La Democracia como forma jurídica
Abstract
Aragón Reyes, Manuel
Full text
La democ acia como o ma ju ídica
Manuel ARAGÓN
Uni e sidad Au ónoma de Mad id
Wo king Pape n.32
Ba celona 1991
1. Cons i ución y democ acia. Es ado cons i ucional y Es ado democ á ico de
De echo. Una ap oximación his ó ica
El Es ado cons i ucional, concebido del modo más genuino o adical, es o
es, de inido po aquello que le ca ac e iza como o ma polí ica singula y, po lo
mismo, en e amen e dis in a de o as o mas polí icas his ó icas, no es o a cosa,
me pa ece, que el in en o de ju idi ica la democ acia. Que ese in en o se log a a
sólo de mane a pa cial o incluso acasa a en de e minados momen os y que hayan
enido que anscu i en algunos casos (en su mayo ía, más exac amen e) casi
doscien os años pa a con e i se en ealidad, lo único que signi ica es que los
p ocesos his ó icos son a eces mucho más len os de lo que se piensa. En el
e eno de la His o ia, se ha dicho en ase muy g á ica, algunas semillas a dan
mucho iempo en ge mina y más aún en uc i ica . Que és o es así, es deci , que
la semilla es aba y que la si uación de aho a no es más que la consecución de una
p e ensión ya o mulada desde el nacimien o del Es ado cons i ucional es lo que
p e endo expone a con inuación.
Pa a ello hay que dis ingui dos modos de in en a "ju idi ica " la
democ acia, que coinciden a su ez con lo que pod íamos llama dos modos de
concebi la Cons i ución y el Es ado, Cons i ucional. Ambos ienen en común el
hecho de in en a esa "ju idi icación" pa iendo de la democ acia ep esen a i a, y
ese da o ya pone de mani ies o, al menos en la p ác ica (c eo que ambién en la
eo ía), las di icul ades po "cons i ucionaliza " (es o es, ju idi ica ) la democ acia no
ep esen a i a, en endida, pues, de modo di ec o (o lo que es igual, la democ acia
como iden idad). Razones p ác icas (y azones eó icas, bien expues as po
KELSEN y BÖCKENFÖRDE, po ci a sólo dos au o es) pa ece que conducen a la
conclusión de que no hay más democ acia posible (e ec i a) que la democ acia
ep esen a i a. Hecha es a disg esión, que no esul aba imp oceden e, me pa ece,
ol amos a oma el hilo de la exposición.
Decía que han de dis ingui se dos modos de in en a “ju idi ica ” la
democ acia, coinciden es con dos modos de concebi al Es ado cons i ucional. De
un lado enemos lo que pod íamos denomina concep o amplio, cuyo o igen se
encuen a, desde luego, en el cons i ucionalismo b i ánico, que se ex ende á
después en la Eu opa con inen al del siglo XIX y que aún es á en igo en algunos
de los países eu opeos du an e el siglo XX. Tal concep o amplio se co esponde,
pues, con un modelo "gené ico" de Es ado cons i ucional que iene como
ca ac e ís icas de ini o ias (es o es, como medios de ju idi ica la democ acia) el
p incipio del "gobie no ep esen a i o" y el p incipio del "Es ado de De echo". La
legi imación democ á ica del pode ( e i icada a a és de elecciones pe iódicas) y
el "gobie no de las leyes y no de los homb es" (eje cicio del pode median e el
De echo y no el a bi io) se án los dos pos ulados básicos del modelo.
Es cie o que las consecuencias p ác icas de es os dos pos ulados no se
p oduci ían inmedia amen e a pa i de su p oclamación, es o es, a pa i del
nacimien o del ipo de Es ado que en ellos se undamen aba. En al sen ido exis i á,
du an e mucho iempo, un desajus e en e las p e ensiones eó icas del modelo,
o undamen e enunciadas, y su uncionamien o p ác ico. Ni " odo" el pueblo pod á
elegi a sus ep esen an es, ni " odo" el pode se á ep esen a i o, ni " odas" las
ac uaciones del pode lo se án "con a eglo a la ley" has a épocas ya muy ce canas
a la nues a. Y ello, como es sabido, no sólo po que iun ase en algunos luga es,
du an e pe íodos mas co os o más la gos de iempo, la an idemoc acia (es o es, el
an icons i ucionalismo), pues o que en onces, ob iamen e, son las mismas
p e ensiones las que se niegan y el modelo eó ico, en consecuencia, el que se
abandona, sino, sob e odo, po que du an e muchos años aquellas p e ensiones
es u ie on dis o sionadas po el in en o de compa ibiliza las con p e ensiones
opues as (que es lo que ocu e con el libe alismo doc ina io y con la eo ía del
p incipio moná quico). La consecuencia de es o úl imo no e a exac amen e la
negación, pe o si el alseamien o eó ico del modelo.
La p ác ica de és e que llamamos en endimien o amplio del Es ado
cons i ucional sólo coincidi á con la eo ía cuando, po in, se es ablezca el su agio
uni e sal, se eliminen los esiduos a is oc á icos (desapa ición de las
ep esen aciones es amen ales y, en é minos gene ales, desapa ición de cualquie
í ulo pa a os en a el pode que no sea el de la ep esen ación popula ) o, aunque
se conse en ales es igios, se les acíe de po es ades ju ídicas e ec i as (ya sea
a la Cáma a de los Lo es ya sea a la p opia Mona quía) y iun e en su pleni ud el
p incipio de legalidad.
Sin emba go, lo que impo a señala es que es as ans o maciones
es uc u ales e an cohe en es ( enían exigidas) po las mismas p e ensiones del
modelo; e an, en o as palab as, su desa ollo lógico. El pode polí ico, es o es, -
aquél que eje ce el “gube naculum” (Pa lamen o y Gobie no), ha de emana
democ á icamen e (ya sea de mane a inmedia a, en el caso del “Legisla i o”, o de
mane a media a, en el caso del “Ejecu i o”; y ese pode polí ico ha de eje ce se de
o ma " egula " (es deci , no a bi a ia). Sólo puede gobe na se po ep esen ación
del pueblo y median e el De echo; un De echo en el que la ley se si úa en el ango
sup emo, de ahí que únicamen e pueda manda se "a a és de la ley".
Gobie no de la ley y ley hecha po los ep esen an es del pueblo: esa es
la o ma de Ju idi icación de la democ acia que acaba imponiéndose de mane a
común (es deci , con iden idad de ondo, pese a an as di e encias o males) en el
cons i ucionalismo b i ánico y en pa e del cons i ucionalismo eu opeo con inen al
(cuyo ejemplo pa adigmá ico quizás sea el de la III República ancesa). La
democ acia como democ acia p ocedimen al (“gube naculum” de la mayo ía) y el
Es ado de De echo como Es ado legal se án, pues, las dos ca ac e ís icas
inescindibles de es e modelo amplio o gené ico del Es ado cons i ucional.
Aho a bien, a poco que se epa e en el modelo se obse an las muchas
di icul ades que encie a pa a ob ene se, a a és de los pos ulados de que pa e,
la ju idi icación de la democ acia. Po un lado es á el p oblema de la misma
Cons i ución, es deci , de la ga an ía de igencia (y aplicación) del modelo. En es a
concepción, la Cons i ución misma i ualmen e desapa ece, pues o que si el
De echo comienza con la ley, los pos ulados del "gobie no ep esen a i o" y
"Es ado de De echo" que sus en an el sis ema no es án, a su ez, ju ídicamen e
ga an izados. Puede en ende se que ellos son el con enido de la Cons i ución, pe o
en onces o lo son de una Cons i ución lexible (sin sup alegalidad) o lo son de una
Cons i ución que es no ma polí ica, pe o no no ma ju ídica po la inexis encia de un
con ol de cons i ucionalidad que la haga, p e alece en e a sus in acciones
legisla i as (una u o a cosa es lo que ocu e en aquellos Es ados ibu a ios del
modelo).
Es cie o que en nues a época se ha p opues o la solución del p oblema
a a és de la “ju idi icación cons i ucional” de los pos ulados, es deci , median e la
conside ación de la Cons i ución como no ma ju ídica sup alegal y ga an izada
en e al legislado , pe o cuyo con enido se limi a jus amen e a la egulación de la
o ganización del Es ado, o en o as palab as, del sis ema de uen es del De echo, o
si se quie e de la democ acia como p oceso de adopción de decisiones (KELSEN)
o de la democ acia como sis ema de pu os alo es adje i os o p ocedimen ales
(HÄBERLE, ELY).
No obs an e, es a solución (que has a aho a sólo ha sido una p opues a
eó ica, sin ejemplos en la p ác ica, al ma gen de su u ilización a e ec os
in e p e a i o-cons i ucionales y, en es e e eno, de muy di ícil e icacia gene al) no
esuel e el o o g an p oblema del modelo, que ya ue de ec ado po ROUSSEAU
cuando señalaba que los ingleses se c een lib es y se equi ocan, po que sólo lo
son en el momen o de o a ; su olun ad polí ica quedaba después enajenada y po
ello en e amen e some ida a la olun ad polí ica de sus ep esen an es (el
Pa lamen o, democ á ico, pe o omnipo en e, se con e i ía en onces en el
e dade o sobe ano). El modelo, en consecuencia, a lo más que puede llega en su
p e ensión de ju idi ica la democ acia es a asegu a , median e la Cons i ución, que
sea siemp e la mayo ía la que gobie ne y que quede some ida, en el eje cicio del
pode , al cumplimien o de p ocesos o males a la ho a de adop a sus decisiones.
A nadie se le ocul a que, de es e modo, el p incipio democ á ico, como
p incipio ju ídico, se iden i ica, exclusi amen e, con el p incipio de la mayo ía, y el
p incipio de Es ado de De echo con el p incipio del "debido p ocedimien o legal". La
acusación de ROUSSEAU sigue dis u ando de en e a alidez, pues o que el pode
del pueblo, aciado de ing edien es sus an i os, sólo ope a a a és de una
compe encia me amen e o mal (elige a sus ep esen an es pe o no de e mina, en
modo alguno, el sen ido de las ac uaciones de és os). In es ida de la legi imación
democ á ica, la mayo ía y no el pueblo es la que os en a odo el pode (el pode de
"hace ", de ac ua , sin es icción sus an i a alguna).
Pe o en e a es e en endimien o amplio del Es ado cons i ucional ha
exis ido, ambién desde los inicios del cons i ucionalismo, un en endimien o más
es ic o: el concep o e oluciona io de la Cons i ución. El p oblema denunciado po
ROUSSEAU no e a igno ado, ni mucho menos, po los e oluciona ios anceses y
no eame icanos. Desechada po ellos la solución, ambién ousseauniana, del
p oblema (la democ acia di ec a), sólo quedaba una ía pa a hace compa ible
democ acia y ep esen ación, es deci , sobe anía del pueblo y Es ado
ep esen a i o: la limi ación ma e ial del pode . En o as palab as, el concep o
acional-no ma i o de Cons i ución (GARCIA-PELAYO).
Y es aquí, en es e pun o, donde se p oduce una di e encia an
undamen al en e es e modelo y aquel o o amplio al que se ha enido haciendo
e e encia más a ás, que impide concebi las elaciones en e ambos a a és de la
ó mula géne o-especie. El modelo e oluciona io de Cons i ución no puede se
en endido, pues, como una a ian e del o o modelo cons i ucional (o iginado, con
an e io idad, en Ingla e a), pues la limi ación ma e ial del pode supone un
au én ico "sal o cuali a i o" en la concepción eó ica del Es ado cons i ucional. Tan
impo an e es es e nue o ing edien e, an adical la di e encia eó ica que in oduce,
an dis in as las consecuencias (o el desa ollo lógico) de es a p e ensión, que
ine i ablemen e conducen a con igu a es e modelo e oluciona io de Cons i ución
y de Es ado cons i ucional como una o ma po en e o pa icula y genuina, que
solo puede se comp endida a pa i de sus p opios pos ulados.
"Gobie no ep esen a i o" y "Es ado de De echo" no cons i ui án
exac amen e las ca ac e ís icas básicas de es e modelo. En iéndase bien, no es
que ales ca ac e ís icas desapa ezcan, sino que ya no son de ini o ias, po sí
solas, de la o ma polí ica, en cuan o que es a o ma se dis ingue (alcanza su más
genuino sen ido) po o a ca ac e ís ica más p o unda y más amplia que las
asciende y sus en a: ju idi ica la a ibución al pueblo de la sobe anía, o lo que es
igual, con e i en pode ju ídico el pode del pueblo. Se p e ende ju idi ica la
democ acia de modo comple o, es deci , “cons i ucionaliza ” la democ acia,
uniendo median e la Cons i ución democ acia y De echo. Es lo que pod íamos
llama , p opiamen e, el Es ado cons i ucional democ á ico de De echo. El nue o
Es ado apa ece así como una cons ucción delibe ada, como la p oyección
es uc u al de una idea: la c eencia ilus ada en la usión en e la libe ad y la azón.
La libe ad exigía que los homb es no es u iesen suje os más que al
pode emanado de su p opia olun ad; la azón imponía la di isión de unciones
en e gobe nan es y gobe nados; la libe ad, en o as palab as, se p oyec aba en el
p incipio de la sobe anía popula ; la azón en el p incipio de la o ganización
ins i ucionalizada del Es ado. Pe o ni en el p ime ni el (el de la sobe anía, podía
a a se de una libe ad sin azón, ni en el segundo (el de la o ganización es a al)
de una azón sin libe ad. De ahí que la sobe anía no se mani es ase como un
pode que se exp esa median e la pu a ue za (de modo oluble, imp edecible, es
deci , a bi a io) sino como un pode que se exp esa o denadamen e (pode
cons i uyen e) median e una decisión acional, gene al, ju ídica: es ableciendo una
no ma, la Cons i ución, egulado a del Es ado (del pode ep esen a i o). Y de ahí
que la o ganización del Es ado hubie a de es a cons uida pa a se i a la libe ad,
no pa a ulne a la, de al mane a que había que ga an iza que, en el Es ado ya
cons i uido, el pueblo segui la siendo sobe ano, sin que ningún pode
" ep esen a i o" pudiese suplan a lo, o lo que es igual (pues sólo si el pueblo sigue
siendo lib e puede segui siendo sobe ano), hab ía que ga an iza que los homb es
con inua an, en el Es ado, siendo lib es e iguales en su libe ad.
Po ello el pode del Es ado end ía que se un pode ep esen a i o
(elegido), pe o ambién, e inexcusablemen e, limi ado; limi ado no sólo o malmen e
(limi ación empo al median e elecciones pe iódicas, limi ación uncional median e
la di isión de pode es) sino, sob e odo, ma e ialmen e (de echos undamen ales).
Sólo la ga an ía "cons i ucional" de los de echos undamen ales, indisponibles po
el legislado , pe mi ía ju idi ica de mane a más plena la democ acia, es deci ,
asegu a que, en el Es ado democ á ico, el pueblo segui ía siendo sobe ano, es o
es, segui la siendo un pueblo lib e, cuya libe ad se ía in ocable (ju ídicamen e)
incluso po ob a de la p opia mayo ía. De echos en e al Es ado, de echos en e a
la mayo ía, ése e a el núcleo undamen al de es e modelo en el momen o del
nacimien o del Es ado cons i ucional p oduc o de la e olución ancesa y de la
independencia no eame icana, como ha sido pues o de mani ies o en an as
ocasiones po la doc ina más sol en e (en e noso os, po ejemplo, CRUZ
VILLALON).
Ocu e, sin emba go, que es as p e ensiones, comunes en los p ocesos
e oluciona ios ancés y no eame icano, sólo a aiga on después, de mane a
es uc u al, po azones conocidas, en los Es ados Unidos de Amé ica. En la
Eu opa del siglo XIX y buena pa e del XX, el modelo e oluciona io alcanzó muy
escasa igencia y ue sus i uido, casi de inmedia o, apa e de po la negación
misma de la Cons i ución en algunos casos, po aquel o o modelo amplio al que
an es nos habíamos e e ido. Cuando en Eu opa se p oduce, de mane a p eca ia
en el p ime e cio de es e siglo, y de mane a más pe manen e a pa i de la
segunda pos gue a mundial, el es ablecimien o del Es ado cons i ucional
democ á ico de De echo (Cons i ución no ma i a, de echos undamen ales
cons i ucionalmen e ga an izados) lo que ealmen e ocu e no es an o el
nacimien o de un nue o modelo cuan o la ecupe ación (con adap aciones y
adiciones -Es ado social, Es ado compues o, p incipalmen e - como es ob io, no en
ano han pasado más de cien o cincuen a años) del modelo e oluciona io, es
deci , de la Cons i ución acional-no ma i a, o más exac amen e, de las
p e ensiones undamen ales de ese modelo.
Aho a bien, el p oblema de la ju idi icación de la democ acia no cabía
esol e lo en e amen e con la simple ecupe ación del concep o acional-no ma i o
de Cons i ución (y po lo mismo con la ap oximación - que no puede se nunca,
cla o es á, una me a "con e sión" - a la p ác ica de dicho modelo en No eamé ica),
ya que quedaba po esol e un ex emo, capi al, que el modelo e oluciona io no
había en e amen e despejado (aunque lo había in uido): el de la ju idi icación de la
sobe anía no sólo como pode cons i uyen e o igina io, sino ambién como pode
cons i uyen e pe manen e, es o es, el de la e o ma o al de la Cons i ución. Sob e
ello a a emos a con inuación.
2. Es ado democ á ico y sobe anía del pueblo: el pode de e o ma
cons i ucional como pode cons i uyen e ju idi icado
Así como pa a a a de un p oblema de eo ía gene al del De echo
cons i ucional, que ue lo que se hizo en el epíg a e an e io , pa ecía que el mé odo
más co ec o e a el his ó ico-compa a i o, aho a, pa a abo da un supues o
conc e o, cuya egulación cons i ucional no es á exen a de con adicciones en los
o denamien os pe enecien es al mismo sis ema, o a la misma o ma de Es ado
(cons i ucional democ á ico de De echo), pa ece que el mejo mé odo debe se el
exegé ico-singula , es o es, examina el p oblema en nues a p opia Cons i ución,
u ilizando la His o ia y el De echo compa ado de mane a exclusi amen e
complemen a ia.
Veamos, pues, cómo es á egulado en nues a Cons i ución el pode
cons i uyen e. La au o- e e encia cons i ucional al pode del que la misma No ma
Fundamen al emana es á ecogida al comienzo del P eámbulo: "La Nación
española (...) en uso de su sobe anía (...). La na u aleza democ á ica de esa
emanación es algo que no o ece dudas: olun ad de las Co es (p ime as Co es
democ á icas de la ansición, de cla o y pa en e designio cons i uyen e) adop ada
po mayo ía de 2/3 y con ap obación inal po e e éndum nacional, en una
si uación de plenas ga an ías (al menos en sus aspec os básicos) de libe ades
ciudadanas y de plu alismo polí ico. Aquí la indagación ju ídica e mina, pues o que
sólo le cabe cons a a la e acidad p ác ica de la au o e e encia cons i ucional
sob e su p opia génesis (el P eámbulo no es no ma p esc ip i a sino me amen e
explica i a).
Dicho eso hay que pasa al o o p oblema que más le impo a al ju is a,
que es p ecisamen e el de la de inición (p esc ipción) cons i ucional del sobe ano,
es deci , la de e minación cons i ucional de quien es el sobe ano desde que la
Cons i ución en a en igo , así como el signi icado que a ese pode sobe ano
a ibuye el p opio ex o cons i ucional. En o as palab as, lo que ha de indaga se es
la i ula idad y el con enido de la sobe anía “ex-Cons i u ione”.
El apa ado 2º del a . 12 de nues a Cons i ución p oclama que "la
sobe anía nacional eside en el pueblo español, del que emanan los pode es del
Es ado". Aunque en el p ecep o se emplean al mismo iempo los é minos "pueblo"
y "nación" (de mane a simila , pe o con una inalidad p obablemen e dis in a, a
como sucede en el a . 3º de la igen e Cons i ución ancesa), a los e ec os que
aquí impo an la in e p e ación ju ídica que ha de da se es cla a: la sobe anía
eside en el pueblo y, po an o, a él pe enece el pode cons i uyen e.
Aho a bien, ocu e que cuando nos plan eamos lo que sea la sobe anía
(su con enido, es deci , su cualidad de pode ) nos en en amos con un p oblema
cie amen e complicado (quizás, en e o as azones, po que ha sido
delibe adamen e oscu ecido). De odos es conocida, pues se con i ió en canónica,
la ieja de inición de BODINO: la sobe anía es el pode absolu o y pe pe uo de una
epública. Sin emba go, la ecepción pu a y simple de es a de inición en el Es ado
cons i ucional (mejo dicho, en la eo ía del Es ado cons i ucional), con el único
cambio del i ula de ese pode (sobe ano ya no se á el p íncipe, sino el pueblo)
supone incu i en una se ie de g a es con adicciones y alseamien os eó icos
cuyas consecuencias, pa a el Es ado cons i ucional, aún pe du an.
Es e iden e que el aslado de la i ula idad de la sobe anía, de una
en idad indi idual (el Mona ca) a una en idad colec i a (la Nación, equi alen e al
pueblo, no la Nación en el concep o de los doc ina ios o del p incipio moná quico,
pues o que nos es amos e i iendo al en endimien o es ic o o e oluciona io de
Cons i ución y Es ado cons i ucional), obligaba a concebi a esa colec i idad como
un cue po uni a io, capaz de exp esa una olun ad, es deci , de eje ce su pode .
Ello supond ía no sólo que la colec i idad (an es de eje ce el pode , an es incluso
de la elabo ación de la Cons i ución, an es, desde luego, de la a ibución de la
sobe anía “ex-Cons i u ione”) ya se encuen a o ganizada sino ambién que a la
colec i idad sobe ana acompaña una egla de la que no puede desliga se: la egla
de la mayo ía. En conclusión, cuando la sobe anía ecae en una colec i idad, po
p incipio (po el hecho mismo de dicha i ula idad colec i a), el eje cicio de al pode
es á condicionado a la exis encia de una o ganización y de unas eglas de
p ocedimien o pa a que " e azmen e" pueda exp esa se esa colec i a olun ad
sobe ana. El ca ác e absolu o, ácilmen e en endible cuando es un indi iduo el
sobe ano, se p esen a ya di ícilmen e in eligible cuando el sobe ano es una
colec i idad. En o as palab as, el é mino absolu o es con adic o io con la
i ula idad democ á ica de la sobe anía.
Pe o hay o o escollo más (o si se quie e o a con adicción) en la
aslación a que es amos aludiendo,, y que no se de i a an o de la i ula idad
democ á ica de la sobe anía cuan o de su mismo ca ác e absolu o, o lo que es
igual, ilimi ado, es deci , no some ido al De echo. Aquí (aunque el p oblema es á
enlazado con el an e io ) la con adicción no es exac amen e en e "absolu o" y
"democ acia", sino en e "absolu o" y "Es ado cons i ucional de De echo". Un pode
sin lími es es, po de inición, un pode inap ehensible po el De echo, si uado no
den o, sino ue a de él, un pode que no puede ju ídicamen e ca ac e iza se.
Y ello es así po que el De echo no ope a con é minos absolu os; el
De echo es el mundo de la limi ación y de la ela i ización. In oduci lo absolu o en
el De echo conduce, inexo ablemen e, a des i ua lo, con i iendo al De echo o en
una eología (SCHMITT) o en una me a ísica (ese es el iesgo de KELSEN). El
Es ado cons i ucional es, po p incipio, Es ado de De echo y, en consecuencia, el
Es ado democ á ico cons i ucional implica la ju idi icación de la democ acia y po
ello la necesidad de concebi ju ídicamen e (y ello signi ica limi adamen e) a la
p opia sobe anía.
Como es sabido, la ó mula p ecisa, de i ada de esa conclusión, se
exp esa con oda cla idad en el apa ado segundo del a . 1º de la igen e
Cons i ución i aliana: "La sobe anía pe enece al pueblo, que la eje ci a en las
o mas y den o de los lími es de la Cons i ución". La sobe anía adquie e así
(MORTATI) un ca ác e ju ídico y no me amen e ác ico. Aho a bien, ello no
signi ica que la Cons i ución sea la uen e de la sobe anía y po an o que sea la
Cons i ución, e dade amen e, la sobe ana (como opina MORTATI), pues dilui en
la no ma (la Cons i ución) o en el Es ado (el Es ado cons i ucional) la sobe anía
supone, cla amen e, alsea su i ula idad democ á ica (como muy bien señala a
HELLER).
La cons i ucionalización de la sobe anía ampoco signi ica la desapa ición
del sobe ano, como opina KRIELE, pa a quien no hay sobe ano en el Es ado
cons i ucional (KRIELE sigue ope ando con la ieja ine cia de que la sobe anía es
pode absolu o y po lo mismo de imposible ju idi icación). Al con a io, el Es ado
cons i ucional se sus en a, p ecisamen e, en la p oclamación de que hay un
sobe ano y de que ese sobe ano es el pueblo (RUBIO LLORENTE). Sobe ano que
se au olimi a a a és de la Cons i ución y au olimi ación que no epugna a la eo ía,
es deci , que no encie a una con adicción insal able, siemp e que no
des i uemos el ca ác e ju ídico de esa eo ía, lo que quie e deci siemp e que no
sepa emos Es ado democ á ico y Es ado de De echo. El signi icado más p o undo
de la Cons i ución au én ica, es o es, de la Cons i ución no ma i a, adica
p ecisamen e en la asociación, y no en la disociación, de ambas ca ego ías (así,
KRIELE: Ein üh ung in die S aa sleh e, 1975.
MORTATI: Comen a io al a . 1º de la Cons i ución i aliana, en Comen a io..., di ig. po BRANCA,
ol. I.
ROUSSEAU: Du con a social, edic. Gallima d, 1964.
RUBIO LLORENTE: La Cons i ución como uen e del De echo, en VV.AA., La Cons i ución española
y las uen es del De echo, 1979, ol. I.
Ace ca de es as ob as quie o hace sólo un comen a io (algo amplio, y me excuso), e e ido al
abajo de BCKENFÖRDE sob e "Democ acia y ep esen ación", lo que me pe mi e a su ez
explica una escue a a i mación que hago en el ex o ace ca de la democ acia ep esen a i a
como única democ acia posible.
Se a a de lo que pod íamos llama la a gumen ación de la solución "cons i ucional" en e a la
solución " ousseaniana". Bajo la idea de la democ acia como iden idad me pa ece que se
esconde una pa en e debilidad eó ica. Y ello no sólo po que la democ acia "de iden idad" pa a
de un au én ico so isma (el de la unidad de la olun ad popula como un supues o del que el
De echo pa e, cuando ocu e que es el esul ado de la "composición" que po el De echo se
ob iene) o po que su desen ol imien o se deslice ine i ablemen e po la ía de la "adhesión" (o
más aún, de la “comunión”, e incluso de la au o- ep esen ación abso i a, que es al in y al cabo
la ó mula schmi iana que con apone "Rep äsen a ion" a "Ve e ung"), sino, sob e odo, po que
la p opia ealidad desmien e el supues o "plus alo " de la democ acia di ec a como democ acia
"en" la Cons i ución, es deci , como modo de o ganización del Es ado.
La ópica con aposición en e la democ acia di ec a (como democ acia "au én ica") y la democ acia
ep esen a i a (como "de ec uosa" democ acia) no puede sal a se acudiendo al ambién ópico
expedien e de azona que una cosa es el ideal, la eo ía, y o a la p ác ica, y que la mala o
de ec uosa ealización p ac ica no puede e u a la buena eo ía. El único modo de en en a se
se iamen e con el p oblema es negando esa alsa con aposición. En es e pun o, el abajo de
BÖCKENFORDE es de una pene ación ejempla . No cabe, di á, sepa a líci amen e, de esa
mane a, la eo ía de la p ác ica, pues una eo ía que no asuma y no eelabo e concep ualmen e
la obse ación y la expe iencia de la ealidad y de los p ocesos de " ealización", sino que, po el
con a io, se limi e a cons ui a i maciones ina acables y no expe imen adas sob e la base de
p emisas gene alísimas, es simplemen e una mala eo ía.
Una eo ía de la democ acia en la que concep o y ealidad no se sepa en, di á es e au o , lle a a la
conclusión de que no puede habla se de una p imacía o de un "plus alo democ á ico" de la
democ acia di ec a en e a la democ acia ep esen a i a, sino, po el con a io, de que es a
úl ima cons i uye la o ma p opia de la democ acia, sob e odo, de la democ acia como modo de
eje cicio del pode cons i uido. Cosa bien dis in a es el cambio que hoy expe imen a la
ep esen ación po ob a del papel de los pa idos, pe o ello no a ec a, po sí solo, al p oblema del
que es amos a ando.