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BARASH, D. P. Sociobiology and Behavior. Elsevier, 1977

Abstract

Obra ressenyada: D. P. BARASH, Sociobiology and Behavior. Elsevier, 1977.

Full text

BARASH, D. P. Sociobiology and Behauio . Else ie , 1977 P ologado po el p opio E. O. Wilson, el lib o de Da id Ba ash se nos p esen a como un es ue zo po di ulga las lííeas undamen ales del pensamien o sociobiológico cuyo acceso inmedia o quizá quedase ese ado a quienes engan e1 co aje de lee se la < biblia)> wilsoniana. Hay que eco- noce que el i mo que Ba ash imp ime a su exposición, la amenidad que la alige a y la excelen e p esen ación del ex o (con una calidad o og i- ica supe io ), cons i uyen un eclamo muy seduc o . Ba ash, siguiendo las huellas de Wilson, se c ee obligado en el capí- u10 in oduc o i0 a oma sus dis ancias espec o de la e ología. Una ez más, el lanzamien o de un nue o ingenio nos lle a a ese juego de ensalza sus en ajas ope acionales en1:e a odas las de sus p edeceso es. Cla o es si que 10s e 6logos no es a án de acue do con 10s p opósi os de Ba ash p más que hayan sido e idos en un lenguaje menos i i an e que el de su je e de ila. En esencia, Ba ash dice que hay que e igo iza la iduen- cia del en oque e olucionis a en las ciencias sociales, cosa que nos pa ece co ec a, aunque no sepamos del odo qué pecado ha come ido la e ologia (cuyo núcleo es au én icamen e da winiano) que necesi e se edimido po la sociobiología. Siguen luego dos capí ulos dedicados a la e olución da winiana que nos p epa an el e eno pa a ecibi las hipó esis sociobiológicas. Es, con- c e amen e, eniendo es as a la is a, que Ba ash esc ibe, po ejemplo, en la plgina 47: <<Si la co elación en e genes y compo amien o pa ece enig- má ica a pesa de la ab umado~a euidencia, considé esela desde un pun o de is a pu amen e mecáaico: el ADN que in eg a 10s genes especi ica la p oducción de p o eínas que coníigu an las di e sas es uc u as o gánicas (huesos, músculos, glándulas, ne ios.. .). El componamien o su ge indiscu- uPape s~: Re is a de Sociologia iblemen e como consecu~encia de la ac i idad de las células nemiosas que podemos p esumi son suscep ibles de se especi icadas po el ADN, como las es an es células del o ganisme. Po 10 an o, en la medida en que 10s Wes especi ica la o ganización ne iosa, hay azón pa a acep a el papel de 10s genes en la p oducción del compo amien o, asl' como acep amos su papel pa a p oduci la es uc u a)> (sub ayados añadidos). Es e pequeño agmen o es an ológico. Aquí se e cómo sin deci nada que sea es ic- amen e also ni ampoco nin& p incipio no edoso, se pueden ae pe - ec amen e las aguas al p opio molino. La única c e idencia aplas an e), es la de un p incipio muy gene al que no pe mi e, a ándose sob e odo de las especies supe io es, in e i el g ado de co elación en e cie os genes y al compo amien o. Que < el compo amien o su ja indiscu iblemen e como msecuencia de las células ne iosas)> no quie e deci que su ja ex- clusi amen e: d compo amien o su ge a inci aci6n del medio, se cons uye en ansacción con el mismo; <dos genes especi ican el plan gene al dle la o ganización ne iosa y ambién el de las células Óseas), pe o deduci de aquí el que 10s genes especi ican el compo amien o es, según se in e p e- e, no deci nada o deci demasiado: si el compo amien o es un me o un- cionamien o y además ins in i o, aún; si el compo amien o no es sólo uncionamien o sino ambién unción y además eIec4nómic0, la cosa cambia. Y así podemos segui deshilachando el ema. Análogos comen a ios salen al paso a p opósi o de 10 que se dice en la página 51. < Hay que insis i aquí y eco da a 10 la go de odos 10s análi- sis e olucionis as del cmpo amien o que no necesi amos hace ninguna hipó esis ace ca de 10s es ados de mo i ación in e na de 10s indi iduos a 10s que se 10s aplicamos. Po an o, exp esiones ales como "se p eocupa de", " iene in e és en", "le es más en ajoso" o "quie e" son o mas de habla que no suponen ni conocimien o ni olun ad (...). Los o ganismos han sido indudablemen e seleccionados pa a ac ua cmo si u iesen idea ace ca de cómo op imiza su ajus e ( i ness) pe o no es necesa io hace p e- supues os de 10 que ks pasa po la cabeza. Es de espe a que ac úen de la mane a mils ap opiada; no se equie e que conozcan po qué.~ Es o, que pudie a se co ec o pa a 10s in e eb ados y e eb ados in e io es, es also a ándose de alimales supe io es y del homb e. Suponemos que Ba ash ha esc i 0 es e lib o con algún obje i o den o de la cabeza y po- demos supone que 61 lo sabe. .. Sí, pe o mien as en es e escena i0 de la e olución no conside emos -10 que, po 10 menos, es an e iden e como la in encionalidad de su pluma- que hay aspec os no ma e iales (como la in encionalidad, la p e isión de obje i os) que p~xeden se an u o de la e olución como la capacidad de ap endizaje o las glándulas endoc inas, es- amos aplicando sesgadamen e el pa adigma y és a es una c í ica elemen al Lec u es que se aplica a 10s p ejuicios mecanicis as o ma e ialis as de quienes desde la bioquímica o la ana om'a p e enden explica odo el compo amien o. El capí ulo 3 se co ona con el eo ema cen al de la sociobiología que ha sido obje o de comen a i0 en la in oducción gene al de es e núme o de <(Pape s)>. Los capí ulos 4 a 9 inclusi e, abo dan sucesi amen e 10s g andes emas e ológicos (pe o que aho a son sodobiológicos) del al mismo, de la socia- bilidad, de la elección del comlsañe o sexual, de las es a egias pa en ales, de la ag esión, de la dominación y de la e i o ialidad. La exposición conse a su ca ác e ameno y en odo momen o el au o sub aya la adap a i- idad de las conduc as que zle a colación. En o as palab as, la exposi- ción sociobiológica de Ba ash es un es ue zo conscien e de acumulación e in e p e ación de da os en unción del eo ema cen al de la sociobiología. En gene al, el au o se limi a a < ilus a )> 10s emas con casos y si uaciones ex aídas del eino animal. Y no cabe duda que su ángulo de mi a es con- incen e. La insis encia sociobio1ógica en po encia la explicación po las <(causas úl imass es acep able y muy posi i a siemp e que no haga a ida que el juego de causa es complejo y que, como sub ayan 10s e ólogos, con e gen de di e sas líneas. Y en nues o eco ido llegamos al úl i no capi ulo: < The sociobiology o human beha io : ex apola ions and specula ionsn. Ba ash se mues a aquí mis cau o y mucho mis su il que Wilson en su co esponclien e ca- pi ulo sob e el homb e. En luga de a aca el p oblema de la ex apolación con ai es ilosó icos, Ba ash 10 hace asponiendo simplemen e si uaciones que han ido do ando en 10s capí ulos p eceden es. Mu a b mu andis, al es ilo de un Esopo. P e iamen e, nada más comenza , adop a un ono do- lido haciendo ala des de mode ación (¿ i ual de apaciguamien o a lec o es mal dispues os?). Se de iende igo osamen e de las impu aciones de acismo y machismo que han caído sob e la sociolobiología. En seguida en a en ma- e ia sen ando unos cuan os p incipios elemen ales que es opo uno ci a en su desca go: <(Si en 10s animales in e io es descub imos una o ma de compo amien o que se pa ece a o a humana, puede ocu i que en e nose os sea casi en e amen e uns consecuencia del ap endizaje y adición so- ciales. En es e caso se a a de una analogia; pa a que sea homología de- be ía de i a se po la acción de genes simila esn (p. 281). <(L0 cul u al puede emeda 10 biológico y ice e sa; puede que sea di ícil es ablece la ele ancia de la selección na u al en ales casos (...). Pues o que no hay modo de elimina la cul u a como a iable espú ea 10 mejo que podemos hace es examina el compo~. amien o de una amplia gama de socieda- des (. . .). Si exis en pau as comunes a pesa de la di e sidad cul u al, ello puede que e ieje endencias biolÓgicas subyacen es que son compa ibles c Pape sn: Re is a de Sociologia con la selección na u al, aunque el10 no es una p ueba de que és a haya ac uado allí)> (p. 282). Pe o, dicho es o, Ba ash se lanza un an o en usiis icamen e a un ecuen o de asgos humanos cuyos análogos ha ido espigando aquí y all6 en las di e sas especies animales. La dección de un ma ido ue e y ico y de mayo edad, po pa e de la muje ; la si uación y eacciones de 10s ma- idos bu lados; la decisión de abo a o de no ene mis hijos; las di e en- cias en e a ones y muje es a la ho a de la up u a de ínculos amilia es; el connic o de in e eses en e pad es e hijos, e c., e c. El que algunos de es os asgos engan un núcleo biológico en el sen ido de que no somos una ibula asa sino que hemos inco po ado ilogené icamen e cie as p edispe siciones, no es nada en sí espan able. Lo cul u al y 10 biológico han coe o- lucionado y hay pocas elabo aciones de la cul u a que no engan un núcleo de na u aíeza biológica: la cocina, sin i mis lejos. Es o, epe imos, es una i ialidad. Lo que ya nos pa ece mis su il es si ua , sin disc i ninación, oda una se ie de mani es aciones del compo amien o social humano en Iínea con o as an as co espondien es seleccionadas en el eino animal. Recue do habe leído que la céleb e an opóloga Ma ga e Mead había dicho en ciena ocasión que, pa a cuaíquie compo amien o humano que imaginásemos, siemp e pod íamos encon a uno análogo, aquí o allá, en el eino animal. Y el que 10 ci aba añadía a guisa de co ola io: <Po mls gene al que sea un asgo de compo amien o en e las especies animales (incluida la humana), siemp e se puede encon a un gmpo humano que cons i uya una excepción.>> C eo que es a mo aleja ha de se i de cau ela a odos aquellos que coll sus apólogos y pa ábolas se empeñan en que nos mi emos en el espejo de la conduc a animal.