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Algunas anotaciones acerca de la educación sexual

Sánchez, Marga; Simó, Trinidad

Abstract

Sánchez, Marga; Simó, Trinidad

Full text

ALGUNAS ANOTACIONES ACERCA DE LA EDUCACION SEXUAL Ma ga Sánchez y T inidad Simó La ep esión en ma e ia de sexualidad ha sido sus i uida en 10s úl i- mos iempos po una cie a ape u a. En es e sen ido se han publicado algunos lib os sob e el ema y hay in en os de inclui la educación sexual den o de la educación gene al. Sin emba go, es os in en os chocan con el desconcie o de 10s pad es y con la oposición de di e sos sec o es sociales. Además, 10 que es más impo an e, es os in en os pe pe úan odos 10s mi os adicionales sob e la sexualidad emenina, con 10 cual no con i- buyen al desa ollo de una e dade a libe ación sexual de las muje es, ni a un cambio sob e las iejas ideas de 10 que es la sexualidad. Pape s: Re is a de Sociologia 9 (1978) I < Mamá, Juani o iene pilila y yo, ~qué engo?)> < Tú nada, hija; de eso no se hab1a.n Es a ase an conocida es pa a noso as la que mejo esume el a o dado o icialmen e a la sexualidad en es os cua en a úl imos Gos. T a o basado p incipalmen e en (10s aspec os: a) Omisión del sexo ue a del ma imonio, undamen al nen e el sexo emenino al que se consid : a jus i icado, y se >llega a pensa que sa is echo con la ep oducción. b) Disc iminación absolu a, conside ada como na u al en e niños y niñas, que Ile a á a ma ca unas pau as es e eo ipadas di ícilmen e su- pe ables en la ida adul a. Es os dos aspec os nos lle a on en su dia a hace un cu si110 de Educación Semal en la <(I Escola &Es iu al País Valencih>. De 61 ol- emos a e oma , en es e a iculo, muchas de las ideas allí discu idas. Du an e 10s úl imos cua en a dos la educación sexual en España ha sido p ác icamen e nda si la conside amos al como ha apa ecido o se ha impa ido en o os países. Aho a bien, no podemos nega que ha exis ido una de e minada ac i ud hacia la sexualidad, y que po 10 an o se puede habla de la exis encia de una muy conc e a educación sexual, que ha sido la o icial, di igida po la Iglesia Ca ólica, y que se ha dado undamen almen e en escuelas y en el núcleo amilia . Du an e mucho iempo 10s olegios eligiosos ma ca on la pau a en cuan o a la sexualidad. Las Ó denes eligiosas ue on p edominan es en 10s colegios p i ados y muchos de nues os ciudadanos han su ido su mo al ígida y d ea. En es a < educaciÓn)> el sexo ha sido conside ado como básicamen e nega i o: uen e de place (no puede nega se) pe o ambién uen e de pe dición y pe e sión. S610 ha sido acep ado, encauzado y ole ado den- o del ma imonio, e incluso muchas eces se explici aba que pa a da <<Pape s)>: Re is a de Sociologia < hijos pa a el cielo)>. Es a no ma iba mis di ec amen e di igida a las muje es, ya que se conside aba que 10s homb es enim necesidades se- xuales mucho más pe en o ias y que po an o habia que pe dona les una mayo libe ad. Den o de es e o den de cosas pecaminosas habia que e i a el conocimien o del p opi0 cue po (p oduc o de place ) y odas las p ác icas e in o maciones que conducen a ello. Las elaciones sexua- les, pues o que e an ema abú, ampoc0 podían se abo dada:;. Y de la misma mane a se silenciaban las consecuencias que de ellas pueden de i- a como, po ejemplo, el emba azo, con el consiguien e pe juicio que ecaía sob e la muje ... En odo es e p oceso gene al de ep esión y de di e enciación semal se& 10s sexos, e an las niñas las que lle aban siemp e la peo pa e, pues o que con ellas siemp e hubo aquella especial se e idad. Al esquema hecho de que <c ienen menos necesidadess enia a suma se aquel o o que an as causas pa a el cielo ha ganado: <(las niñas son pu as),, son I < ángeles i uosos)>, eniendo odos es os cali ica i os un as ondo bási- ca nen e sexual. A es e espec o la Iglesia Ca ólica, ya a ni el eu opeo y no solamen e español, c eyó opo uno e o za es as c eencias c eando mi os emeninos que consolida an conduc as de abs encionis no sexual, has a la mue e si ue a p eciso.. . Y Ma ia Go e i ue canonizada. (Qué consecuencias di ec as esul aban? (Qué ac i ud o disponibi- lidad se c eaba de ca a a la ida sexual de la pe sona? En un p ime luga , la ausencia de in o mación cien í ica dejaba a 10s niños con una cu- iosidad que enían que sacia en o as pa es. Y, a la jo en, la dejaba absolu amen e inde ensa en e a la o ui a posibilidad de emba azo, 10 cua1 cuando menos le c eaba una ac i ud de miedo, de p e ención, de p udencia cons an es y, a la la ga, de echazo y de dis anciamien o. En la niña, pues, y en é minos gene ales, una ac i ud básica: pasi- idad, acep ación esignada, idea de se icio en el ma imoni0 y p e en- ción en e a la sexualidad. Y en el niño, aunque bien es e dad que ambién se le c eaba es a ac i ud gene al de dis anciamien o, al se pe enciada mucho más su sexualidad -aunque s610 ue a po 10s caminos de la ole ancia-, c eaba en 61 la sensación de dominio y ag esi idad con endencia a pensa en la muje en é minos de obje o. En cual.quie caso, es a educación e o zaba una al a de espe o y de comunicación al disocia de es a mane a 10s papeles masculino y emenino, de la misma mane a que al condena la sexualidad como algo pecaminoso la conde- naba, en el campo masculino sob e odo, al eino de la pica dia y de las ansg esiones mo ales. En de ini i a, ac i udes ambiguas y con adic o ias muy di íciles de se supe adas nunca, en las que la muje sob e odo salía básicamen e pe - Ano aciones ace ca de la educaci6n sexual diendo: <(aquella educaciÓn)> cas aba su espon aneidad e inicia i a e ó ica; con el ag a an e de que es o, muchas eces, se con e ia, en el u u o, en algo i e e sible. ¿Un cambio en la educación? ¿Una ape u a? Hemos is o has a qué pun o no puede man ene se, po que no co- esponde a la ealidad, aquell0 de que aquí, en es e país, no se ha im- pa ido enseñanza sob e la sexualidad o, dicho de o o modo, no ha habido educación sexual. Muy al con a io, como acabamos de e , és a se ha p og amado de una mane a muy es ic a, aunque undamen al- men e se haya ceñido a su pa e nega i a y en la o ien ación an es co- men ada. ¿Podemos, pues, de ini odo es e pe íodo como el de una educa- ción sexual ep esi a, ep esi a en é minos gene ales, si bien más abie a y pe misi a pa a el ni io que pa a la niña? Asi pa ece se . Sin emba go, a pa i de 10s úl imos 2160s una cie a <(mano ancha>> pa ece que e eemplaza a la an igua enseñanza se e a. Pues es cie o que a ni el eal, a ni el de la calle, el pano ama ha cambiado desde hace unos años. Una mayo in omación gene al y cul u al llega a Es- paña. Se edi an y aducen lib os an es impensados; se p oyec an pdícu- las has a aho a p ohibidas; y las cos umb es an cambiando empujadas po una mo al sexual mucho más abie a. Lo que 10s adul os jamás se pe mi ie on a sí mismos, al menos a la luz del dia y con ca ác e de no malidad, 10s jó enes 10 p ac ican en su p opia conduc a. El ocabu- la io sob e las cues iones sexuales, mucho más lib e, no hace más que demos a el cambio que se es á p oduciendo. De mane a que el pano ama an e io men e desc i 0 del mis com- ple o oscu an ismo sob e educacjón sexual es absolu amen e i ep odu- cible. Y de es o se dan pe ec a cilen a pad es y maes os, pues a menudo se sien en sob epasados po 10s hijos. Las p egun as o las ac i udes de és os an mucho más all4 de 10 que 10s pad es podian espe a ; y an e la cu iosidad del hijo y de la hija, 10s pad es o maes os, g an pa e de las eces, s610 saben con es a con e asi as. Pe o en cualquie caso és os son conscien es que hay odo un silencio que no saben ompe y que es necesa io que, de alguna mane a, se haga. An e es a si uación de pe misi idad espec o a las cos umb es y a la ida eal co idiana po una pa e (pe misi idad que an o epe cu e en la men alidad del niño), y de desconcie o po pa e de la mayo ía de 10s educado es, la < ape u a)> ha comenzado a llega . <<Pape s,: Re is a de Sociologia El cambio se ha p oducido en é minos aislados. Cie os cen os, algunos p o eso es, ecogiendo la inquie ud gene al, han comenzado a cues iona se la absolu a al a de in o mación sob e el e eno sexual: si és a pod ia segui man eniéndose y has a qué pun o se puede pensa en o a o ien ación. Algunos lib os de alan e a anzado con espec o a 10 que has a aho a se conocía han sido edi ados. Es os lib os an di igidos s 10s niiios o bien a <cpad es e gonzosos)>, como es el caso del lib o de la Edi e ial G ijalbo De dónde uenimos, y p e enden supli el silencio o la mis- i icación que se ha man enido has a aho a sob e p egun a básicas y con- c e as: de dónde y cómo ienen 10s niños; cómo se ealiza el coi o; cuá- les son las di e encias co po ales y biológicas en e el homb e y la muje . És os pa ecen se 10s es g andes in e ogan es. Qué duda cabe que es os lib os, a ni el educa i o, sigdcan un cambio eal que iene que epe cu i en ompe iejos abús o amplia 10s conocimien os sob e es a ma e ia. Al menos alien an a pad es y maes- os < e gonzosos>> (como decia aquel lib o) pa a pode explica 10 que iene a se el abc de la sexualidad. Pues aunque pa ezca que la si ua- ción en 10s colegios debie a se dis in a, al menos al juzga po la mayo abundada de desnudos en medios de di usión isual como cine y e- is as de e o ismo, e cé e a (una de sus consecuencias se ía aquello, an especí icamen e espa iol, que se ha enido en llama des ape), en ealidad no ha a iado demasiado. A es e espec o son ecien es 10s casos de p o eso es sancionados. Las asociaciones de pad es, imbuidas oda ia de una especie de esponsa- bilidad po sal a la igno ancia de 10s hijos, se han mos ado pa icu- la men e se e as úl imamen e. En Ge ona, una jo en maes a ue lle- ada a juicio po habe ense iado y explicado el lib o, ya mencionado, de la Edi o ial G ijalbo. En Valencia, un jo en p o eso co e el iesgo de denuncia po habe que ido enseiia a 10s jó enes los medjos an icon- cep i os que en la ac ualidad exis en. La p egun a se ia si ealmen e podemos habla de ape u a. Y qué en endemos po ella. Los ejemplos de denuncias an es comen ados, lle- ados incluso a ni el de p ensa nacional (al menos el p ime o), nos hacen comp ende que es a es nula. Que si bien hay in en os po pa e de pe - sonas, es os in en os se hacen aislados mien as que el clima gene al no ole a, oda ia, exposiciones ancas y desmi i icado as que hablen, al me- nos, de aquellos es pun os conc e os: dónde y cómo nacen 10s hijos, di e encias co po ales y biológicas en e homb e y muje , y cómo y qué es el coi o. Es indudable que aquí, con es as explicaciones, no e mina ia el ni el de in o mación necesa io, y sob e odo no se ía su icien e pa h Ano aciones ace ca de la educación sexual con ibui a c ea un clima a o able a una sexualidad abie a, pe o si que, de da se es o, podia habla se, ya, de una cie a ape u a eaI. A o o ni el, con end ia p egun a se en qué di ección es p oyec ada la sexualidad en es os lib os que se han edi ado y que, al menos apa- en emen e, an di igidos a 10s Jños. En odos ellos nos encon amos el nismo en oque. 1. Las elaciones sexuales son desc i as en el ma imoni0 y con la cla a inalidad de ene hijos. 2. Como consecuencia del plan- eamien o an e io odo 10 conce nien e al place es o bien anulado o bien educido al máximo. Incluso puede se que ni siquie a és e se mencione o bien, en el caso de menciona se, la pob eza y el mecanicisme de la explicación sal a inmedia amen e a la is a. Y asi, con es e en oque que ocul a, más o menos cla amen e, el place , no hace al a menciona ó - ganos como el clí o is, ni pdaicas como la mas u bación, a pesa de que odos sabemos que son p ác icas absolu amen e gene alizadas que a menudo llegan a se un au én ico p oblema en 10s jó enes. Y 3. La se- xualidad es en endida en una dimensión de ue zas o de ac i udes dis- in as en e el homb e y la muje . Asi, es el homb e quien ac úa, quien se p oyec a, quien oma la inicia i a amo osa y, al &al, quien se in- oduce en la muje . Es 61 quien ealiza la acción amo osa. A es e es- pec o, nos pa ece acla ado del lib o ¿De d6nde enimos? 10 que ocu e en el momen o del coi o: el pene <(se hace mucho más g ande po que iene muchisimo abajo que hace )>. Indudablemen e, en es os ex os o lib os 10s papeles o oles sexua- les adicionales, a pesa de es a ape u a, no han conseguido a ia . La ac i ud de la muje con inúa siendo pasi a (aunque explíci amen e no se diga, 10 cua1 es peo , pues quie e deci que es algo no cues ionado y absolu amen e al uso). Pe o exi i e un momen o de excepción espec o a su pasi idad. Un momen o muy conc e o: el hijo nace. Es en onces, y sólo en onces, cuando la muje , en su lue o papel de mad e, oma la inicia i a. Todo es o puede e se aunque con mecanismos muy su iles. Po ejemplo, en el lib o A ia se é m adolescen de F ede ic Boix, odo el con ex o es á desc i 0 en el e mino clásico en el cual, al habla de la pa eja, se menciona an es el sexo masculino. Así niño y niña, pad e y mad e, excep- o cuando el hijo nace. En ese momen o, al oi el llan o del niiio, el au o in ie e el o den: <(La ma e, el pa e, els me ges es posen mol con en s>>. . . Analizando odo es o, iendo la hos ilidad de g an pa e de 10s pa- d es en e a los in en os de in o mación o educación sexual que p opo- nen algunos maes os, obse ando las ese as de 10s p opios cen os al espec o y an e la esis encia y pasi idad gene al es indudable que no podemos habla de una eal ape u a en la educación. Y aquella mayo pe misi idad de la que hablábamos al p incipio no pa ece co esponde a <(Pape sn: Re is a de Sociologia 10s esul ados de un plan eamien o se io. La <(mano ancha>>, pues, es s610 la ipica ole ancia de quien se e sob epasado po 10s acon ecimien os y no sabe qué ac i ud adop a en e a ellos. En de ini i a, el pano ama educacional ha cambiado poc0 y pa ece co esponde a a aja males mayo es y e ene cos umb es, aunque bajo la apa iencia de una mayo mode nidad plasmada en una mayo ole ancia. La educación de 10s niños con inúa en el mismo pues o. Una cu io- sidad absolu amen e líci a aunque nunca saciada, ni siquie a en 10 más básico, y que iene que busca las espues as en pun os alejados de pad es y maes os. Po que, en é minos eales, la sexualidad, en la escuela y en el hoga , con inúa iéndose como un mal. Un mal que hay que ole a y que hay que encauza . Y con inúa siendo la niiia, la jo en, la muje , la que sale pe diendo aho a como an es. A aquellas di e encias sexuales adsc i as a de e mina- dos oles ígidos y esquemá icos cuya ansg esión e a en un iempo c2s- igada incluso con medidas ex emas como la mue e, empa edamien o, eclusión de po ida en con en os, e cé e a, si bien es e pano ama de du eza no se ep oduce hoy, sí que se puede habla , en cambio, de una ac i ud social gene al de echazo que queda e endada y bendecida po la legislación igen e, an des asada incluso con nues a p opia ealidad social. Legislaci6n donde el adul e i0 y el uso de an iconcep i os con- inúan siendo penados con el ag a an e de que s60 la muje es la con- side ada adúl e a y s610 la muje es la que oma an iconcep i os. En de- ini i a, la muje ue sopo e de la amilia c is iana pe o con inúa sién- dolo aho a. La i ginidad, la pu eza, el sac idício, la abnegación ue on y son las i udes de la muje española. Y aunque hoy no se exige an o se con inúa pidiendo <(cosas a cambio)>. Es a es la cues ión: se le siguen pidiendo cosas, se le piden desde que nace, que sea dócil, juiciosa, con pocas necesidades, siemp e comedida, siemp e poniéndose limi es. Y en es os limi es colabo an odos, pad es, maes os, amilia, aunque si bien no siemp e explíci amen e, pe o sí con ca iño, con son isas, con dulces insinuaciones, consiguiendo que al inal haga y i a como cosa suya su p opia limi ación. És e es el g an chan aje a que se le some e: ca iño a cambio de deja se p o ege , como el débil, y es a siemp e dispues a a hace la ida ag adable a odos 10s de su al ededo . Es a es su a ea p incipal. Los siglos XVIII y p ime a mi ad del XIX cons i uye on la g an época de la educación sexual po el emo . Tes imonios médicos, eligiosos, e - Ano aciones ace ca de la educación sexual cé e a, p egonaban las en e medades más espan osas ace ca de la p ác ica de la mas u bación. Los mo alis as, pa alelamen e a esponde a la cu iosidad de la ju- en ud con e dades ap oximadas, mani es aban el deseo de o ma un adul o pa a quien el o o sexo no exis ie a, y no s610 eso, sino que pa a 61 el p opio sexo ue a ol idado. Pe o desde ines del XIX se inaugu ó el es udio de la sexualidad. Y las ideas que han apo ado R a Ebening y F eud no pod án ya de- ja se de lado. En e ec o, 10s es udios de F eud y de oda la escuela psicoanalí ica sob e sexualidad in an il acaba on con las ideas a aigadas has a en on- ces, como aquella de que la sexualidad no empezaba has a 10s 14 años. Aho a sabemos que la sexualidad no es algo que apa ece en la pube ad, sino que desde el nacimien o el niño llega al mundo con su sexualidad. Es su icien e obse a su compo amien o pa a da se cuen a de ello: chupa , mama , e acua , e cé e n, son odas cosas ca gadas de in e és pa a el bebé; odos es os ac os si en pa a el conocimien o del niño y de su en o no, y s610 pod á llega a conoce lo en la medida en que 61 pueda conoce se y conside a se dis in o de 10 que le odea. Pe o a pesa de odos es os conocimien os, y quizá p ecisamen e po que no son su icien emen e conocidos, el adul o i e la educación sexual de 10s hijos con ambigiiedad en el mejo de 10s casos. Po ejemplo, el niño explo a su cue po y sus ó ganos geni ales en an en esa explo a- ción. An e es a ac i ud in an il nuchos pad es eaccionan nega i amen e y apa an las manos de sus hijoa de 10s ó ganos geni ales; se án pad es que más a de no con es a án a las p egun as de sus hijos o da án es- pues as dis o sionadas a sus inqune udes sexuales, pues pa a conside a la sexualidad in an il, es necesa io que 10s pad es se man engan obje i os y ayan más all6 de sus p opios a i asmas p oducidos po una de e minada educación. O as eces el adul o pone buena olun ad y habla del ema una ez con el niño, pe o de odas mane as, debido a su educación y emo a la sexualidad, no comp ende que no se a a de habla una ez, sino que 10 impo an e es su ac i ud im e la ida. Respec o a la educación sexual en las escuelas con inúan exis iendo a ios enigmas: oda ía no es á cla o si debe impa i se en las escuelas, si debe exis i un p o eso especializado en es a ma e ia, o bien has a qué pun o es con enien e una eclucación o s610 y me amen e una in o - mación. Hay paises, como po ejemplo EE.UU., en 10s que la educación sexual es impa ida como ma e ia especí ica, con in o mación sob e las pa es del cue po y sus unciones; es a as gna u a, pues o que asi puede <<Pape sa: Re is a de Sociologia llama se, es á dada po un p o eso de Ciencias Na u ales y po un p o eso especializado que es el enca gado de di igi cha las, deba es, pelí- culas, e cé e a. Al mismo iempo se a ecogiendo odo un ma e ial que se ha ido cons uyendo con y pa a 10s alumnos. Las cha las suelen a a del emba azo, pa o, higiene sexual, ac o sexual, e cé e a. Finalmen e se an g aduand0 según las edades. Q os paises menos a anzados en sus p opues as han in en ado, al menos, e cu61 se ia la eacción de pad es y enseñan es en el caso de in oduci se la educación sexual en las escuelas. Gs e es el caso de F ancia e Ingla e a. En el aiio 1947, en F ancia, se in en 6 es udia en qué medida y bajo qué o ma una educación sexual pod ia in uduci se en 10s es ablecimien os de Educación Pública. Y po 10s mismos &os, en Tn- gla e a, una ci cula de 1943 in i aba a las au o idades locales de Edu- cación a hace 10 necesa io pa a ins ala la educación sexual en las es- cuelas. Sin emba go, la enseñanza en ma e ia sexual oda ia no ha sido in oducida con ca ác e gene al y obliga o io. No abs an e, en Suecia, la educación sexual es ma e ia obliga o ia desde 10s 15 aiios más o me- nos. En las escuelas hay es ciclos desde p ima ia has a la supe io (de 13 a 16 aiios). No es una ma e ia escola como al. Du an e 10s ciclos p ime 0 y medio, es impa ida po el p o eso p incipal y en 10s ni eles siguien es iene que se in eg ada en las Ciencias Na u ales, en la ins- ucción cí ica, en la ins ucción social y en el conocimien o de las e- ligiones. Dejando apa e el g an paso que supone el in en a inclui la edu- cación sexual en la escuela, ememos que es a se quede como una pa cela de la educación, cuando la sexualidad no es un apa ado de la ida del indi iduo, ni un educ o que se pueda a a pa icula men e y sob e odo aisladamen e de o os con ex os. An es que educi la a una asigna u a hay cosas más pe en o ias, como puede se el des ui iejos esquemas pues di ícilmen e se pod á ene una ac i ud pe misi a y abie a hacia la sexualidad en una escuela au o i a ia, po ejemplo, donde odos 10s papeles es án cla amen e de e mi- nados y sepa ados. Y di icilmen e se pod á habla de Educación Sexual cuando oda ia se pe sis e en ep oduci y omen a 10s oles adiciona- les adsc i os a las di e encias sexuales. En es e sen ido, hemos omado un ejemplo de un lib o de ca as de maes os y niños sob e educación sexual. El lib o es de Adle , Que' opinan nues os hijos de la educación sexual. Rep oducimos una ca a de un p o eso a 10s pad es de una alumna: