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Contra el mito de la neutralidad de la ciencia : el papel de la Historia

Catalán Fernández, A.; Catany Escandell, M.

Abstract

Catalán Fernández, A.; Catany Escandell, M.

Full text

HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y ENSENANZA CIENCIA: EL PAPEL DE LA HISTORIA CATALAN FERNANDEZ, A. y CATANY ESCANDELL, M. Ins i u Ramón Llull, Palma de Mallo ca ins i u Ve ge de San Sal ado , Felani x SUMMARY Mos o he eache s o Science lack heo e ical explici elemen s o guide hei educa ional ac ion. So hey con i- bu e o ansmi he my h o neu ali y in he scien i ic o ien a ion and de elopmen , and, in his case, Science can ul il a uling and jus i ying ole. Agains his p oposal, we sugges a conscious assump ion o some alues in he gene al con ex o scien i ic educa ion and e en in he gene al one o a a ional educa ion. We pu special emphasis on Science as a basic and necessa y e e ence o indi idual and social beha iou , bu no an exclusi e one. We also p opose: 1) eco e ing he u opic sense o Mode n Science ha ook place in i s o igins, and 2) in es iga- ing he en i onmen , i s pas , p esen and u u e as a guide o place he s uden in a nonaliena ed om and sel - o ge ul connexion. And, inally, we decla e o eiison and agains opp esion. 1. LA TRANSMISION DE UNA VISION DE- FORMADA DE LA CIENCIA La mayona de los enseñan es, y en conc e o los de o quizás no hemos adqui ido, la conciencia de que nues- Ciencias (Na u ales, Física, Química) solemos pe de , a pa e en el p oceso educa i o se halla in eg ada, cua- ENSE~ANZA DE LAS CIENCIAS, 1986, 4 (2), 163-166 163 HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y ENSEÑANZA li a i a y cuan i a i amen e, en un odo más amplio. Ol idamos de es e modo la in luencia «del ma co so- cial dominan e en el que la escola ización iene luga , y que implica que los niiios log a án modos de pensa- mien o, no mas sociales y p incipios de conduc a, da- da su p olongada pa icipación de ese ma co)). (D ee- ben, 1976). Ob ia nos así el hecho de que el p oceso educa i o es un p oceso uni a io, in a y ex aescola , así como que no es posible di e encia ins ucción y educación, ya que, como seiiala G amsci (1932), pa a que ue a po- sible lo p ime o sin lo segundo, ((se ía p eciso que el alumno ue a me a pasi idad, un mecanismo ecep o de nociones abs ac as)). Renunciando así a la explici- ación conscien e de nues o papel de educado es, y ce- diendo nues o papel a o as pe sonas y a o as disci- plinas, las llamadas ((humanidades)), con ibuimos a la ansmisión de una ciencia apa en emen e «neu al». Pe didos en la ma a ia de «ense ia sabe es)), ol ida- mos con ecuencia el ((ense ia a sabe )) y siemp e el ((ense ia a decidi )), el ((ense ia a ac ua )). Cie o que la ciencia, como sis ema de enunciados so- b e la ealidad es, según apun a Félix Von Cube (1983), axiológicamen e neu a, pe o, al ma gen de ello, casi nadie niega se iamen e que la elección de los ines no p ocede de enunciados cien í icos, sino que se a a, en cambio, de un p oblema ilosó ico, de un p oble- ma polí ico «pa a el cual ninguna ciencia puede da - nos la solución)). Más aún, y en es o no exis e an o acue do, c eemos que el p opio desa ollo me odoló- gico de la ciencia, en con a del induc i ismo de Ba- con y seguido es, p ocede de esquemas o males aje- nos a la p e endida ((lógica de su desa ollo in e no)). A las an e io es c í icas, ela i as a la supues a au o- nomía de la Ciencia, cab ía a iadi la e e ida al sob e- dimensionamien o c ecien e de la capacidad de la Cien- cia en la es e a de las decisiones indi iduales y colec i- as. La Ciencia posee un sis ema de alo es, alo es cons i u i os (Aikenhead 1985), adecuado a un «mo- do» de conocimien os de una « ealidad»: el mé odo ex- pe imen al di igido al conocimien o empí ico de la ea- lidad ísica. Pe o ello no excluye la exis encia en la ex- pe iencia humana de o os «modos» y « ealidades». Es, po ello, e óneo y manipulado a ibui a la Cien- cia la exclusi a de la alo ación y la consecuen e oma de decisiones en el campo de la mo al, de la polí ica, de la jus icia. .. Si limi amos la ense ianza de las Ciencias a una o ma de diálogo con la ealidad -cuando no, lo que sena más g a e, a una simple elación de conocimien os- cuya consecuencia sea la de su posible aplicación ec- nológica o la del ((sabe po el sabe )), come e emos, conscien e o inconscien emen e, un aude. Al aza una di iso ia in anqueable en e la ciencia y la polí i- ca, ocul amos el hecho de su dependencia ideológica y de su u ilización ecnoc á ica. La Ciencia no es neu- al, como no lo son la me odología docen e y la selec- ción de con enidos que se ansmi en. En la medida en que alimen amos el mi o de la au onomía de la Cien-. cia la es a emos con i iendo en p oduc o u ilizable po el mejo pos o . Es o esul a especialmen e g a e en un momen o co- no el ac ual, en el que se iende a sus i ui la polí ica po la discusión cien i ica, lo que conduce al desa o- llo de una conciencia ecnoc á ica. Dice Habe mas (1968) que la peculia idad de es a ideología consis e en que «disocia la au ocomp ensión de la sociedad del sis- ema de e e encia de la acción comunica i a y de los concep os de in e acción simbólicamen e mediada y los sus i uye po un modelo cien í ico)). En sus p opias pa- lab as, es a conciencia ecnoc á ica ((elimina las di e- encias en e p ác ica y écnica)). Po ello, hoy la Cien- cia cumple unciones legi imado as de dominio. En consecuencia, la enseiianza de las Ciencias, en el con- ex o de una educación libe ado a, debe á desmi i i- ca , des ela an e los alumnos la in ención subyacen e a es e modelo educcionis a. Cohe en emen e con ello, p oponemos que se ligue la ense ianza de las Ciencias con de e minados alo es, ya que enuncia a ello no signi ica que no se ansmi- an és os. Se hace igual, pe o in olun a ia o implíci a- men e. Quienes ehuyen la con lic i idad e ugiándo- se en una p e endida «p o esionalidad» de (cense ia - Ciencia, simplemen e)) se con ie en en agen es p opa- gado es del nue o alo absolu o que jus i ica á, in- con es ablemen e, lo que ealmen e son decisiones de- i adas de los in e eses de las clases y g upos dominan- es. Son los sace do es p opagado es de la jus i icación ((cien í ica)) de un o den injus o, como o o a lo ue- on la azón de la ue za, de la es i pe o de la g acia de Dios. Y bien, ¿qué alo es deben liga se a la enseñanza de las Ciencias? Resul a ía, desde luego, ingenuo educi es a p opues- a al ámbi o de las Ciencias, ya que la ense ianza de és as debe o ma pa e de un p oceso de más alcance, que es la educación cien í ica, y és a, a su ez, de o o aún más amplio, que es la educación acional. En es a pe spec i a, la ense ianza de las Ciencias no po- d á limi a se a un eci ado de «conocimien os obje i- os» ni ampoco al ap endizaje de un ((mé odo cien í- ico)) p esen ado como ó mula mágica o ece a ma- gis al con la que inco po a la ealidad al en endimien- o, y de ahí a la acción. Resul a o ien ado a, a es e es- pec o, la opinión de J.D. Be nal(1979) de que «las ideas cien í icas no son simplemen e p oduc o de la lógica de los mé odos expe imen ales; son, an e odo, ideas de i adas de la es uc u a social e in elec ual de épo- cas an e io es, ans o madas -y a menudo sólo pa cialmen e- al supe a la p ueba de la expe imen- ación cien í ica)). Po ello, la educación cien í ica, de la que o ma pa - e la ense ianza de las Ciencias, debe á p opone se el ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y ENSEINANZA desa ollo de una ac i ud c í ica, ((i e e en e)) espec- P oponemos, po ello, ecupe a los alo es que le sub- o a la ealidad y sus in e p e aciones. La educación yacían en el momen o de su nacimien o y que han ido cien í ica debe á p opone se log a un indi iduo en el desna u alizándose con el iempo. Son los alo es de que el conocimien o cien í ico sea básico, pe o no la la c í ica, la ole ancia, la pa icipación, la coope a- ins ancia Única que o ien e la acción mo al y la acción ción, el diálogo. Y ello se puede log a en un medio olí ica. escola en el aue las elaciones del educando Y la eali- Del mismo modo que acep amos que no puede exis i una Ciencia sin conciencia, pues de és a depende la me- dida humana de aquella, ampoco podemos acep a una conciencia, una é ica que no se base en la Ciencia, en lo que de conocimien o obje i o de la ealidad ha po- dido ob ene el homb e. Pe o debe sub aya se qiie la é ica no es la Ciencia, ni la Ciencia es neu al, (Aiken- head 1985). La adquisición de una capacidad pa a decidi debe á inspi a se en un modelo en el que el homb e deje de se p epo encia y dominación. En el que se abandone el suicida a gumen o de que debe hace se odo lo que es posible hace ; en el que los da os, que nunca son inocen es, sean sólo un elemen o más p e io a la deci- sión. Un modelo, en suma, en el que se explici e que las decisiones de los homb es y de los g upos p o ie- nen, en úl ima ins ancia, de opciones que la demos a- ción cien í ica no puede demos a ni e u a en su dad y la his sia no es én media izadas po el discu so dogmá ico del p o eso . Ap ende en la ealidad, e- cupe a desde la expe iencia colec i a el conocimien o de odo el di ícil p oceso his ó ico implicado en la ge- ne ación de la Ciencia, in es igando la ama econó- mica, polí ica y social que o ma pa e indis inguible del p oceso cien í ico; u iliza el medio ambien e co- mo escena io ísico esul an e de unas elaciones de pode . Es e es el obje i o de la Educación Ambien al: llega a alcanza una elación no alienada con el medio. Es deci , cambia la ac ual elación, basada undamen al- men e en la explo ación y el consumo. Desde es e pun- o de is a, en el medio, conjun o de elemen os ísig' cos, cul u ales, his ó icos, polí icos, e c., se pueden dis- ingui es momen os: 1. Pasado: el medio es, en es e sen ido, memo ia, e- sul ado de una his o ia que hay que ecupe a . alidez. 2. P esen e: el medio como conjun o de elemen os que nos odea y que gene a con lic os que hay que esol e . Tales e e encias son, sin duda, ambiciosas, pe o no nega emos que al a mucho po cla i ica . Es á casi o- 3. Fu u o: el medio como sus a o, como ma e ia p ee- do po hace y, además, hay que nada con a co ien- xis en e, sob e la que hay que cons ui , cambia , e. Fue a de nues os con o ables a ados de zoolo- modi ica . gía o bioquímica, de nues os ((sac osan os p og amas e elados)) (Gio dan, 1978) odo es insegu idad y se- Sólo de es a o ma, po o a pa e, se puede uni una mo , po que, como indica Nie zsche, ((inclinación, cul u a, una his o ia con un p oyec o de u u o. - - amo , place , dolo , exal ación, c eación, nada de eso L~S Ciencias y su ense ianza, incluidas den o de es as conoce la ciencia. LO que el homb e i e y expe imen- coo denadas cambian de y de unción: a, iene él que in e p e a lo pa a sí desde alguna pa - e; y de acue do con ello alo a lo)). 1. El pasado o la his o ia de la Ciencia nos pe mi e e en qué momen o nació, qué ac o es in luye on o de- e mina on su nacimien o, qué alo es le subyacían, 2. ENTRE LA HISTORIA Y EL FUTURO e c. Es di ícil, y quizá a iesgado, da espues as simples y segu as que o ien en nues a acción educa i a. Exic- en, no obs an e, algunas indicaciones sob e el cami- no que debe ía eco e una ense ianza de las Ciencias que colabo ase en la ecupe ación de un necesa io sen- ido u ópico. Con excesi a acilidad en la ense ianza de las Ciencias se pie de de is a su his o ia. Pod ía deci se a es e es- pec o que hemos pe dido la memo ia. Da la espalda a lo que ha sido es una ac i ud pelig osa, ambién eni el caso de la Ciencia. Vol e la is a y e lexiona so- b e el o igen y los cambios su idos po la Ciencia nos pe mi e e que és a nació al se icio de un p oyec o u ópico de e olución social. La Ciencia mode na na- ce como consecuencia de cambios de ipo económico, polí ico y social, a los que ambién con ibuye. 2. El p esen e de la Ciencia y su elación con el pasa- do nos pe mi e u iliza la pa a la esolución de p oble- mas. Pe o no se a a de p oblemas es ic amen e ((cien- í icos)), sino p oblemas ambien ales, con el obje i o de que el alumno ome conciencia de la complejidad inhe en e a la adopción de decisiones y de los innume- ables ac o es que in e ienen en ella (Aikenhead, 1985). 3. El u u o de la Ciencia apa ece como la e e encia que nos a a pe mi i con igu a un medio, guiada po unos de e minados alo es. Con odo, exis e una g an ince idumb e sob e el de- sa ollo de una p ác ica docen e en las coo denadas in- dicadas. Pe o no es menos cie a la u gencia de una e lexión, de unas conside aciones in empes i as o mo- les as pa a quienes, embebidos en el «da a da)) de la ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS 165 I HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y ENSEÑANZA ense ianza ol idan -ol ida nos- la necesidad de una en a o de la azón, unido a o o, al pa idismo en idea básica que nos o ien e. Una idea que se ia, de a o de quienes más su en, y ac ua en el espí i u de acue do con Agnes Helle (1984), la del ((pa idismo es as dos obligaciones». REFERENCIAS BIBLIOGRAHCAS AIKENHEAD, G.S., 1985, Collec i e decision making in he DREEBEN, R., 1976, The unw i en cu iculum and i s e- social con ex o science. Science Educa ion, 69 (4). la ion o alues. Cu iculum S udies. V.8, pp. 11-124. 453-475. (Ve esena en Ense ianza de Cien- GIORDAN, A., 1982, La ense ianza de las ciencias, (Siglo ; cias, 1986, 4 (l), 67-69). XXI: Mad id). i BERNAL. 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