al de la comunicación, sob e el lenguaje, a pesa de que la eo ía se cons uye sob e lo elaciona1 sopo ado po lo analógico; se descuidan los aspec os semán icos, no hay análisis inos, y ni siquie a se puede en- con a un c i e io, como el de sinc onismo de Riba, pa a esol e la dis inción en e lo ana- lógico y lo digi al cuando se cae en que el c i- e io de con encionalidad puede aplica se a lo analógico sólo con añadi el apellido: «e olu i- a». Se han ap esu ado demasiado. Sólo cuando se as ea con más de alle el lado e apéu ico de las eo ías se in uye la cla e del desen oque en e el plan eamien o desc ip i o, cohe en e con las co ien es e ológicas, el es u- dio de la comunicación no e bal, la semió ica.. . y el sal o p odigioso a la e apia -po cie o su- mamen e e icaz-. El lado e apéu ico de la eo- ía no iene su aíz ni en la an opología, ni en la e ología, ni en la lingüís ica, ni en la comunica- ción no e bal, ni siquie a en el psicoanálisis, (como cab ía sospecha de la o mación de los colabo ado es en el p oyec o de Menlo Pa k y luego en el Men al Resea ch Ins i u e, en Palo Al o, sino en la hipnosis. Es o es á a ado en el abajo de MiI on E ickson. Es cuando Haley y Weakland aplican los plan- eamien os de Ba eson al abajo del hipnólogo y e apeu a -analizando la e apia como un e- nómeno comunica i o- cuando el sal o hacia adelan e se p epa a. Haley no lo da; pasa a o - ma pa e de la co ien e es uc u alis a de la Te apia Familia , con Minuchin, B aulio Mon- al o, Ma iano Ba agán y o os. Pe o sí Wa z- lawick, con Jackson y Weakland, colabo ado es de Ba eson en Menlo Pa k y miemb os del Ins- i u o, y en Eu opa el g upo de Milán, con Ma a Sel ini Palazzoli, Boscolo, Cecchin y P a a. No c eo ,que es e sal o sea ep ochable, y me- nos aún si se husmea un poco en el mundo de la salud men al, caó ico y ciego, y e iblemen e sus ancialis a. Pe o ha quedado un g an e eno al descubie o, sin explo a ni opog a ia , y es p eciso hace lo. P obablemen e hagan al a, en odas pa es, a ias oleadas de in es igaciones e in es igado es an es de que la labo se haya medianamen e plan eado. Ojalá sea la apa ición de es e lib o indicio de que una p ime a c es a es á apun ando en España. Es eban Co o Ezama (Llib es ebu s a la nos a Redacció)." Manuel GRANELL, Humanismo in eg al, Edi- cions Noega, Gijón, 1983. An ologia íilosb ica. Se assaigs que cons i- ueixen el nucli de l'ob a de Manuel G anell, deixeble as u ih d'O ega y Gasse exila a Ve- necuela des del inal de la gue a ci il espanyo- la. L'e hología de l'au o suposa una con inua- ció de l'he encia acio i dis a o eguiana que pe me segui íiloso an , con a la endencia d'al es o eguians, allh on el ma xisme deixa de e -ho. ... El suje o exis e -diu Lluís X. Al a- e, p ologuis a del llib e-, el suje o es humano. Aunque no a ienda suel a, el suje o cabalga de nue o. G anell ecupe a ese suje o pe o no pa a él, que nunca lo había pe dido de is a, sino pa- a la iloso ia hispánica p esen e, que lo habia ex a iado en una de és as de anda po ahi sin umbo, colonizada po lo menos in e esan e de o as iloso ias» . L'e hologia es ableix elacions en e subjec e i cul u a amb un eball analí ic, d'una banda, en que el ilbso a el pape de gua dia del sabe i ins au ado , de l'al a, en que el ilbso p oposa millo es en la condició hu- mana i p onos ica com un au en ic p o e a a- cional. J. C. * Fa em essenya de les no e a s bibliog d iques que desi gin en ia -nos.