scieee Open visual document viewer

Resssenyes

Gabás Pallás, Raúl

Abstract

Jürgen HABERMAS, Theorie des kommunikativen handelns.

Full text

Jü gen HABERMAS. - Theo ie des kommuni- ka i en Handelns, Suh kamp, F anc o , 1981. A icula aquí Habe mas el con enido de las demás ob as suyas bajo el hilo conduc o de la «acción comunica i a». En el ondo, los dos o- mos de la Teo ia de la acción eomunica iua cons- i uyen una eo ía de la sociedad mode na y de su p oceso de acionalización. La mane a de desa olla su abajo no es nue a. En discusión con o os au o es (Mead, Du kheim, M. Webe , Ma x, Ho kheime , Ado no) que han abo dado el ema de la so- ciedad ac ual, Habe mas se ap opia el ma e ial elabo ado po ellos y quie e pe ecciona lo me- dian e su eo ía de la acción comunica i a. La duplicidad de abajo e in e acción, que p o iene de ob as an e io es, se con ie e aquí en la pa eja de concep os mundo de ida, a icu- lado median e el lenguaje comunica i o, y sis e- ma, que comp ende la di ección es a al y la eco- nomía. Asume de los au o es con los que en a en discusión la idea básica de que la mode na so- ciedad capi alis a (y ma xis a) su ge po una p eeminencia de la acción medio- in sob e las demás dimensiones de la ida humana. En an o es e mundo social cons i uye una unidad in e e- lacionada sob e la base de ciencia écnica, puede habla se de la acionalización cien í ica o écnica de la ida, o ambién de la cons i ución de un sis ema acional que se conse a y ans o ma en simbiosis con el en o no. Pe o la p egun a de Habe mas es si es e ipo de acionalidad descansa en si misma o, po el con a io, ha de enlaza se con una pa alela y p e- ia acionalidad p oceden e de la es e a comuni- ca i a (mundo de ida). Ap o echando los aná- lisis de M. Webe sob e las acionalizaciones a a és de las eligiones, has a llega a la e o - ma p o es an e (sob e odo, é ica p o esional del cal inismo), Habe mas sos iene que la di e en- ciación y especialización del mode no me cado bu gués no hubie a sido posible sin una ele a- ción p e ia del ni el de acionalidad en el mun- do de ida. Cabe señala , po ejemplo, los si- guien es es adios: unidad indi e enciada de mo- al y acción écnica, mo al ligada al con enido, uni e salización eligiosa de la mo al, uni e sali- zación de una mo al au ónoma con independen- cia del con enido ma e ial y de la undamen a- ción eligiosa. Mien as el mundo de ida asen aba su uni- dad en un onco me a ísico o eligioso, exis ía en cie o modo una unidad de la azón o una azón subs ancial. Pe o Habe mas plan ea su p oblemá ica undamen al desde el con ex o en que, po la di e enciación de los di e sos ám- bi os humanos, se an cons i uyendo las aciona- lidades pa icula es (a e au ónomo, campos de la ciencia, economía, e c.), y, con ello, se escin- de la unidad de la azón. Desde ese momen o el mundo de ida (dejemos de lado en qué me- dida la e minología de Habe mas es á ma cada po el in lujo de Husse l, Heidegge .. .), queda e eb ado ambién po una mane a peculia de au onomía o acionalidad, consis en e en las no mas de conduc a que sos ienen la in e subje- i idad y emanan de ella. Es a in e subje i idad no ma i a'es au ónoma o acional en an o se ins au a discu si amen e, o sea, median e azo- nes que ampa an la espec i a p e ensión de a- lidez. Tenemos así dos es e as acionalizadas en o ma pa alela e in e dependien e: el mundo de ida, y el sis ema del me cado bajo la di ección es a al. Aunque Habe mas no p e ende es a- blece la unidad de una azón subs ancial (pues la azón no iene aho a más unidad que la o - mal, la de a gumen a po azones en los di e - sos sec o es ma e iales), aspi a, sin emba go, a una cohe encia de las azones (sin que quede ex- plici ado el po qué de es a aspi ación a la cohe- encia). Lo cual signica, sob e odo, que esul- a insos enible la independencia o al del sis e- ma en e al mundo de ida. Po ejemplo, el me cado, median e la igu a del con a o, ecu- e cons an emen e al mundo de ida, ya que el con a o no es posible sin el consenso in e - subje i o, que emi e a la dimensión de la mo- alidad. O bien, po ci a o o ejemplo, los a- lo es que llegan a come cializa se su gen p e ia- men e en la in e subje i idad comunica i a (mundo de ida). Es o supues o, ¿cómo en oca Habe mas el mundo mode no, conc e amen e el hecho de que el sis ema del me cado come cializa el mundo de la ida en su o alidad y se alza como único pa- adigma de mo alidad consis en e? En p incipio, Habe mas no enjuicia nega i amen e la di e en- ciación del me cado y de los di e sos sec o es au onómicos, pues es o se hace necesa io cuando la ida alcanza un de e minado ni el de comple- jidad. Lo cual signi ica que pa a Habe mas la alienación o cosi icación no se ci a p ecisamen e en la egulación de las elaciones labo ales po el medio del dine o. El desajus e (o lo pa oló- gico) de la si uación ac ual es ca ac e izado aho- a como colonización del mundo de ida (de la es e a comunica i a, de las elaciones in e sub- je i as). La colonización consis e en que la azón ins- umen al (u ilizando la exp esión acuñada po Ho kheime y Ado no) no se ciñe a su es e a de compe encia, sino que some e a su medio ca ego ial pa celas que pe enecen a la dimensión ípicamen e comunica i a, la cual, con igual de- echo que la es e a del sis ema, goza de su p o- pia au onomía y acionalidad. Si la pa ología es á en la colonización, es in- dudable que la e apéu ica hab á de consis i en la descolonización. La pa ología se ci a en la eacción del mundo de ida, que se sien e ag e- dido en sus aíces i ales, que se sien e amenaza- do en su equilib io i al. Po eso Habe mas busca el po encial e oluciona io en los mo i- mien os de p o es a con a la hegemonía y los desmanes del sis ema de me cado. Y de ca a a la p axis u u a el mensaje de Habe mas no pue- de in e p e a se sino como una ecupe ación del equilib io en e el me cado y la ida, de al ma- ne a que aquél man enga su p opia au onomía, pe o és a, a su ez, se coo dine con la au ono- mía de la in e subje i idad comunica i a e inclu- so acep e la p imacía de la misma. Po an o, según decíamos, la alienación no a ligada a la cosi icación en cuan o al, o sea, al hecho de que el sis ema de au oconse ación (O p oducción) del homb e se a icule a a és del medio obje i o o cósico del dine o, no a ligada al abajo abs ac o, es deci , a la des in- culación en e el abajo conc e o del indi iduo y el u o conc e o de su abajo, sino al hecho de que se ins umen alice o cosi ique lo que, de po sí, no es ins umen alizable o cosi icable. Y es o es lo que, po implica un al e ego, no puede some e se al cálculo de los medios pa a mis ines, sino que ha de sinc oniza se en un consenso cabal, en la alidez in e subje i a de lo que es jus o p ecisamen e po que es común y compa ido, y po que, siendo común y compa - ido, cons i uye aquella comunidad en la que se iden i ican el ego y el al e ego. En an o el sis- ema impide la expansión de ales ámbi os co- munica i o~, ep ime la ida y la subje i idad lib e. Es impo an e p egun a desde qué o o de ce eza, conocimien o o sabe enjuicia y c i ica Habe mas. Él mismo esponde que no p e ende e gui se, po ejemplo, desde un p i ilegiado sa- be ilosó ico, con e idencia p ime a, o ap io ís- ica, o ascenden al, sino que se limi a a ana- liza es uc u as de acionalidad subyacen es de mane a inconscien e en un mundo humano y social que nos iene dado p e iamen e. Es os elemen os p e iamen e dados que Habe mas sa- ca a la luz, se compo an como hipó esis de a- bajo cien í ico cuya alidez ha de medi se po su capacidad de escla ece consis en emen e los hechos que se p oducen en la ansición a la mo- de na sociedad capi alis a. La eo ía habe masiana de la acción comuni- ca i a implica el p opósi o decidido de e mina con la iloso ía de la conciencia, o sea, con el in- en o de in e p e a la ealidad desde un yo so- li a io que conoce. La al e na i a en e a es e yo solipsis a sólo puede se el in e ego, la in e - subje i idad comunica i a. Y es o equi ale a la a i mación de que el yo sólo log a su iden idad a a és del o o. Desde aquí se explica que Ha- be mas busque las ca ego ías de la ealidad, no a a és de un in en a io de la conciencia subje- i a, ni po el análisis de la elación en e el suje o cognoscen e y el obje o conocido, sino a a és de las p e ensiones de alidez que ac úan en el lenguaje o dina io y, conc e amen e, en la es uc u a de un ac o lingüís ico no mal, En e ec o, si lo eal es lo in e subje i o y compa i- do, es lógico que las a iculaciones de la ealidad se busquen en aquellas modalidades del lengua- je po las que ecabamos la aquiescencia de o o ( e dad, legi imidad, acep ación de nues as mani es aciones). En cuan o al desa ollo de la ob a misma, nue amen e engo que insis i en la p o usión de Habe mas y en la di icul ad de su lec u a. Se equie e enacidad y paciencia pa a lee las 1167 páginas que suman sus dos omos. És os cons an de un conjun o de discusiones con los au o es básicos que han abo dado el p oblema de la acionalización de la sociedad mode na. La cla e de la discusión con cada uno de esos au- o es es á siemp e en que ninguno de ellos ha enido debidamen e en cuen a la au onomía pe- culia de la acionalidad del sis ema y de la a- cionalidad comunica i a, C eo que casi odos los lec o es se p egun a án po qué Habe mas no a más di ec amen e al g ano, po qué no oma como hilo conduc o el desa ollo de su p opia eo ía de la acción comunica i a, pa a lle a la adelan e p og esi amen e a a és de su ob a. El que quie a ecompone los pasos de es a eo- ía, hab á de oma un ozo de aquí, o o de allá, y ehace los en una unidad. Compa ada es a ob a de Habe mas con o os esc i os del mismo au o , podemos deci , po una pa e, que no con iene elemen os sensacio- nalmen e nue os, y, po o a, que el au o quie- e mos a nos aho a la eo ía axial de su p opio pensamien o. Es a eo ía, que es la de la acción comunica i a, asume la dis inción an e io en e abajo e in e acción, y, en es echa sín esis con los es udios lingüís icos de Habe mas, se nos p esen a aho a como un es udio de la elación en e acionalidad económica y lenguaje comuni- ca i o. Lenguaje y dine o apa ecen así como los dos g andes medios de la sociedad ac ual. Lo que no queda cla o es cómo Habe mas, si quie e ompe con la iloso ía solipsis a de la conciencia y pasa al pa adigma de la acionali- dad comunica i a, puede, sin emba go, acep a la acionalidad del sis ema (y de la ciencia im- plicada en él), que unciona po la acción es a- égica y la acción medio- in, solipsis as en cuan- o ales. Si acep a es a acionalidad, ¿puede des- hace se de la p oblemá ica del ego que conoce ambién en soli a io? Se ía más cómodo pa a Habe mas educi lo odo al simbolismo de la in- e subje i idad lingüís ica, e implíci amen e lo hace. Pe o iene la o zada hon adez de deja en e e que la emp esa no acaba de cuaja . En odo caso, del ondo de su ob a eme ge la g an p egun a de la sociedad ac ual: ¿Quién unda la comunidad cuando el homb e ha sido desampa- ado po los dioses y las me a ísicas? Habe mas no se sien e legi imado pa a emon a se a nin- guna me a ísica y, po an o, no iene más ho i- zon e úl imo que la in e subje i idad ac i a, ansmi ida a a és de la his o ia. Los me a ísi- cos, sin emba go, segui án p egun ando si la in- e subje i idad no b o a de la subje i idad lo- g ada y si no es és a la que nau aga en la mo- de nidad a anzada, bajo el peso de una in e sub- je i idad desubje i ada. Habe mas denuncia p e- cisamen e es e hecho, pe o con un deje de inse- gu idad sob e la ins ancia con a ác ica desde la cual pueda o mula se la denuncia. No obs an e, aunque sea legí ima la p egun a an e io , la insis encia excesi a en ella des i - ua ía la in ención undamen al de Habe mas, que es encon a un ma co ca ego ial pa a expli- ca el enómeno de la sociedad con empo ánea. Y, bajo es e aspec o, hemos de econoce en la ob a comen ada una p oducción cime a en el es- ue zo po comp ende nues a sociedad. Raúl Gabás An oni REMESAR, Ca les RIBA, José Luis RODR GUEZ ILLERA, T es ensayos sob e comunicación, Ediciones Masca ón, Ba celo- na, 1982. Di ícilmen e pod íamos deci que T es ensa- yos sob e comunicación, ob a ecien emen e pu- blicada, de An oni Remesa , Ca les Riba y José Luis Rod íguez Ille a, llena algún hueco en la bibliog a ía cas ellana sob e comunicación; más bien enemos que deci que, a o unadamen e, ya hay uno más de los poquísimos que se edi- an sob e el ema, y posiblemen e no come e e- mos ningún e o apun ando que és e es el p i- me o de los edi ados en cas ellano que in en a la exó ica con luencia de los en oques de la E o- logía, la comunicación no e bal y lo que ha da- do en llama se «Psicología de la Comunicación». Es és a una ob i a engañosa que eúne es ex os de ca ác e y en oque desigual, aunque u o de una pues a en común como dicen sus au o es, de lec u a en algunos casos en e esada, pe o que no deja á de in e esa a aquellos que pasan su iempo lle ándose los p ismá icos a los ojos, la mayo pa e de las eces po pu a a i- ción -casi po co illeo in e especí ico-, a los que busquen una ob a ealmen e in o ma i a so- b e las co ien es de in es igación en comunica- ción no e bal que sea algo más que un salpi- cón poco sab oso y a aquellos, en in, que se sien an a aídos po las, en o as pa es iejas y aquí nue as, eo ías sob e la comunicación hu- mana.