Domínguez Ortiz y la Historia social de la Iglesia
Abstract
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DOMÍNGUEZ ORTIZ Y LA HISTORIA SOCIAL DE LA IGLESIA ANTONIO LUIS CORTÉS PEÑA El abandono de la historia de la Iglesia por parte de los movimientos más renovadores de la historiografía contemporánea ha sido uno de los lamentables errores cometidos por quienes se preocupaban por profundizar en el conocimiento de la evolución del hombre a lo largo del tiempo. Como consecuencia, durante demasiado tiempo estos estudios se dejaron casi en exclusiva en manos eclesiásticas, cuya tarea, salvo encomiables excepciones, se encaminó hacia trabajos de tipo hagiográfico o, a lo sumo, de carácter institucional, en sentido jurídico-administrativo muy estricto del término. La situación resultaba en verdad extraña dada la estrecha e inextricable relación que Iglesia y Sociedad tuvieron en el desarrollo histórico del Viejo Continente. Lo cierto es que de un modo claramente perceptible las circunstancias no comenzaron a cambiar hasta la década de los sesenta; fue entonces cuando dos reuniones científicas, el Coloquio de Lyon de 1963 y el de Cambrigde de 1968, sirvieron de auténtico punto de ~ partida para el principio de una renovación en los estudios dedicados a la Iglesia. El estado de la historiografía española al respecto era hasta ese momento muy similar, si se me acepta una cierta benevolencia, al del resto de Europa; sin . embargo, a partir de la citada década, empezó a existir un evidente desequilibrio entre las investigaciones emprendidas aquí y las llevadas a cabo al otro lado de los Pirineos, en las que empezó a apreciarse no sólo la labor de determinados maestros, sino -y esto, so'bre todo, marcó la diferenciala de equipos coherentes que dedicaban sus esfuerzos en proyectos de trabajo bien definidos. Y el caso es que, en nuestro entorno, algunos historiadores, con más o menos brillantez, habían iniciado una labor que buscaba vías científicas de acercamiento al tema, recordemos, de principios y final de dicha década y a título de ejemplo, a Azcona y García Oro' y, por supuesto, a otro eclesiástico cuyo magisterio y categoría intelectual están fuera de toda duda, Miguel Batllori.' Ya, para ese momento, Domínguez Ortiz, en su solitaria y, por aquellos años, aparentemente aislada obra investigadora se había ocupado también de esta parcela del saber ' T. de Azcona, La elección y reforma del episcopado español en tiempos de los Reyes Católico,. Madrid, 1960; J. García Oro, J., La reforma de los religiosos españoles en tiempos de los Reyes Católicos, Valladolid, 1969. De su amplia bibliografía puede citarse, dentro de esta decada, La cultura hispano-italiana de los jesuitas expulsas: españoles-hispanoamericanos-filipinos. 1767-1814. Madrid, 1966. MANUSCRITS 14 (1 996) 39-57
historiográfico,' adentrándose en el estudio de la historia social del estamento eclesiástico espafíol. ¿A qué historia social me refiero? Por supuesto, en absoluto a la visión "reduccionista" de la historia social clásica, sino más bien, y al margen de posiciones ideológicas, a aquella que defendía Hobsbawm al escribir, entre otras puntualizaciones: La historia social no puede ser nunca una especialización equivalente a la económica o a cualquier otra historia con adjetivos, porque es imposible aislar la materia de que se ocupa [...] los aspectos sociales o societarios de la existencia del hombre no se pueden separar de los demás aspectos de su existencia, bajo pena de caer en la tautología o la excesiva tri~ialización.~ Es decir, era la defensa de transformar la historia social clásica en una historia de la sociedad -societal histoly-, lo que, por supuesto, ha encontrado SUS detractores: pero que, a la vez, cada día ha ido acrecentando el número de sus adeptos. Es con referencia a esta concepción donde hay que contemplar la obra de Antonio Domínguez Ortiz para quien, pienso, que la HISTORIA, para ser considerada como tal, tiene que ser de modo inexcusable SOCIAL. Si ya previamente, como queda dicho, nuestro historiador había indagado en este campo -el de la historia de la Iglesia-, existe un año clave desde donde, creo, debemos partir para trazar unas líneas que intenten clarificar el panorama de estos estudios en nuestro país en los últimos años. Este año es 1970, fecha de la publicación del tomo 11 de La sociedad española del siglo XVII, precisamente el dedicado al estamento eclesiástico. Quisiera comenzar transcribiendo algunos de los primeros párrafos de dicha ' En su relación de obras sobre la Iglesia incluida al final, se relacionan diecisiete antes de 1970. Sin duda, entre ellas merece destacarse el capítulo IV ("El Clero") de La sociedadespañola en elsiglo XVIII. Madrid, 1955. Resulta sorprendente que el autor escribiese en el desierto historiográfico de 1952 -aRo de su redacciónuna síntesis semejante que sirvió para abrir tantos caminos importantes para la investigación; cierto que algunas de sus apreciaciones tuvieron que ser matizadas, incluso corregidas, con posterioridad (en más de un caso por el mismo, en su reelaboración Sociedady Estado en el siglo XVIII español -Barcelona, 1976, así como en otros trabajos posteriores), pero hoy nos parece insólito aquel estudio, verdadero aldabonazo para quienes se dedicaban a la Historia de la Iglesia. ". J. Hobsbawm, "De la historia social a la historia de la sociedad", en Historia Social, 10 (1991), p. 9. [El artículo se había publicado originariamente en Daedalus, 100 (1971); recogido despues en F.D. Gilbert y S.r. Graubard (eds.), Historical Studies Today. Nueva York, 1972.1 Así se manifestaba J. Breuilly en la pregunta propuesta por la revista Historia Social, 10 (1991), "¿Que es la historia social...?", aunque, a pesar de ello, concluía que "la historia social no es un tipo de historia en particular: es una dimensión que debería estar presente en todas las ramas de la historia" (p. 144).
obra: ... las fuentes para su estudio son variadísimas, la bibliografía inmensa, pero las obras realmente útiles para nuestro propósito, muy escasas. .. Nos enfrentamos, pues, con el hecho increíble de que una nación cuya historia está íntimamente ligada a la Iglesia católica no tiene una historia eclesiástica que pueda calificarse siquiera de mediana ... Tampoco estamos bien servidos en cuanto a repertorios. No tenemos un diccionario de historia eclesiástica española ... Contrasta este lote miserrimo de obras generales con la frondosidad de la bibliografía de tipo localista o biográfico; episcopologios, crónicas monásticas, vidas de santos, constituciones sinodales ..., sin contar con que apenas hay obra, del tipo que sea, escrita en aquellos siglos que de una manera o de otra no se relacione con la Iglesia omnipresente. No ya la lectura, sino la simple catalogación de este cúmulo de obras es tarea inabordable, y acrecienta la dificultad su desigual valor, deficiente crítica y tendencia casi siempre apologktica; defectos que no han desaparecido en la bibliografía más reciente, aunque se han atenuado en muchos casos ...6 Eran, sin duda, afirmaciones contundentes, algunos de cuyos párrafos continúan teniendo plena vigencia. Afortunadamente, algunas de las principales carencias echadas en falta han sido, en parte, paliadas. La primera de ellas por la publicación de la Historia de la Iglesia en España, dirigida por Ricardo t García-Villoslada, que a pesar de sus grandes desigualdades, propias de este tipo de obras de colaboración, nos da noticia con dignidad sobre muchos de los aspectos hasta entonces investigados, a pesar de que algunos capítulos carecen del rigor científico necesario, otros han conseguido ser catalogados como clásicos -en el mejor sentido del términ* y, por ello, han ocasionado trabajos posteriores de profundización y, a veces, de precisas matizaciones correctora^.^ La otra carencia fundamental, la falta de un diccionario de historia eclesiástica, también ha conocido un trabajo de colaboración que ha venido a paliar tan espectacular vacío; el resultado se ha plasmado en la edición de tan ('Domínguez Ortiz, La sociedad española en el siglo XVII. II. El estamento eclesiústico. Madrid, 1970, pp. 3-4. [La obra completa -los dos tomosha sido objeto de una edición facsímil por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada en 1992, a la que se han aiiadido unas palabras preliminares del autor, pp. VIII-XX, acompafiadas de una relación bibliográfica de su obra hasta dicho aiio.] ' LOS volúmenes que aquí nos interesan son el 111 -La Iglesia en la España de los siglos XV y XVI-, dividido en dos tomos, bajo la dirección de J. L. González Novalín (Madrid, 1980), y el IV -La Iglesia en la España de los siglosXVIIy XVIJI-, de cuya dirección se ocupó A. Mestre Sanchís (Madrid,1979). A mi juicio este último es el más logrado de los dos, con la inclusión de espléndidas síntesis, entre las que pueden destacarse las de T. Egido sobre "El regalismo y las relaciones Iglesia- Estado en el siglo XVIII" y "La expulsión de los jesuitas de Espafia", la de R. Benítez Sánchez-Blanco y E. Ciscar Pallarés, dedicada a "La Iglesia ante la conversión y expulsión de los moriscos", el extenso capítulo que A. Mestre Sanchís consagra a "Religión y Cultura en el siglo XVIII", y los dos del propio Dominguez Ortiz sobre "Aspectos sociales de la vida eclesiástica en los siglos XVII y XVIII" y "Regalismo y Relaciones Iglesia-Estado en el siglo XVII".
anhelado instrumento,' aunque parece obligado reconocer que las expectativas suscitadas ante su aparición sufrieron no pocas desilusiones debido al modo "tradicional" con el que se abordaron ciertos temas, así como a la ausencia de algunos términos, hecho no del todo subsanado con el posterior apéndice añadido. No obstante, el conjunto de la obra, que, por otra parte, contiene trabajos de muy estimable valor, resulta de provecho y, en más de una ocasión, como obra de obligada consulta. Hay que indicar asimismo que, por desgracia, a lo largo de las pasadas dCcadas han proseguido las publicaciones dedicadas a variados aspectos de la historia de la Iglesia, en las que seguimos encontrando "deficiente crítica y tendencia casi siempre apologética"; sin embargo, junto a ello, el salto historiográfico producido se puede enjuiciar de modo favorable, lo que no impide la persistencia de amplias parcelas pendientes de una adecuada investigación, incluso de un primer acercamiento historiográfico con un mínimo rigor científico. Ahora bien, la proliferación de estudios llevados a cabo en los últimos veinticinco años ha sido de tal envergadura, que una simple relación biliográfica de los mismos ocuparía, sin duda, un extensísimo espacio, labor, además, que con no poco tiempo y suma dificultad podría emprender una sola persona con la seguridad, por otra parte, de no poder incluir en la misma un número apreciable de trabajos.' Mi empeño en estas páginas radica más que en intentar, por tanto, el trazado de un panorama general sobre tan vasto campo historiográfico, en tratar de incidir sobre algunas de las aportaciones de más relevancia en los aspectos socioeconómicos relacionados con el estamento eclesiástico durante la época Moderna, publicadas en los últimos vienticinco aíIos.l0 En gran medida me v. Aldea, T. Marín y J. Vives (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España. 4 vols. y 1 de apkndices. Madrid, 1972-1975. "No me resisto a incluir aquí unas acertadísimas palabras de M. ARTOLA, quien, quejándose de la no explotación de las posibilidades de la informática, ha escrito: "Aún carecemos de las bases de datos bibliográficos, que nos liberarían de tener que construir ficheros personales, que consumen un tiempo y requieren un esfuerzo personal, que podría emplearse mejor en otras cosas. La edición de catálogos, necesitados siempre de actualización y siempre incompletos, hace mucho que debla haber producido una base informática que ofreciese no sólo la relación de lo publicado, sino la naturaleza de su contenido y el índice de la obra, de forma que la selecci6n de las lecturas evitase en buena medida la tarea de localizar los libros, en su doble sentido de informar sobre su carhcter y de indicar dónde encontrarlo. No hemos definido nuestras necesidades con la necesaria precisión y, por consiguiente, no hemos podido ganar a los bibliotecarios ni a los informáticos para esta causa. La bibliografia sigue siendo un empeño individual y, por tanto, limitado. El estudioso que construye su propia base de datos, tanto si utiliza fichas como si emplea el ordenador repite el mismo trabajo con todos los que sienten la misma necesidad. La creación de una base de datos compartida está por hacer". "Palabras preliminares", en A. M. Bernal, B. Clavero y otros, Antiguo Régimeny liberalismo. Homenaje a Miguel Artola. I. Visiones generales. Madrid, 1994, p. 14. 'O Por la obligada brevedad, no se incluirán obras que cubren campos que gozan de tan extensa bibliografia que exigirían trabajos específicos al respecto, así la Inquisición, las relaciones Iglesia- Estado, la religiosidad popular, ... Asimismo, salvo en parcelas concretas, en los demás casos casi siempre sólo se citarán con preferencia libros, aunque soy consciente de la importancia que en los
liberan de otros posibles tratamientos los distintos trabajos realizados últimamente que desde variadas óptrcas -cronológicas, espaciales, temáticas ...- ofrecen bibliografía reciente y estados de la cuestión de indudable utilidad, y a los que, por ello, remito a los interesados en la materia." Creo preciso asimismo indicar que, por razones obvias después de lo escrito y con la salvedad de algunos ejemplos, he de excluir de mis consideraciones a aquellas obras de ámbito más general, que, no obstante, dedican sustanciosas y, a veces, básicas páginas al clero, cada vez con mayor entidad e intencionalidad." En ellas podemos encontrar claros ejemplos de diferentes modelos de acercarse a la historia de la Iglesia dentro de las pautas marcadas por la pionera labor emprendida por Domínguez Ortiz, sin excluir, por supuesto, junto a los acuerdos, las discrepancias. Las palabras preliminares que nuestro historiador ha escrito a la edición avances conseguidos tienen artículos de revistas, comunicaciones y similares. " Pueden verse, entre otros, los siguientes: M. Barrio Gozalo, "El bajo clero en la Espaila del siglo XVIII. Estado de la cuestión, problemas y direcciones de la investigación actual", en Coloquio Internacional "Carlos IlIy su siglo". Actas. Madrid, 1990,I, pp. 793-805; T. Egido, "El regalismo", en Iglesia, Sociedad y Estado en España, Francia e Italia (SS. XVIII ala. Alicante, 1991, pp. 193- 217; A. de Bethencourt Massieu, "Valoración de los estudios eclesiásticos en Canarias durante el siglo XVII", en Almogaren, 13 (1994), pp. 65-94; E. Martínez Ruiz, "Realidades y tendencias de los estudios sobre la Iglesia espailola en el siglo XVII", en Almogaren, 13 (1994), pp. 29-64; Cortés Peila, "Iglesia y cultura en la Andalucía Moderna. Tendencias de la investigación, estado de las cuestiones", en su vol. misceláneo del mismo título. Granada, 1995, pp. 13-133. - Para bibliografia anterior, referida al siglo XVIII, aunque recoge también los primeros ailos que estamos tratando, debe consultarse: J. Longares y J. L. Escudero, BibliografuJUndamental de la Historia de la lglesia en la España Contemporánea (siglos XVIII-a. Córdoba, 1979. IZ Aunque en este apartado son muy numerosas las publicaciones que en la actualidad se podrían traer a colación, quisiera resaltar tres ejemplos de la "escuela gallega", en parte como reconocimiento a ser uno de los primeros grupos que, como colectivo, manifestó una postura clara para integrar lo eclesiástico dentro de los estudios históricos generales: J. E. Gelabert, Santiago y la tierra de Santiago de 1500 a 1640. Santiago de Compostela, 1980; O. Rey Castelao, Aproximación a la Historia ruralen la Comarca de la U11 (Siglos XVll y XVIII). Santiago de Compostela, 1981; P. Saavedra Fernández, Economía, politica y Sociedad en Galicia. La Provincia de Mondoñedo, 1480-1830. Santiago de Compostela, 1985. - Puede afirmarse que esta nueva actitud ya ha pasado a ser norma seguida en cualquier estudio socioeconómico de nuestro pasado, como muestran otros libros -una vez más seleccionados a título de ejemplocomo pueden ser: F. Chacón Jiménez, Murcia en la centuria del quinientos. Murcia, 1979; B. Yun Casalilla, Sobre la transición al capitalismo en Castilla. Economía y sociedad en la Tierra de Campos (1500-1830). Salamanca, 1987; J. L. Pereira Iglesias, Cáceres y su tierra en el siglo XVI. Economía y sociedad. Salamanca, 1990. - Afortunadamente, también, cada día son más los manuales u obras generales de historia de Espaila que, al igual que hizo Domínguez Ortiz, contienen específicos apartados dedicados al tema, fuera de la siempre atrayente parcela de los estudios inquisitoriales. De nuevo tres ejemplos: Los acertados y amplios capítulos dedicados a la iglesia y a la vida religiosa en P. Molas Ribalta, Manual de Historia de España 3. Edad Moderna (1474-1808). Madrid, 1988; el concreto capítulo, redactado por mí, "La Iglesia y el.estado7', en el vol. colectivo Historia de España. 7. El reformismo borbónico (1 700-1 789). Barcelona, 1989; las jugosas y sugestivas paginas escritas por A. Rodríguez Sánchez, "Seculares, regulares y monjes", en el vol. colectivo Manual de Historia de España. 3. Siglos XVI-XVI. Madrid, 1991.
facsímil de la obra que he señalado como punto de partida,I3 se ocupan de modo preferente de señalar los grandes avances que desde 1970 se han producido en los trabajos de demografía histórica, lo que ha permitido precisar, corregir cifias y, aunque aún quedan labores sustanciales que efectuar, cubrir lagunas existentes con anterioridad. El caso del estamento eclesiástico lógicamente se ha visto . beneficiado del desarrollo de esta parcela de la historiografía espaííola y, a pesar de no disponer todavía de un estudio de conjunto convincente, se han originado avances, en especial en los territorios de la Corona de Castilla, que lo facilitarán a medio plazo, propiciando la profundización del trabajo emprendido por Ruiz Martín a partir del censo de 159 1 ,14 que sintetizaba la demografía eclesihstica de la edad Moderna, algunas de cuyas conclusiones ya se han rectificado en investigaciones posteriores, tanto a nivel de estudios sobre los regulares como sobre demografía local, de modo evidente en cuanto a la evolución del clero regular en la segunda mitad del siglo XVIII. Desde la década de los ochenta han comenzado a publicarse importantes monografías en las que se nos presentan visiones de conjunto de la Iglesia -a veces, de algún sector de la misma- en espacios y tiempos concreto^;'^ si en todas ellas se encuentran aportaciones que subsanan desconocimientos previos, en algunas, además, se utilizan novedades metodológicas -en particular en el tratamiento dado al uso de determinadas fuentes, así, las visitas pastorales o los padrones de cumplimiento pascualque han proporcionado vías de trabajo alternativas que ya están suministrando fmtos satisfactorios.I6 En fechas relativamente próximas Domínguez Ortiz, resumiendo ideas defendidas por él en ocasiones precedentes, ha escrito: Evidentemente, no es lo mismo clase que estamento; si aquí se usan ambas palabras es porque el clero español (y también la nobleza) participaba de ambos conceptos. Si por el carácter legal de sus privilegios eran estamentos, las diferencias económicas entre los miembros de cada uno y la penetración, en todo el tejido social de elementos capitalistas introducía en ambos evidentes connotaciones clasistas." l' Véase nota 6. l4 F. Ruiz Martín, "Demografía eclesiástica", en Diccionario de Historia Eclesiástica de España. 11. Madrid, 1972 pp. 687 y SS. A raíz del trabajo sobre este mismo censo es de destacar, en cuanto a la temática que aquí nos interesa el artículo de A. Molinit-bertrand, "Le clergk dans le royaume de Castille a la titi du XVI' sitcle", en Revue d'histoire economique et sociale, 1 (1973), pp. 51-82. M. Barrio Gozalo, Estudio socio-económico de la Iglesia de Segovia en el siglo XV!I. Segovia, 1982; M. L. Candau Chacón, Iglesia y Sociedad en la Campiña sevillana: la vicaria de Ecija (1697- 1723). Sevilla, 1986; G. A. Franco Rubio, La Iglesia secular de Madrid en el siglo XVIII. Un estudio socioeconómico. 2 vols. Madrid, 1986; A. Morgado García, Iglesia y Sociedad en el Cádiz del siglo XVIII. Cádiz, 1989; P. Ant6n Solé, La Iglesia gaditana en el siglo XVIII. Cádiz, 1994. '9. Pueyo Colomina, Iglesia y sociedad zaragozanas a mediados del siglo XVIII. La visita pastoral del arzobispo D. Francisco Añoa a su diócesis (años 1745-1749). Zaragoza, 1991. " Dominguez Ortiz, "El estamento eclesiástico en la Espaila del siglo XVI", en Jornades d'Hist6ria "Antoni Agustín i el seu temps (1517-1586). Barcelona, 1988, p. 49.
Los trabajos realizados sobre variados aspectos de la vida del clero secular, así como de los orígenes sociales de sus integrantes, no han hecho sino subrayar esta afirmación, mostrando los fuertes desniveles presentes dentro de la compleja estructura del personal eclesiástico, como sucede, junto a algunos artículos o capítulos de obras más extensas, en el excelente libro de la profesora Candau Chacón sobre la "carrera" eclesiástica y en el posterior y complementario sobre el clero rural se~illano;~~ la extensión a otras zonas y a otros siglos de este tipo de investigaciones no sólo llenaría "el vacío historiográfico" existente sobre el bajo clero,lg sino que su necesidad es incuestionable si se quiere tener un panorama socio-económico de nuestra modernidad que se aproxime a la realidad. Una nueva vía de acercamiento al tema, a la vez que abre un rico abanico de otras posibilidades, la ofrece el estudio de los tribunales eclesiásticos como se manifiesta en las obras de Fernández García, Pérez Muñoz -ambos autores no se han limitado a estudiar los delitos que afectaban directamente a los eclesiásticos- y, una vez más, Candau Chacón." De hecho, salvo la colaboración ya señalada del propio Domínguez Ortiz en la Historia de la Iglesia de la B.A.C., tenemos pocos libros más que destacar sobre aspectos sociales del clero secular en general o que afecten a su nivel inferior; me atrevería a indicar sólo dos: el de Cobo Ruiz de Adana, centrado especialmente en la vida y costumbres del clero cordobés del siglo XVII, y el de Morgado García a propósito de las ordenaciones sacerdotales,2' así como resaltar varios artículos, indicativos de que el "vacío" puede desaparecer en breve plazo, que muestran, por un lado, la ya citada preocupación por toda esta problemática de la que podría denominarse escuela gallega y, por otro, confirman la pujanza que proyectos de este tipo están alcanzando en otras comunidades -Andalucía, Asturias, Catalma, Extremadura...-." '' M. L. Candau Chacón, La carrera eclesiástica en el siglo XVIII. Modelos, cauces yformas de promoción en la Sevilla rural. Sevilla, 1993; id, El clero rural de Sevilla en el siglo XVIII. Sevilla, 1994. l9 Barrio Gozalo, "El bajo clero", p. 795. 20 J. Fernández Garcia, Anomalias en la vida cotidiana de los giennenses en laprimera mitad del siglo XVIII. Granada, 199 1 ; 1. PCrez Muñoz, Pecar, delinquir y castigar: El Tribunal Eclesiástico de Coria en los siglos XVI y XVII. Chceres, 1992; M. L. Candau Chacón, Los delitos y las penas en el mundo eclesiástico sevillano del XVIII. Sevilla, 1993; en 1991 se publicó asimismo un interesante artículo al respecto: A. Cabeza Rodriguez, "El estudio del clero diocesano en el Antiguo Mgimen a través de los foudos documentales de las Audiencias Episcopales", en Investigaciones históricas, 11 (1991), pp 35-51. 2' J. Cobos Ruiz de Adana, El clero en el siglo XVII. (Estudio de una visita secreta a la ciudad de Córdoba). Córdoba, 1976; A. Morgado García, El clero gaditano ajnes del Antiguo Régimen. Estudio de las ordenaciones sacerdotales (1 700-1834). Chdiz, 1988. 22 0. Rey Castelao, "El clero urbano compostelano a fines del siglo XVII: mentalidades y hhbitos culturales", en el vol. colectivo Historia social de Galicia en sus fuentes de protocolos. Santiago de Compostela, 1981, pp. 495-519; 1. Testón Núfiez y M. Santillana Pérez, "El clero cacereño durante los siglos XVI al XVIII: comportamiento y mentalidad", en Historia Moderna. Actas de las II Jornadas de Metodología y Didáctica de la Historia. Chceres, 1983, pp. 463-472; B. Barreiro Mallón, "El clero de la diócesis de Santiago: estructura y comportamientos (siglos XVI-XIX)", en Compostellanum,
Antes he mencionado las visitas pastorales como una de las fuentes que se han beneficiado de un nuevo enfoque metodológico a la hora de ser utilizadas por los investigadores, habría asimismo que aííadir que unos documentos similares han merecido la atención de los mismos -más de una vez coincide la persona que se ocupa de ambos-; me refiero a los informes de las visitas ad limina de los obispos espalioles, conservados en el Archivo Secreto Vaticano. Es una fuente que, sin duda, presenta sus problemas y limitaciones, pero que, utilizada con la debida cautela y profesionalidad, acrecienta nuestra posibilidad de tener una visión de las respectivas diócesis que nos ofrezca aspectos muy significativos del estamento eclesiástico. Desde los primeros, y posteriores, trabajos de Tellechea Idigora~~~ y los muy numerosos de los hermanos Cárcel O~-ti,'~ se han prodigado los estudios de un modo altamente positivo,2' como ya (1990), pp. 181 y SS; íd., "Religiosidad y clero en Zamora durante la Edad Moderna", en Actas del primer Congreso de Historia de Zamora, 111, pp. 539-572; R. J. López Mpez, "Aproximación al clero ovetense (175 1 -1790)", en Cuadernos de Investigación Histórica, 11 (1987), pp. 11 1-129; R. Fernández Díaz, "La clerecía catalana en el setecientos", en Eclesia e societat a la Catalunya del sécle WIII. I. Ponencias. Cewera, 1990, pp. 23-1 18; S. Aragón Mateos, "Notas sobre el clero secular en el Antiguo Régimen. Los presbíteros del obispado de Coria en el siglo XVIII", en Historia Social, 44 (1991), pp. 291-334; M. Martín Riego, M., "Los párrocos de la ciudad de Sevilla a través de las visitas pastorales", en VV. AA., La Sevilla de las Luces. Madrid, 1991, pp. 103-1 19. R. Sánchez González, "El clero rural del arzobispado de Toledo en el Seiscientos: Distribución, formación y conducta", en Historia Social, 46 (1994), PP. 427-447. , 2' J. 1. Tellechea Idígoras, "La visita ad limina del obispo de Pamplona, don Bernardo Rojas Sandoval (1594)", en Revista Española de Derecho Canónico, 21 (1966), pp. 591-617; id., "Dos informes episcopales sobre la diócesis de Pamplona. Las visitas ad limina de los obispos D. Juan Grande (1691) y D. Francisco de Ailoa y Busto (1740)", en Revista Española de Derecho Canónico, 26 (1970), pp. 99-1 16; íd., "Dos nuevas relaciones episcopales sobre la diócesis de Pamplona. Las visitas ad limina de D. Diego de Tejada (1663) y D. Juan Iñiguez de Arnedo (1705)", en Revista Española de Derecho Canónico, 27 (1971), pp. 665-684; id, "La diócesis de Pamplona en el siglo XVIII. Relación para la S. Congregación'del Concilio del obispo D. Gaspar de Miranda y Argais (1749)", en Scriptorium Victoriense, 19 (1972), pp. 93-106; íd., "Diócesis de Calahorra y Santo Domindo. Las Relationes de visitas ad limina (1598-1794)", en Anthologica Annua, 38 (1991), pp. 107 y SS; íd., "La diócesis de Salamanca en la Relatio del obispo Beltrán (1768)", en Salmanticensis, 38 (1991), pp. 167-192. 24 Una estricta seleccióii se impone en este caso, dado el volumen que en caso contrario alcanzaría esta nota: M. M. Cárcel Orti, Relaciones sobre el estado de las diócesis valencianas. Vol. I. Orihuela. Vol. II. Valencia. Vol. III. Segorbe. Valencia, 1989; M. M. Cdrcel Orti y J. Trenchs Odena, "Las visitas pastorales de Cataluila, Valencia y Baleares", en Archiva Ecclesiae, XXIIB(XII1 (197911980); íd., "Visita pastoral de Andrés Mayoral, arzobispo de Valencia a la villa de Ondara, 1744", en ETS, 9 (1981); V. Cárcel Orti, "Los informes sobre el estado de las diócesis andaluzas y de Ceuta desde finales del siglo XVI hasta comienzos del XX", en Actas. I Congreso de Historia de Andalucía. Andalucia Moderna (siglos XVI-XVII). Córdoba, 1978. Vol. 1, pp. 185-195; id,, "Relationes ad limina de diez diócesis castellanas", en Burgense, 23 (1982), pp. 569-599; íd., "Relationes ad limina de los obispos aragoneses", en Cuadernos de Historia de Jerónima Zurita, 43/44 (1982), pp. 229-242; íd., "Relationes ad linrina de trece diócesis del noroeste de Espaila", en Archivos Leoneses, 33 (1979), pp. 345-401. Las citas podrían ser nias abundantes, no obstante, la extensión de esta nota ha excedido nuestra primera intención, dado el deseo de que se perciba, incluso visualmente, la atracción que el tema ha ejercido en los últimos años, a veces con artículos demasiado "miméticos" y esquemáticos, y, tambien, con la expresa intención de llamar la atención sobre las posibilidades que ofrece: J. M. Marques,
desearíamos que sucediera con otros aspectos de los aquí considerados; por ejemplo, con los sínodos y los concilios provinciales, con escasez de investigaciones mínimamente solventes26 y cuyo estudio, sin embargo, tanta luz puede arrojar para percibir con mayor nitidez no pocos temas de la historia socio-económica de su entorno, así como una de las fuentes para el conocimiento de la red parroquial, célula básica de convivencia en extensas zonas de las diócesis hispanas y, por desgracia, tan mal comprendida a causa de la ignorancia que aún padecemos en esta parcela. Si en el segundo caso, nos hallamos ante la necesidad de tareas de investigación sobre concilios y sínodos importantes, en el primero, el de las visitas ad limina, aunque se siga trbajando sobre las mismas, se impone emprender ya un ineludible estudio de conjunto, que nos proporcione una radiografía comparativa de comportamientos, actitudes y mentalidades en las distintas diócesis españolas desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el fin del Antiguo Régimen. Bien es verdad que son muchas las obras hasta aquí relacionadas que se ocupan también del alto clero, pero no lo hacen de un modo específico. A pesar de que cada día son más quienes dedican su esfuerzo a este privilegiado sector del estamento, se debe reconocer que todavía estamos lejos de alcanzar un nivel "Relationes ad limina de la provincia eclesiástica Tarraconense en el Archivo Vaticano", en Analecta Sacra Tarraconensia, 47 (1974), pp. 209-217; E. Moliné, "Les relations de les visites ad Iimina Apostolorum dels bisbes d'Urgell (1597-1821)", en Urgellia, 3 (1980), pp. 419-482; y 4 (1981), pp. 387-514; S. L. Pérez López, "Las primeras Relationes ad limina de la diócesis de MondoAedo", en Estudios Mindonienses, 1 (1985), pp. 83-103; id, "La diócesis de MondoAedo en el siglo XVII vista por sus obispos", en Estudios Mindonienses, 4 (1988), pp. 453-478; V. Sánchez Gil, "El obispado de Cartagena en 1601. Visita ad limina del obispo Juan de ZúAiga", en Carthaginensia, 1 (1985), pp. 121- 190; J. L. González Novalin, Las visitas "ad limina " de los obispos de Oviedo (1585-1901). Unafuente eclesiásticapara la historia de Asfurias. Oviedo, 1986; J. J. Polo Rubio, "Las visitas ad limina de los obispos albarracinenses Pedro Jaime (siglo XVI) y Juan Francisco Navarro Salvador (siglo XVIII)", en Hispania Sacra, 39 (1987), pp. 589-615; B. Barreiro Mallón, "El clero de la diócesis de Santiago a través de las visitas pastorales, visitas ad limina, registros de licencias ministeriales y concursos a curatos", en Compostellanum, XXXV, 314 (1990); M. L. López Muiíoz, M.L., "La diócesis de Granada en la visita ad limina de 1685", en Chronica Nova, 20 (1992), pp. 361-384; J. Sánchez Herrero, "La di6cesis de Sevilla entre finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII. Las visitas ad limina de los arzobispos de Sevilla D. Rodrigo de Castro, 1597, y D. Fernando Nirlo de Guuevara, 1602 y 1605", en Isidorianum, 1 (1992), pp. 233-261; id., "La visita ad limina del obispo de Canarias don Fernando Suárez de Figueroa, 159OW, en Strenae Emanuelae Marrero Oblatae. La Laguna, 1993,II, pp. 577-598. 2%e atrevo a sefialar como aprovechables los siguientes trabajos: J. Rodriguez Molina, Sínodo de Jaén de 1492. Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1981; J. Lbpez Martin y 1. Pdrez de Heredia, "El sinodo almeriense del obispo Portocarreron, en Anthologica Annua, 34 (1987), pp. 429-503; F. Miquel Mascort, La vida interna del clérigo a través de los sínodos post-tridentinos de Barcelona. Barcelona, 1987; 1. Pérez de Heredia, "El Concilio Provincial de Granada de 1565. Edición crñitica del malogrado concilio del arzobispo D. Pedro Guerrero", en Anthologica Annua, 37 (1990), pp. 381-842; J. M. Matés Barco, "Los sinodos de Jaén (siglos XV-XVIII): una aproximación histórico-juridica", en Comunicacionespresentadas alIX Congreso de Profesores Investigadores. Málaga, 1991, pp. 549-559; M. Ayala, Sínodo de la dibcesis de Guadix y de Baza. (1954). Edición facsímil, con estudio preliminar de C. Asenjo Sedano, Granada, Universidad, 1994.
conocimiento que hoy tenemos sobre la historia social de la España, o, si se quiere, sobre la historia de España, el papel desempefiado por Domínguez Ortiz difícilmente puede ser más sobresaliente. Universidad de Granada BIBLIOGRAFIA SOBRE HISTORIA DE LA IGLESIA DE ANTONIO DOMINGUEZ ORTIZ' 1. "Un documento sobre la antigua Cofradía de los Estudiantes", en Archivo Hispalense, 36/38 (1949), pp. 151-153. 2. "Una obra desconocida de Adam de la Parra", en Revista Bibliográjca y Documental, 5, fasc. 114 (1951), pp. 97-1 15. 3. "La desigualdad contributiva en Castilla durante el siglo XVII", en Anuario de Historia del Derecho Español, XXI (1951-52), pp. 1222-1268. 4. "Un informe sobre el estado de la Sede hispalense en 1589", en Hispania Sacra, 6 (1953), pp. 181-195. 5. "El proceso inquisitorial de Juan Núñez Saravia, banquero de Felipe IV", en Hispania, LXI (1955), pp. 559-581. 6. La sociedad española en el siglo XVZZ1. Madrid, C.S.I.C., 1955. 7. "Citas tardías de Erasmo", en Revista de Filología Española, XXXIX (1955), pp. 344- - 350. 8. "El suplicio de D. Juan de Benavides", en Archivo Hispalense, 76 (1956), pp. 159-171. 9. "Piedras americanas en el Sagrario de la Catedral sevillana", en Archivo Hispalense, 80 (1956), pp. 225-226. 10. "Vida y obras del Padre Pedro de Ledn", en Archivo Hispalense, 83 (1957), pp. 157- 196. 11. "Aspectos sociales de las Cofradías sevillanas. Un memorial de la Cofradía de las Tres Caídas, de San Isidoro, en defensa de los cocheros", en Archivo Hispalense, 93/94 (1959), pp. 167-170. 12. "El Doctor Juan Muñoz Peralta", en Miscelánea de Estudios Arabes y Hebraicos, VIII, fasc. 1 (1959), pp. 41-53. 13. "El proceso inquisitorial del doctor Diego Mateo Zapata", en Miscelánea de Estudios Arabes y Hebraicos, XI, fasc. 2 (1962), pp. 81-90. 14. "Absentismo eclesiástico en Canarias", en Anuarios de Estudios Atlánticos, 10 (1964), pp. 235-247. 15. "Aspectos de la España de Feijoo", en Hispania, 96 (1964), pp. 552-576. 16. "Campomanes, los jesuitas y dos Hermandades madrileñas", en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, 111 (1968), pp. 1-6. 17. "El monasterio de Santa María de Oyo y sus vasallos. Documentos para el estudio del abadengo gallego", en Anuario de Historia Económica y Social, 1 (1968), pp. Por razones de concreción, no se han incluido en esta relación obras generales, en las que las páginas dedicadas al estarneiito eclesiástico Iiubieran permitido hacerlo, asi como tampoco las obras de con.junto sobre los conversos.
DOM~NGUEZ ORTIZ Y LA IGLESIA 55 618-621. 18. La sociedad española en el siglo XVII. II. El estamento eclesiástico. Madrid, C.S.I.C., 1970. (Edición facsímil -también del tomo 1 aparecido en 1963- hecha por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada y El C.S.I.C. en 1992). 19. "Las rentas de los prelados de Castilla en el siglo XVII", en Anuario de Historia Económica y Social, 111 (1970). 20. "Dos monasterios sevillanos en dificil situación económica a fines del siglo XVI", en Archivo Hispalense, 166 (1971), pp. 235-237. 21. "La villa y el monasterio de Sahagún en el siglo XVIII", en Homenaje al Profesor Carriazo. II. Sevilla, Universidad, 1972, pp. 3-19. 22. "Las deudas del cardenal Solís", en Archivo Hispalense, 170 (1972), pp. 201-203. 23. Las clases privilegiadas en la España del Antiguo Régimen. Madrid, Istmo, 1973. 24. "Las rentas episcopales de la Corona de Aragón en el siglo XVIII", en Actas del I Congreso de Historia Económica de España, celebrado en Barcelona en 1972. Barcelona, Ariel, 1974, pp. 13-43. 25. "Las rentas de los prelados de Castilla en el siglo XVII", en Anuario de Historia Económica y Social, (1975), pp. 437-463. 26. "Sociedad e Instituciones en la España Moderna", en Revista de Historia de Derecho. Actas del I Coloquio Internacional del Instituto de Historia del Derecho. Granada, Universidad, 1976, pp. 201-212. 27. Sociedad y Estado en el siglo XVIII español. Barcelona, Ariel, 1976. 28. "Campomanes y los monjes granjeros. Un aspecto de la política eclesiástica de la Ilustración", en Cuadernos de Investigación Histórica, 1 (1977), pp. 99-109. 29. "Santiponce y el monasterio de San Isidoro del Campo", en Archivo Hispalense, 183 (1977), pp. 71-85. 30. "Iglesia y Estado en el siglo XVII", en el vol. colectivo Aproximación a la Historia social de la Iglesia española contemporánea. El Escorial, "La Ciudad de Dios", 1978, pp. IX-XXV. 3 1. "Aspectos sociales de la vida,eclesiástica en los siglos XVII y XVIII", en el vol. IV de la Historia de la Iglesia en España, dirigida por R. García-Villoslada. Madrid, B.A.C., 1979, pp. 5-72. 32. "Los sambenitos de la Catedral de Granada", en Miscelánea de Estudios Arabes y Hebraicos, XXVI-XXVIII, fasc. 2 (1977-79), pp. 3 15-3 18. 33. "Regalismo y relaciones Iglesia-Estado en el siglo XVII", en el vol. IV de la Historia de la Iglesia en España, dirigida por R. Garcia-Villoslada. Madrid, B.A.C., 1979, pp. 73-121. 34. "La Congregación de la Granada y la Inquisición de Sevilla. (Un episodio de la lucha contra los alumbrados)", en el vol. colectivo La Inquisición española. Nueva visión, nuevos horizontes. Madrid, 1980, pp. 637-646. 35. Vida y obra del beato Francisco Posadas. Discurso en el acto de investidura de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Córdoba. Córdoba, Universidad, 1980. 36. Autos de la Inquisición de Sevilla. Sevilla, Ayuntamiento, 1981. 37. "Economía y sociedad en la Córdoba del siglo XVII", en el vol. colectivo Córdoba, apuntes para su historia. Córdoba, Monte de Piedad y Caja de Ahorros, 1981, pp. 1 1-20. 38. "El primer esbozo de tolerancia religiosa en la España de los Austrias", en Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea, 11 (1981), pp. 13-19. (Se trata del discurso
de recepción como Doctor Honoris Causa de la Universidad Complutense de Madrid). 39. "Un alegato de los párrocos de la diócesis toledana contra el desigual reparto de diezmos", en Hispania Sacra, (Homenaje a Ricardo García Villoslada, S.I), XXXIII, fasc. 68 (1981), pp. 533-539. 40. "La sociedad española en el tránsito del siglo XVIII al XIX, en el vol. colectivo España a finales del siglo XVIII. Tarragona, Hemeroteca, 1982, pp. 41-52. 41. "Costumbres clericales en la España barroca", en Historia 16, 89 (1983), pp. 27-30. 42. "La batalla del teatro en el reinado de Carlos 111 (I)", en Anales de Literatura Española, 2 (1983), pp. 177-196. 43. "La batalla del teatro en el reinado de Carlos 111 (II)", en Anales de Literatura Española, 3 (I984), pp. 207-234. 44. "Un episodio de la lucha por el teatro en el siglo XVIII español", en Nueva Revista de Filología Hispbnica, 1 (1984), pp. 213-217. 45. "Una relación inédita de los reos condenados en el auto de fe celebrado el 30 de noviembre de 1666 en la Iglesia parroquia1 de Santa Ana", en Archivo Hispalense, 206 (1984), pp. 165-171. 46. "La última relación de causas de la Inquisición de Sevilla", en Hispania Sacra, XXXVII, fasc. 76 (1985), pp. 719-728. 47. "Inquisición y Estado en la España de los Austrias", en el vol. colectivo Etat et Eglise dans la genese de l'Etat moderna. Madrid, Casa de Velázquez, 1986, pp. 157- 164. 48. "El estamento eclesiástico en la España del siglo XVI", en Jornades d'Histdria "Antoni Agustin i el seu temps (1517-1586) ". Barcelona, PPU, 1988, pp. 49-60. 49: "Patrimonio y rentas de la Iglesia", en Enciclopedia de Historia de España, dirigida por M. Artola. III. Iglesia. Pensamiento. Cultura. Madrid, Alianza, 1988, pp. 75-126. 50. "Efectos de las condenas inquisitoriales en los parientes de los reos. El caso del Dr. Muñoz Peralta", en el vol. colectivo Perfiles jurídicos de la Inquisición española. (Edit. J. A. Escudero). Madrid, Universidad Complutense, 1989, pp. 401-406. 51. "La sociedad española en el siglo XVII", en La crisis del siglo XVII. La población. La economía. La sociedad. T. XXIII de la Historia de España Menéndez Pidal, dirigida por J. M. Jover Zamora. Madrid, Espasa-Calpe, 1989, pp. 393-593. 52. "Los estamentos privilegiados", en el vol. colectivo Las Cortes de Castilla y León en la Edad Moderna. Valladolid, Cortes de Castilla y León, 1989, pp. 175-189. 53. "Los estudios inquisitoriales, al día", en Saber leer, 21 (enero, 1989), pp. 4-5. 54. "Una misión en Extremadura", en Revista Internacional de Sociología, 47, fasc. 3 (1989), pp. 427-441. 55. "Iglesia institucional y religiosidad popular en la España barroca", en La fiesta, la ceremonia, el rtto. Coloquio Internacional, Granada, 24/26-LY-1987. Madrid, Casa de Velázquez-Universidad de Granada, 1990, pp. 9-20. 56. "Los privilegios alimenticios en la sociedad estamental española", en Homenaje Académico a Don Emilio Garcia Gómez. Madrid, Real Academia de la historia, 1993, pp. 109-120. 5'7. "La Inquisición ante la perdida de Gibraltar", en Espacio, Tiempo y Forma. Historia Moderna, 7 (1994), pp. 185-194. 58. "La Procuraduría de Indias de la Compañía de Jesús en Sevilla", en Anuario de Investigaciones, 1 (1994), pp. 55-68.
DOM~NGUEZ ORTIZ Y LA IGLESIA 57 59. "Aspectos cómicos de una institución trágica", en Homenaje a Antonio de Bethencourt Massieu, (1 995). RESUMEN: Tomando como punto de partida la obra pionera de A. Dominguez Ortiz, se hace una balance de los estudios de historia de la Iglesia española en los Últimos veinticinco años, subrayando la nueva tendencia de la historia social y económica frente a la historiografia eclesiástica tradicional. SUMMARY: Starting from A. Dominguez Ortiz's pioneering researches, Cortés Peña summarizes the studies that have been focused on the History of Spanish Church during these last twenty five years, emphasizing a new tendency into social and economic history which is directly confronted with the traditional ecclesiastical history.