Hablar en prosa sin saberlo
Abstract
Tremosa, Laura
Full text
Lau a T emosa
HABLAR
EN
PROSA SIN SABERLO
(La
p ác ica e oluciona ia de las muje es
no iene ca ac e ís icas especí icas?
La muje , cuando se encuen a en e a un mundo que le es o almen e
ajeno, cuando ya no le si en unos de e minados alo es pa a explica se
a sí misma; cuando e, desde es e luga de espec ado a en que o os la han
si uado, una sociedad que op ime, explo a y des uye, quie e con e i se
ambién en suje o de la his o ia. Suje o de es a his o ia en le as mayús-
culas y que no es más que la la ga lucha po domina
y
ans o ma la
na u aleza y las elaciones en e 10s se es humanos, en pos de una elicidad
in uida, de una elicidad colec i a y pe sonal en una sociedad donde < el
me o hecho de ama hace se amadou, como nos anuncia Mam jo en en 10s
Manusc i os.
A 10 la go de la his o ia han sido muchas las muje es que han i um-
pido en la misma. De algunas enemos 10s nomb es, de o as muchas, nada
sabemos. Pe o la his o ia es de 10s homb es, ellos la han hecho, ellos han
cons uido su dinámica y mo ido sus eso es, ellos la han hecho acele a
con sis emas de alo es que nos son ajenos. Compe i i idad, p o agonismo
y
lide azgos, siemp e po las g andes causas, nada ienen que e con nues-
o conocimien o del mundo, a a és de la ida co idiana, de la conciencia
de in elicidad de 10s que nos odean, de la injus icia
y
el dolo sen idos,
más que comp endidos como en elequias.
Al in en a i umpi en la his o ia, la muje lle a consigo su p opio
conocimien o del mundo, pe o ¿cóm0 incidi , sin u iliza 10s códigos y
las he amien as de 10s homb es? La muje se encuen a m e el dilema
de segui man eniéndose
al
ma gen del camino o u iliza la compe i i idad
que le es en ealidad ex aña, el lide azgo
y
la ag esi idad que echaza.
Ca men Alcalde en su lib o
La
nuje en la gue a
ci il
espa iola
no
hace un análisis del papel jugado po las muje es en uno
y
o o bando de
la con ienda, ni ampoc0 un es udio
minuciosa
de la con ibución de las
muje es en el bando epublicano, que es, en ealidad, el que
le
in e esa.
Ca men Alcalde nos da, de hecho, una gale ia de pe sonajes emeninos que
han sen ido a 10 la go de la his o ia el comp omiso e oluciona io (en más
de la mi ad del lib o 10s pe sonajes desc i os nada ienen que e con la
<<Pape s,:
Re is a
de
Sociologia
con ienda española si no es como an eceden es e oluciona ios) y, en e
ellas, las que se dis inguie on especialmen e en la gue a ci il espa iola.
No se a a de no as biog á icas obje i as. Ca men se encuen a com-
p ome ida en cada una de ellas
y
sus análisis y conside aciones c-s án ma -
cados po un
engagemen
p e io. Hay, en cie o modo, una p emedi ada
unila e alidad en el momen o de analiza 10s pe sonajes, se apasiona an e
de e minados asgos y se mues a juez implacable en e a o os. Es po
ello que el lib o de Ca men exige, a mi en ende , una lec u a ambién
comp ome ida y oda c í ica espec o al mismo debe di igi se desde es a
especial pe spec i a que da la conciencia eminis a. En o o caso pod á
juzga se el igo biog á ico de la au o a, su mayo o meno documen ación
o la calidad de su es ilo li e a io, p o no el abajo global de la misma. En
es os e azos biog á icos del puñado de muje es que Ca men ha elegido
como ep esen an es de las que su comp omiso e oluciona io les ha lle-
ado a incidi en la his o ia, se descub e, al analiza las en conjun o, el
dilema de que hablábamos
al
p incipio y que cada una esuel e: de modo
dis in o. Unas luchan apasionadamen e, sin des incula se nunca de las
masas de muje es que su en la his o ia sin p o agoniza la jamás, y o as
se sume gen en la lucha al lado del homb e, conquis ando indi idualmen e
la igualdad, con la apasionada espe anza de un mundo nue o pa a odos,
homb es
y
muje es. Juzga con pe spec i a his ó ica el e o conle ido po
es as úl imas es ácil y si se quie e ú il, pe o no es nada nue o. Es s610
la cons a ación, una ez más, de que la his o ia, y po an o las e olucie
nes, son de 10s homb es, po muchas que sean las muje es que colabo en
en ellas, como lo es la cul u a, el mundo de la c eación y el desa ollo y
ambién el pensamien o eligioso. Pa a explica es os hechos hab ia que
p o undizs en onces en odo el oscu o mundo de las us aciones mascu-
linas, del pode c eado de la ma e nidad, de la sublimación como mo o
de la cul u a. Nada de es o es, na u almen e, el obje o del lib o de Ca men.
Desde es a pe spec i a eminis a en que deciamos debia si ua se
quien
quie a juzga
La muje en la gue a
ci il
española
so p ende, en p incipio,
la di isión que se hace en e c las ideólogas)> y <(las polí icas)>. La muje
pa e siemp e de su especi ico conocimien o del mundo y con mayo o
meno o mación su oma de conciencia p ime a es a pa i de la op esión
y el dolo mis ce canos. Alexand a Kollon ay nos dice que ue el e la
condición de 10s se ido es de su amilia 10 que ya de niña le hizo pensa
en la necesidad de la e olución. Si la e olución siemp e es el esul ado
de la a iculación en e la ideologia y la p ác ica, en nadie es a a iculación
es más in ima, mis indi isible, que en la muje . ¿Po qué Flo a T is án
ideóloga y Alexand a Kollon ay, po ejemplo, polí ica? Ambas elabo an su
ideologia a pa i de la ealidad que las en uel e, ambas se lanzan a la
La
muje
en
la
gue a ci il española
lucha in en ando cambia 10 que les es más ce cano, su p opia ida p i-
me o y, a pa i de ella, enie do siemp e p esen es 10s hechos co idianos
y las op esiones pe sonales, buscan la ác ica pa a una sal i ción colec i a.
Lo pe sonal y 10 colec i o, el cambio de cada muje y de cada homb e
an siemp e inculados al cambio e oluciona io de la sociedad.
Y
es am-
bién en es e sen ido que Ca nen ha sido, a mi en ende , pa cial en el
análisis de igu as como Rosa Luxembu g o Cla a Ze kin o en gene al
odas las que engloba bajo el i ulo común de <(las polí icas)>. Es cie o
que no hicie on e e encia a la op esión especí ica de las muje es, es cie -
o ambién que en muchas ocasio ies pa ecen ol ida su p opia condición
de muje o se dejen lle a po 10s plan eamien os e oluciona ios de 10s
homb es, pe o Ca men pa ece no habe que ido u iliza su amo po las
muje es al juzga las, como si ambién ella ol ida a que
10
ue an. Yo
hab ia deseado que Ca nen se aden a a más p o undamen e en el mundo
de es as muje es, que nos habla a de su peculia y común o ma de en en-
de la e olución. De cómo no hubo nunca en ellas la en ación de asumi
el pode , el anquilosamien o que da el mismo. De cómo nunca mi i ica on
el Pa ido, de cómo ue on sie np e lúcidas en e a la mezquindad de mu-
chos de 10s que asumian la di ección del mismo, de cómo lucha on has a
el
íin
pa a da el p o agonismo a las masas, a los homb es
y
muje es con
10s que desde el p incipio se habian sen ido ín imamen e solida ias. De
c6mo ie on siemp e en el Pa ido un ins umen o pa a la libe ación de
Ics millones de p ole a ios de odo el mundo, no una nue a o ma de
es uc u a el pode en el que podian se p o agonis as.
Yo que ia que la su il sensibilidad de Ca men le hubie a Ue ado
a
analiza Ia ida pe sonal de es as muje es, el con lic o de sus idas al asumi
10s códigos de 10s homb es sin pe de sin emba go su capacidad a ec i a,
que les lle aba a g ande:; amo es nunca au én icamen e conlpa idos.
170
hab ia deseado un ace camien o amo oso
a
es as muje es, que s610
una muje podia hace . Los homb es en odo caso han podido esc ibi
sob e su isión polí ica o de ini a la Luxembu g como <(la cabeza más
genial que haya su gido)>, pe a nunca pod án juzga odo
d
mundo que
es as muje es Ue aban consigo, la amis ad
y
solida idad que se es ableció
en e ellas, la e olución i ida como una libe ación ambién pe sonal, que
no le e a común con la mayo ia de sus compañe os homb es.
Yo hab ia deseado e.ncon a odo es o en el lib o de Cai men Alcalde,
po que c eo que es as muje es llega on a la e olución con una o ma de
en ende el mundo que nos es común a odas, nunca deslumb adas po las
g andes palab as, ni condicionadas po la ambición de pode . Nunca des-
inculada~ de la ida co idiana que ambién es p eciso ans o ma , ni
dico omizadas en e el comp omiso colec i o y la ida p i ada y que, si
*Pape s)>:
Re is a
de
Sociologia
bien no incluye on plan eamien os eminis as, si se descub e en muchas
ocasiones su decepción y us ación.
Yo hab ia deseado que Ca men Alcalde ecupe a a ambién a es as
muje es que i umpie on en la his o ia pa a se suje os de la misma Ile an-
do consigo oda nues a pa icula o ma de conoce el mundo
y
de ela-
ciona nos con 61, y que, po an o, ambiin ellas ue on íc inias de su
condición emenina y que sus éxi os y sus acasos nos pe enecen.
Es cu ioso que la au o a cambia en cie o modo de ac i ud cuando
10s pe sonajes le esul an más p óximos, cuando le o ecen una posible
iden i icación, po pa cial que sea. Gs e es el caso, po ejemplo, de las
he oicas milicianas de nues a gue a ci il. Tampoco ellas hacen plan ea-
mien os eminis as, ampoc0 ellas luchan de una mane a especi ica po
la
libe ación de sus he manas las muje es, y sin emba go, Ca men las des-
c ibe amo osamen e, las sien e p óximas, ecupe a su lucha casi como un
simbolo. Di ige su c í ica con a 10s pa idos que p e enden ol e las a
casa y encomenda les abajos < mh emeninos)>, con a las muje es que 10s
secundan, nunca con a las p opias gue ille as que, en de ini i a, ma chan
al campo de ba alla con el mismo espí i u que Rosa Luxembu g o ganizó al
lado de Lenin
y
de Liebknech la
I11
In e nacional.
EI lib o de Ca men Alcalde es, sin duda,
un
in en o de ace camien o
a esas muje es que lucha on incondicionalmen e con a la op esión en una
ágica con ienda. Ca men ha ecupe ado sus nomb es, sus palab as y sus
hazañas. La gue a ci il española ha sido obje o de innume ables lib os,
pe o en casi ninguno han sido ci adas
ni
alo adas.
El lib o de Ca men es a nbién una denuncia e iden e de la no asun-
ción de la libe ad de la muje po 10s mo imien os e olucio ~a ios po
10s que an as muje es die on la ida. Es, po an o, una llamada a las
muje es a oma conciencia y a uni se po su p opia lucha, a
pane
siemp e
delan e su especí ica op esión an e cualquie plan eamien o e oluciona io.
Ule ada po su dolo osa conciencia de ol idada, de op imida po sus p o-
pios compañe os de lucha, de ex anje a en una e olución que an o desea,
nos desc ibe a eces unila e almen e a las que se deja on lle a po el
p oyec o e oluciona io de 10s homb es, c eyendo que e a de odos. Pie de
así la ocasión de mos a cómo en oda muje , au én icamen e e olucio-
na ia, con iuyen unas ac i udes comunes, unos plan eamien os comunes, una
muy di ícil e e sibilidad. De habe lo hecho, hab ía apo ado una aliosa
colabo ación a 10s que c eemos, al con a io de muchos, que la muje ,
cuando oma conciencia, es i e e sible en su camino hacia la e olución,
po que, aun sin se explíci amen e eminis a, e la e olución como un
cambio, no sólo en las es uc u as económicas
o
polí icas, sino ambién
en sus idas p i adas y en odos 10s alo es que las han condicionado.