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La filosofía de la educación como racionalización del sistema educativo

Portavella Cremades, Ramon

Abstract

Portavella Cremades, Ramon

Full text

LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACION COMO RACIONALIZACI~N DEL SISTEMA EDUCATIVO Ramón PORTAVELLA CREMADES Pa a delimi a el ipo de Filoso ía de la educación que debemos hace , con iene e- ne cla o el concep o de Filoso ía, así como la p oblemá ica conc e a a cuya solución de- seamos con ibui . La dilucidación del concep o de Filoso ía nos obliga a lle a a cabo cie as e lexiones me a ilosó icas, mien as que el escla eci- mien o de la p oblemá ica ilosó ica nos aconseja un análisis del es ado ac ual de las ins i uciones educa i as. En unción de es- as dos p emisas, la a ea a ealiza o adap a- ción del sis ema educa i o a las nue as eali- dades sociohis ó icas, y la pe ección de la he amien a o Filoso ía pa a lle a la a cabo, podemos de e mina las líneas maes as de una Filoso ía de la educación i a, ac ual y e icaz. Lo que decimos, en de ini i a, es pe og u- llesco. Decimos que la Filoso ía de la educa- ción ha de ene en cuen a la ealidad ilosó- ica y !a ealidad edücü:i c, y qüe, en znci6n de las mismas, iene que elabo a se. Po es o, di idimos es a exposición en es pun os. 1.O, e lexiones me a ilosó icas; 2.O, los p o- blemas de la educación ac ual; y, 3.O, la Filo- so ía de la educación aquí y aho a. REFLEXIONES METAFILOSÓFICAS Exis en muchas concepciones de la Filo- so ía y, sin duda, no odas son ace adas. La Filoso ía se puede en ende como un sabe absolu o y de ini i o, o ambién como la de- ensa, más o menos su il y hábil, de una de- e minada ideología; incluso puede se , sen- cillamen e, un conjun o de p oposiciones de una ciencia ya supe ada. A es as es con- cepciones equi ocadas y es é iles oy a e e- i me b e emen e. Pa a noso os esul a equi ocada oda Fi- loso ía de la educación que p e enda esol- e los p oblemas de es e sec o an opoló- gico median e la aplicaciin 2 los mismos de una Me a ísica gene al. Tal ocu e, po ejem- plo y hay algún in en o bibliog á ico en es e sen ido, cuando, median e la aplicación de la eo ía de la po encia y el ac o de A is ó e- les, se p e ende expiica odo el p oceso educa i o. Indudablemen e, con es e in en- o se incu e en un cie o impe ialismo ilo- só ico inacep able y, además, se desconoce la dimensión eal del p oblema que se p e- ende esol e . Cons i uye, cie amen e, un injus i icado impe ialismo ilosó ico aplica la eo ía del ac o y la po encia de A is ó eles, pensada pa a explica las ans o maciones de la na- u aleza, a un enómeno psico-social, en g an medida nue o y p opio de nues a cul u a, como es el enómeno educa i o. C eemos que el enómeno educa i o en nues o mun- do sociohis ó ico iene unas dimensiones que no exis ie on nunca en iempos an e- io es: ¿Cómo se hab ía podido da espues- a ce e a a una cues ión an es de que és a uese plan eada? Una e lexión elemen al pos ula analiza los enómenos nue os an- es de aplica les eo ías iejas pa a dilucida - los. Po que, de o a sue e, co emos el ies- go de no abo da ni siquie a la cues ión. Así, en el supues o que ECS OCUP~, quienes ex- plican el enómeno educa i o con la On o- logía a is o élico- omis a, no pasan de los aspec os psicológicos (apa e de que és os se a en de icien emen e) que no ocan, ni de lejos, el meollo del p oblema educa i o ac ual que, sin duda, en su aspec o más a is- ado, es social. O o p oduc o inadmisible, que, a eces, se nos p esen a con la e ique a de Filoso ía de la educación, es cie a ideología con a- cul u alis a que conc e a sus a aques con a la escuela y ía educacion misma. Es a clase de li e a u a, pues ob iamen e es más un ensayo li e a io que un géne o ilosó ico, aunque iene el ing edien e c í ico de la Fi- loso ía, ca ece de su pe spec i a o ali a ia e in eg ado a. Con empla los aspec os nega- i os pe o no los posi i os de la educación. En consecuencia, al linaje de ensayis as p o- pone sup imi la escuela o esal a los males que la educación aca ea ía al educando, po ejemplo, coa a su espon ánea libe ad. Es e iden e que es a (( iloso ía)) se insc i- be den o del pesimismo con acul u alis a, cuya esis, en esencia, consis e en pos ula que, pues o que el desa ollo ac ual de la cul u a aca ea g a es p oblemas, ol amos al es adio na u al, u ópicamen e eliz, y así nos lib a emos de las inquie udes que nos acucian. Desg aciadamen e, és a es una ac i- ud escapis a y claudican e que, de en ada, ya enuncia a supe a las di icul ades eales. Sin emba go, en la en aña misma de la Filo- so ía es á, como decía O ega, la (( iiición de lo p oblemá ico)). Po an o, es a ac i ud, que se inde an e el p oblema an es de lu- cha con a él, debe se echazada po pseu- do ilosó ica. A pesa de odo, con end á e- ne en cuen a sus apo aciones c í icas, en la medida en que alumb en ace as eales cuyo conocimien o, a in de ene una comp en- sión in eg al del p oblema, nos pueda se ú il. Idén icamen e, pueden pasa po Filoso- ía de la educación cie as eo ías sob e el compo amien o humano p o enien es de dis in os sabe es. En es e sen ido, se oye habla de Filoso ía de la educación de Skin- ne , pongamos po caso. En el mejo de los supues os, es os en oques con unden la Fi- loso ía con o a ciencia; en el caso de Skinne , con la Psicología. Y, po supues o, es án p i- ados de la isión adical y globalizado a, que ha de ene la Filoso ía. En casos menos a o unados, se o ecen como sabe es ilo- só icos conocimien os cien í icos ya supe a- dos. Es o no ocu e sólo con las explicacio- nes a is o élicas, ya is as. Ocu e o o an- o, cuando se in oca, po menciona o o nomb e, a J. F. He ba como si és e u ie a la cla e de odas las di icul ades educa i as. Po o apa e, ninguna ciencia de la educa- ción, ni siquie a la más pe ec a y ac ual, en cuan o a in es igación posi i a, iene los me- dios me odológicos idóneos pa a sus i ui la e lexión ilosó ica. La Filoso ía de la educación, en sus plan- eamien os y consiguien es espues as a las cues iones educa i as, ha de ene p esen es odos los sabe es, o malizados o no, pe o no se puede iden i ica con ninguno de ellos. P ecisamen e hoy se equie e la Filoso ía de la educación po que no exis e ningún o o sabe capaz de da espues a adecuada a las cues iones educa i as. La Filoso ía de la educación que necesi a- mos ha de se un sabe c eado , ope a i o y e icaz. No nos ale ninguna de las especula- ciones exis en es po que, po más agudas, elegan es y p es igiosas que sean, son es- pues a a in e ogan es p e é i os, y aho a necesi amos una espues a pa a un in e o- gan e absolu amen e nue o y complejo. Es- amos, aunque quisié amos e i a aquí es a exp esión ópica, an e un e o his ó ico. Ne- cesi amos una au én ica Filoso ía de la edu- cación y és a no puede se o a cosa más que una e lexión conc e a en o no a un sec o y una ci cuns ancia educa i a conc e a. No concebimos la Filoso ía como un elenco de conside aciones eó icas, des inculadas de los p esen es con lic os educa i os y escola- es, sino como una he amien a que nos pue- da ayuda a es ablece un modelo educa i o óp imo, aquí y aho a. En suma, pedimos una Filoso ía de la educación, pensada ex no o y o iginalmen e pa a una si uación, ambién ella misma o iginal y nue a. LOS PROBLEMAS DE LA EDUCACIÓN ACTUAL Los p oblemas de la educación ac ual p o- ienen de la c isis gene al a que es á some i- da hoy la cul u a. Empe o, po lo que es- pec a a la educación, es os p oblemas se ag a- an po que és a, a pesa de se ella misma c i ica,a pesa de elaciona se con o os e- nómenos c í icos y se ca alizado a de los mismos ha sido elegada en el p oceso de acionalización de nues a sociedad. E ec i amen e, la educación se e a ec a- da, en p ime luga , po los sín omas gene- ales de la c isis. Así, la masi icación, diag- nos icada iempo ha, como enómeno pecu- lia de los nue os iempos po O ega y po Jaspe s, se p oduce hoy día en las aulas. Tam- poco se ocul a a nadie que la socialización de los cen os educa i os es una mani es a- ción del enómeno gene al de socialización, ya p e is o como asgo del u u o po Teil- ha d de Cha din y po muchos o os. La educación no podía se y no es ajena a los signos p opios de los nue os iempos. Pe o, en segundo luga , la educación mis- ma es una ealidad de los nue os iempos y una exp esión i a de la c isis de ans o - mación po la que pasa nues a cul u a, c i- sis de ans o mación que, según Teilha d de Cha din, se inició pa en emen e con la Re olución ancesa, y que, po lo que es- amos iendo, no e mina á, si no se aleja más oda ía el hi o inal, es deci , has a que nues os descendien es se encuen en en la segunda mi ad del p ime siglo del año 2000. Hablando en é minos conc e os, la educa- ción como ins i ución social, a la que es a á some ida, en un p óximo u u o, oda la población du an e la gos años de su ida, es un hecho comple amen e nue o. La educa- ción amilia puede se un p eceden e de la educación ins i ucional, pe o és a no se pue- de educi a aquélla. La educación ins i u- cional es esencialmen e social, mien as que la amilia es casi na u al. P ecisamen e la educación ins i ucional es un enómeno c í- ico po que es e géne o de educación, en e o os ac o es, dis ingui á al homb e de aye del homb e del mañana. En e ce luga , la educación se elaciona con o os enómenos nue os y ca ac e ís i- cas de nues a cul u a. Así acon ece con la ciencia y las écnicas que de ella se de i an, po pone un ejemplo ácil y ópico; pe o ambién con o as ins i uciones, que no siem- p e se elacionan con la educación, como es, po ejemplo, el Es ado de De echo y una Adminis ación e icaz de Jus icia ¿Puede exis- i la in es igación cien í ica y la segu idad ju ídica sin un sis ema educa i o que p epa- e in es igado es y enseñe a oda la pobla- ción a i i con o me al de echo? De es e modo, la educación, al elaciona - se con o as ace as de la ida humana, se con ie e, y és e es un cua o pun o a ene en cuen a, en ca alizado a de las mismas. ¿Cuán as eces se ha dicho que la educación aumen a la p oduc i idad y la p oducción económica? Se exponen e de la c isis, cons i ui un ac o cul u al nue o, undamen a básica- men e las nue as es uc u as sociales y ca a- liza las mismas, pa ecen mo i os su icien- es pa a que la educación sea obje o p e e- en e de acionalización. Y es o sin mencio- na aquí el hecho de que el sis ema educa- i o, en g an medida, de e mina el ni el de jus icia social de los egímenes polí icos. Sin emba go, la educación ha sido dejada de lado a la ho a de acionaliza las ins i uciones. LA FILOSOFÍA Y LA EDUCACION AQUÍ Y AHORA El p o eso Jesús Mos e ín ha señalado el enómeno de la pa cial acionalización de nues a cul u a. Es as son sus palab as: A lo la go de los úl imos cua o siglos nues a cul u a ((occiden al)) ha ido siendo some ida a una se ie de in en os más o me- nos exi osos de acionalización pa cial, pe o nunca se ha in en ado su o al acionaliza- ción. El esul ado es la si uación ac ual de nues o sis ema sociocul u al, en el que de- e minados aspec os han sido conside able- . men e acionalizados, mien as que o os han quedado en la ine e penumb a de la adición1. Nues as ins i uciones escola es y acadé- micas ienen su o igen en siglos pasados, y conse an oda ía su espí i u. A menudo es- ponden a plan eamien os medie ales y, en el mejo de los casos, a las necesidades del Renacimien o y la época de la Ilus ación. E ec i amen e, la sociedad medie al enía necesidad de unos homb es cul os, la mayo pa e de ellos clé igos, capaces, p ime o de enseña la doc ina c is iana, y, segundo, de di igi mo almen e la sociedad median e no - mas é icas y ju ídicas. Cuando su gió la cien- cia en el Renacimien o a los an e io es le a- dos y ((le e os)), se añadie on los ((cien í- icos pa a pode la desa olla , aunque en cí culos educidos. La cul u a ipog á ica, impues a como consecuencia del descub i- mien o de la imp en a en el Renacimien o, obligó a oda la población a sabe lee y esc ibi , po azones p ác icas. De ahí su gió la al abe ización uni e sal como pos ulado de la Ilus ación. La educación adicional ijaba sus obje i- os en es os es ines: el gobie no cle ical o bu gués de la sociedad, la capaci ación de unos pocos pa a la ciencia y la al abe iza- ción del es o de la población pa a que pu- die a abaja en un mundo ipog á ico. En España el obje i o p imo dial siemp e ue el p ime o. Aquí la ciencia no ha enido ele- 1 MOSTER~N, JESÚS. Racionalidad y acción humana, Ma- d id, 1978, Alianza Uni e sidad, pp. 60-61. ancia y la al abe ización o al no se ha lo- g ado has a es os úl imos años. Quizás, a pesa de odo, ale la pena deja cons ancia de que el p oblema de aciona- liza la educación no es exclusi o de España, sino de oda la cul u a ((occiden al)). Po es o es ingenuo el in en o de esol e nues- o p oblema copiando a o os países. Es comp ensible que, en la sociedad ac- ual, donde oda pe sona ha de pa icipa democ á icamen e, en la que la ciencia y su ecnología se han ex endido a odos los as- pec os de nues a ida y en la que no sólo es necesa ia una uni e sal al abe ización ipo- g á ica sino ambién una uni e sal al abe i- zación en los medios elec ónicos de comu- nicación, nues as ins i uciones escola es y académicas se hayan quedado «en la ine e penumb a de la adición)), según ase del doc o Mos e ín. Sin duda, la educación pe enece a los as- pec os no acionalizados de nues o sis ema cul u al. Posiblemen e es a no acionaliza- ción se explica a causa de la eno me cii icul- ad que la misma en aña, dada la comple- jidad del enómeno educa i o. La e dad es que nadie nos ha p esen ado un modelo educa i o ideal y pe ec o pa a el u u o. Pe o, aunque lo u ié amos, isab ia- mos y pod íamos implan a lo socialmen e? La acionalización del sis ema educa i o equie e no sóio elabo a un modelo (( a- cional)) de educación, sino elabo a ambién unas es a egias polí icas, sociales y pedagó- gicas que nos pe mi an implan a lo sin o igi- na con lic os que esul en excesi amen e g a es e in ole ables. És e es el p oblema que hoy iene la edu- cación: su acionalización. Y oda Filoso ía de la educación au én ica, que no se limi e a se un juego académico más o menos di e - ido, sino que p e enda cumpli su misión de esol e los p oblemas eales de la ida, debe p esen a se como acionalización del sis ema educa i o. Insis imos en que nos e- e imos no sólo a la acionalización o mal o lógica, sino ambién a la eo ía an opoló- gica, que, en de ini i a, ambién ha de se (( acionai)), y nos ha de pe mi i ealiza la acionalización en sen ido es ic o o mal o lógico.