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El problema converso en la literatura del Renacimiento

MacKay, Angus

Abstract

El autor trata la resistencia de los judíos conversos a adoptar las costumbres a las que les obligaba su nueva religión, planteando si se dió dicha resistencia también en algunas obras literarias, especialmente La lozana andaluza de Francisco Delicado.

Full text

MANUSCRITS, nQ 11, Ene o 1993, págs. 127-141 EL PROBLEMA CONVERSO EN LA LITERATURA DEL RENACIMIENTO. Angus MacKay Quisie a empeza con una ci a de F ay Hemando de Tala e a quien, aunque es aba di igiéndose a los no iscos del Albaicín, p oponía un pun o de is a que e a igualmen e álido en cuan o a la polí ica de los c is ianos iejos hacia los con e sos: "Mas pa a que ues a con e sión sea sin escándalo de los c is ianos de nación y no piensen que aún enéis la sec a de Mahoma en el co acon es menes e que os con o meis en odo y po odo a la buena y hones a con e sación de los buenos y hones os c is ianos y c is ianas, en es i y calca y a ei a y en come y en mesas y en iandas guisadas como comunmen e las guis m..."( 1) La con e sión pues no e a solamen e iin asun o eligioso, al y como la mayo ía de la gen e hoy en día lo concibe, sino que implicaba, necesi aba y u gía una con o mación o al -"en odo y po odo" según las palab as de Tala e a- en la mane a de habla , es i , anda , sen a se, guisa , e c. Se a aba pues de una con e sión eligiosa en el sen ido más amplio, po que casi cualquie ac i idad conlle aba un signi icado i ual o ce emonioso. Los no iscos que comían alcuzcuz o bailaban zamb as, po ejemplo, "lo azian", según los inquisido es, "po gua da de la se a l.- Ve M. ESPADAS BURGOS, "Aspec os socio eligiosos de la alimen ación española", Hispania, núm. 131 (1975), p. 547. 128 ANGUS MACKAY de MahomaU.(2) Y en un es udio ecien e y muy bueno de Dime Owen Hughes se analiza la impo ancia de pendien es como signos dis in i os de las judías en las ciudades del no e de I alia, llegando incluso a examina en de alle las o ejas de la Vi gen al y como apa ecen en escenas de la Pu i icación de la Vi gen pin adas po los a is as de la época. Como sos enía Alain de Lille: "omnis mundi c ea u a quasi libe e sc ip u aM.(3) El signo undamen al e a la ci cuncisión; pe o e a un signo no malmen e in isible, escondido, y po an o ilegible. De aquí la e dade a obsesión de algunos, sob e odo del anciscano Alonso de Espina en su Fo ali ium Fidei. Pa a Espina, desde luego, los con e sos e an judíos y seguían e ajando a sus hijos en sec e o. Es más, según él, había un conspi ación que se ex endía de Flandes has a el no e de A ica, pasando po España. En Flandes, po ejemplo, un sinies o eligioso español log ó con e i unos me cade es al judaísmo, y p ecisamen e cuando Espina es aba p edicando en Medina del Campo ein a de ellos se encon aban allí en una casa ecupe ándose de los e ec os de la ci cuncisión. Pe o, después de ecupe a se iban a Se illa, donde el eligioso sec e amen e los espe aba y, en onces, c uza ían el ma y i i ían abie amen e como judíos.(4) Ve dade a obsesión que p o ocó un escándalo en la co e eal: "... ino allí [en 1463 a la co e] el Maes o del Espina, y F ay Fe nando de la Plaza con o os eligiosos de la Obse ancia de San F ancisco a no i ica al ey [En ique IV], como en sus Reynos a ia g ande he egía de algunos que judaizaban , gua dando los i os judaicos, y con nomb e de ch is ianos e axaban a sus hijos ... Sob e lo qual se hicie on algunos se mones; y en especial F ay Fe nando de la Plaza, que p edicando dixo que él enía p epucios de hijos Ch is ianos con e sos, que a ian e axados sus hijos. Sabido aques o el Rey les mandó llama , e les dixo que aquello de los e axados e a g a e insul o con a la Fe Ca holica, y que a el pe enescia cas iga lo, e que axese luego los p epucios y los nomb es de aquellos que lo a ian echo, po que él que ía en ende en ello. '.- L. CARDAILLAC, Mo isques e ch é iens: Un a on emen polémique (1492-1640), Pii is, 1977, PP. 19, 27. 3.- Diane OWEN HUGHES, "Dis inguishing Signs: Ea - ings, Jews and F anciscan Rhe o ic in he I alian Renaissance Ci y", Pas and P esen , núm. 112 (1986), PP. 3-59. 4.- Alonso DE ESPINA, Fo ali ium Fidei, Nu embe g, 1489, ols. 29 .-32 . EL PROBLEMA CONVERSO EN ... 129 F ay Fe nando le espondió que gel0 a ian depues o pe sonas de au o idad; el ey mandó que dixese quién e an las pe sonas; denegó descillo; po mane a que se halló se men i a."(s) Pe o, aunque es aba obsesionado, is o de o a mane a Espina enía azón. Según él -y supongo que conocía bien el con ex o de la eología c is iana- el bau ismo e a una especie de ci cuncisión espi i ual que eemplazaba la ci cuncisión de la ieja ley. Aho a bien, g acias a los magní icos abajos del p o eso Beina sabemos que los con e sos no solamen e enían una especie de an i- i o pa a desc is ianiza a sus niños después del bau ismo sino que obse aban o p ac icaban la ce emonia de las Hadas la noche an es de ci cuncida les.(ó) Signo dis in i o y no malmen e escondido, la ci cuncisión llegó a se al amen e p oblemá ica pa a los con e sos cuando los inquisido es eque ían médicos pa a examina les ísicamen e. De aquí los in en os de explica o lee el signo de o a mane a. Un con e so, po ejemplo, lo explicaba a i mando "que siendo niño cayó de un ablado e se lo ompie a el capullo con una cos illa". O os a quienes les p egun a on cómo es aban ci cuncidados con es a on "que así abian nacido". O os a i maban que enían un de ec o pa ecido a la ci cuncisión. Po ejemplo, el con e so Al onso A ias, sos eniendo que no sabía nada del asun o y que no enía culpa ninguna, dijo a o o con e so: "Yo engo de ec o en mi miemb o, que pa ece que es á e ajado y que ía que lo biesedes po que he miedo a la Inquisición".(;l) O o signo dis in i o e a la odela de colo be mejo -signo isible y señal- di igido a ma ca la di e encia en e judíos y c is ianos. Pe o pa a pe sonas como Alonso de Espina aquí ambién había muchos p oblemas. En p ime luga , e an solamen e los judíos quienes eó icamen e enían que es i la odela; los con e sos, siendo o icialmen e c is ianos, no enían que lle a la. En segundo luga , no se cumplían las leyes. Cuando es aban de iaje, po ejemplo, los judíos a '.- Diego ENRIQUEZ DEL CASTILLO, C ónica del ey don En ique el cua o de es e nomb e, B.A.E., ol. LXX, Mad id, 1953), p. 130. 6.- H. BEINART, Con e sos on T ial: The Ynquisi ion in Ciudad Real, Je usalem, 1981, pp. 279-280; H. BEINART, "The Spanish Inquisi ion and a Con e so Communi y in ~x emadu a", Medie al S udies, XLIII (1981), p. 460. '.- Pa a es os ejemplos, e C. CARRETE PARRONDO, "P oceso inquisi o ial con a los A ias Dá ila sego ianos: Un en en amien o social en e judíos y con e sos", Fon es Iudaeo um Regni Cas ellae, ol. 111, Salamanca, 1986, pp. 27, 40, 64. 130 ANGUS MACKAY menudo iban es idos como c is ianos.(8) Y hubo épocas incluso cuando las au o idades mismas no hacían caso de las leyes. P ecisamen e, du an e el einado de En ique IV, po ejemplo, "los judíos andaban sin señal y su al eza así lo que ía". Po eso Espina in en ó un signo di e en e, pues como a i maba un es igo: "dixo que al iempo que el ayle de la Espina, que se decía que p edicaba es a san a Inquisición y decía de los sodomi a, puso en al es ado es a san a Inquisición que odos los que e an ch is ianos ayan un Jesú en el bone e"; o como p ecisaba o o es igo lle aban "en papel o en pe gamino esc i o el nomb e de Jesús, y es o aían en di e sas pa es públicas".(g) Al in en a es e signo, Espina segu amen e se inspi aba en la ida de o o anciscano, San Be na dino de Siena. Es e, al e mina un se món, casi siemp e desplegaba un cuad o o una pin u a del nomb e de Jesús, y es a nue a o ma de de oción se di undió ápidamen e a o os países. El mismo Espina, po ejemplo, esc ibió o o a ado en 1452 i ulado Se mones sob e el nomb e excelen e de Jesús o Se mones de excellen ia nominis Iesu.(io) No oy a de ene me con los signos más ob ios de los i os eligiosos. Po ejemplo, los es igos en los p ocesos inquisi o iales que a i maban cosas como que habían is o un con e so de e minado "el qual se apa aba muchas eces con don ulano, judío, a una cocina o cáma a e se bes ia una sabana o man o el al-li él y el dicho judío y ezaban allí las o aciones de los judíos" o que conocían o o con e so de e minado "que p edicaba a o os con e sos la ley de Moysén, bes ido con un cecil [sisi ] y abi o de lienco", o que habían is o las mezuzo que los judíos solían ene en sus pue as.(ii) Tal ez de más in e és sea la mane a en que los con e sos no cumplían sus debe es eligiosos como c is ianos. F ancisco de Guzmán, po ejemplo, "y a muy pocas eces a misa, e en los domingos e ies as... se y a a la jude ía, e ques o asya con inuo. E que es e es igo nunca le '.- H. BEINART, T ujillo: A Jewish Comuni y in Ex emadu a on he E e o he Expulsions om Spain, Je usalem, 1980, p. 89. 9.- CARRETE PARRONDO, "P oceso inquisi o ial con a los A ias Dá ila ...", pp. 33, 38, 72. lo.- Ve J. EDWARDS, "Fi een h-Cen u y anciscan Re o m and he Spanish con e sos: The Case o F ay Alonso de Espina", en Monas ic S udies: The Con inui y o T adi ion, ed. J. LOADES (en p ensa). ".- CARRETE PARRONDO, "P oceso inquisi o ial con a los A ias Dá ila ...", p. 49; C. CARRETE PARRONDO y C. FRAILE CONDE, "Los judeocon e sos de Almazán, 1501-1505: O igen amilia de los Lainez", Fon es Iudaeo um Regni Cas ellae, ol. IV, Salamanca, 1987, p. 54. EL PROBLEMA CONVERSO EN ... 131 io ayuna día, ni san igua se, ni mos a señales de ch is iano"; Isabel A ias "pocas eces nonb aba a Nues a Seño a"; y Ca alina González "desde que se omó ch is iana as a que mu ió, nunca en ó en la iglesia, ni menos que ia que la llamasen po nomb e de ch is iana".(i2) Po o a pa e, según el c onis a Bemáldez, aunque los con e sos iban a con esa se a i maban que no enían nada que con esa has a al pun o que un cu a co ó un pedazo de paño de la opa de uno de ellos, diciendo: "Pues nunca pecas e, quie o que me quede de ues a opa eliquia pa a sana los en e mos".(is) O os cumplían pe o al mismo iempo hacían algo pa a in alida lo que apa en emen e es aban haciendo. El p o eso Beina aduce el ejemplo magní ico de Inés López: según los es igos Inés, es ando en la iglesia, "non haze señal de C uz, syno de la en e i a has a el honb o, en mane a que no haze señal de C uz" y "desya 'en Nomb e del Pad e' e nunca desya 'en Nomb e del Hijo' ni mas1'.(14) Aún o os cumplían más que pe ec amen e in en ando ocul a sus iden idades como judíos bajo un dis az c is iano. En es e sen ido el p o eso Kaplan o ece ejemplos ma a illosos: Manuel Al a es, po ejemplo, que iba a misa en odas las ies as de gua da , se con esaba una ez al año du an e cua esma, y sabía eci a el A e Ma ía, e c.; o el mismo Bal aza Al a es o Isaac O obio quien en su casa en Cádiz enía cuad os de San o Tomás, San Juan Bau is a, C is o y o os san os, y has a osa ios.(is> Muchos con e sos, pues, enían que disimula , u ilizando signos pa a "deci " una cosa a los c is ianos iejos cuando en ealidad había un sub ex o di e en e e impo an e. Como ha demos ado el p o eso Beina , po ejemplo, las con e sas de Ciudad Real lle aban uecas consigo cuando se eunían los sábados pa a "deci " que iban a hila cuando en ealidad iban a hace algo comple amen e di e en e.(ió) Se a aba de una especie de lucha semiológica, una lucha p olongada y ocul a en que 12.- C. CARRETE PARRONDO, "El T ibunal de la Inquisición en el obispado de So ia (1486-1502)", Fon es Iudaeo um Regni Cas ellae, ol. 11, Salamanca, 1985), p. 66; CARRETE PARRONDO, "P oceso inquisi o ial con a los A ias Dá ila ...", pp. 42, 52. 13.- And és BERNALDEZ, Memo ias del einado de los Reyes Ca ólicos, ed. M. GOMEZ-MORENO y J. de MATA CARRIAZO, Mad id, 1962, p. 97. 14.- H. BEINART, Con e sos on T ial, p. 289; Reco ds o he T ials o he Spanish Inquisi ion in CiudadReal, ed. H. BEINART, 3 ols., Je usalem, 1974-81, 11, pp. 78, 80, 84, 88, 96, 104, 119-120. 15.- Y. KAPLAN, F om Ch is iani y o Judaism: The S o y o Isaac O obio de Cas o, Ox o d, 1989, pp. 45, 76. 16.- BEINART, Con e sos on T ial, p. 243. 132 ANGUS MACKAY los sen imien os y c eencias de los con e sos a menudo nos han llegado indi ec amen e po p ismas e o cidos. Pongo el ejemplo del a ado anónimo que ue di ulgado en Se illa en 1480, de cuya exis encia y con enido sabemos p ecisamen e po que He nando de Tala e a in en ó e u a lo en su Ca ólica Impugnación.(i7> El au o anónimo, que e iden emen e e a un con e so, sos enía que los c is ianos iejos no solamen e e an ilógicos sino que ambién e an malos c is ianos. Si el An iguo Tes amen o seguía siendo álido, ¿cómo e a que los c is ianos iejos comían las cosas p ohibidas po la ley mosaica? Y si la ley mosaica no seguía siendo álida ¿po qué gua daban los diez mandamien os y po qué pagaban diezmos y p imicias? Además, el au o se ma a illaba de que los c is ianos iejos desp ecia an a los con e sos no solamen e po que es os e an mejo es c is ianos sino po que Jesús mismo había sido ambién judío y con e so a la ez. ¿Y qué deci de las imágenes de los san os, de la Vi gen y de C is o que los c is ianos iejos enían en sus casas e iglesias? Los c is ianos iejos e an idóla as y, a a és de una especie de con aminación análoga en e los signos y los signi icados, c eían que es as imágenes de alguna mane a ap opiaban las ca ac e ís icas de aquellos san os que p e endían ep esen a , con i iendo así las imágenes en ídolo. Pe o, aunque el au o anónimo sos enía que los con e sos e an mejo es c is ianos y apoyaba su esis con a gumen os muy sólidos, pa a Tala e a odo es o cons i uía o o signo, siendo el signi icado del cual que el anónimo e a en ealidad un judío. No oy a de ene me más sob e los o os signos dis in i os cuyos signi icados indicaban que los con e sos seguían a imándose al judaísmo: los con e sos que ingían es a en e mos los sábados, los que en iaban acei e pa a la lámpa a de la sinagoga, los que enían las mezuzo , y odo aquello elacionado con la comida como, po ejemplo, las ada inas. Aquí ambién los con e sos in en aban de ende se, alegando signi icados di e en es, como Juan de Balencia que a i mó que p e e ía "come de la ca ne que ma an los judíos" no po mo i os eligiosos sino po que los judíos " ienen las manos limpias e los cuchillos sanos y agudos".(is) 17.- Pa a lo que sigue, e F ay HERNANDO DE TALAVERA, Ca ólica Impugnación, ed. F. MARQUEZ VILLANUEVA y F. MARTIN HERNANDEZ, Ba celona, 1961. 18.- No c eo que sea necesa io aduci ejemplos en cuan o a cosas que son an bien conocidas y documen adas como las ada inas, acei e pa a las lámpa as, e c. Pa a las mezuzo , e po ejemplo, CARRETE PARRANDO y FRAILE CONDE, Los judeocon e sos de Almazán, p. 54. EL PROBLEMA CONVERSO EN ... 133 Luego, po o a pa e, los c is ianos iejos asociaban a judíos y con e sos con signos y signi icados imaginados o al ez in en ados. Po ejemplo, Juan de A iñon en su Se illana Medicina a i maba que las epidemias se debían a la co upción del ai e, y que una de las causas de dicha co upción e a "el pud imien o" que salía de la jude ía.(ig) Quizás es a a i mación e lejaba la c eencia po pa e de los c is ianos iejos de que los judíos hedían, y segu amen e muchos sos enían lo mismo que el c onis a Bemáldez, es deci que aunque los con e sos habían sido bau izados seguían hediendo como judíos.(20) Tan o los con e sos como los judíos, pues, iban asociados con oda una se ie de ac o es que e an con a na u a: la co upción, la impu eza, la lep a, el An iC is o, el diablo y la sodomía. Según el Lib o del Albo aique, po ejemplo, la sodomía enía de los judíos, y luego con agió a los mo os y a los con e sos, como Diego A ias de A ila.(a) Pe o, ¿po qué Diego A ias de A ila? Se a aba del amoso con e so, con ado mayo de En ique IV, que emp endió una especie de gue a semiológica con a Alonso de Espina. En e ec o, Diego A ias se negaba a lib a a aquellos c is ianos quienes, a ins ancia de Espina, lle aban papeli os cosidos con el nomb e de Jesús en sus bone es: "que si llebaban el Jesú an e el dicho Diego A ias, con ado , e iban po lib anca, que no los que ía lib a as a que se qui asen el Jesú del bone e". No ex aña, pues, que cuando Espina cayó en e mo es ando la co e en Mad id, hubiese muchos que a i ma on que el con ado mayo se ap o echó de la opo unidad, pe suadiendo al ísico judío del ey, maes e Samaya, pa a que ma a a a Espina con eneno@) Aho a bien, después de an os signos y signi icados, ¿se ía posible que algunos au o es con e sos pudie an habe ac uado de una mane a semejan e?. Es un p oblema complicado y casi imposible de esol e , como lo demues a el amoso caso de La Celes ina po que, cla o es á, ca a a la Inquisición, cualquie signi icado con e so enía que se un signi icado ocul o y dis azado debajo de o o signi icado 19.- JUAN DE AVIÑON, Se illana Medicina, edición de la Sociedad de Biblió ilos Andaluces, Se illa, sin echa, pp. 18, 21, 31. 20.- BERNALDEZ, Memo ias, pp. 97, 102-103. 21.- Pa a el ex o del Lib o del Albo aique, e N. LOPEZ MARTINEZ, Los judaizan es cas ellanos y la inquisición en iempo de Isabel la Ca ólica, Bu gos, 1954, PP. 391-404. 22.- Ve CARRETE PARRONDO, "P oceso inquisi o ial con a los A ias Dá ila ...", pp. 33, 37-38, 43-44, 72, 79-80, 145-146. 134 ANGUS MACKAY "inocen e". El p oblema iene su encan o, pe o me oy a limi a a dos ejemplos conc e os. El p ime ejemplo es la no ela sen imen al o caballe esca del con e so po ugués Bema dim Ribei o i ulada Menina e Moca, no ela es udiada y desci ada po Heldo Macedo en su lib o, Do Signi icado Ocul o da Menina e Moca.(23) Al p incipio de la no ela Be na dim Ribei o i a indi ec as indicando o insinuando al lec o ape cibido que el lib o iene un sub- ex o, y luego el e ec o de es as indi ec as queda en a izado no solamen e po los acon ecimien os na ados sino ambién po los nomb es de los p o agonis as. Po ejemplo, ¿quién es Bimna de ? Al p incipio apa ece como caballe o anónimo. Pe o después de enamo a se decide cambia su nomb e. En un episodio cu ioso, un homb e que es quemado po uego dice "Bimna de " ("Me i a de "). El caballe o, que sabe que él ambién a a se quemado, adop a el nomb e de Bimna de . Pe o es e nomb e, Bimna de , es además un anag ama del nomb e del au o , Bema dim. Aho a bien, ¿es que es e caballe o a a se quemado po el uego del amo o es que hay o a posibilidad más sinies a? En ealidad, el caso es que Bimna de ha dejado a su p ime a amada, la enga i a y c uel Aquelisia cuyo nomb e pa ece se una ap oximación mal dis azada de Ecclesia, iglesia, ig eja, e c. Cambiando su nomb e y es ilo de ida pues, el caballe o Bimna de o el au o Bema dim in en a escapa o e adi la enganza de Aquelisia o quizás de la iglesia. Po lo an o Macedo sos iene que Bi nna de no es solamen e un caballe o sino que es un con e so que ha decidido eg esa al judaísmo a pesa de la enganza que p e ée de la Iglesia. Además, al abandona a Aquelisia, Bimna de acude a su nue o amo , una dama llamada Aonia. Pe o Aonia es el nomb e al e na i o pa a el país de Boeo ia, undado po Aon; el país de Hé cules y de las musas que po analogía indica el pueblo de Is ael, con Sansón en ez de Hé cules y la Biblia en ez de las musas.(24) Aunque ales in e p e aciones no pueden se o almen e con incen es, la esis de Macedo según la cual Menina e Moca es "una ob a de esis encia, esc i a do pon o de is a de uma mino ia pe seguida" es al amen e in e esan e.(25) El segundo ejemplo es La Lozana Andaluza cuyo au o , F ancisco Delicado, e a con e so y cu a a la ez. Delicado conocía muy 23.- Pa a lo que sigue, e HELDOR MACEDO, Do signi icado ocul o da Menina e Moca, Lisboa, 1977. Ag adezco a mis colegas en el depa amen o de La ín y G iego po habe me suge ido es a in e p e ación del nomb e de Aonia. 25.- MACEDO, Do signi icado ocul o ..., p. 83. EL PROBLEMA CONVERSO EN,.. 135 bien a la ame as que i ían y abajaban en el ba io omano de Pozzo Bianco, y en su no ela podemos segui la his o ia de la p o agonis a, Lozana, desde su niñez en Andalucía, luego sus años en Roma ganando la ida como p os i u a y alcahue a, has a que decide abandona es e es ilo de ida y se ma cha de Roma yéndose a la isla de Lípa i. Casi odos los e udi os en a izan el al o g ado de ealismo del lib o, como si Delicado hubie a ido ilmando y g abando en di ec o a la gen e de Pozzo Bianco. El p opósi o o in ención os ensible de la no ela es demos a que el Saqueo de Roma en 1527 e a un cas igo de Dios y, de ez en cuando, hay alusiones p o é icas a al e ec o; po ejemplo Delicado, p o agonis a en su p opia no ela, amones a: "Año de 27 deja Roma y e e". Pe o la e dad es que Delicado, que esc ibió la ob a en e los años 1513 y 1524, añadió es as alusiones p o é icas más una explicación y un epílogo después del Saqueo de Roma y an es de publica el lib o, dando así el dis az de un p opósi o mo al a una no ela ancamen e obscena. Obscena pe o a la ez con un sub- ex o p o undo, o po lo menos así lo c eo. Delicado nos p esen a Roma como un sumide o de iniquidades, co upción e inmo alidad sexual. La ciudad es un eno me bu del y po eso, según Rampín, "le dicen Roma pu ana". Y de hecho los que i en en Roma pueden hace lo que les da la gana; nadie les a a p ohibi , po que Roma es Babilonia, illa Babylon me e ix magna, asilo de pecado es y malhecho es. Casi odos los que igu an en el lib o son andaluces de o igen humilde y casi odas las ame as son con e sas. Además, esas muje es saben muy bien que, al se con e sas, pueden ene p oblemas. Así, cuando Lozana llega a Roma po p ime a ez, las demás con e sas no se ían de ella y, sin sabe lo Lozana, p epa an una especie de p ueba. Bea iz, po ejemplo, dice: "No quem'a sino sabe d'ella si es con e sa, po que hablan'amos sin miedo". A lo cual Te esa con es a: "¿Y eso me decís? Aunque lo sea, se ha á c is iana linda." Pe o es la misma Te esa quien esuel e el p oblema: "Mi á en qué es áis. Digamos que que emos o ce ho migos y si los sabe o ce , ahí e emos si es de nobis {una de noso as], y si les ue ce con agua o con acei e". Y cuando llega el momen o de o ce los ho migos Lozana u iliza acei e, indicando así que es con e sa y no de los c is ianos iejos que u ilizan agua. Aho a pueden habla lib emen e y an o los con e sos como los judíos de Roma ayudan a Lozana. Y po su pa e, Delicado sigue ep oduciendo ielmen e los asgos de es os con e sos. Pongo po ejemplo su mane a de habla : en una ob a de casi 300 páginas imp esas y esc i a en o ma de diálogos, nadie menciona a la Vi gen Ma ía ni siquie a una ez, C is o queda mencionado de paso solamen e dos eces, pe o según mis cálculos al