Recursos fiscales y guerra en Europa : Flandes, 1615-1622
Abstract
Mediante el estudio de un informe financiero conservado en Simancas, el autor expone la situación hacendística de los Países Bajos meridionales entre 1615 y 1622. La calidad de la fuente le permite efectuar un análisis detallado sobre la composición y magnitudes de ingresos y gastos durante el período. Muestra la relavancia de los impuestos directos (aides) en la contribución total de las Provincias. Mantiene, sin embargo, la evidencia del sostenimiento masivo de Flandes por las finanzas hispánicas ya que, incluso en época de paz relativa, los gastos bélicos alcanzaban más del 75% del total.
Full text
RECURSOS FISCALES Y GUERRA EN EUROPA: FLANDES, 1615-1622 Miguel Angel Echevarría Bacigalupe 1. Origen y características del presente estudio. "Es desdicha particular de esta monarquía el no tener jamás guerra con uno solo", se lamentaba Virgilio Malvezzi en sus comentarios sobre los inicios del reinado de Felipe IV.(i) A la pesada herencia del nuevo soberano en política exterior, se añadían los años del gobierno de su padre, caracterizados por un notable desequilibrio en el gasto público, tal y como denunciaran los contemporáneos.(z) Fallecido Don Baltasar de Zúñiga el 7 de octubre de 1622, el Conde- Duque de Olivares decide tener a mano, como nuevo ministro, las disponibilidades hacendísticas y financieras de unos estados de Flandes que van a convertirse, por causa de los acontecimientos politicomilitares, en el centro estratégico del continente, y cuya gobernación compete de nuevo a la Corona española tras la muerte del Archiduque Alberto en julio de 1621. Remite, pues, misiva a las autoridades de Bruselas para que le sean entregadas las cuentas de ingresos y gastos tanto del dominio real, como de las diferentes categorías que conforman la estructura impositiva de la hacienda '.- Virgilio MALVEZZI, LOS primeros años del reinado de Felipe IV, Londres, 1968, p. 125. 2.- Quevedo, como cabeza preclara, nos lo confirma en su Chitón de las tarabillas: "Su Majestad (Dios le guarde) halló en esta monarquía con muchas canas el empeño, llorando con arrepentimento de su bisabuelo. "
flamenca y el destino que reciben ulteriormente las sumas. De este modo se cierra a 23 de diciembre de 1622 el resultado de las averiguaciones, plasmadas en un volumen de 170 folios depositado en el Archivo General de si manca s.^) Encontramos allí la información remitida por las Chambres des comptes(4) de Brabante, Flandes, Güeldres y Borgoña, relativa a las diferentes provincias entre 1615 y 1621, más las previsiones para 1622 y años sucesivos sobre aquella base. En realidad, se trata de un libro donde se señalan únicamente los abonos y cargos de dinero con su respectiva motivación, por lo que no cabe aplicar aquí el concepto de balance, salvo si lo consideramos como adición respectiva de un debe y un haber en el sentido más elemental del término. Ningún conocedor de los métodos contables en esos tiempos podrá, creo yo, extrañarse de tal inconveniente. La contabilidad pública estaba muy por detrás de la privada, a su vez menos racional de lo que se ha dicho. Excepto un intento de utilizar la partida doble en la Real Hacienda castellana en 1592, de corto éxito,(s) el resto de las administraciones siguió con el viejo y elemental sistema de las entradas y salidas.@) Las cosas no van mejor en Flandes. Si examinamos las cuentas de una municipalidad como Lille, podremos apreciar también un profundo arcaísmo en su gestión. Pero lo mismo cabe objetar para los mercaderes: algunos ni siquiera poseen libros, sino solamente grupos de papeles en legajos; ninguno tiene cuentas generales o parciales, ni hace inventario; tampoco se registran siempre deudas e ingresos. Así, ocurría con frecuencia que en los inventarios post mortem, los herederos eran incapaces de apreciar el activo o el pasivo.(7) En cuanto a los registros gubernamentales, antes de fines del Antiguo régimen sólo Inglaterra conoció la práctica regular del presupuesto. De esta forma, volviendo a nuestro caso, los 3.- Archivo General de Simancas (AGS), Secretarías Provinciales (SP), lib. 1425. 4.- Salvo en casos de traducción inviable, utilizamos tanto el término fiscal autóctono como su versión española. Esteban HERNÁNDEZ ESTEVE, Establecimiento de la partida doble en las cuentas centrales de la Real Hacienda de Castilla (1592), Madrid, 1986. 6.- Véase p.ej. el caso de Sicilia en Luis A. RIBOT GARCÍA, "La hacienda real de Sicilia en la segunda mitad del siglo XVII", Cuadernos de Investigación Histórica (Valladolid), 2 (1978), pp. 401-442. '.- Louis TRENARD, "Techniques commerciales et manufacturikres i Lille au XVIIe sikcle" , Produttivita e tecnologie nei secoli XIZ--WII, Florencia, 198 1, p. 502.
RECURSOS FISCALES Y.. . 275 l soberanos de los Países Bajos meridionales no tuvieron durante los siglos XVI al XVIII sino una idea general de la coyuntura gracias a los estados provisionales que de vez en cuando se le remitían.@) Pero además de primitivas, json fiables estas cuentas? Hemos podido encontrar el informe de un celoso anónimo que en 1622 escribe a Madrid denunciando los fraudes cometidos en el estado remitido por Bruselas.(g) Entre las muchas ausencias que detecta en la auditoría efectuada, las que a su juicio resultan más graves son: no especificar las rentas de los dominios reales, asentándose solamente el recibo de un lugar determinado, sin distinguir los componentes (bosques, molinos, etc.); se ignora cuánto montan los recibos y las entradas (receptes), y cuál es su exacto desglose; no se menciona el quinto real de las presas de la Armada; se anotan las pagas de las compañías de infantes y caballos por entero, cuando en realidad siempre hay bajas; las dietas por comisiones son excesivas y resulta abultada la partida referente a recompensas, donativos y limosnas, cuya finalidad es por otra parte oscura. En la corte española tiene lugar una batahola considerable, que provoca a su vez la réplica firme de Bruselas a las objeciones del celoso anónimo (sin duda un veedor o un contador del ejército de los Países Bajos). Se alega desde la parte belga que los estados contables remitidos son de carácter general, por lo que quedan excusadas las especificaciones; que las sumas son correctas por estar basadas en cómputos durante la tregua, cuando el valor de los ingresos por arrendamiento era máximo, mientras que con la guerra las entradas disminuyen progresivamente; que como los impuestos se alquilan, sus principales beneficiarios son los arrendadores; que siempre se han contabilizado enteras las compañías; y en definitiva, que las cuentas son claras pues su consulta es pública.(io) El Obispo de Segovia, a la sazón presidente del Consejo de Hacienda, zanja la cuestión el 30 de enero de 1624 determinando que el celoso es buen conocedor de la contabilidad y persona bienintencionada, pero que existe ya una tradición a la hora de asentar registros que no debe alterarse.(ii) Madrid da por fin las cuentas como buenas. Ello no implica, obviamente, que carezcan de ausencias y defectos, pues no se - M .A. ARNOULD, "Prolegomenes i l'étude des finances publiques des Pays- Bas espagnols" , Recherches sur 1 'histoire des jinances publiques en Belgique, Bruselas, 1970, t. 2, p. 9. 9.- AGS, SP, leg. 2571. 'O.- Ibid. ]l.- Ibid.
contabilizan partidas y a algunas se les aplican números redondos o aproximativos; del mismo modo se procede con la suma. En todo caso, dada la época que corría los datos pueden considerarse bastante aceptables. Junto con el análisis de los diferentes apartados, hemos intentado siempre que ha sido posible un cotejo con cifras de años anteriores y posteriores, extendiéndolo asimismo a otras haciendas de la Monarquía y potencias vecinas. Es cierto que tampoco deben aceptarse muy a rajatabla esas comparaciones por la diferente estructuración de cada sistema fiscal, porque las sumas corresponden a períodos distintos y distantes, por la variación en el valor de la moneda propia o de la paridad con ajenas,(i2) y a causa de la misma guerra, que recorta jurisdicción al Rey de España, impone o anula contribuciones, y castiga con especial intensidad a múltiples teatros de batalla, terrestres o marítimos. Por ello, sólo se han efectuado comparaciones en los términos más razonables. Del lado de los ingresos (boni en la terminología de la época) nos encontraremos con el importe de los domines, espargne, licentes, aides, contribuciones, confiscaciones y tonlieux recibidos en los Países obedientes, más la contribución parcial de Borgoña. No aparecen los subsidios porque las cuentas pertenecen a la época de la tregua. En cuanto a los gastos (mli) veremos cómo la milicia y la diplomacia ocupan de manera aplastante los porcentajes de las respectivas asignaciones. El funcionamiento de la hacienda en los Países Bajos meridionales era relativamente complicado, dada la peculiaridad de aquellas provincias. Dividiremos el sistema en tres criterios fundamentales. En atención al modo de recaudación más que a su propia naturaleza, oscuramente configurada, podemos separar los impuestos en directos e indirectos; por su frecuencia, en ordinarios y extraordinarios; y por el origen de la autoridad receptora, los distribuiremos entre principescos, de los Estados (Provinciales o Generales), y de las comunidades urbanas y rurales. A todo ello se añaden los diezmos eclesiásticos. Si sumamos luego la renta de la tierra, el conjunto resulta un cúmulo de exaciones que gravaba fuertemente a los pecheros, quienes en Flandes, como en casi todas 12.- Las cuentas del libro vienen dadas en libras de 40 gruesos. Las paridades monetarias son: 1 libra de 40 gruesos = 1 florín belga = 1 florín holandés. 1 ducado castellano = 3,5 florines. 1 escudo belga = de 2,5 a 3 florines.
RECURSOS FISCALES Y.. . 277 partes, eran esencialmente campesinos. Las contribuciones de este sector siempre fueron elevadas, y más por estar en frecuente guerra. Prueba de lo oneroso de su situación es que muchas veces hubo que comprimir la renta de la tierra para que los labriegos pudiesen hacer frente a sus cargas fiscales. Como escribe Van Isterdael, resultó que fue el impuesto el que determinó el nivel de las rentas,(i3) obligando a complementar los ingresos mediante el sistema doméstico. Al igual que otras haciendas, los ingresos en Flandes dependían más de las ayudas parlamentarias que de las rentas ordinarias de la Corona; el caso paralelo de Castilla es muy esclarecedor al respecto.(i4) Las entradas regulares del Príncipe se basaban para los Países Bajos en los bienes inmuebles de la Corona, más derechos antiguos y prestaciones señoriales.(is) Durante la época que nos ocupa, buena parte de ellos se encuentran enajenados o arrendados, y también se vieron sometidos a la emisión de rentas sobre su producto. Al ser recursos insuficientes, los monarcas debían pedir ayudas a sus súbditos, y éstas con el tiempo se dividieron en dos categorías: ordinarias y extraordinarias. Las primeras, llamadas aides (Ordinaris Beden), se concretaron en el "concordato" interprovincial de 1600, alcazando la suma anual de 3.600.000 florines, con cuotas hipotéticamente fijas de aportación. (De hecho, y especialmente en tiempos de guerra, ni se logró reunir la suma pactada ni las proporciones entre las provincias se guardaron, contrariamente a una opinión muy común entre la historiografía.) Como a pesar de todo persistía el déficit, hubo que recurrir a demandas extraordinarias, lo que se llamaba en el país subsides (Extraordinaris Beden); los cuales es sabido que no se percibieron durante la tregua de los Doce años. Tras ellos vienen las rentas de aduanas y tránsitos, concretadas en las licentes (Licenten) y en los tonlieux. Las partidas extraordinarias se complementan con la espargne, las contribuciones y las confiscaciones. La inestable situación financiera trataba de paliarse asimismo con las remesas procedentes de España. Los recursos fiscales, (aduanas, por 13.- H. VAN ISTARDAEL, "The impact of taxation on the income of the countrymen in the 17th and 18th centuries", Tenth .International Economic History Congress, Lovaina, 1990. 14.- P. FERNÁNDEZ ALBALADEJO, Fragmentos de monarquía, Madrid, 1992, p. 159. ".- H. DE SCHEPPER, "La organización de las 'finanzas' públicas en íos países Bajos reales, 1480-1700: una reseña", Cuadernos de Investigación Histórica (Madrid), 8 (1984), p. 8-9.
278 MIGUEL ÁNGEL ECHEVARIÚA BACIGALUPE ejemplo) solían arrendarse y la Generalidad estaba sujeta a emisiones de deuda sobre su rendimiento futuro. El grueso de las entradas procedía, por lo tanto, de los donativos votados en los Estados Provinciales, y sólo ocasionalmente, a través de los Generales (como ocurrió en 1600),pues éstos eran rara vez convocados, ya que la medida no convenía al poder central. La tarea principal de los Estados Provinciales era discutir sobre fiscalidad, como las ayudas a conceder al Príncipe y el modo de su recaudación, que generalmente se efectuaba mediante sisas sobre el vino, el trigo, la cerveza o la carne, por períodos de entre seis y doce meses;(ló) también se usará el método de repartimiento, y son frecuentes las emisiones de deuda pública provincial. En todo caso el papel de las ciudades era fundamental. Dotadas de amplios privilegios, se encargaban de la recaudación de los impuestos y salían con frecuencia fiadoras de los compromisos financieros del Príncipe mediante obligaciones rescatables, auténticos títulos de crédito. Además de poder emitir sobre el producto impositivo, Felipe 11 permitirá en 1575 que la deuda municipal se gestione como la estatal.(i7) El peso del componente urbano en los Parlamentos hacía de aquel un grupo de poder muy estimable, pues en definitiva era quien concedía aides y subsides; de ahí que ya Carlos V tuviera que contemporizar con sus representantes, dándoles gran autonomía en la gestión fiscal. No es menos cierto, sin embargo, que se hizo notar el peso progresivo de la autoridad regia, pues ciudades, clero y nobleza también dependían para conservar y ampliar su poder de la benevolencia del soberano. Este, además de su autoridad intrínseca, poseía un nutrido ejército en el país, era fuente de honores, beneficios y recompensas, y cubría los déficits presupuestarios. El equilibrio entre poderes determinó que los particularismos provinciales se mantuvieran a pesar del lógico deseo centralizador y homogeneizador de Madrid,(i8) como lo muestra el fracaso de la interesante reforma fiscal del Duque de Alba. Ello dará por resultado el mantenimiento y reforzamiento de los privilegios del patriciado urbano, la nobleza y el clero. Más que nada fue la política exterior la que abortó cualquier tentativa de racionalización del sistema. 16.- Biblioteca Nacional (BN) (Madrid), MS. 10441, ff. 280-281. 17.- HENRI LONCHAY, Etude sur les emprunts de souverains belges au XVIe et au XVIIe sikcle, Bruselas, 1907, p. 42. la.- H. DE SCHEPPER, "Centralismo y autonomismo en los Países Bajos durante el siglo XVI", Centralismo y autonomismo en los siglos XVI-XVIII: Homenaje al Profesor Lalinde Abadía, Barcelona, 1989, p. 492.
RECURSOS FISCALES Y.. . 279 El resultado fue incrementar la carga fiscal sobre los pecheros(i9) por basarse las más de las veces en sisas sobre artículos de consumo y no en los pretendidos impuestos sobre el capital; a título extraordinario, en determinados años se consentirán repartos entre los contribuyentes o capitaciones de carácter generalizado, corno en 1631 para Brabante. Salvada la autonomía, las provincias diseñan según criterios propios la colecta de sus ingresos. Brabante es un caso digno de atención. Gracias al privilegio de la Joyeuse entrée (Blijde Inkornste), quedaba a salvo de cualquier ingerencia de poderes externos, lo que motivará a veces ásperas discusiones acerca de las demandas reales. La importancia de las ciudades allí también era considerable, pues bastaba la negativa de una sola de ellas para paralizar la decisión de los Estados.(zo) En nuestro período, merece recordarse la reticencia de Bruselas a la hora de consentir la percepción de la aide en 16 19. La actitud bruselense provocó las iras del Archiduque Alberto, quien dio orden de marchar a las tropas sobre la villa; finalmente, claro, acabaron por ceder.(2i) El poder central podía pasar por alto la votación de los impuestos y en general de los asuntos internos, pero no toleraba el incumplimiento de principios básicos como la tributación, la política exterior, comercial, de defensa, etc. (22) Tampoco era desdeñable la autonomía del Hainaut, donde predominaban los intereses nobiliarios. Luxemburgo, casi totalmente separado del resto de los países Bajos meridionales por la interposición territorial de Lieja, se consideraba distinto del resto, y pocas veces participó en las reuniones generales de los Estados a lo largo de su historia.(23) La misma separación afectaba al Limburgo y los Países de Outremeuse, donde se votaba por lugares y no por brazos o estamentos.(24) Por contra, el Tournai-Tournaisis, agregado en 152 1, sufrirá una férrea tutela del poder central a causa justamente de su tardía incorporación, y en su asamblea parlamentaria no participaba el tercer estado.(v) En Lille se reunían los Estados del Flandes valón, compuestos por la misma Lille, más Douai y Orchies. Allí se recibían las peticiones de aides 19.- Wim BLOCKMANS, "Finances publiques et inégalité sociale dans les Pays- Bas aux XIV-XVIe siecles, " Genese de d'Etat moderne, París, 1987, p. 82. 20.- H. PIRENNE, Histoire de la Belgique, Bruselas 1919, t. 4, p. 404. 21 .- Ibid. 22. - M. A. ECHEVARR~A BACIGALUPE, La diplomacia secreta en Flandes, 1598- 1643, Leioa, 1984, p. 121-122. 23. - Histoire de la Vallonie, Toulouse, 1973, p. 207. 24.- Ibid. p. 208. 25.- Ibid. p. 206.
280 MIGUEL ÁNGEL ECHEVA~A BACIGALUPE hechas por la Corona y se preparaban las respuestas, que se entregaban a los bailíos (baillies) para su ratificación. De todos modos, los diputados de Douai y de Orchies raramente fueron invitados a participar. Pero el caso más peculiar lo ofrece el Franco Condado de Borgoña. Muy separado del resto por la geografía, las costumbres y las leyes, no figura más que secundariamente en la contabilidad fiscal o en las preocupaciones políticas y militares de Bruselas. Contra lo que pudiéramos creer, se trata menos de indiferencia que de autonomía. En efecto, Felipe 11 declaró en 1581 que el territorio ya no podrá quedar sujeto a impuestos más que por voluntad propia.(26) Desde entonces, el Rey-señor sacará los fondos del dominio o propiedad condal, dejando al total albedrío de los Estados la cantidad a consentir: el Príncipe propone una cifra, los Estados otra, y entre ambos se llega a un punto de equilibrio. Los Estados se aseguran igualmente la moderada percepción del impuesto, que por si fuera poco, se utilizará exclusivamente en la provincia, cuya defensa les incumbe.(n) La paz (hasta 1635-1636) junto con la extensa autogestión conseguida, explican la indudable y hasta sorprendente fidelidad del pueblo borgoñón a la dinastía Habsburgo y a España en general. La gestión de rentas y deudas incumbe al Consejo de Hacienda, uno de los tres Consejos colaterales junto con el de Estado y el Privado. El Receptor General se encargaba de colectar los ingresos mediante la percepción eventual de los saldos respectivos.(28) El Tesorero General mantenía al tanto de la contabilidad al Consejo de Hacienda y al Rey, debiendo presentar un estado anual de cuentas,(29) pero el control de éstas corresponde a las Chambres des comptes, repartidas en varias cabezas de distrito. Por supuesto, dependiente de estos organismos se encontraba un cierto número de receptores y contables, encargados del asiento y control de las cantidades. La aprobación de las partidas de ingresos y gastos también corresponde al Consejo de Hacienda. 2. La coyuntura internacional. 26.- F. ELÍAS DE TEJADA, El pensamiento político del Franco Condado, Sevilla. 1966, p. 20. 27.- J. F. SOLMON, Quand la Franche-Comté était espagnole, París, 1983, p. 30-3 1. 28.- DE SCHEPPER, "Organización de las 'finanzas' públicas," p. 16. 29.- Ibid. p. 17.
RECURSOS FISCALES Y.. . 28 1 Las sumas concedidas por los Estados de los países obedientes son tanto más necesarias cuanto que se ha terminado el período de relativa paz que gozara Europa desde comienzos de siglo. Por lo pronto, hay un relevo en el gobierno de Madrid y de Bruselas. Aunque deseoso de reanudar los conflictos por el nulo éxito alcanzado en la política de apaciguamiento, Felipe 111 fallece en marzo de 1621 sin poder imprimir a su gobernación un nuevo aire belicista. Su hijo y los nuevos ministros Zúñiga y Olivares impulsarán desde su llegada un aire de reformación y lucha contra el despilfarro heredado del régimen que les precediera. Hacer economías dentro de la austeridad fue la orden,(so) y justifica además la exigencia de cuentas que nos ocupa. Al mismo tiempo se restablece el Consejo de Flandes y se crea la Junta de Reformación, seguida de la Junta Grande. En Bruselas, tras la muerte de Alberto en julio de 1621, corresponderá el gobierno a Isabel Clara, asesorada por el general Spínola y el embajador español Bedmar, e incluso se nombra un gobierno para el caso que falleciera la infanta;^^) la estrella de ministros como Pierre Roose comienza a brillar. Políticamente hablando, se da prioridad a la lucha contra Holanda con medios económicos apoyados desde atrás por acciones militares, retomando planes de principios de siglo.(32) Pero ya en tiempos de Felipe 111, como dijimos, se pusieron en marcha algunas de esas ideas; de ahí la entrada de los tercios viejos en el Palatinado o la participación en la batalla de la Montaña Blanca, en 1620. A esto seguirán en 1621 acciones como el apoyo al alzamiento católico en el valle del Adda, y sobre todo, la ruptura de la tregua de los doce años entre España y las Provincias Unidas, con las primeras acciones bélicas por mar y tierra desde agosto: enfrentamientos de escuadras en Europa y Asia, paralelamente a la campaña de Spínola por Cleves y Juliers. En 1622 continuaría la racha, con el sitio infructuoso de Bergen-op-Zoom equilibrado con la victoria de Fleurus, y el protagonismo creciente de las flotas del Mar Océano y de la guarda del estrecho de Gibraltar, auxiliadas en Flandes por navíos privados y unos barcos estatales fruto 30.- J. ELLIOTT, "El programa de Olivares y los movimientos de 1640," Historia de España Menéndez Pidal, t. 25, Madrid 1982, p. 349. 31 .- J. ALCALÁ ZAMORA, España, Flandes y el Mar del Norte (1618-1 639), Barcelona, 1975, p. 165. 32.- Ibid. p. 172. También J.I. ISRAEL, í'ñe Dutch republic and the Hispanic world, 1606-1 661, Oxford, 1982, p. 86-95; y M .A. ECHEVARRÍA BACIGALUPE, "Relaciones económicas y fiscales en la Monarquía hispánica, siglos XVI y XVII," -Hispania, 51 (1991), p. 933-964.
Malines 1,6 Cambrai 09 TOTAL 100,O 100,O TOTAL 100,O El peso de Holanda sobre las otras provincias es espectacular, y refleja perfectamente su papel protagonista; por contra, hallamos una participación más repartida en el sur, donde con todo llevan la voz cantante flamencos y brabanzones. No será ésta la única diferencia de relieve, como luego veremos. d) Licentes Las licentes son a la vez un permiso y un derecho cobrado por importar y exportar bienes, y constituyen el precedente del actual sistema aduanero belga. El 25 de agosto de 1578 se impusieron por ordenanza, durando ininterrumpidamente hasta la paz de Westfalia, y se restablecerán en 1654 bajo el nombre de "Derechos de entrada y salida. "(46) En el Cuadro 3 (Ver apéndice) apreciamos los cómputos efectuados por la administración de las Chambres des comptes. No evalúan sólo por lugares de recepción, sino igualmente por productos, como los caballos, el lúpulo y los paños ingleses. La plaza de Amberes y los establecimientos de control situados en el Rin y el Mosa, se reputan como los centros de mayor percepción de estos derechos. Los 46.- D. GUERET, "Le produit des licentes et autres imp6ts sur le commerce estérieur dans les Pays-Bas espagnols (1585-1621), " Recherches sur 1 'histoire des jinances publiques en Belgique, t. 2, p. 45.
RECURSOS FISCALES Y.. . 289 funcionarios, previendo una caída de ingresos por la frontera con las Provincias Unidas, han dado a los pasos fluviales el máximo valor para 1622, pero los acontecimientos harán que el Conde-Duque de Olivares asigne a los puestos aduaneros un muy otro papel. Es de lamentar la ausencia de Dunquerque, Ostende o Nieuwpoort, justificada porque expiraron las treguas y ya no pueden entrar navíos holandeses.(47) En cambio, sí aparece Gravelingues. La carencia de datos parciales hace que sólo podamos ofrecer cifras razonablemente fidedignas para los años 1617, 1621 y 1622, aunque lo que ofrecemos para los años 1618, 1619 y 1620 se acerca bastante a la realidad, no debiendo en todo caso bajar de las cantidades señaladas. Confrontando nuestros datos con los de Daniel Gheret, tenemos la tabla siguiente:(48) ¿Cómo es posible tanta divergencia? El mismo Gheret advierte en su estudio(49) que es imposible estimar el producto total de las tasas aduaneras recogidas por el gobierno de Bruselas (las cuales rondarían el medio millón de florines), pero como vemos, ni siquiera vale tal aserto para las licentes, exceptuados los derechos de los pasaportes personales, más los que se entregaban para comerciar con bienes prohibidos. En todo caso, las magnitudes de Gheret están muy por debajo de las nuestras, pues como vemos, apenas cubren el 50 por 47.- Las Licentas de Dunquerque, Ostende y Nieuwpoort "ont cessé avec l'expiration des trkves i cause que Sa Majesté a fait défendre léntrée illecq des navires et marchandises venans des provinces rebelles" (AGS, SP, lib. 1425). 48.- FUENTES: Columna A, GUERET, op. cit. p. 52; Columna B, cálculos míos. 49.- Op. cit. p. 108.
ciento del efectivo, sin añadir lo colectado en los puertos. Según Jonathan 1. Israel, las licentes recaudadas sobre el comercio fluvial con las Provincias Unidas en 1623 alcanzaron los 622.917 florines.(so) Un documento de la Secretaría de Estado española(si) indica que de abril de 1623 a abril de 1624 se obtuvieron por licentes y derechos 810.917 florines, que vienen a coincidir con los aproximadamente 900.000 florines señalados por Alcalá Zamora para mayo de 1624.(52) Sumas pues, que no sólo no desmerecen de las de la tregua, sino que las mejoran, y justifican el malestar que causa en Bruselas la orden de efectuar bloqueos. Si esto daba el comercio legal, tampoco serían despreciables los beneficios del activo contrabando que a vista de todos se efectuaba con las Provincias Unidas. e) Tonlieux Los tonlieux son derechos de tránsito fluvial recogidos en Venlo sobre el tráfico de Güeldres y Holanda. El importe se evalúa en 16.000 florines anuales netos, que se espera continúen después de 1621-22. Los archivos guardan libros de tonlieux en donde se especifica la fecha de paso, la cantidad de mercancías transportadas y la tasa a pagar; también suele anotarse el nombre del transportista y el lugar de origen (no es de extrañar, pues, que hayan dado lugar a interesantes estudios sobre el comercio interior).(%) Luego, las cuentas se someten a la verificación y aprobación de las Chambres des comptes correspondientes. fl "Epargne " y derechos extraordinarios La espargne (épargne) flamenca es un conjunto de partidas extraordinarias a base de derechos señoriales, porcentajes de las ventas de herencias, residuos de feudos, derechos de justicia, ennoblecimientos, legitimaciones y alcances de cuentas de oficiales de justicia, que se vienen a sumar a los derechos señoriales sobre la ISRAEL, Dutch republic, p. 145. ".- AGS, E, leg. 2038. ".- ALCALÁ ZAMORA, op. cit. p. 184. 53. - M .L. FANCHAMPS, "Le commerce sur la Meuse moyenne dans la seconde moitié de XVe sikcle et dans la premiere moitié du XVIe siécle d'apres les comptes de tonlieux," Histoire économique de la Belgique, Bruselas, 1972, p. 275.
RECURSOS FISCALES Y.. . 29 1 moneda, pasaportes y salvaguardas, junto con otros derechos menores. Se computan en las Chambres de Lille y Brabante. Para los años de 16 15 a 162 1 importan 127.330 florines anuales de promedio. g) Contribuciones Una de las consecuencias más notables del conflicto en los Países Bajos es el establecimiento de contribuciones al enemigo, que como suele ocurrir, no garantizan ninguna seguridad al pagador. El Cuadro 4 nos presenta un instructivo ejemplo de lo que decimos. En el tiempo de la tregua, se percibían los derechos mensualmente. Hemos calculado el monto anual bruto, efectuando el cúmulo de deducciones en concepto de pagos a los funcionarios encargados de la recaudación, y establecido finalmente el neto, que alcanza la nada despreciable suma , de 198.063 florines, en espera de recibir por completo los tributos de ciertas localidades. Llama la atención la lejanía de algunas circunscripciones sujetas a pago, como las de Frisia. h) Confiscaciones Las "confiscaciones" son derechos sobre bienes generalmente inmuebles de gentes que han huido al otro bando o cuyas pertenencias se encuentran en territorio enemigo por avatares de la guerra. De este modo, Bruselas obtiene derechos de confiscación sobre los vasallos rebeldes, mientras que La Haya lo hace sobre católicos obedientes al rey de España y a los Archiduques. Por el lado de los Países Bajos obedientes, se recogen derechos sobre las posesiones del príncipe de Orange en Brabante, Flandes, Luxemburgo y Borgoña estimados para 1622 en 50.000 florines. Luego están las rentas confiscadas en Amberes, que montan a 12.805 florines, pero que no se incluyen por haberse comprendido en la espargne. i) Dinero de España Aunque fuera de las cuentas, conviene decir algo al respecto por su relevancia. Los ingresos procedentes de América mantienen un buen ritmo de llegada, aunque con menos intensidad que a finales del siglo XVI: de 1616 a 1620, se reciben 30.112.460 pesos, y en la etapa 1621-
1625, se alcanzan los 27.010.678 pesos .(54) En cuanto al dinero remitido por Madrid al ejército, las cifras no son exactas, pero sí bastante ilustrativas. Flandes aporta por año alrededor de los tres millones y medio de florines entre 1615 y 1621, mientras que la corte española (según Geoffrey Parker) envía sumas de 1616 a 1619 que oscilan entre los 4,5 y 5,5 millones de florines. Luego, de enero de 1620 a julio de 1621, el tesoro militar ingresa en sus arcas 11.845.920 florines de a 20 placas (unos 7,5 millones pertenecen a 1620). Entre julio de 1621 y diciembre de 1622, se recogieron 15.3 12.902 florines, y en 1623 se alcanzarán los 8.125.000 florines.(ss) El defecto de los cálculos para 1621-23 es que no se especifica cuánto vino de la península; en cualquier caso, fue más de la mitad del total. Es forzoso admitir entonces, la evidencia de un sostenimiento masivo por parte de las finanzas hispanas, sin despreciar por ello la aportación de los Países obedientes, tanto a la hacienda(56) como en concepto de alojamientos (que son una figura parafiscal de primer orden), y sobre todo, por haber padecido graves perturbaciones económicas, sociales y demográficas al ser éste un centro esencial del conflicto europeo. j) Tipologia de los ingresos Es curiosa la contradicción entre holandeses y belgas en este punto. Para poder apreciar mejor el fenómeno, he añadido a modo de contraste las proporciones que ofrece el profesor Antonio Calabria para el caso de Nápoles, otro importante foco no ibérico de la Monarquía. El resultado porcentual es el siguiente:(s;r) 54. - E. J. HAMILTON, El tesoro americano y la revolución de los precios en España, 1501 -1650, Barcelona, 1975, p. 47. 55.- Todas las cifras correspondientes a España, en G. PARKER, El ejército de Flandes y el Camino Español, 1567-1659, Madrid, 1975, p. 349. 56.- La aportación media de Flandes entre 1600 y 1640 se acercaba a los cuatro millones de florines anuales, según G. PARKER, España y los Paises Bajos, 1559-1659, Madrid 1986, p. 255. Véanse mis comentarios en la Introducción sobre la realidad de estos pagos. 57.- FUENTES: Para Holanda, M. 'T HART, op. cit. p. 138. Para Flandes, AGS, SP, Llib. 1425. Para Nápoles, A. CALABRIA, lñe cost of the empire: the finances of the kingdom of Naples in the time of Spanish rule, Cambridge, 1991, p. 62.
RECURSOS FISCALES Y.. . 293 Mientras que en Holanda el rendimiento se apoya sobre los impuestos indirectos, los belgas cargan directamente con las aportaciones (sobre todo a causa de las aides), mientras que Nápoles, aun siguiendo la tónica de Flandes, se mantiene en un estadio intermedio entre ambos casos. Como las aides se basaban especialmente en tasas sobre el consumo, más algunas capitaciones y emisiones de rentas, vienen a ser una versión septentrional del servicio ordinario castellano, de la misma forma que los subsides se corresponden con el servicio extraordinario. Ello para nada significa que las vecinas Provincias Unidas careciesen de gravámenes directos. Su estructura fiscal se componía de impuestos sobre la tierra y bienes inmuebles, otros que gravaban el capital de un modo similar al que pretendiera el Duque de Alba, y los que afectaban al consumo y la compraventa.(58) No se trata, pues, de modernidad o tradicionalismo, sino de peculiaridades fiscales, sobre todo en un país que se convertirá en el almacén del mundo. Por contra, la crisis y la guerra parecen aconsejar en la parte católica el sistema de cuotas fijas. (59) IMPUESTOS Directos Indirectos Otros 4. Composición del gasto La composición del gasto no presenta sorpresas: los gastos exclusivamente militares ocupan el 77,s por ciento, dejando sólo un 22,s por ciento para otros destinos. Vamos a efectuar una triple división de los datos. Primero, por el origen institucional (Real HOLANDA 30,6 63,9 5,5 ".- J.D. TRACY, A financia1 revolution in the Habsburg Netherlands, Berkeley, 1985, p. 201-202. 59.- En el siglo XVIII, el reparto se hacía aproximadamente de esta forma: catastros, 40%; aduanas y pasos, 20%; consumo, 35%. P. JANSSENS, "De Achttiende Eeuw," Drie Eeuwen Belgische Belastingen van Contributies, Controleus en Belastingconsulteren, Bruselas, 1990, p. 103. PAISES BAJOS MERIDIONALES 75,2 21,2 3.6 NAPOLES 54 35 12
Hacienda, Provincias); luego, según partidas; y para acabar, relacionaremos ambos factores. El Mali, contemplado desde la primera perspectiva, presenta el siguiente cuadro: Aparte el Servicio y los Gastos diversos (pagados mancomunadamente), Flandes y Brabante se llevan el mayor porcentaje de los gastos, como era normal en aquellos años prebélicos. Por desgracia, el debe y el haber son incomparables, pues el Boni se computa en función de los impuestos y no de las provincias, mientras que en el Mali existen los fondos colectivos antes citados que alteran la proporción. Por partidas y en orden de importancia, tenemos:
RECURSOS FISCALES Y.. . Aun siendo una época de relativa tranquilidad, los dispendios en ejército y marina ocupan más de los tres cuartos del total. El resto pertenece a pagos diplomáticos (en ellos apenas destacan precisamente los gastos secretos, por ser asunto de Madrid) y diversos. Finalmente, el Cuadro 5 nos ofrece una visión sintética de los porcentajes con que cada parte ha contribuido a las diversas categorías de gastos: por ejemplo, la Real Hacienda mantiene compañías de caballería y se otorgan algunas pagas; Brabante emplea lo más en guarniciones, seguidas de la caballería, fortificaciones, infantería, levas etc. El Cuadro 5 se complementa con un desglose de los llamados
296 MIGUEL ANGEL ECHEVARRÍA BACIGALUPE Servicios y los Gastos diversos: Predominan, cómo no, los dispendios cortesanos, los militares, los diplomáticos (muy en boga por las conversaciones sobre la renovación de la tregua) y algunas pagas. En el Mali, aparte las entregas en metálico, destacan las cantidades para leña y velas (bois et chandelles) de los soldados, pagos de caballos, de militares y funcionarios (gobernadores, oficiales, contadores, comisarios de muestras, proveedores, etc.). Asimismo, el capítulo de fortificaciones señala lo gastado en construcción y reparación de los numerosos fuertes que jalonaban los Países Bajos, especialmente sobre los ríos. Luego son de destacar sumas a ingenieros, entretenidos o viudas de combatientes. Los gastos nos permiten conocer las guarniciones en Flandes, sus gobernadores y los efectivos a sus órdenes, datos de inestimable ayuda para la historia militar, pero que ahora sobrarían. A pesar de las variaciones territoriales y la inflación, no estará Pagos de atrasos Levas de reclutas Infantería Compañías de caballería - Artillería TOTAL --- --- 17,9 25 11,2 100,O 0,9 7,4 --- --- --- 100,O
. RECURSOS FISCALES Y.. 297 de más considerar la evolución del gasto a través de porcentajes referidos a principios, mediados y fines del siglo para varias provincias. (60) Ateniéndonos a los componentes de más peso, Flandes incrementa notoriamente su contribución para después sostenerla en un nivel alto. Brabante, siempre por detrás, conoce empero un aumento progresivo de su cuota. Pero en general, percibimos la concentración del pasivo a lo largo del siglo XVII, como resultado de las pérdidas territoriales y también, sin duda, de los problemas de la hacienda madrileña. Basta con apreciar los porcentajes que arrojan Flandes, Brabante, Hainaut y Narnur. 5. Balance y saldo ANOS FLANDES BRABANTE HAINAUT NAMUR LIMBURGO LILLE TOURNAISTOURNAISIS Recogiendo los totales del Boni y del Mali, nos encontramos con esta situación para 1622: 1637-39 54,s 28,3 64 --- --- 8,4 2,4 1615-21 16,6 12,s 32 1,8 1 ,o 03 09 Boni ........ 3.890.478 florines Mali ........ 4.221.191 florines Alcance ...... - 330.7 13 florines 1689-95 43,5 3 1,2 13,6 7,9 1,4 --- --- 60.- FUENTES: Para 1615-21, AGS, SP, lib. 1425; para 1637-39, AGS, SP, lib. 1430; para 1689-95, cálculos propios sobre los datos de H. VAN KALKEN, La jin du régime espagnol aux Pays-Bas , Bruselas, 1907, p. 100.
CUADRO 3 LEENTES Conceptos 1615 I616 1617 1618 1619 1620 1621 Previsi6n % 1622 para 1622 Amberes ... .-- .- 214.385 214.385 214.385 185.910 125.000 25,4 Parios 42.000 42.000 42.000 42.000 42.000 42.000 42.000 42.000 8.7 ingleses Saint-Omer 5.128 5.128 5.128 5.128 5.128 5.128 5.128 5.128 1.1 Gravelingues --- ... 2.051 2.051 2.051 2.051 4.000 4.000 0.8 Brujas --- 9.913 9.913 9.913 4.000 4.000 4.000 6.000 1.2 Hulst 330 330 330 330 330 330 330 O O Gand 52.600 52.600 52.600 ... .-- -. 42.000 32.000 6.4 Caballos 24.000 24.000 24.000 24.000 24.000 24.000 24.000 24.000 4.8 idpulo 2.700 2.700 2.700 2.700 2.700 2.700 2.700 2.700 0,s Maastricht 48.840 48.840 48.840 48.840 48.840 48.840 48.840 48.840 9.8 Rin y Mosa ... -. --. 186.000 186.000 186.000 186.000 186.000 37.8 Lingen- 9.600 9.600 9.600 9.600 9.600 9.600 9.600 9.600 1,9 Tombs Grol y 4.000 4.000 4.000 4.000 4.000 4.000 4.000 4.000 0.8 Oldenzaal TOTAL PREVISTO PARA 1622 I 493.268 100,O
LUGARES DE TOTAL BRUT0 DEDUCCIONES TOTAL NET0 % DEL TOTAL NET0 TOTAL NET0 CONTRIBUCION 1615-1621 Werthe y Zallant 63.012 4.775 58.237 29.4 407.659 Orenthe y Ltngen 43.200 2.2CQ 41.000 20,7 287.000 Zupthenberg y Borgla, Zuid-Holland Vollenhove y alrededores Nirnega, Mars, Wael Weert y Wissen Frisia(a) Señorío de Wedde S. Walne. Zevenbergen, Cruyslant Comarca de I'Ecluse, Ardenburg e ljzendijke TOTAL 253.936 55.873 198.063 100,O 1.386.441