Acerca de la función del estado en el proceso económico
Abstract
Pírez, Pedro
Full text
ACERCA DE LA FUNCION DEL ESTADO EN EL PROCESO ECONOMICO * Pedro Pírez (El Colegio de México) El objetivo del articulo es tratar de plantear en términos globales la función del Estado en la reproducción de 10s sistemas productivos en las sociedades capitalistas. Desde una diferencia importante con las tesis instrumentalistas del Estado capitalista, se pretende recuperar la ligazón estructural del Estado, tanto con el proceso de acumulación total como con la dominación y el proceso político. Al constituir el Estado capitalista una instancia que se hace cargo del proceso total de producción social desde el punto de vista de la globalidad, es decir del capital colectivo ideal, su función será el mantenimiento del orden de contradicciones dentro de 10s limites que hacen posible la acumulación y la dominación. Estamos ante un sistema de relaciones con una función estructural que es efectivizada, coyunturalmente, en función de 10s requerimientos de la acumulación y de la correlación de fuerzas políticas. * Una primera versión de este trabajo fue presentada ai Seminari0 <<Estado y burguesia nacional en América Latina), en el Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México en septiembre de 1977. 9 Papers: Revista de Sociologia 10 (1978)
<(Multiplicar el lucro era un objetivo de las nuevas burguesias. Pero conquistar otros mercados podia ser una empresa superior a sus fuerzas y, sobre todo, ajena a sus aptitudes. Era una conquista. Asi, muy precozmente, a fines del siglo x~ quedó esbozado un cuadro de confusas relaciones entre las burguesias y 10s señores, quienes tomaron a su cargo la empresa de la expansión del núcleo burgués europea.)> (José Luis Romero: Lutinoamérica: las ciudades y las ideas.) Nos proponemos enfocar el problema de la función del Estado en el desarrollo del sistema económico planteando 10 que consideramos una via para su estudio. Nos interesa entender las ccpoliticas econÓmicas~> como parte de la <(política del Estado),, articulando su función económica y las relaciones políticas de las clases y fracciones que generan determinadas correlaciones de fuerza. En primer lugar analizaremos 10 fundamental de la función económica del Estado, para luego, sobre la base de las relaciones políticas de las fuerzas sociales, apuntar hacia la articulación enrre función económica y relaciones políticas. Planteamos nuestro ensayo en un nivel abstracto, pretendiendo percibir 10s elementos fundamentales del Estado capitalista. La llamada intervención del Estado en la economia Es importante comenzar por determinar qué quiere decir cintervención), para poder dilucidar mejor el sentido con que se piensa la función del Estado. Intervenir supone un actor que interpone su conducta o acción en otro u otros actores, o bicn en sus acciones o ámbitos. El cirujano interviene al paciente, el Arbitro interviene en la pelea, un Estado interviene
<<Papers)>: Revista de Sociologia en 10s asuntos de otro. (Nótese que 10s ejemplos que hemos citado son otras tantas acepciones que el Diccionari0 de la Lengua de la Real Academia da del término intervenir.) La noción de intervención tiene una connotación de excepcionalidad, por 10 menos en el sentido de que se toma parte en algo que corresponde a otro sector. Se trata, en definitiva, de dos órdenes diferenciados, uno de 10s cuales ctintroduce)> su acción en el otro. El Estado capitalista es entendido entonces, en tanto {(Estado interventor)>, como un instrumento aplicable sobre cierto ámbito de la sociedad, como si no tuviese ninguna determinación especifica en relación a cada ámbito social y al todo en su conjunt0 más all6 de la derivada de su instrumentación. Estamos, en consecuencia, frente a un Estado que es un centro de poder utilizado a favor de quien 10 controla o influye, un instrumento para intervenir en la economia, o en otros ámbitos de la sociedad, para desarrollar 10s intereses de la clase dominante (en la versión clasista) o de 10s grupos o individuos influyentes (en la versión pluralista). Esta concepción supone una separación entre ctlo económicoa (objeto de la intervención) y el Estado (objeto de la lucha política), que desaparece supuestamente cuando el Estado es itinstrumentado)> para actuar (ctintervenirn) en la economia. Por otra parte, la relación clase dominante - Estado se reduce a 10s contactos, en sentido amplio, de dicha clase con 10s ocupantes de 10s cargos políticos; y el Estado como instrumento supone su posible utilización en favor de 10s intereses de la clase dominante y aun en favor de 10s intereses de las clases dominadas. Podemos preguntarnos: Ces suficiente la determinación instrumental del Estado para explicar su carácter de Estado capitalista? O por el contrario, detrás de esta explicación ctpolitica~>, ¿no se debe fundar una explicación más general que englobe a la primera? La tesis instrumental-intervencionista no da elementos para la explicación total de las relaciones entre Estado y economia, si bien describe elementos importantes de la relación entre clase dominante y Estado. Sin pretender elaborar una crítica de la perspectiva instrumental, trataremos de proponer algunas ideas que apunten hacia una explicación estructural.' El Estado en una formación social capitalista tiene como función básica la reproducción del modo de producción predominante, la reproduc1. Por explicaci6n estructural entendemos aquella parte de la totalidad, totalidad orgánica y contradictoria, que constituye la sociedad capitalista.
La función del Estado en el proceso económico ción del conjunt0 de sus relaciones dentro de 10s limites del orden, es decir del orden propio de las contradicciones de esa forma social espeEs evidente que el Estado est6 a cargo de las funciones represiva e ideológica de la reproducción de las relaciones por medio de instituciones o aparatos encargados de efectuar ciertas acciones (administración de la violencia, educación, etc.). Estas acciones son tradicionalmente consideradas como propias de 10s Estados de las sociedades capitalistas. En el caso de la realización de funciones económicas, por el contrario, se habla de <tintervenciones )>. Esta idea de la intervención del Estado se completa al afirmarse que ciertas etapas, o aun ciertas coyunturas, en el desarrollo de las relaciones capitalistas de producción hacen necesario que el Estado genere cierto tip0 de acciones (ctintervenga>>) para garantizar tal desarrollo. Tal pareciera, esta <tintervenciÓn>> se hace necesaria de modo estructural a partir de determinado nivel (monopolista) de desarrollo del capitali~mo.~ Nuestra hipótesis es que el desarrollo de las relaciones capitalistas de producción supone, en forma estructural, que el Estado tenga parte en las relaciones económicas. Estamos frente a un warácter generab del Estado capitalista, y como tal presente desde que existe Estado capitalista. Es importante en este sentido tener en cuenta que el Estado ha si'do un elemento actuante en toda etapa del desarrollo capitalista, desde la acumulación originaria, cuando la transformación de las relaciones de producción feudales en capitalistas supone igualmente la transformación de las relaciones políticas feudales en relaciones capitalistas hasta el mercantilisrno y la expansión colonial o imperialista. Este carácter general del Estado capitalista se manifiesta en formas distintas y en grados diferentes según las etapas y fases del desarrollo de 2. Lenin, El Estado y la Revolución (Buenos Aires: Anteo), cap. 1. 3. Al decir <tevidente)> no queremos decir que no sea también contradictorio, que aunque se <tacepte)> en general tal función estatal, no se generen problemas especifico~ al momento de su efectivización, tanto con algunas fracciones sociales como con algunos ámbitos en 10s que intervienen. 4. Si tenemos en cuenta 10 que Marx afirma al referirse a la producción de las condiciones generales de la producción, pareciera que -por el contrariose estsi dando un peso muy fuerte al Estado cuando no se ha logrado <tel más alto desarroiio de la producción fundada en el capital),, cuando <tel modo de producción fundado en el capital (no) se haya desarrollado hasta su más alto nivels. Marx, Elementos fundamentales para la critica de la economia política (México: Siglo XXI, 1973), vol. 2, PP. 19-21. 5. Véase Marx, El Capital (México: Fondo de Cultura Econórnica, 1973), vol. 1.
ct Papers,: Revista de Sociología las relaciones capitalistas de producción y, aun, de la coyuntura de que se trate. Según 10 entendemos, no se trata de una <cintervenciÓn)> del Estado en la economia, sino de su articulación estructural en la reproducción de las sociedades capitalistas., Decir reproducción de la sociedad capitalista es decir reproducción del conjunto de relaciones de clase que la constituyen. Es importante tener en menta que se trata de la reproducción de un orden de contradicciones, no de su eliminación, sino del mantenimiento de las mismas dentro de 10s límites del orden. Para especificar dichos limites podemos hablar en un sentido sintético de la relación de acumulación-dominación como núcleo fundamental de relaciones en una sociedad capitalista. El proceso total de la producción social es el ámbito especifico de realización de la acumulación. El Estado, en tanto cristalización de las relaciones politicas de las clases, es el ámbito especifico de la dorninación. La distinción anterior pareciera proponer dos ámbitos o instancias propias y distintas. Ocurre que la acumulación supone (necesita) mis que el proceso de producción, y la dorninación se da no solamente por medio del Estado, al tiempo que éste no es 6nicamente un factor de dorninación. Si bien la primera es propia de la sociedad civil y la segunda del Estado, existe dorninación en las relaciones de la sociedad civil y el Estado toma parte (<cintervienel>) en el proceso de acumulación. Pero sobre todo se trata de dos elementos articulados en una relación de clase fundamental, en un núcleo de contradicciones. No estamos frente a una intervención del Estado en un ámbito que no le es propio, sino ante la realización de una función fundamental. La domi6. Queremos indicar que una formación social capitalista se caracteriza como sociedad de clases antagónicas. Decimos, sintéticamente, ,relaciÓn de acumulacióndorninación, queriendo denotar 10s vincdos básicos que ligan antagónicamente las clases fundamentales: relaciones de producción donde una clase explota a otra. La explotación caracteriza toda relación clasista de producción (feudal, etc.), pero las relaciones capitalistas se distinguen por constituir un proceso continuo de acurnulación. La explotación que surge del proceso productivo inmediato y de las relaciones de distribución --que en el MPC tienen un lugar especial integrando la producción realdeterminan la acumulación capitalista. La reproducción supone igualmente mantenimiento del conjunto de las relaciones sociales, no s610 de las posiciones sociales en el proceso productivo, sino el mantenimiento represivo e ideológico del conjunto de relaciones: dorninación. Ponemos énfasis en una noción bipolar de reIaciones de clase propia del MPC, con el objeto de identificar el centro fundamental de las relaciones en una formación social capitalista. Esto no significa que se nieguen otras relaciones de clase fuera de las que se dan entre las clases fundamentales del modo de producción predominante.
La función del Estado en el proceso económico nación-acumulación (orden dentro de cuyos limites deben mantenerse las contradicciones) se efectiviza tanto en la producción (como proceso social total) como en el Estado. La junci6n económica del Estado La producción es el ámbito fundamental de la acumulación, pero no puede pensarse la existencia de la explotación (relación entre clases y relación de lucha antagónica) sin la existencia de la d~minación.~ Para que se reproduzcan esas relaciones de clase no es suficiente el simple desenvolvimiento autorreproductor de las relaciones de prod~cción.~ Es necesario la existencia de la dominación (política-ideológica) que debe mantener las clases explotadas dentro de los limites de la explotación. De allí que dijéramos que no es posible acumulación sin dominación. El Estado es necesario no solarnente como función represiva o ideológica, sino también como función económica, en tanto contribución directa a la realización de la acumulación. El sistema productivo capitalista es una unidad global compuesta por una multiplicidad de unidades individuales. Por una parte, producción en tanto proceso social total y capital en tanto capital social total; por otra parte, proceso productivo inmediato o directa y unidades individuales de producción. Estas últimas definidas como unidades de producción de plusvalia, es decir, unidades de acumulación indivi'dual. Entre estos dos niveles no existe necesariamente correlación, las acciones individuales de producción de plusvalor no siempre coinciden con las necesidades globales 7. Marx piensa la explotación sin tener en cuenta la existencia del Estado. Se trata evidentemente de un nivel de análisis distinto (MPC). En una formación social es impensable la existencia de clases antagónicas sin una instancia de dominación. El Estado aparece con el carácter irreconciliable de las contradicciones entre las clases sociales (véase Lenin, El Estado, op cit., cap I). Otro problema que dejamos de lado es la existencia de acumulación por transferencia de valor. 8. Las relaciones capitalistas de producción (propietario de medios de producción comprador de trabajo ajeno, no propietario de 10s medios de producción vendedor necesario de su fuerza de trabajo; apropiándose el prirnero del producto y en consecuencia del plusvalor) irnpiden el paso de 10s actores de uno a otro de 10s polos de las mismas. La acumulación es siernpre en el sentido del propietario, y el producto que recibe el no propietario, dada su calidad de obrero asalariado, solamente le basta para su mantenimiento y reproducción como vendedor necesario de su fuerza de trabajo (<(Constante reproducción o eternización del obreron, Marx, El Capital, OP. cit., vol. 1, p. 480).
uPapers~: Revista de Sociologia de reproducción y acumulación. El proceso productiva total se conforma por las relaciones de las unidades individuales entre sí. Relaciones de competencia entre unidades guiadas por la obtención de ganancia. El capital social total se efectiviza en las acciones y relaciones de las unidades individuales de capital. Es decir que la racionalidad capitalista global debería ser el resultado del conjunto de las racionalidades individuales. Tal es la creencia del ctdogma liberal)>? Por el contrario, al parecer, el predomini0 de la racionalidad de cada unidad no puede conducir al mantenimiento del conjunto del MPC. itMientras que en la manufactura la ley férrea de la proporcionalidad adscribe determinadas masas de obreros a determinadas funciones, en la distribución de 10s productores de mercancías y de sus medios de producción entre las diversas ramas sociales del trabajo reinan en caótica mezcla el azar y la arbitrariedad>>.1° La necesidad individual de la obtención de la mayor plusvalía posible, determina la aplicación de cierta racionalidad dentro de las unidades productivas (can plan preestablecidon)," mientras que en el conjunto de la sociedad reina la anarquia, la aparente irracionalidad. Irracionalidad que es consecuencia de la competencia de las unidades individuales en su intento de obtener una mayor ganancia, es decir en función de su racionalidad inmediata, sin tener en cuenta las necesidades globales de esa misma acumulación individual. El núcleo central de las contradicciones de kna sociedad capitalista, entre la producción social y la apropiación privada, se desenvuelve en doble forma: como contradicción entre propietarios y productores directos y como ctantagonismo entre la organización de la producción en el interior de cada fábrica y la anarquia de la producción en el conjunto de la sociedad>>.12 Libradas las unidades productivas a su suerte (competencia) son incapaces de asegurar las condiciones de su mantenimiento y reproducción en tanto proceso social total. Para esto Último son necesarias, no solamente las condiciones que pueden garantizar, como parte del proceso productivo directo, las unidades individuales, sino también las que se refieren a la producción y reproducción del proceso social total. En consecuencia, parece necesario que, para lograr la racionalidad capitalista global que permita un proceso de acumulación social, se ar9. Matx, El Capital, op. cit., vol. 2, p. 402. 10. Ibid., p. 289. 11. Ibid., p. 290. 12. Engels, Anti-Duhring (México: Ed. Ciencia Nueva), p. 297.
La función del Estado en el proceso económico ticule, al conjunt0 de las relaciones de competencia entre las unidades productoras de plusvalor, una instancia encargada de aquello que las unidades individuales no pueden garantizar. Cuando nos referimos al logro de la racionalidad capitalista queremos significar la necesidad de una tendencia al mantenimiento de las contradicciones dentro de 10s limites del orden; del mantenimiento del conjunto de contradicciones, pero no de su conciliación y menos de su superación. Es necesaria, en consecuencia, una unidad que no se guie por la pr* ducción de plusvalor y que, por tanto, quede fuera de las relaciones de c~mpetencia.~ Además debe satisfacer {(dentro del marco del capital, y sin cuestionarlo, las necesidades inmanentes que éste ignora^,'^ es decir, las necesidades que no pueden resolver 10s capitales individuales. Los aparatos del Estado, en el cumplimiento de su función económica, son esa instancia necesaria que constituye una <(forma especial de la realización de la existencia social del capital, paralelamente -y además dela competencia; como un momento esencial en el proceso de producción social del capital>>.'5 No se trata de que el Estado est6 fuera de la sociedad, o en forma independiente de ella. Se encuentra <(liberado)> de las limitaciones que presentan las unidades productivas en tanto unidades de producción de plusvalor en relaciones de competencia. De allí que el Estado se articule en el proceso de producción social del capital, regulando las relaciones entre las unidades productivas para reducir o limitar 10s efectos negativos de la competencia y encargándose de las condiciones necesarias que las unidades I individuales no pueden resolver. A modo de ejemplo puede resultar útil repasar el análisis de Mam de la acción estatal en la regulación de la relación de trabajo. La libertsld de explotación de la fuerza de trabajo conduce la acción de 10s capitalistas a limitar la base misma de su explotación. La acción de las unidades individuales guiada par la obtención de plusvalor deja de lado la función esencial de la reproducción de la fuerza de trabajo, condición necesaria para la reproducción del capital. La reproducción de la fuerza de trabajo supone, en primer lugar, un uso no abusivo, que no impida su normal mantenimiento y reproducción. El capitalista, dejado a su criterio, no tiene en cuenta sino la plusvalia que extrae. De allí que Mam se pregunte: a~Qué puede 13. Elmar Altvater, <(Estado y capitalisme. Notas sobre algunos problemas del intervencionisme estatal*, Cuadernos políticos, núm. 9 (1976), p. 10. 14. Ibid., p. 11. 15. Ibid., p. 11.
<(Papers,: Revista de Sociologia caracterizar mejor al régimen capitalista de producción que la necesidad de que el Estado tenga que imponerle a la fuerza, por medio de una ley, las más sencillas precauciones de limpieza y salubridad?>>16 El Estado limita así la acción de 10s capitalistas en función del mantenimiento global de las relaciones de producción y su reproducción. La existencia de 10s aparatos de Estado implica el empleo de fuerza de trabajo que no adquiere la forma de mercancía, que no es trabajo productivo orientado a la producción de plusvalor. Su utilización se determina entonces por su valor de uso y no por su valor de cambio tratándose de trabajo concreto.'' Debemos preguntarnos por qué se excluye fuerza de trabajo de la producción de valor, más aún cuando además absorbe valor bajo la forma de renta pública, valor que podria orientarse como capital variable en otro caso. La articulación del Estado en el proceso de acumulación justifica esta distracción de fuerza de trabajo y de valor: su función en el desarrollo del capital como un todo, su contribución específica al proceso de acumulación individual desde una perspectiva general. Veamos cómo se vinculan, en general, las acciones de 10s aparatos de Estado con el proceso de acumulación. En relación al proceso de producción-valoración el Estado se articula regulando legalmente las relaciones de producción, sea la jornada de trabajo en su extensión y condiciones, o 10s salarios; creando las condiciones generales de la producción que coadyuvan al aumento de la productividad del trabajo; facilitando la concentración y centralización del capital; promoviendo la producción y su ampliación por mecanismos de financiamiento, subsidios, exenciones impositivas, etc. En relación al proceso de circulación del capital, creando las condiciones generales de la circulación: medios de transporte y comunicación; regulando las relaciones entre las unidades productivas y 10s consumidores; fomentando por muchos medios el consumo. El Estado se articula a 10s elementos fundarnentales de la reproducción del capital, producción y realización del valor, reproducción de 10s medios de producción y reproducción de la fuerza de trabajo. Las relaciones de clase (acumulación-dominación) se realizan y reproducen tanto a través del sistema productivo como del Estado. En esa medida éste es tan importante para el mantenimiento y reproducción del conjunt0 total de relaciones de clase como la fábrica. 16. Marx, El Capital, op. cit., vol. 1, p. 403. 17. C. Offe, <(La abolición del mercado y el problema de la legitimidada, en H. R. Sonntag y H. Valecillos (camps.), El Estado en el capitalisrno contemporáneo (México: Siglo XXI, 1977), pp. 62-64.
La función del Estado en el proceso económico Debe tenerse en menta que el limite de la autonomía del Estado es la reproducción de 10s limites del orden, del sistema en cuanto tal; si bien la reproducción de las relaciones de acumulacióndominación puede tomar caminos obricuos o indirectos, e, inmediatamente, puede parecer como persiguiendo otros fines. Las situaciones de la autonomia dependerán de la articulación entre la función estructural del Estado y las relaciones entre las fuerzas políticas en cada coyuntura determinada. Por último, debe tenerse en cuenta la existencia de cierta base social y de intereses propios por parte de 10s mismos aparatos del Estado, es decir, de sus componentes: la burocracia civil y militar. Base social e intereses que tienen por limite de su acción -en ctúltima instancian10s intereses de la dominación pero que coyunturalmente pueden intervenir autónomamente en la determinación de las acciones estatales. Es igualmente necesario tener presente que 10s aparatos de Estado son un conjunt0 de instituciones, que pueden estar conducidas y/o hegemonizadas internamente por distintos sectores sociales. Tal <trepartou de instituciones puede ser resultado de la alianza entre 10s sectores dominantes, del peso polític0 de algunos sectores excluidos de la alianza y, aun, de la incorporación controladora de sectores subalternos. Esto no significa la ruptura de la unidad fundamental del Estado que se basa en su función, por su articulación estructural en la reproducción de la sociedad capitalista y en la unidad, en definitiva, del núcleo de contradicciones en que se ubica el Estado, unidad de la clase dominante opuesta a la clase dominada. De acuerdo a nuestra hipótesis, la acción del Estado (<(la política>> del Estado) debe estudiarse en relación al proceso de acumulación y al proceso política tratando de recuperar la unidad de sus determinaciones. Debemos tener en cuenta que el Estado se articula a la reproducción de las relaciones (contradictorias) no s610 económicamente; tampoc0 s610 represiva o ideológicamente, su articulación es total. La función estructural del Estado debe ser entendida en relación al sistema de hegemonia y al sistema de dominación de la formación social de que se trate. Cuando decimos que debe entenderse en relación al sistema de hegemonia de la formación social, queremos decir que su actualización 31 está determinada por las relaciones de fuerza existentes entre las fracciones de la clase dominante. Igualmente, dicha función est6 determinada por las relaciones de fuerza 31. Debemos aclarar que cuando decimos actualización nos referimos al ejercicio concreto de la función estructural del Estado, a su concreción por medio de políticas determinadas.
<{Papers)>: Revista de Sociología que existen entre la clase dominante (y sus fracciones) y la clase dominada. Entendemos que este sistema de relaciones constituye el sistema de dominación de la formación social, siendo el determinante de la actualización de la función del Estado." Para valorar adecuadamente 10s determinantes políticos mencionados, debe tenerse en cuenta 10 siguiente: por un lado la heterogeneidad de la clase dominante, la existencia de fracciones con intereses propios, conformando un bloque de poder con contradicciones interna^.^^ Por otro lado su antagonismo estructural con 10s sectores dominados y explotados, pero al mismo tiempo, la posibilidad coyuntural de alianzas de fracciones dominantes y fracciones dominadas. Con 10s elementos mencionados puede realizarse el siguiente razonamiento: debe pensarse que, dentro del desarrollo del conjunto de las relaciones capitalistas de producción, se da <(uns determinado tip0 de desarrollo que beneficia especialmente a algún sector particular (o conjunto determinado de fracciones) de la burguesía (por ejemplo: fracción monopolista, fracción competitiva), en función de la etapa de acumulación. El Estado actúa orientando sus acciones, el cumplimiento de la función estructural; hacia el <(beneficio)> concreto de la acumulación en determinado sector social según la correlación de fuerzas politicas y dentro de 10s limites que impone la etapa de acurnulación. La heterogeneidad de la burguesía, determinada en base a una distinta posibilidad de acumulación ((edelantos tecnológicos, relaciones laborales, capacidad íinanciera) coloca las fraccio. nes en distinta situación en relación a la acción del Estado. El Estado es el resultado de esta dinámica de relaciones entre clases y fracciones. Su acción concreta depende de las relaciones politicas entre las fracciones dominantes y dominadas. En tal sentido el sector <<beneficiado)> por la política estatal es <(determinado>> políticamente como resultado de 10s equilibrios en las luchas por 10s salarios, las condiciones de trabajo, 10s créditos, 10s subsidios, las franquicias, 10s mercados, 10s servi~ios.~~ Tratando de formalizar estas posibilidades <cpoliticas)> de actuali32. <<En la historia de la producción capitalista, la reglarnentación de la jornada de trabajo se nos revela como una lucha que se libra en torno a 10s limites de la jornada; lucha ventilada entre el capitalismo universal, o sea, la clase capitalista, de un lado, y de otro el obrero universal, o sea, la clase obrera, (Marx, El Capital, op. cit., vol. 1, p. 180). 33. Poulantzas, Poder politico.. ., op. cit. 34. Esto no quiere decir que el Estado rompa con su determinación estructural, si no puede ser por el contrario la única forma política de realizarla. Como decía Lord Balfour en 1895: <<La Legislación Social no debe meramente diferenciarse con
La función del Estado en el proceso económico zación de la función del Estado, puede pensarse que las acciones estatales estarán definidas entre dos situaciones extremas en relación al antagonismo fundamental de la sociedad. Les llamaremos, por ahora, crconcentracióndistribución)>. Por otra parte las acciones del Estado pueden orientarse en función de 10 que con igual provisoriedad llamaremos <trepresiÓn)> o <(control ideológico)>. Son las <(necesidadesn políticas, es decir, el concreto desarrollo de las luchas políticas en una formación social, las que determinan una u otra. Se& el estadio y nivel de desarrollo de las luchas sociales, el Estado orientará su política entre dichos limites polares, acercándose a uno u otro según las <tnecesidades)> politicas. A menor peso político de 10s sectores populares, mayor será la cercanía del polo <tconcentración)>, cuanto mayor sea dicha fuerza, mayor será la cercada del polo <tdistribuciÓn)>. Tal vez no est6 de más recordar que 10s límites de la acción del Estado están marcados por su articulación al proceso de acumulación. En tal sentido una política distribucionista supone la articulación de cierta fase del proceso de acumulación capitalista con una correlación de fuerzas que sustente políticamente la <(política)> de di~tribución.~~ El Estado puede desarrollar una política orientada hacia la concentración, pero, dependiente del peso político relativo de 10s sectores populares, ésta puede ser una política de concentración-represión o bien de concentración - control ideológico. Puede pensarse que, por 10 general, toda medida distribucionista tiende al control ideológico al hacer resaltar elementos <(justos)> del sistema social. De todos modos, y tal como hemos entendido la distribución, ésta puede significar perjuicios para 10s intereses, por ejemplo, de alguna fracción dominante. En tal situación se podrá <(legitimar)> la acción estatal controlando ideológicamente la o las fracciones inmediatamente perjudicadas o bien si es necesario, se podrá reprimir. A 10 anterior deben articularse las relaciones que existan entre las fracciones de la clase dominante. En función de 10s sistemas de hegemonia de que se trate, se irán imponiendo --dentro de las tendencias generales citadas (concentración - distribución, represión - control ideol6gico)- las orientaciones concretas en el cumplimiento de la función, favoreciendo a unas fracciones rnás que a otras, o bien en desmedro de otras. la legislación socialista, de hecho constituye su contrario mis di~cto y su antidoto mis efectiva.), Citado en Gough, 1977, p. 26 35. Véase M. Peralta Ramos, Etapas de ac~mulación y alianza de cluses en Argentina (México: Siglo XXI).
apapers*: Revista de Sociologia Es preciso recordar que 10s aparatos del Estado presentan contradicciones internas entre las acciones de sus distintas ramas componentes y entre las instituciones que las integran. Las heterogeneidades de la clase dominante y las relaciones de fuerza existentes dentro del bloque en el poder, se reflejan dentro del seno mismo del Estado. En ese sentido, ciertas fracciones pueden ser las que orienten predominantemente las acciones de algunos sectores del aparato de Estado en función de sus intereses, y tal vez en forma distinta y aun opuesta a la orientación de otras instituciones o ramas. Esto supone una acción contradictoria que se resuelve, politicamente, según el equilibrio dentro de dicho bloque. Este contexto puede permitir pensar el rol de las burocracias estatales en la actualización de la función económica del Estado. Si se observa la acción estatal a nivel global, aparece generada a posteriori de la acción privada 36 tendiente a la acumulación. Las políticas sueIen generarse para satisfacer demandas y solucionar problemas del sistema productivo, efectivizándose cuando surge una <(necesidad>> (propiamente económica o política). El Estado aparece así cccolaborandos con el proceso de acumulación, desde una perspectiva general, cuando 10s capitales individuales no pueden encarar algún problema. Por otra parte, el Estado puede actuar a priori, anticipándose a las actividades privadas de explotación, para, por ejemplo, <cpromoverlas>>. En este caso se trata de otro nivel en el análisis de la acción estatal. Si en función de la unidad particular se trata de una acción anticipada, en función del proceso global de acumulación se trata de una respuesta a una necesidad global, como puede ser el caso de la existencia de un desequilibri0 regional. Hemos partido de la idea de que el Estado se articula en forma estructural en el logro de la racionalidad global del proceso de acumulación, como la única instancia social que puede desarrollar 10s aspectos globales del proceso de acumulación, desde un punto de vista general que supere 10s intereses y capacidades de las unidades productivas y las fracciones sociales. Se articula asi en la reproducción de la relación de acumulación-dominación y asume una serie de funciones, tanto económicas como represivas o ideológicas. El Estado cumple de muchas maneras y a 10 largo del proceso de desarrollo de las relaciones capitalistas de producción, una función estruc36. Al percibirse la determinación estructural del Estado y las funciones que de allí se derivan, resulta menos plausible la distinción público-privado; por el contrario, se encuentran elementos para pensar la esrrecha articulaci6n entre ambos.
La función dei Estado en el proceso econ6mico tural en el proceso productiva total. No se trata de una intemención en un ámbito ajeno, sino de una articulación que lleva a actualizar en una forma global la función esencial del Estado: la reproducción de las relaciones de clase y su orden. El Estado es asl parte estructural en el proceso de acumulación capitalista, actualizándose allí en función de 10s requerimientos de cada coyuntura. Su acción no presenta siempre la misma intensidad, a veces es muy trascendente, otras inuy poco. Siempre es parte fundamental del desarrollo de las relaciones capitalistas de producción. Puede decirse que, apuntando lineas de trabajo para resolver el problema del Estado, debe iniciarse la conceptualización sin efectuar distinciones previas que puedan cristalizar en ámbitos separados como sucede cuando se parte de la distinción <<estructura-superestructura)>. Pareciera rnás fructífer0 recuperar la unidad que caracteriza a una formación social para determinar allí la articulación de sus componentes. (En qué medida 10 estructural y 10 superestructural no están integrados, por ejemplo, en las relaciones sociales de producción, en donde además de 10s elementos técnicos de la organización del proceso de trabajo se imbrican elementos ctsuperestructurales~> que determinan formas sociales, jerarquías, etc.) EI Estado debería pensarse como punto de articulación, eje de determinaciones de elementos políticos y económicos, actuando -por motivos económico-política-ideológicostanto sobre las relaciones económicas como sobre el conjunt0 de las relaciones sociales. Hemos tratado de plantear las condiciones generales del cumplimiento de la función económica del Estado capitalista como un recorte en su función global. Desde esta sistematización se deberá avanzar aplicándola a un caso particular de Estado capitalista, y más aún a un campo especifico de la acción estatal, de modo que, sin perder su sentido global, permita resolver teóricamente dicho campo y avanzar en el conocimiento del Estado. El Colegio de México Camino Al Ajusco, 20 México 20, DF México